La dotación de vacunas Pfizer contra el COVID-19 para el país en el marco del mecanismo COVAX continúa en vilo debido a los pedidos de indemnización y compensación que exige el laboratorio. Por ahora, no hay luz verde para la entrega, por lo cual el Gobierno analiza solicitar apoyo al mecanismo para cumplir estas exigencias.

“Estamos teniendo intensas negociaciones o conversaciones más bien con Pfizer para llegar a un buen puerto, ellos exigen garantías para la indemnización y la compensación, en ese sentido al ser Bolivia un país AMC en el mecanismo COVAX, es decir somos uno de los que de manera gratuita recibimos las vacunas, se está viendo que esta compensación pueda ser pagada directamente por el fondo de compensación que tiene COVAX”, informó a La Razón Radio el viceministro de Comercio Exterior e Integración, Benjamín Blanco.

Con ese apoyo se espera que se viabilice la dotación de poco más de 90.000 dosis Pfizer, que serían útiles para acelerar el proceso de vacunación contra el COVID-19 que emprendió el país y que espera terminar hasta septiembre.

“En este momento aún estamos haciendo los análisis internos, jurídicos para estar seguros que lo vamos a suscribir es compatible con nuestra normativa, es una cantidad no muy grande de vacunas son 92.430, toda vacuna en este momento es importante, no se puede perder la oportunidad de tener una mayor cantidad de vacunas”.

Blanco aclaró que no de ser posible suscribir un acuerdo, se solicitó a COVAX que estas dosis sean reemplazadas por otra vacuna. De tener una respuesta positiva y lograr el contrato, las Pfizer estarían en el país hasta mayo, según la autoridad.