lunes 20 sep 2021 | Actualizado a 07:20

Claure gana las elecciones en Bolívar y Montaño asume provisionalmente

Marcelo Claure ganó la elección con abrumador apoyo, su fórmula “Bolívar somos todos” fue la única que se presentó a las justas electorales del club.

Marcelo Claure elegido presidente de Bolívar por cinco años. Foto: Archivo

/ 31 de enero de 2020 / 19:24

La sociedad bolivarista eligió este viernes a Marcelo Claure Bedoya como el nuevo presidente de la institución celeste por una gestión de cinco años. El empresario ocupará el lugar que deja Guido Loayza, heredero del legado de Mario Mercado y con más de 35 años en la dirigencia.

El abogado Alejandro Montaño asume interinamente la presidencia de la institución, hasta que el magnate llegue al país para ser posesionando oficialmente.

Claure ganó la elección con 418 votos a favor, hubo 14 nulos y siete en blanco. Su fórmula “Bolívar somos todos” fue la única que se presentó a las justas electorales del club. Tres recintos fueron habilitados para la votación: Las Torres Mario Mercado de Obrajes, estadio Libertador de Tembladerani y la tienda de Bolivarmanía en el prado paceño.

A la cabeza de Claure, el directorio entrante tiene varios compromisos por cumplir, entre ellos dotar de infraestructura al club y catapultarlo en lo deportivo e institucional e incluso mejorar el palmarés de equipo más glorioso del fútbol nacional.

“Convicción porque estoy decidido que los próximos 5 años serán los mejores años en la historia del Club; en la parte deportiva, infraestructura e institucional. Quiero que el Club Bolívar marque la pauta en la transformación y modernización del fútbol Boliviano”, así se expresó el hoy electo presidente en su cuenta de Twitter, antes de su elección.

(31/01/2020)

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Opinión

River gana con lo justo y escolta al líder Talleres en Argentina

Por AFP

/ 19 de septiembre de 2021 / 21:59

River Plate consiguió una ajustada victoria 1-0 de local ante el modesto Arsenal de Sarandí este domingo y quedó como único escolta del líder Talleres de Córdoba, en la duodécima fecha del Torneo del fútbol argentino.

En el estadio Monumental, River arrinconó durante largo rato a Arsenal, tuvo el 77 por ciento de posesión del balón, generó por lo menos una decena de situaciones para imponerse, pero sólo consiguió doblegar al conjunto del sur bonaerense con un autogol de Emiliano Méndez a los 74 minutos.

Aunque le costó vencer, River ostenta ahora un invicto de siete encuentros, con cinco victorias, que lo catapultaron al segundo puesto, con 24 puntos, dos por debajo del líder Talleres, mientras que Arsenal continúa último.

«Sabíamos que el partido se podía plantear de esta manera, había que tener movilidad y buscar espacios y hacer un partido vertical. Costó, pero el equipo nunca perdió la paciencia. A veces los partidos se dan así», consideró el experimentado volante Enzo Pérez, figura de River.

Estudiantes de La Plata se subió al tercer escalón con un triunfo por 2-1 como visitante sobre Patronato, que se había puesto en ventaja con un golazo de Sebastián Sosa Sánchez (10), pero el ‘Pincha’ lo revirtió con tantos de Francisco Apaolaza (35), de rebote tras un penal que le atajaron, y Gustavo Del Prete (39).

Independiente fue otro de los que recuperó posiciones. Aunque estuvo en una tarde deslucida, le alcanzó con el tanto de Alan Soñora (36) para llevarse los tres puntos de su visita a Huracán, que sigue sin levantar cabeza. Ahora el equipo de Julio César Falcioni se ubica en la quinta plaza, a cuatro unidades de Talleres.

Después de cinco fechas sin festejos, Colón se reencontró con el triunfo al vencer 1-0 a Central Córdoba con un solitario gol de Rodrigo Aliendro (33), tras el desvío en un defensor rival.

En el clásico de la fecha, Platense no pudo con Argentinos Juniors y se dividieron puntos en un discreto 0-0.

