Nacional

Thursday 26 Jan 2023 | Actualizado a 21:11 PM

El MAS concentra su programa en la ‘reconstrucción económica’ del país

Inversión pública, manejo de la deuda externa e interna, desempleo e industrialización son los ejes de un “Plan de acción” inmediato, adelantó el candidato Luis Arce Catacora.

/ 17 de septiembre de 2020 / 12:29

El Movimiento Al Socialismo (MAS) presentó este jueves 17 la actualización de su programa de gobierno, bajo la forma del “Plan de acción Vamos a salir adelante. Nuestra mirada para Reconstruir Bolivia”.

La exposición del plan estuvo a cargo del candidato presidencial Luis Arce Catacora.

Partiendo de la premisa de que el gobierno de transición en 10 meses “cambió el modelo económico, reestableció el viejo modelo neoliberal y desechó el modelo comunitario que dio crecimiento económico por 14 años”, Arce enfatizó que la tarea de un gobierno del MAS será la reconstrucción económica.

“Se paralizó la inversión pública y, por tanto, la economía empezó a caer drásticamente, no por la pandemia, sino desde noviembre del año pasado”. Así, el déficit fiscal para este año, adelantó, será de 12,1%, cuando hasta noviembre de 2019 el déficit fiscal era del 5,2%, terminando el año con más del 8%.

Otro gran problema que se deberá encarar, insistió Arce, es el desempleo. “Nosotros dejamos (la tasa de desempleo) más o menos en 4,2% en noviembre del año pasado y ahora el desempleo está casi 12%, quiere decir que el desempleo en este periodo aumentó por tres veces; asimismo fue aumentando la pobreza”, protestó el candidato.

“Todos los avances que habíamos hecho hasta ahora están retrocediendo por la aplicación de malas políticas económicas y sanitarias”.

Adelantó que de ser gobierno impulsará una estrategia adicional de generación de empleo enfocado a las empresas privadas. “Vamos a relanzar con mucha más fuerza nuestro programa de Mi Primer Empleo que tuvo éxito y este gobierno ha desechado”, remarcó.

Un tema aparte en la exposición del plan de acción fue el litio: “Nuestro plan maestro de industrialización del litio con soberanía, es otro de nuestros proyectos estrella. El único partido que garantiza que los bolivianos seguirán en posesión de sus recursos naturales, es el nuestro”, afirmó.

Prometió el desarrollo de “41 industrias relacionadas con el litio”.

En relación al aspecto financiero, el candidato advirtió no solo del incremento acelerado de la deuda externa en manos del gobierno interino, sino también de la deuda interna: “Nadie habla de la deuda que está contrayendo este Gobierno con el Banco Central de Bolivia, poniendo en riesgo nuestra estabilidad económica”, dijo.

Habló de dejar de pagar intereses y capital de la deuda externa por dos años, para destinar estos recursos a proyectos de inversión: “Tenemos que hacerlo prioritariamente para garantizar la producción de empleo en el país, y no redirigir esa deuda para el gasto corriente”.

Arce adelantó algunas medidas, como disminuir el Impuesto del Valor Agregado (IVA), cuando el pago se lo haga con tarjeta de débito o de crédito.

En salud, el candidato señaló que contra el COVID-19 habrá brigadas médicas distribuidas en todo el país, el monitoreo vía WhatsApp para pacientes que manifiesten síntomas leves; “El Estado va a garantizar la provisión e importación de medicamentos y se creara la empresa estatal de fármacos”, prometió.

Sobre educación, adelantó un nuevo congreso educativo. “El Primer Congreso Plurinacional de Educación; aquí necesitamos discutir entre todos y con todos los involucrados qué cosa y cómo vamos a resolver este problema que nos está dejando este Gobierno, la clausura del año escolar y por tanto el retraso que tenemos en el tema educativo”.

