La Revista

martes 19 ene 2021 | Actualizado a 17:15

La Jisk’a Feria del Libro presenta las ofertas de 31 expositores

El lugar de encuentro será la Plaza del Bicentenario, del 7 al 11 de diciembre. Editoriales y librerías como El Cuervo, Plural y Yachaywasi formarán parte.

La Jisk’a Feria del Libro será en la Plaza del Bicentenario. Foto: Archivo La Razón

/ 5 de diciembre de 2020 / 12:03

Del 7 al 11 de diciembre, de 08.00 a 20.00, la Jisk’a Feria del Libro reunirá a 31 expositores entre autores, editoriales y librerías. El evento, organizado por la Cámara Departamental del Libro de La Paz (CDLLP), se llevará a cabo en la Plaza del Bicentenario.

“El proyecto nace de la necesidad que se ha visto en la Cámara del Libro de que los socios tengan un espacio presencial para poder ofertar los libros ante un año marcado por la pandemia del COVID-19”, expuso Luis Carlos Sanabria, encargado de comunicación de la CDLLP.

“Las experiencias virtuales no han dado los resultados esperados. Hubo mucha queja del sector con relación a las dificultades por las que han atravesado. Entonces queremos aprovechar el movimiento que general este fin de año”, añade.

Entre las editoriales que mostrarán sus novedades están El Cuervo, Kipus, Plural, entre otras. Librerías como Yachaywasi, LaLibre estarán también presentes. Diferentes autores nacionales firmarán libros en las jornadas.

Las novedades del evento estarán disponibles en la página de Facebook de la CDLLP. La Plaza del Bicentenario se encuentra frente al Monoblock de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

El evento cuenta también con el apoyo de la Secretaría Municipal de Culturas y se desarrolla en el marco de las VI Jornadas Culturales.

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Un ‘Salvator Mundi’ de Leonardo da Vinci es encontrado en casa de un napolitano

El comerciante de 36 años afirma haber comprado la obra en un mercado de pulgas. Un rifle fue incautado en su dormitorio.

La obra del taller de Leonardo da Vinci. Foto: AFP

Por AFP

/ 19 de enero de 2021 / 13:32

Un Salvator Mundi, cuadro del taller de Leonardo da Vinci que estaba expuesto en una iglesia de Nápoles y cuya desaparición pasó desapercibida debido a la pandemia de COVID-19, fue encontrado en el apartamento de un napolitano.

El cuadro robado, que representa a un Cristo «salvador del mundo», estaba colgado en el museo de la basílica de Santo Domingo Mayor, que forma parte de un famoso complejo monástico del centro histórico de Nápoles.

Según el fiscal de Nápoles, Giovanni Melillo, no se había registrado ninguna denuncia de robo. «Nos pusimos en contacto con el responsable del recinto, que no estaba al tanto de la desaparición porque la habitación donde se conserva el cuadro no se había abierto en tres meses», explicó.

Los museos italianos han estado abiertos muy poco desde hace una decena de meses debido a la epidemia del nuevo coronavirus. Según imágenes difundidas por la Policía, el cuadro estaba colgado en una gran alcoba con inmensas puertas de madera, dotadas de una llave antigua, en principio guardada en una caja fuerte.

La investigación está en curso, pero «es plausible que sea un robo patrocinado por una organización que se ocupa del comercio internacional de arte», añadió ante la prensa napolitana el lunes por la noche.

La obra fue encontrada el sábado pasado en la parte superior de un armario, en casa de un comerciante, de 36 años, que afirma haberla comprado en «un mercado de pulgas» (objetos varios, antiguos y nuevos). Un rifle fue incautado en su dormitorio.

Alfredo Fabbrocini, que dirigió la operación policial, se refirió a una investigación «compleja» y expresó su «gran satisfacción por haber restituido un bien de tanta importancia para la ciudad de Nápoles».

La iglesia de Santo Domingo Mayor, que ya ha sufrido robos en el pasado, alberga una colección de obras importantes.

Algunas ya han sido puestas a cubierto en museos de Nápoles, como es el caso de cuadros de Caravaggio, Rafael y Tiziano.

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Encuentran la llave de la urna funeraria de Pedro Calderón de la Barca

Los restos del dramaturgo que escribió la célebre obra ‘La vida es sueño’ desaparecieron durante la Guerra Civil española.

La llave de la arqueta funeraria de Calderón de la Barca hallada por los investigadores. Foto: 65ymas.com

/ 19 de enero de 2021 / 12:22

Mediante georradar, el 17 de diciembre se inició la búsqueda de los restos del escritor español Pedro Calderón de la Barca (1600-1681) en la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, en Madrid. Hasta el momento, la llave de la urna funeraria fue hallada.

“Se trata una elegante arqueta de madera noble de 23 centímetros coronada con la cruz de la Orden de Santiago y con unas inscripciones laterales prácticamente ilegibles que aluden al primer traslado de los restos”, dice el comunicado de la Universidad CEU San Pablo, institución encargada de la búsqueda.

Teresa Morenés y Urquijo, condesa del Asalto, poseía el cofre que contiene la llave. Según el diario El Español, la familia de la condesa se ha presentado como representante oficial de los descendientes del dramaturgo que escribió La vida es sueño.

El objeto, junto con otros elementos, posiblemente fue robado durante los conflictos acontecidos en la Guerra Civil (1936-1939). Los restos sufrieron reiteradas veces cambios de lugares, hasta su desaparición.

Tanto el cofre como la llave son claves para llegar a la arqueta funeraria. La búsqueda continúa.

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Una bailarina de color combate el racismo en el ballet de Berlín

En febrero del año pasado la profesora del Staatsballett quiso obligarla a maquillarse de blanco; ella se resistió y dijo que eso significaba renunciar a su identidad.

Chloé Lopes Gomes asegura haber sufrido racismo dentro del ballet berlinés. Foto: AFP

Por AFP

/ 19 de enero de 2021 / 09:06

La primera bailarina de color del Staatsballett de Berlín, Chloé Lopes Gomes, asegura haber sufrido racismo dentro de la compañía, una acusación que ha llevado a la Dirección a ordenar una investigación interna.

Un día la profesora de ballet de la prestigiosa compañía distribuyó a las bailarinas un velo blanco que debían ponerse para una escena de La Bayadera, una obra del repertorio clásico del siglo XIX.

Cuando le tocó el turno a la francesa de 29 años, la profesora «soltó, riendo: ‘Me niego a dártelo porque este velo es blanco y tú eres negra'», cuenta a AFP la bailarina.

Una bailarina de la compañía, que ha pedido permanecer en el anonimato, lo confirma: La profesora de ballet «lo dijo como si fuera una broma. Me chocó mucho».

Chloé Lopes Gomes, formada en la escuela del Bolshói, se sintió humillada pero no sorprendida. Desde que llegó a Berlín en 2018 afirma ser víctima de «acoso» por parte de esa profesora. 

«Durante el primer ensayo de El lago de los cisnes, éramos seis nuevas pero todas las correcciones iban dirigidas hacia mí», insiste.

Los comentarios se sucedieron durante meses. «Me decía: ‘cuando no estás en la fila, solo se te ve a ti porque eres negra'». La otra bailarina también lo confirma.

La joven, de madre francesa y padre caboverdiano, siguió adelante porque es una «trabajadora» que quiere demostrar «que se merece su lugar». Pero el estrés le pasó factura. Se lesionó en el pie, lo que provocó ocho meses de descanso y un tratamiento con antidepresivos.

Tras su regreso, en febrero pasado la profesora quiso obligarla a maquillarse de blanco después de que se marchara un codirector que se oponía a esta práctica.

«Blanquear mi piel era como renunciar a mi identidad», protesta la exbailarina de la Ópera de Niza y del Béjart Ballet de Lausana.

Cuando se enteró en otoño, la Dirección del Staatsballett, que emplea a personas de 30 nacionalidades diferentes, quedó atónita.

Por nuestra diversidad simplemente no pensábamos que pudiéramos vernos afectados por el racismo en el día a día. De hecho, nunca pensamos en ello. Pero nos equivocamos», reconoce la directora interina, Christiane Theobald, en una entrevista telefónica en la que se opone a obligar a los artistas negros a empolvarse de blanco.

En diciembre, Staatsballett creó una célula de investigación interna. «Todos los empleados pueden señalar de forma anónima todos los hechos de discriminación», detalla Theobald.

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Baila con la eternidad, Randolph

Los músicos Gustavo Orihuela y Luis Daniel Iturralde dan dos sentidas despedidas a su amigo y colega Randolph Ríos, fallecido por COVID-19

El músico Randolph Ríos

/ 18 de enero de 2021 / 22:07

Docente y director de la Orquesta Sinfónica Juvenil, DJ, contrabajista del Gustavo Orihuela Quartet y fanático de Star Wars y los aliens; así fue en vida Randolph Ríos y así lo recuerdan amigos y alumnos por igual.

Gustavo Orihuela:

Randolph Ríos (para mí, Gandalf, como el mago) fue mi hermano desde que arribé a La Paz y estoy agradecido por todo lo que vivimos y por todas las enseñanzas que me dejó. Compartimos la pasión por la música, por los aliens, por la comida, por el silencio en compañía sincera.

Gracias por darme el ejemplo del músico emprendedor que siempre fuiste, por tener un humor increíble, que siempre alegrabas cualquier reunión, viaje y ensayo, y por ser una persona que desde la sencillez hizo mucho, realmente eres un ejemplo para mí y para todos.

Gracias por haberme estrechado tu gran amistad cuando nos conocimos en la Orquesta y en el Conservatorio, gracias por habernos alegrado con tanta intensidad en cada momento de la vida.

Te quiero mi hermanito, gracias por ser mi hermano mayor desde que llegué a La Paz.

Buen viaje, papu.

Luis Daniel Iturralde:

La vida es como el agua, se escapa de las manos. Sin embargo siempre está, fluyendo y transformándose, en algún lugar…

Murió mi gran amigo Randolph Ríos, de semblante despreocupado y alegre, con esa caminata de pantalones chorreados llena de funk, con esas orejas enormes y curveadas que devoraban todo tipo de música, enfrascado en un smoking dirigiendo la Sinfónica, bailando salsa, disco y jazz con el baby bass, transformado en DJ de medianoche, alegrando los corazones de distintos públicos, en distintos lugares, a distintas horas, como una antorcha que alumbra las ganas de vivir.

Cuando se comparten las mismas pasiones no hay mucho que explicar, la conexión se hace de manera instantánea y más aun teniendo la bendición de trabajar juntos en un mismo proyecto musical exitoso.

Recuerdo los conciertos de Gustavo Orihuela Quartet. Recuerdo los conciertos abarrotados de gente y llenos de aplausos sinceros que compartimos juntos.

Como ejemplo puedo citar el teatro Gran Mariscal de Sucre, el Teatro Municipal Albero Saavedra en La Paz, El Teatro Nuna en La Paz (donde hicimos además varias grabaciones audiovisuales), festivales de jazz en Ecuador, Paraguay, Chile y Perú, o el Club Bonafide en Nueva York (club del gran y reconocido bajista camerunés Richard Bona) donde la gente se paró a bailar con nosotros, entre muchos otros conciertos grandes y pequeños donde siempre la conexión y la profunda amistad del cuarteto se reflejaban en nuestra música y entrega en escenario.

Randolph era una persona muy discreta y multifacética, docente de contrabajo del Conservatorio Plurinacional de Música, contrabajista de la Orquesta Sinfónica Nacional.

Al mismo tiempo fungió como director invitado habiendo realizado una de las temporadas más exitosas de la sinfónica con sus conciertos de música para películas (Star Wars, Disney, Clásicos…). También era un DJ apasionado conocido como Moro Funk, quien hacía bailar a la gente en clubs como el Glam o Malegría.

Realmente Randolph vivió una vida intensa y enriqueció muchísimo distintas escenas de la música en Bolivia.

Baila con la eternidad, Randolph que siempre estaremos llenándonos de tu picardía, de tu genuina amistad, alumbrados por tu carcajada, por tu cálido abrazo musical.

Hasta pronto hermano del alma, la vida es como el agua, se escapa de las manos. Sin embargo siempre está, en algún lugar.

