La Revista

viernes 24 sep 2021 | Actualizado a 14:40

Los Bolitas lanzan su nuevo tema ‘Einstein’

Einstein se construye con elementos pop-retro, "con melodías pegajosas y un ritmo bailable", y en dialogo con películas de antaño como Volver al futuro y Grease brillantina.

Los Bolitas

Por María José Richter

/ 2 de agosto de 2021 / 16:59

Einstein es la nueva canción se la banda boliviana Los Bolitas. El sencillo, que estará disponible en todas las plataformas digitales de audio y video, es un adelanto del tercer álbum del grupo.

El tema está acompañado de un videoclip «en el que se da a conocer la nueva imagen y a los nuevos integrantes del grupo», dice la nota de prensa.

Hoy conforman el grupo: Bilo Viscarra (guitarra y voz), Poncho Monje (guitarra y voz), Teto de Ugarte (percusión y voz), Marco Maciel (bajo y voz), Danilo Roca (batería) y Kicho Jiménez (zampoña).

Einstein se construye con elementos pop-retro, «con melodías pegajosas y un ritmo bailable», y en dialogo con películas de antaño como Volver al futuro y Grease brillantina.

El grupo, además, se presentará este 6 de agosto en el café Typica de Sopocachi a las 17.00.

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Un momento sublime con el Gustavo Orihuela Quartet en Piedra, Papel y Tinta

El stream de La Razón sonó como nunca antes el 24 de septiembre con la presentación de estos artistas del jazz y los sonidos bolivianos.

Por Adrián Paredes

/ 24 de septiembre de 2021 / 14:23

El viernes musical en Piedra Papel y Tinta estuvo más musical que nunca este viernes 24 de septiembre con la presencia del Gustavo Orihuela Quartet en el programa conducido por Claudia Benavente, directora de La Razón.

Con Orihuela al frente con su violín, Diego Ballón en el piano, Ramón Zuñiga en el contrabajo y Luis Daniel Iturralde en la batería, la música predominó en una sesión del programa transmito por el stream de Youtube en el que los músicos tocaban y las cámaras tenían que seguirlos al ritmo del jazz, surgiendo de un lado y del otro, haciendo transiciones poco vistas hasta ahora en el programa, mientras los sonidos del cuarteto, impredecibles pero armoniosos, le daban vitalidad a la mañana.

Formado en el Conservatorio, luego Orihuela iría a España a profundizar conocimientos. Después de un tiempo, Orihuela sintió el llamado de su país y en 2013 regreso a la nación para iniciar el proyecto del violín boliviano. «Basta de tocar música de afuera, es hora de tocar nuestra música», dijo en aquel entonces.

«El llamado a la tierra muchas veces es fuerte», agregó Iturralde, quien además del cuarteto tiene una escuela de percusión y lleva tocando siete años de muchas aventuras y viajes con Gustavo Orihuela.

No fue una entrevista de muchas palabras. «Nuestra música siempre va a contagiar en vivo y queremos compartirla», dijo Orihuela antes de comenzar con el primer repertorio. Un ritmo swing que dejó al público del stream y a la redacción del periódico complacidos.

EL RECUERDO DE RANDOLPH

El objetivo de este cuarteto jazzero es el de investigar y desglosar la música boliviana en un proceso creativo conjunto de la banda. Una suerte de conversación que siempre hacen, pero con música.

«Es un trabajo arduo y minucioso eso de buscar nuevas propuestas, pero si nos entendemos bien se arma complicidad y una gran banda», aseveró Ballón, quien toca con el cuarteto desde cinco años, a la vez que lleva «vida paralela» como pianista de Efecto Mandarina, Llegas o junto a Luzmila Carpio.

Entre las pocas pausas en toda la música, un nombre sobresalió: el de Randolph Ríos, previo contrabajista de la banda, al que Orihuela e Iturralde le dedicaron un sentido homenaje en la revista Escape, poco después del fallecimiento por COVID-19 del músico y y director de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Bolivia.

Zuñiga, actual contrabajo, lleva menos de un año en la banda y siente que su «estancia es un mix de sensaciones, supliendo a Randolph. Estoy muy contento, pero al mismo tiempo es muy extraño por Randolph», aseveró. La banda inmediatamente respondió que consideran que él fenecido contrabajista es quién lo envió a ellos.

«Siempre recordamos a Randolph Ríos y a Eddy Chuquimia. Siempre están presentes en nuestros corazones», agregó Iturralde.

«Estamos retomando las actividades», dijo Orhuela, feliz, con eventos privados y la pronta llegada de un álbum rescatado de conciertos, dedicado a Randolph.

Este imperdible show musical está disponible en el canal de Youtube de La Razón.

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Sulma Montero, ‘Se hizo justicia. Justicia poética’

Una entrevista con la poeta y artista plástica Sulma Montero, a propósito de la reedición de la obra narrativa de Jesús Urzagasti.

Por Adrián Paredes

/ 24 de septiembre de 2021 / 13:49

El pasado jueves 23 de septiembre, la editorial boliviana 3600 presentó una colección muy importante: la reedición de la obra narrativa completa de Jesús Urzagasti, siete tomos que incluyen Tirinea, Un hazmerreír en aprietos, Los tejedores de la noche, Un verano con Marina Sangabriel, En el país del silencio, De la ventana al parque y El último domingo de un caminante.

El autor, uno de los más influyentes de la literatura boliviana, aún es motivo importante de análisis de la academia literaria, pese a que, previa a esta reedición, era más complicado encontrar sus libros para el público en general. Ahora Urzagasti retorna a las estanterías en una colección que tendrá el precio de Bs 400. No se venderán los libros sueltos, solo la colección íntegra.

Con motivo de tal colección, La Razón habló con la paceña Sulma Montero, poeta y artista plástica con estudios en Literatura, Diseño y Artes, viuda de Jesús Urzagasti.

—¿Cuál es la importancia del legado de Urzagasti en la literatura nacional?

—Considero que el universo literario de Jesús es valioso, pues su obra ha sido escrita con la precisión de un artista. Su mirada aguda y original instaura una literatura diurna cuyo follaje muchas veces nos remite al verano y a la alegría de la vida.

En su escritura se otorga jerarquía a la realidad del campo, logrando despojarla de las precariedades, para que se erija imponente y autónoma. Pienso que su trabajo no es mera literatura; cuestiona, nos hace mirar hacia atrás para reconocernos y sentirnos orgullosos de lo que somos. Creo que esa autonomía funda, a través de su palabra, una obra destinada a ingresar en la memoria colectiva.

—¿Considera que es un autor leído por las nuevas generaciones?

—Celebrando los 50 años de Tirinea, organicé un proyecto para que los jóvenes bolivianos conozcan su obra. Compartí su producción literaria con algunos colegios fiscales y particulares de La Paz, El Alto, Oruro, Sucre. Sus libros llegaron hasta Yacuiba. También se distribuyeron en la UPEA, bibliotecas zonales y en algunas cárceles. Esta experiencia me llevó a comunicarme con clubes de lectura de jóvenes en varios departamentos. Jóvenes de mucho carisma y amor por la literatura que ahora lo estudian y difunden. Espero que, con la reedición de su obra narrativa, su trabajo conquiste nuevos y diversos lectores.

—Esta reedición, ya sea en literatos o lectores casuales, ¿qué puede aportar al panorama literario actual?

—Vivimos en tiempos donde se ha perdido el rigor, y si no generamos un pensamiento crítico, vamos a quedarnos en la superficie. Y la literatura de Jesús no es superficial, es honda como la vida, eso no quiere decir que necesite de lectores exclusivos. Todo lo contrario; Jesús escribe de la dicha de vivir en la naturaleza, de las costumbres de un país profundo que muchos niegan, pero que existe. De un país pequeño, pero de oculta grandeza. De lo imprescindible que es conocerse a sí mismo y reparar en la presencia del otro.

Narra las historias de lo que somos, en un diálogo vital que nos hermana y compromete nuestro pensamiento.

Es a través de la lectura de sus libros que el lector podrá ingresar a un diálogo luminoso, despojado de ornamentos, con el universo provocador de Jesús Urzagasti. Los invito a sumergirse en un mundo hecho en pleno contacto con la realidad, donde los sueños lindan con la jerarquía de la ficción.

—¿Qué pensaba él sobre la novela como formato literario?

—Jesús fue autodidacta, solía decir que no escribía novelas, pues no se remitía a ningún esquema, ni tenía una receta, por eso resulta difícil encasillar su obra narrativa. Lo que le gustaba era narrar, contar, decir. Construía universos totalmente independientes con un imaginario propio, estos tenían su sello: el de un ser nacido a la intemperie que llega desde las frondas nocturnas de una provincia de árboles.

—¿Qué pensaba él sobre el valor del hábito de la lectura?

