Monday 15 Apr 2024 | Actualizado a 02:09 AM

Primero observación, luego estadística

Jorge Barraza, columnista de La Razón

/ 3 de marzo de 2024 / 21:40

Las calificaciones de los medios a los jugadores en los partidos de fútbol son muy atractivas periodísticamente. El público las devora. Y representan una guía para saber quién destacó y quién no, dado que no siempre es posible ver los encuentros.

Sin embargo, una mayoría de futbolistas y entrenadores aseguran no mostrar el mismo interés: “Son una tontería, no les hago caso”, dicen. Mienten: les gusta cuando reciben buenas notas.

También tienen su parte de razón: muchas veces se califica sin fundamento, se interpreta erróneamente el juego. Uno va a ver un partido, al día siguiente lee las puntuaciones en el diario y se pregunta: “¿Qué partido vio este señor…?” Incluso leemos o escuchamos opiniones muy diferentes de un mismo partido, como si hubiera diversas ópticas para analizar el juego.

No es un tema menor: en ello va implícito el conocimiento que el periodista tiene del juego, su forma de verlo e interpretarlo. Es habitual observar que un jugador que hizo 9 ó 10 pases equivocados luego recibe un seis, hasta un siete, es decir un aprobado o bueno. Error… Ese jugador le hizo perder 9 ó 10 veces el balón a su equipo, que vio abortado un ataque propio y a cambio debió soportar un avance adversario. El cronista en cuestión podría decirnos: “Al fútbol usted lo ve de una manera y yo de otra”.

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Error… El fútbol tiene un sólo prisma básico para mirarse: desde la EFICACIA. Un jugador puede tirarle un túnel a otro, pero si no lo pasa y se lleva la pelota no es túnel, no es nada, es viruta que hay que barrer y arrojar a la basura. Puede valer la intención, pero no se logró el OBJETIVO. Mil veces hemos escuchado frases como: “Fulanito cabecea bien”. Luego lo vemos en acción y, aunque se impone en el juego aéreo, sus remates son defectuosos, carecen de dirección. En tal caso tiene capacidad para ganar en los centros, o se eleva bien, pero cabecea mal. Es preciso priorizar siempre el OBJETIVO. Y éste va atado a la EFICACIA. De allí surge el RENDIMIENTO de un atleta. La defensa y el ataque están condicionados por la eficacia.

No es ninguna genialidad saber observar el fútbol. Que tiene una ventaja comparativa con otros deportes en materia de apreciación: la pelota. A la eficacia la determina la pelota. Si rematamos y la bola entró en el arco hubo eficacia en la concreción; si el pase llegó a un compañero hubo eficacia en el armado de juego; si salvamos un gol sobre la raya o robamos un balón al adversario hubo eficacia defensiva. Es preciso recordar que la pelota no va donde ella quiere sino donde uno la manda. Por lo cual si cayó en un lugar equivocado es porque ejecutamos mal.

Algunos periodistas se defienden argumentando que es difícil observar bien a veintidós jugadores. Pero la que nos guía es la pelota, y se juega con una sola. Eso nos permite ver qué hace cada uno con ella.

Habrán escuchado mil veces la frase “Juega muy bien sin pelota”. Sí, un futbolista puede hacer cosas útiles sin el esférico: destaparse, arrastrar una marca, “cortinar” o aguantar a un rival para que un compañero remate o se lleve el balón, hacer un amague y dejarla pasar para alguien mejor ubicado… Pero jamás puede ser la figura del campo por lo que hizo sin la pelota.

“El fútbol puede resumirse en cuatro fases: DEFENDER, RECUPERAR, GESTAR y DEFINIR”, sintetiza César Luis Menotti un estudioso del tema. En esa misma tónica podemos decir que el juego se asienta sobre cuatro pilares fundamentales: TÉCNICA, ATAQUE, DEFENSA y EFICACIA. Entre dos jugadores de rendimiento similar, lleva ventaja el de mayor condición técnica, una de cuyas facetas derivadas es la ESTÉTICA. Entre dos goles de igual trascendencia se pondera mejor al más bonito.

Todos los aspectos del juego se analizan según la OBSERVACIÓN. En los últimos años apareció con ímpetu la ESTADÍSTICA, un tópico interesante, pero que no pasa de ayuda. Nadie ficha un jugador sólo por estadísticas. Los valores más altos de este juego son el coraje, la clase, la belleza, el liderazgo, la personalidad, la mística, la fuerza… ¿Cómo mide la estadística esos ítems…? El fútbol es un hecho táctico y técnico, pero sobre todo emocional. ¿Cómo mide la estadística el factor anímico que inunda un partido y la mente del futbolista…?

Desde luego, la data tiene su utilidad, pero los números solos no pueden determinar quién fue la figura del campo, cómo jugó fulano o mengano.

Si Italia ganara el próximo Mundial quedaría en lo estadístico con 5 títulos, igual que Brasil. ¿Qué diríamos en ese caso… que Italia es igual en fútbol que Brasil…? No, el fútbol brasileño fue infinitamente más que el italiano en este deporte a lo largo de la historia. Ha sido el máximo exponente del juego, convirtió a esta actividad en el gran espectáculo universal. Significa que el juego también cuenta, no sólo los títulos, la estadística y los números.

Si el juego no contara sería lo mismo Gattuso que Xavi Hernández. Ambos reúnen una serie de similitudes: son contemporáneos, han integrado equipos célebres -el Milan de Ancelotti uno, el Barcelona de Guardiola el otro-; jugaban en la misma posición de volante derecho, los dos tienen un título mundial y han ganado Champions, ligas y otros trofeos con clubes y selecciones. Gattuso era un mastín en la marca, aportaba una importante cuota de fuerza, lucha y recuperación, cualidades individuales hoy reemplazadas por el colectivo. Ya no se confía la marca en el medio a un jugador determinado, sino que la reconquista del balón es tarea de todo el equipo a través de la presión conjunta. Los primeros defensores son los delanteros, que bajan hostigando la salida del rival. La intensidad y la recuperación son tareas globales. Xavi, en cambio, fue el cerebro del equipo más brillante de la historia, el fabuloso Barça de Pep. Un creador y tocador fantástico. De su mente nacía toda la estrategia del equipo; como acotó cierta vez Checho Batista, “él decide cómo se juega el partido”. Si había que tocar o buscar en profundidad, acelerar o frenar, ir por derecha o izquierda, todo lo determinaba Xavi, el más grande futbolista español de todos.

Xavi fue un volante de una dimensión infinitamente superior a Gattuso, sin embargo, no sería extraño que estadísticamente fuera superior Gattuso. No en títulos o goles: Xavi reúne 32 trofeos y 110 goles frente a 11 títulos y 15 goles de Gattuso. No obstante, es posible que Gattuso le ganara en quites, en pases bien dados, porque eran pases muy cortos, para entregarla a Pirlo o a Kaká, que sabían más que él con la bola, o pases en zona de poco riesgo. El delantero y el armador deben arriesgar en la maniobra y tienen muchas más posibilidades de perderla.

Naturalmente, por ser este un deporte que encierra cientos de aspectos, hay otros factores a considerar más allá de la técnica, el ataque, la defensa y la eficacia. Son la belleza de una jugada, el estilo elegante de un futbolista, su temperamento, las circunstancias en que se produce un gol, en que se gesta una victoria, la instancia que se está jugando, la condición de local o visitante, la calidad del rival… Son valores agregados que pueden redondear un concepto, bajarlo o elevarlo. No obstante, la base analítica reside en aquellos cuatro ítems. La estadística es como un condimento, le da un toquecito a la comida, pero no es la comida.

(03/03/2024)

¿Cuál es la mejor selección del mundo…?

Jorge Barraza, columnista de La Razón

/ 14 de abril de 2024 / 23:30

La primera respuesta parecería obvia: Argentina, por ser la vigente campeona del mundo. Sin embargo, no estamos mirando para atrás sino hacia adelante. En dos meses llegan la Eurocopa y la Copa América, y en apenas dos años, el Mundial. Hablamos de potencialidades y posibilidades. Y ha pasado un año y medio desde el triunfo de los tricampeones, en fútbol no es poco, pueden cambiar cosas. Ya vemos como Erling Haaland pasó en sólo seis meses de ser considerado un fenómeno a generar enormes dudas sobre su real envergadura futbolística. ¿Es un monstruo del gol o una estrella fugaz…? Roy Keane lo definió, acaso exageradamente, como “un jugador de cuarta”.
Año y medio, pues, es suficiente para que un equipo pierda chispa, nivel competitivo. Comencemos con quien porta la corona. ¿Mantendrá la Albiceleste el hambre de triunfo que la llevó a la gloria…? Esa es siempre la clave: llegar y mantenerse. Ser campeón, famoso y millonario hace relajar a muchos. El jugador dice “no he cambiado nada”, pero el ablandamiento es inconsciente. Es la más difícil tarea de Lionel Scaloni: mantener el ojo del tigre en la tropa.

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No es el único interrogante: Messi tendrá 37 años en la Copa América. Ahora vive entre algodones. Y ya no tiene la aceleración meteórica que fulminaba defensas. ¿Su presencia será testimonial o una vez más decisiva…? También está grande Otamendi, una roca, un defensa notable por recursos y temperamento, un Sergio Ramos sin prensa. Cuti Romero-Otamendi es una dupla formidable, pero no tienen un suplente de igual categoría. Scaloni sigue probando gente nueva, ha hecho debutar en toda su gestión 47 elementos, sin embargo, algo le dice que siga buscando. Y no encuentra tanto. Entre lo positivo debe destacarse, sobre todo, la evolución excepcional de Mac Allister, convertido en director de orquesta. Está en un momentazo. Cerebral, conductor, asistidor, rematador, con quite, gol, liderazgo. Lejos el mejor futbolista argentino por actualidad. Y la figura refrescante de Garnacho (19 años), un potro indomable que, no obstante, debe incorporar muchos conceptos todavía. El punto más alto de Argentina es que, su fuerte, más que lo individual es lo colectivo. Y el carácter del grupo.
Circula por redes sociales un gráfico con cinco selecciones posibles de Francia, como demostración de la increíble cantidad de profesionales que posee actuando en las principales ligas europeas. La variedad y vastedad de que dispone Didier Deschamps tal vez nunca la tuvo técnico alguno. Quizás Brasil entre los ’70 y los 2000. O Argentina en las décadas del ’30, ’40 y ’50. No más. Para ejemplo: como delanteros el DT puede echar mano a Mbappé, Benzemá, Griezmann, Giroud, Kolo Muani, Marcus Thuram, Dembelé, Kingsley Coman, Diaby, Nkunku, Barcola… Once atacantes que destacan y convierten en Inglaterra, España, Italia, Alemania… La misma abundancia con los defensas. Es el medio que más futbolistas desparrama en la élite. Desde hace dos décadas es el país que produce más futbolistas de calidad. Y le siguen apareciendo. Hay algunos jóvenes que pronto harán ruido: Zaire-Emery, Barcola, Malo Gusto.
Nadie dispone de tanto material. Es campeón y subcampeón mundial (2018-2022), ganador de la Liga de Naciones (2021). Si alguien dice que es hoy la número uno, ¿quién puede contradecirlo…? En las apuestas es el segundo candidato a ganar la Euro (5 €), en julio, detrás de Inglaterra (4,33 €) y por encima del local Alemania (7 €).
Portugal es, después de Francia, el fútbol que más figuras aporta en las cinco grandes ligas. Puede armar dos selecciones. En la línea media cuenta con Vitinha (PSG), Palhinha (gran relevación del Fulham), Bernardo Silva y Bruno Fernandes. Y arriba Rafael Leão, Cristiano Ronaldo, João Felix y Gonçalo Ramos. Todos top. Desde la banca, Roberto Martínez jerarquiza a Portugal. El catalán fue tercero con Bélgica en Rusia 2018 además de conquistar la Copa Inglesa con el Wigan, una autentica hazaña. Ahora tiene cartas como para ganar una partida grande.
Brasil es potencia eterna, aunque haya tenido un mal año 2023. La llegada de Dorival Junior puede despertar al gigante. Lo mejoró ante Inglaterra (1-0) y España (1-1). Seguro va a levantar el séptimo puesto de la Eliminatoria y será aspirante al título en Estados Unidos. Jugadores tiene regados por el mundo en cantidades, aunque no son los fenómenos de antes. No hay Pelés ni Zicos ni Ronaldos. Ahora son buenos comunes. Pero buenos… Vinicius, Rodrygo, Gabriel Jesús, Gabriel Martinelli, Raphinha, Endrick, Pedro (Flamengo), Lucas Paquetá, Militão, Gabriel Magalhães, Bruno Guimarães… Brasil siempre tiene qué ponerse, nunca está desnudo. Si se lo mencionara como candidato a campeón mundial sería muy atendible.
En un mismo escalón que los cuatro anteriores ubicamos a Alemania. El surgimiento de dos cracks le da estatus de favorito a cualquier torneo: Florian Witz (20 años) y Jamal Musiala (21). Jovencísimos, pero ya asentados y casi veteranos en cuanto a números. Jamal está rozando los 200 encuentros y ha ganado 4 Bundesligas y una Champions entre otras cosas. Es el jugador diferencial del Bayern Munich. Hábil y encarador. Wirtz puede llegar a ser el mejor del mundo en breve. Tiene talento, atrevimiento, visión de juego, asiste y marca. Está cerca de ganar el triplete con el Leverkusen y ya toca los 160 juegos en Primera División. Con dos elementos así y todo lo que significa Alemania (regularidad, consistencia, temple, organización de juego) puede volver al pináculo otra vez.
Esas cinco están por encima de todas y en un buen mes ganan cualquier título, por grande que fuera. Luego vienen, despegadas, otras siete dignas de mención, por presente y riqueza individual. Croacia fue segundo y tercero en los últimos dos Mundiales. Ha desarrollado una mística en torno a la camiseta nacional. Sigue Zlatko Dalić, el guía que dio vida a este milagro futbolero. Y también Modric, Brozovic, Kovacic, Perisic, Vida, Stanisic y el magnífico arquero Dominik Livaković. Como Argentina, su fuerte pasa por el conjunto.
Holanda es desde 1974 el fútbol de los nombres rutilantes y la técnica depurada. Su presente no es excepción. Sólo por nombrar defensores, se puede hacer esta lista: Van Dijk, De Ligt, Dumfries, De Vrij, Aké, Daley Blind, Frimpong (figuraza del Leverkusen). Siete de nivel AA para cuatro puestos. Si Ronald Koeman lograr sacarle jugo a la nómina, es capaz de ganar la Eurocopa. ¿Quién dice no…?
Bélgica sigue ostentando cantidad de valores que brillan en toda Europa: De Bruyne, Lukaku, Trossard, Openda, Courtois, Onana, Tielemans, Romeo Lavia… Esperamos ansiosos ver qué les agregará el ítalo-alemán Domenico Tedesco, un joven de 38 años que era empleado de Mercedes Benz y renunció para dedicarse a la dirección técnica. Nunca fue futbolista. Pero empezó tan bien en un equipo de segunda que ascendió rápido y ahora está a cargo de una selección importante.
Con Bielsa, Uruguay vuelve a ser aspirante a derrotar al que sea. Tiene plantel, compromiso y, ahora, un entrenador que lo manda al frente. Inglaterra es un caso: siempre se la sindica como candidata, nunca cumple. Italia no está en un buen momento, pero es aún el campeón vigente de la Eurocopa y España viene de ganar la Liga de Naciones con Luis de la Fuente a la cabeza. Y están llenos de tradición. Los cuatro. No se los puede descartar nunca. 

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Ni Adidas ni Puma, Nike

Jorge Barraza, columnista de La Razón

/ 8 de abril de 2024 / 00:14

La foto es legendaria: Adolf Dassler, en persona y con buzo de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), revisando los tapones (tacos) de los botines del capitán Fritz Walter en la utilería del equipo que al día siguiente sería campeón del mundo.

Fue en julio de 1954, durante el Mundial de Suiza. El fundador de la incipiente empresa Adidas, en persona, oficiando de zapatero de la Selección que asombraría al planeta fútbol.

Alemania aún juntaba los escombros de la Segunda Guerra Mundial y su selección hacía poco había sido readmitida por la FIFA en el circuito competitivo tras una larga sanción que le impedía jugar. Pero dio un golpe mayúsculo venciendo en la final a la fabulosa Hungría de Puskas. Por ello se bautizó a esa final como “El milagro de Berna”. Tal fue el impacto y la euforia que se lo sindica como “el comienzo del milagro alemán”.

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En ese idílico momento comenzó el matrimonio entre Adidas y el fútbol germano. Desde entonces, Adidas vestiría a los futbolistas alemanes. Primero fueron los zapatos, luego la indumentaria que lucieron Uwe Seeler, Beckenbauer, Gerd Müller, Klinsmann, Rummenigge, hasta el más nuevito que pinta para estrella: Florian Wirtz. Todos han lucido las célebres tres tiras en las mangas y en el hombro. Nunca hubo una relación más duradera en materia de patrocinio. Adidas se erigió en la marca líder del deporte mundial y la siempre sólida y fuerte Selección de Alemania, su emblema, el caballito de batalla con el que conquistó todos los mercados.

Más que eso, Adidas, como Mercedes Benz, se convirtió en una marca país que representa todo lo alemán: eficiencia, calidad, innovación, tecnología de punta. Puma, Nike, Umbro, Reebok, Kappa, Diadora, New Balance, todos corrían de atrás del coloso que inició este negocio del auspicio para equipos y atletas.

Adi Dassler hizo en aquel momento un doblete histórico: se asoció con la Federación Alemana y, de paso, le quitó el negocio a su hermano mayor Rudolf, dueño de Puma, otro monstruo de la industria deportiva. Ambos habían fundado una empresa familiar en 1924 dedicada a los zapatos de competición, sin embargo, diferencias de pensamiento y de filiación sobre el nazismo los fueron separando.

Y lo que fue considerado una alta traición frente al partido de Hitler por uno de ellos los tornó enemigos irreconciliables hasta la muerte. Adi logró un crecimiento extraordinario a través de los clubes y selecciones, Rudolf se quedó con un botín también notable: firmó contratos de por vida con Pelé y Maradona. Fueron suyos. Pero nunca pudo destronar a su hermano en la selección de su país.

Setenta años de romance entre Adidas y la DFB se quebraron el pasado jueves 21 de marzo con un breve comunicado de la federación tetracampeona del mundo: “La federación se asociará con Nike en materia de equipamiento desde 2027 hasta 2034. Nike equipará a todas las selecciones nacionales de la DFB y promocionará el fútbol alemán en su totalidad”.

La noticia fue un terremoto en la vida cotidiana de Alemania. ¿Divorciarse de Adidas, casi un símbolo patrio, para casarse con una firma estadounidense…? Demasiado, pensó la mayoría. Es como si capitales árabes se quedaran con Volkswagen o Lufthansa pasara a manos chinas, un nocáut al orgullo nacional.

Ocupó todas las portadas de los medios en tamaño tipo “Se hundió el Titanic”. La opinión pública en general lo tomó como “traición a la patria” y se convirtió en cuestión de Estado. Incluso se pidió al Gobierno intervenir para tirar abajo la negociación. De hecho, el vicecanciller y ministro de Economía, Robert Habeck, mostró su pesadumbre: “No me puedo imaginar la camiseta alemana sin las tres rayas. Adidas y Alemania son para mí parte de un todo. Hubiera deseado un poco de patriotismo económico».

A su vez, Markus Söder, primer ministro de Baviera, fue directo, lo consideró “erróneo, lamentable e incomprensible”. Karl Lauterbach, ministro de Sanidad del país, fue más allá: “El comercio está destruyendo un pedazo de Heimat (tierra natal)”, expresión alemana que alude a la idea de hogar, pertenencia y lugar.

No obstante, el Gobierno ni nadie más puede intervenir para deshacer el acuerdo, pues se trata de una negociación privada, aunque nunca debe olvidarse que, cuando juega Alemania, la Selección conlleva la representación del país, se toca el himno y se iza la bandera nacional. Las asociaciones de fútbol son entes privados o nacionales según les conviene. Bernd Neuendorf, presidente de la DFB, se mostró horrorizado por las protestas que desató el convenio con Nike. En parte, hay que comprenderlo: la situación económica de la Federación es apremiante (The Economist la califica de “desesperante”) y la compañía norteamericana ofreció el doble que Adidas: 108 millones de dólares anuales contra 50 de las tres tiras.

Para contemporizar, Neuendorf agregó: «Estamos deseando trabajar con Nike por la confianza depositada en nosotros. La futura asociación permitirá a la DFB continuar realizando tareas clave en la próxima década con miras al desarrollo integral del fútbol en Alemania. Pero también está claro que hasta diciembre de 2026 haremos todo lo posible para lograr el éxito compartido con nuestro antiguo y actual socio Adidas, a quien el fútbol alemán le debe mucho desde hace más de siete décadas».

Adidas, también en problemas financieros y con bajísima rentabilidad, no podía permitirse igualar lo ofrecido por Nike. Acababa de anunciar que por primera vez en treinta años no tendría ganancias y que sus tiendas en Estados Unidos venderían menos este 2024. Su nuevo director ejecutivo, el noruego Bjorn Gulden, está haciendo un notable trabajo de recuperación de la empresa, afirman los portales de economía y negocios. Haber igualado la propuesta de Nike hubiese arruinado esa tarea. Adidas no tuvo otro remedio que dejarlo pasar. Seguirá proveyendo material deportivo hasta fines de 2026. En las siete décadas con la marca, Alemania ganó cuatro Copas del Mundo y tres Eurocopas con la selección masculina y dos Mundiales y ocho Copas de Europa con la femenina. Y es posible que sume una Eurocopa más en junio, antes de retirarse.

No le fue difícil a Nike duplicar el número de Adidas. La norteamericana es la mayor fabricante mundial de ropa deportiva, con un beneficio neto anual de 6.000 millones de dólares, contra 268 de Adidas en 2023.

Holger Blask, presidente del consejo de administración de DFB GmbH & Co. KG, empresa de la Federación que maneja todos sus asuntos comerciales, descartó cualquier manipulación en la decisión: «La adjudicación al futuro socio proveedor Nike es el resultado de una licitación transparente y no discriminatoria. Nike hizo, con diferencia, la mejor oferta económica y también convenció con su visión de contenidos, que representa un claro compromiso con la promoción de los deportes amateurs y populares, así como el desarrollo sostenible del fútbol femenino en Alemania”.

Pero el público sigue sin digerirlo. Una encuesta realizada por el popular diario Bild de la que participaron 400.000 lectores dio un resultado contundente: el 85% se manifestó en contra del acuerdo con el nuevo socio extranjero de la Selección Alemana. Nike es, en la mitología griega, la diosa de la victoria. A ver cómo le va con Alemania.

(08/04/2024)

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Todos empiezan a crecer

Jorge Barraza, columnista de La Razón

/ 31 de marzo de 2024 / 21:43

La doble fecha FIFA para selecciones deja una conclusión importante para los sudamericanos: casi todos van a mejorar sus prestaciones a partir de ahora. Atención a quienes ya se ven clasificados al Mundial “porque total van siete”. Hay tres técnicos nuevos, se nota un reacomodamiento de las fichas, las posiciones de la Eliminatoria pueden cambiar y los partidos que vengan serán mucho más duros. La Copa América profundizará el progreso de varias selecciones. Hagamos un repaso…

 * Colombia, una máquina. El único invicto en la carrera hacia el Mundial 2026 también se mantiene inmaculado en los amistosos. Desde la asunción de Néstor Lorenzo (septiembre de 2022) la amarilla lleva 18 jugados, con 13 victorias y 5 empates, 30 goles a favor y 11 en contra. No obstante, números tan contundentes no reflejan el funcionamiento vistoso, veloz, intenso y ofensivo de Colombia. Y esta vez engrosó la estadística con dos rivales importantes, clasificados para la Eurocopa: España (1-0) y Rumania (3-2). Salvo el fenomenal Luis Díaz (crack 5 estrellas) y James, veterano ilustre, no hay nombres rutilantes, sí muchos buenos elementos. Pero todos los jugadores levantaron su nivel. Y aunque ya no es un chico, la aparición de John Córdoba es una noticia de bulto. El colectivo supera la individualidad. Hay un clima de fantástica convivencia interna en el grupo y eso se nota en el juego. Los hinchas ya sueñan con ganar la Copa América. Arriba de todos en el podio de los que han crecido.

* Se viene Chile. Hay entusiasmo en la patria de Neruda. En sólo dos partidos, el nuevo DT Ricardo Gareca encendió la ilusión. Chile venció a Albania (modesto rival, pero también clasificado a la Euro de Alemania) 3 a 0 y cayó con Francia 3 a 2. Sin embargo, lo trascedente fueron las formas. Gustó su juego. Gareca defiende el fútbol atildado, de buen tratamiento de balón, como implementó en Perú. Y Chile tuvo pasajes más que interesantes. “Más allá de los resultados, la Roja sacó algo en limpio de cara al futuro: volvió a ser un elenco competitivo, algo tan importante como ganar. Luego del duelo ante Albania, el escollo creció un par de escalones al enfrentarse con el poderoso Francia. En Marsella, el equipo nacional dejó sensaciones que invitan a mirar el vaso medio lleno”, escribe Carlos Tapia en La Tercera, bajo el título “La Roja le complica la existencia al subcampeón del mundo”. El primer gol ante los Bleus es un reflejo de lo que buscará Gareca: una lujosa sucesión de toques de primera con magnífica definición de Marcelino Núñez. Gol para encuadrar. A Gareca le viene de perlas la Copa América para enfatizar su idea.

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* El Brasil de Dorival. Arrancar un ciclo frente a Inglaterra en Wembley es de valientes. Dorival Júnior lo aceptó y venció Brasil 1 a 0 con gol de Endrick, el jovencito de 17 años que en junio pasará al Real Madrid. Salvo Paquetá, Rodrygo, Raphinha y Vinicius, toda una cantidad de nombres nuevos. Es otra Seleção. Luego igualó 3-3 con España en el Bernabéu. No hay duda de que Brasil levantará ese sexto puesto que ocupa en el Premundial. Hasta vuelve a ser uno de los favoritos para la Copa América. Dorival es un ganador (conquistó la Libertadores con Flamengo, amén de otra docena de logros). Y ganó un goleador para década y media con Endrick, quien también le marcó a España.

* El Perú de Fossati. “Yo creo que una palabra puede resumir todo: esperanza. Estoy contento y esperando que continúe todo igual”, declaró Juan Carlos Oblitas, excrack y actual director deportivo de la Federación Peruana. “La gente se ha vuelto a enganchar, necesitaba simplemente una pequeña chispa”, agregó. Se refería al estreno de Jorge Fossati como seleccionador, con dos triunfos, nada del otro mundo: 2-0 a Nicaragua (134 del Ránking Mundial) y 4-1 a República Dominicana (puesto 150). Pero para una selección que va última en la Eliminatoria y venía en una dinámica perdedora, es alentador. “Fossati está subordinando el juego a la posibilidad de ganar, levantar el ánimo y cohesionar un grupo. Este es un proceso de reconstrucción. Y ha incorporado algunos jóvenes nuevos”, dice el colega Ricardo Montoya. Otro que seguramente crecerá. O va a dar más pelea.

* Argentina sigue probando. Pese a ser campeón de América y del mundo, Scaloni no se conforma, sigue buceando valores nuevos. Ante Costa Rica jugó por primera vez el arquero Walter Benítez y con él suman 47 debutantes desde que asumió el DT, en septiembre de 2018. Argentina, sin Messi, venció con autoridad a El Salvador 3-0 y a Costa Rica 3-1, estirando su racha de victorias. “Me sobran jugadores”, señaló, en el sentido de que le será difícil armar una lista de 23 nombres para la Copa América teniendo tanto material. Siguen en altísimo nivel algunas figuras como Mac Allister, Cuti Romero, De Paul, Otamendi, volvió al gol Lautaro Martínez sacándose un karma de encima y por fin jugó de entrada Garnacho.

* Bolivia, una de cal y otra de… “Estoy encontrando el equipo”, adelantó Antonio Carlos Zago, el conductor brasileño de Bolivia. Que le iba ganando bien a Argelia (42 del escalafón) 2-1 hasta el minuto 79 y terminó perdiéndolo 3-2. Aún tienen los bolivianos esa fragilidad para sostener un resultado. Pero hubo elementos positivos. Luego venció a Andorra 1 a 0. También va a evolucionar en su juego. A Zago le gusta el buen fútbol. El problema es que Bolivia, junto a Perú, son los dos países que casi no producen jugadores, y esa es una barrera infranqueable. “Sí vamos a mejorar, el problema es que, del uno al diez, los otros suben siete u ocho, Bolivia mejora dos”, dice con cierta resignación Priscila Pérez, periodista de La Razón, de La Paz.

