Mundo

lunes 23 may 2022 | Actualizado a 04:26

‘¿De qué vamos a vivir ahora?, se preguntan pescadores afectados por derrame petrolero en Perú

Perú exigió el miércoles a Repsol "resarcir" los daños por el derrame de los 6.000 barriles de crudo, atribuido por la empresa al oleaje causado por la erupción volcánica en Tonga.

Costa peruana afectada por el derrame de petróleo. Foto: Andina.

/ 20 de enero de 2022 / 18:42

«¿De qué vamos a vivir ahora?», se preguntan con pesar los pescadores del Callao, tras el derrame de unos 6.000 barriles de crudo de la petrolera española Repsol en la costa central de Perú, atribuido por la empresa al oleaje causado por la erupción volcánica en Tonga.

Portando redes de pesca y aves marinas muertas por el crudo, cientos de pescadores artesanales de Ventanilla -un distrito situado al norte del puerto del Callao (vecino a Lima)- han acudido durante la semana a las puertas de La Refinería La Pampilla de Repsol, para protestar por los daños en la flora y fauna marinas causados por el derrame ocurrido el sábado.

«De qué vamos a vivir ahora, esa es nuestra preocupación. Hemos perdido nuestra fuente de trabajo y no sabemos cuándo puede acabar esto», dijo a la AFP Miguel Ángel Núñez, quien lideraba la protesta.

«Queremos que reconozcan el daño. El derrame fue causado por una negligencia de los señores» de Repsol, aseguró Núñez.

En la costa de Ventanilla vive una diversidad de peces, como lenguado, lornas y chitas, que son utilizados para preparar ceviches, el plato bandera de este país famoso por su gastronomía.

Perú exigió el miércoles a Repsol «resarcir» los daños por el derrame de los 6.000 barriles de crudo, atribuido por la empresa al oleaje causado por la erupción volcánica en Tonga.

Según la Cancillería, «esta terrible situación ha puesto en peligro la flora y fauna en dos áreas naturales protegidas» que incluyen la Reserva Nacional del Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras, Islotes de Pescadores y la Zona Reservada Ancón.

El Ministerio del Ambiente confirmó que fueron afectados más de 174 hectáreas (equivalentes a unos 270 campos de fútbol) en la franja de playa-litoral, y 118 de superficie en el mar.

«Nos encontramos en un momento muy crítico en materia ambiental. Estamos en uno de los lugares afectados por el derrame de petróleo que ha significado el desastre ecológico más preocupante de la costa peruana en los últimos tiempos», dijo a la prensa el presidente Pedro Castillo tras firmar un decreto que declara de interés nacional la «emergencia» por el cambio climático, en una playa golpeada por el derrame.

«Condenamos el desastre ambiental provocado por la refinería La Pampilla, a cargo de Repsol. El daño ecológico en nuestro litoral es inadmisible. Desde el Estado, se han dispuesto las acciones penales, civiles y administrativas a fin de cautelar la soberanía y bienestar del país», indico luego en twitter el mandatorio.

«¿Qué vamos a hacer?»

«Esta catástrofe no va a ser de uno o cuatro meses va a durar por años. Hoy en día no tenemos trabajo. ¿Qué vamos a hacer?», expresó a la AFP el pescador Roberto Carlos Espinoza.

Unos 1.500 pescadores artesanales se ganan la vida en esta zona. Antes del derrame cada uno conseguía entre 50 a 120 soles diarios (entre 12,2 y 30 dólares).

«El derrame ha afectado toda biomasa de flora y fauna. Ellos han faltado con su plan de contingencia y dejaron avanzar el derrame, por eso están muriendo las aves», agregó Espinoza.

El derrame ocurrió el sábado en la Refinería La Pampilla durante el proceso de descarga del buque tanque «Mare Dorium», de bandera italiana y cargado con 985.000 barriles de crudo. Ese día hubo fuerte oleaje en la costa del Pacífico americano tras la erupción en Tonga.

El derrame se ha expandido a las playas de los distritos de Ancón, Santa Rosa y Chancay por las corrientes marinas.

El Ministerio de Salud identificó que 21 playas del litoral fueron afectadas, y recomendó a la ciudadanía no acudir pues tienen calificación «no saludable».

Dos años para limpiar

Brigadas de trabajadores de Repsol con trajes blancos, botas y guantes estuvieron el miércoles recogiendo el hidrocarburo vertido sobre las orillas y peñascos de la playa Cavero en Ventanilla.

La playa luce cubierta por un gran ‘manto negro’.

Los obreros usan palas y esponjas largas para recoger el petróleo en bolsas de plástico y barriles, mientras decenas de miembros de la Marina custodian.

El olor a hidrocarburos es fuerte.

«Trabajar con esto (petróleo) no es fácil, pero lamentablemente uno necesita el empleo», dijo a la AFP el trabajador Giancarlo Briceño tras sacar una bolsa repleta de crudo.

«Es duro, es bastante tóxico, arde la cara», declaró otro trabajador, Pedro Guzmán, tras lamentar la muertes de las aves marinas.

«Con los equipos adecuados y trabajando de la manera correcta la limpieza demoraría al menos dos años», explicó el científico peruano Marino Morikawa.

La fiscalía peruana abrió una investigación por el presunto delito de contaminación ambiental contra los representantes legales y funcionarios de la refinería. Las multas podrían alcanzar los 34,5 millones de dólares, advirtieron las autoridades.

La empresa Repsol volvió a pronunciarse sobre el derrame y reiteró este jueves en un comunicado que todo fue ocasionado por un «fenómeno marítimo imprevisible para la compañía, provocado por la erupción volcánica en Tonga».

La Pampilla tiene una capacidad de procesamiento de 117.000 barriles diarios, más de la mitad del volumen total de refinación de Perú, según la petrolera española.

Comparte y opina:

Víctimas del ‘carnicero de los Andes’ son sepultadas 37 años después en Perú

Decenas de pequeños ataúdes blancos con los restos de las víctimas, con crucifijos plateados en la cubierta, han sido velados durante dos días en la iglesia del pueblo por sus parientes.

Foto: Andina/ @nutriavalle

/ 20 de mayo de 2022 / 22:59

Los restos de decenas de víctimas del «carnicero de los Andes» fueron sepultados este viernes en un pequeño cementerio de una remota aldea de Perú 37 años después de una emblemática masacre en el marco de la guerra interna (1980-2000).

En la plaza del pueblo de Accomarca, en la región andina de Ayacucho (sureste), se dio el último adiós a las víctimas de la matanza perpetrada por una patrulla del Ejército el 14 de agosto de 1985, entre ellos una veintena de niños.

Decenas de pequeños ataúdes blancos con los restos de las víctimas, con crucifijos plateados en la cubierta, han sido velados durante dos días en la iglesia del pueblo por sus parientes.

«Yo perdí a mi madre y a mis cinco hermanos», dijo con lágrimas a la AFP Teófila Ochoa, quien tenía 11 años y se salvó corriendo al campo aquel fatídico día.

Los soldados comandados por el subteniente Telmo Hurtado mataron y quemaron a casi todos los habitantes de Accomarca, alegando que eran integrantes de la guerrilla maoísta Sendero Luminoso.

Hurtado, apodado «el carnicero de los Andes», cumple una sentencia de 23 años de prisión por la masacre tras ser extraditado desde Estados Unidos. De los 10 militares condenados por la matanza, cinco están prófugos.

«A todos los llevaron en filas, los metieron en tres casas con balacera, bombas y después empezó a arder en llamas. Todos gritaban, fue un terrible momento», relató Ochoa, de 49 años, quien porta una foto en blanco y negro de su madre.

«Pedimos perdón»

Estas exequias que tienen lugar con 37 años de retraso han alterado la apacible vida en Accomarca, situada a casi 3.400 metros sobre el nivel del mar y rodeada de cerros con pinos y eucaliptos. Este viernes amaneció soleada.

Sus 500 habitantes viven del cultivo de cebada, papa, quinua y trigo, y la mayoría solo habla quechua, como sus ancestros.

Los ataúdes recibieron un emotivo homenaje en la plaza, donde se levantó un escenario con fondo blanco e imágenes de las exhumaciones de las víctimas de una fosa común.

«Hemos el día de hoy como gobierno pedido perdón a la víctimas porque consideramos que hechos como estos no se pueden volver a repetir», dijo a la AFP el ministro de Justicia, Félix Chero, tras acompañar por las calles de Accomarca a los ataúdes para su entierro.

No es la primera vez que las autoridades piden disculpas públicas por las atrocidades cometidas durante los años de plomo en Perú.

Sobre los ataúdes de los adultos se colocó una manta andina con granos de maíz, mientras que encima de los cajones de los niños se puso una pelota de trapo.

Foto: Andina/
@nutriavalle

«íJusticia, justicia!»

Florián Palacios, a nombre de la comunidad de Accomarca, reclamó una indemnización del Estado para hacer justicia.

«Estamos viendo una justicia a medias (…) La realidad de la matanza de los militares, es una injusticia, reclamamos al estado indemnización justa», dijo Palacios.

Luego los ataúdes fueron cargados en hombros rumbo al pequeño cementerio del cerro San Cristóbal, desde cuya cima se divisa un fértil valle.

Al grito de «íjusticia!», los familiares marcharon al cementerio al compás de una banda de música andina, cargando flores multicolores y fotografías de sus parientes, en la dura caminata del último adiós.

Vistiendo típicos trajes andinos, sombreros blancos y negros, algunos llevaban puesta una mascarilla en señal de los tiempos de pandemia.

«Estoy alegre por haber recibo los restos de mi mamá, pero mi corazón esta herido. Pido justicia», declaró llorando a la AFP Maura Quispe en el cementerio.

Una placa de mayólicas con los nombres y edades de las víctimas se colocó al ingreso del cementerio.

Muestras de ADN

En los dos últimos días, la fiscalía entregó a los familiares los ataúdes con los restos identificados con muestras de ADN en el local municipal.
Los deudos recibieron el apoyo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para la búsqueda y entierro de sus seres queridos.

«Se ha logrado identificar a 37 personas en las pericias», dijo a la AFP el antropólogo forense Lucio Condori, de la fiscalía. Además, se individualizaron prendas de vestir sin restos humanos pertenecientes a cinco personas.

En enero, la fiscalía había informado de la identificación de «42 víctimas» entre los «69 pobladores ejecutados» en Accomarca, cuyos restos óseos y vestimentas fueron hallados en una fosa común en 2007.

Sin embargo, 80 ataúdes fueron sepultados este viernes en el cementerio porque hay víctimas de otras matanzas, explicó la fiscalía.

«Seguirán esperando»

«Muchos hijos podrán dar cristiana sepultura a sus padres, pero hay hijos que seguirán esperando, porque hay partes [osamentas] que aún no han sido identificadas», indicó a la AFP el alcalde de Accomarca, Fernando Ochoa.

Durante las dos décadas de guerra interna en Perú, los campesinos pobres de los Andes fueron carne de cañón tanto para las guerrillas como para el Ejército.

En 2003 la Comisión de la Verdad y Reconciliación reveló que existían unas 4.000 fosas comunes por el conflicto.

El enfrentamiento dejó unos 70.000 muertos y 21.000 desaparecidos, 40% de ellos en Ayacucho. Dicha región fue el reducto principal de Sendero Luminoso.

Comparte y opina:

Alud sepulta decenas de casas en región de La Libertad en Perú

"íNo! íDios! Se tapó todo", se escucha decir a una persona que grabó el derrumbe del cerro en un video que circula en las redes sociales.

Foto: Andina

/ 15 de marzo de 2022 / 21:53

Un deslizamiento de piedra y lodo de un cerro enterró este martes a decenas de casas en un pueblo andino del norte de Perú, dejando una veintena de desaparecidos.

«íNo! íDios! Se tapó todo», se escucha decir a una persona que grabó el derrumbe del cerro en un video que circula en las redes sociales.

El gobernador de la región norteña de La Libertad, Manuel Llempén, dijo a la radio RPP que «el deslizamiento del cerro ha cubierto, según el informe preliminar, aproximadamente entre 60 y 80 casas. Han sido totalmente cubiertas».

«Tenemos estimado entre 15 y 20 personas aún están desaparecidas», indicó en el pueblo afectado el ministro de Defensa, José Gavidia, el martes en la noche, unas 12 horas después del derrumbe del cerro.

El alud ocurrió hacia las 08.30 locales (13.30 GMT) en el poblado de Retamas, a 2.800 metros sobre el nivel del mar, en el distrito de Parcoy, y según Rolando Capucho, un responsable del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), quedaron al menos 15 personas atrapadas.

De ellas, «se han rescatado a ocho personas», señaló el ministro Gavidia, quien llegó en la tarde al poblado afectado.

Entre los desaparecidos, hay tres niños, indicó por su parte el director de gestión de riesgo del ministerio de Salud, el doctor Jorge Luis Escobar, al canal televisivo N.

El comisario de Retamas, el teniente Carlos Alberto Valderrama, indicó que rescatistas de la policía y bomberos trabajan en la remoción de escombros para ubicar a las personas desaparecidas.

«Hemos logrado rescatar a cuatro personas entre ellas a una ciudadana venezolana que se encontraba atrapada en un mercado. Hasta el momento no hemos encontrado fallecidos», detalló Valderrama por teléfono a la AFP.

Después el ministro elevó a ocho la cifra de rescatados.

«La zona está aislada. Hay grietas en el cerro, tenemos información que se puede producir otro derrumbe», agregó el oficial.

Gavidia explicó que las autoridades han «tenido mucha dificultad para desalojar a la gente, [pues] no querían dejar sus casas» a pesar del riesgo de nuevos deslizamientos.

«Pude salir a tiempo»

Los aludes ocurren con cierta regularidad durante los meses del verano austral en la región andina de Perú, debido a las lluvias estacionales.
El poblado de Retamas, habitado por familias de mineros, está a 16 horas por carretera desde la ciudad de Trujillo, la cabecera regional situada en la costa, 500 km al norte de Lima.

«Pude salir a tiempo, mi casa fue sepultada. El derrumbe nos dejó sin nada», contó a la radio RPP Ledy Leiva, quien pudo salir de su casa con otros cinco integrantes de su familia.

Varias personas atrapadas fueron rescatadas por vecinos que perforaron techos y paredes de las casas sepultadas, antes de que llegaran los rescatistas, informaron medios locales.

El presidente peruano Pedro Castillo anunció el martes en la noche que viajará a Retamas y que su gobierno apoyará a las familias damnificadas por el deslizamiento de tierra.

«Me dirijo a la provincia de Pataz [donde se encuentra Retamas] para verificar in situ la zona afectada por el siniestro ocurrido esta mañana», tuiteó el mandatario tras entregar un mensaje ante el plenario del Congreso.

Castillo había ordenado más temprano que viajaran a la zona el jefe de la Defensa Civil y Gavidia junto con rescatistas.

«Me solidarizo y acompaño el dolor de las familias que vienen sufriendo las lamentables consecuencias del deslizamiento de tierra», escribió en Twitter el arzobispo de Trujillo, Miguel Cabrejos, además presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam).

Cabrejos agregó que el alud «ha traído como consecuencia más nefasta la pérdida de vidas humanas», aunque por ahora las autoridades peruanas no han informado sobre muertos.

En 2009, al menos 13 muertos, entre ellas un niño, dejó un alud que sepultó varias casas en Retamas.

«Ya se había determinado este lugar como zona de alto riesgo», advirtió Miguel Yamazaki, director de Preparación de Indeci.

Comparte y opina:

Repsol promete terminar en marzo limpieza de derrame en costa de Perú

El derrame, calificado como "desastre ecológico" por el gobierno peruano, ocurrió mientras el buque tanque "Mare Doricum", de bandera italiana, descargaba en la refinería de Repsol en La Pampilla

/ 3 de febrero de 2022 / 22:43

La petrolera española Repsol prometió este jueves terminar en marzo la limpieza de la costa central de Perú, afectada por un derrame en el mar de casi 12.000 barriles de crudo, el 15 de enero.

«Estimamos que si las condiciones meteorológicas nos acompañan será a mediados del mes de marzo» que finalice la recuperación de las playas e islas alcanzadas por el crudo, dijo a la prensa el director de Seguridad Medioambiental de la empresa, el español José Terol.

Terol, quien dirige las operaciones de limpieza, explicó que en las zonas costeras de difícil acceso, como acantilados y roqueríos, la limpieza tomará más tiempo.

«A mediados de febrero ya no habrá manchas en el mar. En un escenario optimista los trabajos en la zona de difícil acceso terminarán a finales de marzo», indicó.

El derrame, calificado como «desastre ecológico» por el gobierno peruano, ocurrió mientras el buque tanque «Mare Doricum», de bandera italiana, descargaba en la refinería de Repsol en La Pampilla, Ventanilla, 30 km al norte de Lima. La compañía atribuyó el hecho a la agitación del mar por la erupción volcánica en Tonga.

Repsol permitió este jueves por primera una visita de periodistas a la refinería, donde fue instalado el centro de operaciones de limpieza del derrame, en el que laboran 90 especialistas dirigiendo a casi 3.000 personas en el terreno.

Protesta en refinería

La mancha negra de crudo fue arrastrada por las corrientes marinas hacia el norte hasta unos 140 km de la refinería, según la fiscalía, provocando la muerte de una cantidad indeterminada de peces, aves y mamíferos marinos. Además, dejó sin poder trabajar a cientos de pescadores artesanales y comerciantes de las playas.

Mientras Terol hablaba con la prensa, afuera de la refinería protestaban decenas de comerciantes de Ancón, un popular balneario situado 20 km al norte de la planta, de los más afectados por el derrame.

Los comerciantes alzaban enormes pancartas que decían: «Repsol hazte cargo», «Repsol asesino, las playas de Ancón están de luto».

«El motivo de protesta es que nos ha dejado sin trabajo por culpa de esta contaminación del mar de Ancón», dijo a la AFP Miguel Basurto, mototaxista de 53 años.

«Nos sentimos indignados porque no tenemos nada de respaldo de la empresa Repsol. Ellos se limpian las manos y se van y nos dejan con toda esta contaminación que afecta a los niños y ancianos», declaró por su lado la comerciante Ana Garrido, de 40 años.

Varias protestas han ocurrido frente a la refinería desde el derrame.

Desabastecimiento

El gobierno de Perú ordenó el lunes a Repsol que paralice la carga y descarga de hidrocarburos en buques en el país, medida calificada como «desproporcionada e irrazonable» por la compañía, que advirtió que causar desabastecimiento de combustibles en el mercado interno.

El nuevo jefe de gabinete del presidente peruano Pedro Castillo, Héctor Valer Pinto, afirmó este jueves que está «empezando el desabastecimiento de combustible desde ayer {miércoles], porque La Pampilla no está funcionando por una resolución que tenemos que derogar».

La Pampilla suministraba el 40% del combustible que consume Perú, según Repsol.

«No es mi misión»

El centro de operaciones de Repsol trabaja día y noche para monitorear la limpieza, apoyado por 18 satélites que toman imágenes desde espacio de las manchas de crudo en el mar y playas, según la compañía.

«El operativo alcanza casi las 3.000 personas repartidas de la siguiente manera. Tenemos 2.400 en el lado tierra, 500 en el mar y 90 en centro de operaciones y comando», explicó Terol.

Agregó que hasta ahora ha sido recuperado el 32% del crudo derramado y que dos veces al día especialistas de Repsol sobrevuelan en helicóptero la zona afectada.

«Tenemos equipos para supervisión de los satélites y recuperación de crudo en el mar. Hemos traído más de 200 toneladas de equipos (desde Miami, Alaska y Finlandia) y todo lo que sea necesario para contener el derrame», indicó.

«Estamos trabajando día y noche para resolver y procesar información para tomar las mejores decisiones», añadió Terol, indicando que Repsol ha contratado a 50 empresas extranjeras para esta faena.

Terol declinó hablar sobre las causas de derrame. «No es mi misión trabajar en ese aspecto», dijo escuetamente.

Comparte y opina:

Perú sigue arriba del ring para pelear un billete al Mundial de Qatar

El 'Tigre' Gareca destacó que Perú todavía depende de sí mismo para coronar la hazaña de ir a dos mundiales consecutivos

/ 2 de febrero de 2022 / 18:06

Perú sigue arriba del ring en la pelea por un boleto al Mundial de Qatar-2022 tras empatar 1-1 en casa el martes con Ecuador en partido de la decimosexta fecha del clasificatorio sudamericano.

«Llegar (pelear por clasificar) dependiendo de nosotros es lo que buscábamos. Estamos en la recta final», declaró el seleccionador de Perú, el argentino Ricardo Gareca, luego del duelo del martes en Lima que dejó a la selección inca en el quinto lugar con 21 puntos.

Sin su mejor versión futbolística y con bajas importantes, la blanquirroja rescató un punto ante un rival que estuvo hasta el minuto 69 arriba en el marcador con un «gol de vestuario» (a los dos minutos de juego) de Michael Estrada, que dejó mudos a los casi 40.000 fanáticos peruanos que poblaron el estadio nacional de Lima.

Ecuador, por su lado, quedó en la antesala de clasificar, aunque no pudo asegurar el billete a Qatar, que tuvo en el bolsillo hasta que el peruano Edison Flores envió el balón a la red con un cabezazo en el área chica para igualar el choque.

Brasil lidera el premundial con 39, seguido de Argentina con 35 (ambos clasificados), Ecuador con 25 y Uruguay con 22. Atrás de Perú, quinto con 21 puntos, vienen Chile (19), Colombia (17), la virtualmente eliminada Bolivia (15) y los ya eliminados Paraguay (13) y Venezuela (10).

«El Año del Tigre»

El ‘Tigre’ Gareca destacó que Perú todavía depende de sí mismo para coronar la hazaña de ir a dos mundiales consecutivos, lo que logró en Argentina-1978 y España-1982, y ahora tiene la mirada en la última fecha doble, el 24 y 29 de marzo, frente a Uruguay en Montevideo y Paraguay en Lima.

«Con Uruguay vamos a llegar bastante bien, bastante completos. Perú necesita ganar» en Montevideo, destacó Gareca, quien rescató el crucial punto ante Ecuador mientras miles de peruanos de ascendencia china festejaban en Lima la llegada del «Año del Tigre» en el calendario lunar chino.

Gareca, de 63 años, ha batido varios récords con Perú, entre ellos el de permanencia en el banquillo de la blanquirroja (cumplirá siete años en marzo). En la eliminatoria pasada clasificó a Rusia-2018, el primer Mundial para los incas en 36 años, desde España-1982.

Además, fue subcampeón en la Copa América de Brasil-2019 y cuarto en el torneo continental de 2021, también en Brasil. Los fanáticos peruanos idolatran al argentino, quien en 89 partidos al frente del equipo ganó 36, empató 21 y perdió 32.

«Mientras haya chance, tenemos que pelear todo», dijo el lateral izquierdo Miguel Trauco (Saint Etienne de Francia).

«Este punto se valora y nos agarra motivados para afrontar las siguientes fechas», declaró el volante Renato Tapia (Celta de Vigo).

Hace apenas tres meses Perú estaba en penúltimo lugar de la tabla y se alzaban algunas voces sugiriendo cambiar al entrenador, pero Gareca no perdió la serenidad, llamó a tener fe, prometió enderezar el rumbo y lo está haciendo.

Sufrir como en la campaña a Rusia

El periodista Pedro Canelo, del diario El Comercio, comentó que «como hace cuatro años, la selección nos hace viajar los límites de la máxima felicidad y de una incómoda angustia».

«Como en 2017, no nos sobra nada, todo nos costará el doble. Está película de suspenso no ha terminado. Otra vez lo mejor recién lo vemos en la última escena», agregó.

En la campaña a Rusia-2018, Perú cosechó 26 puntos y en la última fecha obtuvo el derecho para ir a la repesca. Luego selló el billete al Mundial al imponerse ante Nueva Zelanda.

El periodista Christian Cruz, de El Comercio, afirmó que el drama en el equipo es el puesto de 9 (centro delantero), que por años ocupó el ídolo Paolo Guerrero, quien vio el duelo con Ecuador desde un palco del estadio, pues está recuperándose de una lesión.

Su reemplazante, el italo-peruano Gianluca Lapadula, tampoco pudo jugar el martes tras recibir un golpe en la nariz en el duelo anterior, el trunfo 1-0 ante Colombia en Barranquilla el viernes pasado.

«Son cuestiones por resolver para no morir en la orilla de la clasificación. Para enfrentar a Uruguay y Paraguay tal vez se pueda contar con Paolo Guerrero, pero el capitán llegará sin fútbol», advirtió Cruz.

Comparte y opina:

Zoológico atiende a aves marinas rescatadas de derrame de petróleo en Perú

En Perú más de 150 especies de aves dependen del mar para alimentarse y reproducirse.

/ 23 de enero de 2022 / 23:29

Un zoológico de Lima busca salvar aves marinas de especies en peligro de extinción afectadas por el derrame de 6.000 barriles de crudo en la costa central de Perú, atribuido al oleaje causado por la erupción volcánica en Tonga.

Más de 40 aves, entre ellas pingüinos de Humboldt, una especie en peligro de extinción, fueron rescatadas en estado crítico por brigadistas de las playas y reservas naturales de los distritos de Ventanilla, en la provincia del Callao, y Ancón, en Lima.

Las aves bañadas de petróleo fueron llevadas al zoológico Parque de Las Leyendas, en el distrito limeño de San Miguel, donde zoólogos y veterinarios luchan por sacarles el crudo del plumaje y salvarles la vida.

«El pronóstico de las aves es reservado, estamos esperando cómo van día a día. Estamos haciendo un esfuerzo denodado. No es una cosa habitual que esto ocurra y tratamos de hacer lo mejor posible», dijo a la AFP la bióloga Liseth Bermúdez, del Parque de Las Leyendas.

Las aves se encuentran en un ambiente especial del zoológico y cuidadas por veterinarios que las limpian con detergentes especiales para retirar el petróleo. También las alimentan, las hidratan y les practican medicina preventiva con fármacos antifúngicos y antibacterianos.

«Esta (ave) que estamos evaluando ahora no está tan empetrolada, pero sí hemos visto que tiene pérdida de la impermeabilidad, baja condición corporal y está deshidratada por lo que sí amerita, como todos los animales, un control veterinario, un manejo preventivo con antibióticos, antifúngicos y una hidratación y vitaminización», explicó la veterinaria Giovanna Yépez.

«Jamás en la historia del Perú se ha visto una situación similar. No hay precedente de un tipo de derrame en la costa peruana. No creíamos que iba ser de esta magnitud», agregó Bermúdez.

Es de vida o muerte

El biólogo Guillermo Ramos, del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), alertó que si la mancha de petróleo avanza y no se actúa rápidamente seguirán muriendo aves y animales marinos.

«Salvar a la aves es de vida o muerte. Si la mancha de petróleo sigue obviamente va a haber el peligro de más muertes. Las especies de alimentan de crustáceos, peces que ya están contaminados», declaró a la AFP.

Indicó que esta semana brigadistas de Serfor encontraron en las playas y reservas naturales un número indeterminado de aves y nutrias marinas muertas.

En Perú más de 150 especies de aves dependen del mar para alimentarse y reproducirse.

Las aves habitan en los islotes, reservas naturales y a lo largo del litoral.

«Acá ha habido una afectación de todo tipo. Se ha encontrado de todo», comentó Ramos.

Entre las cinco especies de aves rescatadas se encuentran 13 guanay, tres cormoranes, 13 chuitas y seis pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldti), esta última protegida por el Estado peruano.

Juan Carlos Riveros, director científico de Oceana Perú, dijo a la prensa que ciertos componentes del crudo de petróleo, como los hidrocarburos aromáticos, pueden afectar la reproducción de los animales y provocar malformaciones embrionarias, especialmente en aves, peces y hasta tortugas.

Unos 6.000 barriles de crudo se vertieron al mar el sábado 15 de enero mientras un petrolero descargaba en la refinería La Pampilla, propiedad de la petrolera española Repsol y situada en Ventanilla, 30 km al norte de Lima.

Según la empresa, el accidente ocurrió por el oleaje causado tras la erupción volcánica en Tonga, a unos 10.000 km de distancia.

Las corrientes marinas expandieron el crudo a lo largo de la costa a más de 40 kilómetros de la refinería, afectando a 21 playas, según el Ministerio de Salud, que recomendó a la población no acudir a ellas pues tienen calificación «no saludable».

El ministerio del Ambiente confirmó el domingo en un nuevo balance que fueron afectadas más de 180 hectáreas (equivalentes a unos 270 campos de fútbol) en la franja de playas y 713 de superficie en el mar.

También el domingo, decenas de personas de colectivos de defensa de los animales, pescadores y ciudadanos realizaron un plantón de protesta frente a la empresa Repsol en el distrito de Ventanilla. Llevaban carteles con consignas como «Repsol hazte cargo» y «El crimen ecológico no quedará impune».

El derrame ocurrió durante el proceso de descarga del buque tanque «Mare Doricum», de bandera italiana, cuyo zarpe fue prohibido por el gobierno peruano a menos que se presente una carta fianza de unos 39 millones de dólares, o hasta que terminen las investigaciones sobre el vertido.

Comparte y opina: