Thursday 29 Sep 2022 | Actualizado a 20:31 PM

Seguidores de Boca y River hacen de Madrid una fiesta sin incidentes

Venidos de Argentina o de todos los rincones de España, los hinchas de cada oncena tuvieron su "Fan zone" separada y entraron al estadio por lugares diferentes de la Avenida de La Castellana, bajo la estrecha vigilancia de los cuerpos de seguridad.

/ 9 de diciembre de 2018 / 19:43

Con petardos, cánticos y banderas, miles de hinchas de River Plate y de Boca Juniors mostraron sus colores este domingo en apoyo a sus equipos para la final de la Copa Libertadores, convirtiendo a Madrid en una fiesta, sin incidentes que lamentar.

Rojo y blanco o azul y dorado: los colores de los equipos argentinos que se disputan la corona sudamericana inundaron los alrededores del estadio Santiago Bernabéu, donde tiene lugar el encuentro luego de que se suspendiera en Buenos Aires por violencia.

Venidos de Argentina o de todos los rincones de España, los hinchas de cada oncena tuvieron su «Fan zone» separada y entraron al estadio por lugares diferentes de la Avenida de La Castellana, bajo la estrecha vigilancia de los cuerpos de seguridad, que desplegaron miles de agentes, carros blindados, policías a caballo y helicópteros, para evitar altercados.

En Nuevos Ministerios, a un kilómetro al sur del Bernabéu, los seguidores xeneizes alentaron este domingo por horas con banderas y cánticos a su equipo, que busca su séptima Copa Libertadores este domingo.

«Esta es una emoción increíble, no se puede describir con palabras», dijo a la AFP Nacho Bonnassiolle, un porteño de 40 años que vino con tres amigos desde las Islas Canarias, donde vive desde el 2004 y trabaja como camarero.

Con camiseta y sombrero del Boca, Zahira Flores, de 27 años, dice que no se lo pensó dos veces y aunque el pasaje le costó casi 2.000 euros se vino desde la localidad de Esquel, en la Patagonia, para apoyar a su equipo en Madrid, donde llegó el jueves.

«Es triste que el partido se celebre en Madrid, porque era algo nuestro, y con la crisis en Argentina, era muy caro venir», se lamenta Flores, mientras resuenan los petardos en la «Fan zone» del Boca. De todas maneras, dice que por haberse celebrado en Europa el encuentro «es otra cosa» que se vive «con mucha pasión».

– «Una mezcla de sensaciones» –

Más de dos kilómetros al norte, en Plaza de Castilla, los hinchas «millonarios» brincaron y cantaron, mientras encendieron bengalas rojas.

«Es una mezcla de sensaciones, porque es una vergüenza que no se haya podido celebrar en el Monumental, pero es lindo venir a Europa», dijo Delfina Folatti, una diseñadora gráfica de 26 años venida desde Buenos Aires para el encuentro.

Con una camiseta de su equipo y un sombrero en forma de gallina, apodo de los seguidores de River, Folatti recuerda que ya estaba sentada en el estadio Monumental cuando se suspendió el partido a finales de noviembre. Sintió que debía venir a Madrid a apoyar a su equipo a lograr su cuarta Copa Libertadores.

«Esto es muy lindo, pero nada como verlo en casa, esta es una muestra pequeña de la emoción que se siente en cada partido de River», señaló entre los vítores de sus compañeros.

Completamente vestido con colores rojo y blanco y con los pantalones arremangados para dejar ver dos tatuajes en honor de River, Cristian Badoza admitió sentir «muchos nervios» por el partido, justo antes de pasar los estrictos controles para entrar al Santiago Bernabéu.

«Mucha gente no pudo venir, así que siento que represento a muchos que se quedaron», señaló Badoza, hincha de 37 años que vino desde Mar del Plata donde tiene un comercio.

Dentro del estadio, poco antes de empezar el encuentro, tenía lugar una verdadera batalla de cánticos entre los seguidores de los dos equipos, quienes saltaban y agitaban sus bufandas y banderas, acallando casi por completo la música latina que sonaba por los altavoces.

Ya en días anteriores los seguidores de los históricos rivales argentinos habían mostrado su apoyo a sus equipos, como el sábado, con sendos banderazos en Madrid: los «millonarios» en la céntrica Puerta del Sol y los «xeneizes» enfrente del hotel de concentración de Boca, en el norte de la ciudad.

