Nacional

domingo 13 jun 2021 | Actualizado a 10:59

Áñez devela que Mesa objetó a Salvatierra y que Paz la llamó para proponerle el cargo

“El señor (José Antonio) Quiroga llama al señor Carlos Mesa por teléfono para consultarle y éste le responde que la ciudadanía no aceptaría esa sucesión (de Adriana Salvatierra)”.

La senadora Jeanine Áñez, en reunión con al clero de la Iglesia Católica, antes de su proclamación, el 12 de noviembre de 2019. Foto: RTP

/ 11 de junio de 2021 / 15:03

Jeanine Áñez reveló que Carlos Mesa objetó la sucesión de Adriana Salvatierra tras la renuncia de Evo Morales y recordó que la noche de aquel 10 de noviembre de 2019 Ricardo Paz, asesor del expresidente, la llamó para proponerle el cargo.

“Entre las 18.00 y 19.00 (era de noche) yo recibo una llamada de Ricardo Paz, que me pone en altavoz, me explica que ellos estaban en una reunión buscando una reunión”, dijo la exmandataria transitoria en su declaración ante el Ministerio Público, el 8 de junio reciente, a la que accedió La Razón.

Áñez se refirió así a una primera reunión que la Iglesia Católica y la Unión Europea (UE) habían propiciado a las 18.00 de ese domingo en la Universidad Católica Boliviana (UCB), en La Paz, con el fin de encontrar una salida extralegislativa a la crisis política de entonces.

“Me sorprendo de la llamada, me dicen que estaban buscando la mejor forma constitucional, de cómo hacer una transición y cómo en el Senado todos habían renunciado”, dijo en referencia a las renuncias de entonces de Salvatierra, a la sazón presidenta de la Cámara de Senadores, y Rubén Medinacelli, primer vicepresidente, del Movimiento Al Socialismo (MAS).

Áñez, detenida ahora en la cárcel de Miraflores de La Paz a denuncia de la exdiputada del MAS Lidia Patty por presuntos delitos de conspiración, sedición y terrorismo, contó que los asistentes a la reunión de la UCB le preguntaron si estaba dispuesta “a asumir la presidencia para hacer el proceso de transición y llamar a nuevas elecciones constitucionales”.  

“Yo respondo que estaría dispuesta si podría contribuir a la pacificación del país”, recordó en la declaración ante los fiscales del caso.

“Y, obviamente, si no habría ninguna oposición. Recalco que nunca me ofrecí, ni que iba a ser una impostura de mi parte, que tampoco lo esperaba, pero sí podía contribuir con la pacificación. Yo acepté”, dijo Áñez.

A pesar de que al inicio de su detención dijo que se acogería al silencio en este caso llamado “golpe de Estado”, la otrora segunda vicepresidenta de la Cámara de Senadores declaró el martes 8 de noviembre ante el fiscal de materia Omar Alcides Mejillones y los oficiales de investigación tenientes Carlos Vargas y Emanuel Gemio. Fue asistida por los abogados Alaín de Canedo Ostria y Norka Cuéllar.

Al principio de su declaración, Áñez recordó que supo de una reunión previa en la casa de José Antonio Quiroga, en la editorial Plural, a la que presuntamente asistieron Salvatierra, el entonces ministro de Comunicación, Manuel Canelas, y Paz, asesor de Mesa.

Dijo que Salvatierra les había recordado que ante una eventual renuncia de Morales ella “accedería a la presidencia por sucesión constitucional y llamará a elecciones con un nuevo Tribunal Constitucional (sic)”.

“Y le consulta si eso sería aceptado por el señor Carlos Mesa. El señor Quiroga llama al señor Carlos Mesa por teléfono para consultarle y éste le responde que la ciudadanía no aceptaría esa sucesión, (que) las protestas continuarían”, continuó Áñez, aunque también dijo que Mesa buscaba una salida constitucional.

«Se dice que en la reunión se propuso que debía elegirse como presidente interino a un senador con experiencia, a lo que Carlos Mesa indica que la sucesión debería ser constitucional y que no aceptaría ninguna sucesión inconstitucional. Algunos señalaron que debería elegirse a un senador con experiencia, pero a esa propuesta el señor Carlos Mesa menciona que la sucesión debería ser constitucional», relató.

“Luego, el señor Carlos Mesa realiza una declaración en una radio mencionando que no aceptaría la sucesión de Adriana Salvatierra”, insistió Áñez.

Entonces, Mesa era uno de los principales actores políticos, arropado por los resultados de las elecciones generales del 20 de octubre que le daban el segundo lugar, aunque los había cuestionado debido a un presunto “fraude monumental”.

Al día siguiente, el lunes 11 de noviembre, el excandidato presidencial de Comunidad Ciudadana (CC) participó de otras reuniones en la UCB. Y el 12, horas antes de la proclamación de Áñez, también.

En una entrevista con el ‘streaming’ Piedra, Papel y Tinta, de La Razón, la exdirectora de la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) Teresa Morales dijo que asistió a dos de esas reuniones, pero como “guardaespaldas” de Salvatierra, sin derecho a “voz y voto”, al no ser ni legisladora ni autoridad política.

“Ninguna salida llevaba a lo que ellos querían, instalar un gobierno. Con toda claridad, Carlos Mesa le preguntó a Adriana ‘¿qué les parece que Jeanine Áñez fuera presidenta? Estaban sentados frente a frente, y Adriana les dijo: ‘Yo no entiendo por qué me preguntan si ya la señora Áñez se está moviendo en la cápsula presidencial; seguramente ustedes habrán decidido cosas’”, contó.

Luego de esa reunión, en la tarde-noche, Áñez se proclamó, primero, titular de la Cámara de Senadores, y, luego, sucesora de Morales, en sendos actos en los que no hubo resolución legislativa alguna, quorum y presencia de los dos tercios del MAS.

Además de Mesa y Paz, a la reunión de las 18.00 del 10 de noviembre asistieron el monseñor Eugenio Scarpellini y Aurelio Pessoa, en representación de la Iglesia Católica; el representante de la UE, León de la Torre, y los diplomáticos españoles Emilio Pérez de Ágreda y Cristina Borreguero, entre otros, según contó Áñez.

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Tuto Quiroga, el ‘yuppie’ que encandiló al Gral. Banzer

Tuto no ha dejado de perder, aunque tenga por consuelo el haber participado de la exitosa conspiración que expulsó a Morales de la presidencia en noviembre de 2019

/ 13 de junio de 2021 / 02:13

Interesante desafío el de establecer cuál de los referentes paternos de Jorge Quiroga Ramírez ha influido más en esa vida de winner, graduado en universidad texana y regresado a Bolivia para trabajar en el sistema financiero y a continuación ser reclutado por el canciller de la República Carlos Iturralde Ballivián en el gobierno de Jaime Paz Zamora.

El despegue de Quiroga se inicia en el comercio exterior emprendiendo una carrera pública con esa vocación ganadora que se inculca en los reductos de la competencia individualista, desde el colegio La Salle, pasando por la práctica del básquetbol en el Nonis de Santa Cruz de la Sierra y más tarde escalando montañas, wiphala en mano, para demostrarse a sí mismo que si tenía vocación para las maratones y la conquista horizontal del mundo, también podía hacerlo verticalmente, buscando llegar al pico más alto.

Fernando Ramírez Velarde, abuelo materno de Quiroga, fallecido apenas a los 35 años, es autor de Socavones de angustia (1947), novela minera que narra el desgarro y sacrificio cotidiano de esa vanguardia obrera de Bolivia y que, según una reseña crítica de Guillermo Lora (Partido Obrero Revolucionario), apuesta por una visión despolitizada en la que el conflicto visto desde el análisis marxista de las contradicciones de clase no asoma en sus páginas. Para Ramírez Velarde, según Lora, la salvación de los mineros se encuentra en la educación, no en la lucha social. En estos términos, la clase trabajadora nunca fue un asunto que le haya quitado el sueño a este segundo Tuto, porque el primero, su padre, se llama Jorge Joaquín Quiroga Luizaga (1933).

Tuto hijo aprende de su padre, y para verificarlo solo se necesitan deducciones elementales, en la medida en que se constituye en el embajador de la dictadura del coronel-general Hugo Banzer Suárez ante el Consejo Internacional del Estaño con sede en Malasia, país al que se traslada con toda su familia para ejercer dicha representación diplomática comercial, con su hijo mayor transitando de la infancia a la adolescencia.

Si el abuelo materno, escritor de una sola y muy reconocida novela no influye especialmente en la vida de Tuto hijo, sí lo hace Tuto padre que en 1987 forma parte del directorio de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) junto a personalidades como Carlos Morales Landívar, alias Quinciño, el Gral. José Antonio Zelaya, Joaquín Aguirre Lavayén, Iván Guzmán de Rojas y Roger Levy. Dos décadas más tarde, ya en su condición de Vicepresidente del reciclado Banzer a la democracia, Tuto hijo organiza la Unidad de Asuntos Estratégicos de la Presidencia (Unasep), conformada con el mismo criterio por su propio hermano menor, Luis Fernando —luego viceministro de Coordinación Sectorial (Ministerio de Desarrollo Económico)—, José Luis Lupo, Salvador Romero, Raúl Peñaranda, Alberto Valdés y Alberto Leytón.

Los criterios de Tuto padre y Tuto hijo aparecen idénticos: formar equipos en que los apellidos y las calificaciones profesionales queden empatados. La Unasep concebida por el vicepresidente Quiroga se constituye, en esa lógica, en el equipo pensante del segundo gobierno de Banzer con propósitos de alerta temprana, monitoreo, realización de estudios de opinión y de otros métodos investigativos, todo ello apuntando al mejoramiento de los niveles de gobernabilidad.

El eslabón con Banzer

Ya tenemos que el abuelo novelista no deja una huella profunda en el nieto, pero en cambio el padre se erige en el eslabón que le permite, años más tarde, acercarse al Gral. Banzer, que queda muy entusiasmado al haber encontrado a su delfín, a quien llevará en 1997 a la candidatura vicepresidencial. Para Banzer —ese lobo con piel de cordero que de la dictadura se obsesiona con pasar a la democracia y descubre a este ingeniero de sistemas, hijo de un amigo al que hiciera embajador durante el septenio dictatorial—, Tuto es el complemento de nueva generación, y que ya había mostrado sus habilidades contables y organizativas como Subsecretario de Inversión Pública y Cooperación Internacional y como Ministro de Finanzas del gobierno del llamado Acuerdo Patriótico presidido por Jaime Paz Zamora, que tiene al General como socio principal.

Tuto es veloz. Es ministro a los 32 años. Paz Zamora queda encantado con la eficiencia de este yuppie que según alguna leyenda urbana es capaz de sumar mentalmente cifras de ocho dígitos. Todo un prodigio que en 1993 es nombrado jefe de campaña del binomio Banzer-Zamora Medinacelli, en 1995 asume la subjefatura nacional del partido —Acción Democrática Nacionalista (ADN)— y en 1997 forma tándem electoral con el General para llegar al poder con un 22,26% de los votos, con devolución de favores de Jaime Paz Zamora y su partido, el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), para acceder a la presidencia. Para entonces, los verdugos banzeristas de la dictadura y las víctimas de la misma, los miristas, ya han cruzado muy juntos y varias veces los que se llamaron “ríos de sangre”, a partir de una coalición que se amplía con la participación de otras tiendas políticas como Condepa (Carlos Palenque), la UCS (Jhonny Fernández), la NFR (Manfred Reyes Villa) y el FRI (Óscar Zamora Medinacelli).

Con la entereza de Forrest Gump, pero con el ego del chico guapo de la fiesta, Tuto llega a la presidencia (2001-2002) porque su mentor y padre político renuncia para morir por un cáncer pulmonar. Con el General enterrado, la historia empieza a cobrar otro vuelo luego de haber formado parte de un gobierno, tres años en calidad de vicepresidente y uno como primer mandatario. A partir de entonces, con el transcurso del tiempo dejará de citar a Banzer, y saboteará al binomio de su propio partido —Ronald MacLean-Tito Hoz de Vila (+)— para las elecciones de 2002, cuando la ADN ha ingresado en la recta final de su existencia, camino a la desaparición. El binomio adenista obtiene un 3,4% de la votación.

El efecto Morales

Transcurridos cuatro años, con la “guerra del agua” como antecedente funesto en términos represivos, Quiroga Ramírez corre y corre, esta vez hacia la fundación de su propia fuerza política, Poder Democrático y Social (Podemos), y en 2005 decide participar en elecciones acompañado por la presentadora de televisión María Renée Duchén como candidata a la vicepresidencia, luego de un estrepitoso final de la llamada noche neoliberal con la salida del poder de Gonzalo Sánchez de Lozada, y más adelante de su sucesor, Carlos Mesa.

Lo que el presidente Jorge Quiroga Ramírez no llega a medir durante su mandato son las consecuencias que le acarreará el haber articulado la expulsión de Evo Morales de la Cámara de Diputados, acusado de asesinatos nunca demostrados en la zona del Chapare, subtrópico cochabambino, expulsión que potencia el liderazgo del dirigente cocalero, uno más de los personajes de la vida política del país que termina beneficiándose de la cultura de la victimización con la obtención del segundo lugar en las presidenciales (2002), resultado que al Movimiento Al Socialismo (MAS) le permite instalar una bancada de 35 senadores y diputados y que termina jugando un rol definitorio en las caídas de Sánchez de Lozada (2003) y Mesa (2005). A partir de entonces, el líder indígena de las federaciones cocaleras se convertirá en la pesadilla que llevará a Tuto del podio de los ganadores en sus estudios universitarios y en la función pública, a la zona de los perdedores electorales más notables de la democracia instalada en Bolivia en 1982.

“¿Quién le gana?… Nadie le gana…” sería un perfecto estribillo para resumir el sentimiento clasemediero conservador-neoliberal en la campaña electoral que conduce a las elecciones presidenciales de 2005 con Tuto candidato a conquistar la presidencia. Al frente tenía a Evo Morales, que según encuestas llegaba a un máximo de 35% de las preferencias para el 18D, porcentaje que pulveriza al alcanzar el 53,7%, destrozando todas las previsiones de los estudios de opinión del momento y que desnuda un alarmante margen de error de 18%.

Evo presidente. Por primera vez, luego del retorno a la democracia producido en 1982, un candidato gana con mayoría absoluta. Y le propina una tunda a su principal adversario, Tuto Quiroga, que obtiene el 28%. En Televisión Boliviana, asociada entonces con el diario El Deber de Santa Cruz, el moderador en pantalla del operativo de cobertura de elecciones se ve obligado a abandonar por unos minutos el set televisivo. Su incredulidad y su indisposición estomacal se han puesto de acuerdo: ¿Evo presidente? Ese mismo conductor termina, transcurridos los años y superados sus espasmos, como embajador del gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el Vaticano.

Cuando Tuto Quiroga fue nombrado por el ministro de Planeamiento Enrique García como Subsecretario de Inversión Pública y Cooperación Internacional (1990), la comidilla de economistas y tecnócratas es que se trata de un fuera de serie, perfil que se enaltece cuando Samuel Doria Medina sustituye a García, y el staff del nuevo dignatario de Estado es conformado por José Luis Lupo, Juan Carlos y Mario Requena, Flavio Escóbar y por supuesto este ingeniero hijo de otro ingeniero que sobre Evo Morales llega a decir: “Si este pueblo vota por un ignorante, que lo padezca”.  Ese “ignorante”, como afirmaría Tuto padre (Nuevas elecciones en una nueva Bolivia, NODAL, Lucio Garriga Olmo), se convertirá en el presidente que con su presencia en el poder postergará, parece que ad eternum, la ilusión presidencial de Tuto hijo por la vía eleccionaria.

