lunes 12 abr 2021 | Actualizado a 08:06

FMI mejora previsión del PIB para Latinoamérica pero advierte de ‘profundas recesiones’

El Fondo añadió que el panorama continúa siendo "precario" en las economías emergentes, con muchos países de América Latina severamente afectados por la pandemia

La sede de FMI en Washington, Estados Unidos.

Por AFP

/ 13 de octubre de 2020 / 09:36

El Fondo Monetario Internacional mejoró el martes su pronóstico para las economías de América Latina y el Caribe en 2020, aunque advirtió de «profundas recesiones» en algunos países muy golpeados por la pandemia de COVID-19.

El Producto Interno Bruto (PIB) regional se contraerá este año 8,1% frente al 9,4% pronosticado en junio, señaló el organismo multilateral al actualizar sus «Perspectivas de la economía mundial» (WEO por su sigla en inglés). 

El Fondo añadió que el panorama continúa siendo «precario» en las economías emergentes, «con muchos países de América Latina severamente afectados por la pandemia enfrentando recesiones muy profundas».

Entre los factores para esta situación mencionó la continua propagación de la COVID-19, el impacto de la crisis sanitaria en sectores clave como el turismo, y una mayor dependencia del financiamiento externo, incluyendo las remesas.

Para 2021, el FMI proyectó una recuperación del PIB regional de 3,6%.

América Latina y el Caribe es la región del mundo más afectada por la pandemia declarada en marzo. Con más de 10,1 millones de casos y casi 370.000 muertes, concentra más de un cuarto de los contagios y más de un tercio de todos los fallecimientos por COVID-19 del planeta.

(13/10/2020)

Comparte y opina:

Lasso, claves y desafíos de la victoria del anticorreísmo en Ecuador

Lasso, de 65 años, se proclamó presidente electo tras el balotaje del domingo con Andrés Arauz, el delfín del correísmo, 29 años menor que él, y quien reconoció su derrota antes de que concluyera el escrutinio.

Lasso celebra con sus seguidores y allegados

Por AFP

/ 12 de abril de 2021 / 07:58

El exbanquero Guillermo Lasso derrotó por primera vez a la izquierda socialista en Ecuador en 14 años. Su ascenso es un castigo al expresidente Rafael Correa más que una «carta en blanco» para que la derecha gobierne un país en crisis por la pandemia, según analistas.

Lasso, de 65 años, se proclamó presidente electo tras el balotaje del domingo con Andrés Arauz, el delfín del correísmo, 29 años menor que él, y quien reconoció su derrota antes de que concluyera el escrutinio. El primero logra una ventaja de casi cinco puntos porcentuales (52,48% contra 47,52%) cuando resta por contar un 6% de la votación.

Aquí algunas claves y desafíos del triunfo del líder del movimiento Creando Oportunidades (CREO) luego de sus derrotas en 2013 y 2017.    

Ficha de Guillermo Lasso, ganador del balotaje presidencial en Ecuador frente al izquierdista Andrés Arauz – AFP / AFP

El anticorreísmo

Lasso venía de perder en la primera vuelta de 2021 con una diferencia de casi 13 puntos porcentuales frente a Arauz, hasta entonces un exconsejero económico desconocido para la mayoría.

Casi que se metió al balotaje por la ventana gracias a su mínima ventaja sobre el líder indígena y ambientalista Yaku Pérez, quien alegó el supuesto robo de sus votos.   Pese al desgaste que le dejó esa pugna, logró aglutinar al anticorreísmo bajo las banderas de una derecha que estaba de capa caída incluso antes de la aparición del llamado socialismo del siglo XXI liderado por Correa.

«Ganó la candidatura que logró conectar con ese votante desencantado del correísmo y desencantado en general de la política», señala Wendy Reyes, consultora política y catedrática de la Universidad de Washington.

El futuro presidente no contó con el apoyo unánime de los indígenas, que se dividieron entre el voto nulo y el respaldo al exmandatario izquierdista.   «Me parece que el voto más allá de Lasso es de hartazgo, es un voto de rechazo a lo que ha significado Correa (…) y esa dinámica de exacerbación de odio», afirma Pablo Romero, analista de la Universidad Salesiana de Quito.

Durante los diez años que ejerció el poder (2007-2017), Correa modernizó Ecuador con los recursos de la bonanza petrolera pero a costa, según sus críticos, de un estilo autoritario que no dio tregua ni a los partidos tradicionales, ni a los ambientalistas que tildaba de infantiles, como tampoco a la prensa. Solía referirse a sus adversarios como corruptos.  

«El discurso de confrontación y de venganza creo que motivó a votar por alguien que llamaba al diálogo y al consenso», como Lasso, opina Romero.

Resultados preliminares de las elecciones presidenciales en Ecuador – AFP / AFP

Apoyo condicionado y voto nulo

Lasso llega a gobernar a un país dividido y seriamente lastimado por la crisis sanitaria y económica que desencadenó la pandemia, que dejó más de 17.000 muertos en poco más de un año.  

El exbanquero sucederá al impopular Lenín Moreno, quien se trenzó en una feroz disputa con Correa apenas alcanzó el poder con su apoyo en 2017.  

Moreno derrotó a Lasso por estrecho margen en lo que parecía un triunfo que daba continuidad a la izquierda socialista. Pero ya en el gobierno, se alineó con otras fuerzas e incluso contó con el respaldo de Lasso para hundir mediante referendo la reelección presidencial indefinida que había promovido Correa.

En Ecuador «hay una crisis de gobernanza que se profundizó en el gobierno de Moreno; hay una crisis económica y hay una crisis sanitaria y esto implica retos muy grandes», afirma Reyes.  

Lasso, coinciden analistas, no recibe precisamente una carta en blanco para los próximos cuatro años.   De entrada no gozará de mayoría en el Congreso y tendrá que negociar con Pachakutik, el partido indígena que quedó segundo en las legislativas celebradas en febrero por detrás de Unión por la Esperanza (Unes), el movimiento de Arauz. CREO, la fuerza de Lasso, tendrá una representación mínima.

El voto nulo, que promovió Yaku Pérez, también cobró protagonismo. Esta opción pasó de representar el 9,55% en la primera vuelta a un 16% en el segundo turno. «Lasso tiene que asumir bien esta alerta para hacer un gobierno que sea absolutamente inclusivo, que sea una negociación con varios sectores sociales y políticos, porque de lo contrario va a tener desde la Asamblea y en las calles un enemigo que va a estar rondándole», dice Santiago Basabe, politólogo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), una organización educativa.

Comparte y opina:

‘Nomadland’ triunfa en los Bafta, Hopkins mejor actor

La china Chloé Zhao ganó en la categoría de "mejor director" y su ‘road-movie’ ‘Nomadland’ fue consagrado "mejor filme", mientras la actriz Frances McDormand fue galardonada como mejor actriz por su papel en esa película.

Foto: AFP

Por AFP

/ 12 de abril de 2021 / 04:01

A dos semanas de los premios Óscar, «Nomadland» de Chloé Zhao triunfó el domingo en la ceremonia de las recompensas británicas del cine, los Bafta, y el afamado Anthony Hopkins fue elegido mejor actor por su papel en «El padre».

La china Chloé Zhao ganó en la categoría de «mejor director» y su road-movie «Nomadland» fue consagrado «mejor filme», mientras la actriz Frances McDormand fue galardonada como mejor actriz por su papel en esa película.

Ya galardonada en los Golden Globes a fines de febrero y primera mujer en obtener cuatro nominaciones en los Óscar el mismo año, la cineasta independiente de 39 años rindió homenaje a «la comunidad nómada que nos recibió con tanta generosidad en su vida, compartió con nosotros sus sueños, sus luchas».

«Me gusta hacer lo que hago y si esto significa que más gente como yo puede vivir sus sueños, estoy muy agradecida», declaró la directora.

Himno a la gloria de los hippies modernos que recorren Estados Unidos en sus camionetas, «Nomadland» había ganado el sábado el prestigioso premio a la mejor película del Sindicato de Directores de Estados Unidos (DGA).

«Nomadland» se enfrentaba a «The father» («El padre», con Hopkins), «The Mauritanian», sobre una abogada que defiende a un mauritano acusado de terrorismo por Estados Unidos, la película de suspenso feminista «Promising Young Woman» y el drama judicial «Los siete de Chicago».

Anthony Hopkins ganó el premio al mejor actor por su interpretación en «El Padre». El actor, de 83 años, de origen galés y naturalizado estadounidense, fue laureado por su interpretación de un anciano que sufre demencia.

Tras la ceremonia, Hopkins, contactado en Gales, donde se encuentra en este momento, confió a los periodistas que estaba «orgulloso» de haber participado en este «poderoso filme».

Adaptada de la pieza de teatro del mismo nombre, «The Father» fue filmada en Inglaterra.

Debido a la muerte el viernes de su abuelo el príncipe Felipe, el príncipe Guillermo, que iba a pronunciar un discurso grabado con antelación, no participó en la ceremonia.

 Ang Lee distinguido

El director Ang Lee («Razón y sentimientos», «Tigre y dragón», «La Odisea de Pi») recibió por su parte el Bafta Academy Fellowship, que recompensa su obra.

El Bafta de mejor actriz de reparto fue para la surcoreana Youn Yuh-jung, de 73 años, por «Minari», que evoca la historia de una familia estadounidense de origen surcoreano que busca una nueva vida en el campo.

El británico Daniel Kaluuya, de 32 años, recibió el premio del mejor actor de reparto por su interpretación de Fred Hampton, joven líder del movimiento revolucionario negro Black Panther, en la película «Judas and the Black Messiah».

El premio a la «estrella ascendente» fue para Bukky Bakray por «Rocks», que muestra a una banda de adolescentes de orígenes diversos que dan sus primeros pasos en el cine. Ella interpreta a una adolescente de 15 años abandonada por su madre y que trata de salir adelante con su joven hermano, apoyada por amigos.

Gritos de alegría se oyeron en la casa de la actriz al conocerse el anuncio. «Gracias mi dios, gracias a mis padres», reaccionó la joven.

Este fue un premio de consolación para esta película que acumuló siete nominaciones, tantas como «Nomadland».

El año pasado, la selección de los Bafta fue criticada por su falta de diversidad.

En las nominaciones para los premios del cine 2020 no había ningún actor no blanco en las cuatro principales categorías ni tampoco había directoras nominadas.

Desde entonces, la organización ha revisado todas las categorías para introducir mayor diversidad en las nominaciones.

Este año, cuatro directoras fueron designadas, una primicia. En la categoría de mejor actor figuraron el británico de origen paquistaní Riz Ahmed, el francés de origen argelino Tahar Rahim, el actor indio Adarsh Gourav y el actor negro estadounidense Chadwick Boseman, fallecido el año pasado de cáncer, a los 43 años.

Es «increíble» que la presencia de artistas no blancos en los Bafta haya «tomado tanto tiempo», dijo a la AFP Sarah Gavron, la directora de «Rocks», película cuyas actrices principales son negras.

Comparte y opina:

Hace 60 años Gagarin se convirtió en el primer hombre en volar al espacio

El presidente ruso, Vladimir Putin, viajará a Engels, a algo más de 700 km al sureste de Moscú, el lugar en el que el cosmonauta aterrizó y donde se ha construido un monumento en honor a este vuelo histórico.

Foto: AFP

Por AFP

/ 12 de abril de 2021 / 03:53

Los rusos celebran con emoción este lunes el 60 aniversario del primer vuelo tripulado al espacio, realizado el 12 de abril de 1961 por Yuri Gagarin, un héroe soviético todavía muy admirado en el país.

El presidente ruso, Vladimir Putin, viajará a Engels, a algo más de 700 km al sureste de Moscú, el lugar en el que el cosmonauta aterrizó y donde se ha construido un monumento en honor a este vuelo histórico.

El 12 de abril de 1961 a las 09.07, hora de Moscú, Yuri Gagarin comenzó el vuelo con una frase que ha pasado a la historia. «íAllá vamos!», dijo antes de despegar a bordo de una nave Vostok desde el cosmódromo entonces ultrasecreto de Baikonur, en la república soviética de Kazajistán.

El vuelo duró 108 minutos, el tiempo que tardó en completar una órbita alrededor de la Tierra y aterrizar en la estepa rusa.

La pequeña cápsula Vostok en la que el cosmonauta bajó en condiciones extremas se exhibirá en el Museo de la Conquista Espacial de Moscú, con motivo de una exposición llamada «Primero» que se inaugurará el martes.

Además de esta cápsula, el museo mostrará efectos personales de Yuri Gagarin que datan de su infancia o de sus hazañas espaciales, como la imponente llave que usó para encender los motores de la nave o el asiento eyectable con el que salió de la cápsula 7 km por encima del suelo.

Una exposición montada con esmero y pompa que demuestra que los rusos siguen viendo con muy buenos ojos a Yuri Gagarin. Su aura se mantiene intacta.

Símbolo unificador de los rusos

«Es quizás el único apellido que todo el mundo conoce en Rusia, desde los cuatro hasta los 80 años y más. La hazaña de Gagarin es algo así como lo que unifica a Rusia», declaró a la AFP Viacheslav Klimentov, subdirector de investigación del Museo de la Conquista Espacial.

Con un mensaje de felicitación a los empleados del sector espacial ruso, su director Dmitri Rogozin aseguró de su lado que Rusia «recuerda el pasado» pero que «también esta concentrada en el futuro», y prometió «cambios muy importantes» próximamente.

El domingo, Rogozin señaló en una entrevista a la televisión rusa que Moscú tenía la ambición de enviar cosmonautas a la Luna de aquí a 2030, a pesar de tener «diez veces menos presupuesto que la Nasa», estadounidense.

En 1957, la Unión Soviética ya fue el primer país en poner en órbita un satélite, el célebre Sputnik, pero el viaje al espacio de Gagarin se convirtió en un símbolo del dominio de la URSS sobre Estados Unidos en este ámbito.

Y Yuri Gagarin, fallecido en 1968, se ha convertido en el rostro y símbolo de la conquista del espacio, no sólo en Rusia sino en todas las agencias espaciales del mundo.

Sesenta años después Rusia sigue enviando mujeres y hombres al espacio. Un cohete Soyuz, adornado para la ocasión con el perfil de Gagarin, despegó el viernes desde Baikonur hacia la Estación Espacial Internacional (ISS) con dos rusos y un estadounidense a bordo.

Este lunes, los cosmonautas rusos en la ISS se sumaron a la celebración por el hito de Gagarin y saludaron «108 minutos legendarios, convertidos en ejemplo de heroísmo», según uno de ellos, Oleg Novitski.

Pero el halo de gloria espacial de Rusia se ha desvanecido. Los cohetes Soyuz siguen siendo dignos de confianza y Rusia es un actor ineludible de la industria espacial, pero el país tiene dificultades para innovar y en los últimos años ha tenido problemas, con varios lanzamientos fallidos.

Se deben a problemas de financiación crónicos pero también de corrupción, sobre todo en el cosmódromo de Vostochny (Extremo Oriente ruso) que debe sustituir a Baikonur, alquilado por Rusia a Kazajistán.

El año pasado, Rusia perdió el monopolio que tenía desde hace 10 años en los vuelos hacia la ISS y ahora compite con la empresa privada estadounidense SpaceX.

Una nueva realidad que podría generar grandes pérdidas de ingresos a la agencia espacial rusa Roscosmos, aunque su jefe, Dmitri Rogozin, presume de futuros grandes proyectos, desde la construcción de una estación lunar con China o de una nueva nave ultramoderna.

Comparte y opina:

Un profesor izquierdista y un economista lideran elecciones en Perú, según cómputo parcial

Castillo consigue el 15,7% y De Soto el 14,4%, lo que confirmaría que es necesaria una segunda vuelta, el 6 de junio.

El profesor de izquierda radical Pedro Castillo. Foto: AFP

Por AFP

/ 12 de abril de 2021 / 03:38

El profesor de izquierda radical Pedro Castillo y el economista de derecha Hernando de Soto lideran el escrutinio de los comicios de ayer en Perú, según un informe parcial de la oficina electoral (ONPE), sobre apenas el 16% de los votos.

Castillo consigue el 15,7% y De Soto el 14,4%, lo que confirmaría que es necesaria una segunda vuelta, el 6 de junio.

En tercer lugar figura el empresario ultraconservador Rafael López Aliaga con el 13,1%, seguido de Keiko Fujimori (derecha populista) con el 12,1%, según un segundo informe de la ONPE, cinco horas después del término de la votación.

«Hoy el pueblo peruano se acaba de quitar la venda de los ojos», dijo Castillo, un profesor y sindicalista de 51 años, en su natal Cajamarca (norte).

«Es evidente que el margen es estrecho», declaró en Lima De Soto, de 79 años, el candidato con mayor fuste internacional de los 18 en competencia.

Los peruanos, que han tenido cuatro presidentes desde 2018, acudieron a las urnas a elegir un nuevo mandatario entre 18 candidatos, sin ningún favorito, mientras la pandemia no da tregua al país.

«Nunca en la historia los porcentajes [conseguidos por los dos candidatos más votados] han sido tan bajos», por lo que quienes pasen al balotaje «deben conquistar por lo menos el 70% restante», dijo el analista Fernando Tuesta al Canal N.

El escrutinio oficial continuará hasta procesar el 100% de los votos y la última palabra sobre quienes van al balotaje la dará el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), lo que puede tardar casi un mes.

«Estaría resuelto todo, quiénes van a la segunda vuelta, la primera semana de mayo», dijo este domingo el presidente del JNE, Jorge Luis Salas, citado por la agencia estatal Andina.

Salas recordó que, en los comicios de 2016, el JNE demoró 29 días en anunciar quienes avanzaban al balotaje y 33 días en los de 2011.

Además, Salas estimó que los 130 nuevos parlamentarios elegidos este domingo se conocerían «la última semana de mayo». Los sondeos prevén que el nuevo Congreso estará tan atomizado con el saliente.

Líder de huelga

Castillo salió del anonimato en 2017 al dirigir a miles de colegas en una prolongada huelga nacional y no figuraba hasta hace unos días entre los candidatos con mayores opciones.

«Esperamos ser los que tengamos la oportunidad de competir en segunda vuelta», expresó por su parte Keiko Fujimori, de 45 años, quien se postuló a la presidencia por tercera vez.

«No está en juego un apellido, está en juego el modelo del país», agregó la hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori (1990-2000).

La campaña estuvo marcada por la pandemia y por la apatía y hartazgo de los peruanos, al término de un quinquenio lleno de convulsiones, en un país sin partidos políticos fuertes donde el candidato importa más que la ideología.

Colas por oxígeno

En la polvorienta barriada limeña de Pamplona los vecinos votaban de mala gana este domingo, más preocupados por los contagios de coronavirus o la falta de trabajo y de ingresos, que por las elecciones.

Pero el voto en Perú es obligatorio y quienes no lo hicieron se exponen a multas.

«Tenemos miedo de contagiarnos, porque esta pandemia es terrible, pero igual tengo que votar» para evitar pagar multas, dijo a la AFP Nancy Retamozo, de 58 años, una vecina de Pamplona.

Perú acumula casi 55.000 muertos por COVID-19 y 1,6 millones de casos. Reflejo de la frágil situación sanitaria es que seis candidatos han contraído el coronavirus, tres de ellos en la última semana: George Forsyth, José Vega y Marco Arana.

Esta semana hubo 9.667 contagios de media al día, la cifra más alta en 13 meses de pandemia en Perú, y el sábado hubo un récord de 384 muertos, casi el doble que la cifra diaria de las últimas 10 semanas.

Mientras unos peruanos votaban, decenas de otros hacían fila afuera de locales de venta o donación de oxígeno en Lima para conseguir una recarga para un familiar con covid-19, observaron periodistas de la AFP.

Un panorama complicado

El nuevo presidente debe asumir el 28 de julio, día en que Perú conmemora el bicentenario de su independencia, y tiene el reto de superar la emergencia sanitaria, la recesión económica y la crisis política en una nación de 33 millones de habitantes.

De los 10 presidentes que ha tenido Perú tras el fin del régimen militar, en 1980, siete fueron condenados, están salpicados por escándalos o tienen investigaciones de la Fiscalía en curso.

A los estragos causados por la pandemia y la recesión (el PIB cayó 11,12% en 2020) se suma la inestabilidad política del último quinquenio, que alcanzó su clímax en noviembre cuando Perú tuvo tres presidentes en cinco días, con protestas que dejaron dos muertos y un centenar de heridos.

Comparte y opina:

Lasso vence al correísmo y es el presidente electo de un Ecuador en crisis

El dirigente de 65 años, quien aglutinó buena parte del anticorreísmo bajo las banderas de la derecha y que recibirá un país dividido y en crisis por la pandemia, obtenía al menos el 52,48% de los apoyos con el 93,74% de la votación escrutada.

Foto: AFP

Por AFP

/ 12 de abril de 2021 / 03:36

El exbanquero conservador Guillermo Lasso se proclamó presidente electo de Ecuador en el balotaje de este domingo sobre el delfín de la izquierda correísta, Andrés Arauz, quien concedió su derrota antes de que concluyera el escrutinio.

«El 24 de mayo próximo asumiremos con responsabilidad el desafío de cambiar los destinos de nuestra patria y lograr para todos el Ecuador de oportunidades y de prosperidad que todos anhelamos», dijo Lasso ante sus partidarios en Guayaquil.

El dirigente de 65 años, quien aglutinó buena parte del anticorreísmo bajo las banderas de la derecha y que recibirá un país dividido y en crisis por la pandemia, obtenía al menos el 52,48% de los apoyos con el 93,74% de la votación escrutada, según el Consejo Nacional Electoral.

Arauz, de 36 años y pupilo del exmandatario socialista Rafael Correa, el gran derrotado de esta elección, captaba el 47,52% de sufragios.

El voto nulo que promovieron los indígenas, factor desequilibrante en esta elección, se situaba en un 16%, un avance notorio frente al 9,55% del primer turno.

Con la tendencia en contra, el joven delfín le quitó suspenso a la noche. Ante unos cuantos seguidores en Quito, anunció que llamaría a Lasso para «felicitarle por el triunfo electoral». «Le demostraré nuestras convicciones democráticas», apuntó.

Lasso consiguió revertir el traspié de la primera vuelta y conquistar el poder en su tercer intento, luego de las derrotas de 2013 y 2017.

En el Centro de Convenciones Simón Bolívar, donde el candidato ofreció su discurso de victoria, la euforia venció a las restricciones por la pandemia. Apenas invitados con lista pudieron acompañarlo. Cely Hoja, una maestra jubilada de 80 años, aseguró a la AFP que tuvo que implorarle a su hijo para que le permitiera estar ahí.

«Ya el país no se perderá más, no podrá hacer todo, pero por lo menos frenará la caída que viene desde hace 14 años», señaló la mujer aludiendo a los períodos de la izquierda en el poder y del actual gobierno de Lenín Moreno, exaliado de Correa.

En Quito, bulliciosas caravanas de vehículos con banderas de Ecuador celebraron el triunfo de Lasso.

Una «época de encuentro»

Lasso asumirá el poder de este país de 17,4 millones de habitantes en reemplazo del impopular Moreno, quien deja una economía, dolarizada desde 1999, en números rojos: en 2020 el PIB retrocedió un 7,8% y la deuda pública total alcanzó el 63% del Producto Interno Bruto.

Además sale acosado por las críticas ante la lenta vacunación contra el COVID-19, que en más de un año ha matado más de 17.000 personas y estresado al máximo al sistema sanitario.

En su discurso como mandatario electo, prometió un gobierno de cambio «sin dejar a nadie atrás».

«Hoy podremos dormir en paz y en calma. Yo no llego con una lista de a quiénes quiero perseguir ni ver en la cárcel. Yo quiero ver a todos los ecuatorianos libres, que no tengan miedo al gobierno (…), que expresen sus opiniones con libertad», sostuvo.

Lasso auguró una «época de encuentro» tras las fuertes divisiones que deja la campaña.

El futuro presidente no gozará de mayoría en el Congreso y tendrá que negociar con Pachakutik, pues el partido indígena quedó segundo en las legislativas celebradas en febrero por detrás de Unión por la Esperanza (Unes), el movimiento de Arauz.

Creando Oportunidades (Creo), la fuerza de Lasso, tendrá una representación mínima.

Los indígenas, que quedaron a las puertas del balotaje con su candidato Yaku Pérez, optaron en su mayoría por no dar su respaldo a ninguno de los candidatos.

El perdedor ausente

Lasso se quedó con este duelo de generaciones y estilos, propinándole de paso la primera gran derrota a Correa.

«Sinceramente creíamos que ganábamos, pero nuestras proyecciones eran erradas. Suerte a Guillermo Lasso, su éxito será el de Ecuador. Solo le pido que cese el ‘lawfare’, que destruye vidas y familias», escribió el exmandatario en Twitter, aludiendo a una supuesta campaña judicial en su contra.

Apenas concluyó la votación, Arauz se había anticipado al escrutinio oficial y proclamado ganador con base en un sondeo a boca de urna. Cuando comenzaron a caer los resultados oficiales, recogió sus palabras. «Este es un traspié electoral pero de ninguna manera es una derrota política y moral. Nuestro proyecto es de vida, de lucha», manifestó en Quito.

Sin embargo, el revés electoral tiene para los críticos un solo nombre: Rafael Correa. El exgobernante, que se instaló en Bélgica con su familia tras concluir su mandato (2007-2017), rompió con Moreno apenas éste se instaló en el poder, desatándose una feroz disputa que fraccionó a la izquierda entonces dominante.

Estando fuera, la justicia lo condenó a ocho años de cárcel por corrupción en un proceso que Correa tacho de «persecución política».

Pablo Romero, analista de la Universidad Salesiana, cree que si bien se trata de una «derrota profunda» para el líder del llamado socialismo del siglo XXI, tampoco cree que sea «el fin del correísmo».

Pero lo que si es cierto es que «no va a tener la misma fuerza de aquí en adelante. Correa va a quedar relegado y habrá que ver quién dentro del correísmo tiene la capacidad de sostener esto», dijo a la AFP.

Comparte y opina:

Últimas Noticias