La Corte Penal Internacional (CPI) investigará la posible comisión de crímenes de guerra y contra la humanidad en Honduras y Nigeria. En el caso hondureño, el equipo del fiscal jefe de la Corte, Luis Moreno Ocampo, se fijará en lo ocurrido durante el golpe de Estado de junio del 2009. Sobre Nigeria, Ocampo no ha ofrecido, de momento, otros detalles.

Al tratarse de una acción contra el entonces presidente constitucional, Manuel Zelaya, el Gobierno surgido de la revuelta (y comandado de forma interina por Roberto Micheletti) no fue reconocido.

«Hemos recibido muchas notificaciones sobre posibles abusos de los derechos humanos en Honduras en aquellos momentos. Se habla de torturas a gran escala, y de miles de personas arrestadas en un día. Los remitentes aseguran que somos competentes para ver el caso, y lo estamos evaluando», ha confirmado Ocampo.

El paso dado por la Corte, único foro permanente para juzgar el genocidio y los crímenes de guerra y contra la humanidad, es significativo.

Abierta el 2002, la mayoría de los casos se refieren a África. Uno de los más importantes, además, dará comienzo el lunes y sentará en el banquillo a Jean Pierre Bemba, ex vicepresidente de la República Democrática de Congo. Entre 2002 y 2003, sus tropas habrían cometido asesinatos, violaciones y robos contra civiles.