La Revista

miércoles 8 dic 2021 | Actualizado a 12:02

Charly García, 70 años de una leyenda del rock argentino

Varios puntos de Buenos Aires sirvieron para que los más añejos recordaran su juventud con la música que los hizo quienes son hoy, pero también para que los más jóvenes entraran en contacto con este importante ícono del rock.

Por Adrián Paredes

/ 24 de octubre de 2021 / 16:11

Conciertos y exhibiciones, solo falta la declaración de feriado para afirmar que todo Buenos Aires festejó los 70 años del músico y compositor Carlos Alberto García Moreno, mejor conocido como el legendario Charly García.

En el teatro Colón, un concierto de Fito Páez tocando composiciones de García casi fue el evento principal. Un concierto gratuito con reserva previa de entradas que hizo colapsar al Gobierno de Buenos Aires por la cantidad de fanáticos de ambos músicos que querían ser testigos de aquel homenaje.

Pero lo cierto es que aún los que quedaron fuera de este show no tuvieron que buscar mucho para encontrar uno más entre tantos homenajes en los que sonó la música de Charly en instrumentos, parlantes o incluso a capella desde varias gargantas porteñas.

La sorpresa fue que el evento principal se dio en el Centro Cultural Kirchner (CCK), donde más de 40 músicos tocaron canciones de Charly en diferentes estilos. Jazz, rock y pop sonaron para un público presencial, pero también en transmisión desde YouTube para quienes no pudieron asistir o que festejaban a Charly desde varios rincones del mundo.

En ese mismo edificio, una exoficina postal, se llevó a cabo un show/exhibición llamado TRIP, una experiencia sobre Charly García, con grabaciones y fotografías de toda la carrera del argentino, mientras que en otros pisos hubo charlas y conversatorios sobre su carrera musical.

Pero todos por igual esperaban la aparición del fundador de bandas como Sui Generis, Serú Giran y La Máquina de Hacer Pájaros, quien se alejó del ojo público desde la cuarentena por COVID-19 y cuyo último concierto fue el 11 de diciembre de 2019 en el estadio Luna Park.

Y aquellos que más esperaron tuvieron su premio, pues el artista de oído absoluto entró en escena en el CCK, cuando ya habían pasado varias horas de shows . De traje blanco, en el brazo una cinta con su lema Say No More (SNM) y un sombrero en la cabeza, así vestía García quien cantó con su voz descascarada sus hits Cerca de la Revolución, Promesas sobre el bidet, Raros peinados nuevos y Demoliendo hoteles.

Junto a él estuvo su banda habitual, además de las cantantes Rosa Ortega, Hilda Lizarazu y Fito Páez. Fueron ellos quienes apoyaron a un García al que le pesaba la edad. Se notaba en su dificultad para movilizarse, en el hecho de que no se movió del piano durante su corto pero emotivo set, que cerró con Canción para mi muerte, un tema que escribió antes de cumplir los 20 años y que grabó en Vida, su primer disco con el dúo Sui Generis.

Lejos de ahí, el teatro San Martín, diferentes locales de San Telmo, espacios callejeros de La Recoleta y un gran montón de etcéteras sirvieron para que los más añejos recordaran su juventud con la música que los hizo quienes son hoy, pero también para que los más jóvenes entraran en contacto con este importante ícono del rock.

UNA TRAYECTORIA DE REINVENCIONES

Ya en 2019, en su presentación en el Luna Park, los años pesaban en el performance del argentino, al menos en su voz y movimientos, no así en el piano, un instrumento que García aprovechó en muchas dimensiones en sus 52 años de carrera musical. En ese entonces muchos se cuestionaron si la edad terminaría por derrotar a García.

“Tengo mis dudas de que eso le pase a Charly”, dijo a La Razón la bajista, tecladista y crítica musical Laura Ballesteros. “Toda su vida ha buscado reconstruirse y por eso es que es uno de los mejores músicos latinoamericanos. Y sí, eso igual lo llevó a las drogas, pero siempre rebotó, siempre pudo componer un disco brutal, luego volver a las drogas en un bucle de autodestrucción y genialidades porque el Charly tiene una capacidad de reinvención con la que otros apenas sueñan”, aseveró.

