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Shakira enciende el Maracaná en una fiesta de clausura con mucha samba

El repique de los tambores abrió la fiesta puntualmente dando paso a decenas de parejas de bailarines, que brevemente ensayaron algunos pasos de tango y de baile de salón de inspiración alemana.

/ 13 de julio de 2014 / 18:06

Shakira levantó hoy el estadio Maracaná de Río de Janeiro en la fiesta de clausura del Mundial, antes del partido entre Alemania y Argentina, que tuvo a la samba como gran protagonista.

El «la, la, la», estribillo de la canción «Dare» de la cantante colombiana, causó un bramido en las gradas del estadio carioca, que estaba a media capacidad cuando Shakira hizo irrupción en el escenario, en el centro de una inmensa bandera brasileña tendida sobre el césped.

El resto de la ceremonia, de 18 minutos de duración, tuvo cierta acogida entre los hinchas brasileños, pero no así entre los argentinos y alemanes que copaban las tribunas y recibieron con cierta frialdad las coreografías de los bailarines de samba.

Con la acústica del estadio al límite, los tambores y timbales de un centenar de percusionistas de la escuela de samba Grande-Río retumbaron durante toda la fiesta que calentaba motores para la gran final del Mundial de Brasil.

La samba, música nacida en las favelas del centro de Río de Janeiro, a poca distancia del estadio Maracaná, impregnó toda la ceremonia.

Los «mestre-sala» y portabanderas, dos de las figuras más importantes de las escuelas de samba del carnaval carioca, vestidos con sus típicos vestidos pomposos y llenos de lentejuelas, enarbolaron las banderas de cada uno de los 32 países participantes en el Mundial.

El repique de los tambores abrió la fiesta, puntualmente a las 14.20 (17.20 GMT) dando paso a decenas de parejas de bailarines, que brevemente ensayaron algunos pasos de tango y de baile de salón de inspiración alemana.

Luego un par de hileras de mulatas, las bailarinas de los carnavales, con diminutos disfraces dorados que hacen alusión al trofeo, hicieron su entrada a la vez que dos jugadores vestidos con los uniformes de Argentina y Alemania hicieron unos malabarismos con el balón en el centro del escenario.

Entonces irrumpió el cantante brasileño Carinhos Brown, en traje negro y con una cresta de plumas brillantes, negras y blancas, para dar entrada y acompañar a Shakira, quien, vestida de rojo, se hizo la reina de la fiesta tocando los bongos y con sus bailes de movimientos entrecortados.

El rapero Wyclef Jean, el guitarrista mexicano Carlos Santana y el cantante brasileño Alexandre Pires interpretaron otro de los temas del Mundial, «Dar Um Jeito – We Will Find a Way», mientras decenas de bailarines hacían coreografías.

La fiesta concluyó con la breve interpretación de estrofas de canciones brasileña como «Domingo eu vou ao Maracanã», un clásico de reminiscencias futbolísticas, y los temas «Poeira» y «Explode Coração», ambos a cargo de la brasileña Ivete Sangalo, toda una diva de la música «axé», un ritmo pop típico del estado de Bahía, que fueron coreados por los brasileños.

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Chile repite final al derrotar a Colombia por 0-2

El campeón de América no sintió la ausencia de Arturo Vidal y fue imparable en los primeros once minutos. El partido estuvo interrumpido cerca de dos horas y cuarto por un aguacero, que fue muy intenso en algunos momentos y que dejó el césped encharcado, lo que afectó el juego en la segunda mitad. 

José Pedro Fuenzalida (c) de Chile celebra después de anotar anoche en Chicago. Foto: EFE

/ 23 de junio de 2016 / 10:11

Chile accedió este miércoles a su segunda final consecutiva de la Copa América, en la que defenderá el título ante Argentina, al derrotar a Colombia por 0-2 con un vendaval de juego en los primeros once minutos, en un partido que fue interrumpido más de dos horas debido a un temporal.

Los chilenos hicieron los dos goles en un abrir y cerrar de ojos, por medio de Charles Aránguiz y José Pedro Fuenzalida, y después se dedicaron a amarrar el resultado ante una Colombia que no consiguió reaccionar y que se quedó con diez jugadores por la expulsión de Carlos Sánchez al comienzo de la segunda parte.

El partido estuvo interrumpido cerca de dos horas y cuarto por un aguacero, que fue muy intenso en algunos momentos y que dejó el césped encharcado, lo que afectó el juego en la segunda mitad.

