martes 13 abr 2021 | Actualizado a 04:31

River Plate cierra su Mundial de Clubes con el consuelo del tercer puesto

Con el tercer puesto de este sábado, los 'Millonarios' pudieron por lo menos evitar empeorar la peor actuación de la historia de un equipo de la Conmebol.

El colombiano Rafael Santos Borre anota un gol para River Plate. Foto: AFP

/ 22 de diciembre de 2018 / 15:54

River Plate, en la víspera de su esperado regreso a casa para festejar la Copa Libertadores conquistada hace dos semanas, pudo al menos irse del Mundial de Clubes con el consuelo del tercer puesto, tras vencer 4-0 al Kashima Antlers japonés, este sábado en Abu Dabi.

El duelo entre los dos perdedores de las semifinales se decidió con goles de Bruno Zuculini (minuto 24), Pity Martínez (73 y 90+3) y el colombiano Rafa Santos Borré (89 de penal).

Pity Martínez, que había fallado un penal durante el tiempo reglamentario en la semifinal perdida el martes ante el Al Ain en la tanda desde el punto fatídico, pudo despedirse con un mejor sabor de River, antes de iniciar su aventura estadounidense en el Atlanta United.

Santos Borré, por su parte, acaba el torneo con tres dianas.

River, que el martes había caído inesperadamente en los penales de semifinales ante el Al Ain emiratí, ha tenido en cualquier caso la peor actuación de un equipo argentino en esta competición, ya que todos los representantes anteriores pudieron disputar la final.

Con el tercer puesto de este sábado, los ‘Millonarios’ pudieron por lo menos evitar empeorar la peor actuación de la historia de un equipo de la Conmebol, igualando el bronce simbólico con el que habían terminado los otros equipos sudamericanos derrotados en semifinales en el pasado, los brasileños Inter de Porto Alegre (2010) y Atlético Mineiro (2013), y el colombiano Atlético Nacional (2016).

Con su participación en el torneo concluida, River Plate podrá por fin regresar a casa. Tras tener que jugar la final de la Libertadores en Madrid, donde superó 3-1 a Boca Juniors el pasado 9 de diciembre, voló a Emiratos para disputar este torneo.

Fiesta en el Monumental

Desde el inicio del partido de este sábado, River, con un once con varios suplentes, dejó claro que quería irse con la victoria.

Julián Álvarez tuvo ya una primera buena ocasión en el primer minuto, con un tiro desde fuera del área, y un disparo de Santos Borré (3) fue detenido por el arquero surcoreano de los japoneses Sun-Tae Kwoun.

Ese portero se lesionó en un choque minutos después con el propio Santos Borré y tuvo que ser reemplazado por Hioshi Sogahata.

Fue justo antes de que River abriera el marcador en el 24, con un saque de esquina que Bruno Zuculini cabeceó a la red, batiendo al recién ingresado al partido.

La mejor ocasión de Kashima en la primera mitad la tuvo Koki Anzai, que llegó a un rebote en el área y envió un tiro al larguero del arco defendido en esta ocasión por Germán Lux.

En la segunda parte, los dos equipos comenzaron sin gran ritmo competitivo.

En el 60, Santos Borré vio cómo le anulaban un tanto por fuera de juego y en el 63 hubo un gran paradón de Lux en un cara a cara con Shoma Doi.

El gol de la tranquilidad para los argentinos lo puso Pity Martínez (73), que acababa de entrar al partido y que definió perfectamente en el área tras recibir de Álvarez.

Kashima estrelló después el balón dos veces más en el larguero, pero fue River el que volvió a marcar, con un penal transformado por Santos Borré (88), y luego con un tiro en forma de pequeño globo desde la entrada del área de Pity Martínez (90+3).

Con su Mundial clausurado, River pudo empezar a pensar ya en los festejos del Monumental. (22/12/2018)

Comparte y opina:

Costa Rica, la cebra que se convirtió en león

Por eso ahora se ve capaz de eliminar a Holanda, el sábado en su cuarto de final en Salvador de Bahía.

/ 30 de junio de 2014 / 22:20

Desde su llegada al Mundial, a Costa Rica le han llamado «zebra» (cebra), el término que en Brasil se utiliza para aludir a lo inesperado, a los equipos con los que nadie parece contar en un principio. Ahora los ticos, ya en cuartos de final, se han convertido en depredadores.

Lo que en otros países se conoce como «Cenicienta», «outsider», «revelación» o con otros términos similares, en el país del Mundial-2014 tiene una alusión animal que se remonta al siglo XIX, cuando el barón Joao Batista Viana Drummond, impulsor del parque zoológico del barrio de Santa Isabel de Rio de Janeiro, ideó una manera de incrementar las visitas.

Fue con un juego de azar, en el que cada persona recibía con la entrada un boleto con un animal y si al final de la jornada ese boleto coincidía con «el animal del día», se ganaba el premio, el reembolso de varias veces el importe de lo pagado por el ticket.

En la lista de 25 animales estaba el león, el tigre, el oso, el cocodrilo, el pavo o la vaca, entre varios otros. Pero no la cebra. Luego la práctica se popularizó fuera del zoo y dio pie al «Jogo do Bicho», una práctica ilegal que ha gozado de cierta relevancia.

