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domingo 24 ene 2021 | Actualizado a 01:50

Sinaloa recibe sin ilusiones de cambios la condena del ‘Chapo’ Guzmán

Cerca de caseríos hechos con tablas de madera, se encuentra el cementerio Jardines de Humaya donde muchos narcotraficantes están enterrados. Es famoso por sus mausoleos extravagantes que llegan a tener hasta tres pisos, aire acondicionado y hasta puertas de vidrio blindado.

Una estatua del narcotraficante mexicano Joaquín "El Chapo" Guzmán, se exhibe en venta cerca de un busto del narco-santo Jesús Malverde, en su capilla en Culiacán, estado de Sinaloa, en el noroeste de México, el 16 de julio de 2019. Foto: AFP

/ 17 de julio de 2019 / 15:26

Un aire de sarcasmo recorre Sinaloa, cuna del legendario capo mexicano, Joaquín "El Chapo" Guzmán, ante la sentencia de cadena perpetua que recibió este miércoles en Estados Unidos. En esta árida región aseguran con sonrisa de resignación que ni la violencia ni el tráfico de drogas disminuirán.

En el imaginario popular de Sinaloa, un cártel que surgió en la década de 1980 y que lleva el nombre de ese estado del noroeste mexicano, todavía gravita la figura de "El Chapo" y su exsocio Ismael "El Mayo" Zambada, aún prófugo.

Pese a los escalofriantes testimonios expuestos durante el histórico juicio y la sentencia de por vida más 30 años adicionales impuesta este miércoles por un juez en Nueva York, algunos en Sinaloa siguen creyendo que "El Chapo" hizo construir escuelas, iglesias, caminos y que en suma fue un benefactor. Incluso le restan responsabilidad en asesinatos y secuestros.

"Yo pienso que no (fue justo). También fue una buena persona, que ayudó a personas necesitadas", dijo a la AFP Lupita Ramos, una ama de casa de 46 años, tras conocer la noticia. La mujer habla frente al altar del mítico Jesús Malverde, conocido coloquialmente como "El Santo de los Narcos", un lugar saturado de fotografías y notas de agradecimientos, en el centro de la capital estatal, Culiacán.

Al lado de un busto de Malverde, quien según la leyenda era un bandido que robaba a los ricos para dar a los pobres al estilo de Robin Hood, una mujer limpiaba el martes una estatuilla de yeso de Guzmán: la cara en alto, un rifle AK47 en rieste, vestido con camisa rosa y pantalones azules.

Para el ferrocarrilero Juan Antonio Orozco, de 39 años, el tráfico de drogas no va a terminar con el perpetuo encarcelamiento de Guzmán. "Veo difícil que se termine… cae uno y sale otro, son cosas de nunca acabar", dice mientras aguarda afuera de la capilla.

"Se veía", que esa sería la sentencia, "por todo el tráfico que ha habido, y las muertes y todo eso y era de esperarse que Estados Unidos" quería ese fallo, dice cabizbajo, pero luego levanta un poco la voz para decir que en Culiacán "lo respetan porque ayuda a la gente".

Tumbas con aire acondicionado

Pero a pesar de las supuestas obras públicas en Sinaloa impulsadas por el capo, quien según la justicia estadounidense debería tener por lo menos unos 12.000 millones de dólares en sus arcas, la brecha de desigualdad es impactante.

Cerca de caseríos hechos con tablas de madera, se encuentra el cementerio Jardines de Humaya donde muchos narcotraficantes están enterrados. Es famoso por sus mausoleos extravagantes que llegan a tener hasta tres pisos, aire acondicionado y hasta puertas de vidrio blindado.

Ahí una fachada de piedra beige decora el sepulcro de Ernesto Guzmán, uno de los hermanos de "El Chapo", cuyo interior está repleto de globos y flores. Dos pequeños autos de piedra adornan las esquinas de las cornisas.

Según Miguel Ángel Vega, periodista del diario semanal local Ríodoce, con la captura y extradición del narcotraficante que protagonizó dos espectaculares fugas de cárceles mexicanas, la violencia y el tráfico de drogas "no se acabó" y su muy probable sentencia de cadena perpetua no cambiará eso.

Dos cadáveres con el tiro de gracia aparecieron este miércoles al lado del Río Culiacán, muy cerca de una avenida rápida de esta ciudad de cerca de 700.000 habitantes.

Hay "20 Chapos"

"El cartel de Sinaloa no es 'El Chapo', el cartel de Sinaloa no es 'El Mayo', el cartel de Sinaloa es un grupo de por lo menos 20 líderes", asesta Vega, experto en narcotráfico.

"En Culiacán existen 20 Chapos, y hay uno que está allá [preso en Estados Unidos], pero es como la cereza en el pastel, como el que está allá es el que se infló o el que se dijo en los medios de comunicación que es el responsable de todo esto, que es el responsable de que los jóvenes en Estados Unidos consuman drogas", su proceso ha sido el más explotado mediáticamente, dice.

Joaquín "El Chapo" Guzmán se forjó una leyenda alimentada por "narcocorridos" que relatan sus hazañas, y riquezas reseñadas en la revista Forbes, que en 2011 lo incluyó en su lista de las mayores fortunas del mundo, con más de 11.000 millones de dólares.

Dos años después, la Comisión Anticrimen de Chicago lo nombró enemigo público número uno de la ciudad y lo comparó con Al Capone, mientras que se convirtió en el narcotraficante más buscado por la DEA.

Y el mito sigue creciendo. En la víspera de la audiencia de sentencia, al lado de la catedral, un hombre que calzaba unos huaraches (sandalias) con pies callosos y quemados por el sol, aseguró que el hombre que fue extraditado en enero de 2017 a Estados Unidos no es "El Chapo".   "Tiene mucho dinero, puede hacer lo que sea, incluso puede comprar uno o dos dobles… El que tienen allá no es, él verdadero Joaquín Guzmán debe andar paseando ahorita por aquí", dice sonriente el campesino antes de alejarse sin dar su nombre. (17/07/2019)

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México muestra video de la fuga del capo «El Chapo» Guzmán

/ 15 de julio de 2015 / 11:52

Las autoridades mexicanas exhibieron la noche del martes un video de la fuga del capo narcotraficante Joaquín «El Chapo» Guzmán a través de un agujero en la ducha de su celda de un penal de máxima seguridad.

Las imágenes, registradas por una cámara de seguridad, inician a las 20H50 del pasado sábado con «El Chapo», vestido con uniforme, aparentemente orinando en su minúscula celda.   Luego echa un vistazo al suelo de la ducha, que está separado del resto del lugar por un pequeño tabique que impide la visibilidad de la cámara.

El capo empieza a dar vueltas de forma nerviosa por la celda mientras mira varias veces el suelo de su baño. En las imágenes, de poca calidad, se observan pocos objetos en la celda, entre ellos uno brillante del tamaño de un Ipad.

En un momento, el reo se sienta en la cama para cambiarse de calzado, vuelve a caminar hacia su ducha, se agacha y desaparece por un agujero que no es visible en el video.   Son las 20H52 y uno de los capos más poderosos del planeta se acaba de esfumar por segunda vez de un penal de máxima seguridad mexicano.   El gobierno, que ha sufrido una humillación internacional, decidió difundir este video tres días después de la fuga, mientras mantiene una cacería contrarreloj para capturar a su, otra vez, enemigo público número uno.    

Comportamiento «normal»

A pesar de los movimientos del capo previos a la fuga, el comisionado nacional de seguridad, Monte Alejandro Rubido, dijo que su comportamiento era «normal en un interno que pasa largas horas en estas condiciones».

Rubido exhibió otro video en el que se aprecia el conducto de más de 10 metros de altura en el que el narcotraficante, de 58 años, descendió en escalera hasta el túnel que lo condujo hasta una aislada y precaria construcción fuera del penal.

En este pasadizo, de 1,5 kilómetros de longitud, había una motocicleta modificada para transportarse por un carril.

El comisionado reiteró que la celda de Guzmán tenía dos «puntos ciegos» por motivos de «privacidad» y dijo que el tabique de la ducha evitó que los supervisores de las cámaras de la prisión pudieran detectar el movimiento de fuga.

En su explicación, el comisionado no detalló cuánto tiempo transcurrió entre que Guzmán se escapó de la celda número 20 y que los vigilantes se dieron cuenta de su ausencia y lanzaron la alarma.

Centenares de soldados se desplegaron en los alrededores del penal -a 90 km de la capital mexicana-, en regiones vecinas y suspendieron los vuelos en el aeropuerto más cercano.

Rubido señaló, no obstante, que se investiga si los protocolos de alerta se siguieron correctamente.

Custodios «retenidos»

Guzmán, uno de los narcotraficantes más poderosos del mundo, ya se había escapado en 2001 de otro penal de máxima seguridad.

Su recaptura en febrero de 2014 fue presentada como un gran éxito del gobierno de Enrique Peña Nieto.

El mandatario, que en el momento de la segunda fuga estaba volando a Francia para una visita de Estado, ordenó también una «profunda investigación» sobre la posible complicidad de funcionarios y trabajadores del penal.

Un total de 34 empleados de esta cárcel, considerada hasta ahora como la más segura del país, fueron interrogados.

El martes, una fuente de la fiscalía general dijo a la AFP que 12 de ellos ya han sido liberados y los otros 22 están ahora formalmente «retenidos» porque «el ministerio público presume alguna participación» en la huida.

El secretario (ministro) de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, reconoció el lunes que Guzmán «tuvo que haber contado con la complicidad de personal y/o funcionarios» de El Altiplano.

La fuente de la fiscalía no detalló si el director de la prisión, quien fue destituido el lunes, está entre los empleados liberados o retenidos.

En su intento por reconstruir esta fuga que ha tenido impacto mundial, las autoridades han tomado declaración a 17 internos de la prisión, a dos abogados del narcotraficante y al propietario de la construcción donde desembocaba el túnel.

Comparecencia ante Congreso

En medio de la indignación desatada en México, el Congreso federal citó el jueves a Osorio Chong y a otros altos funcionarios para que den explicaciones sobre la fuga de «El Chapo», quien vuelve a ser uno los hombres más buscados del mundo.

En Estados Unidos también hay cargos judiciales contra «El Chapo» y algunos expertos en seguridad señalaron que la fuga podría generar problemas bilaterales, ya que México rechazó su extradición.

El martes, Osorio Chong se reunió con el embajador estadounidense, Anthony Wayne, y ambos acordaron reforzar la colaboracion para atrapar al narcotraficante.

«El Chapo» lideró durante años sangrientas batallas contra cárteles rivales para dominar las rutas de tráfico de droga a Estados Unidos y los mercados locales de consumo.   El gobierno ha ofrecido una recompensa de 60 millones de pesos (3,8 millones de dólares), el doble de las decretadas para los criminales más buscados, por información que conduzca hasta el nuevo escondite de «El Chapo».

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