¿Ver arte en línea puede mejorar el Estado de ánimo?

240 participantes del estudio vieron una exposición de arte interactiva Monet Water Lily de Google Arts and Culture. Al completar un cuestionario, proporcionaron información sobre su estado de ánimo; cuánto placer sintieron al mirar las imágenes y cuán significativa consideraron que era la experiencia. 

Los resultados mostraron mejoras significativas en el estado de ánimo y la ansiedad después de solo unos minutos de visualización.

«La visualización de arte en línea es una fuente sin explotar de apoyo para el bienestar que se puede consumir como pequeños fragmentos de significado y placer». Dice MacKenzie Trupp, primer autor de la Universidad de Viena.

El estudio también encontró que algunos participantes eran más receptivos al arte que otros y podían beneficiarse más. Esta ventaja podría predecirse usando una métrica llamada «capacidad de respuesta estética».

Sensibilidad para que el arte mejore el estado de ánimo

«La capacidad de respuesta estética describe cómo reaccionan las personas ante diversos estímulos estéticos, como el arte y la naturaleza. Los resultados mostraron que las personas con altos niveles de sensibilidad artística y estética se benefician más de la visualización de arte en línea. Esto debido a que tienen experiencias artísticas más placenteras y significativas», explica Edward A. Vessel de MPIEA. Desarrollador de la Evaluación de la Respuesta Estética (AReA).

Los hallazgos de este estudio son particularmente interesantes para las personas que no pueden visitar los museos en persona, como aquellas con problemas de salud. 

Además, los resultados sugieren que las exposiciones de arte interactivas y experiencias en línea similares deben diseñarse teniendo en cuenta las diferencias individuales en la capacidad de respuesta estética. 

Por lo tanto, el estudio amplía la comprensión de los beneficios y las limitaciones del arte en los medios digitales. Y señala el camino para aumentar el potencial de bienestar del arte en línea.

El estudio fue financiado por el proyecto EU Horizon ART*IS. Los resultados ahora se han publicado como un artículo de acceso abierto en la revista Computers in Human Behavior.