Icono del sitio La Razón

Los ‘Diablos’ van por Argentina

Tres días después de cumplir 23 años, Kevin De Bruyne lo celebró con un gol que despejó a Bélgica el camino de la clasificación a cuartos de final, y Romelu Lukaku saltó del banco a la cancha para poner la puntilla a Estados Unidos con una pirotécnica victoria por 2-1.

Julian Green, que entró en la prórroga a los 105 minutos de un partido que terminó sin goles en el tiempo reglamentario, puso el descuento dos minutos después y el encuentro entró en un estado demencial.

Cualquier cosa pudo suceder en las porterías de un Tim Howard, que como Atlas sostuvo la estantería de Estados Unidos hasta el gol de De Bruyne a los 93, y de Thibaut Curtois, que debió trabajar sin respiro en los últimos minutos locos en que Estados Unidos buscó los penales.

Argentina es el nuevo escollo de Bélgica, ahora en cuartos de final.  El pase para esa cita se confirmó ayer  a los 93 minutos, en una maniobra por la banda derecha que comenzó otro jovencito, el corpulento delantero de 19 años Divock Origi, quien en la fase de grupos marcó el gol solitario del triunfo sobre Rusia.

Origi se llevó puestos a sus rivales y dejó a De Bruyne libre para someter a Howard y, a los 95 minutos, devolvió el puesto de titular a Lukaku, quien a los 106 marcó lo que podía ser la puntilla, hasta que apareció Green para descontar y meterle morbo al encuentro.

Como en el comienzo del partido, en el arranque del segundo tiempo Tim Howard salvó a Estados Unidos. Y fue precisamente él, el culpable del cero que primó en el tiempo reglamentario.

Con menos de un minuto de juego, el joven Origi superó a todos sus custodios con zancadas para sostener el primer cara a cara con el portero del Everton, que con la bota sacó al córner el violento remate. Y en los primeros compases del segundo tiempo Howard se izó para sacar por encima del horizontal un cabezazo de Dries Mertens.

Fue la radiografía de un encuentro abierto en el que Bélgica se asomó para golpear más al rival y Estados Unidos parecía dispuesta a aguantar el castigo y esperar paciente la hora de asestar su mejor golpe.

Los Diablos Rojos comenzaron generando vértigo con sus desbordes mientras el equipo de las Barras y las Estrellas se mostraba partido en dos, encomendado a los pelotazos. Con el terreno libre para hacer transición Kevin De Bruyne, Eden Hazard y Divock Origi galopaban, pero la puntada final resultó inocua por la mala puntería o los reflejos felinos del arquero estadounidense.

Dries Mertens y su sustituto Kevin Mirallas añadieron más madera al fuego, pero los muchachos de Marc Wilmots no supieron clavar banderillas, unas veces con De Bruyne que tuvo tres oportunidades, y hasta con Axel Witsel, Marouane Fellaini o Vincent Kompany.  Thibaut Courtois, portero belga, se mostró menos pero se empleó en algunas acciones.

Los datos

Mano a mano

El portero estadounidense Howard le ganó tres mano a mano al atacante belga Origi durante el encuentro.

Kompany

El defensor Vincent Kompany finalmente jugó el partido y fue capitán, pese a que no se entrenó durante tres días.

Privilegiados

Daniel Van Buyten afirmó que al vencer a EEUU el grupo se siente privilegiado. “Estamos entre los ocho”, añadió.