Cada equipo tiene designada una zona diferente para celebrar en caso de victoria.

Las autoridades españolas, que no han registrado incidentes hasta ahora, dispusieron más de 4.000 policías y agentes privados para garantizar la seguridad este domingo. (09/12/2018)

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Aldeas Infantiles, premio Princesa de Asturias de la Concordia en España

Aldeas Infantiles SOS se impuso a otras candidaturas propuestas, entre ellas la de Bono, el líder de la banda irlandesa U2, el proceso de paz en Colombia o la Policía Nacional española.

/ 6 de septiembre de 2016 / 19:57

La organización internacional Aldeas Infantiles SOS fue distinguida este martes en España con el premio Princesa de Asturias de la Concordia 2016, por su labor en favor de los niños vulnerables o afectados por catástrofes y conflictos bélicos.

Durante siete décadas, Aldeas Infantiles se ha ocupado de «la protección de los niños, a través de principios pioneros y que cobran aún mayor vigencia en momentos en los que los conflictos internacionales ponen en especial riesgo a los más vulnerables», explica el acta del jurado.

Fundada en 1949 por el filántropo austríaco Hermann Gmeiner, implantó métodos novedosos para «trabajar a largo plazo con los niños huérfanos o abandonados», brindándoles un entorno familiar en el que se desarrollan hasta la edad adulta, indicó la Fundación Princesa de Asturias.

Actualmente, la organización trabaja en 134 países con unas 570 aldeas que atienden a más de 58.880 niños, así como una red de 1.880 centros entre residencias juveniles, colegios y hospitales con capacidad para brindar ayuda a casi medio millón de personas.

Cada aldea incluye varios «hogares» para que los niños se sientan como en casa, y donde son atendidos por un equipo de educadores y psicólogos. Generalmente se acogen grupos de hermanos, que así se mantienen unidos.

Solo en América Latina, hay 139 aldeas que albergan a 9.000 niños, la mayoría de los cuales vivían en las calles o fueron abandonados como consecuencia de la pobreza, conflictos o desastres, según datos de la propia entidad.

Financiada con aportes de socios y donaciones públicas y privadas, la organización se moviliza ante catástrofes naturales o conflictos para prestar ayuda a los menores afectados.

En años recientes, acudió a Filipinas tras el paso del destructor tifón Haiyan a fines de 2013, o a Siria, República Centroafricana y Malí, golpeados por conflictos armados.

«Este premio es de todos y cada uno de nuestros niños, porque realmente son ellos, con su esfuerzo y su ejemplo, los que dignifican nuestro trabajo», se congratuló el presidente de Aldeas Infantiles SOS en España, Pedro Puig, en un comunicado.

Los Nobel iberoamericanos

Aldeas Infantiles SOS se impuso a otras candidaturas propuestas, entre ellas la de Bono, el líder de la banda irlandesa U2, el proceso de paz en Colombia o la Policía Nacional española.

El premio de la Concordia es el octavo y último de los premios Princesa de Asturias, considerados como los Nobel iberoamericanos.

Este galardón, que reconoce el trabajo de personas u organismos en defensa de los derechos humanos, la paz o la libertad, recayó el año pasado en la orden hospitalaria San Juan de Dios, fundada en el siglo XVI y dedicada a prestar ayuda a migrantes, personas sin hogar y con adicciones.

Dotados con 50.000 euros (unos 56.000 dólares) y una escultura del español Joan Miró, los premios distinguen a personas o instituciones relevantes en ámbitos que van desde la investigación científica a los deportes, pasando por las letras y la cooperación internacional.

Este año fueron premiados la actriz y directora de teatro española Núria Espert (Artes), el fotoperiodista estadounidense James Nachtwey (Humanidades), la historiadora británica Mary Beard (Ciencias Sociales) y el innovador de prótesis biónicas estadounidense Hugh Herr (Investigación).

También fueron reconocidos el triatleta español Javier Gómez Noya (Deportes), el novelista estadounidense Richard Ford (Letras) y la Convención de la ONU contra el Cambio Climático (Cooperación Internacional).

Los galardones de esta 36ª edición serán entregados en octubre en una ceremonia en Oviedo, sede de la fundación conocida hasta hace dos años como Príncipe de Asturias y rebautizada en honor a Leonor de Borbón, de 10 años, heredera del trono de España. (06/09/2016)

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Aldeas Infantiles, premio Princesa de Asturias de la Concordia en España

Aldeas Infantiles SOS se impuso a otras candidaturas propuestas, entre ellas la de Bono, el líder de la banda irlandesa U2, el proceso de paz en Colombia o la Policía Nacional española.

/ 6 de septiembre de 2016 / 19:57

La organización internacional Aldeas Infantiles SOS fue distinguida este martes en España con el premio Princesa de Asturias de la Concordia 2016, por su labor en favor de los niños vulnerables o afectados por catástrofes y conflictos bélicos.

Durante siete décadas, Aldeas Infantiles se ha ocupado de «la protección de los niños, a través de principios pioneros y que cobran aún mayor vigencia en momentos en los que los conflictos internacionales ponen en especial riesgo a los más vulnerables», explica el acta del jurado.

Fundada en 1949 por el filántropo austríaco Hermann Gmeiner, implantó métodos novedosos para «trabajar a largo plazo con los niños huérfanos o abandonados», brindándoles un entorno familiar en el que se desarrollan hasta la edad adulta, indicó la Fundación Princesa de Asturias.

Actualmente, la organización trabaja en 134 países con unas 570 aldeas que atienden a más de 58.880 niños, así como una red de 1.880 centros entre residencias juveniles, colegios y hospitales con capacidad para brindar ayuda a casi medio millón de personas.

Cada aldea incluye varios «hogares» para que los niños se sientan como en casa, y donde son atendidos por un equipo de educadores y psicólogos. Generalmente se acogen grupos de hermanos, que así se mantienen unidos.

Solo en América Latina, hay 139 aldeas que albergan a 9.000 niños, la mayoría de los cuales vivían en las calles o fueron abandonados como consecuencia de la pobreza, conflictos o desastres, según datos de la propia entidad.

Financiada con aportes de socios y donaciones públicas y privadas, la organización se moviliza ante catástrofes naturales o conflictos para prestar ayuda a los menores afectados.

En años recientes, acudió a Filipinas tras el paso del destructor tifón Haiyan a fines de 2013, o a Siria, República Centroafricana y Malí, golpeados por conflictos armados.

«Este premio es de todos y cada uno de nuestros niños, porque realmente son ellos, con su esfuerzo y su ejemplo, los que dignifican nuestro trabajo», se congratuló el presidente de Aldeas Infantiles SOS en España, Pedro Puig, en un comunicado.

Los Nobel iberoamericanos

Aldeas Infantiles SOS se impuso a otras candidaturas propuestas, entre ellas la de Bono, el líder de la banda irlandesa U2, el proceso de paz en Colombia o la Policía Nacional española.

El premio de la Concordia es el octavo y último de los premios Princesa de Asturias, considerados como los Nobel iberoamericanos.

Este galardón, que reconoce el trabajo de personas u organismos en defensa de los derechos humanos, la paz o la libertad, recayó el año pasado en la orden hospitalaria San Juan de Dios, fundada en el siglo XVI y dedicada a prestar ayuda a migrantes, personas sin hogar y con adicciones.

Dotados con 50.000 euros (unos 56.000 dólares) y una escultura del español Joan Miró, los premios distinguen a personas o instituciones relevantes en ámbitos que van desde la investigación científica a los deportes, pasando por las letras y la cooperación internacional.

Este año fueron premiados la actriz y directora de teatro española Núria Espert (Artes), el fotoperiodista estadounidense James Nachtwey (Humanidades), la historiadora británica Mary Beard (Ciencias Sociales) y el innovador de prótesis biónicas estadounidense Hugh Herr (Investigación).

También fueron reconocidos el triatleta español Javier Gómez Noya (Deportes), el novelista estadounidense Richard Ford (Letras) y la Convención de la ONU contra el Cambio Climático (Cooperación Internacional).

Los galardones de esta 36ª edición serán entregados en octubre en una ceremonia en Oviedo, sede de la fundación conocida hasta hace dos años como Príncipe de Asturias y rebautizada en honor a Leonor de Borbón, de 10 años, heredera del trono de España. (06/09/2016)

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