El campeón de América no sintió la ausencia de Arturo Vidal y fue imparable en los primeros once minutos, tiempo en el que desarboló totalmente el andamiaje del equipo colombiano y abrió una ventaja de dos goles que los pupilos de José Pekerman ya no podrían remontar.

Colombia hizo aguas por las dos bandas, donde se crecieron Alexis Sánchez y Fuenzalida -que hoy cumplió funciones de extremo izquierdo- y ambos participaron de forma decisiva en los dos primeros goles.

En una internada de Fuenzalida a los seis minutos surgió el primer gol; el extremo centró al área y el colombiano Juan Guillermo Cuadrado, fallando en el despeje ante la presión de Alexis, cedió de cabeza a Aránguiz, que remató a bocajarro a gol.

Cinco minutos después fue el propio Fuenzalida quien envió a las redes un rechace, tras un tiro a la cepa del poste de Alexis Sánchez.

La abrumadora superioridad chilena en el arranque del partido hacía presagiar una nueva goleada como la que la Roja asestó a México en cuartos de final, pero entonces el seleccionador José Antonio Pizzi mandó recular a su equipo y tener paciencia.

Ese paso atrás de Chile, con la entrada de Erick Pulgar, le permitió a Colombia adueñarse del balón en el resto de la primera parte, pero el equipo cafetero estaba algo atolondrado y no hallaba el camino del área rival con facilidad.

Chile, con un marcaje intenso, no permitía a su oponente dar el último pase y cada vez que el balón llegaba a James Rodríguez, se le echaban encima tres marcadores rivales.

Tras la larga suspensión del partido, el agua que aún estaba acumulada en el césped dificultó la progresión del juego y obligó a ambas selecciones a recurrir en exceso a pases por alto, lo que truncó el ritmo del encuentro.

La temprana expulsión de Carlos Sánchez mermó aún más las opciones de Colombia, que tan sólo logró crear peligro por medio de un par de internadas de Cuadrado por la banda derecha y un tiro a media distancia de James.

Chile, con más fuelle, equilibró las fuerzas de nuevo en el centro del campo y logró retener la victoria que le lleva de nuevo a una final, doce meses después de haber conseguido su único título continental, precisamente ante Argentina y entonces, jugando como anfitrión.

– Ficha técnica:

0 – Colombia: David Ospina; Santiago Arias, Cristian Zapata, Jeison Murillo, Frank Fabra (m.72, Sebastián Pérez); Carlos Sánchez, Daniel Torres, Edwin Cardona (m.45, Marlos Moreno), Juan Guillermo Cuadrado (m.79, Carlos Bacca), James Rodríguez; Roger Martínez.

Seleccionador: José Pekerman.

2 – Chile: Claudio Bravo; Mauricio Isla, Gary Medel, Gonzalo Jara, Jean Beausejour; Francisco Silva, Charles Aránguiz, Pedro Pablo Hernández (m.29, Erick Pulgar); José Pedro Fuenzalida (m.74, Edson Puch), Eduardo Vargas (m.87, Mark González) y Alexis Sánchez.

Seleccionador: Juan Antonio Pizzi.

Goles: 0-1, m.6: Charles Aránguiz. 0-2, m.11: José Pedro Fuenzalida.

Árbitro: Joel Aguilar (El Salvador). Expulsó a Carlos Sánchez (m.56) por doble amonestación. Mostró amarilla por Colombia a Carlos Bacca y James Rodríguez; por Chile a Claudio Bravo, Alexis Sánchez, Jean Beausejour, Edson Puch y Francisco Silva.

Incidencias: segunda semifinal de la Copa América Centenario, disputada en el estadio Soldier Field, de Chicago, ante 55.423 espectadores. Cinco espontáneos saltaron al césped, tres de ellos durante la interrupción del juego y otros dos al final. (22-06-2016)

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Los televisores convergen con el cine con la tecnología de puntos cuánticos

Esta tecnología está siendo empleada, entre otros, por las gigantes surcoreanas Samsung y LG, la japonesa Sony, además de por la firma china TCL.

/ 6 de enero de 2015 / 16:36

La generación de televisores que verá la luz en 2015 reducirá distancias con la calidad de imagen de la gran pantalla con la tecnología de puntos cuánticos presentada hoy por varios grandes fabricantes en el marco de la feria electrónica de consumo CES de Las Vegas (EE.UU.).

Esta tecnología está siendo empleada, entre otros, por las gigantes surcoreanas Samsung y LG, la japonesa Sony, además de por la firma china TCL y, según los fabricantes, permite mejorar la calidad de imagen de los televisores y abaratar su precio, que es la mayor barrera para la implantación del 4K, el nuevo estándar de alta resolución.

Los puntos cuánticos forman una película de cristales emisores de luz microscópicos que se inserta en las pantallas de cristal líquido (LCD, por su sigla en inglés) y, según los fabricantes, mejora notablemente la reproducción de los colores, el contraste y el brillo de la imagen.

El vicepresidente ejecutivo de Samsung, Joe Stinziano, afirmó hoy durante una presentación en la víspera de la apertura oficial de la feria CES en Las Vegas, que esta tecnología permitirá ver las películas «tan bien en casa como en el cine».

Según el responsable de la empresa surcoreana, la calidad de la reproducción de los colores se multiplicará 64 veces y el brillo será 2,5 veces superior al convencional de tecnología LCD.

Sony anticipo su nueva línea de televisores Bravia 4K UHD que llegará a CES equipada con un procesador (X1) que, según la empresa, incrementa la precisión de color, luminosidad y contraste y cuentan con pantalla Triluminos, nombre tras el que se esconde la tecnología de puntos cuánticos desarrollada por QD Vision.

El abanderado de la nueva generación de Bravia es el XBR X900C con pantalla ultrafina, con un mínimo de 4,9 milímetros en su parte más delgada.

En CES se presentarán también televisores que se alejarán cada vez más de su antiguo apelativo de «pequeña pantalla» y llegarán al límite de las 110 pulgadas de la mano de la fabricante china TCL.

Esta enorme pantalla es la mayor del mundo, según TCL, y tiene forma curva, una tendencia cada vez más frecuente en el mercado y que pretende generar una experiencia envolvente para el telespectador.

La mitad de las televisiones de 4K que se vendieron en Estados Unidos en 2014 eran curvas, afirmó hoy el presidente de la división de Samsung de ese país, Tim Baxter.

La Asociación de Electrónicos de Consumo de Estados Unidos (CEA) calcula que en 2015 se venderán cuatro millones de televisores de 4K, lo que supondría un aumento del 208 % con respecto a las cifras del año pasado.

Para dar un espaldarazo a las ventas de aparatos, los fabricantes también han decidido impulsar la oferta de contenido en 4K con el nuevo estándar, que hasta ahora es muy limitada hasta en los países con una mayor implantación de televisores.

En ese sentido, varias empresas fabricantes, distribuidoras y productoras de contenido anunciaron una alianza para fomentar el desarrollo del contenido en 4K.

Forman parte de esta alianza las fabricantes LG, Panasonic y Sansung, los estudios de cine Warner Bros, 20th Century Fox, Disney, Sony, además de plataformas de distribución como Netflix y DirecTV y las compañías de sonido Dolby y de imagen Technicolor.

Otros fabricantes aprovecharon el CES para presentar otros avances en la tecnología 4K, como la mejoría de la calidad de los píxeles o la división de los mismos para crear un efecto multiplicador.

Panasonic presentará en la feria su tecnología Studio Master Drive, que divide el píxel en seis colores, añadiendo los secundarios (cian, magenta y amarillo) a los primarios (rojo, verde y azul), que son la base de las pantallas de los televisores desde el inicio del color al final la década de 1960.

La apuesta de Sharp es dividir los píxeles, llegando a 66 millones de subpíxeles, 42 más que el estándar de 4K, lo que también permitirá mejorar el contenido emitido en HD para que parezca 4K.

La feria CES tendrá lugar entre el 6 y el 9 de enero y acogerá a más de 3.600 empresas de 140 países en una zona de exposición total de más de 250.000 metros cuadrados distribuidos entre el centro de convenciones de Las Vegas y varios hoteles de la ciudad.

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La corrupción inflama el último debate antes de las presidenciales de Brasil

Los candidatos terminarán mañana sus respectivas campañas, en las que podrán participar en mítines y actos callejeros para pedir el voto.

/ 25 de octubre de 2014 / 02:26

La corrupción inflamó hoy el último debate en televisión antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, que el domingo enfrenta a la actual jefa de Estado, Dilma Rousseff, y al opositor Aécio Neves.

Los escándalos de desvíos de dinero público que, en los últimos años, han salpicado tanto al Gobierno brasileño como a las gobernaciones controladas por la oposición entreveraron todo el encuentro, organizado por la televisión Globo, y propiciaron los momentos más tensos entre ambos candidatos.

El debate también tocó otras cuestiones candentes durante la campaña, como la crisis económica, la precariedad de la educación y la salud públicas o las políticas sociales, que son la principal baza de Rousseff de cara a las elecciones, en las que, según las encuestas, es favorita con entre seis y ocho puntos de ventaja.

El candidato socialdemócrata, que por sorteo hizo la primera pregunta, abrió el fuego preguntando directamente a Rousseff si, como afirmó hoy la revista Veja, ella y su antecesor y mentor, Luiz Inácio Lula da Silva, sabían que en la petrolera estatal Petrobras se había enquistado una vasta red de corrupción.

«Esa revista que hace una sistemática oposición publica una calumnia de esa dimensión sin ninguna prueba y usted endosa esa denuncia», respondió Rousseff, quien se dijo «indignada» por la acusación.

Rousseff afirmó que esa acusación «desaparecerá» el lunes, después de las elecciones, aunque prometió mantener la demanda ante la Justicia que anunció que interpondrá contra Veja.

En un claro gesto a los militantes del Partido de los Trabajadores (PT), fuerza que está en el centro de la espiral de denuncias, Rousseff vistió hoy durante el debate una chaqueta roja, color del partido.

La corrupción volvió al debate en otras tres ocasiones, la segunda, de la mano de un elector indeciso que, según las normas del debate, fue invitado por sorteo y tuvo oportunidad de preguntar a los candidatos.

Entonces Rousseff presentó una lista de cinco propuestas para combatir la corrupción, incluyendo medidas contra la impunidad y una reforma para acabar con la financiación empresarial de las campañas políticas, lo que consideró que «es una vergüenza».

El candidato socialdemócrata acusó a Rousseff de no haber tenido «interés» en combatir la corrupción y sostuvo que la principal medida para acabar con los desvíos de fondos públicos es «sacar al PT del Gobierno», una manifestación que generó aplausos en parte de la grada de invitados, que por ello fueron reprendidos por el moderador.

En otro momento del debate, Neves desempolvó un caso de corrupción destapado en 2006 por el que fueron condenados 25 políticos y empresarios, entre ellos, varios ministros del Gobierno de Lula.

Rousseff replicó aireando los escándalos de corrupción ocurridos en el pasado, en gobiernos del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), y, recientemente, en la gestión de esa formación en las gobernaciones de Sao Paulo y Minas Gerais.

Al margen de la corrupción, Neves acusó a Rousseff de «fracasar» en la política económica, «ahuyentar» a los inversores y haber convertido a Brasil «en un cementerio de obras inacabadas» por los problemas de gestión y planificación.

La mandataria hizo una vehemente defensa de sus políticas sociales e insinuó que Neves no las continuará, argumentando que el PSDB se opuso «sistemáticamente» a dar subsidios a los pobres cuando estuvo en el Gobierno, entre 1992 y 2003.

En su turno final, Rousseff sostuvo que ella representa «el Brasil del amor, de la esperanza y de la unión» y que tiene una «mirada especial» hacia las mujeres, los negros y los jóvenes.

«Luchamos tanto para mejorar de vida y no vamos a permitir que nadie te quite lo que conquistaste», interpeló Rousseff a los telespectadores.

Neves concluyó presentándose como «el candidato del cambio» y pidió el voto para hacer un Gobierno basado en «valores» y en la «eficiencia del estado».

Los candidatos terminarán mañana sus respectivas campañas, en las que podrán participar en mítines y actos callejeros para pedir el voto.

En la primera vuelta de las elecciones, el 5 de octubre pasado, Rousseff fue la más votada, con un 41,59 % de los votos, frente al 33,55 % de Neves.

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Brasil sale de su Mundial desacreditado y en una profunda crisis

Brasil ganó tres partidos, contra Croacia (3-1), Camerún (4-1) y Colombia (2-1) en cuartos de final, empató frente a México y Chile, contra el que se salvó en los penaltis, y sucumbió sin paliativos en sus dos últimas citas.

/ 13 de julio de 2014 / 17:30

La selección brasileña salió del Mundial que organizó con el objetivo de coronarse campeón desacreditada e inmersa en una profunda crisis, un panorama muy difícil para superar en los próximos meses para el pentacampeón.

La intención manifiesta de Luiz Felipe Scolari de mantenerse en el cargo de seleccionador puede dificultar la labor de renovación y de recuperación de la confianza, pues el técnico terminó muy desgastado con la afición y la prensa brasileña.

Algunos directivos de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), entre ellos el presidente electo, Marco Polo del Nero, manifestaron su intención de renovar a Scolari antes del partido del tercer puesto contra Holanda.

La histórica paliza por 1-7 sufrida ante Alemania en las semifinales, que a buen seguro se recordará durante décadas, fue agravada por la goleada (0-3) contra Holanda, encajada este sábado en Brasilia, en un partido que Brasil terminó abucheado por su «torcida».

El partido por el tercer puesto mostró a un Brasil inerme, incapaz de reaccionar y de crear ocasiones claras de gol, con lo que reforzó la mala imagen del fatídico día de las semifinales, que hasta ahora fue explicado por Scolari como un «tsunami», una catástrofe natural puntual, imprevisible e incontrolable.

La cara de circunstancias de Neymar, Fred y Marcelo en el banquillo del estadio Mané Garrincha en los últimos minutos del partido contra Holanda, mientras la afición abucheaba a su equipo, muestra el duro camino que tendrá Brasil por delante en los próximos meses para lavar su imagen.

Fueron diez goles recibidos en los dos últimos partidos del Mundial, pero los problemas de juego de Brasil fueron una constante durante todo el Mundial.

Brasil ganó tres partidos, contra Croacia (3-1), Camerún (4-1) y Colombia (2-1) en cuartos de final, empató frente a México y Chile, contra el que se salvó en los penaltis, y sucumbió sin paliativos en sus dos últimas citas.

La selección brasileña nunca convenció por su fútbol, siempre dio muestras de fragilidad y no logró acercarse al nivel de intensidad, de orden defensivo y de volumen de juego que tuvo hace un año en la Copa Confederaciones.

El éxito en ese torneo llevó a Scolari a relajarse y depositar toda su confianza en el once titular que ganó a España por 3-0 en el Maracaná el 30 de junio de 2013.

El Mundial dejó a todos los jugadores de la selección brasileña con la moral tocada y con su cotización a la baja, lo que afecta a delanteros como Jô o Fred, que no quisieron renovar sus contratos antes del torneo a la espera de ofertas más jugosas con la expectativa de ganar el título.

Según cálculos de la consultora Pluri, la selección brasileña perdió 20,4 millones de euros de valor de mercado por su mala actuación en el Mundial y terminó con un «precio» de 449,8 millones de euros entre los 23 jugadores.

El único que se salvó de la quema fue Neymar, que subió dos millones y terminó con una cotización de 70,1 millones de euros, según la consultora, en parte por su inclusión en la lista de los diez mejores jugadores del Mundial.

A pesar de haber sido incluido por la FIFA en esa relación, Neymar no hizo un buen Mundial, sólo fue determinante en dos partidos, en los que sumó cuatro goles, y con su lesión sufrida en los cuartos de final se libró de integrar el equipo de la debacle del Mineirão ante Alemania.

Neymar, única figura de la selección, con total probabilidad continuará siendo la referencia del equipo y llegará a Rusia 2018 con 26 años, aunque Brasil necesitará renovar otras posiciones.

El portero Julio César, ahora con 34 años, Fred (30), Daniel Alves (31), Maicon (32) o Thiago Silva (29) difícilmente llegarán al próximo Mundial, pero puede que todavía tengan espacio en una posible renovación gradual, que tendrá su primera estación en la Copa América de 2015, que se organiza en Chile.

Brasil tiene por delante cuatro amistosos en lo que resta del año y tendrá cerca de cuatro partidos más entre enero próximo y el inicio del torneo, que comienza el 11 de junio.

La Canarinha volverá a verse las caras con Colombia en septiembre y también jugará contra Ecuador, en dos amistosos previstos para Estados Unidos, según medios locales, aunque la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) aún no los ha confirmado.

En noviembre Brasil visitará a Turquía en Estambul y un mes antes jugará contra Argentina en Pekín, en el «Superclásico de las Américas», un torneo amistoso que ambos países juegan con jugadores de sus respectivas ligas locales y que, dada las actuales circunstancias, Brasil no se puede dar el lujo de perder.

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