La Revista

lunes 25 ene 2021 | Actualizado a 10:57

‘Cineasta exitoso’, la escuela online de cine, anuncia su lanzamiento

El proyecto estará dirigido por los hermanos Benavides, parte de la película boliviana ‘Engaño a primera vista’

Los Benavides, productores de 'Engaño a primera vista'.

/ 26 de noviembre de 2020 / 12:42

Los hermanos Yecid y Johanan Benavides, dueños de la productora cinematográfica Artistas Latinos Corp. y creadores de la película Engaño a primera vista, lanzan la escuela online Cineasta Exitoso a partir del 4 de diciembre.

A manera de inauguración, la Máster Class gratuita Las 21 claves y técnicas que utilizamos para hacer la película más vista de nuestro país. “Con este nombre aluden a su película Engaño a primera vista que habría llegado a las cuatro millones de vistas en YouTube durante la pandemia, luego de haber sido la película más taquillera de los últimos 14 años”, indica la nota de prensa.

El padre de los hermanos, y también parte de la productora, Yecid Benavides, comenta en la nota que “sabemos que, a pesar de la abundancia de material en el internet, es básicamente imposible encontrar donde aprender a hacer películas de un corte más comercial y que apelan a un público masivo. Las escuelas de cine se han especializado en formar cineastas que se enfocan más en hacer películas para un público pequeño y culto, el cual normalmente se centra en los festivales de cine”.

“Ahora queremos abrir el panorama y darle todo nuestro conocimiento a miles de personas que quieren hacer el tipo de películas con las que crecieron. Así que en Cineasta Exitoso vamos a enseñar a hacer películas al estilo Hollywood, películas para millones de personas”, añade.

El viernes cuatro habrá más información sobre costos, modalidad y horarios. La charla es a las 20.00, las inscripciones están abiertas en la página www.CineastaExitoso.com

(26/11/2020)

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Arqueólogos se lanzan al agua en Suecia para evitar robos en barcos hundidos

El aumento de saqueos arqueológicos es tal que el equipo de los museos marítimos de la capital sueca pidió refuerzos a la armada, a los guardacostas y a la policía para documentar los restos, vigilarlos y detectar cualquier infracción.

Por AFP

/ 25 de enero de 2021 / 09:43

Sobre las aguas turbulentas del archipiélago de Estocolmo, cuatro arqueólogos se ponen los trajes de neopreno para sumergirse en el mar Báltico e inspeccionar un barco mercante que se hundió hace casi 500 años. Su objetivo: comprobar si los ladrones han vuelto a esta tumba submarina.

El aumento de saqueos arqueológicos en los últimos años es tal que el equipo de los museos marítimos de la capital sueca pidió refuerzos a la armada, a los guardacostas y a la policía para documentar los restos, vigilarlos y detectar cualquier infracción.

En esta oportunidad, Jim Hansson y su equipo descienden unos 28 metros de profundidad en aguas del Báltico, hasta el lugar donde se hallan los restos de un barco del siglo XVI.

Patrimonio marítimo

Cuando fue descubierto en 2017, los arqueólogos se dieron cuenta de que podría revelar detalles olvidados sobre el comercio marítimo regional.

Pero al volver meses más tarde, Hansson observó que una olla había desaparecido.

«Maldije bajo mi máscara (de buceo) a 30 metros de profundidad», recuerda.

Los expertos creen que hay hasta 20.000 restos de barcos hundidos en el fondo del mar Báltico, muchos de ellos bien conservados por sus aguas salobres, una mezcla de agua salada y dulce, al contrario de lo que sucede en otros mares, donde la madera se deteriora mucho antes.

La ley protege contra el robo de pecios como este, situado cerca de Dalarö, al sur de la capital sueca.

Pero algunos -tanto coleccionistas como vendedores, según los arqueólogos- no tienen reparos en lanzarse a las profundidades para robar estos objetos seculares y arruinar el trabajo histórico.

«Si todo sigue ahí en el pecio, podemos contar una historia lo más cercana posible a la realidad, porque no hay libros, bocetos, planos sobre estos objetos», recalca Hansson.

En noviembre de 2019, el arqueólogo y su equipo descubrieron un nuevo buque de guerra frente a Estocolmo cuando estaban buscando restos de naufragios para exponerlos en un nuevo museo de la capital sueca sobre barcos hundidos.

Se cree que es un barco gemelo del legendario «Vasa», el buque insignia que se hundió en el siglo XVII durante su viaje inaugural y fue reflotado en 1961. Se exhibe en un museo de Estocolmo dedicado a él.

