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Liberan a inspectores europeos mientras se recrudecen los combates en Ucrania

El desenlace feliz fue posible gracias a la mediación del diplomático ruso Vladímir Lukín, enviado especial del jefe del Kremlin, Vladímir Putin.

/ 3 de mayo de 2014 / 16:10

Las milicias prorrusas del este de Ucrania liberaron hoy a los siete inspectores militares europeos secuestrados por espiar para la OTAN, mientras se recrudecían los combates en los dos principales bastiones insurgentes.

El desenlace feliz fue posible gracias a la mediación del diplomático ruso Vladímir Lukín, enviado especial del jefe del Kremlin, Vladímir Putin.

El presidente ruso había criticado la llegada de incógnito al este de Ucrania de los inspectores adscritos a la OSCE, pero prometió hacer todo lo posible para lograr la liberación de los rehenes.

«Durante los últimos días a petición de la OSCE y una serie de países europeos la parte rusa dio enérgicos pasos para contribuir a la liberación de los especialistas militares detenidos», informó la Cancillería rusa en un comunicado.

Lukín viajó a Slaviansk, plaza fuerte de los sublevados donde los inspectores permanecieron retenidos durante una semana, y los acompañó hasta un puesto de control, donde presidió su entrega al secretario general del Consejo de Europa, Thorbjørn Jagland.

«No han sido intercambiados por nadie. Ha sido un acto voluntario y humanitario. Estamos muy agradecidos al jefe de la ciudad», dijo Lukín, en alusión al autoproclamado alcalde de Slaviansk, Viacheslav Ponomariov.

Los insurgentes prorrusos acusaron a los inspectores (tres alemanes, un polaco, un danés y un checo, además de un intérprete alemán) de espiar para la OTAN, y únicamente liberaron a un sueco al segunda día por motivos de salud y por tratarse de un país neutral.

Por su parte, Ponomariov, al que Moscú alabó su «humanismo» y «coraje» por liberar a los rehenes bajo el fuego enemigo, aseguró que los rehenes no habían corrido peligro.

«Los hemos entregado en uno de los puestos de control del bando enemigo. Hemos hecho todo lo que dependía de nosotros para garantizar su seguridad. Como les prometí, celebramos mi cumpleaños ayer y se marcharon. Eran mis invitados», dijo el rebelde.

Mientras, el Ejército ucraniano, reforzado con la Guardia Nacional y, según los prorrusos, por efectivos de la organización ultranacionalista Sector de Derechas, prosiguieron su ofensiva para retomar los bastiones rebeldes de Slaviansk y Kramatorsk.»Avanzamos en Kramatorsk. Bajo intenso fuego terrorista. Hay combates», aseguró hace unas horas Arsén Abákov, ministro del Interior ucraniano, en su página de Facebook.

En unas pocas horas y con la ayuda de blindados y francotiradores, lograron retomar el control de la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania y la torre de televisión en Kramatorsk, que suspendió las emisiones de los canales rusos.

«Solo resistimos en la plaza central. El resto ha sido tomado por la Guardia Nacional y (la organización ultranacionalista) Sector de Derechas», aseguró un portavoz insurgente a la agencia oficial rusa RIA-Nóvosti.

Abákov, quien aseguró que Slaviansk está también bloqueada por fuerzas leales a Kiev, ha pedido a la población civil de ambas localidades que no salga de sus casas bajo ninguna circunstancia.

Según el Centro Antiterrorista de Ucrania, cinco soldados habrían muerto en la operación contra los insurgentes que fue lanzada en la madrugada del viernes en Slaviansk, donde el Ejército perdió varios helicópteros.

Además, los prorrusos denunciaron hoy la muerte de unos 20 civiles desarmados que intentaban impedir con escudos humanos el avance del Ejército (Kramatorsk) y de los ultranacionalistas (Slaviansk).

Según los rebeldes, en Kramatorsk los soldados ucranianos efectuaron primero varios disparos de advertencia, pero ante la negativa de los vecinos a desbloquear la carretera habrían comenzado a disparar contra la multitud.

En previsión de ofensivas antiterroristas sobre sus ciudades, en Lugansk los insurgentes han impuesto un toque de queda, mientras en Donetsk ha comenzado la movilización general de milicianos.

Por otra parte, Ucrania declaró dos días de luto por la muerte de 46 personas en Odessa, en su mayoría en el incendio que se declaró en la Casa de los Sindicatos de ese puerto del mar Negro cuando los prorrusos se cobijaron en el edificio tras enfrentamientos violentos con los proucranianos.

La mayoría de víctimas habrían muerto asfixiadas por el humo, mientras ocho habrían perecido al saltar por las ventanas para huir de las llamas, según el Ministerio del Interior local.

«Las autoridades de Kiev no solo son directos responsables, sino que son cómplices directos de esas acciones criminales. Tienen las manos manchadas de sangre», afirmó Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin.

Peskov denunció que con la «connivencia» de Kiev «los radicales y extremistas quemaron vivos a gente absolutamente desarmada».

«Putin siente una profunda indignación con las acciones de las autoridades de Kiev que no cabe interpretar de otra forma que como un crimen», sentenció.

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Ucrania declara la guerra a los radicales que participaron en la revuelta contra Yanukóvich

El Parlamento ordenó hoy el desarme inmediato de las agrupaciones paramilitares que campan a sus anchas en las calles de Kiev y otras ciudades del país; también se autorizó una ley para realizar maniobras conjuntas con tropas de países de la Unión Europea y de la OTAN. 

/ 1 de abril de 2014 / 14:30

Ucrania declaró la guerra a las fuerzas de choque más radicales de la revuelta contra el expresidente Víktor Yanukóvich al ordenar hoy el desarme inmediato de las agrupaciones paramilitares que campan a sus anchas en las calles de Kiev y otras ciudades del país.

La Rada Suprema (Parlamento) aprobó la medida y la justificó con los «numerosos casos de empleo de armas ilegales, que provocaron muertos y heridos».

Radicales de la formación ultranacionalista Sector de Derechas y miembros de las llamadas Autodefensas del Maidán -para muchos, héroes de las protestas que desembocaron en el vuelco de poder en Kiev- deberán dejar las armas que han acumulado desde el inicio de las protestas.

El Maidán (plaza) es el movimiento popular que se levantó contra Yanukóvich en noviembre de 2013 y logró su destitución el 22 de febrero pasado.

Las nuevas autoridades ucranianas han manifestado la voluntad, al menos política, de enfrentarse abiertamente a las formaciones más violentas del Maidán, que hasta ahora no han tenido complejos para dictar sus condiciones al Gobierno y a la Rada.

La gota que colmó el vaso fue el incidente que se produjo anoche en pleno centro de Kiev, cuando un conflicto personal entre un miembro del Sector de Derechas y otro de las Autodefensas acabó en un tiroteo con tres heridos, entre ellos el primer teniente de alcalde de la ciudad, Bogdán Dubas.

Uno de los heridos, miembro de las Autodefensas, se encuentra en estado muy grave tras recibir una herida de bala en el pecho.

El ministro de Interior, Arsén Avákov, que mantiene un pulso personal con el Sector de Derechas, ordenó enseguida a la Policía que rodeara el hotel kievita Dnipro y obligara a los radicales a abandonar el que ha sido desde finales de febrero su cuartel general en el centro de la capital.

Tras varias horas de asedio, los activistas de la formación, transformada recientemente en un partido político, abandonaron el hotel desarmados, mientras que el autor del tiroteo fue detenido.

Poco después, Avákov informó de que en las habitaciones del hotel que ocupaban los radicales se encontraron armas e incluso un artefacto explosivo de fabricación casera.

Hace apenas cinco días, un grupo de exaltados dirigidos por el Sector de Derechas atacaron la Rada con los diputados dentro y exigieron la dimisión del ministro de Interior, al que responsabilizan de la reciente muerte de uno de sus líderes, Alexandr Muzichko.

Tan sólo la apertura de una investigación parlamentaria sobre las circunstancias de la muerte de Muzichko, que falleció al recibir dos disparos en un forcejeo con la Policía cuando iba a ser detenido, aplacó a los ultranacionalistas.

Avákov cargó al día siguiente contra los radicales, a los que calificó de «marginales y traidores» por «buscar excusas para luchar con armas en la mano en el centro de la capital y no con uniformes de militares ucranianos contra los separatistas», en alusión a Crimea, recién anexionada por Rusia.

Muzichko, uno de los líderes más violentos de la formación, se hizo famoso después de la aparición en internet de varios vídeos: en uno se podía ver cómo el activista, kaláshnikov en mano, intimidaba a los diputados de la asamblea regional de Rovno y, en otro, cómo golpeaba, amenazaba y humillaba al fiscal de esa región.

Por otra parte, la Rada Suprema aprobó también hoy una ley que autoriza maniobras conjuntas con tropas de países de la Unión Europea y de la OTAN en su territorio.

Las maniobras, en las que participarán unos 7.000 militares, se desarrollarán entre mayo y noviembre de este año en distintas regiones ucranianas.

«Son preparativos para operaciones internacionales de mantenimiento de la paz y la seguridad, operaciones humanitarias así como de búsqueda y rescate en tierra y en mar y de defensa de nuestro Estado», explicó el ministro de Defensa, Mijaíl Koval.

Occidente se ha mostrado preocupado en reiteradas ocasiones por las supuesta amenaza rusa sobre las regiones del sur y el este de Ucrania, con alta presencia de rusohablantes al igual que Crimea, que entró a formar parte de Rusia el pasado 21 de marzo tras un referéndum para separarse de Ucrania.

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El Gobierno de Unidad Nacional asume el poder en Ucrania

Un Gobierno de Unidad Nacional asumió hoy el poder en Ucrania con el tecnócrata Arseni Yatseniuk como primer ministro, bajo la sombra del depuesto Víktor Yanukóvich.

/ 27 de febrero de 2014 / 18:16

Un Gobierno de Unidad Nacional asumió hoy el poder en Ucrania con el tecnócrata Arseni Yatseniuk como primer ministro, bajo la sombra del depuesto Víktor Yanukóvich que reapareció para recordar que es el presidente legítimo del país.

«Éste será un Gobierno de kamikazes políticos. Estoy seguro de que no nos faltarán las fuerzas. Con nosotros está Dios y Ucrania.

¡Gloria a Ucrania!», afirmó Yatseniuk, de 39 años, tras recibir el apoyo de la Rada Suprema (Parlamento).

Apenas seis días después de la destitución de Yanukóvich por dejación de sus funciones y del triunfo de la revolución tras tres meses de manifestaciones pacíficas que desembocaron en violentos disturbios, Ucrania vuelve a tener Gobierno.

Una mayoría aplastante de 371 diputados de los 417 presentes en la cámara apoyó la candidatura de Yatseniuk, que es el líder del principal partido del país, Batkivschina (Patria), creado por la recién liberada ex primera ministra Yulia Timoshenko.

Tras recibir el respaldo parlamentario, Yatseniuk, uno de los líderes de las protestas contra Yanukóvich, presentó a los miembros del Ejecutivo que marcará los designios de este país hasta las elecciones presidenciales del 25 de mayo.

El Ejecutivo provisional es un cóctel de tecnócratas, activistas opositores y representantes del Maidán, bastión de la oposición desde el pasado 21 de noviembre, conocidos más por su autoridad moral que por sus conocimientos.

Los tecnócratas se encargarán de la Economía, las Relaciones Exteriores y la Defensa, mientras que los representantes del Maidán recibieron como premio las carteras de Cultura, Sanidad y Seguridad Nacional, y posiblemente los departamentos de Anticorrupción y Depuración, que se dedicarán a pedir cuentas al antiguo régimen.

En su discurso programático, Yatseniuk hizo una encendida defensa de la integridad territorial de Ucrania y llamó a la vecina Rusia a no apoyar el separatismo, en particular en la península de Crimea, de mayoría rusoparlante, cuyo Parlamento convocó hoy un referéndum para ampliar su autonomía, que se celebrará también el 25 de mayo.

«Crimea fue, es y será parte de Ucrania», dijo, el nuevo primer ministro, al tiempo que advirtió que «Ucrania utilizará todos los métodos legales y constitucionales para conservar la integridad territorial del Estado».

Yatseniuk no dudó en enarbolar el Memorándum de Budapest de diciembre de 1994 en el que los signatarios -Rusia, EEUU y el Reino Unido- se comprometieron a » respetar la independencia, la soberanía y las fronteras existentes de Ucrania».

Además, abogó por firmar el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE), detonante de las protestas del pasado 21 de noviembre, documento que debería ir acompañado de la exención de visados a los ucranianos que quieran viajar a los países de la UE.

En el ámbito económico, denunció que el antiguo régimen transfirió con destino a paraísos fiscales casi 70.000 millones de dólares en los últimos tres años y que la deuda estatal asciende a 75.000 millones de dólares, el doble que en 2010, cuando Yanukóvich llegó al poder.

«Las arcas del Estado han sido desfalcadas y están vacías. No tenemos otra opción. Habrá que adoptar decisiones muy impopulares, los subsidios serán recortados», dijo y recordó que Ucrania le debe a China 3.000 millones de dólares y a Rusia, 1.800 millones.

Con todo, Yatseniuk se manifestó convencido de que la situación financiera se estabilizará en cuanto llegue el dinero del Fondo Monetario Internacional (FMI).

También se comprometió a organizar unas elecciones presidenciales democráticas con el fin de que Ucrania tenga un jefe de Estado libremente elegido, cargo al que aspiran entre otros el boxeador Vitali Klitschkó, considerado el político con mayor gancho electoral.

Además, entre otras medidas, la Rada aprobó las candidaturas del ministro de Exteriores, el diplomático de carrera Andréi Deshitsia; el ministro de Economía, el profesor universitario, Pável Sheremeta; y del titular de Defensa, el Almirante Ígor Teniuj.

Decenas de miles de manifestantes dieron anoche el visto bueno al Gobierno provisional encabezado por Yatseniuk durante una asamblea popular celebrada en la plaza de la Independencia de Kiev (Maidán).

El destituido presidente, Viktor Yanukóvich, rompió hoy el silencio que mantenía desde que fuera derrocado con un mensaje difundido por la agencia rusa Interfax, que despejó las dudas sobre si el cesado mandatario se encuentra refugiado en territorio de Rusia.

«Me considero el jefe legítimo del Estado ucraniano, elegido por la voluntad libremente expresada de los ciudadanos ucranianos», señala el texto.

Yanukóvich, que ofrecerá mañana en la ciudad rusa de Rostov del Don una rueda de prensa, denunció «amenazas de represalias», por lo que ha tenido que pedir a las autoridades rusas que garanticen su seguridad personal ante acciones extremistas.

Y advirtió que la población del sureste de Ucrania y de Crimea, de mayoría rusohablante, no apoya a las nuevas autoridades de Kiev.

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