Contra el progresismo latinoamericano

En su propósito sistemático de restarle autenticidad a los logros de los gobiernos de Evo Morales, Quiroga declara en 2014: “Basta con las mentiras de que la bonanza se debe a la nacionalización. Es absolutamente falso. Hoy el país exporta 10 veces más que hace una década. La nacionalización no tiene nada que ver. Hay bonanza económica por los precios altos. Los vecinos nos compran más materia prima (…) Además, hay dinero por la bonanza del gas que se dio por varios factores… Hay bonanza por el contrato de venta a Brasil que hizo Herbert Müller (su ministro de Hidrocarburos), que estipula los costos y volúmenes con los que hoy se vende; por los gasoductos que se hizo en mi gestión; por la ley de IDH que propuso Hormando Vaca Díez (presidente del Senado) y hay bonanza por la venta de materias primas.”

Para Tuto no hubo nacionalización y por lo tanto ninguna acción transformadora en la relación Estado boliviano-inversionistas extranjeros, tema sobre el cual recibe la siguiente respuesta: El presidente ejecutivo de YPFB, Carlos Villegas, acusó a Jorge Quiroga, candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC) de pretender regalar todo el “gas rico” que hoy beneficia a los bolivianos mediante la nacionalización de los hidrocarburos.

“Usted señor Jorge Quiroga, es el principal promotor de regalar nuestro gas  con todos sus componentes a Brasil”, enfatizó al recordar que en todo el periodo de privatización que vivió Bolivia a fines de la década de los años 1990 y la mitad de la década de 2000, su gobierno, ni otros partidos aliados, realizaron gestión alguna para recuperar las fracciones líquidas contenidas en el gas rico exportado a precios de gas seco.

En función a las gestiones realizadas personalmente por el presidente Evo Morales, a partir de 2006, hemos recuperado, Petrobras acaba de pagar a YPFB $us 434 millones por la deuda de los componentes del “gas rico” y las Plantas de Separación de Líquidos, Río Grande en pleno funcionamiento en Santa Cruz y la nueva Gran Chaco próxima a inaugurarse en Tarija, permiten separar Gas Licuado de Petróleo (GLP) y gasolinas que se quedan y autoabastecen a Bolivia y además facilitar la exportación de excedentes a varios países de la región.

Por otro lado, Carlos Villegas dijo que en las páginas negras de nuestra historia, también está escrito cómo Jorge Quiroga Ramírez remató o privatizó las refinerías Gualberto Villarroel de Cochabamba y Guillermo Elder Bell de Santa Cruz, además de la cesión de mayoristas privados de las atribuciones de comercialización de carburantes en Bolivia.

“Estoy seguro que si no recuperábamos, nuestras refinerías, era inminente en la actualidad una crisis energética de magnitud en Bolivia”, subrayó. (Nota de prensa de 31 de agosto de 2009, YPFB).

En las elecciones presidenciales de 2014 —en las de 2009 no participa—, cuando Tuto ya está encaramado en las redes sociales para emprender una nueva carrera, esta vez de descalificaciones siempre adjetivadoras contra Evo Morales, el MAS y gran parte del  progresismo latinoamericano, Tuto es nuevamente candidato a la presidencia, sin Podemos que no pudo, esta vez con la sigla prestada del vetusto Partido Demócrata Cristiano (PDC) y formando binomio con Tomasa Yarhui, quien fuera su ministra de Asuntos Indígenas en 2002. En esta ocasión, Morales gana con el 61% y Tuto termina tercero con apenas el 9,02% de los votos.

Fiel a su estilo de participar intercaladamente en elecciones, Tuto no figura en la papeleta de 2014 y vuelve a habilitarse para 2020. Entonces la cosa se le pinta mucho peor: las encuestas no le dan más que 1% de las preferencias ciudadanas, muy por debajo de Luis Arce (MAS) e incluso de Carlos Mesa (CC), cruda realidad que lo conduce a bajarse de la candidatura, luego de haber sido estratega fundamental de la interrupción constitucional perpetrada entre el 10 y el 12 de noviembre de 2019 con el indispensable asesoramiento de su abogado y amigo, Luis Vásquez Villamor, aquel que fuera presidente de la Cámara de Diputados y concretara la expulsión de Evo Morales en 2002. Tuto pasea la plaza Murillo el sábado 9 de noviembre y es quien dirige operativos clave como la salida de Evo Morales, luego de su defenestración, con el Alto Mando Militar encabezado por el Gral. Williams Kaliman.

