La Iglesia Católica presentó al Gobierno de Chile una propuesta de indulto enmarcada en la celebración del Bicentenario de la Independencia que incluye a violadores de los derechos humanos.

«No sería completa la ‘mesa para todos’ si no considerásemos a quienes cumplen penas por delitos contra los derechos humanos cometidos durante el régimen militar», señala el texto de la propuesta, titulada «Chile, una mesa para todos en el Bicentenario».

La eventual inclusión de violadores de los derechos humanos ha originado un intenso debate en las últimas semanas, que se ha identificado al acercarse la fecha en que se conocería la propuesta.

El texto fue entregado por Alejandro Goic, obispo de Rancagua y presidente de la Conferencia Episcopal, y por el cardenal arzobispo de Santiago Francisco Javier Errázuriz al presidente Sebastián Piñera, con quien se reunieron ayer una hora en La Moneda.

El presidente Piñera considerará la justicia, la unidad nacional y la seguridad ciudadana para tomar una decisión acerca de la propuesta.

Tras la reunión, la portavoz del Gobierno, Ena Von Baer, ofreció la versión del Ejecutivo acerca de la propuesta.
 El presidente «va a reflexionar respecto y va a tomar una decisión con base en los compromisos del Gobierno con la verdad y la justicia, la unidad nacional y la seguridad ciudadana y las consideraciones humanitarias», declaró Von Baer.