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Simone Biles, la gimnasta prodigiosa quiere agrandar su legado en Tokio

Simone Biles, la reina indiscutida de la gimnasia

/ 17 de julio de 2021 / 15:10

Cinco medallas de oro en Tokio, una hazaña que ya logró en el Mundial de Stuttgart-2019, la empatarían con Larisa Latynina en el récord de nueve triunfos olímpicos.

Simone Biles, la reina indiscutida de la gimnasia y figura que trasciende el deporte en Estados Unidos, es una de las superestrellas más esperadas en los Juegos de Tokio donde podría despedirse con un legado olímpico para la eternidad.

La explosiva atleta posee un total de 30 medallas (23 de oro) entre los Juegos Olímpicos y los Campeonatos del Mundo y necesita cuatro más para superar al bielorruso Vitaly Scherbo como el gimnasta, en categoría masculina o femenina, más laureado de la historia en estas grandes competiciones.

Cinco medallas de oro en Tokio, una hazaña que ya logró en el Mundial de Stuttgart-2019, la empatarían con Larisa Latynina en el récord de nueve triunfos olímpicos.

Biles competirá en sus segundos Juegos como una veterana a sus 24 años, la mayor edad para una gimnasta olímpica estadounidense desde 2004 – después de un complejo trayecto personal marcado por el escándalo de abusos sexuales en la federación nacional, del que fue una de las decenas de víctimas.

Desde su difícil infancia, la gimnasta ha saltado sobre numerosos obstáculos hasta convertirse en una poderosa voz contra los abusos en el deporte y asumir sin complejos su dimensión histórica como atleta, al punto de lucir en su maillot la silueta de una cabra (‘goat’ en inglés, las iniciales de La Mejor de Todos los Tiempos).

Deslumbrando al mundo

Nacida en 1997 en Columbus (Ohio), la pequeña Simone y sus tres hermanos tuvieron que ser enviados a un centro de acogida ante los problemas de alcohol y drogas de su madre, quien pasó temporadas en la cárcel.

«Nunca pude contar con mi madre biológica. Recuerdo que siempre tenía hambre, miedo», relató la gimnasta en una entrevista televisiva en 2017.

«Mis abuelos me salvaron», afirmó sobre Nellie y Ron Biles, a quienes considera sus padres y que cambiaron el destino de su vida, adoptándola junto a su hermana pequeña, mientras los otros dos fueron recibidos por otros miembros de la familia.

Biles descubrió la gimnasia a los seis años por casualidad durante una excursión escolar. En una visita a un centro de gimnasia comenzó a imitar a las atletas llamando inmediatamente la atención de una de las entrenadoras, que le entregó una carta para solicitar a su familia que la permitieran inscribirse.

Un año después conoció a Aimee Boorman, la entrenadora que la aupó hasta la cima y a quien consideró su «segunda madre».

Bajo su ala irrumpió como un vendaval en su primer Mundial, el de 2013 en Amberes, instaurando su dominio casi absoluto de este deporte con sus dos primeras medallas de oro.

Tres años después asombró en los Juegos de Río con una portentosa actuación que le valió cuatro oros (equipos, general, salto y suelo) y un bronce (barra), y con su nombre en la lista de leyendas olímpicas reconocidas alrededor del mundo.

«No soy la próxima Usain Bolt o Michael Phelps: soy la primera Simone Biles», afirmó entonces la atleta, rehuyendo las comparaciones.

Prodigio atlético, elástica y elegante, la menuda y sonriente gimnasta (1,46 metros y 47 kg) ha dejado su sello en este deporte bautizando incluso con su nombre a cuatro acrobacias, dos en suelo, una en la viga de equilibrio y otra en salto.

Su éxito olímpico cautivó a millones de estadounidenses que pasaron a seguirla en sus competiciones y en redes sociales, donde se celebran con furor sus acrobacias en los entrenamientos.

Una de ellas, el doble salto Yourchenko, no había sido vista en una competición oficial hasta que Biles la ejecutó con éxito el pasado mayo en su regreso estelar tras la pandemia de coronavirus.

«No nos protegieron»

Tras Rio-2016, Biles se tomó un año sabático en el que estalló el escándalo de agresiones sexuales a gimnastas en el seno de la federación estadounidense.

En enero de 2018 la propia Biles reveló que fue una de las alrededor de 200 víctimas, la mayoría menores de edad, del médico del equipo nacional Larry Nassar, condenado en 2018 a entre 40 y 125 años de prisión.

Biles alzó la voz para denunciar la pasividad de las autoridades deportivas frente a los abusos, cometidos a lo largo de dos décadas, y reclamó una investigación independiente para determinar si hubo otras autoridades responsables.

«Nosotras hicimos todo lo que nos pidieron para lograr el objetivo y ellos solo tenían un único maldito trabajo, que era protegernos, y no lo hicieron», subrayó entre lágrimas.

La atleta ha compartido sus experiencias en un libro autobiográfico, «Sin miedo a volar: El movimiento de un cuerpo, el equilibrio de una vida», y en numerosas publicaciones en su cuenta de Instagram (más de cuatro millones de seguidores), donde, entre otras batallas, ha cargado contra la imposición social de los cánones de belleza.

«Creo que he encontrado mi voz y la estoy usando para bien en el mundo y en las redes sociales», declaró. «No solo puede beneficiarme a mí, al equipo y a la gente a la que defiendo, sino a todo el mundo. Permite que la gente vea cómo eres más allá del deporte».

Un adiós emotivo y sin nostalgia a los Juegos más desafiantes de la historia

El último capítulo de Tokio-2020 tuvo momentos de celebración y de reconocimiento a los 16 días de competencia entre los mejores deportistas del mundo, pero el espíritu de la despedida lo resumió con dos palabras Thomas Bach: "Lo hicimos".

/ 8 de agosto de 2021 / 10:04

Los Juegos Olímpicos de Tokio echaron el cierre la noche del domingo con una ceremonia de clausura que lució la riqueza cultural japonesa y envió un mensaje de agradecimiento al país por albergar el mayor espectáculo del deporte bajo condiciones de emergencia.

El último capítulo de Tokio-2020 tuvo momentos de celebración y de reconocimiento a los 16 días de competencia entre los mejores deportistas del mundo, pero el espíritu de la despedida lo resumió con dos palabras Thomas Bach: «Lo hicimos».

«Ustedes, el pueblo japonés, pueden estar extremadamente orgullosos de lo que han conseguido. En nombre de los deportistas, les decimos: ‘Gracias, Tokio. Gracias, Japón», proclamó el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) frente a las gradas que la población local no pudo ocupar.

La ceremonia había iniciado con dos minutos de las imágenes más memorables de los 16 intensos días de competencias y, también, de innumerables restricciones para mantener a la pandemia alejada de los Juegos.

Por la pantalla del estadio olímpico de Tokio aparecieron la tenista ícono Naomi Osaka, encendiendo el majestuoso pebetero en la inauguración, así como otros miembros del exitoso equipo anfitrión que fue capaz de escalar hasta el tercer lugar del medallero sin el apoyo de sus aficionados.

Sonrisas y lágrimas, esfuerzo y celebración, concentración y habilidad. Y estrellas, desde la velocista jamaicana Elaine Thompson-Herah hasta la saltadora venezolana Yulimar Rojas, pasando por la impactante puesta en escena de los astros de los nuevos deportes olímpicos como el skateboarding y la escalada.

«Arigato»

Tras la protocolaria entrada de autoridades y banderas arrancó música de fiesta para abrir el desfile de los deportistas todavía presentes en estos Juegos, incluidas algunas nuevas figuras que alumbraron estos Juegos, como la gimnasta brasileña Rebeca Andrade y la atleta neerlandesa Sifan Hassan.

Acróbatas, ‘skaters’ y malabaristas del balón y de la bicicleta divirtieron a los deportistas en una estampa de uno de esos parques de Tokio que, en la era pandémica, los aficionados extranjeros no pudieron visitar.

Los deportistas eran aplaudidos por aficionados desde la gran pantalla cuando desde cada uno de ellos surgieron partículas de luz que se unieron en una gigantesca ola y formaron los anillos olímpicos, en un espectáculo visual que coronaba los Juegos más tecnológicos y ‘virtuales’ de la historia.

El tradicional segmento de presentación de los próximos anfitriones, París-2024, también fue principalmente a distancia, con un trepidante video desde el cielo parisino que culminaba con la celebración de una multitud bajo la Torre Eiffel, convertida en portadora de la bandera olímpica.

La música japonesa, del sopranista Tomotaka Okamoto al DJ Matsunaga, pasando por jazz, funk y clásica, estuvo presente durante las dos horas de ceremonia aunque con menor protagonismo que en las clausuras de Londres-2012, con su festival de las mejores bandas británicas, o la exuberante samba con la que se despidió Rio-2016.