El barco fue preservado de los saqueos, pero los arqueólogos han visto señales de intrusión cerca de otras embarcaciones hundidas en aguas del archipiélago en las que se necesita un permiso de buceo.

Vieron que faltaban artículos como piezas de porcelana y vajilla de terracota en al menos cuatro embarcaciones del siglo XVII. También encontraron máscaras de buceo y cuchillos que dejaron los intrusos.

Por eso al comienzo de 2020 se decidió intensificar las inspecciones para detectar si el lugar había sufrido cambios.

«Podemos regresar y verificar (…) si la gente ha estado aquí saqueando o si causas naturales han hecho que los restos se desintegren», explica Patrik Höglund, uno de los arqueólogos.

Esta vez, se sienten aliviados. Con un mapa en 3D del lugar del antiguo barco mercante, Jim y su equipo descubren que nada ha cambiado: los barriles de mineral de hierro y las vigas del barco siguen en su sitio.

Un valor importante

Pero el equipo tiene unos 1.500 km de litoral para vigilar y decidió pedir ayuda a la marina, la guardia costera y la policía, con los que comparten fotos, videos y mapas en 3D de los restos de naufragios.

La guardia costera usa los vuelos de vigilancia diarios sobre el archipiélago para monitorear los sitios en busca de señales de buceos no autorizados.

En la superficie, el comandante de la corbeta, Patrik Dahlberg, reconoce que es un trabajo muy diferente de sus tareas cotidianas. Pero «entendemos el valor de este trabajo, es útil».

Según Jim Hansson, algunos objetos son tan valiosos que resulta difícil disuadir a los ladrones.

Aún así el investigador espera que los esfuerzos den resultado: «Si hay dinero, la gente intentará tomarlo, por eso nuestra misión ahora es tratar de tener un sistema mejor», concluye.

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Pearl Jam demandó a banda tributo llamada Pearl Jamm

Tras el cese y desista, los demandados pasaron a llamarse Legal Jam

Por Adrián Paredes

/ 25 de enero de 2021 / 08:59

Hace cinco años, en Reino Unido, se formó la banda tributo Pearl Jamm con el deseo de tocar canciones de la banda de grunge de Seattle Pearl Jam a lo largo y ancho del territorio británico.

Pero hace poco Pearl Jamm recibió un cese y desista de los representantes de Pearl Jam. Agradeciendo el esfuerzo por mantener viva la música de la banda de Eddie Veder, alegaron sentir que el nombre estaba demasiado cercano al de la banda original y, por razones de derechos de autor, les pedían que por favor cambiasen su nombre, según el sitio Rolling Stone.

Todo esto sucedió en septiembre. En redes sociales, los miembros de Pearl Jamm no escondieron su decepción por la actitud de Pearl Jam. «En todos estos años, los miembros de Pearl Jam nunca se han quejado de nuestra existencia, reconociendo nuestro nombre y logo por años. De hecho, hasta expresaron gratitud y nos mandaron sus mejores deseos», escribieron en las redes sociales de la banda.

Sin embargo, el equipo legal de Pearl Jam aseguró que Pearl Jamm estaba comerciando con productos muy parecidos a la mercadería de la banda de Seattle y hasta pidieron que el sitio oficial de la banda tributo (www.pearljamm.co.uk) fuera traspasado a los representantes de Pearl Jam.

Decepcionados de sus ídolos, los miembros de Pearl Jamm declararon que todo esto se sentía como un ataque en el peor momento posible, dado que la banda tributo no ha podido percibir ganancias por los encierros a causa del COVID-19. E inspirados por todo lo sucedido decidieron cambiar su nombre a Legal Jam (Problema legal, en inglés).

“Parece que dejamos el internet en llamas, pero es hora de extinguir esas flamas. Hacemos lo que hacemos por amor y respeto a Pearl Jam», dijo Legal Jam en un comunicado. También expresaron su deseo de continuar tocando la música de Pearl Jam.

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Bob Dylan recibe una demanda de $us 7,25 millones

Tras el cierre de su trato con Universal Music por $us 300 millones, la viuda de uno de sus colaboradores exige el porcentaje de su marido

Por Adrián Paredes

/ 25 de enero de 2021 / 08:27

A finales de 2020, Bob Dylan vendió todo su catálogo de música por $us 300 millones a Universal Music. La idea es que sus regalías por uso y reproducción de sus canciones, ahora pasarían a la productora musical, mientras el podría disfrutar de sus millones sin tener que esperar que las regalías se acumulen, un trato que por la crisis se está volviendo tendencia entre músicos de mucho éxito.