Ya de entrada fue un prodigio. Tenía tres años cuando descubrió su oído absoluto, una facultad que hace que, más que oír, de alguna forma “se pueda ver con los oídos”. En aquella etapa de formación todo era música clásica para este Charly infante, mimado y adinerado que, luego, a sus 12 años ya era todo un profesor de conservatorio.

“Entonces descubre a los Beatles y su mundo gira, se trastoca, se vuelca y cambia”, narró Ballesteros. “Mucho después funda Sui Generis, casi se muere y compone Canción para mi muerte, la gente lo aclama, pero no tanto y luego, así como así, le agarran fanatismo a una banda en la que él compone todo (por eso Nito equivale a suertudo)”, añadió la músico boliviana, desde Roma, Italia.

“Un quiebre importante para Charly es cuando compone Instituciones, canción que la gente rechaza. Ese fue el siguiente quiebre, porque se deprimió, disolvió Sui Generis, fundó La Máquina de Hacer Pájaros y sacó rock progresivo muy avanzado para la Argentina de los setentas”, contó Ballesteros.

En 1978 funda Serú Girán junto a David Lebón, Pedro Aznar y Óscar Moro, donde encuentra un balance creativo hasta que la banda se disuelve por iniciativa de Aznar. Podría decirse que ahí empieza, oficialmente, la carrera solista de un Charly que, tras visitar Estados Unidos, compone el icónico disco Clics Modernos y lo estrena en una Argentina marcada por la Guerra de las Malvinas, un país que en la década de 1980 impulsó su industria musical para que los argentinos dejaran de consumir lo foráneo.

“Su carrera, es decir su vida, es una lucha contra los estancamientos. Los creativos, los de las drogas, los de su país, de sus amigos, de su edad. Charly es ese viejo cabrón que siempre intenta. Se mueve, no se rinde ante la inercia, no esperará a que sus recuerdos lo conviertan en un mueble más. O al menos eso es lo que queremos creer los fanáticos que amamos su capacidad de reinventarse”, añadió Ballesteros antes de marcharse a tocar en un homenaje al argentino en un bolichito romano.

Comparte y opina:

De Bolivia a México: Spider-Man genera largas filas en los cines

Los fanáticos del héroe de Marvel quieren su boleto para ver el filme este 16 de diciembre.

Por Adrián Paredes

/ 30 de noviembre de 2021 / 11:29

Faltan 15 días para el que pinta como el estreno pipoquero del año, pero eso no impidió que los paceños hicieran fila ayer para conseguir su entrada para Spider-Man: Sin camino a casa en predios del Multicine y Megacenter. Pero también en el resto del mundo.

Alrededor de las 17.00 del domingo 28 de noviembre ya había una multitud considerable a lo largo de la avenida Arce. Varias personas, con banquitos plegables y armando carpas podían verse asentándose en la vía pública. Todos compartiendo el objetivo de obtener entradas para la nueva entrega del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM).

“Estoy aquí desde las 18.30 (del 28 de noviembre)”, dice Felipe Ocampo de 23 años. Su espera ha dado frutos pues a las 13.00 del 29 de noviembre estaba a tres turnos de poder comprar su entrada para el filme protagonizado por Tom Holland, Benedict Cumberbatch y Zendaya.

A Bs 42 cada entrada, el flujo de venta es fuerte. No solo presencialmente, también online, pues desde el lunes 29, a las 00.01, se habilitó la compra virtual de las entradas para las sucursales de Multicine y Cine Center a nivel nacional.

Efectivamente “se colgó el sistema, pero eso es por el tráfico de gente intentando ingresar al mismo tiempo. Que se haya caído es normal porque el sistema solo permite una cantidad establecida de personas comprando”, explicó Mayron Terán Siles, encargado de marketing de Multicine. “Todos, hasta el gerente, están trabajando en boletería, porque estamos tratando de agilizar (la venta)”, añadió.

Tanto las filas como los colapsos en las páginas de compra virtual no son fenómenos exclusivos de La Paz, Cochabamba, Tarija y El Alto. En Chile, Argentina, Perú, Estados Unidos, México y casi todo el continente americano, los fanáticos entraron en frenesí para obtener su boleto para el filme 27 del UCM.

“Me gusta Spidey porque es el héroe que siempre se levanta”, dijo Romina Barrientos de 19 años, mientras hacía cola para entrar al Multicine. Una fila que al mediodía de ayer se extendía hasta casi la plaza Isabel la Católica. Sus palabras hacen eco de muchos fanáticos, ya sea eufóricos o frustrados, que se valieron de las redes para expresarse.

ACLAMANDO A SPIDEY

Memes, hashtags, lives y muchos TikToks desde las filas, los fanáticos del superhéroe de Marvel Comics no midieron palabras para aclamar a su héroe, así como para desear en voz alta que, además de Tom Holland, actual actor tras la máscara del arácnido, la película incluya la aparición de dos anteriores encarnaciones de Peter Parker: Tobey Maguire, quien hizo de Spidey del 2002 al 2007, y Andrew Garfield, del 2012 al 2014.

“Si no están (Maguire y Garfield), grave va ser al salir, la gente se va a enojar”, dijo Rodrigo Nina de 20 años, parado en la fila, a media cuadra del Multicine, con una carpa plegada bajo el brazo izquierdo.

“La idea es habilitar más funciones, todo está en función a la demanda, pero no podemos prometer nada porque primero necesitamos el okey de la distribuidora de la película”, aclaró Terán sobre las ventas en Bolivia. Con las filas creciendo en lugar de decrecer, no es raro que estas medidas hayan tenido que ser acatadas.

Mientras tanto, en el mundo, especialmente en Estados Unidos, las salas de cine están agradeciendo la llegada del superhéroe a sus pantallas sin que, al mismo tiempo, esté disponible en el stream de Disney Plus.

“Este entusiasmo comunitario por ver a Spider Man en las salas son la señal de un futuro brillante”, dijo en una conferencia de prensa Shawn Robbins, analista en jefe del sitio especializado BoxOffice.com.

Con la crisis que trajo el COVID-19, los cines también se vieron al borde la quiebra. En muchos casos, Spider-Man será la diferencia entre caer o no caer para las salas de cine del continente.

Todo eso, sin olvidar, que, tanto en América como en Europa y Asia, el rebrote del COVID-19 es cada vez más real, así como el temor a nuevas y peligrosas variantes del coronavirus como la sudafricana Ómicron.

¿Podrá llegar el arácnido a nuestras salas de cine antes que esta variante de nombre ominoso? “Nos vamos a cuidar harto”, opinó Claudia Sarmiento en la fila del Multicine. “Vamos a venir con doble barbijo y harto alcohol. La cosa es ver a Spidey”.

Comparte y opina:

Marsia Taha: la búsqueda de los sabores y colores de Bolivia

Esta paceña de corazón se ganó el Latin America’s Rising Star Female Chef, o sea que es la más brillante promesa en el mundo culinario del continente latinoamericano.

/ 30 de noviembre de 2021 / 11:17

“No he nacido en La Paz, pero soy de La Paz”, aseveró la búlgara Marsia Taha, jefa de cocina en el restaurante Gustu. Hace unas semanas que se ganó el título Latin America’s Rising Star Female Chef, la más brillante promesa en el mundo culinario del continente.

Como parte del Latin America’s 50 Best Restaurants 2021: Pasado y Futuro, un evento mundial patrocinado por S.Pellegrino & Acqua Panna, Taha, de 32 años, recibe este premio con mucho orgullo pues no solo ayuda al restaurante donde trabaja, sino que posiciona en el mapa gastronómico mundial a la cocina y comida boliviana.