—Consideraba al acto de la lectura como subversión; ejercerlo era reconstruir la realidad, encontrar una filosofía creadora que enriquezca el pensamiento para ingresar a la gran memoria. Era un amante del conocimiento que atesoran los libros; se acercaba con respeto y religiosa atención a leerlos, como si al hacerlo se hiciera cierta una plegaria natural en el alma.

—¿Qué piensa usted de la reedición de la obra de Urzagasti?

—Pienso que se hizo justicia. Justicia poética.

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María José Daona, ‘La prosa de Urzagasti es compleja porque rompe con los parámetros de la novela occidental’

Una entrevista con la investigadora literaria argentina María José Daona a propósito del autor boliviano Jesús Urzagasti.

Por Adrián Paredes

/ 24 de septiembre de 2021 / 13:43

El pasado jueves 23 de septiembre, la editorial boliviana 3600 presentó una colección muy importante: la reedición de la obra narrativa completa de Jesús Urzagasti, siete tomos que incluyen Tirinea, Un hazmerreír en aprietos, Los tejedores de la noche, Un verano con Marina Sangabriel, En el país del silencio, De la ventana al parque y El último domingo de un caminante.

El autor, uno de los más influyentes de la literatura boliviana, aún es motivo importante de análisis de la academia literaria, pese a que, previa a esta reedición, era más complicado encontrar sus libros para el público en general. Ahora Urzagasti retorna a las estanterías en una colección que tendrá el precio de Bs 400. No se venderán los libros sueltos, solo la colección íntegra.

Dentro de un mes, esta editorial también publicará un libro con la tesis doctoral centrada en Urzagasti, escrita por la argentina María José Daona, licenciada en Letras y doctora en Humanidades por la Universidad Nacional de Tucumán.

Fascinada con la literatura boliviana, se hizoautora de los libros Decir Bolivia. la escritura de Marcelo Quiroga Santa Cruz: escritor e intelectual (2012) y Guardián del silencio. La escritura de Jesús Urzagasti (en prensa). Ha publicado artículos en revistas especializadas en torno a la literatura boliviana y participado de diversos encuentros científicos. Su tema de investigación actual es la ciudad en la narrativa boliviana del siglo XXI.

Becaria post doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Forma parte del Proyecto de Investigación “Políticas de la Literatura en América Latina” dirigido por la Dra. Benites radicado en el Instituto Interdisciplinario de Estudios Latinoamericanos (IIELA) de la Universidad Nacional de Tucumán y brindó a La Razón una entrevista sobre su aproximación a Urzagasti.

—¿Por qué escogió a este autor como sujeto de su tesis doctoral?

—Desde el año 2007 estudio narrativa boliviana. Después de hacer mi tesis de licenciatura sobe Marcelo Quiroga Santa Cruz empecé a buscar autores para iniciar mis estudios doctorales. Ese año viajé dos veces a Bolivia; recorriendo librerías una librera me recomendó al autor. Me traje a la Argentina Un hazmerreír en aprietos y En el país del silencio. Ambos libros me deslumbraron. Había algo en ellos que me resultaba conmovedor. Yo sabía muy poco de literatura boliviana y cuando empecé a indagar en torno a la figura de Urzagasti observé que era un escritor muy reconocido y poco trabajado (los dos trabajos más importantes sobre Urzagasti son los de Luis Antezana y Ana Rebeca Prada). En mi país no se lo conocía (y de hecho aún se conoce poco de la literatura boliviana), me pareció que era necesario indagar en esta escritura.

—Hablando para el público en general, ¿cómo aborda a este autor en su tesis?

