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jueves 26 nov 2020 | Actualizado a 04:59

Vizcarra dice que deja la presidencia de Perú ‘con la frente en alto’

"Salgo del palacio de gobierno como entré hace dos años ocho meses: con la frente en alto", dijo Vizcarra ante la prensa, rodeado de sus ministros, en el patio de la casa de gobierno

Martín Vizcarra tras abandonar el Congreso de su país.

Por AFP

/ 9 de noviembre de 2020 / 23:12

El destituido presidente peruano Martín Vizcarra declaró este lunes que deja el poder «con la frente en alto» y descartó entablar acciones legales para resistir la decisión del Congreso de removerlo del mando por «incapacidad moral».

«Salgo del palacio de gobierno como entré hace dos años ocho meses: con la frente en alto», dijo Vizcarra ante la prensa, rodeado de sus ministros, en el patio de la casa de gobierno, anunciando que se marchará de inmediato a su vivienda particular.

El Congreso de Perú destituyó a Vizcarra al cierre de un segundo juicio político en menos de dos meses, tras denuncias de que había recibido sobornos cuando era gobernador de la región sureña de Moquegua en 2014.

«Directamente y como Martín Vizcarra no voy a tomar ninguna acción legal» para resistir la destitución, declaró Vizcarra, quien vestía pantalón vaquero y camisa blanca.

«No quiero que de ninguna manera se pueda entender que mi espíritu de servicio al pueblo haya sido tan solo una voluntad de ejercer el poder», añadió, afirmando que demostrará la «falsedad» de las acusaciones en su contra en las investigaciones que debe hacer la fiscalía.

«Me voy con la conciencia tranquila y el deber cumplido», agregó Vizcarra, quien ha gozado de niveles récord de popularidad en sus 32 meses de gobierno, lo que se reflejó con marchas y cacerolazos en su apoyo en Lima y otras ciudades luego de ser destituido.

La moción de destitución fue aprobada por 105 votos, 19 en contra y cuatro abstenciones, superando ampliamente los 87 votos necesarios, al cierre de una maratónica sesión plenaria de casi ocho horas.

(09/11/2020)

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Maradona, un ‘genio’ para el árbitro tunecino que no vio la ‘mano de Dios’

En el minuto 51 de un partido con muchos componentes geopolíticos entre Inglaterra y Argentina, Maradona metió el balón en el arco del guardameta inglés Peter Shilton con su puño izquierdo.

Foto: elconfidencial.com

Por AFP

/ 26 de noviembre de 2020 / 00:55

El árbitro tunecino Ali Bennaceur se acuerda de cada gesto del «genio» Diego Maradona durante el partido que dirigió el 22 de junio de 1986, cuando el argentino marcó contra Inglaterra dos tantos que han quedado en la historia del fútbol, uno con la mano y el otro una «obra de arte».

En el minuto 51 de un partido con muchos componentes geopolíticos entre Inglaterra y Argentina, Maradona metió el balón en el arco del guardameta inglés Peter Shilton con su puño izquierdo.

«No vi la mano, pero me entró la duda», recuerda Ali Bennaceur, que fue el primer tunecino en arbitrar un partido a esa altura en un Mundial, una tarea hasta entonces reservada esencialmente a colegiados europeos o sudamericanos.

«Se puede ver en las imágenes, reculé para saber la opinión de mi segundo, el búlgaro Dotchev, y cuando me confirmó que estaba bien, acordé el gol», cuenta a la AFP.

Esta decisión, muy criticada en la época, le valió comentarios racistas de comentaristas deportivos, pero fue tomada «aplicando todas las consignas de la FIFA», estima.

«Ya había arbitrado un partido entre la URSS y China en 1985. Yo era el hombre de las misiones difíciles para la FIFA, estaba preparado para este tipo de partidos», señala el tunecino, que estaba secundado por árbitros del países “neutrales”: además de Dotchev, fallecido en 2017, un costarricense y un maliense.

«La FIFA nos había dado consignas claras y nos había recordado que si cada uno de nosotros éramos muy reconocidos en nuestros países respectivos, en el Mundial había que buscar el punto de vista de los colegas mejor colocados», explica el exárbitro central.

«La FIFA me dio una nota de 9,4 en ese partido. Hice lo que debía hacer, pero hubo una confusión, Dotchev indicó después que había visto dos brazos, y no sabía si era el de Shilton o el de Maradona», dice.

Orgullo del árbitro

El mayor «orgullo» de Bennaceur fue haber acompañado la increíble carrera de Maradona en el segundo gol del partido, que fue catalogado como el mejor del siglo.

Tras salir solo del centro del terreno, Maradona llegó hasta portería, esquivando a todos los rivales que salían a su paso, adversarios que intentan por tres veces hacerle caer, al punto de que tocó el césped.

«En cada ocasión que se levantó, yo estaba detrás de él», recuerda el tunecino de 76 años, que continuó arbitrando al más alto nivel hasta 1991.

«Me había preparado a pitar penal en caso de acción peligrosa sobre Maradona, y pensaba que tras 50 metros de esfuerzos iban a derribarlo, pero la pelota acabó en la red de Shilton», añade.

«Tengo el orgullo de haber participado en esa obra de arte, y Maradona se acordaba muy bien de ello cuando vino a verme en 2015» con ocasión de una visita a Túnez, donde rodó un anuncio publicitario, indica.

El jugador le dedicó una camiseta: To my dear Amigo Ali, bajo la mirada de las cámaras, y pasó la tarde en el domicilio del árbitro en Túnez, que le recibió con la jelabia, la ropa típicamente del país.

«Pasamos un momento agradable. Le dije que ese día no era Argentina la que ganó, sino él, Maradona», afirma el exárbitro.

«Fue un genio, una leyenda del fútbol. Yo, como árbitro, no me permitía cerrar los ojos ni un segundo siguiéndolo, ya que era capaz de hacer cualquier cosa», concluye.

(26/11/2020)

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Opinión

Un Maradona fascinado por los líderes de la izquierda, falleció el mismo día que Fidel

Castro le regaló su chaqueta verde oliva y recordó que en su primer encuentro, 18 años antes, le había obsequiado su gorra militar autografiada. Maradona mostró el tatuaje en su pierna izquierda: una imagen de Fidel. "Caramba, es un honor", dijo el sorprendido interlocutor.

Diego Armando Maradona, junto a Fidel Castro y Hugo Chávez. Foto: AFP

Por AFP

/ 26 de noviembre de 2020 / 00:39

Calificó al líder cubano Fidel Castro como su «segundo padre», y en su vida llena de metáforas, la última fue que Diego Maradona falleció el mismo día que el líder cubano.

Fue amigo del venezolano Hugo Chávez y jugó al fútbol con el exmandatario boliviano Evo Morales: la rebeldía juvenil de Diego Maradona se convirtió con el tiempo en fascinación por la izquierda latinoamericana en el poder.

«Siempre tuvimos muy buena relación, muy buena amistad. Desde el primer día que viniste aquí con tu niña» en 1987, le recordó Castro a Maradona en una entrevista en 2005 que el mismo ídolo del fútbol le hizo para su programa televisivo La Noche del 10.

Castro le regaló su chaqueta verde oliva y recordó que en ese primer encuentro, 18 años antes, le había obsequiado su gorra militar autografiada. Maradona mostró el tatuaje en su pierna izquierda: una imagen de Fidel. «Caramba, es un honor», dijo el sorprendido interlocutor.

La entrevista ocurrió un año después de que Maradona terminara en Cuba un tratamiento de recuperación de sus adicciones iniciado en 2000, con muchas idas y venidas. «Fidel me abrió las puertas cuando en mi país muchas clínicas me las cerraban», agradeció el “10”.

Se habían conocido el 28 de julio de 1987, al año siguiente de la consagración mundialista de Diego en México-1986, al ser premiado como «mejor deportista del año», elegido en una encuesta de la agencia cubana Prensa Latina.

El “10” no era un hombre de izquierda y debieron mediar dos periodistas argentinos, Carlos Bonelli y Pablo Gionto, para convencerlo de ir al país caribeño a recibir el premio.

Habría otras visitas y una década más tarde, Diego se tatuaba al Che Guevara en el brazo, al cumplirse 30 años de la muerte del guerrillero argentino-cubano.

Al morir Castro en 2016, Maradona asistió a los funerales.

«Murió el más grande, Fidel Castro nos dejó. Me agarró un llanto terrible porque fue como un segundo padre. Yo viví cuatro años en Cuba y Fidel me llamaba a las dos de la mañana para hablar de política o de deporte», declaró Maradona en aquel momento.

«El tren del ALBA»

En 2015, días antes de la llegada a Cuba del «Pelusa» para grabar el programa «De Zurda» en Telesur, la cadena multiestatal latinoamericana para la que fue comentarista en dos Mundiales, Castro le mandó una misiva.

«Gracias a mis conversaciones contigo en los años más brillantes de nuestro inolvidable amigo (el fallecido presidente venezolano) Hugo Chávez deduje que el encuentro de Mar del Plata no podía ser olvidado. Hugo recordó a Estados Unidos que había otra América», escribió Castro en la carta del 11 de enero de 2015.

Se refería a la IV Cumbre de las Américas que sesionó en la ciudad argentina de Mar del Plata en noviembre de 2005 y en la que los presidentes latinoamericanos impidieron la conformación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), impulsada por el mandatario estadounidense George W. Bush.

Bajo la consigna «No al ALCA», miles de militantes llenaron un estadio de Mar del Plata. Muchos habían llegado desde Buenos Aires en el «Tren del ALBA», entre ellos el mismo Maradona, que estuvo al lado de Chávez durante todo el acto. También viajó Evo Morales, quien poco después sería electo presidente de Bolivia.

Maradona fue invitado varias veces a Caracas y solo tuvo palabras de elogio para «el comandante». «Estoy con Chávez a muerte», decía.

Al cumplirse en 2018 cinco años del fallecimiento del presidente venezolano, el exfutbolista le dedicó un mensaje por Instagram. «El recuerdo más lindo del mundo es cuando (Chávez) me agarró la mano en Mar del Plata, y me dijo: ‘Tú te quedas a mi lado…'», escribió.

Su respaldo se prolongó con el presidente Nicolás Maduro. Como entrenador de Gimnasia La Plata, se le vio salir a la cancha a menudo con una gorra con los colores de la bandera venezolana, identificada con el chavismo.

Fútbol en alturas

«Hoy se hizo justicia», escribió el exjugador en noviembre de 2019 cuando excarcelaron al expresidente Luiz Inacio Lula Da Silva tras 19 meses preso. Tiempo antes publicó «Lula querido el Diego está contigo!».

Fiel a sus amistades, Maradona llegó a disputar en La Paz un partido amistoso con Evo Morales para respaldar el derecho de Bolivia de jugar en los 3.600 metros de altitud de La Paz, que la FIFA quería impedir.

«Lamento el golpe de Estado orquestado en Bolivia. Sobre todo por el pueblo boliviano, y por Evo Morales, una buena persona que trabajó siempre por los más humildes. #EvoElMundoEstaContigo», expresó en 2019 en Instagram al caer el gobierno de Morales.

En Argentina, este «soldado peronista» como se autodefinió, se alineó con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) y con el actual presidente Alberto Fernández, cuyo gobierno decretó tres días de luto nacional.

(26/11/2020)

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Alcalde de Nápoles propone rebautizar el San Paolo con el nombre de Maradona

Maradona guió al Nápoles a sus dos únicos títulos de la Serie A (1987 y 1990), lo que le convirtió en una leyenda para todos los napolitanos.

Por AFP

/ 26 de noviembre de 2020 / 00:15

El alcalde de Nápoles Luigo de Magistris propuso que el Estadio San Paolo de la ciudad del sur de Italia se rebautice con el nombre de Diego Maradona como homenaje al legendario jugador argentino fallecido este miércoles.

«Cambiemos el nombre del Estadio San Paolo a Diego Armando Maradona!!!», escribió De Magistris en Twitter.

El estadio napolitano estaba este miércoles iluminado en honor del exfutbolista del Nápoles, fallecido de un paro cardíaco a los 60 años, y algunos fans se citaron en lo que fue la vivienda de Maradona en su estancia en Italia.

Maradona guió al Nápoles a sus dos únicos títulos de la Serie A (1987 y 1990), lo que le convirtió en una leyenda para todos los napolitanos.

«Diego hizo soñar a nuestro pueblo, redimió Nápoles con su genio», añadió el alcalde. «Diego, napolitano y argentino, nos diste alegría y felicidad. Nápoles te ama», concluyó.

El Nápoles se enfrentará el jueves al Rijeka croata en el Estadio San Paolo en partido de la Europa League.

(26/11/2020)

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Argentina llora a su ‘dios’ Maradona que no pudo ser inmortal

En las calles de Buenos Aires, se lee "Gracias Diego" en los carteles luminosos del tránsito. En balcones, cuelgan banderas argentinas. En el centro, pantallas gigantes de publicidad replican goles maradonianos.

Tristeza en Buenos Aires.

Por AFP y Liliana Samuel

/ 25 de noviembre de 2020 / 22:11

«Es el más grande del mundo. Para mí, es dios en el fútbol», dice Gustavo Caballero, de 33 años, aún incrédulo ante la noticia de la muerte de Diego Maradona, el ídolo argentino que esta vez no pudo vencer a la muerte que lo había acechado en tantas ocasiones.

Alrededor del Obelisco de Buenos Aires, tradicional punto neurálgico de festejos futbolísticos, alrededor de un millar de fanáticos del 10 se convocaron a homenajearlo, a instancias de la Iglesia Maradoniana, esa suerte de credo pagano que rinde culto al excapitán del equipo campeón mundial en México-1986.

«No lo puedo creer. Es como que se me congeló el cuerpo, pasó algo muy pesado por arriba mío», dijo a la AFP Caballero, hincha de San Lorenzo y Chicago.

Muchos allí llevan camisetas auriazules de Boca Juniors, el equipo del que Maradona era fanático y exjugador, pero el 10 trasciende las fronteras de los clubes y dominan los coleres albicelestes.

«Vengo a homenajear al jugador más grande que dio la Tierra. Para el que le gusta el fútbol es un día muy triste. Uno creía que él era uno de los inmortales», se lamentó Ezequiel Cabaña, de 41 años, hincha de River Plate, el archienemigo de Boca. Cabaña lleva a Maradona en el barbijo que protege su rostro, que compró en marzo cuando empezaba el confinamiento por la pandemia del coronavirus.

En las calles de Buenos Aires, se lee «Gracias Diego» en los carteles luminosos del tránsito. En balcones, cuelgan banderas argentinas. En el centro, pantallas gigantes de publicidad replican goles maradonianos.

«Maradoooo, Maradooo», «El que no salta es un inglés», «Maradona es más grande que Pelé», entonan los presentes con fervor futbolero como en la cancha.

«Recordarlo alentando»

«Quiero recordarlo de la mejor manera, como le hubiera gustado a él, alentando, felices, no llorando», dice Elda Gori, hincha de Boca de 43 años.

«Gracias D10S», dice en una enorme bandera colgada de la reja que rodea al Obelisco. Un hombre de camiseta albiceleste apoya su mano sobre una foto de Diego, le deja una flor y llora. «Estoy destrozado», es lo único que logra decir.

La última ovación estruendosa a Maradona se la dio la Bombonera el 7 de marzo pasado, cuando ingresó al estadio como DT de Gimnasia La Plata que enfrentó a Boca el día en que el xeneize salió campeón del torneo local.

La noticia de la muerte del 10 impacta de lleno en el estado de ánimo de los argentinos, ya muy golpeados por la pandemia del coronavirus y la crisis, en un país donde el fútbol es religión. «Tremenda noticia, otro dolor para este 2020 de mierda», dijo Isabel Puente, de 70 años.

«Hoy es un mal día, un día muy triste para todos los argentinos», resumió el presidente Alberto Fernández al canal TyC Sports, luego de decretar tres días de duelo.

«Imposible apagar tanto fuego»

En otro punto de la ciudad, en el estadio Diego Maradona del club Argentinos Juniors, donde «Pelusa» dio sus primeros pasos en el fútbol, otro millar de personas acudió a rendir su homenaje. Allí, un mural del 10 se convirtió en un altar improvisado en los que entre sollozos iban dejando rosas rojas, velas blancas y camisetas albicelestes con el número 10.

«Imposible apagar tanto fuego», rezaba una pancarta junto a una copa del mundo de fantasía. «Gracias por tanta magia… y ahora qué hacemos sin vos?», decía otra, junto a una foto enmarcada en madera adornada con un rosario de perlas.

«Hoy se me destrozó un sueño», dijo a la AFP Claudia Ramírez, una comerciante que acudió al estadio apenas salió del trabajo. «Yo soñaba con conocerlo en persona, para mí era como un tío que nunca conocí. Ahora será en el cielo que nos encontraremos», dijo esta mujer de 36 años, mientras su hijo, de 6, colocaba un dibujo de coloridos corazones en la ofrenda.

«Se fue el último dios pagano», sostuvo Daniel Ojeda, un cirujano plástico de 56 años que es fan de Maradona desde niño y dijo inspirarse de sus «quirúrgicas jugadas».

A su lado, un puñado de niños y jóvenes perseguían un balón entre los gritos y aplausos de la muchedumbre.

Alrededor de la Bombonera en la Boca, el estadio de Gimnasia en La Plata (60 km al sur) y el de Newell’s en Rosario (300 km al norte) también se reunieron hinchas a llorarlo.

A las 10 de la noche, un atronador homenaje de aplausos y bocinazos, estalló en Buenos Aires, en honor al ’10’.

Desde que Maradona alzó la copa en México-1986 y deslumbró al mundo con su zurda, no paró de despertar pasiones en su país. No fue solo la conquista deportiva, además se erigió en símbolo del desafío al poder establecido. Su estilo provocador y rebelde sumó adeptos pero también enemigos, contra los que supo usar su lengua filosa con ingenio burlón.

Nadie en Argentina olvida sus dos goles a Inglaterra en cuartos de final (2-1) de aquel mundial en México: el primero, la célebre «mano de Dios», como el mismo bautizó su tanto anotado con la mano, y el segundo, una carrera prodigiosa con el balón pegado al pie considerado como el mejor gol de la historia de los mundiales.

Un triunfo con gusto a revancha para los argentinos, a cuatro años de la dolorosa derrota bélica a mano de los ingleses en las Islas Malvinas.

(25/11/2020)

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Biden exige respetar su victoria y Trump insiste en hablar de fraude

El presidente saliente sigue negando su derrota en las elecciones de hace tres semanas; una actitud que no tiene antecedentes. Y lo hace aún cuando el lunes dio luz verde para la transición hacia la asunción de su sucesor el 20 de enero.

Joe Biden y Donald Trump

/ 25 de noviembre de 2020 / 21:16

Joe Biden advirtió el miércoles que los estadounidenses no aceptarán que se desconozca su victoria en las elecciones presidenciales mientras que Donald Trump siguió denunciando sin pruebas un supuesto fraude e instó a sus partidarios a «revertir» el resultado de los comicios.

Los estados clave han estado certificando sus resultados a favor del exvicepresidente demócrata. Una a una, las acciones legales del equipo de Trump fracasan, a veces rechazadas con impaciencia por los jueces por falta de mérito. Pero Trump no cede.

El presidente saliente sigue negando su derrota en las elecciones de hace tres semanas; una actitud que no tiene antecedentes. Y lo hace aún cuando el lunes dio luz verde para la transición hacia la asunción de su sucesor el 20 de enero.

En una escena curiosa, el mandatario republicano habló este viernes por el altavoz del teléfono, sostenido por su abogado Rudy Giuliani, a senadores republicanos de la legislatura estatal de Pensilvania.

«Trump, Trump, Trump», gritaba el público.

«Tenemos que revertir la elección», dijo el presidente. «Hicieron trampa. Fue una elección fraudulenta», apuntó, repitiendo varias teorías de conspiración que han sido rechazadas en tribunales en todo el país.

Los resultados de Pensilvania, un estado clave para determinar el desenlace de la votación, fueron certificados oficialmente el martes a favor de Biden.

Ningún fraude masivo quedó demostrado, y Biden se encamina a ser declarado el 46° presidente de Estados Unidos el 14 de diciembre, cuando se reúna el Colegio Electoral que constitucionalmente determina al ganador de la Casa Blanca.

Casi al mismo tiempo que Trump, Biden habló desde su feudo en Wilmington, Delaware. «En Estados Unidos, tenemos elecciones íntegras, justas y libres, y luego respetamos los resultados».

«La gente de esta nación y las leyes del país no aceptarán otra cosa», añadió.

Biden procuró nuevamente marcar sus contraste con Trump. En tono presidencial, pronunció un discurso a la nación en la víspera del Día de Acción de Gracias en el que llamó a poner fin a la «sombría temporada de divisiones» en el país.

Biden no mencionó a Trump por su nombre, pero se refirió claramente a la negativa del presidente a aceptar los resultados de las elecciones.

El presidente electo dijo que la pandemia de covid-19 ha exacerbado las divisiones políticas en Estados Unidos y pidió unidad.

«Nos ha dividido. Nos ha enfurecido. Y nos puso uno contra el otro», dijo. «Sé que el país se ha cansado de la pelea». «Pero debemos recordar que estamos en guerra con un virus, no entre nosotros».

Ningún fraude masivo se ha demostrado durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Y Trump aparece cada vez más aislado, tanto desde las filas de su partido Republicano como entre las grandes voces mediáticas conservadoras, en su «lucha» contra el resultado oficial.

Poco antes, Trump había anunciado en Twitter el indulto de su exasesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, quien se declaró culpable en 2017 de mentir al FBI sobre sus contactos rusos.

Equipo de gobierno

A pesar de su negativa a reconocer abiertamente que perdió, Trump autorizó el lunes por la noche la apertura del proceso de traspaso de mando previsto por ley. Y aunque el presidente saliente y el entrante todavía no se han hablado, Biden se encamina hacia la Oficina Oval de la Casa Blanca.

El visto bueno del gobierno de Trump permitió que el equipo de Biden comenzará a recibir información de primera mano de la administración saliente.

Esto es crucial para permitir que el demócrata organice su llegada a la Casa Blanca sin demasiados contratiempos mientras el país se enfrenta a varias crisis: la pandemia de covid-19, que ha dejado más de 260.000 muertos y devastado el economía, pero también un movimiento histórico de protesta contra el racismo.

Las primeras reuniones sobre el covid-19 tienen lugar el miércoles, según el equipo de Biden. Y el presidente electo debería finalmente tener acceso a información de inteligencia clasificada el lunes.

Es costumbre en Estados Unidos que el futuro mandatario esté al tanto de estas sesiones informativas diarias poco después del anuncio de su victoria.

«No vamos a llegar tan tarde como pensamos», había dicho Biden en NBC el martes, señalando que todavía tiene dos meses para prepararse.

«Estados Unidos está de vuelta» en el escenario mundial, aseguró Biden el martes, al presentar los primeros grandes nombres de su futuro gobierno.

Entre los nominados se contó Antony Blinken, un exalto funcionario de la administración de Barack Obama, de la cual Biden fue vicepresidente, a quien eligió como el próximo jefe de la diplomacia.

La próxima semana se anunciarán nuevos nombres importantes en el gobierno de Biden incluido su equipo de economía.

(25/11/2020)

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