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Augusto Andaveris: ‘Me cansé de jugar en clubes que no cumplen’

Tiene una amplia trayectoria en el fútbol. Llegó a los 15 años de los Yungas, creció, jugó en clubes de La Paz, en varios del interior y también de afuera.

Andaveris antes de un entrenamiento de Always Ready

/ 1 de agosto de 2018 / 17:52

Augusto Andaveris tiene una amplia trayectoria en el fútbol. Llegó a los 15 años de los Yungas, creció, jugó en clubes de La Paz, en varios del interior y también de afuera. Asimismo, integró la selección nacional. Hoy no está en la máxima categoría del profesionalismo, pero con Always Ready, otro  club tradicional paceño, aspira a ascender.

—  ¿Por qué ya no un club del fútbol profesional y sí uno de asociación?

— Para un jugador que ha estado muchos años en el ámbito profesional es una elección difícil volver a ser de asociación y no es porque uno en lo futbolístico no pueda rendir, sino, la verdad, es que a uno le cansa estar más pendiente de saber si va ha cobrar a fin de mes o va a tener que esperar. Lamentablemente, en los últimos equipos que he jugado ya no disfrutaba jugar porque todo era hablar de paros, de que si íbamos a cobrar el sueldo o no había dinero. Todo eso cansa y es preocupación. Además, me animó el proyecto serio de Always Ready, a ello se sumó que conversé con algunos compañeros que están desde hace un par de años y me convencieron para volver a la asociación. Acá nos abocamos a trabajar simplemente, no se habla de paros, y se cobra.

— ¿Primó entonces la estabilidad?

—Sin duda, más que estabilidad económica es el cumplimiento. Antes, en Nacional o Real Potosí el pan de cada día era parar o prestarse, o prestar a los compañeros que no tenían para el alquiler o les faltaba para la leche, o para las pensiones de colegio, toda la semana era eso y no podíamos trabajar normal. Llegaba el fin de semana y tenías que jugar sin haber trabajado al cien por ciento porque no había tranquilidad. Ahora mismo escucho o me entero por noticias que siguen las deudas, por ello también nuestro fútbol está como está. Aquí, en cambio, trabajamos bien, nos tratan bien y uno entrena pensando en el fin de semana y ahora en el objetivo de llegar bien a la Copa Simón Bolívar, que será un torneo muy competitivo.

— Hasta que volviste a un club de La Paz…

— Sí, pasaron diez años, jugué con La Paz Fútbol Club mi último año aquí, de ahí me fui a Arzebayán, retorné a Real Potosí para iniciar un periplo por diferentes clubes del interior. Me siento contento de volver al lugar donde nací futbolísticamente, me siento tranquilo con mi familia y mis amigos. Ahora el proyecto es ascender a Always Ready, se formó un lindo equipo, estamos trabajando y ojalá podamos hacer que la banda roja vuelva al fútbol profesional como corresponde. Sabemos que todos los equipos se han reforzado bien, será un torneo duro, jugaremos en escenarios difíciles, pero estamos con la ilusión de ascender al equipo millonario.

— ¿En el fútbol hay todavía para rato Andaveris o ya piensas en el retiro?

— Me siento bien, la realidad es que los años te obligan a dar un paso al costado, pero mientras Dios me dé salud y fuerzas voy a seguir. Si hay oportunidad de continuar lo voy a hacer porque me siento bien. Será hasta que Dios me dé salud y fuerzas. Jugué en muchos equipos del país, hice una linda carrera, creo que primó mucho el sacrificio y el esfuerzo, pero varias veces pensé en dejarlo porque no es fácil consolidarse; ahora ya estamos en lo último y continuamos con las mismas ganas y sobre todo con más experiencia.

— ¿Recuerdas cómo llegaste al fútbol paceño y luego al profesional?

— A mis 14 años jugué un torneo Interyungueño por mi natal Chicaloma y luego un primo mío, Felipe Iriondo, que trabajaba en la Alcaldía de La Paz, me llevó al Municipal a los 15 años, llegué también para terminar el colegio, entonces mi primo habló con el técnico Manuel Blanco y el profe me dijo que entrara a jugar siendo que yo no había llevado nada, así que me prestaron cachos, ingresé a jugar y me hicieron quedar; luego debuté en la Asociación y empezó todo. Lo bueno es que provengo de una familia con tradición futbolera por mis tíos los Iriondo, Juan y Lucho, quienes hicieron historia en The Strongest. Creo que de a poco he alcanzado el sueño que tuve desde niño de jugar en la Liga, en la selección, pero costó mucho sacrificio. Perseveré y ahora lo disfruto.

— ¿Por qué ahora no salen muchos jugadores yungueños?

— Cambió mucho allá, yo estuve en mi descanso, fui a jugar el Interyungueño por mi selección, logramos el campeonato, bailamos saya y nos alegramos, pero me invadió la tristeza porque en las tardes iba a la cancha y no llegaba nadie, tuve que llamar o invitar a los chicos para practicar; ahora ellos prefieren el celular, las discotecas o simplemente pasear en sus movilidades por eso de que es fácil contar con un vehículo sin papeles. Les interesa poco el fútbol, no es como antes que nos desesperábamos para estar en la cancha y poder jugar. Allá desde niños soñábamos con jugar sabiendo lo más básico porque no hubo escuelas en ese tiempo que te permitieran mejorar en la parte técnica. Aprendimos al paso lo más básico. Creo que por ello no salen muchos futbolistas yungueños. En los Yungas, la pasión ya no es el fútbol, hay que rogar para hacer deporte.

— ¿Hay planes para trabajar allá con alguna escuela?

— La idea está, pero por lo pronto quiero seguir jugando. Terminé los estudios de técnico, cuando estuve en Cochabamba aproveché para hacer el curso de entrenador y seguramente cuando deje el fútbol activo buscaré especializarme más y pensar en trabajar a nivel de formativo, porque acá todos hablan de cambios, de formar jugadores, pero hasta ahora solo son discursos. Si se da la opción de hacer una escuela o entrenar a algún equipo me animaría. Tengo el título de técnico, pero uno sabe que en el fútbol el día a día es importante y sobre todo continuar capacitándose.

— ¿Qué es de la renovación en nuestro fútbol?

— Creo que de boca hacia afuera, siempre hablan de renovación, de nuevos valores y se ve que acá, en las asociaciones, a los que tenemos más edad se nos quiere cortar los pies como vulgarmente se dice porque se ponen límites; en cambio yo soy de la idea de que el jugador que es bueno tiene que jugar a los 16, 17 o 40 años, sin tener límites. Ahora, para los jóvenes es cómodo ser jugador profesional de fútbol, les dan opciones a veces sin que lo merezcan, hay mucha más oportunidad y comodidades, pero también la realidad marca que los jugadores jóvenes se conforman con poco, no tienen objetivos grandes y ello los perjudica.

— ¿Qué técnicos recuerdas que te ayudaron en tu carrera?

— Sin duda tuve entrenadores que me marcaron mucho como los profesores Sergio Apaza, Mauricio Soria, Jorge Habberger; el profe Abdul Aramayo, un gran formador y motivador que siempre decía las cosas de frente al igual que Wilfredo Camacho y también a Manuel Blanco, todos  ellos pusieron su granito de arena para que pueda ser un buen futbolista. Un agradecimiento especial para ellos que supieron guiarme, corregirme y colaborarme para mejorar.

— ¿Quedó como espina clavada no jugar en The Strongest?

— Bueno, sí. De niño siempre fui hincha de Bolívar y pude jugar en aquel club, luego me volví hincha de muchos clubes porque jugué en muchos del país. Me faltó jugar en The Strongest, hubo la posibilidad de integrar el plantel, pero pasaron muchas cosas y no se pudo dar. Aquella espinita quedará para siempre, fue lo único pendiente en mi carrera.

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El juvenil Flores se formó en Bolívar y llegó al primer plantel

Después de 19 años un futbolista que pasó por todas las categorías menores de la Academia está en el primer plantel. El anterior fue Daner Pachi.

Mateo Flores, durante un anterior entrenamiento con Bolívar.

Por Jaime Ayllón

/ 17 de junio de 2020 / 11:53

En el fútbol boliviano son pocos los futbolistas que surgen de las divisiones menores y llegan al plantel profesional. En Bolívar el último fue Daner Pachi y 19 años después lo hizo Mateo Nicolás  Flores Cuevas (La Paz, 29 de enero de 2001), quien hizo realidad su sueño.

“Siento alegría y orgullo porque desde muy pequeño luché por algo hasta conseguirlo, al igual que Pachi, de quien hablaban porque su recorrido fue desde abajo. Uno siente que hizo la forma correcta para conseguir lo que siempre quiso: jugar a nivel profesional utilizando los conceptos que me inculcaron desde mi niñez en las escuelas”, señala Mateo, de 19 años.

Pachi, quien se formó en la Academia por seis años y debutó  profesionalmente el año que Mateo nació, es un jugador a seguir para el joven futbolista, ya que se destacó en el país, llegó a la selección nacional e incluso se fue a jugar a Ecuador.

La historia de Mateo en el conjunto celeste empezó cuando era muy pequeño, en las escuelas de formación. “Ingresé a los tres años, me llevó mi papá Milton para empezar a darle al balón en principio como todo niño a fin de jugar y luego pasando las diferentes categorías pude avanzar, aprender nuevas cosas con el apoyo de mi familia y de los profesores que tuve hasta que por mis condiciones me ascendieron cada temporada hasta hacerme jugador profesional”, indica el futbolista paceño.

Su paso por las diferentes categorías fue difícil porque jugó en varias posiciones al pedido de sus entrenadores. “En las escuelas jugué hasta los 12 años en el centro de la cancha como volante mixto, posteriormente en la preprofesional el profesor Óscar Villegas me hizo jugar en diversos puestos: desde lateral por derecha, volante en el medio sector hasta llegar a ser delantero, puesto en el que juego en la actualidad”, cuenta.

Mateo (izq.) sostiene un trofeo. Foto: Mateo Flores

Salto

En 2018 dio el salto al primer equipo de la mano del entrenador uruguayo Alfredo Arias, quien vio en él buenas condiciones.

Su debut fue el 30 de noviembre de ese año en el torneo Clausura frente a Blooming en Santa Cruz, donde jugó 23 minutos.

En el Apertura 2019 fue parte de tres encuentros ante Wilstermann, Blooming y Guabirá, en los que disputó 45 minutos ya de la mano del argentino César Vigevani.

En la temporada actual que se llevó adelante hasta la duodécima jornada para después entrar en pausa por la pandemia del coronavirus, fue suplente en cinco encuentros sin poder sumar minutos, pero ello no le quita el sueño de ganarse un puesto entre los titulares con base en el esfuerzo y trabajo que realiza a diario.

“Uno cuando debuta siempre quiere tener continuidad, sabemos que para ello hay que trabajar bastante en la semana, hay que aplicarse en la parte táctica y tener mucha disciplina, como nos inculcaron desde pequeños. Sabemos que es sacrificio y esfuerzo para buscar sostenerse en el primer equipo. Bolívar es un club grande donde hay mucha competencia, incluso entre los juveniles. El plantel siempre tiene jugadores de élite con los que hay que pelear por un puesto y tratar de aprender de ellos”, señala. 

Formación

Mateo Flores tuvo una buena formación en la Academia no solo por la calidad de entrenadores que le tocaron en todas las categorías, sino que trabajó junto a Óscar Villegas, un especialista en divisiones menores, además de haber jugado y destacado en la Copa Nissan Intercolegial.

“Fue muy lindo, porque tuvimos profesores que habían jugado fútbol y que nos transmitieron sus vivencias y nos enseñaron sus experiencias desde muy pequeños, ya que nosotros queríamos llegar a ser como ellos. Había muchos profesores que jugaron en Iberoamericana, incluso en las etapas más avanzadas nos enseñaban cómo uno debía manejarse en un camarín profesional”, cuenta el delantero.

Pero su máximo nivel fue cuando tuvo como DT a Villegas, quien lo llevó al plantel pre profesional, de donde el uruguayo Alfredo Arias lo vio para hacerle dar el salto al primer plantel en 2018 y posteriormente debutar.

Antes jugó varias ediciones de la Copa Nissan, torneo de fútbol que organiza la empresa automotriz desde hace años y que está enfocado en las categorías infanto-juveniles.

Flores fue uno de los destacados de dicho torneo, en el que llegó a ser goleador del conjunto celeste, característica que sin duda llamó la atención de Villegas, Arias, el argentino César Vigevani, quien lo hizo jugar tres partidos en 2019, y su compatriota Claudio Vivas, que lo convocó para cinco partidos en esta gestión, aunque no pudo entrar a la cancha.

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Carlos Tenorio: ‘Los títulos con Bolívar me marcaron en el fútbol boliviano’

El "demoledor" que asistió al Mundial de 2006 con Ecuador dice que lleva en su corazón a los amigos que hizo en el país.

Carlos Tenorio dejó huella en Bolívar

Por Jaime Ayllón

/ 14 de junio de 2020 / 19:07

Carlos Tenorio tuvo un transitar no muy largo por el fútbol boliviano; eso sí, lo suficiente como para hacerse querer sobre todo por la gente de Bolívar. También jugó en Sport Boys, aunque fue en la Academia donde el ecuatoriano dejó algo de su huella goleadora antes de retirarse del fútbol.

“El deporte me ha permitido ‘coleccionar’ personas y amigos en todas partes, y sobre todo seres humanos extraordinarios. En el caso de Bolivia y de Bolívar tengo muchos y toda esa gente está siempre en mi corazón porque ha sido parte de mi historia deportiva”, enfatiza.

“El demoledor” le decían por su implacable juego ofensivo, un apelativo que se quedó para siempre. Hace tres años se retiró definitivamente de las canchas a nivel profesional, aunque a sus 41 sigue jugando torneos de barrio en su natal Esmeraldas.

Hombre dedicado al marketing deportivo, también ocupa su tiempo en una fundación creada para favorecer a niños y jóvenes ecuatorianos.

“Dejé el fútbol por decisión propia, entendí que era el momento y que había que aceptar que el deporte también es pasajero en la vida de uno. Hoy intento ayudar a las nuevas generaciones. Yo tuve la oportunidad de jugar durante muchos años y quiero que eso suceda ahora con nuevos futbolistas”.

Carrera

Su debut se produjo en Liga Deportiva Universitaria de Quito y desde ahí su carrera se hizo extensa: Al-Nassr de Arabia Saudita, AlSaad de Qatar, Sienna de Italia, Lille y Oympique Sporting de Francia, Vasco Da Gama de Brasil, El Nacional de Ecuador, Bolívar y Sport Boys, en Bolivia, y el ecuatoriano Atlético Saquisili de la segunda división, donde concluyó su carrera. Fue seleccionado ecuatoriano durante varias temporadas y actuó en el Mundial de 2006.

“Todos tenemos un sueño, pero son pocos lo que en realidad están dispuestos a pagar el precio y sacrificio que cuesta alcanzarlo. Gracias a Dios en mi casa me inculcaron valores y principios como la disciplina, que es factor importante en este deporte, entonces desde mi niñez tomé con mucha seriedad y responsabilidad ese concepto para entender que es la gran base para ser exitoso. Me quedo contento con todo lo que el fútbol me dio, por lo que pude ganar, lo que aprendí y siempre digo que me dio una parte de lo que representan mis 41 años de vida”.

Bolívar fue lo más destacado de los últimos pasos que dio en el fútbol. “En mi trayectoria siempre tuve respeto por el club que me contrató y por el país que me dio la oportunidad de jugar, y eso me pasó también en Bolivia. Recuerdo mucho a la hinchada bolivarista, a su dirigencia que me abrió las puertas, a mis compañeros, a los periodistas. Creo que en Bolívar y en Sport Boys demostré valores humanos más allá de lo futbolístico”.

Con la Academia fue bicampeón boliviano. “En esos títulos dejé marcado algo de mi historia como futbolista y eso me va a permitir estar siempre ligado a Bolivia”.

Fluyen los recuerdos de ese caminar por las canchas nacionales. “De entrada pasé un momento hermoso en mi debut, le marqué un gol al clásico rival The Strongest; luego le anoté a San Lorenzo cuando llegamos a semifinal de Copa Libertadores,  ese triunfo reflejó la alegría de la gente y del pueblo boliviano. Y por supuesto los títulos fueron los momentos que más me marcaron en el fútbol boliviano”.

Carlos Tenorio acompañado por sus dos hijos y esposa. Foto: Familia Tenorio

Política

Carlos Tenorio incursionó en la política de Ecuador. Una vez retirado de la actividad futbolística se animó a ser candidato para prefecto de Esmeraldas. No ganó, pero el ‘bichito’ ya le picó.

“El año pasado fui candidato a la dirección de la Prefectura de mi provincia. Aunque no logré ganar quiero practicar una política de servicio, de un liderazgo comprometido con el arte de servir y ayudar con transparencia. No descarto el volver a participar en alguna otra elección. Obtuve el tercer lugar y logré incomodar a las personas que ganaron. Espero que las autoridades estén para servir y no para enriquecerse con los recursos que le pertenecen al pueblo”, enfatiza.

Ahora está plenamente dedicado a su Fundación. “Trabajo con pequeños en la formación. Trato de que las cosas materiales que logré en mi carrera sirvan para formar a las generaciones que vienen”.

Retomó sus estudios de marketing deportivo y, de paso, le da más tiempo que antes a su familia.

“Estoy a disposición de las nuevas generaciones, todo lo que he aprendido lo transmito y trabajo en el fortalecimiento de valores. Gracias al fútbol tuve experiencia en muchos campos durante 20 años, que es el 50% de mi vida hasta hoy, y eso trato de transmitir a los niños y jóvenes de mi tierra”.

(14/06/2020)

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Tercer Tiempo

Los hinchas extrañan ir al fútbol y se amartelan

A estas alturas del año el torneo Apertura en Bolivia, suspendido en marzo, ya debía terminar.

Hinchas de Bolívar y The Strongest

/ 3 de junio de 2020 / 13:18

Hinchas de La Vieja Escuela, la barra organizada de Bolívar, aseguran que han compuesto “nuevas canciones” para alentar a su plantel, pero tendrán que esperar para estrenarlas debido a que no hay fútbol.

Los de The Strongest, por su parte, afirman que extrañan “sobremanera” el ir al estadio, instalarse en la curva sur del Hernando Siles y desde allí alentar a su equipo, uno de los líderes del torneo.

Son voces de aficionados que hace dos meses y medio no pueden ir a la cancha, como era su costumbre, debido a la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus.

Entre el 15 de marzo, cuando se jugaron hasta ahora los últimos partidos, y este inicio de junio, el Apertura ya tendría que haber acabado (la fecha 26, la última, estaba programada para el 27 de mayo) con un campeón; pero el certamen fue suspendido luego de la jornada 12 y no se sabe cuándo va a regresar.

“Extrañamos el estadio, que es nuestra casa los domingos y en cada día que hay partidos. Estamos ansiosos por volver. Muchos compañeros de la barra han trabajado arreglando los bombos, las banderas que utilizamos, y otros han compuesto canciones que están listas. Además, hemos fortalecido nuestra plataforma virtual, hasta ahora tenemos más de 100.000 visitantes”, cuenta Israel Zambrana, jefe de La Vieja Escuela celeste.

El amartelo

“Me siento amartelado, extraño a mi equipo y sufro no poder ir a verlo. Veo partidos pasados, no hay fin de semana que no recuerde a mi plantel. Ojalá esto pase pronto, los problemas de salud sean superados y el fútbol pueda regresar”, afirma el también académico Rodrigo Parra.

Para René Gabriel Villegas, exintegrante de La Gloriosa Ultra Sur, la barra organizada de The Strongest, “es difícil vivir sin fútbol en esta época de cuarentena, porque cualquier hincha, de cualquier club, siempre tiene el deseo de ver a su equipo y además tiene la tendencia de seguir todas las ligas del mundo, incluso de jugar, de estar metido en lo que es fútbol, pero ahora no se puede”.

Ángel Careaga, integrante de la Ultra Sur 34 y editor del portal Área atigrada, asegura que “es demasiado no poder ir al fútbol ni compartir con los amigos un fin de semana. Extraño las previas con La Gloriosa, desde las caravanas, el ingreso al estadio, ver al equipo de mis amores cada domingo o miércoles”.

El pasado

Según su compañero de barra Ariel Juárez, “por ahora no queda más que ver videos de juegos pasados, de otros campeonatos. Nosotros como La Gloriosa Ultra Sur sacábamos antes DVDs, yo tengo toda la colección. Partidos que jugaba el equipo, viajes de la barra, campeonatos, partidos importantes de Libertadores, Sudamericana, clásicos, así que en esta época de cuarentena estamos reviviendo esos momentos”.

Las barras, tanto la celeste como la atigrada, no dejan de estar en contacto. En ambos casos tienen grupos a través de redes sociales que les permiten hablar de lo coyuntural y pensar en lo que viene. Pero todo indica que el fútbol todavía va a tardar.

Ni Bolívar ni The Strongest han comunicado aún algún plan para favorecer a sus abonados. La venta hecha a comienzo de año incluye el ingreso a todos los partidos de la temporada como locales, de los torneos domésticos e internacionales.

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Bolívar: personal de BAISA SRL será el primero en volver al trabajo

El club aplicará medidas de bioseguridad para sus trabajadores e iniciará la logística del protocolo destinado al primer plantel

Las oficinas de BAISA SRL en la zona Sur de La Paz

Por Jaime Ayllón

/ 31 de mayo de 2020 / 11:04

Bolívar comenzará a aplicar un protocolo de bioseguridad desde este lunes 1 de junio, cuando se prevé que personal de BAISA SRL, la empresa que administra al club, vuelva al trabajo. Así arrancarán los cuidados de salubridad que luego serán puestos a disposición del primer plantel a la hora de su regreso a los entrenamientos, debido a la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus.

Las oficinas ubicadas en el quinto piso del Edificio Mario Mercado, donde funciona desde este año BAISA SRL, son las primeras en ser adecuadas, como también el bus, que por lo general está al servicio de los jugadores y que ahora transportará a los trabajadores administrativos.

El lunes también comenzará el diseño de bioseguridad en los ambientes del estadio Simón Bolívar: vestuarios, gimnasio, sala de videos, etcétera. Habrá incluso una señalética que marcará las diferentes fases y controles que deberán pasar los jugadores, cuerpo técnico y gente de apoyo.

«El borrador de bioseguridad consensuado por los médicos ya fue entregado a la Federación Boliviana de Fútbol y los clubes ya debemos ir delineando los pasos a seguir en nuestros escenarios habituales de trabajo. Aunque aún no se sabe cuándo volverán las prácticas, el tiempo transcurre rápido y debemos tomar recaudos para estar listos», dijo Freddy Patti, médico de la Academia.

(31/05/2020)

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Cuatro jugadores de Bolívar asisten a las sesiones de la selección

Juan Carlos Arce encabeza la nómina celeste de los futbolistas que a diario también trabajan al mando de Farías.

(De izq. a der.) Arce, Gutiérrez, Castellón y Ábrego

Por Jaime Ayllón

/ 29 de mayo de 2020 / 18:05

Al menos cuatro jugadores de Bolívar se «desdoblan» a diario para asistir a las prácticas del primer plantel celeste y a las que realiza la selección nacional, en ambos casos por videoconferencia.

Si bien se trata de sesiones en horarios diferentes, tanto el esfuerzo que hacen los jugadores como el tiempo que le dedican es el doble.

La nómina académica la encabeza el capitán y delantero Juan Carlos Arce, y entre los que también son tomados en cuenta están el zaguero Luis Gutiérrez, además de los delanteros Víctor Ábrego y Vladimir Castellón.

En medio de la emergencia sanitaria por el coronavirus, casi todos los clubes de la División Profesional «conectan» a sus jugadores vía Zoom, y lo propio hace la selección encabezada por el técnico César Farías.

En la Verde, Farías toma en cuenta a unos 70 jugadores, que son «candidatos» a ser convocados cuando se reanuden las competencias.

(29/05/2020)

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