“Es un premio personal, pero al final, cuando ves los resultados de todo y la visibilidad que da, este es un triunfo a nivel país, porque la gente pone su ojo en Bolivia y su gastronomía. Así que cualquier premio que ganemos, sea individual o como restaurante, en realidad es un premio del que tenemos que estar orgullosos todos en el país, pues es para todos”, dijo a La Razón.

“Ella ha contribuido a levantar el perfil de la cocina boliviana a través del restaurante y también con su proyecto de investigación. Ahora, como chef de Gustu, restaurante que ha transformado con ingredientes poco conocidos que muestran lo mejor de Bolivia, está marcando el camino para los jóvenes chefs y ayudando a colocar a su país en el mapa de la gastronomía”, detalla la página web del certamen.

Además del Gustu, restaurante que hoy está en el puesto 36 del ranking de los 100 mejores restaurantes del subcontinente, esta chef fundó en 2018 el proyecto multidisciplinario Sabores Silvestres, con el que explora y recorre Bolivia junto a chefs, biólogos, etnobotánicos, agrónomos y científicos que buscan investigar, comprender y preservar los productos y el patrimonio alimentario boliviano en regiones remotas de la Amazonía, los Andes y el Altiplano, siempre visitando y comprendiendo la cultura culinaria de comunidades rurales.

“Es algo demasiado grande y ambicioso. Cada vez que viajamos nos damos cuenta de lo mucho que nos falta y lo poco que sabemos. Es un proyecto que queremos continuar, dar más impulso. Viajando cuatro años seguidos no hemos podido cubrir ni el 5% del país”.

Para Taha es apasionante que haya tanto por descubrir y redescubrir en la gastronomía boliviana. No solo las técnicas postcoloniales, que son las que la gran mayoría conocemos, sino también las prehispánicas, que en muchos casos los centros urbanos han olvidado.

“Aprovecho este foco que se está poniendo al restaurante y a mí como cocinera para ayudar a encontrar financiación al proyecto” que en este momento no cuenta con patrocinio nacional o internacional.

Mientras tanto, Taha planea seguir en Gustu, hilo conductor de su trabajo en Sabores Silvestres, donde puede mostrar el resumen de todo lo que va descubriendo de los colores y sabores de Bolivia.

“El restaurante me ha dado esa filosofía de trabajar con productos 100% boliviano, poder concentrarnos mucho más en lo que es el producto de origen, producto nativo que a lo mejor no se encuentran en mercados, sino en comunidades”, dijo. “En un país como Bolivia, tan diverso biológicamente, creo que es importante seguir investigando y seguir redescubriendo estas técnicas ancestrales que todas estas culturas milenarias nos heredan”.

Sin embargo, esta lectura sobre sus galardones y trabajo es solo el comienzo. El verdadero impacto es ir a visitar el restaurante Gustu, ubicado en la calle 10 de Calacoto #300, donde por Bs 140 se puede acceder a un menú de degustación de tres platos.

“No somos experimentales con los sabores, porque queremos que la gente disfrute y no tenga miedo de probar. Lo nuevo está en los sabores de los ingredientes que utilizamos”, afirmó.

Los interesados también pueden ir a conocer las cocinas, donde Marsia Taha mostrará cómo una promesa de la gastronomía maneja su cocina.

Comparte y opina:

Daniel Piazzolla: ‘Creo que estamos en nuestro mejor momento’

Una entrevista con el líder y baterista de la agrupación argentina Escalandrum.

/ 30 de noviembre de 2021 / 11:10

Liderados por el nieto de Astor Piazzolla, la agrupación Escalandrum llega a La Paz este 1 de diciembre en una presentación que se realizará en el Teatro Illimani del Campo Ferial Chuquiago Marka. La Razón habló con Daniel Piazzolla, baterista y nieto del astro argentino.