“Vemos con cautela todo tipo de propuestas. Sabemos que la propuesta del MAS es la única que ofrece al país alternativas que son ampliamente aceptadas. Estamos atravesando una crisis profunda, económica, que requiere soluciones profundas”, concluyó.

Al final, Arce habló de enmendar los errores que el MAS cometió en su gestión de gobierno: «Hay que aprender de lo bueno y de lo malo que ocurrió en nuestro gobierno. El proceso de cambio debe continuar fortalecido, revitalizado, pero es una necesidad imperiosa si el país quiere salir adelante. Hemos cometido errores y los vamos a enmendar”, dijo.

(17/09/2020)

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Corte-IDH falla en el caso ‘Blas Valencia’

La sentencia fue dada a conocer ayer, tras 20 años de ser presentado el caso.

Blas Valencia, expolicía

Por Iván Bustillos

/ 26 de enero de 2023 / 06:41

Tras 20 años de trámite, ayer la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH) comunicó la sentencia por actos violatorios de los derechos humanos de los procesados en el caso “Blas Valencia” en el gobierno de Jorge Quiroga (2001-2002).

Como resultado del fallo, el Estado boliviano debe indemnizar a 26 personas procesadas en dicho caso. La causa fue presentada por Arturo Rodríguez Tapia a la Comisión-IDH el 8 de enero de 2003, y fue admitida por la misma el 30 de octubre de 2008.

Tras la sustentación que se hizo del proceso, fue recién el 22 de febrero de 2021 que la Comisión- IDH presentó el caso “Blas Valencia” a la Corte-IDH, comunicándose la sentencia ayer.

La Procuraduría, mediante nota de prensa, aseveró que “la sentencia de 142 páginas fue notificada ayer en acto virtual por el presidente de la Corte IDH, Ricardo C. Pérez Manrique.

El caso lleva el apellido del exjefe policial Blas Valencia, quien en 2001 perpetró, junto a una banda delictiva, un atraco armado a una remesa de la empresa Prosegur con el saldo de tres muertos, dos policías y un civil.

“Revisada la sentencia, ésta contiene testimonios y pruebas del uso excesivo de la fuerza y graves atentados contra los derechos humanos de familiares de Blas Valencia y otros procesados por el atraco. En ese entonces ejercía la presidencia por sucesión constitucional, Jorge Quiroga. El comandante general de la Policía, Wálter Osinaga, que dirigió el operativo fue condenado años después por encubrimiento e incumplimiento de deberes en el caso Prosegur II”, rememora la nota.

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Para juez, no se afectó privacidad de Camacho

La causa era contra el ministro de Gobierno, Del Castillo.

Imagen por la que Camacho reclamó ante el juzgado paceño

Por Iván Bustillos

/ 25 de enero de 2023 / 06:30

La Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz negó la acción de protección a la privacidad que interpuso la defensa de Luis Fernando Camacho.

El gobernador cruceño está detenido preventivamente en el penal de Chonchocoro.

“La resolución de la autoridad jurisdiccional fue denegar la tutela”, confirmó Juan Carlos Camacho, abogado del Gobernador.

La audiencia, que se realizó de manera virtual, duró casi tres horas, según registró al agencia estatal de noticias ABI.

La defensa de Camacho utilizó este recurso legal en contra del ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, y del director de Régimen Penitenciario, Juan Carlos Limpias.

Aalegan, presuntamente, la difusión de imágenes de su reclusión “sin autorización” del Gobernador imputado.

Sin embargo, la autoridad jurisdiccional, la Sala Constitucional Primera paceña denegó la acción.

Su respuesta tiene base en el criterio de que debía acudirse a una autoridad con anterioridad.

Camacho fue aprehendido el 28 de diciembre de 2022, en el marco de las investigaciones del caso Golpe de Estado I.

El expresidente del Comité pro Santa Cruz está imputado por el delito de terrorismo tras su audiencia de medidas cautelares y el juez determinó su detención preventiva en el penal de Chonchocoro, ubicado en el municipio de Viacha.

El delito de terrorismo principalmente en el sentido de haber impulsado el derrocamiento de un Presidente electo.

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Congresista peruano llama ‘ese trapo’ a la wiphala y pide que el Ejército intervenga Bolivia

“Cumplido el plazo sin solución, el Ejército del Perú deberá ingresar a Bolivia y ocupar cautelarmente recursos naturales que garanticen una ulterior reparación”, dijo el congresista fujimorista Ernesto Bustamante.

El congresista fujimorista Ernesto Bustamante calificó de “trapo” a la wiphala. Foto: Andina

Por Iván Bustillos

/ 23 de enero de 2023 / 19:46

El congresista fujimorista Ernesto Bustamante calificó de “trapo” a la wiphala que ondean —dijo— “terroristas” peruanos en  ese país y, a su vez, pidió la intervención del Ejército en Bolivia.

El legislador exigió que su gobierno dé un ultimátum a su par boliviano para que deje de “financiar” marchas en Perú. Si Bolivia no responde, que el Ejército peruano invada el país, dijo.

“Cumplido el plazo sin solución, el Ejército del Perú deberá ingresar a Bolivia y ocupar cautelarmente recursos naturales que garanticen una ulterior reparación”, remató Bustamante.

El congresista calificó de “declaraciones hostiles” las alusiones que el presidente Luis Arce hizo en su discurso por los 14 años del Estado Plurinacional. Arce había dicho: “Tenemos al pueblo peruano en una lucha por recuperar su democracia y también por recuperar el derecho a elegir un gobierno que los represente”.

“(Arce) No reconoce al gobierno del Perú, pertenece al partido MAS, cuyo jefe es el narcoterrorista Evo Morales, y luce al lado de su bandera el mismo trapo (whiphala) que ondean los terroristas en el Perú”, posteó el congresista en su cuenta de Twitter.

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El 21 de enero, tras decir que le “da gusto” ver la represión de quienes piden la renuncia de Dina Boluarte, había dicho que ahora se debe “incautar y quemar las banderas bolivianas y wiphalas que ondean los terroristas en sus ‘marchas pacíficas’. Luego habrá que patearlos (a los movilizados) hasta Puno y Bolivia”.

También el viernes 21, el congresista, teniendo a todos los manifestantes peruanos por “comunistas”, invocó militarizar la frontera con Bolivia: “Ahora se requiere que las Fuerzas Armadas del Perú retomen el control de Puno. Hay que cercar y liberar las poblaciones sojuzgadas por los comunistas. No obstante, primero hay que militarizar la frontera con Bolivia —para que no se escape nadie ni entre gente de Evo Morales”.

Coincidentemente, en octubre de 2021, también el líder cívico cruceño Rómulo Calvo había dicho que la wiphala es “un trapo que no nos representa”.

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Urge dialogar la igualdad que deseamos como país

Oxfam trabaja a escala global de desde la perspectiva de la igualdad/desigualdad. En el Informe Bolivia que está a punto de presentar, anuncia no pocos debates

El punto es que en la tarea de superar las desigualdades tienen que estar todos: Estado, liderazgos políticos y la misma ciudadanía

Por Iván Bustillos

/ 15 de enero de 2023 / 10:06

Raza Política

El miércoles 18, en La Paz, se presenta el Informe de Oxfam La igualdad posible. Alternativas para imaginar la próxima milla en Bolivia. Se trata de un esfuerzo que reúne dos años de investigación y que plantea, como dice el texto, “repensar la trayectoria del cambio social hacia un futuro con igualdad”, de cómo tras un periodo de “gran redistribución” de la riqueza (2006 a 2019) y el advenimiento de la crisis política de 2019-2020 y la inesperada crisis sanitaria por COVID-19, el país está en su lucha por disminuir las desigualdades económicas, sociales y culturales. La coordinadora del Informe, la economista Verónica Paz Arauco, adelanta el debate que propone el texto: discutir la agenda nacional de lucha por las igualdades en el país.

—El tema es, señala el texto, repensar la trayectoria de la pelea contra las desigualdades.

—Hay tres figuras  que nos ayudan a sintetizar lo que estamos diciendo en el Informe. La primera es la que llamaría la de la gran redistribución, que en el Informe se llama la ‘Igualdad como horizonte’, el momento de un gran salto en la redistribución. A partir de 2006 empieza un proceso de redistribución muy fuerte, impulsada por una acción intencionada del Estado, resultante de una fuerte movilización social y de las organizaciones por la reivindicación de sus derechos. Llegamos a 2019 con grandes logros; pero en medio de eso, ya desde 2015 empezaban a identificarse como desafíos a esa gran redistribución. Hasta 2015, dos cosas ocurren al mismo tiempo: redistribuimos, redujimos la pobreza, pero además, la gente siente cierto optimismo de que estábamos en una sociedad en que se gobernaba más para el pueblo que para algunos poderosos, que había una mayor satisfacción sobre la distribución de la riqueza; pero a partir de 2015, esto empieza a tambalear. La redistribución ya no es tan fácil, el Estado ya no tiene tantos recursos, nuestras políticas públicas, si bien son buenas, ya no son tan renovadas e innovadoras, y empieza a percibirse cierto malestar social.

—Se llega con lo justo; pero sobreviene la crisis.

—Esa es la segunda figura. Ya antes de la crisis de 2019, una de las paradojas de la transformación social que habíamos vivido, era que si bien había grandes avances en redistribución, no todos avanzaban con la misma aceleración, y no todos nos beneficiábamos de la misma manera. Los datos de pobreza, educación y empleo e ingresos, mostraban que en esa trayectoria había brechas persistentes entre la población urbana y rural. Y eso es lo que se agudiza con la crisis. Llegamos  ya desiguales, con algunos logros, pero todavía desiguales, y con la crisis viene un golpe muy fuerte por el que todas estas desigualdades se profundizan y emergen nuevas formas de desigualdad. Entonces, no sólo volvemos a ver que son las mujeres las más rápidamente expulsadas del mercado laboral, que la población informal empieza a perder activos y vender sus bienes para salir de la crisis, sino que además surgen nuevas desigualdades; y éstas son parte de las próximas millas que tenemos que recorrer.

—La crisis desnudó varias desigualdades.

—En educación, por ejemplo, en el Informe mostramos que hay muchas brechas en la calidad del aprendizaje de los niños según el área de residencia; peor si miramos colegios privados y públicos; esta brecha se agudiza por el acceso desigual a las tecnologías de información y comunicación, que aparecen como una nueva causa de profundización de la desigualdad: las próximas millas deberán mirar esta calidad del aprendizaje diferenciado y ver las políticas públicas que resuelvan la ‘brecha digital’, que es algo nuevo.

—Las mujeres fueron las grandes perdedoras…

—Lo propio sucede con las brechas de género. Antes de la pandemia llegábamos con una mayor participación laboral de las mujeres, aunque con brechas todavía muy grandes entre hombres y mujeres, y con la pandemia sale muy fuerte y de manera descarnada la brecha del tiempo que dedicamos mujeres y hombres al trabajo doméstico y de cuidado. Estas brechas han sido tan fuertes que han implicado que las mujeres no accedan con la misma oportunidad a hacer frente al shock que tuvieron en la crisis, y tuvieron que dedicarse de una manera mucho más intensa al cuidado del hogar, de la familia, al trabajo doméstico, rezagando una vez más sus oportunidades de generación de ingresos; esta es una nueva desigualdad que deberíamos ver y es parte de la agenda de las próximas millas.

—¿Retroceso en todo lo logrado?

—Cambió la tendencia. Cuando uno mira los datos de pobreza y  desigualdad, de 2020, claramente la pobreza aumenta, la desigualdad entre ricos y pobres aumenta; las mujeres empiezan a engrosar la población económicamente inactiva, o sea que ni buscan empleo ni trabajan. Pero, a diferencia de otros países, lo que ha ocurrido en Bolivia es que después de la crisis hubo una ligera señal de recuperación; caemos, pero ya los datos de 2021 te muestran una señal de esperanza, de que estuviéramos volviendo al lugar donde estábamos antes de la crisis.

—Ahora, ustedes miden no sólo la desigualdad fáctica, la objetiva, sino también la percepción de la desigualdad, que no es menos. 

—Esa es la tercera figura, la primera es del gran salto, la segunda de las millas y la tercera  son las causas y los sujetos de la indignación. Uno de los datos fuertes es que la desigualdad socioeconómica es lo que más se ha sentido; esta desigualdad está en el imaginario como la principal, pero también aparecen las desigualdades entre grupos, que son dos clivajes que Bolivia tiene como una deuda histórica con la igualdad, son el clivaje de género y el clivaje étnico cultural. En ambos casos se perciben como menores a la socioeconómica, pero cuando indagamos un poco más, encontramos que mucho de la explicación radica en lo que para la gente significa. Para la gente, la desigualdad de género se representa como la violencia, como una violencia machista en distintos ámbitos; en lo étnico cultural, la gente cree que hemos avanzado mucho en el reconocimiento, pero que esta no sería la desigualdad más fuerte, pero también aparece la fuerte persistencia de la discriminación.

—Ahora, la desigualdad y su percepción, cómo la siente la gente apunta directamente a lo político, es discutir lo político.

—Una de las ideas principales del Informe es: reconozcamos la Bolivia que emerge de estos cambios y aceptemos todas estas diferencias en lo que percibimos y en cómo hemos avanzado, y a partir de ese reconocimiento, de mirar lo que está ocurriendo, podemos tratar de construir una sociedad con mayor igualdad, con un horizonte común. Hay como tres protagonistas en esta historia. Este informe no trata de hablarle sólo al Estado, o sólo a los actores políticos o sólo a los ciudadanos. Creemos que este Informe le habla a esos tres actores, al Estado con sus políticas e instituciones más o menos justas y los desafíos que tienen, a los distintos niveles del Estado, central, local, departamental. Le habla también a la ciudadanía, en sus propias percepciones, valores y expectativas sobre qué sociedad, qué igualdad queremos y cómo es la igualdad que soñamos; ¿queremos una igualdad solamente entre ricos y pobres, y no nos importa la igualdad étnico–cultural? ¿Podemos realmente concretar algo con esas diferencias o deberíamos buscar algo más? Pero también le habla a los líderes políticos, y no sólo a los de los partidos sino también a quienes ejercen un liderazgo político, e interpela sus intereses, sus formas de representación, y el agotamiento que puede tener la ciudadanía con una cierta forma de liderazgo. Los cambios que impulsamos y a los que quisiéramos acompañar son los cambios en esas tres dimensiones, en las políticas e instituciones, en los imaginarios y actitudes que tenemos los bolivianos, que tienen que ver con la discriminación y con nuestros valores sobre la igualdad, y también cambios en los liderazgos políticos, en términos de revisar sus intereses y sus agendas particulares.

—Pensar en el poder.

—Es la idea de que la ciudadanía va sentir un mayor bienestar en la medida en que reconozca que los líderes políticos están gobernando en beneficio de todos, esa es la idea de redistribuir el poder, porque eso también incluye igualdad, pero además redistribuirlo a partir de un reconocimiento de que los líderes y el poder político debe estar no concentrado, y que si los procesos de transformación han logrado una cierta redistribución del poder, hoy día puede estar volviéndose a reconcentrar en otros espacios.

—Hay una suerte de agenda por la igualdad que proponen. 

—Marcamos como una posible agenda, y decimos que para salir de esta suerte de parálisis, es necesario repensar esa agenda. Entonces, el primer mensaje es: afiancemos la redistribución que hemos logrado, pero hagámoslo con imaginación, pensemos que los bonos y las transferencias fueron exitosas, pero quizás hay que repensar cómo lograr ahora llegar con otras políticas, por ejemplo, en mujeres, con el tema de cuidado; la acumulación de activos para los sectores informales u otras políticas para que el Estado recaude más recursos, como el impuesto a la riqueza. Segundo, pensemos en las próximas millas, en las exclusiones persistentes; si nosotros no atendemos de manera particular a estas poblaciones que se han rezagado en el proceso de transformación, si no identificamos los retos de una reforma del saneamiento y redistribución de la tierra, es posible que no tengamos un próximo salto; si no logramos políticas específicas para las comunidades rurales indígenas que alcancen a cerrar la brecha que hoy día se mantiene en 50 % pobres rurales frente a 30 % de urbanos, es difícil que cerremos esa brecha. Y el tercer mensaje es: pensemos que los cambios no solamente requieren instituciones clásicas más justas, como pueden ser las políticas públicas o cambios en las normas y políticas novedosas, como la calidad del aprendizaje o el cierre de la brecha digital, sino que también se requieren cambios de actitudes y valores en la población. No vamos a construir una sociedad con igualdad si persisten el racismo y la discriminación. Este es un mensaje alentador, porque sí hay alternativas, opciones, una salida para lograr afianzar ese nuevo camino.

—¿El futuro? 

—Este es un  momento crítico, cuando tenemos que hacer un pequeño cambio de dirección, o afinar la sintonía, de manera que lo que suceda en los próximos años nos devuelva a esa trayectoria de avance hacia la igualdad. No es una agenda fácil, requiere mucha imaginación en nuevos diseños de política, mucha innovación, mucha lectura de lo que está ocurriendo y de cómo lo está viviendo la gente, pero también mucha voluntad política, de pactos renovados, de discutir la Bolivia que queremos y que proyectamos al futuro y la igualdad que deseamos.

(*)Iván Bustillos es periodista de La Razón

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Gobierno: La UE no habló de Golpe I

La Cancillería rechazó una versión periodística proveniente del exterior.

Emblema de la Unión Europea

Por Iván Bustillos

/ 12 de enero de 2023 / 06:08

El Ministerio de Relaciones Exteriores aclaró este miércoles que “no existe una declaración formal” de la Unión Europea sobre el proceso judicial denominado caso Golpe de Estado I.

“Ante las versiones de algunos medios de prensa en relación a un pronunciamiento de un supuesto portavoz de la Unión Europea sobre el proceso judicial conocido como ‘Golpe de Estado I’, el Ministerio de Relaciones Exteriores comunica a la opinión pública que no existe una declaración formal respecto a ese tema de esa entidad”, se destaca en un comunicado oficial de la Cancillería.

De acuerdo con una publicación de una agencia internacional, un portavoz de la Unión Europea, al que no identificó, habría indicado que “se debe evitar cualquier paso o acción que pueda conducir a una escalada o violencia” en Bolivia, añadiendo: “Como hemos indicado en el pasado, esperamos que el Estado de Derecho y el debido proceso se respeten en los procedimientos judiciales en curso o futuros”.

CAMACHO.

Si bien el supuesto portavoz no menciona a ninguna persona, la agencia de noticias relacionó la declaración al caso del encarcelado excívico y gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, quien es procesado por el caso Golpe de Estado I.

Camacho fue aprehendido el 28 de diciembre de 2022 en Santa Cruz, luego de que se negó a acudir a declarar en el Ministerio Público en al menos dos ocasiones. Acusado de terrorismo, el excívico guarda detención preventiva desde el 30 de diciembre de 2022 en la cárcel de Chonchocoro, ubicada en el municipio de Viacha, del departamento de La Paz.

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En el comunicado, la Cancillería enfatizó que “el Estado Plurinacional de Bolivia y la Unión Europea mantienen una sólida relación bilateral basada en los principios de respeto mutuo y no injerencia en asuntos internos”.  

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