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Chile cumple 40 días de convulsión sin lograr la paz social

Miles de personas marcharon en el marco de una huelga en diversas actividades productivas. La jornada empezó casi normal con tráfico en las vías, que siguen sin semáforos y con barricadas en algunos puntos.

/ 26 de noviembre de 2019 / 16:58

Las respuestas políticas a las profundas demandas sociales que grita la calle en Chile avanzan con lentitud, 40 días después de un estallido que lejos de apaciguarse se multiplica con focos de violencia y huelgas.

Miles de personas marcharon en el marco de una huelga en diversas actividades productivas. La jornada empezó casi normal con tráfico en las vías, que siguen sin semáforos y con barricadas en algunos puntos.

En otro golpe a la actuación de las fuerzas del Estado en esta crisis, la organización Human Rights Watch (HRW) constató "graves" violaciones a los derechos humanos por parte de la policía y recomendó una reforma de la institución.

La oenegé recabó "centenares de preocupantes denuncias sobre uso excesivo de la fuerza en las calles y abusos contra detenidos tales como golpizas brutales y abusos sexuales que no pueden quedar impunes y deben ser pronta y rigurosamente investigadas y sancionadas", afirmó en rueda de prensa, José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW.

El gobierno de Sebastián Piñera, que rechazó la semana pasada el informe de Amnistía Internacional, que también denunció violaciones a los derechos humanos, valoró este martes el reporte y las recomendaciones de HRW. 

En las calles del centro de Santiago se registraron choques entre encapuchados y policías. Al caer la noche suelen producirse incendios y saqueos atribuidos a grupos vandálicos organizados.

Desde el inicio del estallido el 18 de octubre, los centros comerciales, casi plazas públicas para los chilenos, cierran más temprano debido a problemas del transporte público. En Santiago, donde viven unos 7 millones de habitantes, el metro tampoco ha recuperado su ritmo al 100%.

Las movilizaciones presionan al gobierno de Sebastián Piñera para que tome medidas rápidas, empezando por un aumento sustancial del salario mínimo, actualmente en unos 400 dólares. Los sindicatos reclaman que suban a al menos 500.000 pesos, es decir unos 660 dólares.

Toda salida política a la encrucijada chilena luce imposible en el clima de desorden público que sigue imperando más de un mes después del inicio de la crisis que ha dejado 23 muertos y más de 1.000 heridos, entre ellos más de 200 con lesiones oculares por perdigones lanzados por las fuerzas de seguridad.

Acuerdo opacado

El histórico acuerdo para reemplazar la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) arrancó optimismo hace poco más de una semana, pero las imágenes de barricadas nocturnas en vías públicas, los bloqueos en autopistas y saqueos en zonas comerciales de distintas ciudades del país opacan ese hito político y tiñen de desesperanza a buena parte de la población.

"Hay demandas de largo plazo como la nueva Constitución vía asamblea constituyente; hay demandas sobre el derecho a salud, educación, vivienda, derecho a negociación colectiva, entre otras, pero también hay demandas muy precisas: un salario mínimo líquido de 500 mil pesos para el sector público y privado, una pensión mínima equivalente a este salario", reclamó la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) Bárbara Figueroa.

"Si la autoridad quiere dar señales claras, entonces lo que esperamos es que haya una agenda social ambiciosa", añadió.    Piñera, hoy el presidente de Chile más impopular desde el retorno a la democracia en 1990, con un 12% de apoyo, asegura en cada intervención que "escucha con humildad las demandas de la calle", pero ninguna de sus propuestas apaga las protestas.

Nueva polémica

El mandatario apura desde el domingo un proyecto de ley en el Congreso para que militares protejan infraestructuras públicas, sin necesidad de decretar el estado de emergencia.

El anuncio causó polémica debido a las críticas por la actuación de las fuerzas armadas durante el estado de emergencia que rigió en los primeros nueve días de la crisis, cuando se produjeron la mayor cantidad de las 23 muertes hasta ahora, de las cuales cinco fueron responsabilidad de agentes del Estado.

La Fiscalía elevó a 2.670 las investigaciones penales por violaciones a derechos humanos, entre cuyas víctimas hay 525 mujeres y 422 niñas, niños o adolescentes.