— Después de 100 años, ¿qué impacto mantiene la música de Piazzolla a nivel mundial?
— Siento que la música de Astor Piazzolla tiene un impacto tremendo. Por ejemplo, el año 2019, fue el compositor más tocado del planeta. Más que los Beatles, más que cualquier compositor de música clásica. Así que está muy vigente en todo mundo. Viajo bastante y doy fe de que lo va ser por un buen tiempo más.

— ¿Cómo nace la banda?
— Escalandrum nace en Buenos Aires. Éramos un grupo de amigos que nos juntábamos en un bar a tomar algo después de los conciertos que cada uno daba con diferentes grupos, algunos relacionados al jazz, al pop, al rock. Y la verdad es que tenemos mucha afinidad musical y se me ocurre armar un grupo por esta afinidad musical.

Así que arrancamos como un grupo de latín jazz, con la prioridad de hacer música propia, pero a partir del 2001 comenzamos a más jazz con sonidos argentinos hasta el 2010 que grabamos Piazzolla plays Piazzolla, que era un disco entero con música de Astor Piazzolla. Con ese disco nos va muy bien, ganamos el Gardel de Oro, además nos nominaron para el Latin Grammy, grabamos otro disco de música original en Abbey Road y este año sacamos nuestro disco llamado Cien, por el centésimo aniversario de Astor Piazzolla.

— ¿Cómo ha sido cargar con la responsabilidad de perpetuar el legado de tu abuelo?
— La palabra cargar viene de peso y la verdad que fue una linda responsabilidad. A mí me motiva el ser un Piazzolla y tener que representarlo. Así que es un placer enorme poder hacer la música de mi abuelo de manera diferente con un grupo que no tiene bandoneón, no tiene violín, sino nuestra propia formación sin faltarle el respeto a la obra del maestro.

— ¿Qué prepara Escalandrum para el futuro?
— Para el año que viene los proyectos son muy variados. Haremos un nuevo disco de música original, música que ya venimos tocando en los clubes de jazz de Buenos Aires. Y, seguramente, durante el año que viene estaremos tocando (en vivo) esta música todas las semanas.

— Ya estuvieron en Bolivia, ¿qué nos pueden contar de esa experiencia?
— La primera experiencia en Bolivia fue increíble y mágica. Me acuerdo que había una masterclass de batería que estuvo hermosa y luego el concierto que fue muy emotivo, la gente muy prendida. Y creo que ahora va a estar mucho mejor por ese ida y vuelta con el público.

— ¿Qué temas escucharemos este 1 de diciembre?
— Tocaremos el disco Cien, nuestro nuevo álbum que se puede escuchar en plataformas digitales. Hay de todo. Una versión de Adiós Nonino increíble y muchos temas como Primavera Porteña y Milonga en Re . Y, bueno, encontrarán un grupo que toca hace 22 años juntos y hace 11 que tocan Piazzolla, así que estamos muy afilados, no dejamos de ensayar todas las semanas y que creo que estamos en nuestro mejor momento.

Comparte y opina:

Afiches sonoros ¿Cómo suena una pandemia?

El radialista Roberto Condori creó un proyecto audiovisual que reflexiona sobre las otras pandemias que el COVID-19 puso en evidencia

El radialista Roberto Condori

Por Adrián Paredes

/ 29 de noviembre de 2021 / 15:27

Cómo suena el mercado Lanza? ¿Qué sonidos lo diferencian de otros centros de abasto? Esa es la pregunta que se hace alguien que está trabajando un paisaje sonoro mientras graba y recopila una combinación de sonidos que, al escucharlos, buscan hacer pensar en la identidad que tiene este espacio tan conocido de la urbe paceña.

“En el Lanza el ruido es diferente porque es un espacio cerrado, con ecos y acústica diferente a la del, por ejemplo, mercado Rodríguez”, señala Roberto Condori Carita, comunicador social nacido en La Paz, quien después de la pandemia de COVID19 quiso hacer preguntas más complejas a la hora de crear estos paisajes sonoros. Fue así que nació el proyecto Afiches sonoros: un virus, diferentes pandemias. 