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Mi partecita en la vida de Canito

La cantante Tere Morales recuerda y se despide del guitarrista Juan Carlos Ríos, recientemente fallecido por COVID-19

El guitarrista Juan Carlos 'Canito' Ríos

Por Tere Morales

/ 18 de enero de 2021 / 21:47

Mejor conocido como Canito, Juan Carlos Ríos fue un guitarrista paceño conocido por tocar junto con el grupo K’ala Marka y el dúo Weimar y Cano. Muy llorado en redes sociales, el artista falleció a sus 47 años.

Canito me contó que consiguió en el colegio un cancionero de Silvio Rodríguez. Fue un descubrimiento que lo deslumbró, tanto por la exigencia en la técnica de la guitarra, como en la poesía de sus canciones. Sacó todas cuando tenía 10 años, más o menos. Luego vino lo demás: un dúo con Franz Valverde (Panchito) en lo que fue El Dúo Criollo. Canito tenía 17 años en ese entonces y según palabras de Panchito, “nuestros dedos volaban en la guitarra”.

En 1993 dieron conciertos y giras junto al grupo folklórico K’ala Marka, realizando conciertos y giras a nivel nacional e internacional. El Dúo Criollo no grabó ningún disco y solo dieron un concierto de reencuentro en 2013, donde hicieron el compromiso de grabar, pero nunca llegaron a concretarlo.

El nuevo desafío de Canito fue Cantares, grupo que existía desde hacía varios años y al que ingresaron junto a Rocío Moreira y Fernando Gutiérrez. Allí, grabaron tres discos y Canito trabajó en el grupo hasta el año 2007.

Al año siguiente, conformó el Dúo Negringo, con Leonardo Egúsquiza, haciendo un variado repertorio latinoamericano y trabajando juntos hasta 2013, cuando empieza una nueva etapa junto a Weimar Baldiviezo, en el exitoso dúo Weimar y Cano, con quien estuvo hasta su partida.

Con Canito nos conocimos en 2011, en un acto de beneficencia escolar, yo no tenía acompañante y me dijeron que un papá de familia acompañaría… yo estaba asustada, porque no es fácil cantar con una persona que no sabe tocar muy bien y menos sin conocerla. “Tere, te presento al Señor Cano, papá del Carlos”. “Mucho gusto, dije yo. Y ahora… ¿qué cantamos?”

Ambos nos vimos en una situación tan divertida, que empezamos a lanzar canciones y a ver qué sabíamos ambos, habíamos definido tres temas y sus tonos y nos llamaron a escenario. Salimos volando y recién allí, escuché la gran calidad de acompañante que me habían obsequiado… Cantamos las tres ¡y una de yapa! Ambos felices habiendo descubierto un encuentro tan afortunado.

Así nos fuimos encontrando en escenarios y tratando de siempre cantar alguito juntos. Cuando necesité acompañante para otra beneficencia, lo busqué y le pedí ayuda. Fue a dos ensayos y llevó a Weimar con él. Ambos ensayaron y dieron el concierto conmigo, sin pedir nada a cambio.

“Teresita, quisiera invitarte a cantar en mi programa de Facebook, los domingos. Hago guitarreadas en vivo y quisiera pedirte que cantes conmigo… ¿te animarías? ¡Ya hice 50 programas!” Así llegó a ensayar a mi casa y se enamoró del arbolito de ciruelo, me contó cómo cantó para los niños cuidadores de autos y lustras de la 21, en época de Navidad. Él solito con su parlante y su guitarra.

«Los niños querían regalarme monedas, Teresita, ¡qué ganas de llorar!” “Quiero hacer este programa con todos los amigos talentosos, para que en otros países los vean y conozcan la calidad de músicos que tenemos… y los lleven y los inviten, ¡que su música se difunda, porque se lo merecen!” Cantamos en su casa, nos aplaudieron mucho y nosotros tan felices.

Fuiste un regalo de la vida, con fecha de expiración muy corta Canito, porque no hay tiempo que alcance para disfrutar un alma como la tuya. Descansa en paz y visita nuestros cantos, con el cariño de siempre.

Tu cantora,

Tere Morales

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