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viernes 23 oct 2020 | Actualizado a 05:22

García: No vamos a buscar que se anulen los juicios en nuestra contra, nos vamos a defender

El exvicepresidente brindó una entrevista al diario español El País y señaló que las elecciones del domingo son un primer paso para “definir el regreso pleno de la democracia”, pero no resolverán la confrontación de un proyecto inclusivo y otro de revancha.

Álvaro García Linera, cuando era vicepresidente.

/ 12 de octubre de 2020 / 22:55

Álvaro García Linera, exvicepresidente del gobierno de Evo Morales, brindó una entrevista al diario español El País, en la cual aseguró que si bien las elecciones del siguiente domingo son un esfuerzo por reencauzar la vida política en Bolivia, es solo un primer paso para “definir el regreso pleno de la democracia” ante la confrontación de un proyecto inclusivo impulsado por el Movimiento Al Socialismo (MAS) y otro de “rechazo y de revancha”. Aparte, indicó que si su partido retoma el poder, no van a anular los procesos instalados en su contra, “nos vamos a defender”.

“Hay que ubicar las elecciones en un esfuerzo colectivo por reencauzar la vida política en Bolivia a un año del golpe, de destrucción del Estado y de abandono estatal de la población ante la pandemia (del coronavirus). El ámbito electoral no es el lugar donde se va a definir el regreso pleno a la democracia, pero es el primer paso. Por un lado, tienes el proyecto del MAS, con crecimiento, distribución e inclusión. Por el otro, tienes un modelo de rechazo a la igualdad, de escarmiento y de xenofobia. Y lo dicen ellos: ‘Nosotros somos anti-MAS’. Esto es lo que pasa, la confrontación de un proyecto con un anteproyecto de rechazo y resistencia, muy violento y de revancha”, remarcó.

Afirmó que hay la posibilidad de que ese “revanchismo de las clases sociales medias y tradicionales perduren en el tiempo”, y que es un reto del MAS cambiar esta situación. Ratificó que el año pasado, Morales fue víctima de un “golpe de Estado de fuerzas policiales y militares”, tras lo cual fue posesionada Jeanine Áñez como presidenta transitoria. “Pero también hubo un sector social que ha salido a las marchas, una clase media que se ha visto desplazada en sus privilegios por la emergencia de una nueva clase media de origen popular”, en los casi 14 años que el MAS estuvo en el poder.

Morales renunció el 10 de noviembre, asfixiado por protestas cívicas alimentadas por las denuncias de un fraude en las elecciones del 20 de octubre de 2019, además de un motín policial y la sugerencia de las Fuerzas Armadas para que tome esa determinación. A ello se sumó un polémico informe preliminar de la Organización de Estados Americanos (OEA) que apoyó el discurso de las irregularidades en los comicios. El expresidente abandonó el país dos días después, junto a García, con destino a México. En diciembre, ambos se instalaron en Argentina, donde tienen refugio político.

García dijo a El País, mediante un contacto virtual, que antes de lo ocurrido en 2019 ya habían señales de malestar en la clase media tradicional, “que en vez de buscar políticas de fusión con las nuevas clases medias populares plantearon una política de exclusión y radicalizaron su discurso racista. Hablaban de indios que vienen a nuestros shopping, a nuestros barrios, a nuestros cines. En 2016, hubo una movilización de médicos, síntoma de que en un sector de la clase media se estaba gestando algo. Cuando todo estalla en 2019 era modulable, pero dejó de serlo cuando tienes que enfrentarte a aviones y tanques. Esa variable no la habíamos calculado con Evo”.

Explicó que la renuncia de Morales “fue para evitar que salga la gente. Nosotros no podíamos pedir ‘vamos a enfrentarnos a los tanques’ y a ver qué pasa. La presión social la vimos y habíamos apostado a la neutralidad de la Policía y los militares. Frente al cambio de fuerzas estaba la decisión enfrentarlos, con el riesgo de muertes, o la renuncia. Después del golpe apostaron por destruir al MAS. Eso es, matar a Evo y si no se podía matar a Evo era provocar una diáspora. La situación de nuestra organización no es normal, hay una persecución estructural y sistemática, marcada por dirigentes detenidos, perseguidos, por juicios abiertos como si se repartiesen volantes. Y habrá más hasta el día viernes previo a la elección. Pese a todo ese proceso de amedrentamiento, la gente va a ir a votar”.

Acusó a Carlos Mesa, candidato presidencial de Comunidad Ciudadana (CC), principal contendor del postulante del MAS, Luis Arce, de haber apoyado el “golpe de Estado”. “Mesa es uno de los que aplaudieron cuando Áñez llegó con su Biblia al Palacio de Gobierno, cuando los policías quemaron wiphalas, cuando se persiguió dirigentes y se decía que eso era la democracia. Si has apoyado un golpe no puedes después de un año acordar con los que derrotaste”, o sea con el MAS, por ello, añadió García, Mesa anuncia que no pactará con el partido de Morales, “es un esfuerzo desesperado del candidato por capturar el voto enojado, el voto duro de los sectores más conservadores. Y, por otro lado, es una confesión de la complicidad de Mesa con todo lo que ha sucedido”.

Ante la pregunta sobre si cree que el gobierno de Áñez respetará o rechazará una victoria del MAS, García subrayó que “el golpe ya ha sufrido una derrota histórica”: que el MAS puede ganar estas elecciones. “En todos los lugares donde se desplaza a un partido de gobierno, ese partido no se levanta. En nuestra historia hay experiencias de partidos que tardaron 10, 15 años en rearmarse. A eso apuntaron, y más allá del resultado electoral, que confiamos nos será favorable, ahora, ya, hay una derrota de ese proyecto histórico de querer pulverizar la idea de lo nacional y popular en Bolivia. Una victoria del MAS reafirmaría esa derrota, pero creo que ya se ha dado”.

Asimismo, aseveró que es secundario su retorno al país si se diera un triunfo del MAS y que se ve en lo inmediato impulsando la formación política e ideológica de las nuevas generaciones de líderes. Señaló que imagina a Morales “haciendo lo que sabe hacer muy bien, que es una articulación de lo popular. Es un hombre del mundo sindical y comunitario y necesitamos reconstruir los tejidos de lo popular, que están golpeados y debilitados”. Y culminó con que si el MAS llega de nuevo al gobierno, todas las causas judiciales abiertas en su contra, muchas impulsadas por el mandato de Áñez, serán afrontadas. “Están las acusaciones y hay que dar la cara ante ellas, estén bien hechas o estén mal hechas. No vamos a buscar que se anulen los juicios; nos vamos a defender, pero como corresponde”.

(12/10/2020)

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Morales: Almagro debe renunciar en la OEA, sus manos están manchadas de sangre de bolivianos

Anuncia un proceso contra el secretario general de la OEA por haber provocado la violación de derechos humanos y la comisión de crímenes de lesa humanidad en Bolivia, tras su informe que causó un “golpe de Estado”, apoyando la tesis del fraude en las elecciones de 2019.

La conferencia de Evo Morales en Buenos Aires, este jueves. Foto: Captura de Facebook

/ 22 de octubre de 2020 / 11:14

En conferencia desde Argentina, el expresidente Evo Morales pidió la renuncia del secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, por haber realizado una auditoría que no probó un fraude en las elecciones de 2019, por lo cual anunció que lo demandará ante la Corte Penal Internacional (CPI) por haber provocado la violación de derechos humanos en Bolivia.

“Luis Almagro debe renunciar, sus manos están manchadas de sangre de bolivianos y bolivianas, no tiene autoridad moral para dirigir la OEA”, indicó la exautoridad desde Buenos Aires, donde está con refugio político tras su renuncia del 10 de noviembre. Su actitud, y de su equipo, “derivó en masivas violaciones de derechos humanos y la comisión de crímenes de lesa humanidad”.

(Noticia en desarrollo)

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México fustiga a Almagro y sugiere su renuncia por denunciar un fraude que ‘nunca existió’

El subsecretario Reyes señaló que la actuación de la OEA en las elecciones de 2019 en Bolivia generó “inestabilidad, violencia y desorden institucional”. La canciller boliviana Longaric apuntó al gobierno mexicano de obstinarse en asuntos de otros países.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro.

/ 22 de octubre de 2020 / 08:43

En su intervención en la 50ª Asamblea General de la OEA, el subsecretario para América Latina y el Caribe de la Cancillería de México, Maximiliano Reyes Zúñiga, fustigó al secretario general del organismo, el uruguayo Luis Almagro, y lo acusó de haber denunciado un fraude que “nunca existió” en las elecciones de 2019 en Bolivia, por lo cual sugirió su renuncia. La canciller de Bolivia, Karen Longaric, apuntó al gobierno mexicano por injerencia en asuntos internos.

En la cita que se llevó a cabo de forma virtual, el representante mexicano denunció que Almagro usó de “manera facciosa” a la Misión de Observación Electoral (MOE) para plantear un fraude que nunca fue comprobado y que generó “inestabilidad, violencia y desorden constitucional” en Bolivia, con la renuncia del entonces presidente Evo Morales, “y creó un entorno internacional de confrontación”, publica el periódico Excélsior.

En los comicios de 2019, Morales dimitió asfixiado por las protestas cívicas, un motín policial, la sugerencia de las Fuerzas Armadas para que tome esa determinación y un informe preliminar de la Organización de Estados Americanos (OEA) que apoyó el discurso del fraude y que posteriormente, en su documento final, estableció una “manipulación dolosa” en el proceso, auditoría que fue objetada por otros estudios de expertos y entidades internacionales.

“La Secretaría General no está para calificar elecciones o gobiernos. Por lo anterior, México sugiere al señor Luis Almagro someterse a un proceso de autocrítica a partir de sus acciones en contra de la Carta de la OEA y por lastimar la democracia de Bolivia, para determinar si cuenta con la autoridad moral para encabezar la organización. Mi país denuncia el afán del secretario general de intervenir en los asuntos internos de nuestros Estados y de lastimar nuestras democracias. Lo que ocurrió en Bolivia no debe repetirse jamás”, dijo Reyes.

“Mientras usted (Almagro) siga al frente de la Organización, la sombra de lo sucedido en Bolivia estará siempre presente. Usted ha deslegitimado a las MOE y ha llevado a la organización a un choque con la realidad democrática actual en la región”, y añadió que el pasado domingo Bolivia dio una “lección histórica que ojalá aprendan” Almagro y su misión electoral, en las elecciones que dieron la victoria al candidato Luis Arce, del Movimiento Al Socialismo (MAS), tal como sucedió hace un año, cuando Morales fue declarado ganador.

La respuesta provino de la canciller Longaric, quien se estrelló contra México y su gobierno. “Hay países que, no obstante que tienen problemas mayúsculos, problemas estructurales, problemas que socavan su sociedad como el narcotráfico, se obstinan en asuntos de otros países, tratando de trasladar un régimen similar al suyo, de totalitarismo, que hace mucho daño a los pueblos. Bolivia quiere democracia, Bolivia quiere respeto a los derechos humanos, Bolivia quiere vivir al margen del narcotráfico y la delincuencia organizada. No queremos cárteles del narcotráfico, señores”, remarcó la autoridad, siempre según Excélsior.

(22/10/2020)

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El Celag revela en un libro el ‘imperialismo recargado’ de Trump en América Latina

Tiene un capítulo específico sobre Bolivia, un país, señala el documento, donde la presencia de Estados Unidos tiene larga data y se expresa, sobre todo, en la terciarización de la asistencia para el desarrollo a través de fundaciones y ONG.

/ 21 de octubre de 2020 / 14:42

Trumperialismo: La guerra permanente contra América Latina es el libro colectivo del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) que revela el “imperialismo recargado” del polémico presidente estadounidense en su política aplicada en la región. Un documento que tiene un capítulo específico sobre Bolivia y su relación con Estados Unidos.

El documento fue coordinado por Silvina Romano y tiene como autores a Aníbal García, Tamara Lajtman, Arantxa Tirado, Bartolomé Pasquet y Félix Caballero. Este miércoles a las 18.00 (hora boliviana) será su presentación virtual, con la participación de Romano y otros consejeros e investigadores, a través de las plataformas que tiene el Celag.

“El libro muestra el alcance y la complejidad del gobierno de Trump en sus relaciones con América Latina. Es algo mucho más serio y preocupante que sus frases provocativas, que tratarnos como ‘países de mierda’ o reafirmar la Doctrina Monroe a nivel continental. Tiene implicancias en el devenir político y económico de la región”, señala una nota de prensa enviada a La Razón Digital.  

Indica que los ejemplos más claros de esto es la participación de agencias estadounidenses en el juicio contra el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, “o el apoyo de agencias de gobierno, fundaciones y organismos internacionales (subordinados a EEUU) al gobierno de facto surgido de un golpe de Estado en Bolivia”, entre otros casos.

Cada capítulo muestra “las decisiones del gobierno de Trump con respecto a América Latina como parte de una trayectoria de instituciones y agencias estadounidenses que operan históricamente en América Latina. Los datos sobre economía, política y geopolítica expuestos en el libro, muestran importantes continuidades con gobiernos anteriores”.

“La diferencia del gobierno de Trump, es que retomó políticas que venían operando, pero las exacerbó, acompañándolas con un discurso típico de Guerra Fría, de polarización entre ‘buenos y malos’, reviviendo el anticomunismo… Por eso hablamos de un ‘imperialismo recargado’, porque no es necesariamente algo nuevo, sino una amplificación de políticas y decisiones que se vienen aplicando hace al menos dos décadas”, añade el boletín.

Sobre el capítulo de Bolivia, Romano, en un contacto con La Razón Digital, indicó que en el documento se explica cuál es la presencia de Estados Unidos en Bolivia, en términos del proceso histórico, es decir, cómo se expresa esto a través de instituciones o agencias del gobierno estadounidense, o del sector privado de ese país.

“Exponemos que esta presencia se ha dado en Bolivia de modo muy similar al de Guatemala, a través de la asistencia para el desarrollo y no solamente por la vía bilateral, desde organismos estadounidenses, sino a través de la terciarización de esta asistencia, mediante fundaciones y organismos no gubernamentales, con programas de asistencia para la democracia, el desarrollo de determinados sectores de la sociedad, temas culturales”.

La cientista política añadió que lo importante de esto es que, en algunos casos, estas entidades “pueden llegar a tener alguna influencia o injerencia en la vida política del país, es decir, en asuntos internos. Y se genera una fuerte tensión porque se supone que este no es el objetivo de la asistencia para el desarrollo y de ningún modo se permitiría el tema de injerencia política. Pero en los hechos, sucede, no solo en Bolivia, sino en otros países”.

Ante ello, los autores realizaron una red de relaciones entre ciertos sectores de la política y la prensa bolivianas “vinculadas a esta asistencia para el desarrollo, a organismos internacionales también, e incluso a corporaciones transnacionales y agencias del gobierno estadounidense”. Es por ello que este diagnóstico no solo abarca el mandato de Trump.  

“Tiene que ver con una articulación institucional. Nos centramos en la asistencia para el desarrollo, hay otro tipo de presencia, pero parece que esa es la más duradera, la que ha echado raíces con mayor eficiencia. Entonces hacemos un relato que no comienza con el golpe (de 2019), sino que es anterior y va dando ahí una serie de relaciones de trayectorias institucionales y personales que muestra, de algún modo, en términos sociológicos, eso es muy interesante, cómo opera esta presencia, pero no por imposición sino por el modo en que funciona una red institucional de larga data en el país”.

(21/10/2020)

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No hay vuelos en el país y AASANA advierte que los militares tomarán control de aeropuertos

El director de la entidad llama al diálogo y señala que el paro es injustificado. Además, alerta que el país puede ser sancionado en el ámbito internacional.

Pasajeros perjudicados en el aeropuerto de El Alto, por el paro de trabajadores de AASANA. Foto: APG

/ 21 de octubre de 2020 / 13:33

Los aeropuertos y los vuelos en el país están paralizados por las medidas de presión de los trabajadores de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (AASANA). Por ello, el director ejecutivo de la entidad, Jhonny Vera, los conminó a retomar sus tareas, de lo contrario las Fuerzas Armadas tomarán el control de las terminales aéreas.

Los empleados exigen el pago de dos salarios adeudados por el Gobierno, y otros beneficios, a lo cual el ministro de Obras Públicas, Iván Arias, respondió esta mañana que la cancelación está en curso y que ya se hizo un depósito. Además, indicó que hay intereses políticos tras esta protesta, y acusó a los dirigentes de “intransigentes” y que “negocien con su partido, que será el próximo gobierno”.

Vera dijo que cualquier medida que se tome será en el marco de la seguridad nacional. “Vamos a hacer un plan de contingencia, vamos a tomar los aeropuertos con las Fuerzas Armadas; las torres de control serán operadas por controladores de la DGAC (Dirección de Aeronáutica Civil)», advirtió, según un reporte de la agencia ABI.

Asimismo, demandó a la dirigencia abrirse al diálogo. Eso sí, denunció que “se aprovechan porque estamos de salida”, por lo cual sumaron a su pliego el pedido de ser incluidos en la Ley General del Trabajo. “El paro es injustificado, hay entre 60 y 70 vuelos perjudicados cuando estamos intentando levantar al sector de la aviación”. Incluso, alertó que Bolivia puede ser pasible de sanciones internacionales por esta medida y por la inseguridad en sus aeropuertos.

(21/10/2020)

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Fernández quiere venir con Evo a la posesión de Arce y dice que se recuperó la democracia

“El golpe (de Estado) en Bolivia fue un hecho muy traumático para la región. Con la complicidad de la OEA construyeron una mentira para sacar a Evo del poder”, dijo el presidente de Argentina.

El expresidente Evo Morales y el mandatario argentino, Alberto Fernández. Foto: Twitter de Evo Morales

/ 21 de octubre de 2020 / 12:40

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, expresó su deseo de asistir a la posesión presidencial de Luis Arce, ganador de las elecciones en Bolivia del pasado domingo, junto al expresidente Evo Morales, refugiado en suelo argentino. Además, celebró que “la democracia haya vuelto a Bolivia”, tras el “golpe” ocurrido en noviembre del año pasado.

“Me gustaría ir a la asunción de Lucho Arce. Mi mayor deseo es acompañar a Evo en el regreso a su patria”, dijo el mandatario en una entrevista con radio El Destape. Es importante que “la democracia haya vuelto a Bolivia, porque es un instrumento muy importante para transformar las injusticias del continente”.

Fernández otorgó refugio político a Morales, luego de que éste renunciara a la presidencia el 10 de noviembre de 2019, asfixiado por las protestas cívicas, un motín policial y la sugerencia de las Fuerzas Armadas para que tome esa decisión, y tras un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) que apoyó el discurso del fraude en los comicios de octubre de ese año.

“Estoy convencido de que Evo Morales había ganado las elecciones (de 2019), pero lo sacaron del poder y lo obligaron a exiliarse con riesgo para su vida, como a muchos bolivianos que debieron escaparse… El golpe (de Estado) en Bolivia fue un hecho muy traumático para la región. Con la complicidad de la OEA construyeron una mentira para sacar a Evo del poder, debemos celebrar que en América Latina se recupere la democracia”.

Fernández no reconoce el gobierno transitorio de Jeanine Áñez, que se proclamó presidenta dos días después de la dimisión de Morales. Una muestra de ello es que Argentina no cuenta con un embajador en Bolivia. Similar situación se vive con México, Cuba, Venezuela, aunque en este último caso Áñez reconoció al “embajador” nombrado por el autoproclamado presidente Juan Guaidó.

Tras el anuncio de la victoria de Arce, volvió al debate el retorno de Morales al país, tal como él había anunciado, con opiniones divididas en su mismo partido, ya que tiene procesos pendientes impulsados por el Gobierno transitorio. En radio El Destape, el expresidente aclaró que “todavía no está programado mi retorno a Bolivia”.

(21/10/2020)

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