El Japón tradicional estuvo representado con el tambor taiko, cuya atmósfera sustituyó al silencio para la parte de conmemoración, y una secuencia de danzas de cuatro distintas regiones que perviven de generación en generación.

El vestuario también tuvo un papel importante con tradicionales trajes, hakamas y kimonos, como el que lució la gobernadora de Tokio, Yuriko Koike.

Con el testigo entregado a París, una de las capitales de Europa, Tokio procedió a apagar la llama olímpica del pebetero y concluir la ceremonia dejando un mensaje en la pantalla: «Arigato» (Gracias).

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México y América Latina afrontan la dolorosa despedida de su ídolo ‘Chespirito’

Las series de Gómez Bolaños fueron exportadas a más de 25 países, incluidos Tailandia o Rusia, y en México llegaron a ser programadas en horario estelar por más de 25 años.

/ 29 de noviembre de 2014 / 18:50

«Y ahora, ¿quién podrá defendernos?», se preguntan este sábado periódicos de México y América Latina, donde la muerte de Roberto Gómez Bolaños ‘Chespirito’ ha dejado a generaciones de televidentes huérfanos de su más querido comediante.

En México, donde ‘Chespirito’ falleció el viernes a los 85 años, se alistan este sábado grandes homenajes para despedir a uno de sus artistas más universales, todo un fenómeno de masas durante décadas en la región con series como ‘El chavo del ocho’ y ‘El chapulín colorado’, que hasta hoy siguen siendo retransmitidas.

Gómez Bolaños murió por causas aún no especificadas en su residencia del balneario caribeño de Cancún (este), donde tuvo que mudarse hace varios años cuando, por sus problemas respiratorios, decidió dejar la capital mexicana (situada a unos 2.250 metros de altura).

Los restos del actor serán traslados alrededor del mediodía del sábado a Ciudad de México para ser velados de forma privada en una sede de Televisa en el sur de la capital, dijo a la AFP un vocero del gigante televisivo mexicano, en el que ‘Chespirito’ trabajó casi toda su carrera.

En la misa sólo estarán presentes familiares, allegados, compañeros de trabajo y directivos de la cadena, señaló.

Adiós multitudinario

En el exterior de la casa del actor en Cancún ya se congregaron el viernes decenas de seguidores mexicanos y extranjeros impactados por su muerte.

Su legión de fans mexicanos podrá darle el último adiós el domingo en el gran homenaje que se prepara en el imponente estadio Azteca, que tiene capacidad para unas 105.000 personas.

El evento durará unas cinco horas y contará con actuaciones musicales y mensajes de personalidades, señaló el vocero de Televisa sin dar más detalles.

En el mismo estadio Azteca el equipo América, propiedad de Televisa, ya le rendirá un minuto de silencio este sábado en el choque que disputará contra Pumas por los cuartos de final de la liguilla mexicana.

Los jugadores de ‘Las Águilas’ americanistas portarán también una señal negra en el uniforme en recuerdo de uno de sus más populares seguidores. Gómez Bolaños llegó a inventarse un personaje, el ‘Chanfle’, que era un utilero del América y soñaba con ser la estrella del equipo en dos películas filmadas entre las décadas de los setenta y ochenta.

Desde Argentina, Brasil o España, el mundo del fútbol fue de los que más lamentó la partida de Gómez Bolaños.

«Eterno/mito/ídolo… Roberto Bolaños, simplemente Chaves (Chavo), gracias!», escribió en su cuenta de Twitter la estrella brasileña Neymar, del FC Barcelona español.

Tres presidentes -el mexicano Enrique Peña Nieto, el colombiano Juan Manuel Santos y el ecuatoriano Rafael Correa- dieron las gracias el viernes a Gómez Bolaños en nombre de millones de niños a los que hizo reír.

«Leyenda antes de morir»

Las portadas de grandes diarios de América Latina, como el brasileño Folha de Sao Paulo o el argentino La Nación, informaron el sábado en sus portadas del fallecimiento del «más popular de los comediantes», como le reconoció el rotativo colombiano El Tiempo.

«Roberto Gómez Bolaños pertenece al selecto grupo de personas que se convirtieron en una leyenda antes de morir», iniciaba el perfil que le preparó el diario mexicano El Universal.

La imaginación de Gómez Bolaños creó personajes y frases que forman parte del imaginario colectivo latinoamericano, como «Fue sin querer queriendo» (‘El chavo del ocho’) o «Síganme los buenos» del ‘Chapulín Colorado’, un torpe y bienintencionado superhéroe que siempre ayudaba a los desamparados que exclamaban: «Y ahora, ¿Quién podrá defenderme?»

Medios mexicanos recordaban cómo, en su época de mayor esplendor, los espectáculos de Gómez Bolaños conseguían llenar estadios alrededor del continente americano. En 1977 abarrotó dos veces el estadio de fútbol de Santiago de Chile -generando una gran polémica por presentarse durante el régimen dictatorial de Augusto Pinochet- y otras dos veces el Madison Square Garden de Nueva York en 1983.

En 2005 fue invitado al programa televisivo de Diego Armando Maradona, «La noche del 10», donde el astro futbolístico argentino le confesó su admiración.

Las series de Gómez Bolaños fueron exportadas a más de 25 países, incluidos Tailandia o Rusia, y en México llegaron a ser programadas en horario estelar por más de 25 años.

A Gómez Bolaños se le bautizó como ‘Chespirito’, mote que alude a un William Shakespeare de baja estatura, por su creatividad y su prolífica carrera en la que también fue escritor, dramaturgo, productor y director televisivo.

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El DT de Costa Rica dice que su equipo aún no puede ser favorita en el Mundial

Costa Rica insiste en mantener la humildad aunque muchos la ven superior a Grecia en el choque del domingo en Recife.

/ 26 de junio de 2014 / 20:11

El seleccionador de Costa Rica, Jorge Luis Pinto, recalcó el jueves que aunque su equipo es la gran revelación del Mundial no se le puede colgar el cártel de favorita en su cruce de octavos de final contra Grecia.

«Nosotros en un Mundial todavía no podemos ser favoritos», aclara el técnico en una entrevista con la AFP.

«Nos falta algún recorrido. Que tengamos nuestra forma de jugar y que hayamos mostrado cosas importantes es otra cosa», señala Pinto, de nacionalidad colombiana.

Costa Rica, una selección sin estrellas, ha sorprendido al mundo del fútbol en Brasil-2014 al acabar como primera del grupo D, por encima de Uruguay, Italia e Inglaterra.

Aunque la Sele ha superado en la cancha a las lujosas escuadras de Suárez, Pirlo y Rooney, el técnico pide que a la hora de imaginar al ganador de una Copa del Mundo se respete el peso de la historia.

«Los favoritos son las potencias, aquellos que han estado siempre presentes en los Mundiales, que dominan el mundo del fútbol internacional», asegura el técnico, reconocido por su obsesión por el más mínimo detalle del juego.

Pinto, que a los 61 años recoge los frutos de una larga carrera en los banquillos, cree que el secreto de la hazaña tica está en el trabajo y la actitud de sus jugadores.   «Nosotros vinimos a competir con mucho sacrificio, con mucha entrega y mucha disposición táctica», explica.

Costa Rica insiste en mantener la humildad aunque muchos la ven superior a Grecia en el choque del domingo en Recife.

Los helenos clasificaron gracias a un gol de penal en el tiempo de descuento de su último partido pero el encuentro que se imagina Pinto es a cara de perro.

«Será duro, muy difícil. Se agrupan bien, contragolpean bien. No es un equipo fácil, créame», afirma el técnico, que plantará a su equipo igual que ante las tres campeonas del mundo.

«Nosotros no somos un equipo de esperar ni nos metemos atrás atrás. Somos seguros, pero proponemos y presionamos y lo vamos a hacer», avanza.

En caso de igualdad, Pinto tiene la carta de su excelente portero Keylor Navas para una eventual tanda de penales pero dice que prefiere no usarla y aspira a «ganar en franca lid en el campo de juego».

Feliz de haberse equivocado

Pinto acepta la entrevista después del entrenamiento matinal de Costa Rica en su centro de concentración de Santos (sur). El técnico no quiere que sus jugadores se desconcentren por la gran expectación que hay sobre el equipo revelación.

Y es que la Sele sorprendió hasta a su propio técnico. Pinto no tiene problemas en reconocer que su pronóstico era lograr la segunda plaza del grupo D y enfrentar en octavos de final a su natal Colombia, partido para el que incluso había comprado boletos a su familia.

«Me equivoqué yo. Pensaba que quedaríamos de segundo y quedamos de primeros», recuerda.

Pinto ya no quiere pensar en cábalas ni tampoco en si continuará en el cargo después de Brasil.

«Mi futuro es aquí. Yo dije que no hablaba de ningún futuro ni con nadie ni con Costa Rica. Vamos a esperar a que termine el Mundial y veremos qué es lo que se propone o lo que se presenta», afirma.

En Brasil ni siquiera ha tenido tiempo de ver partidos de los otros grupos, aunque está orgulloso del juego ofensivo que ha reinado en el torneo y de que «nadie esté defendiendo a ultranza» el resultado.

También destaca la «propuesta futbolística y la entrega» de las escuadras de América Latina, que en la primera fase han brillado por encima de las europeas.

La misma Costa Rica vive días de euforia por un equipo que, si derrota a Grecia, logrará el mejor resultado mundialista de su historia, superando a la mítica selección de Italia-1990.

Pero a Pinto los cuartos de final también le saben a poco y dice que sólo tendrá la conciencia tranquila «después de varios partidos más».

«Todavía no me quiero regresar, aspiro a ganar», afirma sin titubeos.

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Opinión

«Chicharito» en la banca de México; Ochoa por fin debutará en su tercer Mundial

La fulgurante estrella del fútbol mexicano, de 26 años, se ha ido apagando en los últimos tiempos pero este jueves plantaba cara a la idea de que se le ha encasillado como un suplente de lujo.

/ 12 de junio de 2014 / 22:56

El seleccionador mexicano, Miguel Herrera, repartió este jueves buenas y malas noticias para sus figuras: el carismático delantero Javier «Chicharito» Hernández arrancará en la banca ante Camerún y el arquero Guillermo Ochoa jugará por primera vez en un Mundial después de dos en el banquillo.

Con el bagaje de su discreta temporada en el Manchester United inglés, el «Chicharito» no ha podido convencer al «Piojo» Herrera para que le reservara un sitio en el once inicial.

La fulgurante estrella del fútbol mexicano, de 26 años, se ha ido apagando en los últimos tiempos pero este jueves plantaba cara a la idea de que se le ha encasillado como un suplente de lujo.

«No trabajo para ser relevo, ni es mi mayor virtud», recalcó el ariete, que dijo que peleará por volver al once en el segundo choque del Grupo A ante Brasil.

Herrera, que ha reconocido el esfuerzo y actitud del «Chicharito», se ha decantado por la conexión que observa entre Oribe Peralta (América) y Giovani dos Santos (Villarreal, España).

«Hay muy buena química entre ellos», destacó el técnico el jueves durante la conferencia de prensa previa al debut del viernes contra Camerún en la ciudad de Natal (noreste).

El ariete Peralta y el mediapunta Dos Santos lideraron a México en su último gran éxito internacional, la medalla de oro en los pasados Juegos Olímpicos de Londres-2012.

Peralta apareció en los momentos más difíciles de la Tricolor en la calamitosa fase de clasificación a Brasil-2014. Herrera se lo reconoce ahora con la titularidad en su primer Mundial a los 30 años, pese a que en los últimos partidos no ha visto puerta.

A Dos Santos el técnico siempre lo consideró con calidad de sobra para ser imprescindible en la selección y en esta concentración lo ve, además, con el sacrificio defensivo que siempre se le exigió.

La batalla en la portería

Más que en la delantera, el gran debate en la concentración de México ha girado en torno a la feroz competencia entre los arqueros Guillermo Ochoa (Ajaccio, Francia) y Jesús Corona (Cruz Azul).

Herrera, que asumió el mando de la Tricolor en octubre, había adelantado en México que Corona era su portero favorito.

Pero Ochoa ha sorprendido al «Piojo» en Brasil y se ha ganado la titularidad ante Camerún, evitando de paso la frustración de vivir un tercer Mundial sin debutar.

«Fue una larga espera», reconocía un feliz Guillermo Ochoa, que vivió desde el banquillo el Mundial de Alemania-2006 y Sudáfrica-2010.

Ochoa era uno de los jugadores que podía sumar en Brasil un tercer Mundial en blanco, junto al portero nigeriano Austin Ejide (Hapoel Be’er Sheva/Israel), al español Pepe Reina (Nápoles, Italia) y al mediocampista australiano Mark Milligan (Melbourne Victory).

«La decisión fue realmente muy difícil, estaba muy apretada», admitió Herrera el jueves al hacer público el once inicial.

A principios de semana el técnico ya había comunicado la decisión en el vestuario.

«Hablé con los tres arqueros juntos, después en lo individual, para externarles a cada uno la confianza. Lo que me da más gusto es ver que tanto Chuy (Corona), como (Alfredo) Talavera han respaldado a Memo por la decisión que tomé», se congratuló el seleccionador.