“La Garita tiene un sonido a la mañana, otro al mediodía y otro a la noche. Los sonidos de un lugar se van transformando con las actividades”, explica.

Si un paisaje sonoro presenta sonidos característicos de algún lugar, entonces un afiche sonoro es “un proyecto audiovisual que retrata gráfica y sonoramente” alguna idea o concepto. En el caso del proyecto de Condori son varias reflexiones sobre “las otras pandemias” que el coronavirus ha revelado.

Tras la escucha, el comunicador social ha identificado varias, pero para su proyecto retrató ocho: el sensacionalismo, la precariedad laboral, la contaminación ambiental, la violencia machista, el racismo, el miedo, la contaminación acústica y el hambre.

 Para hacer sus afiches no solo se valió de una imagen, sino que la combinó con paisajes sonoros, con efectos de sonido, con testimonios en primera persona y con clips de audio de videos que ayudan a darle una identidad a cada una de estas problemáticas. La meta final de Condori es “sensibilizar a la gente que visite estos afiches de manera virtual”.

“Es artístico y político al mismo tiempo. El proyecto no trata de registrar un sonido y pasarlo. Pero tampoco es una ficción; se trata de una narrativa sonora, de una reconstrucción e intervención de paisajes sonoros a partir de un mensaje y una visión crítica”, aclara Condori.

Escuchar más profundo

Con una grabadora Zoom H6 y el aval del Fondo Concursable Municipal de Promoción al Desarrollo, Salvaguarda y Difusión de las Culturas y las Artes (FocuArt) del año que corre —mismo que no ha sido pagado y no lo será hasta 2022—, Condori recorrió La Paz con un oído entrenado en más de 10 años de trabajo en las radios Deseo y Líder—con varios reconocimientos para Nación Marica, programa que realizaba con Édgar Soliz—, pensando en la mejor manera de representar estas reflexiones. “Hay aparatos más avanzados, pero este me ha servido mucho para este proyecto en el que hay que ser muy preciso y fino con el sonido”.

Para el afiche sobre el sensacionalismo, por ejemplo, pensó en cómo “todas las mañanas nos llegaban los reportes de contagio con cuántos infectados y muertos en todos los canales. Eso también es parte del paisaje sonoro de ese momento. Yo agarré esos sonidos y los he comparado con la narración de un partido de fútbol”.

“Son cortes mediados por el silencio, donde escuchas reportes mientras un equipo mete un gol y como que esto se va convulsionando. Al final viene siendo lo mismo. Los medios de comunicación han jugado un papel importante en la pandemia. Pero las personas no eran personas, eran números. Era una competencia: ¿qué departamento tenía más contagios?”.

O los vendedores ambulantes, cuya “realidad laboral siempre ha sido precaria” y que en la pandemia se vieron obligados a dejar de vender dulces u otros productos para comercializar barbijos, atomizadores y alcohol en gel. La opinión pública calificó este hecho como una “reinvención” cuando nada más cambió lo que vendían, no su situación. “En muchos casos no ha sido reinventarse, sino el miedo al hambre. Los afiches que hice tienen pautas que ayudan a que la gente reflexione para no romantizar el tema de la reinvención cuando en realidad es más que nada un tema de sobrevivencia”.

Pero la señal más grande de que hay más pandemias que el de coronavirus fue el río Choqueyapu, que tras pasar un buen tiempo sin recibir la contaminación de los paceños, tenía las aguas más claras.

Condori hizo este proyecto con un micrófono Zoom H6

Así que ahora el gran reto para sus afiches, estrenados entre el 3 y el 11 de noviembre en Spotify y YouTube —buscarlos como Afiches sonoros: un virus, diferentes pandemias—, es generar ese tipo de reflexiones. Su mayor obstáculo: el hecho de que, en Bolivia, y en el mundo también, la sociedad refuerza más los estímulos visuales que los auditivos.

“No tenemos una cultura de escucha muy avanzada. Pensamos a La Paz en imágenes, pero no pensamos a la ciudad en sonido. Y el paisaje sonoro te traslada a otro momento de reflexión, te hace atento a una escucha más profunda. Los sonidos pueden confundirnos, pueden parecernos simples, pero igual los vas anexando a tu memoria y experiencia”, explica el radialista y cronista que ganó el Premio Periodista Sin Riesgo 2018, entre otros premios, quien se adentra en territorios nuevos para su profesión.

“Nos hemos dado cuenta de muchas cosas, pero también tenemos que darnos cuenta de que somos los causantes de estas pandemias. Entonces es una reflexión que quisiera que la gente pueda cuestionarse”, dice. “Sé que pasará con el tiempo. Espero que sea así”, añade.

Fotos: Roberto Condori

Comparte y opina:

’98 segundos sin sombra’, entre lo surreal y lo bello

Una reseña del más reciente filme de Juan Pablo Richter, realizada por el escritor Adrián Nieve.

Foto: Facebook 98 segundos sin sombra

/ 25 de noviembre de 2021 / 13:51

Pocas veces reconocemos lo rara que es la vida. Pero Genoveva Bravo, la protagonista del filme 98 segundos sin sombra (98sss), lo sabe bien. Y no solo lo reconoce, sino que lo analiza, segundo a segundo, en este efectivo filme dirigido por Juan Pablo Richter.

Encarnada por la actriz Irán Zeitún, Genoveva es una chica de 16 años que trata de sobrevivir a las monjas de su colegio, a sus hostiles compañeras de curso, a sus padres sin esperanza y al narcotráfico en “Culo del Mundo”, su pueblo en el oriente boliviano.

Como personaje, Genoveva —originalmente creada por la escritora Giovanna Riveros para la novela homónima en la que se basa esta película—, es el mayor acierto del filme, pero no él único. 98 segundos sin sombra, además de mucha actitud, tiene varias cosas por decir, entre lo que sucede en el pueblo de Genoveva y todas las ideas que pasan por la cabeza de la adolescente.

Y lo visual. El filme tiene una calidad cinematográfica muy fresca, casi surreal, una que ayuda a ilustrar el mundo interno de Genoveva y que intenta mostrarnos las cosas de una forma no lineal. Más interesante, más sentimental.

Porque la historia de 98sss es intensa, es triste, pero también es tierna de una manera muy peculiar. Esto, obviamente, se nota más en la novela de Riveros, en la que tenemos acceso ilimitado a los pensamientos de Genoveva, mientras que en el filme hay solo un par de recursos que nos permiten acceder a la riqueza de los mismos.

Sin embargo, una comparación entre novela y película sería más que injusta. Richter creó una buena adaptación, nos trajo la esencia de Genoveva, ese maravilloso personaje literario, y la permitió ser ella misma en una película cuyos escollos son muy pequeños.

Porque a lo mejor habría sido mejor si el filme se animaba a romper más de frente la cuarta pared. Quizás así esas ideas tan potentes de la novela de Rivero se sentirían menos forzadas cada que Genoveva las mete en las charlas, al menos al inicio del filme, cuando recién te estás acostumbrando al ambiente de la película.

Pero, repito, son cosas muy pequeñas que no le ganan al simple y llano hecho de que 98sss se anima a ser rara: entre tierna y violenta, entre graciosa y triste, entre relacionable y surreal. Un buen filme que vale cada segundo y centavo de ir al cine.

Adrián Paredes (1989), mejor conocido por su seudónimo Adrián Nieve, es escritor y periodista. Estuvo en el programa de radio La Cabina Azul y en los de televisión Revista Gorila, Cinema Trailer y Maga Cine. Ha publicado la novela «El Camino Amarillo de Drogothy» (2016, Gran Elefante Editorial) y «Hayley» (2018, 3600 Editorial). En 2022, publicará la novela «Morbo» (Parc Editores).

Comparte y opina: