Monday 4 Dec 2023 | Actualizado a 01:12 AM

El BRT conquista su tercer título en Estados Unidos

Patricio Franulic, Sergio Kosky Vacaflor, su hijo Sergio Kosky Herrera del Bolivia Racing Team (BRT) ganaron la Copa Fara USA de automovilismo.

/ 4 de septiembre de 2023 / 08:48

Los Kosky y Franulic terminaron terceros este domingo en el Hankook 300 en Miami y aseguraron el campeonato en el grupo MP-3A de la Copa Fara USA, donde anteriormente ganaron en 2014 y 2015

Los pilotos nacionales Sergio Kosky Vacaflor, su hijo Sergio Kosky Herrera y Patricio Franulic, miembros del Bolivia Racing Team (BRT), dejaron en alto nuevamente el nombre país al conquistar su tercer título en la Copa Fara USA de automovilismo con el tercer puesto que lograron este domingo en el grupo MP-3A de la carrera denominada Hankook 300.

Esta nueva corona se suma a la que consiguieron en 2014 y 2015 en el país del norte, donde Bolivia se hizo conocer mucho más gracias al BRT.

Los Kosky y Franulic corrieron este fin de semana en la sexta fecha de la temporada y solo necesitaban terminar terceros en su grupo para asegurarse el título.

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La prueba

El sábado corrieron las vueltas de clasificación en el autódromo Homestead de Miami Speedway, cuyo perímetro es de cuatro kilómetros, donde hubo una fuerte lluvia.

Para este domingo el clima fue mucho mejor, aunque el calor también se convirtió en un obstáculo para todos los competidores.

Debían recorre 300 millas (unos 482kilómetros) y Franulic fue el primero en partir por el BRT, luego entró en acción Kosky Vacaflor y finalizó la carrera Kosky Herrera.

Tuvieron un buen desempeño a lo largo de toda la competencia y terminaron en el tercer puesto que les aseguró un nuevo título en la Copa Fara USA.

‘Nos llena de orgullo y felicidad’

El trío de corredores nacionales ingresó al podio de premiación dos veces: la primera por el tercer puesto de la sexta fecha y la segunda por el título obtenido.

“Sumamente contentos con mi hijo y Patricio. Culminamos un año de mucho sacrificio. No olvidemos que, a puro pulmón, solos hicimos una representación para el país, viajamos con nuestra platita y hoy tenemos la devolución de hacer un nuevo título”, dijo Kosky Vacaflor.

También agradeció a “BoA (Boliviana de Aviación), que nos apoya varios años. Más allá de todas las dificultades es una alegría poder levantar la tricolor nacional. Felices de poder celebrar y el amor al país está, sobre todo. Realmente contentos de culminar una competencia más fuera del país, con altas temperatura, larga distancia, economía, pero el esfuerzo es lo que vale y la devolución es terminar un año sanos y con un campeonato más, esto nos llena de orgullo y felicidad”.

(04/09/2023)

Argentinos Juniors prepara a cuatro bolivianos en sus divisiones menores

Cabello, Canedo, Tayandi y Munir son juveniles Sub-17 que compiten en torneos AFA

Munir (izq.), Tayandi, Cabello y Canedo juegan en las divisiones inferiores de Argentinos Juniors

Por Rafael Sempértegui

/ 3 de diciembre de 2023 / 23:46

Cuatro jugadores juveniles bolivianos: Santiago Cabello, Alejandro Canedo, Munir Montenegro y Nicolás Tayandi cumplen un proceso de preparación en divisiones menores del Club Argentinos Juniors, en Buenos Aires, Argentina.

Se trata de futbolistas que apostaron su formación al cuadro de La Paternal, donde llegaron a principios de año, en el caso de Cabello y Canedo, y durante toda la gestión se entrenaron, compitieron en los campeonatos juveniles de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino) durante la gestión.

Con relación a Munir y Tayandi ya están dos años de preparación y competencia a ese nivel. En el caso de Munir, incluso tuvo la opción de ser parte de una selección Sub-17.

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Inicialmente, los cuatro futbolistas bolivianos comenzaron su formación en la Escuela de Fútbol Milton Melgar en Buenos Aires, donde se entrenan los hijos de la colectividad boliviana.

Las actividades están por terminar este mes. Algunos de ellos volverán a Bolivia, menos Tayandi, que reside en Argentina, pero al año regresarán para seguir con su formación deportiva.

(13/12/2023)

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Medio siglo de periodismo

Jorge Barraza, columnista de La Razón

/ 3 de diciembre de 2023 / 21:33

“Progresa la ciencia, avanza la tecnología, lo único que no mejora es el hombre”, solía decir ese ciudadano ejemplar y escritor notable que fue Ernesto Sábato, muerto antes de inventarse el lenguaje inclusivo.

La frase es olímpicamente aplicable al periodismo. En estos últimos cincuenta años, en los que hemos estado dentro, vimos modernizarse y envilecerse la profesión en iguales proporciones.

Comencé en esta cuerda a fines de 1973. Desde el punto de vista operativo era todo manual, artesanal, con las viejas máquinas de escribir Olivetti verde olivo o las Remington negras, señores de camisa blanca, corbatita fina y el humo del cigarro impregnando todo el ambiente. Y en algunas mesas, una botella de caña. Ni resmas de papel había.

De las enormes bobinas de papel con que se imprimía el periódico se guillotinaba a tamaño carta y con eso escribíamos. Pero no era simplemente amontonar letras, había que saber… Uno levantaba la cabeza y se admiraba de lo que tecleaba cada compañero. Eran muchos cracks. Eso exigía. Había que jugar la pelota al pie, nada de pelotazos.

Nadie había estudiado periodismo, venían de la escuela pública, pero eran escribas de raza, que se regaban con los grandes autores. Se iban haciendo en la fragua de la práctica. El director era una figura prominente que destilaba sabiduría. Mi primera comisión fue cubrir una asamblea de socios en Boca. Yo de eso no sé nada, dije. Me gustaba la pelota. “Usted vaya, anote todo, luego viene acá y lo escribe”, fue la sencilla instrucción. Raspando, pero pasé la prueba.

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Terminábamos de cerrar a las doce de la noche, si había algún partido importante de Copa Libertadores, doce y media. Y el diario igual salía en horario y como manda el código: la ficha del partido, un sesudo comentario, dos fotos, notas de vestuario y algún recuadro aparte con noticias emanadas del juego. Ahora que es todo satelital hay que bajar la persiana a las cinco de la tarde “porque es una orden de la gerencia administrativa”. Dentro de poco va a haber que comentar los partidos antes de que se jueguen. En los diarios mandan recursos humanos, publicidad, distribución, marketing, el taller… Antes mandaba el periodismo, la noticia. Terminado el turno, íbamos a tomar café para hacer tiempo y luego al pie de la rotativa a esperar que se imprimiera el diario a las tres de la mañana. Desandábamos la madrugada con el ejemplar bajo el brazo. Eso lo dicta la pasión. El periodista de alma no tiene horario.

La industria periodística era básicamente mecánica, luego llegó lo electrónico y por último lo digital. Vimos pasar el télex y el fax. Ejercer el periodismo hoy es Disneylandia, todo a mano, vas a Alemania, apretás un botón y te aparece Beckenbauer. Uno puede escribir una columna en su computadora portátil, en la tableta o hasta en el teléfono. Con wi-fi no hay drama. Escribir desde el estadio, mientras se está viajando, desde arriba del Obelisco o de la Torre Eiffel. El tema es hacerlo bien. En radio o TV es igual. Los muchachos que hacían campo de juego (Tinelli era uno de ellos) arrastraban toneladas de cables para llegar, sudorosos, a donde estaba el goleador. Y el goleador los atendía. El Zoom, el WhatsApp, Twitter, el celular, todo está facilitado. Entrar en Google y conseguir el dato preciso que antes había que buscarlo en un libro. Si lo tenías… La App que avisa las noticias y los goles al instante. Incluso es mejor ver el partido por televisión, con veinte cámaras, que ir al estadio. Esto también ha generado un periodismo oficinesco. Nadie quiere mover el esqueleto para ir al entrenamiento, al club o a la asociación.

Hay nuevas formas de hacer periodismo. Y cada vez que alguien en Silicon Valley inventa una aplicación nueva, se crea otra forma de transmitir la noticia.

El respeto mutuo. Antes uno le pedía una entrevista al futbolista y éste con gusto la concedía, incluso la concertaba en su propia casa. Y se brindaba el tiempo que el cronista necesitara. Si uno quería una nota con Pelé, no era ningún problema, iba a la cancha del Santos una mañana cualquiera y desde el borde del campo, mientras el genio entrenaba, le pegaba el grito: “Edson, ¿podemos falar con vocé…?” Y el Atleta del Siglo respondía: “Sim, depois do treino”. Y uno se sentaba con O Rei en la cantina del club a charlar con él. Eso se perdió. Ahora, para hablar con uno que se hizo dos goles en contra es preciso hacer una gestión con el presidente del club.

En 2014 solicité al Real Madrid un encuentro con James Rodríguez. Iba a España con ese único objeto, para un libro. Del departamento de comunicaciones del club blanco me dieron el sí. Pero sólo diez minutos. Era una mesa para cinco. Había que sentarse con James, un empleado de prensa de Gestifute (la empresa de su representante Jorge Mendes), otro de Adidas, la marca de la cual era modelo, un oficial del Madrid y yo. Debían enviarse las preguntas con anticipación para que las revisaran. Y no estaban permitidos varios temas, hablar de Messi, por ejemplo. Preguntitas tontas, superficiales. No, gracias.

Antiguamente, quizás las cosas eran más solemnes, es cierto. Pero, en general, no se violaban códigos. El off the record era sagrado. El protagonista aclaraba: “Te lo digo para vos, por favor no lo publiques” o “no lo pongas en mi boca”, y se cumplía. Hoy es posible que salga un tuit a los diez minutos. Importa más el escándalo que el concepto. En TV está de moda el panelismo, programas donde cinco o seis individuos gritan, se enciman y compiten por la frase más rimbombante, la que pueden levantar las redes y dar unos trozos de fama. Se puede ver a un director de un medio importante vociferando en televisión “No vengas, Messi, ¡no vengas más…!” En España, otro director de un diario deportivo afín al Real Madrid dice ante las cámaras: “A Messi hay que pararlo por lo civil o por lo criminal”. Y no pasa nada. Asistimos a la era del periodismo militante, una de las desvergüenzas de la profesión.

Se ha perdido la opinión en los partidos televisados, el periodista de TV es “concientizado” de que está vendiendo un producto y que debe cuidarlo. Vender partidos es igual a vender zapatos, no se puede decir que los zapatos son feos. También cuidan al presidente de la Federación, porque es quien les adjudica los derechos de televisación. El análisis del juego se centra demasiado en elucubraciones tácticas y en estadísticas, decenas de datos a la norteamericana, de posesión de balón, pases, remates, recuperaciones, que ilustran en parte, pero que no dicen todo, la observación sigue siendo la reina del comentario. Hay que describir el fútbol como un espectáculo global, así será siempre, no solamente si el esquema es 4-4-2 ó 4-3-3.

El periodista escrito se ha versatilizado: escribe, toma fotos, hace videos, sólo le falta barrer y servir café, pero está bien, aprendió.

Los que no cambian son los valores esenciales de la profesión: la ética debe ser sagrada. El que tiene pasión, llega, el que está preparado, llega. La formación, empírica, académica y personal, es decisiva para brillar, trascender y perdurar. Toda libertad tiene límites, incluso la libertad de expresión. Quien tiene objetividad, destaca. Quien entrega un producto noble, se impone. No ser amigo del futbolista o del técnico, compromete la opinión. Ser ecuánime siempre. Jamás hacer una concesión. Nunca perder el rigor. No ceder ante el amiguismo.

Cuando el gran árbitro colombiano Óscar Julián Ruiz iba a comenzar en el referato, su padre, también juez de Primera División, le dio un consejo breve: “Cobre lo que ve”. Vale para el periodismo: diga lo que vio.

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El ‘Viru’ y Villa Ingenio

Ricardo Bajo

Por Ricardo Bajo H. - periodista

/ 3 de diciembre de 2023 / 21:21

Es raro lo que pasa con el “Viru”.  Moisés Paniagua Leaño es el “Viru”. Tiene 16 años y juega en Always Ready.

El sábado hizo un golazo (otro) para que la “banda roja” se clasifique por cuarta vez consecutiva a la Copa Libertadores. Nota mental: la Conmebol felicitó al equipo alteño en sus redes sociales y la reacción en toda Sudamérica fue de alegría -cae bien el CAR por la traducción al castellano del nombre del club fundado en Miraflores en plena guerra del Chaco.

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El “Viru” no es santo de devoción del seleccionador de categorías inferiores de la Verde. Es raro porque pocos jóvenes de su edad brillan en primera. El manto de sospecha sobre los favoritismos en esas convocatorias sobrevuela permanentemente el fútbol boliviano. El “Viru” solo tiene un padrino: su buen trato con la pelota.

A “Viru” le dicen así porque tiene el pelo ensortijado, como una virutilla. Es un tarijeño simpático/tímido fuera de la cancha. Dentro se transforma: es puro desparpajo, gambeta y verticalidad. Es un “cancherito” (así se llama su escuela de formación en Tarija). Moisés mide 1.69 y pesa sesenta. Me da la impresión que si ficha por un club del exterior, lo primero que van a hacer con él es meterlo al gimnasio para que agarre musculatura, para que pueda ir al choque, parea que no sea tan fácil bajarlo a patadas. Es lo mismo que pasó con el “Kun” Agüero.

No es fácil llegar a Villa Ingenio para verlo al “Viru”. Si no tienes carro, la mejor opción es el teleférico. Y un buen libro. Desde la estación de Supucachi se tarda casi una hora en llegar a la ex tranca de Río Seco. Las obras en la última parada de la Línea Azul no ayudan para salir de la estación. Hay que dar mil vueltas para agarrar la calle Luis Espinal y enfilar hacia el estadio municipal de Villa Ingenio. Cuando llegas, el barro te pone alfombra roja. No todos los alrededores están pavimentados.

Diez torres de electricidad -que serán inauguradas muy pronto- te saludan como monolitos. Un espectacular videomarcador ha sido colocado en una de las esquinas reduciendo el aforo. El césped sintético luce desgastado y el acceso a la cancha desde vestuarios tiene una caja metálica improvisada.

Las “excusas” para que la Conmebol diga que no (con el “lobby” de equipos uruguayos, argentinos y brasileños) están servidas. No todo era poner luz para jugar de noche. Sería bueno que Always se mueva (trayendo inspectores que señalen las falencias) antes de que se frustre la posibilidad de que la ciudad de El Alto vea -por fin- la Copa Libertadores a 4.100 metros sobre el nivel del mar. Cuando Always Ready comience a asustar en Villa Ingenio, el nombre dejará de ser tan simpático. Como el “Viru”.

(03/12/2023)

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San Antonio elimina a Nueva Santa Cruz y es finalista de la Simón Bolívar

El elenco cochabambino mostró su superioridad de ida y vuelta con un global de 6-4

Los jugadores de San Antonio celebran con su gente

Por Paulo Apaza

/ 3 de diciembre de 2023 / 21:10

San Antonio venció este domingo por 5-3 en el juego de vuelta a Nueva Santa Cruz, luego de igualar (1-1), en el juego de ida y se clasificó a la final de la Copa Simón Bolívar.

El representante cochabambino convirtió por intermedio del argentino Felipe Pasadore, quien anotó dostantos (17’ y 85’), mientras que Rodrigo Borda (53’), Marcos Rosales (75’) y Carlos Preciado (89’) sentenciaron la victoria a favor de los celestes.

Por parte del elenco cruceño descontaron el venezolano Rodderick Perozo (12’), el colombiano Juan Felipe Fajardo (28’ y 88’).

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El entrenador de la Nueva Santa Cruz, Víctor Hugo Andrada se quejó del arbitraje de Jorge Justiniano. “Así el fútbol boliviano no avanzará”, dijo.

Los medios cochabambinos señalaron que existió agresión de los jugadores del plantel cruceño en contra el juez principal y sus asistentes al terminar el partido.

San Antonio rivalizará ante Gualberto Villarroel su ascenso directo a la División Profesional.

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Always Ready busca jugar la Copa Libertadores en Villa Ingenio

El millonario quiere la aprobación de la Conmebol para habilitar el escenario principal de El Alto

Los jugadores, dirigentes y cuerpo técnico de Always Ready celebran su pase a la Copa Libertadores

Por Paulo Apaza

/ 3 de diciembre de 2023 / 21:00

La dirigencia de Always Ready sueña con llevar la Copa Libertadores al estadio Municipal de Villa Ingenio. Las autoridades municipales de El Alto cumplieron con la instalación de luminarias, mientras que se prevé que en las próximas semanas se realicen arreglos en las calles aledañas.

El millonario selló el sábado su boleto a la máxima competencia de clubes en Sudamérica luego de golear a Oriente Petrolero (4-1), estará en la segunda fase del evento internacional, tal como ocurrió este año, pero fue eliminado a manos del chileno Magallanes.

“El objetivo es traer el sueño a toda esta gente que está esperando hace tiempo jugar en casa. Me imagino la Copa Libertadores jugando en casa (Villa Ingenio) y haciendo historia”, dijo Andrés Costa, presidente de Always Ready.

La alcaldesa de la urbe alteña, Eva Copa, estaba en la celebración del primer plantel, dirigencia y cuerpo técnico se dio el pleno gramado del escenario, el sábado. Recibió una camiseta y una réplica pequeña del trofeo de la Copa Libertadores.

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“Sin el apoyo de las autoridades no hubiese cumplido el sueño de tener la Copa Libertadores en casa, no estaríamos soñando con hacer historia en un torneo internacional. Cuando las autoridades, los dirigentes y jugadores estamos unidos se logran grandes sueños”, acotó el titular de la banda roja.

A pesar del optimismo de Costa, aún faltará la inspección de la Conmebol para que se apruebe jugar en Villa Ingenio, pero se instalaron luminarias LED, sobre 10 torres metálicas, también tendrá 45 luminarias solares para sitios exteriores y una pantalla grande.

En el tema deportiva, la dirigencia alteña le dio el visto bueno a la continuación del trabajo del entrenador Oscar Villegas, quien anticipó que no tendrá modificaciones en el primer plantel y se contratarán dos o tres jugadores.

“Hemos cambiado el chip a los hinchas del fútbol boliviano porque se creía que no se podía competir con chicos de 18 y 19 años, que no estaban preparados, pero lo demostramos en varios partidos tanto de local y visitante”, sostuvo Costa.

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