Pero la esposa de Jacques Levy —difunto colaborador y compositor de Dylan— decidió que esto no es justo y que, como heredera de su marido, tiene derecho a recibir dinero por su colaboración en la composición del disco Desire (1976). Entonces, según el diario The Guardian, demandó a Dylan por $us 7.25 millones.

La demanda clama que Dylan y sus asociados «se rehúsan a dar lo que les corresponde monetariamente de la venta del catálogo» a la familia de Levy.

A todo esto, Orin Snyder, abogado de Dylan, dijo al portal especializado Pitchfork que este es un triste intento de capitalizar la reciente venta del catálogo y que toda deuda sobre los derechos fue pagada antes de realizar la venta, calificando a este como un caso sin mérito.

La compra del catálogo de Dylan es uno de los tratos musicales más grandes de la historia, realizada en una época en la que por falta de chances para realizar conciertos, gracias al COVID-19, los músicos de larga trayectoria musical se ven obligados a vender sus derechos musicales a compañías y productoras.

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Sílvia Pérez Cruz: La música de un filme debe ser ‘como bailar sin que te pisen’

La cantautora española Sílvia Pérez Cruz, ganadora del Goya 2017 a mejor canción original, brilla en un sector donde las mujeres son minoría.

Por AFP

/ 25 de enero de 2021 / 07:43

La cantautora española Sílvia Pérez Cruz, galardonada este 19 de enero en Francia por la música del filme Josep, se ha convertido en una sólida compositora del séptimo arte, encadenando proyectos en un sector donde las mujeres son minoría.

Pérez Cruz, de 37 años, fue recompensada en los Premios Lumières de cine francés que otorga la prensa internacional por la música original de esta película de animación, un homenaje al dibujante y militante antifranquista Josep Bartolí, quien al huir a Francia en 1939 fue encerrado en los campos de concentración.

En este primer largometraje firmado por el dibujante francés Aurel y que ostenta el prestigioso sello del Festival de Cannes, la artista pone además voz a Frida Kahlo, con quien Bartolí mantuvo una estrecha relación en México.

Pérez Cruz amplía así su palmarés cinematográfico, en el que destaca especialmente el Goya de 2017 a la mejor canción original por «Ai, ai, ai», de la cinta «Cerca de tu casa».

Pregunta: ¿Cómo nace este proyecto?

Respuesta: Conocí a Aurel hace cinco años, cuando me hizo una entrevista para el diario francés Le Monde, en formato de cómic. Me propuso primero participar en el proyecto poniendo la voz a un personaje, después la canción original y poco a poco me fue incluyendo más.

P: ¿Cómo trabaja para asociar la música a la imagen en una película?

R: Escuchándola, aunque sea a partir de la mirada. Y no anteponiendo las ganas de demostrar lo que sé hacer sino aportando lo que creo que necesita. Para esta película, además, pensé en la música como si fuera pintura. Al margen de la canción original «Todas las madres del mundo», con un texto de Miguel Hernández, la música del filme acompaña recuerdos, son imágenes desdibujadas. Quise hacer lo mismo, como si creara texturas.

P: ¿Cómo se concretan estas texturas?

R: Por ejemplo, como la historia sucede en un campo de concentración, hay mucho aire y tierra. El aire lo interpretan dos corales de mi pueblo (Palafrugell, noreste español), la tierra son instrumentos de percusión. Cuando hay escenas que encarnan la libertad, hay un piano. Como dice Aurel, la música es la tercera dimensión de la película, va hinchando el alma de los personajes y paisajes.

P: ¿La mejor banda sonora es la que no se escucha conscientemente?

R: Sí, cuando no te das cuenta de que está ahí, pero de repente sientes la emoción. Es como bailar sin que te pisen. Es muy bestia el poder que tiene la música de mejorar o destrozar una escena descaradamente.

P: ¿Cómo se preparó para poner la voz de Frida Kahlo?

R: Yo no quería, puesto que es otro oficio. Al principio solo iba a poner la voz cantada de otro personaje pero Aurel tuvo la idea de que todas las voces femeninas fueran las mismas. Para Frida, una amiga mexicana me envió el texto leído y lo escuché muchas veces pero al final me dije que era imposible reproducir el acento y que debía concentrarme en la emoción. Además, más tarde encontramos una grabación de su voz y tampoco tenía un acento muy marcado.

P: ¿A qué atribuye el éxito de «Josep»?

R: Es una película muy poética y el hecho de que esté triunfando me da muchas esperanzas, porque pienso que el sentido poético de las cosas es lo que nos puede salvar a todos. Está desde luego la parte de memoria histórica, pero la parte artística del dibujo demuestra que el público necesita y reconoce las cosas hechas de verdad.

P: ¿Cómo valora este premio?

R: Es muy fuerte porque la mayoría de premios que he ganado son de cine. No hay tantos de música en sí, al margen de los discos de oro, que quiero mucho. Pero el cine es muy espectacular y estoy muy agradecida porque tampoco hay muchas mujeres componiendo para películas y ni siquiera me considero una profesional. Además, el premio en Francia me hace una ilusión brutal porque respeto mucho ese país y cuesta muchísimo entrar en su circuito cultural.

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‘Nada detiene al PapJazz’: un festival internacional en Haití pese a la pandemia

En Haití un festival de jazz toma previsiones y se festeja en formato presencial

Por AFP

/ 24 de enero de 2021 / 19:59

Es uno de los pocos lugares del planeta donde todavía se puede asistir a conciertos: la 15ª edición del Festival Internacional de Jazz de Puerto Príncipe desafía la pandemia del coronavirus y hace las delicias de artistas de renombre.

«Hace tres meses que no toco el piano». Estas palabras, las primeras que pronunció Jacky Terrasson con una gran sonrisa en el concierto inaugural del PapJazz el sábado, revelan la singularidad del momento.

Mientras innumerables eventos culturales en todo el mundo deben ser cancelados o aplazados, la baja prevalencia de la pandemia de COVID-19 en Haití permite que el país no prohíba las reuniones masivas. Y los músicos están encantados.

«Estuvimos muy contentos de volver al escenario para tocar y compartir», cuenta Terrasson un día después de su primer concierto. «Se siente muy bien comunicar, intentar improvisar sobre Harry Potter o Michael Jackson. Tal vez hay un poco más de riesgo que el habitual porque sientes que tienes la suerte de estar ahí, así que lo das todo», explica el pianista de origen alemán, que vive en Nueva York.

«No tocar en público nos está matando»

Acostumbradas a viajar por todo el mundo para actuar, las estrellas de la docena de países que conforman el programa del PapJazz lo están pasando mal por esta privación de contacto con sus fans.

«No tocar en público nos está matando: ya no existimos», asegura Etienne Mbappé.

Mientras algunos aprendieron a hacer pan, este bajista aprovechó el confinamiento en París para montar un estudio de grabación en su casa, pero las presentaciones a través de internet no le bastan.

«Aunque la tecnología nos permite hacer espectáculos en directo desde el salón de casa, nada supera a lo real. Es como si te dijéramos que en lugar de comer, de morder tu comida, te la vamos a inyectar… Francamente no es lo mismo», dice el bajista camerunés, que toca con guantes.

Y los organizadores del festival están encantados de ver que las jam sessions, las descargas musicales improvisadas, que siguen a los conciertos terminen a primera hora de la mañana.

«Hasta ahora, nada ha detenido al PapJazz», se congratula Milena Sandler, directora de la Fundación de Jazz de Haití, que organiza el festival.

«Nos sentimos realmente privilegiados de poder recibir a músicos que no han podido trabajar desde hace un año en su país», dice.
Hasta el último momento, el avance de la epidemia de coronavirus en todo el mundo podría haber hecho que se cancelara todo.

Unas horas antes de la inauguración del festival, el ministerio de Salud haitiano recomendó, entre otras cosas, prohibir las grandes concentraciones… una precaución que el gobierno no siguió.

Reducir el número de espectadores, desinfectar los micrófonos y los instrumentos entre cada acto en el escenario: «Hacemos todo lo posible para que el festival no sea motivo de contagio de COVID-19», asegura Sandler.

Secuestros y crisis política

Pero para los fiesteros haitianos, más que la crisis sanitaria, es sobre todo la inseguridad reinante lo que ocupa sus mentes. «Vinimos a divertirnos porque lo necesitábamos, con todos los problemas que tenemos, los secuestros… Nos permite desahogarnos», admite Jacob, que acudió a la inauguración de PapJazz con su hijo pequeño, vestido con sus mejores galas.

Desde el otoño boreal, Haití registra un aumento de secuestros por parte de bandas armadas que piden rescate. Además, las tensiones políticas aumentan y la oposición exige la salida del presidente en dos semanas.

«Tenemos refuerzos a todos los niveles, no vamos a poner a nadie en peligro», asegura Milena Sandler.

Sin ocultar este difícil contexto, los músicos invitados al PapJazz no niegan el placer de intercambiar con sus pares haitianos.

«Vengo de África, la transmisión oral es muy importante», dice Etienne Mbappé a la treintena de jóvenes músicos que participan en un taller matutino.

«No se desanimen, el mundo es duro. Hoy es una crisis de salud, mañana será otra cosa», pregona el músico.

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