—A partir de la pregunta ¿qué es Bolivia? indago las formas de representar un país. Es interesante observar que, en la escritura de Urzagasti, la palabra “nación” no se menciona salvo algunas pocas excepciones. En En el país del silencio por ejemplo, dice que “la nación está llorando en el regazo de la muerte”. A partir de esta idea exploro la palabra “país”. Para esto divido tres momentos en mi investigación: en el primero, bajo el título de “poética del silencio” analizo su segunda novela como “texto faro” que ilumina toda su escritura. En ella el desmembramiento de las voces narradoras y los cuerpos muestran la situación del país en los años de su producción (el fin de la dictadura de García Mesa). Es interesante el final de este texto donde se abre la posibilidad de diálogo entre los diferentes actores sociales a partir de la idea de “silencio solidario”. Todos se encuentran en las calles de La Paz para celebrar la llegada de un nuevo año que es también la llegada de una nueva etapa de escritura en Urzagasti. Las siguientes novelas, no ya desmembradas sino unificadas por una voz narradora en primera persona, muestran las posibilidades de suturar la herida colonial y la crisis que se vive en Bolivia. Para esto construyo la idea de “poética de lo invisible” y analizo las cuatro siguientes novelas (De la ventana al parque, Los tejedores de la noche, Un verano con Marina Sangabriel y El último domingo de un caminante) a partir de los territorios que éstas exploran: los muertos, la memoria y los confines. Todos ocultos a la mirada de la razón occidental, pero existentes en el subsuelo del país. Posteriormente, me detengo en el análisis de su poesía a partir de la idea de intemperie. Al revés de los significados dados de antemano, la intemperie para Urzagasti es algo deseado y buscado y se vincula a la vuelta al pago como posibilidad dada por la escritura. En todos los casos él revierte los sentidos negativos de las palabras. El silencio, lo invisible y la intemperie son posibilidades de comunión entre los hombres y mujeres que viven en el territorio boliviano.

—¿Qué es lo que caracteriza a la prosa de Urzagasti?

—La prosa de Urzagasti es compleja porque rompe con los parámetros de la novela occidental. Él explora nuevas posibilidades de escritura donde los tiempos se suceden como un tejido que va y viene sobre un mismo punto, que se engrosa y en esa espesura crea memorias y realidades posibles. A su vez es profundamente poética, su pluma nos subyuga por la hermosura y la profundidad de las ideas. Creo que es una escritura que nos pide entregarnos y dejarnos llevar, nombrar lo innombrable, escuchar el silencio, observar y recorrer lo invisible como formas de adentrarse en su escritura.

—¿Qué temáticas tocaba él en su literatura?

—Siempre se preguntó por las relaciones existentes entre el campo y la ciudad. El campo que pervivía en su recuerdo y la ciudad que lo contuvo durante más de cincuenta años. El tema de los muertos como sujetos que viven en el presente es otra de las temáticas que atraviesan su escritura. En esta dirección hay una cercanía con autores como Jaime Sáenz y René Bascopé Aspiazu. El viaje y la memoria son otras de las temáticas recurrentes donde siempre late el Gran Chaco como deseo y también como realidad.

—¿Qué lo hace relevante en el panorama literario actual?

—Creo que es un escritor fundamental en la narrativa actual. Su última novela, Un hazmerreír en aprietos, abre el camino a la literatura que vendrá. En este texto se habla de un pensamiento nonato al que se puede ingresar de la mano del hazmerreír. Ese pensamiento lo vinculo con una zona de la escritura actual de Bolivia, centrada en la ciudad de La Paz como zona de conflicto donde convive lo andino y lo occidental, donde resuenan miles de voces que aseguran la supervivencia de lo diverso y abigarrado. En la actualidad estoy enfocada a estudiar las influencias de Urzagasti y Sáenz en la novela del siglo XXI. Ambas son figuras insoslayables. Por este motivo es que considero tan importante la nueva colección reeditada por la editorial 3600. Era algo necesario que abrirá la posibilidad de volver a Urzagasti.

—¿Qué autores podrían decirse influenciados por Urzagasti?

—Podría mencionar a Juan Pablo Piñeiro, Alan Castro Riveros, Rodrigo Urquiola Flores (a quien estoy empezando a leer), Giovanna Rivero y también a escritores como los hermanos Loayza y Alison Spedding. Urzagasti no sólo se dedicó a escribir sino que también fue un gestor cultural que colaboró (desde Presencia Literaria) en la visibilización de muchos escritores entre los que destaco a autores consagrados como Edmundo Paz Soldán.

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Un collar fósil de púas blindadas revela un dinosaurio nunca visto

El descubrimiento se realizó en las montañas del Atlas Medio de Marruecos en el mismo sitio donde los investigadores del NHM (National History Museum) del Reino Unido descubrieron previamente el estegosaurio más antiguo jamás encontrado.

Por Europa Press

/ 24 de septiembre de 2021 / 09:23

Análisis de un fósil inusual que muestra una serie de púas fusionadas a una costilla revelan que son restos del anquilosaurio más antiguo jamás encontrado y el primero del continente africano.

El descubrimiento se realizó en las montañas del Atlas Medio de Marruecos en el mismo sitio donde los investigadores del NHM (National History Museum) del Reino Unido descubrieron previamente el estegosaurio más antiguo jamás encontrado.

