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domingo 20 jun 2021 | Actualizado a 06:02

Tiroteo en base naval de Washington dejó 13 muertos, incluido el atacante

Un representante del FBI dijo a la prensa que el atacante abatido por las fuerzas de seguridad fue identificado como Aaron Alexis, un afroestadounidense de 34 años originario de Fort Worth, en el estado de Texas (centro-sur)

/ 16 de septiembre de 2013 / 22:41

Un tiroteo en una base administrativa de la Marina estadounidense en Washington dejó este lunes un saldo de 13 muertos, incluyendo uno de los agresores, del que se desconocen las motivaciones del ataque.

Se trata del peor episodio de este tipo en una instalación militar estadounidense desde el asesinato de 13 militares en la base de Fort Hood, en el estado de Texas, en 2009.

Un representante del FBI dijo a la prensa que el atacante abatido por las fuerzas de seguridad fue identificado como Aaron Alexis, un afroestadounidense de 34 años originario de Fort Worth, en el estado de Texas (centro-sur).

La Marina estadounidense confirmó que Alexis, nacido en Nueva York, había servido a esa fuerza armada entre 2007 y 2011.

El tiroteo comenzó hacia las 08:20 locales (12:20 GMT) en un complejo de edificios llamado Washington Navy Yard, una sede histórica de la marina estadounidense y que actualmente es sede del Comando de los sistemas navales del país.

De acuerdo con informaciones preliminares, un hombre ingresó al llamado Edificio 197 del complejo militar, donde trabajan unas 3.000 personas, y disparó varias veces.

Las motivaciones de lo ocurrido aún son desconocidas, pero el alcalde de Washington, Vincent Gray, dijo que «no hay razones» para pensar que pueda tratarse de una «acción terrorista».

La jefa de la policía de Washington, Cathy Lanier, había dicho que las fuerzas de seguridad buscaban intensamente a otros dos hombres por sospecha de haber participado en los tiroteos.

Sin embargo, instantes después la policía informó que uno de esos dos hombres había sido identificado y liberado de cualquier sospecha.

La investigación del caso quedó ahora en manos del FBI.

Un «acto cobarde»

En la Casa Blanca, el presidente Barack Obama condenó lo que denominó un «acto cobarde» y lamentó que el país tenga que enfrentarse a «otro tiroteo».

«Nos encontramos otra vez ante un tiroteo generalizado», lamentó. A medida que la investigación sobre lo ocurrido avance «haremos lo posible para que quienquiera que sea que realizó este acto cobarde, sea responsabilizado», dijo el presidente.

El personal de Washington Navy Yard, dijo el mandatario, «conoce el peligro de ser desplazado al extranjero, pero hoy se han enfrentado a una violencia inimaginable, que no esperaban encontrar aquí».

Poco después del inicio del tiroteo, todos los puntos de acceso al complejo fueron bloqueados por la policía y era posible ver soldados con armas pesadas montando guardia en puntos estratégicos.

En un momento fue posible ver a un hombre descender por un cable desde uno de los helicópteros militares hasta un área en el interior del complejo naval.

Una empleada del complejo, Patricia Ward, dijo que había acabado de pagar un desayuno en la cafetería del edificio central cuando se inició el tiroteo.

«Estaba esperando que un amigo pagara su cuenta cuando escuché disparos. Fueron tres disparos seguidos, pow, pow, pow. Unos segundos después fueron otros tres disparos», dijo.

De acuerdo con Ward, «un guardia nos gritó que corriéramos, que escapáramos lo más rápidamente posible». La mujer añadió que los empleados no pasan por un detector de metales cuando ingresan al edificio.

Por el momento no resulta claro como el o los atacantes pudieron ingresar con armas pesadas a un complejo tan protegido.

El complejo de edificios alberga, entre otras instalaciones, la residencia del Jefe del Estado Mayor de la Marina estadounidense, el almirante Jonathan Breenert.

El más antiguo establecimiento de la marina estadounidense sirve en la actualidad como base administrativa de esa fuerza y es la sede del Jefe de Operaciones Navales de Estados Unidos.

A raíz del incidente los despegues programados del aeropuerto internacional Ronald Reagan, situado a pocos kilómetros, llegaron a ser cancelados por casi dos horas.

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OPS declara a América primera zona libre de sarampión endémico

Con relación al futuro, los expertos de la OPS coincidieron en señalar que la prioridad es mantener las estructuras de atención a la salud para impedir que enfermedades que fueron erradicadas vuelvan a aparecer en la población.

Campaña de vacunación contra el sarampión en Perú. Foto: www.radionacional.com.pe

/ 28 de septiembre de 2016 / 12:04

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) declaró este martes a la región de América zona libre de sarampión endémico, la primera en todo el mundo, al fin de una batalla que se extendió durante 22 años.

«Esta fecha marca un hito histórico. ¡Adiós al sarampión en la región americana!», celebró Carissa Etienne, la presidenta de la OPS en una ceremonia realizada en la sede de la entidad en Washington.

Se trata, dijo Etienne, de «una de las enfermedades más infecciosas conocidas en la humanidad y una de las principales asesinas entre las enfermedades que son prevenibles con vacunas».

Hace 25 años, recordó la especialista, el sarampión «mataba más de medio millón de niños al año, mundialmente. Por eso, es verdaderamente un momento histórico».

La decisión de la región de iniciar los esfuerzos para erradicar el sarampión data de 1994, recordó Etienne. «Es una hazaña notable que no habría sido posible por el compromiso de los países de la región.

Por su parte, Margaret Chan, directora de la Organización Mundial de la Salud, felicitó a los países de la región por el esfuerzo que permitió la erradicación de la enfermedad.

«¡La transmisión endémica del sarampión ha sido eliminada de la región!», dijo ante el Consejo Directivo de la OPS.

Las próximas metas

Merceline Dahl-Regis, presidente del Comité Internacional de Expertos que procedió a la verificación del proceso, relató que desde 2007 los especialistas se encontraban compilando datos sobre los resultados del esfuerzo continental.

«En 2007 comenzó el proceso de la documentación de la eliminación del sarampión, la rubéola y la rubéola congénita. Ahora tenemos que concentrarnos en la eliminación mundial del sarampión», expresó Dahl-Regis.

Con relación al futuro, los expertos de la OPS coincidieron en señalar que la prioridad es mantener las estructuras de atención a la salud para impedir que enfermedades que fueron erradicadas vuelvan a aparecer en la población.

Sin embargo, el subdirector de la OPS, Francisco Becerra, expresó la esperanza de que la región pueda verse libre del tétanos neonatal en un corto plazo.

«Nos queda verificar la situación en Haití, y es posible que a fines de este año podamos considerar que la región ha erradicado el tétanos neonatal», dijo el experto mexicano.

En un plazo más extenso, añadió, los países de la región se encuentran efectuando un enorme esfuerzo colectivo para erradicar la hepatitis de tipo B, y de esa forma los expertos esperan ver resultados positivos en ese sentido en los próximos años.

Esfuerzo de dos décadas

El último caso de sarampión endémico en América Latina fue notificado en 2002, aunque en años siguientes se verificaron casos importados, como ocurrió en California en 2015.

Se trata de la quinta enfermedad prevenible por vacunación a ser eliminada de la América, siendo que la última fue la rubéola congénita, en 2015. Antes, se habían erradicado la viruela (1971), la polio (1994) y la rubéola endémica (también en 2015).

El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa, especialmente entre niños, que provoca irritaciones en la piel, aunque complicaciones producen numerosos casos fatales de infecciones pulmonares y graves problemas cerebrales.

La vacuna contra el sarampión está disponible desde 1963 pero diversas regiones del mundo no logran hasta ahora éxito en las tareas de erradicación.

De acuerdo con la OPS, entre 1971 y 1979 el sarampión ocasionó cerca de 101.800 defunciones en América.

Un estudio sobre la efectividad de la eliminación del sarampión en América Latina y el Caribe ha estimado que con la vacunación, 3,2 millones de casos de sarampión y 16.000 muertes habrán sido prevenidos en la región entre 2000 y 2020. (28/09/2016)

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