El resto del equipo estaba prácticamente previsto. La zaga la formarán el lateral de derecho Paul Aguilar (América); los centrales Francisco Rodríguez (Cruz Azul), Rafael Márquez (León) y Héctor Moreno (Espanyol, España); y el lateral izquierdo Miguel Layún (América).

Y en la media cancha estarán en la contención José Juan Vázquez (León) y los volantes Andrés Guardado (Bayer Leverkusen, Alemania) y Héctor Herrera (Oporto, Portugal.

El espíritu de Londres

A pesar de la mala imagen y resultados en el pasado hexagonal, Herrera defendió las posibilidades de su equipo en Brasil recordando el sonado éxito que consiguieron en Londres, cuando derrotaron en la final a la Brasil de Neymar.

«Tenemos diez jugadores que ganaron la medalla de oro, una mezcla de juventud y experiencia», recalcó.

El estratega se mostró «seguro de que cada jugador se dejará el alma en la cancha» y él mismo, que tomó las riendas de la Tricolor en octubre, no pudo esconder que también sufre los nervios del debutante.

«Siento mariposas en el estómago», admitió.

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El primer adiós a García Márquez en México mezcla la solemnidad con el vallenato

Los restos de García Márquez, fallecido el jueves a los 87 años, reposan en una urna de madera color café junto a flores amarillas colocadas sobre un atril negro.

/ 22 de abril de 2014 / 00:10

México, la patria adoptiva de Gabriel García Márquez, le da este lunes el primer adiós al Nobel de Literatura colombiano con una solemne ceremonia a la que asisten su familia y centenares de admiradores, con espacio también para la música popular que apasionaba al escritor.

En el majestuoso palacio de Bellas Artes, las decenas de invitados rompieron en un cerrado aplauso a la entrada de la viuda de García Márquez, Mercedes Barcha, y sus hijos Rodrigo y Gonzalo, quienes formaron la primera guardia de honor alrededor de las cenizas del novelista.

Los restos de García Márquez, fallecido el jueves a los 87 años, reposan en una urna de madera color café junto a flores amarillas colocadas sobre un atril negro.

Los invitados se turnaron para formar guardias mientras alrededor van circulando los centenares de admiradores del colombiano que hicieron fila durante horas fuera del palacio para despedirse.

Muchos de los invitados lucen flores amarillas -el amuleto de la suerte de García Márquez- en sus solapas y han dado el pésame a Barcha, vestida completamente de negro, mientras suenan las piezas de música clásica favoritas del escritor, de Bartók o Beethoven, interpretadas por un cuarteto de cuerda.

Pero en medio de la tristeza también surgieron los ritmos de cumbia y el vallenato de la costa colombiana a cargo de un trío con acordeón, caja y guacharaca que lucían el tradicional sombrero vueltiao.

La aparición alegre del grupo contagió a los asistentes, algunos de los cuales aplaudieron, se pusieron de pie y hasta bailaron, y logró arrancar una sonrisa a la viuda del Nobel caribeño y a sus hijos.

La familia ha vivido un luto privado desde el fallecimiento el jueves del escritor recibiendo en su vivienda de Ciudad de México a muy contadas amistades.

En la primera fila de los invitados de Bellas Artes se encontraban Carmen Balcells, la legendaria agente literaria de García Márquez; así como el veterano periodista mexicano y amigo personal Jacobo Zabludovsky, y el director de la fundación de periodismo de García Márquez, Jaime Abello.

En lo alto del vestíbulo de Bellas Artes, un espacio reservado a las despedidas de los máximos iconos culturales de México, luce una inmensa fotografía en blanco y negro del sonriente escritor colombiano, en la que se lee su famosa frase: «La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla».

Los seguidores que iban ingresando en la sala, algunos de ellos luciendo banderas y camisetas de Colombia, eran apremiados para que no se mantuviesen mucho tiempo haciendo fotografías o videos. En el exterior se hizo una lectura colectiva de «Cien años de soledad».

«Yo no lo puedo creer aún … por eso vengo. A lo mejor así voy asimilando mejor las cosas», dijo a la AFP Felisa Tole, una colombiana que llegó a México hace ocho años, con la mirada clavada en el piso.

«Me gustaría darle las gracias por el gusto que me dio la lectura. Y así como nos dio ‘Cien años años de soledad’ en una historia, que nos sobreviva cien años más en el corazón», dijo de su lado Joseline López, una venezolana de 21 años que estudia medicina en México.

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