* Uruguay bajó dos casilleros. “La selección dejó una sensación de vacío que no había expresado antes con Bielsa. La derrota ante el campeón de África fue un golpe”, opina Luis Inzaurralde, del diario El Observador, de Montevideo. “Esto viene atado a lo que ocurrió el sábado pasado en Bilbao ante País Vasco, donde quedó evidenciado que la brecha entre titulares y suplentes es enorme”, amplía el columnista uruguayo. Uruguay empató 1-1 con la selección del País Vasco (jugadores del Athletic de Bilbao y la Real Sociedad, y luego, en Francia, cayó ante Costa de Marfil 2-1. Es como que lo devolvieron a la tierra al combinado uruguayo. Pero está segundo en la clasificatoria mundialista y estamos persuadidos de que no se caerá.

* Ay, Ecuador… Un triunfo interesante sobre Guatemala, que el nombre del rival minimiza, y luego una derrota ante Italia 2-0 hablan de una excursión no del todo idílica por Estados Unidos. Porque otra vez cuando aparece un rival ilustre por delante se cae la estantería. Y no era una Italia brillante, en absoluto. Pero Ecuador no tuvo respuestas futbolísticas, jugó sin un delantero de área (le faltó Enner Valencia) y aparecieron nuevamente las dudas en cuanto al funcionamiento, las críticas al entrenador catalán Félix Sánchez. El hincha lo ve como un equipo capaz de todo, le exige ganar la Copa América (sí, tal es el nivel de exitismo). Pero es preciso recordar que también había ilusión en Brasil 2021 y en Catar 2022, y fueron dos fracasos gordos. El escándalo del cabaret en Nueva York le echó más tierra encima.

Paraguay no jugó, pero el nuevo conductor -Daniel Garnero- genera ilusión, y le aparecieron algunos talentos como Diego Gómez, Julio Enciso, Ramón Sosa, tiene a Micky Almirón y Gustavo Gómez. Subirá. Y Venezuela sigue con buena salud. Se viene una Copa América espectacular.

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Días de selección

Jorge Barraza, columnista de La Razón

/ 24 de marzo de 2024 / 21:35

Doble fecha FIFA, la última “amistosa” antes de la Copa América y la Eurocopa. Todos los equipos buscan hacer dos partidos para ver dónde están parados, sobre todo aquellos que estrenan técnico como Brasil (Dorival Júnior), Chile (Gareca) y Perú (Fossati). O para quienes desean ver nuevos jugadores nacionalizados: Yeboah (Ecuador), Garnacho (Argentina), Sonne (Perú). Y para afinar o encontrar funcionamiento. Como siempre, hay puntos altos y bajos.

* Invicto. Colombia consiguió un magnífico triunfo ante España en Londres y agrandó su racha sin derrotas en la era Lorenzo. Es un equipo en constante crecimiento. Y mientras crece, gana. ¡Y a quien…! Ya bajó a tres campeones mundiales (Alemania, Brasil, España), el cuarto (Uruguay) se le escapó en la Eliminatoria cuando ya lo tenía en la bolsa, iban 91 minutos, ganaba 2-1 y sobrevino el empate celeste.

* Lorenzo. La prensa en Colombia no elogia al técnico Néstor Lorenzo, lo mantiene en observación. Lorenzo, un bajo perfil, es el tipo perfecto al que los medios apalearían. Y no pueden… Sus números son demoledores: 17 partidos, 12 victorias, 5 empates, 27 goles a favor, apenas 9 en contra. Único invicto en la Eliminatoria, con la clasificación encaminada.  Y sin grandes jugadores, sólo una superestrella -Luis Díaz-, y un ilustre al que el físico le da para medios partidos: James. No es la época abundante de los Valderrama, Freddy Rincón, Tren Valencia, Asprilla, Leonel Álvarez, Andrés Escobar… En ese tiempo, Colombia podía darse el lujo de tener en el banco a De Ávila, Valenciano y Aristizábal. Ahora corren vientos menos prolíficos. Pero, como siempre pensamos: ni la penicilina ni el ibuprofeno ni el Redoxón, el remedio perfecto para el alma es ganar. Y esta selección de Lorenzo cura, restablece.

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* Crack. Luis Díaz.¡Qué lindo jugador, Lucho…! Rápido, hábil, encarador. Está en el máximo nivel posible, en el Liverpool juega siempre, es titular y figura. Y en la Selección Colombia empieza a ser ese Luis Díaz. Es uno de los tres o cuatro latinoamericanos de mejor presente en Europa. Lo más importante de todo: es un jugador genuino, de cancha, no de redes sociales. Va a cien kilómetros por hora y lleva la pelota cortita, a centímetros (a lo Messi), lo que le da ventaja sobre los defensas, y amaga, frena, engancha, vuelve a amagar y a frenar y al final decide. Es maravilloso tener un delantero así. Vivian y Pedro Porro, los dos españoles que lo marcaron, están en un manicomio, los volvió locos.

* Nacionalizados. Yeboah marcó para Ecuador, el italiano Lapadula para Perú ante Nicaragua, Brereton dio un pase gol en Chile frente a Albania, Garnacho aportó su ímpetu en Argentina, Jair Reinoso su experiencia en Bolivia… Mateo Retegui, el muchacho de Boca y de Tigre, anotó los dos goles de Italia ante Venezuela. Es la hora de los naturalizados. Los técnicos buscan jugadores aprovechando todos los recursos que permite el reglamento.

* Ausencia. Argentina, sin Messi, lesionado, venció 3-0 a El Salvador en otro encuentro sin mayores dificultades. Es lo que prefiere Lionel Scaloni, su sabio conductor. Fuera de la competitividad de la Eliminatoria, elige rivales cómodos. Antes jugó con Indonesia, Australia, Curazao y Panamá. Deja el rigor máximo para los compromisos oficiales.

* Sequía. Los goles argentinos fueron de Cuti Romero, Enzo Fernández y Giovani Lo Celso. Lautaro Martínez, superfigura en Italia, lleva 15 partidos sin anotar con la Albiceleste, y Julián Álvarez 11. Cuando los delanteros tienen una serie tan negativa tal vez no sea un problema individual sino colectivo. Todos los goles argentinos son de los volantes o los defensas.

* Amistoso. Demasiado. Perú debía jugar el jueves ante Italia, pero desistió de hacerlo y enfrentó a Nicaragua. ¿La razón…? Era su debut y Jorge Fossati quería un rival indiscutiblemente débil para estrenarse con triunfo. Y ganó Perú 2 a 0 sin jugar bien. Arriesgarse a perder el primer día es malograr el inicio del proceso, piensan muchos. Aunque vale preguntarse: ¿ese enfrentamiento, para qué sirve…? Nicaragua es el 134 del mundo. El Chorri Palacios declaró hace un par de días: “Gareca no logró el recambio en Perú”. Pero es que Perú no produce jugadores. Sigue jugando Paolo Guerrero, ya cumplidos los 40 años. No parece lógico. Si no aparecen valores nuevos en los clubes, el técnico no los puede inventar. Formar juveniles no es su función.

* Goleada. Chile hizo lo mismo que Perú por el debut de Ricardo Gareca: eligió un contendiente accesible: Albania. Y ganó 3 a 0. Aunque aquí vale un reparo: Albania es uno de los 24 clasificados a la Eurocopa de junio en Alemania. “El rival era muy modesto, pero Chile jugó bien y marcó tres goles, que era su gran déficit: convertir”, dice Danilo Díaz, de ADN Radio Chile. El juego despertó entusiasmo en el país de Salas y Zamorano. Le ven un aire más ofensivo que con el seleccionador anterior, Eduardo Berizzo.

* Exigencia. Ecuador, con un equipo B, venció 2-0 a Guatemala (108 del Ránking Mundial), luego, con el A, cayó también 2-0 ante una Italia menos que discreta. Ecuador sigue teniendo fantásticos defensores, pero carece de delanteros. Dejó muchas dudas. No obstante, debido a su crecimiento de los últimos años, buena parte del público y del periodismo le pide al DT catalán Félix Sánchez ir a ganar la Copa América en Estados Unidos. O están muy seguros del potencial de su fútbol o reina un exitismo exagerado. Hay algunas otras selecciones a las que vencer para levantar la Copa como Argentina, Brasil, Uruguay, Colombia, Chile, Paraguay, México, Estados Unidos…

* Aparición. El saldo favorable para la Tricolor fue el debut -con gol- de John Yeboah, el alemán-ghanés-ecuatoriano, que le otorga al entrenador una variante de ataque. Un punta interesante, físicamente óptimo, como la mayoría de los afrodescendientes, fuerte, veloz, eléctrico. Antes del minuto 8 abrió el marcador con un amague hacia afuera, enganche para adentro y bombazo de zurda, su pierna hábil. Con apenas 23 años y buenas perspectivas, en Ecuador esperan que cumpla tres partidos con la camiseta amarilla, como exige la FIFA, para que quede fijo como jugador ecuatoriano. Hasta no hacerlo, Alemania o Ghana podrían tentarlo para que se incorpore a ellos. Ya jugó un Mundial Sub-17 para Alemania. Habrá que seguir viéndolo, pero es una promesa.

* Completada. La grilla de la Copa América. Canadá y Costa Rica ganaron sus partidos a Trinidad y Tobago y Honduras y clasificaron a la Copa América 2024. Eran los dos equipos que faltaban. De los 16 participantes, ocho son mundialistas de Catar 2022. Canadá animará el juego inaugural ante Argentina.

* Candidato. Alemania sacó el brevet de favorito principal a ganar la Eurocopa de junio/julio, en la que será anfitrión. Aunque el resultado no lo diga (fue apenas 2-0) aplastó a Francia en Lyon. Superioridad total, llegadas al por mayor, buen fútbol y muchas individualidades brillantes, comenzando por Toni Kroos, que hacía su retorno a la selección después de tres años. Tanto hay para decir de esta Alemania de Julian Nagelsmann que ameritaría columna aparte. La joya del Leverkusen -Florian Wirtz- anotó un gol sensacional a los 7 segundos. Tener a dos chicos de 20 y 21 años como Wirtz y Musiala le puede dar a Alemania un título grande. Esta Eurocopa o algo más…

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Más que nunca, brasileños favoritos

Jorge Barraza, columnista de La Razón

/ 21 de marzo de 2024 / 23:07

Ganadores de 10 de las últimas 14 ediciones, los clubes brasileños son ultrafavoritos a repetir el plato en esta Libertadores 2024. Hay varias razones que conducen a esta conclusión: A) el número: son siete representantes, más del triple que los clubes de Colombia, Paraguay, Perú, Bolivia y Venezuela, más del doble que los de Uruguay y Ecuador.

B) son todos poderosos. C) De los argentinos, los que más combate les dan, sólo River aparece con posibilidades reales de llegar a la final. No está Boca y, de los otros, sólo Estudiantes es temible, por el carácter que identifica siempre a las formaciones del club y por el clima que propone la hinchada estudiantil en un estadio muy coqueto, pero en el que las tribunas están encima del campo.

Con un plantel realmente estelar para el continente, Flamengo es amplio candidato a conquistar su cuarta corona. A favor de una economía sólida y fuertísima, ha logrado mantener a Gabigol (bigoleador de la Copa en 2019 y 2021), Bruno Henrique, Pedro (artillero en 2022), Gerson, De Arrascaeta, Pulgar, fichó al uruguayo Nico De la Cruz, gran figura de River. Una selección. Y dirigida por Tite, el fantástico entrenador que ya fuera campeón con Corinthians y tuviera un recordado paso por la Canarinha de Brasil. Si no es campeón Flamengo, sería el asombro del año.

Palmeiras, otro sindicado para pelear por el título, se reforzó menos que el Mengão, pero conserva toda la base del once bicampeón y también al exitosísimo técnico portugués Abel Ferreira, con el que lleva ganados 9 torneos, entre ellos 2 Libertadores, el Brasileirão (actual campeón), 2 Paulistas, la Copa do Brasil… Palmeiras, como Flamengo, tiene también un poder financiero aplastante con respecto a las demás entidades sudamericanas, y ya sabemos que, a nivel de clubes, la chequera manda.

Fluminense, monarca vigente, conformó una nómina mucho más numerosa de la que ya tenía, reúne 40 profesionales, retuvo al goleador argentino Germán Cano, al colombiano John Arias, a Xavier Samuel, Renato Augusto, Ganso, Felipe Melo y también al conductor que lo llevó a su gloria máxima el año pasado, Fernando Diniz.

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Cuando el fútbol enamora

En las casas de apuestas, Flamengo es el número uno para conquistar la Copa, paga 4,50 dólares por cada uno apostado. Le sigue Palmeiras con 5, luego igualan la línea Fluminense, Atlético Mineiro y River con 7 y más atrás vienen São Paulo 11, Gremio y Botafogo 20. De los ocho primeros puestos, siete brasileños. En los papeles, parecería imposible que se les escape esta Libertadores. La única posibilidad de torcer este pronóstico es que esto es fútbol, y hasta las cosas más inverosímiles pueden suceder.

¿Y el resto…? Está dicho, River será el principal oponente de los hijos de Pelé. El cuadro millonario siempre es competitivo y tiene un condimento extra esta vez: es posible que la final se dispute en su estadio Monumental. La Conmebol designó a Buenos Aires como sede, pero todavía no anunció el escenario. Se especuló que podía ser Boca, pero Boca quedó fuera de la Copa y no querrá por nada del mundo hospedar una final en la que River podría darle la vuelta olímpica en la cara. Por eso se presume que sería en cancha de River, y esa sería la zanahoria para que el club de la banda roja haga lo imposible por estar allí el 30 de noviembre. Estudiantes podría voltear algún muñeco grande, pero quién sabe si le da para llegar a lo más alto. San Lorenzo, Talleres y Rosario Central están un escalón más abajo.

De los ocho países restantes se advierte a los ecuatorianos como los mejor paraditos. A propósito, Ricardo Vasconcellos, brillante periodista de El Universo, nos dice, lacónico: “El nivel de la Libertadores es discreto en general, pobre muchas veces. Incluyo en esa valoración a los robotizados y deslucidos equipos brasileños, que se ‘refuerzan’ con veteranos semiretirados o con algunos jugadores que vuelven de Europa sin haber trascendido. En el Mundial de Clubes a Brasil lo aterrizan. En nuestra región, en la tierra del ciego el tuerto es rey”. Y agrega, ya entrando en los participantes de Ecuador: “Pese a todas sus deficiencias y a tener muchos delanteros sin gol (casi nada), Barcelona de local tendría opciones de superar a Cobresal (con los clubes de Chile no pasa nada), a Talleres e incluso al São Paulo, con el que nunca ha perdido en Guayaquil. Pasar de ronda sería un éxito”. Aumenta su valoración cuando analiza a los quiteños: “Independiente del Valle tiene una llave más dura que Liga de Quito, pero ambos están respaldados por varias campañas internacionales exitosas, títulos ganados, todos sus rivales son del llano, y tienen procesos y esquemas afianzados, pese a los cambios de técnicos. Veo a los de Quito con más opciones que Barcelona, así tengan en sus grupos a adversarios de Argentina, Brasil y Uruguay”.

Chile, por primera vez en 65 años de Copa, tendrá cuatro equipos en competencia. ¿Qué opina Danilo Díaz, el excelente periodista del país de Neruda…?: “Colo Colo tiene opciones de avanzar, porque le tocó un grupo más parejo, si sacamos a Fluminense. Palestino está en una zona compleja, pues Flamengo es candidato a ganar la Copa. Millonarios y Bolívar son rivales fuertes, pero dependerá de la actuación como local. De todas maneras, es un equipo bien armado por Vitamina Sánchez, ordenado. Huachipato, que es el campeón, la tiene demasiado dura. Estudiantes es copero, Gremio siempre es candidato y The Strongest obliga a jugar en La Paz. En el caso de Cobresal, hará de local en Calama. Eso lo obliga a un largo viaje por tierra. No hay vuelo directo. Son casi 8 horas de carretera. Los rivales llegarán en charter, descansados, el local hará un viaje larguísimo. Lo normal es que Huachipato y Cobresal sean últimos en sus grupos”.

Paraguay, tradicionalmente con buenas intervenciones, tendrá sólo dos competidores: Cerro Porteño y Libertad. “Libertad debería pasar sin problemas la fase de grupos, hasta diría de primero, aun cuando esté River en la misma zona”, arriesga Gustavo Erico, sobrino nieto de Arsenio Erico, el sensacional Paraguayo de Oro. “Posee muchos valores jóvenes muy buenos y un equipo sólido. Su técnico, Ariel Galeano, es el más joven del torneo, 27 años. En cuanto a Cerro, tiene un drama con la Copa por no haber podido campeonar nunca. Es un matrimonio que no se ha podido dar. Lucha contra ese enemigo invisible, como Alianza Lima. Cerro trajo al técnico español Manolo Jiménez, esa es su gran apuesta, pero no lo veo más allá de octavos de final”.

Los uruguayos, otrora grandísimos animadores, cumplen 36 años sin títulos desde Nacional 1988. La razón económica los fue achicando, son eminentemente vendedores y no pelean por el trono. El modesto Liverpool fue el campeón, pero en su llave con Palmeiras, San Lorenzo e Independiente del Valle no tendría opciones. Peñarol y Nacional tuvieron un sorteo más benigno. Peñarol, aunque sea por historia, debería pelear palmo a palmo con Rosario Central, el Caracas y Atlético Mineiro. Y Nacional lo mismo con River, Libertad y el Táchira. “Si llegan a cuartos de final es un triunfo”, palpita el colega uruguayo Javier De León.

Cerramos con Junior y Millonarios. ¡Cómo se han quedado los elencos colombianos…! Hasta la década anterior peleaban con todos, ahora son netamente exportadores y su lucha se circunscribe a pasar una fase o dos. Peruanos y venezolanos están en otra liga.

(21/03/2024)

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