En ese periodo, los militares volvieron a resguardar las calles de Santiago por primera vez desde el retorno a la democracia en Chile en 1990.   "No tenemos una suficiente institucionalidad para poder generar las condiciones de seguridad de la vida del país en términos eficientes", dijo a la AFP Guillermo Holzmann, analista político y experto en Defensa de la Universidad de Valparaíso.

En un país marcado por la dictadura, pesó el hecho de que, desde el regreso de la democracia, no se garantizara el control civil necesario para supervisar a las fuerzas armadas y la policía en temas de orden público, apuntó Holzmann. (26/11/2019)

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Sebastián Sichel aspira la presidencia de Chile para ‘construir una identidad liberal de centro’

Las encuestas lo ubican entre tercer y cuarto lugar, pero él pasa de esos números, pues lo daban como perdedor en mayo.

/ 28 de octubre de 2021 / 19:24

Sebastián Sichel, el candidato presidencial de la coalición oficialista de derecha en Chile que se define como de centro, independiente y liberal, está convencido de que en las elecciones vencerá la opción de los moderados como él, dijo en entrevista con AFP.

«El mundo cambió y los políticos tienen que asumirlo», lanza este abogado de 44 años, exministro del gobierno de Sebastián Piñera, que sorprendió en mayo al ganar la primaria oficialista.

A menos de un mes de las elecciones del 21 de noviembre, afirma que el juego está abierto entre él y tres de sus seis rivales: Gabriel Boric, de la coalición de izquierda; Yasna Provoste, demócrata cristiana de centro; y José Antonio Kast, de ultraderecha.

«Si yo tuviera que apostar un asado (barbacoa) a ver quién va a ganar, no sabría, incluyéndome», reconoce.

Las encuestas lo ubican entre tercer y cuarto lugar, pero él pasa de esos números, pues lo daban como perdedor en mayo.

Cree que los extremos de izquierda y derecha se estancaron en una lógica de 1990. «Ven dos mundos, esa postura binaria, Guerra Fría.

Muestran esa polarización simplemente y no la sutileza de la complejidad del ciudadano», afirma.»No soy continuidad»- «Yo soy una persona liberal, soy una persona que se siente representada por el centro político en Chile», indica este exmilitante demócrata cristiano.

«El centro político ha estado huérfano durante mucho tiempo porque parte de los traumas de la dictadura fue quedar separados en dos puentes, entre el Sí y el No y una política bien binaria que no reconoce la dimensionalidad o la profundidad de la política chilena», dice en alusión al plebiscito de 1988 que inició el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

«Yo estoy tratando de construir esa identidad liberal en Chile, una identidad liberal de centro», afirma.

Dice que «interpretar la política con el código de los últimos cuatro años es una locura. Yo no sería la continuidad ni de Piñera, ni de (Michelle) Bachelet, ni de (Patricio) Aylwin, ni de Pinochet, ni de (Salvador) Allende».

«Nunca fui partidario de Pinochet, pero tampoco fui partidario de una izquierda chilena que yo creo que ha involucionado democráticamente y valida la violencia y se ha transformado en una izquierda estatista, entonces uno tiende a sentirse huérfano en política», asegura tras mencionar el alto número de indecisos, que los sondeos ubican en un rango entre 16% y 50%, entre casi 15 millones de electores.

«Sociedad menos polarizada»

«Lo que pasó después de la crisis social de octubre (2019) es que empezaron a operar fuerzas centrífugas en la política y empezamos a exacerbar nuestros conflictos», afirma.

Pese a la actual crisis, «creo que la sociedad chilena está mucho menos polarizada que la política. La política está maximizando sus resultados electorales, gatillando miedos y conflictos».

«La forma más sencilla de movilizar votantes es a través del odio: odio al inmigrante, odio al gay, odio al empresario en el caso de la izquierda, odio al político y se han provocado los peores humores de la política porque están movilizando a través del miedo, y yo quiero dar la batalla al revés», afirma.

«Generar estímulos»

Quiere presidir un gobierno «que tenga la capacidad de entender los cuatro grandes cambios que está viviendo Chile: el cambio climático, el cambio demográfico -es el país que más rápido envejece (ndlr: el segundo en América Latina tras Uruguay, según el Banco Mundial)-, el cambio tecnológico (…); y el más importante y el que menos se discute, que es el cambio social».

