Mundo

lunes 12 abr 2021 | Actualizado a 02:03

Guaidó y Maduro se alistan para el duelo del sábado por la ayuda humanitaria

Guaidó anunció que brigadas de voluntarios irán por la ayuda a varios puntos en los estados Táchira (oeste) y Bolívar (sur), limítrofes con Cúcuta (Colombia) y Roraima (Brasil), donde hay centros de acopio, y a Puerto Cabello y La Guaira -los dos principales puertos del país.

/ 20 de febrero de 2019 / 23:10

El presidente Nicolás Maduro y el opositor Juan Guaidó afinaban este miércoles estrategias de cara al duelo del sábado por la ayuda humanitaria: dos conciertos a 300 metros en el límite con Colombia, manifestaciones en toda Venezuela y el control de las fronteras.

Guaidó anunció que brigadas de voluntarios irán por la ayuda a varios puntos en los estados Táchira (oeste) y Bolívar (sur), limítrofes con Cúcuta (Colombia) y Roraima (Brasil), donde hay centros de acopio, y a Puerto Cabello y La Guaira -los dos principales puertos del país.

«Por mar y por tierra… Debemos abrir el canal humanitario sí o sí», aseguró Guaidó, reconocido por 50 países como presidente interino de Venezuela, ante transportistas que le ofrecieron apoyo para las caravanas que irán por las medicinas y alimentos.

Pero el gobierno ordenó la suspensión de los zarpes en todos los puertos del país y ordenó además el cese de los vuelos privados y comerciales -además del cierre marítimo- con Aruba, Bonaire y Curazao, isla donde también se acopia ayuda.

«Es un show que lo único que procura y pretende es la intervención (militar) de Venezuela», declaró la vicepresidente Delcy Rodríguez, al anunciar el cierre de fronteras con Curazao.

Guaidó, también jefe legislativo, convocó a manifestaciones para acompañar las caravanas y una movilización a las guarniciones militares. El gobierno, igualmente, llamó a sus seguidores a marchar.

«A pesar de que nos apunten con armas (….) no nos da miedo, con el pecho descubierto seguimos en la calle, exigiendo por la libertad de toda la Venezuela», dijo Guaidó, a quien este miércoles el presidente brasileño Jair Bolsonaro le garantizó en Twitter que la ayuda será puesta a su disposición.

Conciertos pro-Guaidó y pro-Maduro

Un día antes del día «D» se hará en Cúcuta, en un extremo del puente binacional Tienditas, el concierto «Venezuela Aid Live» para recaudar 100 millones de dólares de ayuda, organizado por el multimillonario Richard Branson y al que acudirán los presidentes colombiano, Iván Duque, y chileno, Sebastián Piñera.

En contrapartida, el gobierno anunció conciertos el jueves, viernes y sábado, en el otro extremo del mismo puente, bloqueado por militares venezolanos con camiones de contenedores, y que comunica a Cúcuta con Ureña, en Táchira.

«Lo que hagan del otro lado de la frontera es problema de ellos (…) Nosotros defenderemos nuestro territorio», dijo este miércoles a la prensa el dirigente chavista Darío Vivas a la entrada del puente.

Una multitud es esperada para el concierto en Cúcuta, que contará con artistas de la talla de los españoles Alejandro Sanz y Miguel Bosé, el dominicano Juan Luis Guerra, los colombianos Carlos Vives y Juanes, y el puertorriqueño Luis Fonsi.

Aún no se anunciaban los participantes del concierto chavista, llamado ‘Hands off Venezuela’ (Manos fuera de Venezuela) y que inicialmente se realizaría en el puente Simón Bolívar, principal paso peatonal binacional que comunica a San Antonio de Táchira -a 15 km de Ureña- con Cúcuta.

«No descartamos nada»

Pero la gran incógnita es cómo pasarán la carga si Maduro, respaldado por la Fuerza Armada, ha rechazado la ayuda por considerarla una «limosna» y la puerta a una invasión militar estadounidense.

«Señores de la Fuerza Armada tienen tres días para ponerse de lado de la Constitución. Esta ayuda es para salvar vidas», aseguró Guaidó.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no descarta una acción armada en Venezuela, y el lunes advirtió a los militares que siguen apoyando a Maduro que «lo perderán todo».

Altos mandos militares de Estados Unidos y Colombia aumentaron la presión este miércoles sobre los militares venezolanos en un encuentro en Miami en el que les pidieron «hacer lo correcto» y permitir el ingreso de ayuda humanitaria el sábado a su país.

«Cada día esto es más arrecho (duro), todo más caro. Tienen que dejar entrar la ayuda. Hay mucha gente muriéndose, por que no consigue medicina», dijo Richard Quintero, de 19 años, en el puente Simón Bolívar.

Angustiados por la escasez y la voraz hiperinflación, todos los días pasan cientos de venezolanos también por algunos de los 30 pasos ilegales que, según la policía colombiana, conectan Venezuela con Cúcuta.

«No descartamos absolutamente nada», dijo Guaidó, al ser consultado si la ayuda puede pasar por esos caminos.

«Control de daños»

Por la frontera con Colombia «entra y sale todos los días mercadería por las narices de las autoridades de los dos países, por la montaña, por la trocha, por el río. No hay forma de controlar a esa gente si lleva una bolsa de ayuda humanitaria», aseguró el analista Luis Vicente León.

Maduro, que también enviará a Cúcuta alimentos y atención médica gratuita, anunció que este miércoles llegan 300 toneladas de medicinas compradas a los rusos, tras las 933 toneladas que ingresaron la semana pasada, vendidas por China, Rusia y Cuba.

«Es un «damage control» (control de daños). El gobierno no tiene como ganar esta partida, está buscando minimizar los daños», opinó León.

Amnistía Internacional llamó este miércoles a Maduro a reconocer la grave crisis socioeconómica y permitir la ayuda humanitaria.

Guaidó, quien dice esperar que los brigadistas sean un millón, fijó para el ingreso de la ayuda el día en que cumple un mes de haberse autoproclamado como presidente encargado, luego de que el Congreso declarara a Maduro «usurpador». (20/02/2019)

Comparte y opina:

Guaidó y Maduro se alistan para el duelo del sábado por la ayuda humanitaria

Guaidó anunció que brigadas de voluntarios irán por la ayuda a varios puntos en los estados Táchira (oeste) y Bolívar (sur), limítrofes con Cúcuta (Colombia) y Roraima (Brasil), donde hay centros de acopio, y a Puerto Cabello y La Guaira -los dos principales puertos del país.

/ 20 de febrero de 2019 / 23:10

El presidente Nicolás Maduro y el opositor Juan Guaidó afinaban este miércoles estrategias de cara al duelo del sábado por la ayuda humanitaria: dos conciertos a 300 metros en el límite con Colombia, manifestaciones en toda Venezuela y el control de las fronteras.

Guaidó anunció que brigadas de voluntarios irán por la ayuda a varios puntos en los estados Táchira (oeste) y Bolívar (sur), limítrofes con Cúcuta (Colombia) y Roraima (Brasil), donde hay centros de acopio, y a Puerto Cabello y La Guaira -los dos principales puertos del país.

«Por mar y por tierra… Debemos abrir el canal humanitario sí o sí», aseguró Guaidó, reconocido por 50 países como presidente interino de Venezuela, ante transportistas que le ofrecieron apoyo para las caravanas que irán por las medicinas y alimentos.

Pero el gobierno ordenó la suspensión de los zarpes en todos los puertos del país y ordenó además el cese de los vuelos privados y comerciales -además del cierre marítimo- con Aruba, Bonaire y Curazao, isla donde también se acopia ayuda.

«Es un show que lo único que procura y pretende es la intervención (militar) de Venezuela», declaró la vicepresidente Delcy Rodríguez, al anunciar el cierre de fronteras con Curazao.

Guaidó, también jefe legislativo, convocó a manifestaciones para acompañar las caravanas y una movilización a las guarniciones militares. El gobierno, igualmente, llamó a sus seguidores a marchar.

«A pesar de que nos apunten con armas (….) no nos da miedo, con el pecho descubierto seguimos en la calle, exigiendo por la libertad de toda la Venezuela», dijo Guaidó, a quien este miércoles el presidente brasileño Jair Bolsonaro le garantizó en Twitter que la ayuda será puesta a su disposición.

Conciertos pro-Guaidó y pro-Maduro

Un día antes del día «D» se hará en Cúcuta, en un extremo del puente binacional Tienditas, el concierto «Venezuela Aid Live» para recaudar 100 millones de dólares de ayuda, organizado por el multimillonario Richard Branson y al que acudirán los presidentes colombiano, Iván Duque, y chileno, Sebastián Piñera.

En contrapartida, el gobierno anunció conciertos el jueves, viernes y sábado, en el otro extremo del mismo puente, bloqueado por militares venezolanos con camiones de contenedores, y que comunica a Cúcuta con Ureña, en Táchira.

«Lo que hagan del otro lado de la frontera es problema de ellos (…) Nosotros defenderemos nuestro territorio», dijo este miércoles a la prensa el dirigente chavista Darío Vivas a la entrada del puente.

Una multitud es esperada para el concierto en Cúcuta, que contará con artistas de la talla de los españoles Alejandro Sanz y Miguel Bosé, el dominicano Juan Luis Guerra, los colombianos Carlos Vives y Juanes, y el puertorriqueño Luis Fonsi.

Aún no se anunciaban los participantes del concierto chavista, llamado ‘Hands off Venezuela’ (Manos fuera de Venezuela) y que inicialmente se realizaría en el puente Simón Bolívar, principal paso peatonal binacional que comunica a San Antonio de Táchira -a 15 km de Ureña- con Cúcuta.

«No descartamos nada»

Pero la gran incógnita es cómo pasarán la carga si Maduro, respaldado por la Fuerza Armada, ha rechazado la ayuda por considerarla una «limosna» y la puerta a una invasión militar estadounidense.

«Señores de la Fuerza Armada tienen tres días para ponerse de lado de la Constitución. Esta ayuda es para salvar vidas», aseguró Guaidó.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no descarta una acción armada en Venezuela, y el lunes advirtió a los militares que siguen apoyando a Maduro que «lo perderán todo».

Altos mandos militares de Estados Unidos y Colombia aumentaron la presión este miércoles sobre los militares venezolanos en un encuentro en Miami en el que les pidieron «hacer lo correcto» y permitir el ingreso de ayuda humanitaria el sábado a su país.

«Cada día esto es más arrecho (duro), todo más caro. Tienen que dejar entrar la ayuda. Hay mucha gente muriéndose, por que no consigue medicina», dijo Richard Quintero, de 19 años, en el puente Simón Bolívar.

Angustiados por la escasez y la voraz hiperinflación, todos los días pasan cientos de venezolanos también por algunos de los 30 pasos ilegales que, según la policía colombiana, conectan Venezuela con Cúcuta.

«No descartamos absolutamente nada», dijo Guaidó, al ser consultado si la ayuda puede pasar por esos caminos.

«Control de daños»

Por la frontera con Colombia «entra y sale todos los días mercadería por las narices de las autoridades de los dos países, por la montaña, por la trocha, por el río. No hay forma de controlar a esa gente si lleva una bolsa de ayuda humanitaria», aseguró el analista Luis Vicente León.

Maduro, que también enviará a Cúcuta alimentos y atención médica gratuita, anunció que este miércoles llegan 300 toneladas de medicinas compradas a los rusos, tras las 933 toneladas que ingresaron la semana pasada, vendidas por China, Rusia y Cuba.

«Es un «damage control» (control de daños). El gobierno no tiene como ganar esta partida, está buscando minimizar los daños», opinó León.

Amnistía Internacional llamó este miércoles a Maduro a reconocer la grave crisis socioeconómica y permitir la ayuda humanitaria.

Guaidó, quien dice esperar que los brigadistas sean un millón, fijó para el ingreso de la ayuda el día en que cumple un mes de haberse autoproclamado como presidente encargado, luego de que el Congreso declarara a Maduro «usurpador». (20/02/2019)

Comparte y opina:

Maduro contraataca ante ofensiva de Guaidó por el control de PDVSA

PDVSA, otrora una de las cinco mayores petroleras del mundo, está colapsada por la caída de su producción (1,1 millones de barriles diarios, la más baja en 30 años), la corrupción, el default, la falta de inversiones y las sanciones estadounidenses.

/ 15 de febrero de 2019 / 01:53

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, respaldado por unos 50 países en la ONU, recibió apoyo de la justicia -de línea oficialista- para contrarrestar la ofensiva de Juan Guaidó por el control de la estatal petrolera PDVSA.

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenó un proceso de «enjuiciamiento penal» contra 15 ejecutivos que el Parlamento, presidido por Guaidó, nombró el miércoles para formar cuatro nuevas juntas administradoras ad hoc en PDVSA y sus filiales en Estados Unidos.

Reconocido también por 50 países como presidente interino de Venezuela, Guaidó, de 35 años, celebró los nombramientos como «un paso adelante en la reconstrucción de PDVSA».

El Congreso de mayoría opositora nombró en Citgo Petroleo Corporation, filial de PDVSA en Estados Unidos, a Luisa Palacios, Ángel Olmeta, Édgar Rincón, Luis Urdaneta, Andrés Padilla y Rick Esser. Además, a las juntas directivas de PDVSA, de PDV Holding Inc y Citgo Holding Inc.

El TSJ consideró que todos fueron nombrados por un Legislativo en desacato, cuyas decisiones son «nulas», y que los designados incurren en delitos de «usurpación», «corrupción», «delincuencia organizada» y «terrorismo».

La resolución del TSJ dispuso el inicio de los trámites para el traslado a Venezuela de los acusados, la mayoría de los cuales están en Estados Unidos, al tiempo que ordenó congelar sus cuentas.

Colapso petrolero

Las designaciones del Legislativo buscan inhabilitar a las directivas designadas por el gobierno de Maduro, pero de momento se desconoce cómo operarán las empresas con esa situación.

El anuncio del TSJ se produjo apenas horas después que la fiscalía abriera una investigación a los nuevos directivos de PDVSA y Citgo, que incluye además a embajadores designados por Guaidó en una decena de países.

Maduro había advertido que quienes aceptaran nombramientos «ilegales» iban a enfrentarse a la justicia.

PDVSA, otrora una de las cinco mayores petroleras del mundo, está colapsada por la caída de su producción (1,1 millones de barriles diarios, la más baja en 30 años), la corrupción, el default, la falta de inversiones y las sanciones estadounidenses.

Estados Unidos congeló cuentas y activos venezolanos -cuyo control entregó a Guaidó-, y desde el 28 de abril embargará la vital exportación de crudo venezolano a su mercado. Caracas cifra en 30.000 millones de dólares el daño a la economía por el «bloqueo estadounidense».

La petrolera, que financia 96% del presupuesto del país, exporta a Estados Unidos cerca de la mitad de su producción, lo que representa 75% de su flujo de caja.

Pero, según la agencia estadounidense de Energía (EIA), las compras de crudo venezolano totalizaron 117.000 barriles por día la semana pasada, cinco veces menos que los 587.000 de la semana cerrada el 25 de enero.

«La ayuda entra sí o sí»

La ONU está dividida entre la cincuentena de países que apoyan Guaidó y los que apoyan a Maduro.

El gobierno venezolano anunció el jueves en Nueva York la creación de un grupo de unos 50 países como Rusia, China e Irán para defender la Carta de las Naciones Unidas ante la posibilidad de una invasión militar de Estados Unidos.

Maduro sostiene que Venezuela es centro de una lucha geopolítica, en la que Washington busca apropiarse de su petróleo usando a Guaidó como «títere».

Estados Unidos envió ayuda humanitaria para los venezolanos a la frontera con Colombia, pero el gobierno socialista la rechaza al considerarla la vía a una intervención.

«La ayuda humanitaria entra sí o sí, la usurpación cesa sí o sí, porque hay un pueblo decidido», aseguró este jueves Guaidó en un encuentro con trabajadores.

Guaidó asegura que esa asistencia ingresará el 23 de febrero, cuando cumplirá un mes de haberse autojuramentado luego de que el Parlamento declarara a Maduro «usurpador» al denunciar su reelección como «fraudulenta».

Delegados de Guaidó anunciaron el jueves en la sede de la OEA haber recaudado más de 100 millones de dólares en ayuda para su país en las últimas tres semanas.

Por otra parte, el multimillonario británico Richard Branson organiza un concierto para el 22 de febrero en Cúcuta, con artistas internacionales, con el que espera recaudar otros 100 millones de dólares.

El sitio del evento anuncia artistas como el venezolano Nacho, el español Alejandro Sanz, los intérpretes colombianos Carlos Vives y Juanes, la brasileña Anita, el español Miguel Bosse y el británico Peter Gabriel.

El gobierno anunció a la vez la llegada de cerca de 1.000 toneladas de medicinas e insumos médicos provenientes de Cuba y China, tras lo que Guaidó acusó a Maduro de mentir sobre un «bloqueo».

El 25 de febrero se reunirá en Bogotá el Grupo de Lima (Canadá y 13 países de Latinoamérica) para dar su apoyo al opositor.

El país con las mayores reservas petroleras vive la peor crisis de su historia reciente, que ha provocado el éxodo de unos 2,3 millones de venezolanos desde 2015, según la ONU. (14/02/2019)

Comparte y opina:

Guaidó rechaza diálogo que le propone Maduro y llama a protesta

Ante cientos de seguidores en la plaza central de Chacao (este de Caracas), Guaidó, jefe del Parlamento de mayoría opositora, rechazó negociar, al referirse a iniciativas planteadas por México y Uruguay.

Guaidó es aclamado por las calles de Caracas.

/ 25 de enero de 2019 / 23:19

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se declaró este viernes dispuesto a reunirse con el líder opositor, Juan Guaidó, autoproclamado mandatario interino, quien casi en simultáneo aseguró que no se prestará para un «falso» diálogo.

«Estoy comprometido con el diálogo nacional. Hoy mañana y siempre estaré comprometido y listo para ir donde haya que ir. Yo, personalmente, si tengo que ir a encontrarme con este muchacho (Guaidó) voy», aseguró Maduro en rueda de prensa en el Palacio de Miraflores.

Ante cientos de seguidores en la plaza central de Chacao (este de Caracas), Guaidó, jefe del Parlamento de mayoría opositora, rechazó negociar, al referirse a iniciativas planteadas por México y Uruguay.

«La represión, cuando no les da resultado, se convierte en falso diálogo (…) Debe tener muy claro el mundo y este régimen: pa’falso diálogo aquí nadie se presta», advirtió Guaidó en su primera aparición pública desde que se autojuramentó el miércoles. «íPresidente!», coreaban sus seguidores.

Este viernes, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que su gobierno está «en la mejor disposición de ayudar» en un diálogo, si Maduro y Guaidó lo solicitan.

Maduro, de 56 años, reiteró sus denuncias de un golpe de Estado en marcha orquestado por Estados Unidos. «Golpe sería si me llevan, eso es un golpe», reaccionó el opositor, al comentar la posibilidad de ser apresado.

Guaidó se autoproclamó presidente interino invocando el artículo 233 de la Constitución, que señala que hay vacío de poder con la renuncia, incapacidad mental, muerte del presidente o abandono del cargo, un punto polémico pues el Congreso ya lo declaró así en 2017, aunque sus decisiones son anuladas por la Corte Suprema.

«Calle para rato»

El jefe legislativo, de 35 años, convocó a una «gran movilización» la próxima semana tras las multitudinarias marchas opositoras y oficialistas del miércoles, durante las cuales 26 personas murieron y unas 350 fueron detenidas.

«Aquí hay gente en la calle para rato, hasta que logremos que cese la usurpación, un gobierno de transición y elecciones libres», dijo Guaidó, al señalar que la fecha será precisada el domingo.

Sin convocatoria concreta, Maduro, por su parte, llamo a la «rebelión popular contra el golpe de Estado»: «Pueblo a la calle».

Como parte de su hoja de ruta, Guaidó ofreció amnistía a militares que ayuden con una transición, buscando quebrar el sostén de Maduro, la Fuerza Armada, que el jueves lo reconoció como su comandante y denunció un golpe de Estado en curso.

«Llegó el momento de ponerse del lado de la Constitución, de ponerse del lado del pueblo», les dijo Guaidó a los militares.

Aseguró que también trabaja para que llegue ayuda humanitaria al país y proteger los activos venezolanos en el exterior. El jueves, Estados Unidos anunció una ayuda de 20 millones de dólares para entregar a Venezuela «en cuanto sea posible».

Seguirá venta de petróleo

A solicitud de Washington, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá el sábado para abordar la crisis venezolana. Asistirá el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, y el canciller venezolano, Jorge Arreaza.

Pompeo nombró a Elliott Abrams, un diplomático que trabajó con el presidente republicano Ronald Reagan en Centroamérica, como emisario para «restaurar la democracia» en Venezuela.

Tras autoproclamarse mandatario, Guaidó recibió el respaldo de Estados Unidos, Canadá y una decena de países latinoamericanos. Maduro obtuvo por su parte el apoyo de sus aliados Rusia, China, Turquía, Nicaragua, Bolivia y Cuba, mientras México y Uruguay le mantuvieron el reconocimiento.

La Unión Europea (UE) se prepara para urgir al presidente a convocar «inmediatamente» elecciones. Algunos de sus socios, como Alemania y España, proponen reconocer a Guaidó.

En respuesta a la postura de Washington, Maduro rompió relaciones, dio 72 horas -que se cumplen el sábado- a los diplomáticos estadounidenses para dejar el país. Desafiando esa orden, Guaidó dijo que la embajada estadounidense se mantendrá abierta.

Maduro también anunció el cierre de la embajada y consulados en Estados Unidos, pero aclaró este viernes que le seguirá vendiendo crudo. stados Unidos compra a Venezuela un tercio de su deprimida producción petrolera de 1,3 millones de barriles diarios -fuente del 96% de divisas-.

Según analistas, Trump podría considerar congelar activos de Venezuela e imponer sanciones petroleras, lo que socavaría «seriamente» al gobierno, señaló la consultora Capital Economics.

«Si no nos compran papa, ni cebolla, ni pollos, ni petróleo lo venderemos en otro lado», señaló, advirtiendo que buscarán otros mercados en caso de que Trump tome esas medidas.

Estados Unidos, la UE y una decena de países latinoamericanos no reconocieron el segundo mandato que inició Maduro el 10 de enero por considerar fraudulenta su reelección.

El agravamiento de la crisis ocurre en medio de la debacle económica de Venezuela, con su petrolera declarada en suspensión de pagos y una hiperinflación que el FMI calcula llegará a 10.000.000% este año. (25/01/2019)

Comparte y opina:

Maduro inicia nuevo gobierno en una Venezuela colapsada

La Unión Europea (UE), Estados Unidos y el Grupo de Lima -de 14 países-, desconocieron la reelección del heredero de Hugo Chávez  en los comicios del pasado 20 de mayo.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, habla durante una conferencia de prensa, donde advirtió al Grupo de Lima que tomaría medidas enérgicas si no rectificaban su posición en 48 horas. Foto: AFP

/ 10 de enero de 2019 / 12:21

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, asumirá este jueves un segundo período de seis años, considerado ilegítimo por gran parte de la comunidad internacional, con un país en crisis y cada vez más aislado.

Maduro, de 56 años, jurará ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y no en el Congreso, único poder no oficialista, en una ceremonia prevista para las 10.00 locales (14.00 GMT).

Coincidiendo con la investidura, la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrará una sesión extraordinaria para abordar la situación de Venezuela.   La Unión Europea (UE), Estados Unidos y el Grupo de Lima -de 14 países-, desconocieron la reelección de Maduro en los comicios del pasado 20 de mayo, adelantados por la oficialista Asamblea Constituyente y boicoteados por la oposición, que los consideró un fraude.

La UE y el Grupo de Lima -excepto México- no enviarán representantes a la ceremonia, a la que acudirán los presidentes de Bolivia, Cuba, El Salvador y Nicaragua y delegados de otros países aliados como China, Rusia y Turquía.

Heredero político del líder socialista Hugo Chávez (1999-2013), el exchofer de bus y exsindicalista gobierna con mano fuerte tras haber sacado del juego a sus adversarios, con el control institucional y el apoyo de los militares, a quienes dio enorme poder económico.

«Agonía» o «prosperidad»

«Yo soy presidente», se lee en afiches que cuelgan en céntricas calles de Caracas, adonde el oficialismo movilizará este jueves a sus partidarios.

No obstante, la desesperanza y resignación se palpan en muchos venezolanos, asfixiados por la peor crisis que haya sufrido en su historia moderna el país con las mayores reservas petroleras del mundo.

«Esto va a alargar más la agonía que hemos vivido en los últimos años. Todo ha decaído gravemente, los bienes y servicios básicos cada día son más inalcanzables. Nos sentimos atados de manos», dijo a AFP la enfermera Mabel Castillo, de 38 años.

Expertos auguran un agravamiento de la debacle socioeconómica. Además de la escasez de comida y medicinas, los venezolanos lidian con una una hiperinflación que según el FMI alcanzará 10.000.000% en 2019.

En lo que considera la migración más masiva de América Latina en décadas, la ONU calcula que 2,3 millones de venezolanos salieron del país desde 2015 y estima que esa cifra subirá a 5,3 millones en 2019.

Durante el gobierno de Maduro, la economía se redujo a la mitad y se contraerá 5% en 2019, según el FMI; además, el país y su petrolera cayeron en default y la producción de crudo, fuente de 96% de los ingresos, se redujo a 1,4 millones de barriles diarios, la más baja en 30 años.

Pero el presidente promete bienestar: «Me comprometo a realizar los cambios que hacen falta en Venezuela para (…) la prosperidad económica», dijo el miércoles.

Sin cambio en el horizonte

Su reelección provocó una seguidilla de sanciones de Estados Unidos y la UE contra el círculo de poder, y los analistas prevén mayor presión internacional, en momentos en los que se afianzan en América Latina gobiernos conservadores.

En la víspera de su investidura, el mandatario socialista advirtió al Grupo de Lima que tomará medidas diplomáticas «enérgicas» si en 48 horas no rectificaba su posición sobre Venezuela.

Con el apoyo de Washington y la excepción de México, el Grupo de Lima -en el que ya debutó el gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro- emitió el 4 de enero una declaración en la que le pidió no tomar posesión y pasar el poder al Parlamento, lo que Maduro calificó de intento de golpe de Estado.

Previo a la investidura, el Legislativo, que celebró el comunicado del Grupo de Lima, lo declaró «usurpador», se proclamó como único poder legítimo y anunció que impulsará un «gobierno de transición».

«Si la Constituyente, para enfrentar el golpe de Estado, la sedición y la ilegalidad de la asamblea burguesa decidiera en algún momento adelantar las elecciones (de 2020) al Parlamento: íAmén!», amenazó Maduro.

Los analistas no ven cambios en el horizonte, con una oposición fracturada y disminuida, y una población frustrada y temerosa de movilizarse en las calles, que opta por abandonar el país.   «Si bien el inicio del nuevo mandato profundizará ligeramente el aislamiento, es poco probable que altere significativamente la dinámica de la política interna», aseveró Eurasia Group.   No obstante, previendo que se estreche el cerco y continúen las sanciones, Maduro se ha acercado más a sus aliados, entre los que se cuentan además Irán y Corea del Norte. (10/01/2018)

Comparte y opina:

Sanciones y rechazo internacional tras reelección de Maduro

El gobernante de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto que prohíbe a los ciudadanos de su país comprar obligaciones de deuda venezolana, incluida de la estatal PDVSA

Autoridades del Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) anuncian los resultados de las elecciones presidenciales.

/ 22 de mayo de 2018 / 03:33

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recibió este lunes una primera andanada de sanciones económicas de Estados Unidos y el rechazo internacional tras su cuestionada reelección en comicios desconocidos por la oposición.

El gobernante de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto que prohíbe a los ciudadanos de su país comprar obligaciones de deuda venezolana, incluida de la estatal PDVSA, en momentos en que el país petrolero está asfixiado por una profunda crisis económica.

Washington, que tilda de «dictador» a Maduro, había prometido más temprano «rápidas medidas económicas y diplomáticas», tras tildar de «farsa» la votación del domingo.

«Estas medidas van a estrangular a la economía venezolana y en particular al régimen», aseguró el internacionalista Carlos Romero. Para el politólogo Luis Salamanca, el «círculo se está estrechando».

El Grupo de Lima (Canadá y 13 países latinoamericanos) llamó a consultas a sus embajadores en Caracas, acordó «reducir el nivel de las relaciones diplomáticas» y actuar para bloquear fondos internacionales a Venezuela.

«No nos importa lo que opinen», dijo el jefe de campaña de Maduro, Jorge Rodríguez, al denunciar una «agresión orquestada por Estados Unidos» y la «derecha venezolana» para desestabilizar al presidente.

«A esos gobiernos (…) les invitamos reflexionar y a recomponer relaciones de respeto mutuo», escribió en Twitter el canciller Jorge Arreaza.

Ese bloque, Estados Unidos y la Unión Europea habían adelantado que desconocerían los resultados apoyando a la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que boicoteó los comicios por considerarlos fraudulentos.

En contraste, el presidente ruso, Vladimir Putin, felicitó a Maduro, sumándose a sus aliados Bolivia, Cuba, China y El Salvador, que pidieron respetar los resultados.

Maduro, de 55 años, tuvo 68% de sufragios contra 21% del exchavista Henri Falcón, quien consideró el proceso «ilegítimo» y pidió repetir la votación, acusando al gobierno de «compra de votos» y «chantaje» con los programas sociales.

«Los escenarios están cantados: tensión política, radicalización, represión, desconocimiento internacional masivo, agudización de las sanciones y clímax de la crisis económica», apuntó el analista Luis Vicente León.

Venezuela sufre la peor crisis de su historia reciente: el FMI estima la caída del PIB en 15% y la hiperinflación en 13.800% para 2018. Su producción de crudo cayó al peor nivel en 30 años.

La abstención alcanzó un récord de 54%, y Maduro, reelegido por seis años, perdió poco más de un millón de votos frente a su elección en 2013.

Los venezolanos soportan la falta de comida y medicinas, el alto costo de vida con un ingreso mínimo que solo da para medio kilo de carne, y el éxodo de cientos de miles.

«Mi pensión de vejez no me alcanza para nada. Espero que el gobierno mejore la economía», dijo este lunes a AFP Miguel Medina, de 61 años, en una estación del metro de Caracas.

Maduro atribuye la debacle a una «guerra económica de la derecha» aliada con Washington, que ha sancionado a unos 60 jerarcas venezolanos.

Estados Unidos, al que Venezuela vende un tercio de su producción de crudo, ya había prohibido a los estadounidenses negociar deuda del país sudamericano, en default parcial, y amenaza con un embargo petrolero.

«Me dedicaré por entero a la recuperación de la economía», prometió Maduro, al proclamar su victoria.

Maduro confía en China y Rusia, pero un «gobierno, considerado ilegítimo, no tendrá capacidad de maniobra ni en finanzas internacionales ni en diplomacia», advirtió el analista Andrés Cañizalez.

Tras la votación, Maduro convocó a un «diálogo», pero el Frente Amplio, que reúne a la MUD y a organizaciones sociales, lo descartaron.

«No vamos a caer en estrategias dilatorias que pretenden mantener como un hecho aceptado el fraude de ayer», señaló Omar Barboza, presidente del Parlamento de mayoría opositora.

Pero la oposición, que exige unas «verdaderas elecciones» este año, está profundamente dividida. Falcón se apartó de la MUD para lanzar su candidatura y no logró quitarse el estigma de «traidor», que también le cargan del lado del chavismo.

«Falcón no logró ni ganarle a Maduro ni a la MUD. Vendrán las recriminaciones mutuas, los intentos por capitalizar la abstención», aseguró Salamanca.

Para los expertos, el desafío de la oposición es reunificarse en torno a «una estrategia» que quiebre al chavismo, en el poder desde hace casi dos décadas.

Una «implosión» representa el «mayor riesgo» de Maduro -quien cuenta con el respaldo de la cúpula militar-, si cada vez más funcionarios se sienten acorralados por las sanciones, opinó León.

El analista Benigno Alarcón consideró que, cercado, el gobierno podría radicalizar su sistema político. Diego Moya-Ocampos, del IHS Markit (Londres), no descarta nuevas protestas. (21/05/2018)

Comparte y opina: