Voces

Saturday 10 Dec 2022 | Actualizado a 01:13 AM

Policías violadores

/ 13 de marzo de 2016 / 04:00

Para no creer, el jueves, en este mismo espacio denunciábamos el amedrentamiento de una joven que denunció haber sido violada en noviembre de 2015 por dos policías, y la semana pasada tuvo que abandonar su hogar, en Cochabamba, pues los uniformados, que estaban detenidos preventivamente, fueron liberados y ahora temía por su vida y la de su hijo de dos años, quien había sido testigo del ultraje. Ese mismo día se publicó la noticia de una muchacha que también denunció haber sido ultrajada por tres patrulleros, pero esta vez en Tarija, el de 2 marzo, en circunstancias parecidas.

“Coincidentemente”, un día antes, tres policías habían sido remitidos al penal de San Pedro de Oruro, imputados por la violación de una joven de 19 años, a la que presuntamente drogaron para poder anular su voluntad.

Con estos tres casos ya suman 14 los uniformados que han sido aprehendidos por abusos sexuales en los últimos 12 meses, y mejor ni pensar cuántos más habrán quedado en la impunidad. De todas maneras, ya no se puede hablar de hechos aislados, sino más bien de una conducta delictiva que al parecer se está expandiendo entre varios policías que se sienten con el derecho de utilizar su “autoridad” para saciar sus deseos carnales; un fenómeno que simplemente no se puede tolerar ni tampoco justificar.

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Culpa, perdón, agradecimiento

/ 10 de diciembre de 2022 / 01:00

Estas tres palabras, que contienen un sentido contundente, se actualizan en la época de los balances de fin de año. ¿Te gusta hacer lista de deseos para el año que está por venir? ¿Otra con todo lo que quieres dejar atrás, junto con el año que despedimos? ¿Y otra para agradecer por todo lo que aprendiste (voluntariamente y-o a la fuerza), a lo largo de los últimos 12 meses? Yo soy fan de las listas y cada año vuelvo a enfocarme en todo lo que me propongo mejorar para ser cada vez más coherente entre lo que pienso, siento, digo y hago, tratando de alinear mi cabeza, corazón, palabras y acciones. ¡Menuda tarea!

En este sentido pensé en escribir esta columna. Porque esos listados pueden incluir cuestiones muy del orden práctico como empezar a estudiar algo, hacer ejercicio físico o mejorar la calidad de la dieta. Estos ítems serían del nivel uno, del orden de lo práctico. Pero a medida que vamos avanzando con el listado, empezamos a adentrarnos en otras cuestiones, más del orden de nuestro sentir en relación con otros, empezando en general por nuestro primer círculo de proximidad vincular, conformado por pareja, hijos, nietos, padres, abuelos, hermanos y que se va extendiendo a amigos, comadres, compadres, colegas, vecinos.

En esta parte del listado, ya podemos empezar a proponernos la construcción de vínculos más honestos y menos tóxicos, por ejemplo. O a mejorar la frecuencia de visitas, llamados y cuidados a nuestra familia. A ser más comprensivos. A estar atentos a las necesidades de quienes nos rodean. A estar más disponibles para quienes nos necesitan, etc.

Pero el cumplimiento de este segundo nivel de la lista ya no depende de nuestra voluntad exclusivamente. Nos lo proponemos de manera honesta, pero no siempre podemos concretarlo, porque, aunque es lo que queremos, no podemos cumplirlo, no nos sale.

Es que las tramas vinculares que vamos construyendo desde nuestra primera infancia van moldeando nuestras modalidades de relación y hacen que muchas veces actuemos como en piloto automático, repitiendo patrones que no siempre nos gustan de nuestras reacciones, como cuando sentimos que se nos salta la térmica o estallamos diciendo o haciendo algo que no queríamos decir o hacer y nos arrepentimos, llenándonos de culpa.

Proponernos trabajar en nuestros puntos ciegos para ampliar nuestra conciencia puede ser un hermoso desafío para la lista de deseos de fin de año, porque no solo nos beneficia a nosotros, sino que derrama virtuosamente en toda nuestra red de relaciones.

Nuestros patrones vinculares empiezan a formarse desde que nacemos, a partir de las relaciones (y patrones de apego), que se van construyendo con quienes nos devolvieron sostén, seguridad, ansiedad, rechazo, miradas aprobatorias, amorosas, despreciativas o iracundas que fueron determinantes para la definición de quien hoy somos.

Es ahora nuestro turno para detenernos y hacer consciente qué mecanismos de nuestras historias se activan cuando somos nosotros los que devolvemos actitudes y miradas cargadas de aceptación o negatividad, que también serán fundamentales para quienes las están recibiendo.

Si no hacemos conscientes nuestras heridas, lo más probable es que se activen en momentos que estemos con la guardia baja y nos hagan decir o hacer algo que no queremos, pudiendo lastimar a alguien, arrepentirnos y cargarnos de culpa.

Es acá donde aparecen las palabras mágicas del perdón y el agradecimiento. Porque cuando pedimos perdón genuinamente con un lo siento mucho, perdonamos y, sobre todo cuando nos perdonamos, emerge una liberación en nuestro sentir, que nos regala liviandad, pero a la vez nos da sentido de comunión con nuestra red familiar ascendente, descendente y transversal, entendiendo que somos parte de esa genealogía, que nos invita a crecer en conciencia y amor por nuestra especie.

Trabajar en la liberación de la culpa, enfocarnos en el perdón y en el agradecimiento, nos hace humanos más conscientes para decir chau al 2022 y dar la bienvenida al 2023. ¡Muchas felicidades!

Eugenia Vinocur socióloga con experiencia en planificación y gestión de políticas públicas de salud materno infantil.

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Geopolítica del fútbol

/ 10 de diciembre de 2022 / 00:56

Ninguna clase magistral tiene más poder pedagógico para popularizar las condicionantes de la geografía política del planeta que la Copa del Mundo. Y entre todos los certámenes realizados hasta ahora fue en Qatar donde aparte de los deportistas, se enfrentaron las rivalidades, enemistades, simpatías y antipatías subyacentes entre los 32 países representados. Con 211 nacionalidades miembros, la FIFA parece tener mas poder comunicacional para llegar al corazón mismo de los pueblos de la Tierra, que las propias Naciones Unidas (193). El interior de esa organización no gubernamental no está exento de despiadadas luchas de poder, de intriga y de corrupción, como ocurre en cualquier república bananera. Cuando en 1996 se eliminó a La Paz, por causa de la altura, de ser sede de las eliminatorias, el gobierno me encargó siendo embajador en Francia ocuparme del reclamo correspondiente en coordinación de la federación futbolista nacional. Ello me permitió montar una ingeniería de astucia diplomática y de presión política contra las representaciones de Brasil y de Uruguay, promotoras de la exclusión de Bolivia. Joao Havelange, el entonces patrón de la FIFA, tuvo que retroceder junto a los 25 miembros del Consejo Ejecutivo, ante el embate del presidente francés Jacques Chirac y, finalmente, Bolivia obtuvo la reversión de la medida.

En la actual contienda futbolera, el pequeño pero billonario enclave de Qatar tiene que afrontar una sostenida campaña que critica sus tradiciones culturales tratando de imponer cánones universales en su comportamiento social, particularmente afines al feminismo, hoy políticamente correcto. También se reprueba las condiciones adversas que padecieron los obreros migrantes que construyeron los soberbios estadios donde actualmente se juega la Copa. Un jeque qatarí dijo con toda propiedad “cuando se trata de comprar nuestro gas, los derechos humanos se olvidan”. Unos por envidia y otros con melindres excusables contemplan atónitos la magia del horizonte ultramoderno de aquel emirato que retrata el futuro de las urbes organizadas.