Sostiene que desde 2019, el país atraviesa «una revolución mesocrática, una clase media que se formó en los 90 con un país que creció pero con una clase media que está aburrida de una élite que define las rutas del país».

Tras el golpe económico que supuso la pandemia, Chile cerrará 2021 con una expansión del 10,5%, pero se prevé que el crecimiento ronde 2,5% en 2022 en un escenario de alto endeudamiento fiscal sobre todo por las ayudas a las familias.

«Tenemos que generar estímulos al mundo de las empresas y pymes para que el país crezca de manera acelerada», dice.

Cualquiera puede ganar

Casado desde 2008, padre de tres niños y ex católico -como muchos chilenos de su generación-, Sichel está a favor del matrimonio igualitario, la adopción entre parejas homosexuales, apuesta a la equidad de género y destaca el papel de la mujer recordando a su madre, que lo crió a él y a su hermana sola.

Pero Sichel admite «tener un tema ahí» con el aborto libre, pues cree que «la vida empieza en la concepción», por lo tanto apoya el aborto tal como rige ahora en Chile, en tres causales: riesgo de vida, inviabilidad fetal y violación.

La votación «se va a definir el día que se abra la urna, que es lo que pasó en Perú, que es lo que pasó en Ecuador, que es lo que está pasando en el mundo», dice evocando también la elección de 2017 entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen en Francia, donde «el mundo socialista desapareció cuando nadie se lo esperaba, ícuidado!».

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Lionel Messi celebra la «boda del siglo» en Rosario con Antonella

Bajo estrictas medidas de seguridad, los invitados han llegado en jets privados antes de ser trasladados en autos negros al casino City Center.

/ 1 de julio de 2017 / 00:00

Al ritmo de la cumbia pop, gastronomía argentina y abundante seguridad, el crack Lionel Messi invitó a Rosario al círculo que más quiere para festejar el casamiento con su novia de juventud Antonella Roccuzzo, madre de sus hijos y compañera de sus logros en Barcelona.

«Es la boda del siglo» en Rosario, definen los presentadores de radios y televisión de esta ciudad portuaria a 300 km al norte de Buenos Aires, adonde están llegando desde el jueves ídolos del FC Barcelona como Cesc Fabregas, Carles Puyol y Luis Suárez.

Bajo estrictas medidas de seguridad, los invitados han llegado en jets privados antes de ser trasladados en autos negros y vidrios ahumados por los 21 km que separan el aeropuerto Islas Malvinas con el complejo de hotel y casino City Center donde se están alojando.

En ese lugar lujoso, rodeado de los asentamientos más pobres y peligrosos de Rosario, Lionel y Antonella se dirán el «Sí, quiero» en una ceremonia civil el viernes desde las 19H00 (22H00 GMT).

Luego festejarán con 260 invitados y habrá 157 periodistas acreditados para cubrir los pormenores del casamiento que «es un evento estrictamente privado», advierten en todos los comunicados los organizadores.

«Esta alfombra roja no será un lugar de paso, sino que estará situada en un lugar donde los invitados que lo deseen tendrán que acudir expresamente», aclaró el último parte a la prensa acreditada por parte de la empresa 6 Pointer.

Para aquellos que como Suárez y su esposa Sofía Balbi -socia e íntima amiga de Roccuzzo- asistirán con sus hijos, los organizadores dispusieron de un espacio para que «los más pequeños también estén entretenidos durante la tarde de la boda», indicó 6 Point.

Novios famosos de incógnita

De los novios no hay rastros en Rosario, donde llegaron hace dos semanas y Messi celebró sus 30 años el pasado 24 de junio.

Dicen algunos amigos que están en Arroyo Seco, cerca de Rosario, o en un barrio cerrado donde viven los suegros del número 10. Amigas de Antonella han estado subiendo a redes sociales fotos con ella y sus familias en la intimidad de una sala o cocina en apariencia distendida.

Los rumores sobre supuestas despedidas de solteros el jueves en la noche han sido desmentidos por cercanos a la pareja. «Suena a una misión imposible tal como está la ciudad con prensa buscando un retrato de ellos», dijo a la AFP una conocida de Antonella.