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El DT Zago observa la carencia de actitud y un líder en Bolívar

El brasileño ve que hay jugadores que tienen que rendir más en el campo porque para eso fueron contratados

Zago en la zona mixta tras el partido con Independiente

/ 19 de septiembre de 2021 / 20:26

Tras la derrota de Bolívar a manos de Independiente (1-2), el entrenador Zago vertió fuertes declaraciones, considera que a su equipo le falta mayor actitud dentro del campo de juego, un líder que marque la diferencia; además ve que hay jugadores que no están rindiendo como deben, exhortó a su plantel a trabajar y hablar menos.

“Tenemos jugadores que tienen que hacer la diferencia para eso fueron contratados y la diferencia se hace en el campo no afuera hablando, el club depositó su confianza en ellos pero tienen que rendir un poco más. Falta actitud, no podemos estar siempre justificando las derrotas, falta un líder,”, expresó Zago.

Considera que hay situaciones fuera de la cancha que confabulan contra el buen rendimiento del equipo y que esto viene desde hace tiempo, manifestó que hay problemas que no se terminaron de arreglar.

“Bolívar no puede estar en esta situación, no puede seguir pasando todo lo que ha ido ocurriendo este año con muchas cosas raras, mucha gente hablando y esto no puede seguir pasando. Algunas cosas que pasaron este año no fueron bien arregladas”, agregó el brasileño.

Zago será el primero en dar la cara por sus jugadores y propiciar el cambio al interior del plantel.

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Habló de buscar los caminos para que la Academia termine de la mejor manera el torneo y pelear algo más en pos de conseguir los objetivos trazados por la institución aunque las posibilidades de buscar la corona se hayan reducido.

“Tenemos que terminar bien el año e intentar que el equipo pelee un poco más para los objetivos que tenemos. El margen de error es mínimo y ahora más”, puntualizó el DT.

Con Zago al mando Bolívar ha disputado 11 encuentros en la División Profesional y el rendimiento del equipo no termina de convencer a su exigente afición. Ganó tres cotejos, empató cinco y perdió tres. Anotó 21 goles y su valla cayó en 14 ocasiones.

La idea de juego sigue en proceso de adecuación en un equipo acostumbrado a ganar y disputar las primeras colocaciones, por ahora ve lejos la posibilidad de ser campeón con 11 puntos de distancia con el líder, Always Ready.

La chance de jugar Libertadores en 2022 sigue vigente pero los márgenes se acortan, para disputar fase de grupos debe quedar primero o segundo; The Strongest es el escolta del puntero y le saca 10 unidades, si queda tercero o cuarto clasifica pero a instancias preliminares.

(19/09/2021)

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Hasta las redes lo lloran

Jorge Barraza, periodista argentino

Por Jorge Barraza

/ 19 de septiembre de 2021 / 20:15

Sin conocerlo, nadie lo hubiera elegido para número 9. No daba, era rechoncho y no muy alto. Gordito, le decían. Pero sus piernas eran dos árboles. Su colocación, su velocidad mental y sobre todo sus cuádriceps de acero fueron determinantes para el fútbol alemán. Cuando él clavaba la zurda en el suelo para darle espacio al derechazo, contra esa estaca podía chocar un pueblo: no la movería un centímetro. Y con la diestra facturaba. ¡Sesenta y cuatro centímetros de cuádriceps le midieron los médicos…! Sólo con eso ya podía ser futbolista. Sin embargo, tenía mucho más… Un instinto casi animal para el gol, la fuerza y el carácter indomable de un jabalí. Así defendía la pelota. Luego giraba y pum, adentro…

“Lo pondría al nivel de Van Basten, aunque Müller desequilibra por ser campeón mundial”, nos escribió un amigo peruano desde Canadá. Error: Müller tal vez fuera menos elegante que el holandés, pero casi lo triplica en goles y lo aplasta en títulos. Van Basten fue un artillero excepcional, Müller además era feroz. Vivía pastando en el punto del penal hasta el momento de entrar en acción. Allí liberaba la fiera montañesa que llevaba dentro, anticipaba con impresionante decisión de cabeza o con el pie y definía con potencia y justeza. Poseía, como los muy grandes, un grado de concentración absoluto. Marcado por auténticos carceleros, a veces tocaba dos pelotas en todo un partido. No obstante, seguía al acecho, atento, esperando una bola. Y en esa definía el pleito. Todo ello a pesar de que, cuentan, padecía un problema crónico: sufría de insomnio; no dormía bien antes de los partidos.

Gerd Müller es, seguramente, el máximo romperredes de la historia del fútbol si computamos cantidad de goles, torneos donde fueron marcados, importancia de los mismos, títulos que posibilitaron y promedio por partido. Sólo un puñadito de próceres estaría en condición de discutirle el trono: hablamos de Pelé, Di Stéfano, Puskas, Eusebio, Romario, Messi, Cristiano Ronaldo. Y quién sabe…

Hace un mes falleció el verdadero Müller, los demás son copias. Es increíble, hay muertes de ídolos que impactan más que la de un tío o de alguien cercano. Me pasa con este señor al que nunca conocí. En muchos otros países hubiese recibido funerales de estado, en Alemania su partida no mereció ni una tapa de los grandes diarios nacionales. El popular Bild al menos le dedicó un recuadrito con una foto en portada y la leyenda “Gracias por todo, Gerd”. Y algún que otro periódico regional publicó su foto en la primera plana. Son menos pasionales. “Es realmente muy pobre el homenaje que le hizo la prensa alemana -nos dice Hernán Jorge, argentino y futbolero que lleva muchos en la patria de Goethe-. El Spiegel apenas le sacó un obituario de una columna, algo ínfimo. Yo entiendo que ya se dijo y se escribió todo sobre Gerd Müller, no pedía un suplemento especial, pero sí que saliera en la tapa de todos los diarios”.

En atletismo y en cuestión de goles es difícil contrariar los números. Pero, aunque otros marcaron un poquito más, Gerd Müller fue el más extraordinario hombre de área que este cronista haya visto. No malgastaba un segundo en hacer un amague o una finta, era simple, práctico y letal. Asolaba defensas. La media vuelta, el cabezazo y el remate punteado eran su marca. Resultaba imposible marcarlo. Si había que volar para conectar una pelota de aire, literalmente volaba. Y si había una remota posibilidad de llegar a la pelota un centímetro antes, era gol de Müller. No se acomodaba ni demoraba una milésima de segundo en patear al arco, lo tenía claro: pronto es más efectivo que lindo. “Hay que hacerlo rápido o ya no lo haces”, decía. Nadie reaccionaba con más presteza. Con zurda, con derecha, de puntín, desde el suelo, cayéndose, con perfil o desacomodado, si pescaba la pelota, ésta iba al arco. Y entraba, era más rápido que la reacción de los arqueros y los defensas. Recomendamos un video para apreciar su virtud: bit.ly/3CYmglt

Beckenbauer lo adoraba. Lo va a sufrir mucho. Siempre ha dicho: «La grandeza del Bayern no me la deben a mí, todos se la debemos a él, a sus goles». Y es cierto. Fue una máquina goleadora, marcó 735 tantos en 793 partidos, a un asombroso promedio de 0,93 por juego, exactamente el mismo que Pelé. «Aunque ya hace tiempo lo veíamos venir, la noticia me cae como un rayo. Era un tipo fino y mucho más sutil de lo que muchos piensan. Gerd y yo éramos como hermanos”, comentó el Kaiser al diario Bild. “Antes de los partidos, Gerd me pasaba a buscar para después irnos en el micro con el equipo. Si me retrasaba me decía ‘Apúrate que llegamos tarde’. Y yo le replicaba: ‘Gordito, sin nosotros el Bayern no va a ninguna parte’».

La revista Kicker publicó una larga entrevista a Rummenigge acerca del Bombardero de la Nación: Dice Karl-Heinz: “Cuando lo vi a Müller por primera vez, me salió tratarlo de usted, pero él me dijo ‘Chico, jugamos en el mismo equipo. Soy Gerd’». También él recordó las palabras de Beckenbauer: “Franz dice que si no fuera por Müller, el Bayern todavía estaría jugando en su viejo estadio de tablones”. Y agrega: «Nunca voy a olvidar su positivismo, su sonrisa, su sentido del humor y por supuesto sus grandiosos goles. El área era su lugar. Un paso adelante, uno para atrás, otra vez para adelante, otra vez para atrás, hasta encontrar los pocos centímetros que necesitaba para meterla en la red. Eso, además de las paredes que hacía con Beckenbauer».

Todos sus compañeros lo idolatraban, incluso por encima del gran capitán. Rainer Bonhof es contundente: «La importancia de Gerd es gigantesca. Él convirtió a Alemania en una potencia del fútbol mundial. En la final del ’74 le di el pase para que haga el gol del triunfo, y después le dije en broma: ‘Vos eras el único que podía hacer algo con esa pelota’. Típico gol de Gerd, de la nada». Günter Netzer, aquel gran centrocampista que brillara en el Real Madrid, lo mismo: «El mejor jugador alemán de todos los tiempos fue Beckenbauer, pero Gerd Müller fue el fenómeno más grande. A veces hacía cosas que ni él mismo entendía. Era puro instinto.»

A diferencia de todos los demás futbolistas del mundo, Gerd ganó todos los títulos posibles siendo el héroe en cada uno de ellos. Nunca “participó”, siempre “protagonizó”. Bayern Munich era, hasta 1964, un club de orden regional. Ese año ganó el ascenso a la Bundesliga gracias, en buena medida, a los 33 goles de un retacón jovencito de 19 años, de gesto siempre adusto, casi hosco: Gerd Müller.

A partir de allí marcó todos los goles que fueron necesarios para que el Bayern se transformara en el club más fuerte de Alemania, de Europa y del mundo durante años. En 15 temporadas en el club muniqués anotó 365 veces sólo en la Bundesliga (ganó cuatro). Siete años fue máximo artillero de Alemania (67-69-70-72-73-74-78). En seis temporadas registró más goles que partidos jugados. Siempre con cifras bonitas: 30, 33, 36, 38, 40.

Sumó 78 tantos en la Copa de Alemania (obtuvo también cuatro) y 66 en las Copas de Europa (tres veces seguidas logró lo que hoy es la Champions). Es el único artillero del mundo de selecciones que tiene más goles que partidos jugados: registra 68 gritos en 62 salidas al campo. Ni Pelé ni Di Stéfano ni Eusebio pueden mostrar estas credenciales.

Paul Breitner se emociona al evocarlo: «Para mí, Gerd Müller fue el más grande jugador de mi vida. El fútbol pierde a un goleador único, capaz de hacer desde la nada los goles decisivos. Gerd es el cimiento sobre el que está construido el Bayern de nuestro tiempo. Lo llevó al nivel de los clubes más grandes. Jugar con él fue lo máximo que me pasó como jugador”.

Y era cero marketing, cero prensa; nunca hablaba. Sólo abría la boca para gritar “Goooollll”.

(19/09/2021)

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Bolivia lucha hasta el final, pero cae con Bélgica en la Davis

La selección europea ganó los tres partidos de este domingo para quedarse con la serie (2-3) en Asunción. La Verde deberá jugar en marzo los Play-Offs del Grupo Mundial I

El tenista nacional Hugo Dellien. Foto: ABC-Color Paraguay

/ 19 de septiembre de 2021 / 18:58

Jugando a un gran tenis con la cuarta mejor selección del mundo Bolivia no pudo contra Bélgica al perder la serie del Grupo Mundial I de la Copa Davis (2-3), este domingo en Asunción, Paraguay, donde los tenistas nacionales dejaron todo en la cancha para quedarse con una histórica victoria.

Con esta derrota la selección deberá disputar los Play-Offs del Grupo Mundial I en 2022 que están programados para marzo.

Bélgica, considerada favorita para ganar la serie, avanzó a las Clasificatorias del próximo año, instancia en la que intentará ganar para llegar a las Finales, donde se encuentran los mejores equipos del planeta.

Inicio de la remontada

Con la serie a favor para la Verde (2-0) que consiguió el sábado con la victoria de los hermanos Hugo y Murkel Dellien, el equipo nacional solo necesitaba de un triunfo más para pasar de fase.

Sin embargo, sucedió todo lo contrario, pues los tres partidos que se disputaron en la cancha central del Rakiura Resort fueron ganados por Bélgica para una épica remontada.

Todo comenzó con el duelo de dobles, modalidad en la que es muy fuerte Bélgica.

El capitán (entrenador) Óscar Blacutt decidió hacer un cambio de último momento en su formación, ya que decidió sacar a Murkel para que descanse e hizo entrar a Federico Zeballos (puesto 244 en dobles) para que haga dupla con Boris Arias (309°).

Enfrente tuvieron a dos jugadores Top-35 del mundo: Joran Vliegen (30°) y Sander Gillé (31°).