Pero, en la lucha deportiva en sí, surge la imagen de las divergencias políticas entre los Estados participantes, así se encontraron frente a frente Irán con los Estados Unidos, la pérfida Albión encarada a la potencia gala y otras dicotomías similares, entre ellas sobresale Marruecos que derrotó a España, motivo para rememorar la pesadilla colonial de los enclaves hispanos de Ceuta y Melilla conservados en territorio magrebí, pasando por la controversia persistente en el otrora Sahara español.

Notoria fue la algarabía colectiva en los países del Sur, cuando modestos bandos vencían a los colosos del Norte, ello conlleva el rencor por la deuda histórica que reclaman las excolonias a sus antiguas metrópolis que por añadidura reafirma, además, la brecha que separa a los países pobres y explotados de las potencias ricas e industrializadas.

Otra marcada diferencia se da en los desencuentros entre naciones del Este y los occidentales, los pueblos asiáticos como Japón o Corea descollaron como peligrosos rivales de los sempiternos campeones y en mas de una ocasión se impusieron galanamente.

Factor que no podía faltar es la cuestión de inmigración, porque en varios equipos europeos se pudo observar muchos jugadores de origen africano. Sin duda alguna, quizá a sus padres o a ellos mismos, no se les aplicó las rigurosas medidas migratorias en vigencia.

Por último, como siempre, la Copa del Mundo fue útil para mitigar la ignorancia conmovedora de la mayor parte de los aficionados que aman el fútbol pero viven igualmente contentos en la inopia geográfica.

Carlos Antonio Carrasco es doctor en Ciencias Políticas y miembro de la Academia de Ciencias de Ultramar de Francia.

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Subvención a los alimentos e hidrocarburos en el PGE 2023

/ 10 de diciembre de 2022 / 00:50

Las subvenciones estatales son ayudas financieras otorgadas por el Gobierno para apoyar determinados proyectos, empresas o personas. Estas ayudas se otorgan con el fin de promover el desarrollo económico, social y/o cultural de una región o país. Estas subvenciones pueden ser otorgadas directamente por el Gobierno o por las entidades públicas o privadas.

Las subvenciones estatales pueden ser de dos tipos: directas o indirectas. Las subvenciones directas consisten en una transferencia de fondos directamente desde el Gobierno a la entidad solicitante. Las subvenciones indirectas se emiten en forma de crédito o bono financiero, que el solicitante recibe a cambio de realizar ciertas actividades o que otorguen incentivos fiscales o crediticios.

Algunos tipos comunes de subvenciones estatales incluyen ayudas financieras para la investigación científica, el desarrollo empresarial, el empleo, la educación, la infraestructura y la sostenibilidad. Éstas son destinadas generalmente a proporcionar apoyo a aquellos proyectos que tienen implicaciones a largo plazo en el desarrollo de una región o país. Otras subvenciones estatales se otorgan para cubrir gastos de curso, mejorar transportes, desarrollar alojamientos y fomentar el crecimiento económico.

En la actualidad, el Estado subvenciona las tarifas de electricidad, de los carburantes (gas, gasolina y diésel) y de determinados alimentos, con la finalidad de coadyuvar a la economía de las familias bolivianas.

Las desigualdades desde el brote de la pandemia de COVID-19, la guerra en Ucrania y el cambio climático afectaron de gran manera la economía a nivel mundial. Sin embargo, gracias a las políticas del nivel central del Estado, Bolivia goza de estabilidad económica.

Sin las subvenciones a los hidrocarburos se contemplaría una mayor desigualdad en la población, migrando de la clase media a la clase baja. También, contribuiría a una inflación galopante y desencadenaría en mayores problemas económicos, como el desempleo, incremento de la pobreza, entre otros. Dentro de esta medida del Gobierno en el Presupuesto General del Estado (PGE) 2023 se subvenciona el diésel por Bs 4.705 millones, insumos y aditivos por Bs 2.637 millones, incentivo a la producción de petróleo por Bs 157 millones, GLP engarrafado por Bs 106 millones y el gas oíl por Bs 37 millones, haciendo un total de Bs 7.642 millones.

Asimismo, el PGE 2023 también contempla las subvenciones a los alimentos como ser el maíz por Bs 219 millones, el trigo por Bs 168 millones, y arroz por Bs 50 millones, haciendo un total de Bs 437 millones, que contribuye a mantener los precios estables en el mercado interno. Sin su aporte la inflación no podría ser controlada, como se ha estado viendo en los últimos años.

Es así que el tema de las subvenciones se considera como una herramienta del Modelo Económico Social Comunitario y Productivo que coadyuva al sector empresarial y a la población, brindando la tan preciada estabilidad económica en la que vivimos.

Ronald Prieto Rivero es economista.

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DDHH, motor para transformar el mundo

/ 10 de diciembre de 2022 / 00:46

“Nos encontramos hoy en el umbral de un gran acontecimiento tanto en la vida de las Naciones Unidas como en la vida de la humanidad. Esta Declaración bien puede convertirse en la Carta Magna internacional para todas las personas del mundo”.

Con estas palabras, Eleanor Roosevelt, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, presentaba el 10 de diciembre de 1948 la propuesta de Declaración Universal de Derechos Humanos ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Después de un corto debate, la Declaración fue adoptada sin ningún voto en contra con la Resolución 217 (III).

El próximo año, por tanto, se cumplirán 75 años de la adopción de la Declaración. Un documento que tiene “el potencial de superar la división y la polarización”, y nos propone “el camino hacia la paz con la naturaleza y con nuestro planeta y hacia el desarrollo sostenible para las generaciones futuras”, como nos invita a reflexionar el recientemente nombrado Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk.

A partir de este documento, las Naciones Unidas forjaron las bases de lo que conocemos hoy como el derecho internacional de los derechos humanos. En la Conferencia Mundial sobre los Derechos Humanos en Viena de 1993, 45 años después de la Declaración, se reforzaron importantes principios de los derechos humanos, reconociendo que son universales e inalienables, indivisibles e interdependientes. Y también en Viena se proclamaron inequívocamente los derechos de la mujer y la necesidad de combatir la impunidad, incluido mediante la creación de una corte penal internacional permanente.

Los derechos van evolucionando hacia modelos de construcción de relaciones sociales pacíficas y constructivas, basadas en la libertad, la igualdad y la solidaridad, respetando la pluralidad de cosmovisiones. Y en mayor armonía con el medio ambiente. Así, la Asamblea General adoptó en julio de este año una resolución pionera reconociendo que el derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible es un derecho humano.

Hoy, en 2022, vemos cómo muchas de las promesas de los foros internacionales se han cumplido, aunque nos quede un largo camino por recorrer. El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, explicaba recientemente que el hambre, la desigualdad, la intolerancia y la violencia contra las mujeres, entre otros males exacerbados por la pandemia de COVID-19, se unen a una triple crisis planetaria motivada por el cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad.

En la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos estamos convencidos de que la satisfacción de todos los derechos humanos es la mejor solución para enfrentar esas complejas crisis. Garantizar un nivel de vida adecuado para todos y para todas, sin discriminación, respetando el medio ambiente, y facilitar espacios públicos y privados donde desenvolverse con libertad y seguridad, entre otros, resulta esencial para afrontar estos retos globales.

En Bolivia, nuestra presencia tiene el máximo compromiso para trabajar por esta visión, que sigue igual de poderosa y válida hoy como lo fue hace 74 años.

Como afirma el lema escogido para conmemorar este aniversario de la Declaración, construyamos de la mano un mundo de “dignidad, libertad y justicia para todas las personas”.

Antonio Menéndez de Zubillaga es el jefe de la Misión Técnica de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Bolivia.

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Modernización de la administración pública

/ 9 de diciembre de 2022 / 01:15

Del 22 al 25 de noviembre se desarrolló el XXVII Congreso Internacional del Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD) en Sucre-Bolivia, coorganizado por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas (MEFP), con el objetivo de presentar y debatir experiencias e investigaciones realizadas sobre la reforma del Estado y de la administración pública en los países de Iberoamérica y el Caribe, así como analizar las innovaciones tecnológicas en la administración pública.

El CLAD es un organismo público internacional creado en 1972, con sede en Caracas, República Bolivariana de Venezuela, y respaldado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, que tiene por objeto propiciar el intercambio de experiencias, investigaciones, estudios y publicaciones sobre las principales dimensiones del renovado proceso de reforma del Estado y de modernización de la administración y la gestión de los asuntos públicos en los países de Iberoamérica y el Caribe, para ello lleva adelante un encuentro anual con representantes de los países que forman parte del Congreso.

Dicho evento ha fortalecido las nuevas tecnologías en la administración pública, los programas de lucha contra la corrupción y mejorar las relaciones de los servidores públicos con los ciudadanos; conferencistas como Patria de Lancer Julnes y Christian Asinelli expresaron que se avecina nuevos retos para la región, en la que se debe fortalecer la nueva organización del trabajo, a través de la inteligencia artificial, fortalecimiento de los gobiernos locales, participación ciudadana, impulsar una gobernanza colaborativa, espacios de formación para líderes y jóvenes de la región, y transparencia de gobiernos nacionales y subnacionales en favor de la integridad pública.

La modernización de la administración pública en Bolivia denota en la capacidad de administrar y gestionar los recursos del Estado a través de una estrecha relación entre gobierno y el pueblo, orientado al vivir bien, en tal sentido el MEFP expuso en dicho evento la eficiencia con la que se garantizó la resiliencia ante las crisis política, económica, sanitaria y social, emergentes del COVID-19, los efectos de la guerra entre Ucrania y Rusia, y sobre todo la herencia de la mala administración del gobierno transitorio, esto gracias a la aplicación del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP), como una política acertada que permite una importante presencia estatal en la economía para hacer más eficiente la asignación de los recursos, promover el crecimiento, lograr cambios estructurales en la economía, controlar el mercado y redistribuir la riqueza, fortaleciendo el sector productivo y la industrialización con sustitución de importaciones, articulada a la planificación nacional, sectorial e institucional, con mecanismos de participación y control social (Ley 777 SPIE).

Bolivia, desde la implementación del MESCP, destacó grandes resultados a través de medidas de reconstrucción de la economía, entre los principales resaltó el promedio del Producto Interno Bruto de 2006 a 2019, que alcanzó al 4,7%, y al segundo trimestre de 2022 registró un aumento del 4,1%, y para 2023 se proyecta un crecimiento económico del 4,86%. Otra variable de suma importancia es la inflación, que a octubre de 2022 registró un 2,5%, constituyéndose en una de las más bajas a nivel mundial. Por otra parte, los créditos productivos incrementaron en 10,3% (a septiembre de 2022) respecto a 2021, la reducción de la tasa de desempleo urbano abierto de 11,6% (julio de 2020) a 4,2% (a septiembre de 2022), la reducción de la pobreza extrema de 13,7% (2020) a 11,1% (2021), la cobertura de servicios financieros alcanzó de 81 municipios (2007) a 285 municipios (2022), que representa el 84% del total del país y 11,6 millones (98%) de habitantes cuentan con acceso a los servicios financieros.

Estas medidas, entre otras, fueron expuestas como experiencias sobre el trabajo que realiza el Gobierno, haciendo notar claramente la buena gestión que se realiza.

Las experiencias, investigaciones, estudios y publicaciones entre los miembros del CLAD permiten un mayor fortalecimiento de las instituciones públicas y la mejora de la prestación de servicios a los ciudadanos y ciudadanas, entre las cuales, el Gobierno ha demostrado tener políticas de gestión sólidas, superando los modestos resultados del modelo neoliberal y preservando, como patrimonio de los bolivianos, la estabilidad económica y social.

Limber Flores Quispe es contador público.

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