Pese al hermetismo de los novios y sus familias, siempre alguien filtra una imagen. El jueves lo hizo el exarquero del Barça, José Pinto, que divulgó en Instagram una foto disfrutando de un típico asado argentino junto a Messi, Gabriel Milito y el mánager del club Pepe Costa.

Invitaron a su enlace a sus mejores amigos de infancia, algunos tan humildes como lo fue el capitán de la selección argentina, familiares rosarinos y los que forman parte de su entorno en Barcelona.

Varios de ellos son amigos del crack desde que Messi, con 9 años, conoció a Antonella cuando tenía 8, en 1996.   Los curiosos en el pequeño aeropuerto Islas Malvinas, donde llegan los invitados, repiten la misma pregunta: «¿Tienen idea cuándo o a qué hora llega Shakira». La superestrella del pop colombiana levanta más interés que su pareja, Gerard Piqué.   

A comer y a bailar

Futbolistas como Xavi Hernández, Samuel Eto’o, y Samuel Umtiti ya descansaban el jueves en el hotel Pullman del complejo que alberga al evento del año en esta ciudad de 1,2 millones de habitantes.

Roccuzzo, a sus 29 años, madre de Thiago (4) y Mateo Messi (1), lucirá un vestido de la diseñadora española Rosa Clará, y tendrá el reto de poner a bailar a los fútbolistas más internacionales al son de las bandas uruguayas de cumbia, Rombai y Marama.

También cantará Karina, «La Princesita», que además de ser una popular exponente de cumbia es novia de Sergio «Kun» Agüero, otro de los grandes amigos de Leo.

Para comer ofrecerán 6 estaciones variadas y una de ellas «estará dedicada a la gastronomía argentina, destacando platos calientes como la cazuela de mollejas, las carnes trinchadas ahumadas y los chorizos bom bom», anunció la organización.

Alegría sin fiesta

En la calle del barrio Las Heras varios vecinos no están invitados a la boda pero están felices de la buena fortuna de ‘el Leo’.

«Mañana celebramos y espero que Leo y Anto, que es sencilla y simpática como él, tengan muy buena fortuna», dijo a la AFP su vecino Damián ‘Gamuza’ Lugoni, de 27 años, vendedor de los populares choripanes (emparedado de chorizo).

En un pequeño terreno de la cuadra, los amigos están por terminar un mural de Messi que encargaron al artista plástico Lisandro Urteaga.

«Es una ilusión que Leo lo vea un día y le guste. Aquí estamos todos alegres porque le vaya bien, festeje como merece alguien como él, un verdadero ejemplo de ser humano, aunque cuando juega al fútbol no parezca de este planeta», dijo Urteaga.

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Miles de seguidores acompañan a expresidenta Kirchner en comparencia ante la justicia

La mandataria declarará a media mañana ante el juez Claudio Bonadio, un magistrado al que acusó de imparcialidad e intentó destituir durante su gobierno (2007-2015).

/ 13 de abril de 2016 / 13:14

Miles se seguidores y partidarios aguardan bajo la lluvia a las puertas de los tribunales de Buenos Aires donde este miércoles debe comparecer la expresidenta argentina Cristina Kirchner, por primera vez citada en una de las causas en su contra.

Kirchner declará por operaciones cambiarias del Banco Central realizadas durante los últimos meses de su gobierno, mientras otro fiscal pidió investigarla por supuesto lavado de dinero.

La mandataria declarará hacia las 10:00 locales (13:00 GMT) ante el juez Claudio Bonadio, un magistrado al que acusó de imparcialidad e intentó destituir durante su gobierno (2007-2015).

Retirada desde diciembre de la vida política y recluida en su residencia en la Patagonia, el regreso de Kirchner para acudir a la justicia la encontró «tranquila».

«Claro que estoy tranquila, ¿por qué no debería estarlo?», dijo en el avión que el lunes la trajo a Buenos Aires.

«Cristina si vas presa, yo voy presa con vos», rezaba algunos de los cartelas de los miles de seguidores que desde el martes por la noche iniciaron una vigilia frente a los tribunales.

La exmandataria saludó desde un balcón a otros centenares que se agruparon frente al edificio en el barrio de Recoleta donde reside cuando está en Buenos Aires.

Sindicatos convocaron a sus afiliados a acudir masivamente e incluso una facultad de la Universidad de La Plata, adonde Kirchner se graduó en Derecho, dio asueto por petición de los trabajadores, según la prensa local.

«La gente quiere verla. Cristina va a estar fortalecida cada día que pase por los desaguisados que hace este gobierno que no ha hecho políticas publicas para proteger a los vulnerables. Estamos en presencia de desalmados», dijo bajo la lluvia el exjefe de gabinete de Kirchner, Aníbal Fernández al criticar las política económica del presidente de centroderecha Mauricio Macri.

El caso

Kirchner está acusada en el caso de «venta de dólar futuro», una operación cambiaria realizada por el Banco Central en septiembre pasado, en plena campaña electoral.

En un intento por desalentar una devaluación, el Banco Central fijó precios de dólar no muy altos, válidos para marzo de 2016.

Pero Macri, cuyo triunfo sorprendió al kirchnerismo, devaluó tras asumir y el Banco Central tiene que pagar ahora un 50% más caros los futuros.

Los querellantes son dos macristas, el titular del Senado, Federico Pinedo, y de Diputados, Mario Negri.

El juez acusa a Kirchner, sin fueros tras dejar la presidencia, al expresidente del Banco Central Alejandro Vanoli y al exministro de Economía Axel Kicillof de presunta «defraudación contra la administración pública».

«Es un caso de denuncia política armada donde no hay acusación», dijo Kicillof al calificar la causa de «absurda» en un escrito presentado el martes ante Bonadio.

Lluvia de causas

Argentina está agitada por denuncias judiciales que alcanzaron incluso a Macri por la revelación de al menos dos sociedades ‘offshore’ suyas en la investigación de los «Panama Papers» y la aceleración de acusaciones a exfuncionarios de los gobiernos peronistas de centroizquierda de Néstor y Cristina Kirchner entre 2003 y 2015.

Las acusaciones contra los kirchneristas van desde enriquecimiento ilícito hasta lavado de dinero con sospechas cruzadas de parcialidad de fiscales y jueces.

La diputada del partido socialdemócrata GEN Margarita Stolbizer, una de las principales denunciantes de gestiones sospechosas durante el kirchnerismo, advirtió que existen «muchos elementos para procesar» a Kirchner «en varias causas».

La legisladora se refirió al pedido que hizo el sábado un fiscal para investigar a Kirchner en una causa por la que fue arrestado el empresario Lázaro Baéz, acusado de desviar fondos millonarios a cuentas en Suiza durante los 12 años de gobierno kirchnerista.

«Todas estas causas involucran tanto a la exjefa de Estado como a Báez», afirmó Stolbizer.

Política judicializada

Felipe Solá, diputado opositor a Kirchner y a Macri del Frente Renovador (peronismo centroderecha), criticó el martes lo que consideró «la judicializacion de los temas políticos», que en su opinión distraen de temas más importantes.

Sobre la investigación que llevará a Kirchner a Tribunales, Solá opinó que «no es un tema judicializable sino una causa sobreactuada por (el juez) Bonadio».

Juan Antonio Rodríguez, uno de los seguidores de Kirchner en el aeropuerto, dijo a la AFP que «por más que la justicia que está con Macri quiera ponerla presa, van a tener que poner preso al 49% de los argentinos», en referencia al hecho de que Macri ganó la presidencia con 51% de los votos.

«Cristina no se toca y si la tocan que se la banquen (que se atengan a las consecuencias)», sostuvo.

Macri afirmó el miércoles que en Argentina «se acabó la impunidad y todos somos iguales ante la ley».

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«Panama Papers»: primera embestida para Macri en Argentina

Y por primera vez manifestantes autoconvocados en la Plaza de Mayo le reclamaron de viva voz la renuncia, como lo hizo en Islandia su exprimer ministro Sigmundur David Gunnlaugsson, primera víctima política del escándalo.

/ 8 de abril de 2016 / 01:44

Los «Panama Papers» que vincularon al presidente argentino Mauricio Macri con empresas fantasmas golpean la imagen del mandatario a cuatro meses de llegar al gobierno con una promesa de cambio y transparencia.

Y puede convertirse en artillería para la oposición en momentos en que el presidente enfrenta un descontento por las fuertes medidas de ajuste tras asumir el gobierno en diciembre pasado, sobre todo devaluación de casi 40%, aumento de la luz, el gas y el transporte público, hasta ahora muy subsidiados, y el despido de 11.000 empleados públicos, según el gobierno y 100.000, según los sindicatos.

«Ese descontento puede eventualmente tomar fuerza» , advirtió el politólogo Gabriel Puricelli.

A cuatro días de desatarse el escándalo ‘Panama Papers’, Macri por primera vez aludió al caso en público en la Casa de Gobierno, donde prometió entregar a la justicia documentos que prueban su inocencia y que no cometió una «omisión maliciosa» en su declaración de bienes como lo sospecha un fiscal que pidió investigarlo.

Y por primera vez manifestantes autoconvocados en la Plaza de Mayo le reclamaron de viva voz la renuncia, como lo hizo en Islandia su exprimer ministro Sigmundur David Gunnlaugsson, primera víctima política del escándalo.

En un claro reflejo de las divisiones que vive este país de 40 millones de habitantes, las redes sociales arden con debates de opositores o defensores del mandatario bajo los ‘hashtag’ #PanaMacri o #panamapapeles.

«Nosotros no podemos naturalizar esta situación, esta no es una situación ni normal ni natural. Queremos que el presidente nos explique su verdad sobre este tema», reclamó la diputada del Frente para la Victoria (peronismo centroizquierda) Cristina Alvarez Rodríguez.

El presidente de centroderecha que lleva casi cuatro meses de gobierno y que todavía cuenta con alto nivel de aprobación, según encuestas del mes pasado, está por primera vez enfrentando una embestida cuyas consecuencias políticas y judiciales son difíciles de dilucidar pero que sí pueden dañar la credibilidad de un hombre que ganó precisamente prometiendo juego limpio institucional.

«Este es un tema ligado a su pasado empresario, de su padre, del que siempre Macri fue víctima, proviene de cosas muy antiguas», explicó a la AFP el abogado constitucionalista Daniel Sabsay.

Macri dijo el lunes en una entrevista a una canal de televisión de provincia que su aparición como «director circunstancial» de Fleg Trading Ltd. inscripta por su padre en Bahamas, «fue una operación legal» y que no tenía «nada raro».

Horas después la prensa revelaba la existencia de otra firma fantasma pero en Panamá y aún activa, donde figura como presidente de Kagemusha SA. Sobre ésta no se ha expresado personalmente, pero su jefe de gabinete Marcos Peña le restó importancia.

Sin embargo, Macri quedó en un terreno más incómodo de cara a la opinión pública luego que el fiscal Federico Delgado pidiera a un juez federal abrir una investigación para determinar si el presidente obró «maliciosamente» y si hubo «omisión de datos en su declaración jurada» tras aparecer en las inscripciones de dos ‘offshore’.

«Esto no es Islandia»

El pedido del fiscal para que se investigue a Macri, depende ahora del juez Sebastián Casanello, según Sabsay «un personaje típico del kirchnerismo», acusó sobre la supuesta protección que hizo este magistrado en el pasado a denunciados cercanos a los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner.

Por el contrario, la oposición sostiene que hay jueces que responden a los intereses del oficialismo.

Si Casanello hace lugar a esta investigación, Macri podría enfrentar una causa judicial con apenas cuatro meses como presidente de Argentina.

«Es sana esta decisión del magistrado de pedir una investigación. Ahora, el hecho de aparecer en empresas no es un delito», puntualizó Puricelli.

Según Puricelli hay grandes diferencias entre el caso que golpea a Macri y el que provocó la renuncia del primer ministro islandés Sigmundur David Gunnlaugsson tras el escándalo por los Papeles de Panamá, que llevó a miles de personas a protestar en las calles de la pequeña isla de 320.000 habitantes.

«Acá no es Islandia. Hay más tolerancia a la corrupción que en países europeos, tenemos un estandar más italiano», agregó el politólogo.

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Gobierno argentino pone fin a contratos temporales y de «militantes» en sector público

Este miércoles varios miles de personas repudiaron los despidos frente al Congreso en cuyo frente colgaron pancartas con la leyenda "clausurado por decreto".

/ 6 de enero de 2016 / 23:46

Con el año nuevo el gobierno argentino anunció que despedirá a más 2.000 empleados en el Senado y no renovará el contrato de otros 600 en un centro cultural emblema del kirchnerismo, medida que implica mayoritariamente convenios temporales con menos de un año de antigüedad.

Mientras el gobierno revisa la continuidad de unos 24.000 empleos bajo sospecha de ser ficticios, conocidos como «ñoquis» en Argentina, algunos sindicalistas aseguran que la medida abarca a distintos casos y llaman a movilizaciones.

«El Estado no es una bolsa de trabajo, no tiene que pagarle a una cantidad enorme de militantes de algún partido político», señaló el miércoles la vicepresidenta Gabriela Michetti al defender la baja de 2.035 empleados del Senado, anunciada el lunes pasado.

La vicepresidenta advirtió que en varios ministerios habrán despidos de «militantes» que fueron nombrados en sus cargos «sobre todo en 2015», dijo al canal Trece.

Según Michetti, muchos nombramientos se hicieron a través de La Cámpora, la organización juvenil fundada por el hijo del matrimonio Néstor y Cristina Kirchner, quienes gobernaron este país entre 2013 y 2015.

La vicepresidenta afirmó que la mayoría de los empleados despedidos del Senado fueron nombrados como permanentes hace 10 meses por su antecesor kirchnerista, Amado Boudou.

Tras asegurar que ese número de empleados ni siquiera cabía en el Senado si hubiesen ido, Michetti indicó que esas decisiones tomadas en el último año de la gestión de Cristina Kirchner (2007-2015) provocó que «la masa salarial del Senado creciera un 80% y la cantidad de personal aumentara un 146 por ciento».

Este miércoles varios miles de personas repudiaron los despidos frente al Congreso en cuyo frente colgaron pancartas con la leyenda «clausurado por decreto».

En una convocatoria por redes sociales, los manifestantes gritaron consignas contra el gobierno liberal de Mauricio Macri que asumió el pasado 10 de diciembre con la promesa de reducir el aparato público en momentos que el déficit fiscal supera el 7% del PIB.

La semana pasada, previo al fin de año, miles de personas marcharon al ministerio de Trabajo, convocados por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), luego que el ministro de Modernización, Andrés Ibarra, anunciara que revisarían cerca de 64.000 contratos en la administración pública, cuya plantilla temporaria creció 50% en los últimos tres años.

Además Macri instruyó por decreto a todos los ministros y autoridades de organismos descentralizados del Estado «a revisar los procesos concursales y de selección de personal».

Cultura pero sin «ñoquis»

En este contexto, decidieron no renovar 600 de los 700 contratados el año pasado en el Centro Cultural Kirchner (CCK), una obra monumental inaugurada en mayo de 2015 que convirtió el Palacio de Correos del silo XIX de Buenos Aires en un moderno centro de cultura, museo y sala de conciertos con una oferta gratis.

«En el CCK el 81% de los designados fue efectuada durante 2015. Sin concursos y por medio de universidades», escribió en la red social Twitter Hernán Lombardi, ministro de Medios Públicos de Macri.

Según Lombardi, los trabajadores que siguieron contratando hasta las horas previas al cambio de gobierno en diciembre ingresaban por convenios con tres universidades estatales vinculadas a la militancia kirchnerista.

La secretaria de Contenidos Gabriela Ricardes, aliada de Lombardi, aseguró al diario La Nación que en el CCK «había mucha gente que figuraba en listas pero que la íbamos a buscar y no la podíamos encontrar nunca», indicó al precisar que la idea «es repensar de cero este proyecto».

«No somos todos ñoquis, eso es una excusa», dijo a la AFP una joven contratada en un museo público al afirmar que si bien en distintos entes estatales se hicieron contratos a personas que jamás asistieron, no es la generalidad.

Según la especialista en gestión cultural «hay cacería de brujas, con auditorías orientadas a conocer directamente tu perfil político y nivel de militancia», contó a la AFP pidiendo el anonimato.

Pero otro técnico audiovisual a quien no le renovaron el contrato en el CCK dijo que le parece «natural que una nueva gestión busque empezar de cero».

«No podemos hablar de despidos porque nuestros contratos terminaban el 31 de diciembre pasado, y ahora a muchos nos van a llamar a entrevistas. Lo que buscan es dar con la gente que aporta con conocimiento, que se necesita, que trabajaba todos los días y reubicarla», declaró a la AFP.

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