La Revista

martes 21 sep 2021 | Actualizado a 07:47

El macabro culebrón que acabó con la vida de la voz más célebre de la lambada

Las investigaciones llevaron a la detención de tres sospechosos -de edades comprendidas entre 18 y 23 años-, uno de ellos empleado del hostal desde hacía quince días y que habría facilitado la entrada de sus compañeros en el inmueble.

/ 24 de enero de 2017 / 19:18

Nadie sabe si fue llorando, como dice su mítica canción, pero la policía ha confirmado que Loalwa, la famosa cantante brasileña madre de la lambada, se fue de este mundo tras ser quemada viva en el maletero de un coche.

El crimen, que ha conmocionado Brasil, podría formar parte de cualquier guión de una telenovela mexicana por las traiciones, la forma cómo se hizo y su fatal desenlace, según los detalles que se han ido conociendo en estos últimos días.

Loalwa Braz Vieira, de 63 años y casada con un empresario francés, residía a caballo entre París y Brasil, donde regentaba y vivía en la «Pousada Azur Saquarema», un hostal en este municipio en el litoral de Río de Janeiro (sureste de Brasil).

La famosa cantante, que se había curado recientemente de un cáncer, aseguró en una de sus últimas entrevistas que estaba recibiendo amenazas de muerte y que por ello había decidido alejarse de los escenarios.

Su última actuación fue en un festival de lambada en el noreste de Brasil, en septiembre pasado.

Entre sus planes para el futuro, estaba la reedición de los principales éxitos del grupo Kaoma, con el que logró fama mundial.

La noche del pasado 19 de enero, sus proyectos futuros de carrera se truncaron todos cuando dos hombres armados invadieron el hostal y apresaron a la cantante, según afirmó a Efe la Policía Civil del estado de Río de Janeiro.

Robaron 15.000 reales (unos 4.700 dólares) en metálico, discos de oro obtenidos en reconocimiento a la carrera de Loalwa, platos y porcelana, ante la desesperación de la artista, que no paraba de gritar y pedir socorro.

Para intentar que callara, la golpearon con un palo de madera y la amenazaron con una navaja, pero no lo lograron y decidieron meterla en el maletín del vehículo en el que habían llegado y darse a la fuga, según el relato de la Policía civil.

Al cabo de unos minutos, el motor del coche empezó a fallar y decidieron quemarlo, con la cantante en su interior.

Además del cuerpo carbonizado de Loalwa, la policía encontró una bombona de gas dentro del vehículo, explicaron a Efe las fuentes policiales.

Las investigaciones llevaron a la detención de tres sospechosos -de edades comprendidas entre 18 y 23 años-, uno de ellos empleado del hostal desde hacía quince días y que habría facilitado la entrada de sus compañeros en el inmueble.

Todos ellos se encuentran en prisión, acusados de latrocinio (robo seguido de muerte), cuya pena máxima es de 30 años.

Según manifestó a la prensa el comisario Leonardo Macharet, titular de la comisaría de Policía de la zona, a los agentes les sorprendió la frialdad con la que el trabajador de la posada confesó el crimen.

«Su comportamiento fue incompatible, realmente, con la naturaleza humana. Una persona que no demostró ningún tipo de arrepentimiento por la práctica de un crimen tan bárbaro», aseguró el policía, para quien el motivo del asesinato fue puramente patrimonial.

Cinco días después del asesinato de Loalwa, el calvario de sus familiares continúa porque, debido a la burocracia brasileña, aún no han podido llevarse el cadáver de la cantante.

Loalwa nació en Río de Janeiro y a los trece años inició su carrera, gracias a un ambiente familiar en el que la música siempre estuvo presente: Su padre fue el director de una orquesta popular y su madre, pianista clásica.

Su época dorada llegó en los años 80, con el ritmo de la lambada, con el que se dio a conocer mundialmente como la voz del grupo Kaoma (1989-1999).

Su gran éxito fue con el disco «Worldbeat» (1989), que contenía las canciones «Dançando lambada» y la mítica «Chorando se foi» (Llorando se fue), que dio la vuelta al mundo.

Loalwa vendió unos 30 millones de discos durante sus más de cuatro décadas como cantante y obtuvo 80 discos de oro y plata.

Formaba parte del selecto grupo de grandes nombres de la Música Popular Brasileña (MPB), como Gilberto Gil, Tim Maia, Alcione, Maria Bethania, Emílio Santiago, Gal Costa y Caetano Veloso, con los que grabó canciones entre 1975 y 1985. (24/01/2017)

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El Sambódromo roza la tragedia en sus dos noches de gala

El incidente con la escuela Tuiuti, la noche de este domingo pasado, fue el que registró el mayor número de heridos después de que una de sus carrozas, con cerca de 40 personas, tuvo problemas para seguir en línea recta al entrar en la avenida Sapucaí.

Equipo médico y de seguridad asisten a una persona lesionada tras un accidente durante el paso de una carroza de la escuela de samba Unidos de Tijuca, que dejo varias personas heridas, en el Carnaval de Río.

/ 1 de marzo de 2017 / 18:20

El Sambódromo de Río de Janeiro puso fin al carnaval más trágico y accidentado que se recuerda en los 33 años de vida de la famosa avenida del Marqués de Sapucaí.

Al menos 32 personas resultaron heridas durante los famosos desfiles de las doce escuelas de samba del llamado «grupo especial», en las madrugadas de este domingo y lunes.

Entre los heridos, ocho fueron trasladados a hospitales y tres se encuentran en estado grave. De hecho, el carnaval ya tuvo un inicio atípico, después de que el nuevo alcalde de Río de Janeiro, el obispo evangélico Marcelo Crivella, no acudiese a la tradicional entrega de las llaves de la ciudad al Rey Momo, este pasado viernes, en un acto simbólico que marca el comienzo de la fiesta más famosa de Brasil.

Crivella se convirtió en el primer alcalde que, en su primer año de mandato, no participó en la ceremonia inaugural, pese a que durante la campaña electoral, no se cansó de repetir que su fe no interferiría en su labor política.

Sin la ‘bendición’ del alcalde, que tampoco acudió al Sambódromo para ver los desfiles de las escuelas de samba, la gran fiesta de Río de Janeiro estuvo muy cerca de acabar en tragedia.

Fue precisamente durante la apertura de los desfiles, con la escuela Tuiuti, la noche de este domingo pasado, cuando se registró el mayor número de heridos -una veintena- después de que una de sus carrozas, con cerca de 40 personas, tuvo problemas para seguir en línea recta al entrar en la avenida Sapucaí.

  • Equipo médico y de seguridad asisten a una persona lesionada tras un accidente durante el paso de una carroza de la escuela de samba Unidos de Tijuca, Brasil. Foto: EFE

Tras desviarse e impactar contra las cabinas de prensa, la carroza dio marcha atrás, aunque descontrolada, y acabó arrollando a las personas que había en el otro lado de la pista, separadas de la grada por una valla.

La historia estuvo a punto de repetirse 24 horas después, cuando Uniao da Ilha, la escuela que abría la segunda noche del carnaval, tuvo serios problemas para hacer entrar a la pista una gran carroza de unas 40 toneladas y por muy poco no acabó aplastando a las personas que se encontraban en una de las esquinas que dan acceso a la recta.

Las dificultades para maniobrar hicieron perder mucho tiempo a la escuela, que aceleró la marcha para concluir el desfile dentro de los 75 minutos de límite.

Pero las prisas hicieron que la misma carroza se quedara parada varias veces durante el desfile y que al finalizar, chocara contra los estudios de una cadena de televisión sin causar heridos ni daños.

Cuando parecía que todo quedaría en un susto, otra tragedia rondó el Sambódromo en la segunda carroza de Unidos da Tijuca, la cuarta escuela en desfilar y en el mismo lugar en el que se produjo el accidente el día anterior con Tuiuti.

Una pasarela situada en lo alto de la carroza, en la que había una decena de personas, cayó y doce personas resultaron heridas, de las que seis fueron trasladadas al hospital, dos de ellas en estado grave.

  • Equipo médico traslada a los heridos en Carnaval de Río de Janeiro. Foto: EFE

Pese al accidente, la escuela siguió con el desfile, aunque tuvo serios problemas para retirar la carroza y hacer entrar a la pista a todos sus integrantes, y sobrepasó en un minuto el tiempo límite para completar los 700 metros de la recta.

El hecho de que la escuela no suspendiera su espectáculo y los comentarios del carnavalesco (director) Fernando Costa provocaron una reacción de indignación en las redes sociales.

«Tijuca tiene una obligación con el público, y con la transmisión. Quien tiene que ser atendido está siendo atendido, y el resto, intentamos transcurrir normalmente», aseguró.

El presidente de Unidos da Tijuca, Fernando Horta, agregó más leña al fuego al quejarse ante la prensa de que «los bomberos destrozaron la carroza» para rescatar a los heridos y comentar de ellos que «la mayoría salió bien de allí y dos fueron al hospital».

Avanzada la madrugada, dos de las favoritas al título de este año, la escuelas Portela y Mangueira (campeona de la última edición) hicieron olvidar el susto a los mas de 72.000 espectadores que abarrotaban el templo de Sapucaí y lograron levantar a miles de sus asientos y terminar sus espectáculos con sonoras ovaciones.

El jurado decidirá este miércoles el ganador de este año y anunciará la escuela que desciende al grupo de acceso (equivalente a la segunda división).

La incógnita ahora está en si la organización anunciará medidas para evitar nuevos accidentes en el futuro y ofrecerá alguna explicación sobre los motivos que llevaron a continuar con los desfiles con normalidad pese a la gravedad de los dos accidentes. (02/03/2017)

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