La doctora Susannah Maidment, investigadora del NHM y profesora titular honoraria de la Universidad de Birmingham, describió la nueva especie y la llamó Spicomellus afer: Spicomellus que significa «collar de púas» y afer que significa «de África».

«Al principio pensamos que el espécimen podría ser parte de un estegosaurio, ya que lo habíamos encontrado previamente en el mismo lugar. Pero en una inspección más cercana, nos dimos cuenta de que el fósil era diferente a todo lo que habíamos visto», dijo en un comunicado.

El espécimen es tan inusual que al principio los investigadores se preguntaron si podría ser falso. La tomografía computarizada demostró que era el verdadero negocio, y una sección transversal de la base del espécimen mostró un patrón de trama cruzada en el hueso exclusivo de los anquilosaurios, revelando su identidad.

«Los anquilosaurios tenían púas blindadas que generalmente están incrustadas en su piel y no fusionadas con huesos. En este espécimen vemos una serie de púas adheridas a la costilla, que deben haber sobresalido por encima de la piel cubierta por una capa de algo parecido a la queratina», explicó Maidment. «No tiene precedentes y no se parece a nada en el reino animal».

Los anquilosaurios eran un grupo diverso de dinosaurios blindados relacionados con los estegosaurios más conocidos. Estuvieron presentes durante todo el período Cretácico, pero hay poca evidencia de ellos antes de entonces, lo que hace que este nuevo fósil no solo sea el primero encontrado en África, sino también el primer ejemplo del grupo jamás descubierto.

El nuevo descubrimiento data del período Jurásico medio hace unos 168 millones de años. Ha ayudado a llenar un vacío importante en nuestro conocimiento de la evolución de los dinosaurios y sugiere que los anquilosaurios pueden haber tenido una distribución global.

El descubrimiento también cuestiona una teoría anterior de que los anquilosaurios superaron a los estegosaurios y llevaron a su extinción. Este nuevo hallazgo, sin embargo, significa que los dos grupos coexistieron durante más de 20 millones de años e implica que la extinción de los estegosaurios puede haber ocurrido por otras razones.

El fósil que dio lugar a la descripción de esta nueva especie ahora forma parte de las colecciones del NHM y será objeto de estudio en curso. La investigación se publica en la revista Nature Ecology & Evolution.

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‘Death Stranding Director’s Cut’ ya está disponible en exclusiva para PS5

Esta edición trae también nuevas pistas musicales y nuevas misiones de reparto, con nuevas rampas de salto con las que poder cruzar los valles con rapidez.

Por Europa Press

/ 24 de septiembre de 2021 / 08:54

El videojuego Death Stranding Director’s Cut, la versión definitiva del juego de PS4 de 2019 creado por el japonés Hideo Kojima, se ha lanzado este viernes 24 de septiembre en exclusiva para la consola de nueva generación PS5.

Death Stranding se lanzó originalmente en el año 2019 para PS4. Este juego de Hideo Kojima, creador de Metal Gear Solid, pone al jugador en la piel de Sam Bridges, interpretado por el actor Norman Reedus, en un mundo abierto postapocalíptico en el que debe unir núcleos de población aislados por la amenaza de los entes varados, almas de muertos atrapadas que intentan arrastrar a los humanos al más allá.

Death Stranding Director’s Cut es la versión definitiva del videojuego, y desde este viernes está disponible para la consola PS5 por un precio recomendado de $us 59 para la edición estándar. La Deluxe Edition se vende a un precio de $us 70, y los usuarios que ya dispongan del título en PS4 podrán actualizar el juego a esta versión el día de lanzamiento por $us 11.

El videojuego incluye nuevos dispositivos que ayudarán a Sam en sus repartos, como el Buddy Bot, que aliviará la carga de Sam en sus travesías, la catapulta, para enviar cargamento a larga distancia o un nuevo sistema que permite aterrizar desde grandes alturas con seguridad.

Además, los jugadores podrán probar las diferentes armas en una nueva arena de combate, así como competir contra otros en nuevas pistas de carreras y nuevas misiones del modo historia. También podrán revivir las batallas con los jefes finales y mejorar puntuaciones en el ranking mundial.

Esta edición trae también nuevas pistas musicales y nuevas misiones de reparto, con nuevas rampas de salto con las que poder cruzar los valles con rapidez.

Asimismo, Death Stranding Director’s Cut cuenta con las características de última generación de la PS5 como la retroalimentación háptica y los gatillos adaptativos del mando inalámbrico DualSense, el audio 3D y la carga rápida.

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