Con la experiencia de su lado la pareja belga se mostró superior a lo largo del partido, aunque a momentos los bolivianos les complicaron las cosas y estuvieron muy cerca de poner el resultado a su favor, pero al final los favoritos ganaron por 6-3 y 6-4 en una hora y 20 minutos de juego.

Con la serie 2-1 a favor de Bolivia llegó el momento del cuarto partido (tercer single) que enfrentó a Hugo Dellien (144 del mundo) con Michael Geerts (289°), uno de los debutantes de su selección y que reemplazó a Zizou Bergs, quien tras su partido del sábado con Murkel fue llevado a un hospital por desmayarse.

A priori Hugo era el favorito para ganar el partido especialmente porque llegaba a este duelo con siete victorias consecutivas en singles de Copa Davis.

No obstante, el encuentro fue muy parejo, tanto así que duró 2 horas y 28 minutos. En ese tiempo se disputaron tres sets.

El primero lo ganó el europeo (6-4), el segundo fue para el boliviano (6-4) y el tercero, momento en que Hugo sufrió un fuerte calambre en su pierna derecha, se lo quedó el belga (6-2).

Esa victoria puso igualada la serie (2-2) y todo quedó en manos del quinto y último duelo (cuarto single) entre Murkel (1.332°) y Bemelmans (221°).

Por su ranking todo indicaba que el boliviano no tendría oportunidad, pero llegaba con la confianza de que un día antes superó a Zizou (191°).

Fue así que se dio inicio al quinto duelo entre bolivianos y belgas que por primera vez se enfrentaban por Copa Davis.

El primer set fue bastante disputado, tanto así que se dieron seis quieres de servicio (tres por jugador) y cuando Murkel solo necesitaba de un punto más para ganar apareció la experiencia de Bemelmans para que el duelo llegue al tie break (muerte súbita), instancia en la que el europeo ganó: 7-6(2).

El resultado afectó mucho a Murkel en lo anímico y ello se vio reflejado en el inicio de la segunda cancha, pues el belga le quebró dos servicios de entrada para ponerse rápidamente arriba en el marcador (4-0).

Bemelmans le rompió el saque dos veces más al boliviano para ganar el set a pesar de que su servicio fue quebrado en una ocasión (6-2). El partido duró una hora y 57 minutos.

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Tercer Tiempo

Vinicius y Benzema remontan ante el Valencia y el Real Madrid sigue líder

Los blancos suman 13 puntos, dos más que el Atlético y tres de diferencia con el Valencia, que en caso de victoria habría sido líder en solitario.

Por AFP

/ 19 de septiembre de 2021 / 18:43

El Real Madrid logró una victoria in extremis con dos goles en tres minutos de Vinicius y Karim Benzema (86 y 88) ante el Valencia (2-1), este domingo en la quinta jornada, para mantener el primer puesto de la Liga.

Los blancos suman 13 puntos, dos más que el Atlético y tres de diferencia con el Valencia, que en caso de victoria habría sido líder en solitario.

Así fue hasta prácticamente el final del duelo en Mestalla. El gol del Valencia lo había marcado en el 68 Hugo Duro, un joven de 21 años procedente del Getafe y que también pasó por las categorías inferiores del Real Madrid.

Por el Real Madrid igualó Vinicius, con un remate que tocó el francés Dimitri Foulquier, tras una dejada de Karim Benzema.

Dos minutos después intercambiaron papeles. El brasileño puso un centro de calidad al corazón del área y Benzema se coló entre dos defensas para rematar a gol con el hombro.

Antes el Sevilla (6º) salvó un empate sin goles en su visita a la Real Sociedad (4º), con una gran actuación de su arquero, el marroquí Bono, que atajó un penal a Mikel Oyarzabal.

En la jugada decisiva del partido (minuto 26) el internacional español, un especialista desde los 11 metros, se encontró con Bono, que despejó con un pie.

El internacional marroquí redondeó su actuación con otras dos grandes paradas, ante el sueco Alexander Isak, que al descanso fue sustituido por lesión, y frente al belga Adnan Januzaj, en un lanzamiento de falta.

Fue el tercer empate consecutivo para el Sevilla, dos en Liga y uno en su debut en la Champions (1-1 en casa ante el Salzburgo), un balance preocupante para un equipo muy reforzado y que aspira a todo.

Además Betis (11º) y Espanyol (16º) igualaron 2-2, mientras que Mallorca (8º) y Villarreal (14º) lo hicieron sin goles.

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