De aquel juego del barón Drummond, en Brasil ha quedado el término «zebra» para designar a alguien que no está en la lista, al que no se le espera, que parece invisible pero que también está ahí.

Y así se consideraba a la ‘Sele’ desde el día uno, sobre todo estando en un potente grupo junto a tres excampeones mundiales, Uruguay, Italia e Inglaterra. La prensa brasileña solía ampliar su nombre a «La zebra Costa Rica» e incluso antes del partido ante Grecia (victoria tica 5-3 en penales tras empate 1-1) se calificaba al choque de Recife como «una pelea de cebras».

 

Confianza en el equipo

 

Antes del partido ante los helenos, los integrantes del equipo costarricense fueron preguntados por esa consideración de «cebras» y si se sentían molestos por ese término.

«Llegamos con el sobrenombre de cebra, pero hemos sorprendido al mundo futbolístico. Nosotros confiábamos en que podíamos hacer las cosas bien. No tenemos un techo fijo, queremos llegar lo más largo posible. No sé hasta dónde vamos a llegar, espero que bastante lejos», afirmó el mediocampista Michael Barrantes.

Su seleccionador Jorge Luis Pinto ha ido avisando en los últimos días que Costa Rica no tiene complejo de inferioridad ante nadie y que aspira a lo máximo en este Mundial. Por eso ahora se ve capaz de eliminar a Holanda, el sábado en su cuarto de final en Salvador de Bahía.

«Somos hombres ambiciosos, queremos crecer más. Vamos a enfrentarnos a un equipo importantísimo, de talla mundialista, con jugadores de gran calidad. Ya mandé grabar el partido de Holanda (ante México el domingo, 2-1). Vamos a analizar bien a Holanda y a pensar qué hacer en el próximo partido», avanzó tras el partido ante los griegos.

Un equipo que se ha ganado el elogio de todos y que ya ha hecho historia: ninguna selección de Costa Rica había llegado tan lejos en el torneo, ni siquiera el mítico plantel de Italia-1990, que se quedó en los octavos de final al perder 4-1 con Checoslovaquia.

Comparte y opina:

Marchadoras bolivianas no dejaron huella en el Mundial de Atletismo

Cornejo y Castro participaron hoy en la prueba de 20 kilómetros marcha con actuaciones muy discretas. Quedaron por debajo del puesto 40 en la clasificación general.

/ 13 de agosto de 2013 / 13:29

Bolivia acudía al Mundial de atletismo con dos representantes, Wendy Cornejo y Ángela Castro, que participaron hoy en la prueba de 20 kilómetros marcha con actuaciones muy discretas, quedando respectivamente en los puestos 46 y 50 entre las 57 que terminaron la carrera.

Ninguna de las dos pudo además cumplir su objetivo previo de rebajar su marca personal, con lo que el país puso punto final a su paso por Moscú-2013 sin hacer ruido ni dejar huella.

En una prueba dominada por las rusas Elena Lashmanova (oro, 1h27:08) y Anisya Kirdyapkina (plata, 1h27:11), las dos quedaron más allá de la hora y 36 minutos, en el caso de Cornejo con 1h36:27 y en el de Castro con 1h36:33.

Cornejo, de 25 años, llegaba al evento con la mejor marca de las dos competidoras nacionales, con un 1h35:17 conseguido esta misma temporada, mientras que Castro, de apenas 20, también corrió este año sus mejor 20 kilómetros, con una plusmarca personal de 1 h 36:06.

Tras la prueba, Castro habló con la AFP y admitió que tenía sentimientos encontrados, por un lado buenos por estar viviendo el que es su primer Mundial y por otro malos por no cumplir el objetivo fijado de bajar su crono.

«Estoy muy cansada. Me esperaba mejorar mi tiempo, pero no se pudo. Lo di todo y no me arrepiento de nada», afirmó.

«Vivir un Mundial es algo muy grande. Es mi primer Mundial por mayores y puede decir que ha sido una grandísima experiencia, es muy grande poder estar aquí con las mejores del mundo y para mí ha sido una experiencia más, que me ha venido muy bien vivir», explicó.

En anteriores grandes citas, Bolivia había contado como estandarte nacional en el Mundial de atletismo con Claudia Balderrama, que en esta ocasión no consiguió la marca mínima para estar en Moscú.

«Ella no pudo venir, no hizo marca mínima. Entrenamos con diferentes entrenadores, pero cuando nos juntamos todas siempre estamos unidas por Bolivia, tenemos que apoyarnos unas a otras», estimó.

La altura de su país considera que es otra de las claves que los marchadores bolivianos tienen que aprovechar para poder ir progresando en esta disciplina, donde más ha destacado tradicionalmente el atletismo boliviano.

El país nunca sumó una medalla en un Mundial, ni siquiera se acercó, y sus mejores resultados históricos llegaron en la caminata.

El mejor femenino es el de Geovana Irusta, decimosexta en los 20 kilómetros marcha de la edición de Edmonton-2001, mientras que Eloy Quispe fue vigesimoquinto en los 50 kilómetros marcha de Gotemburgo-2005.

Comparte y opina:

Últimas Noticias