Tuto es el hijo pródigo de la Bolivia en que por clase o casta deben mandar los de arriba. Los de abajo han obedecido históricamente, hasta que aprendieron a ganar elecciones en 2005. Para la memoria histórica es siempre necesario subrayar que cuando se resistían a las instrucciones basadas en el manual de buenos ciudadanos, terminaron masacrados, muertos sin nombre, sin apellidos alemanes o judíos y por lo tanto no merecedores de semblanzas por sus servicios a la nación de parte de los diarios del establishment.

Tuto ingresa hacia la tercera edad con su amigo Raúl Garafulic Lehm, dueño de Página Siete, pidiendo que no se vote por él, porque Mesa representa el voto útil para ganarle al MAS. Garafulic dice que Tuto es el mejor, pero que no ganará, y en la lógica e itinerario vital del heredero de Banzer, lo que cuenta es ganar y desde 2005 ha estado dedicado a perder, y perder contra el MAS queda terminantemente prohibido. Este amigo entrañable de la Embajada de los Estados Unidos no ha dejado de perder, aunque tenga por consuelo el haber participado de la exitosa conspiración que expulsó a Evo Morales de la presidencia el 10 de noviembre de 2019.  

La Razón publica una serie de artículos relacionados con el poder y los medios de comunicación en Bolivia. El periodista Julio Peñaloza Bretel investiga trayectorias de la esfera política con peso específico, así como las relaciones complejas y conflictivas entre personalidades públicas y la estructura mediática urbana dominante en el país. La base de esta propuesta está inspirada en la necesidad de acudir a la memoria para combatir el olvido y el desconocimiento.

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La Fiscalía cita al exprocurador Alberto Morales por el caso gases lacrimógenos

Alberto Morales reemplazó a José María Cabrera en la Procuraduría del Estado. Cabrera observó irregularidades en la compra del material no letal en la gestión de Arturo Murillo

Por Ghilka Sanabria

/ 12 de junio de 2021 / 15:14

El exprocurador General del Estado Alberto Morales fue citado por la Fiscalía para declarar el lunes sobre el caso gases lacrimógenos, en calidad de testigo.

“A objeto de que se presente en la Fiscalía Anticorrupción, portando su cédula de identidad para que preste su declaración informativa policial en calidad de testigo”, refiere parte de la citación, difundida por la estatal ABI.

En la citación fiscal se advierte que en caso de no asistir, se emitirá una orden de aprehensión en aplicación al artículo 198 del Código de Procedimiento Penal.

Morales asumió el cargo el 19 de septiembre de 2020, luego de que el gobierno de Jeanine Áñez destituyera a José María Cabrera por cuestionar la compra de gases lacrimógenos.

Cabrera reveló que el exministro de Gobierno Arturo Murillo se negó a presentar la información legal solicitada sobre la compra de gases lacrimógenos. Investigaciones en Bolivia y Estados Unidos concluyeron que en la compra hubo un sobreprecio de $us 2,3 millones.

En cambio, Morales dijo que “era absurdo pedir explicaciones sobre la compra de material no letal”.  

Murillo ahora está preso en Estados Unidos por lavado de dinero y soborno, además tiene una orden de aprehensión por el caso gases lacrimógenos en Bolivia, además de ocho procesos.

El exministro Fernando López fue incluido en el caso y se encuentra prófugo en Brasil. Las autoridades están buscando el mecanismo legal que su extradición.

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Del Castillo: Gabinete de Áñez trató falta de agentes en 2019; se apunta a tres exministros

El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, informó que el trámite de “préstamo” de agentes químicos de Ecuador se gestionó como una "cooperación regional para la represión", como ocurrió durante la dictadura con el Plan Cóndor.

/ 12 de junio de 2021 / 13:44

Dos días después de que asumiera el poder, la expresidenta Jeanine Áñez y su gabinete trataron junto a los entonces comandantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía la situación de las armas no letales para enfrentar los conflictos que se registraban. El reporte era que no había suficientes gases y proyectiles para enfrentar la crisis y se dio la solución que apunta al préstamo de Ecuador.

Los datos fueron revelados por el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, quien informó que el exministro de Defensa Luis Fernando López estaba al tanto de todo y que instruyó a dos militares trasladarse a Ecuador para traer las granadas y proyectiles de gas. Una informe señala que se requirió ello por unidades policiales “se encontraban siendo quemadas por hordas de personas».

“Queda demostrado que los gases, las granadas y los proyectiles adquiridos eran utilizados, básicamente, para reprimir al pueblo boliviano con alevosía”, denunció Del Castillo en la conferencia de prensa en la que pidió al gobierno de Ecuador contribuir en la investigación para conocer la verdad de lo ocurrido en noviembre de 2019.

Del Castillo informó que en la reunión de gabinete del 14 de noviembre, dos días después de la toma del poder de Áñez, se pidió a los entonces nuevos comandante de las FFAA, Sergio Orellana, y de la Policía, Yuri Calderón, un informe sobre si se contaba con los suficientes agentes químicos para contener las protestas en apoyo a Evo Morales, que había renunciado el 10 de noviembre acorralado por la protesta cívica por denuncias de fraude electoral, el motín policial y la “sugerencia” militar de renuncia.

El reporte fue que eran “insuficientes”. Según Del Castillo, los exministros López, Arturo Murillo y Roxana Lizárraga se reunieron y coordinaron en esa reunión de gabinete la dotación que apunta a Ecuador, mientras que de forma paralela Murillo, detenido en Estados Unidos por soborno y lavado de dinero, ya gestionaba la compra con sobreprecio de gases lacrimógenos a través de un intermediario.

Ecuador pidió el 27 de mayo de 2020 la devolución del material prestado. Se trata de 5.000 granadas de mano GL-302, 500 granadas de sonido y destello para exteriores, 2.389 proyectiles de largo alcance calibre 37 MM y 560 proyectiles de corto alcance calibre 37 MM.

“Esta parte de este funcionamiento de esta organización, básicamente, se asemeja a la estrategia del Plan Cóndor que hemos vivido en los años 70, donde varios países coordinaban regionalmente para la represión”, denunció e insistió en que Ecuador coopere en la investigación, sobre todo al anterior gobierno de Lenín Moreno.

“Se ha utilizado, básicamente, el mismo lema: Cooperación regional para la represión, hechos luctuosos que tuvimos que vivir en los años 70, en la época de la dictadura, que la hemos tenido que volver a vivir en la gestión 2019 con la señora Jeanine Áñez, otra persona que ha instalado un golpe de Estado”, cuestionó Del Castillo.

Los hechos de violencia de Senkata y Sacaba, en noviembre de ese año, acabaron con la vida de más de 20 personas por impactos de bala.

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Morales dice que declaraciones de Áñez ‘confirman que Carlos Mesa es el principal golpista’

La expresidenta Jeanine Áñez reveló en su declaración ante la Fiscalía que el expresidente y excandidato Carlos Mesa se opuso a que la entonces senadora del MAS Adriana Salvatierra asuma la presidencia tras la dimisión de Evo Morales.

Foto: Infobae

/ 12 de junio de 2021 / 10:57

El expresidente Evo Morales afirmó que las declaraciones de la expresidenta Jeanine Áñez ante la Fiscalía “confirman que Carlos Mesa es el principal golpista” y la explicación del porqué se rehúsa a apoyar juicios de responsabilidades por lo sucedido en noviembre de 2019.

Ante la Fiscalía, la exmandataria reveló que Mesa objetó que la entonces senadora Adriana Salvatierra asuma el poder tras la renuncia de Morales. “El señor Jorge Quiroga llama al señor Carlos Mesa por teléfono para consultarle (la sucesión de Salvatierra) y éste le responde que la ciudadanía no aceptaría esa sucesión, (que) las protestas continuarían”, reveló.

Morales aseguró que las declaraciones de la expresidenta explican la posición del jefe de Comunidad Ciudadana (CC) sobre los juicios de responsabilidades contra Áñez.

Áñez devela que Mesa objetó a Salvatierra y que Paz la llamó para proponerle el cargo

“Las últimas confesiones confirman que Carlos Mesa es el principal golpista. Denunció sin pruebas ‘fraude’ antes de perder la elección, convocó a la violencia y forzó la violación de la CPE. Ahora se explica por qué no quiere habilitar los 2/3 para los juicios de responsabilidades”, afirmó en su cuenta en Twitter.

Mesa salió segundo en las elecciones anuladas de 2019 y Morales ocupaba el primer lugar de la preferencia electoral. El informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre irregularidades en las elecciones agravó una crisis política que, sumado al motín policial y a la “sugerencia” militar de renuncia, acabó con la dimisión de Morales.

En su declaración, Áñez recordó que “Carlos Mesa realiza una declaración en una radio mencionando que no aceptaría la sucesión de Adriana Salvatierra”.

Áñez tiene tres denuncias de juicios de responsabilidades en el Legislativo, pero para activarlos se requiere del voto de la oposición porque el MAS no cuenta con los dos tercios requeridos, 110 votos. Actualmente, la expresidenta se encuentra detenida por el caso “golpe de Estado”.

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Arce buscará en la OEA la remoción de Almagro a partir de la ‘verdad’ de lo ocurrido en 2019

El embajador ante la OEA, Héctor Arce, consideró un “peligro” la permanencia de Luis Almagro al frente del organismo. Espera que los representantes de los 35 Estados actúen con conciencia cuando llegue el momento de votar.

El exministro de Justicia, Héctor Arce.

/ 12 de junio de 2021 / 00:26

El nuevo embajador de Bolivia en la Organización de Estados Americanos (OEA), Héctor Arce, informó que uno de los objetivos de su misión será hacer conocer a los 35 países miembros la verdad de lo ocurrido en octubre y noviembre de 2019 y apuntar a la remoción de Luis Almagro por su accionar en la interrupción democrática en Bolivia.

“Después de una organización y trabajo certero en lo jurídico estamos listos para que la OEA, todo el continente americano y el mundo conozcan la verdad de qué es lo que ha pasado”, anunció en la red Gigavisión y añadió que sobre esa base se propondrá la aplicación del artículo 116 de la Carta del organismo hemisférico.

El artículo 116 de la Carta de la OEA refiere: “La Asamblea General, con el voto de los dos tercios de los Estados miembros, puede remover al Secretario General o al Secretario General Adjunto, o a ambos, cuando así lo exija el buen funcionamiento de la Organización”.

Para Arce, es un “peligro” la permanencia de Almagro al frente del organismo.

Los observadores de la OEA denunciaron irregularidades en las elecciones del 20 de octubre de 2019 que iba ganando el entonces presidente Evo Morales. Esa denuncia agravó la crisis que ya se vivía, alentada por denuncias de fraude electoral, a la que se sumó un motín policial y la “sugerencia” militar de dimisión de Morales que, finalmente, ocurrió.

Leer además: Arce se fija como misión en la OEA ‘evidenciar’ el papel de Almagro en los hechos de 2019

Necesitamos, dijo, conocer de la propia gestión de Almagro aspectos como la formación de la comisión que auditó el proceso electoral con resultados “tergiversados” y “cuáles eran los verdaderos intereses, quizá con un interés contrario a los gobiernos progresistas y revolucionarios de la región, buscaron en Bolivia el elemento de desbalance, aquí se juega muchos intereses”.

Para aplicar el artículo 116 se requieren dos tercios de votos de los 35 miembros. Arce espera que los representantes de los Estados miembros tomen conciencia de lo sucedido en Bolivia a partir de la información que recibirán de forma directa.

“Una vez se forme conciencia a través de información directa que se les proporcione, serán ellos los que deban tomar una determinación en pos de la justicia y de la democracia”, reflexionó el exministro de Morales y uno de los asilados por más de un año en la legación mexicana de La Paz ante la decisión de Jeanine Áñez de no facilitarles el salvoconducto para que abandonen Bolivia.

Almagro asume su segunda gestión al frente de la OEA y defendió el trabajo del organismo en Bolivia. Tras la autoproclamación de Áñez, grupos de militares y policías intervinieron protestas en apoyo a Morales con el saldo de más de 20 muertos en Sacaba y Senkata por impactos de bala.

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