Nacional

sábado 25 jun 2022 | Actualizado a 08:44

Arce Zaconeta dice que Bolivia no depende del informe de EEUU sobre la crisis de 2019

Se valora en muy alto grado, sin embargo, que el mayor contribuyente de la OEA, EEUU, se haya fijado en el tema y pida explicaciones a Luis Almagro.

/ 15 de marzo de 2022 / 09:15

El representante permanente de Bolivia en la Organización de Estados Americanos (OEA), Héctor Arce Zaconeta, señaló que si bien se ve con mucha expectativa la investigación que llevará adelante el Departamento de Estado de Estados Unidos de las elecciones en Bolivia de 2019 y el rol de la OEA en la crisis posterior el país no depende de su resultado.

“Son muchos los países y las entidades que están clamando por la verdadera investigación (de la crisis boliviana de 2019), y eso nos ayuda; no dependemos de esta investigación en Estados Unidos, no dependemos tampoco de ningún otro país; es una conciencia del contexto internacional que la venimos sintiendo, en el Consejo Permanente de la OEA, que la hemos sentido en la Asamblea General”, destacó este lunes el embajador en la transmisión digital Piedra, Papel y Tinta, de La Razón.

Hay que recordar que Estados Unidos es uno de los mayores contribuyentes financieros de la OEA, y los legisladores estadounidenses que actualmente cuestionan razonan en sentido de que el dinero de los contribuyentes de su país no puede estar pagando acciones del organismo que hayan ido contra la democracia.

Desde principios de 2020, cuando aparecieron cada vez más artículos periodísticos e investigaciones cuestionando a la OEA, la representación mexicana ya pidió una revisión de la referida auditoría de la OEA; lo mismo que Argentina. La Secretaría General, presidida por Luis Almagro, no abrió ninguna investigación.

Y es que dicha Secretaría General, destacó el embajador boliviano, considera oficialmente cerrado el caso. Arce Zaconeta contó que él envió 10 peticiones de informe sobre los detalles de la auditoría, y que hasta ahora no se le entrega nada.

Recordó que la investigación que hará el Departamento de Estado es un pedido del Congreso estadounidense, a iniciativa de legisladores demócratas, en especial de uno de los decanos del Senado, Berny Sanders.

Arce precisó que la iniciativa de pedir un informe sobre la transparencia del proceso electoral boliviano y el rol de la Secretaría General de la OEA en su anulación, tras la renuncia del expresidente Evo Morales, se originó en el mismo noviembre de 2019; y tiene que ver con al menos seis investigaciones de dichas elecciones, a cargo de importantes universidades y centros de investigación, que cuestionan y desbaratan el informe de auditoría de la OEA, que concluyó en que en la elección boliviana de 2019 “hubo una ‘manipulación dolosa’ e ‘irregularidades graves’ que hacen imposible validar los resultados emitidos originalmente por las autoridades electorales bolivianas” (comunicado de prensa oficial de la OEA del 4 de diciembre de 2019).

El Departamento de Estado también investigará la violación de derechos humanos en Bolivia devenida de la anulación de las elecciones de 2019.

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MAS de Santa Cruz vuelve a mostrarse dividido

Hay una dirigencia regional que es desconocida por la nacional. Gerardo García suspendió su rueda de prensa por la irrupción de “choquehuanquistas”.

Dirigentes del MAS discuten entre sí sobre la línea del partido.

/ 24 de junio de 2022 / 02:35

El MAS no acaba de resolver sus tensiones. Ayer, en Santa Cruz, volvió a relucir la existencia de contrarios a, por lo menos, cierta parte de la dirigencia nacional. Gerardo García suspendió su rueda de prensa por la irrupción de “choquehuanquistas”, dijo.

Mientras García daba una conferencia de prensa en el edificio que ocupa la Brigada Parlamentaria cruceña —relató el periodista de LA RAZÓN en la capital oriental— un reducido grupo de manifestantes llegó para increparlo. Otro sector, de principalmente mujeres, salió a defenderlo y se generó una gresca con empujones, insultos y hasta agresiones con chancletas por parte de algunos militantes que defendían a García.

El jefe departamental del MAS en Santa Cruz, Marcos Fernández, rechazó que haya división en el partido oficialista y mostró una resolución firmada por las diferentes organizaciones sociales dando su apoyo tanto al presidente Luis Arce como al vicepresidente David Choquehuanca, y al jefe nacional del partido, el expresidente Evo Morales Ayma.

A quien más bien Fernández acusaba de “divisionista” era a García. “Es divisionista porque no coordina con las direcciones departamental ni urbana ni mucho menos con las organizaciones sociales”, argumentó el dirigente.

Para García, en cambio, ahora sí se reveló que el vicepresidente Choquehuanca hace tendencia dentro del MAS. A su conferencia, indicó, “no faltaron unos que siempre han estado entorpeciendo, confundiendo, pero creo que se ha esclarecido una cosa: empezaron a gritar ‘Choquehuanca, Choquehuanca’; por eso digo que ya se han desenmascarado”.

En cuanto a la dirigencia del MAS presidida por Fernández, García reveló que éste y otros dirigentes regionales que le siguen “están suspendidos, por una decisión orgánica y política desde la (dirección) nacional, porque solo se están avocando a pelear, dividir, cada quien hace su grupo, su congresito aquí por allá”.

ALCALDES.

García explicó que mientras en un departamento no haya dirigencia elegida, es la nacional la que asume el mando de la organización departamental; por eso, dijo, ayer él estuvo en Santa Cruz firmando los papeles necesarios para presentar candidatos a alcalde en los municipios de La Guardia y San Javier, que tendrán elecciones municipales este año, debido a la muerte de sus alcaldes.

El ampliado del MAS del miércoles 22 en Sacaba, determinó que el partido irá su Congreso Ordinario, en el que se elige a la dirección nacional, en los próximos meses; pero que para hacerlo, primero deben elegirse dirigentes departamentales. A la fecha, faltan direcciones en Santa Cruz, La Paz y Tarija. García adelantó que en los próximos días, “en conversación con organizaciones sociales, se convocará al congreso departamental en Yapacaní”.

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Masacre de San Juan, la del número incierto de muertos por bala

Los muertos conocidos eran del sindicato; había muchos eventuales.

Instantánea del velorio de algunos de los asesinados en la masacre en los centros mineros.

Por Iván Bustillos

/ 24 de junio de 2022 / 02:27

Entre el 23 y 24 de junio de 1967, hace 55 años, ocurrió la Masacre de San Juan, en Catavi y Siglo XX. Si bien se habló de 20 muertos, indagaciones posteriores aseguran que fueron muchos más; sin embargo, hasta hoy no se sabe cuánto más.

Y es que no solo cuentan los cadáveres encontrados, sino también los varios desaparecidos, acaso cuerpos secuestrados.

“Si bien se habla de 20 muertos, el número es indeterminado, porque se tiene información de la época de que después del ataque a Catavi y Siglo XX habrían ingresado caimanes, donde cargaron supuestos muertos y heridos; no existe un dato preciso”, señala a LA RAZÓN el exdirector ejecutivo de la Comisión de la Verdad Fernando Rodríguez.

La Comisión de la Verdad estudió la represión militar de 1964 a 1982. El que hasta hoy no haya una cifra cierta de los muertos a bala o heridos, también se debe, explica Fernández, a que una parte de los mineros, muy relacionada con el área rural, trabajaba a destajo; los muertos conocidos eran los sindicalizados, “pero de los no sindicalizados no se tiene un dato preciso”, afirma.

Además, si hay algo que tomar en cuenta en esta masacre es que el ataque militar no fue selectivo, contra alguna fuerza civil, sino que “alcanzó al conjunto de la población que estaba presente; fue un asalto, en el estricto sentido de la palabra, contra una población que no tuvo posibilidad alguna de reaccionar”, detalla Fernández.

Aunque existen investigaciones sobre la trágica jornada, el paso del tiempo va sellando la incertidumbre del número de muertos, “las fuentes ya resultan muy complejas para poder alcanzar datos más aproximados”.

VIOLENCIA.

También hay que considerar la ferocidad del ataque por parte del gobierno del militar René Barrientos, pues una de las causas de la matanza fue que jornadas antes los mineros habían decidido dar una “mita” (un día de haber) en apoyo a la guerrilla de Ernesto Che Guevara en el oriente- sur del país. Un monto de dinero considerable, si se tiene en cuenta que la minería estatal de la época era sostenida por lo menos por 30.000 trabajadores.

Para echar olvido sobre las muertes también conspiró el ataque a las radios mineras, una verdadera experiencia de voz alternativa a los grandes medios.

“Es importante señalar que era un sistema de radios, no una o dos radios, que se interconectaban entre sí, y que era su mecanismo de comunicación, muy eficiente en la época”, remarca el investigador social.

Ahora, apunta Fernández, el hecho también hay que ubicarlo como parte de la expansión del gran capital privado, de su necesidad de socavar la base de la poderosa clase obrera, fundamentalmente minera de la época, de la gran arremetida “neoliberal”, de desnacionalización de lo hecho por la Revolución del 52, lo cual representaba el régimen de Barrientos Ortuño. Proceso que alcanzó su cúspide precisamente en la dictación del Decreto 21060,

Con Barrientos, además, remarca, empezó una arremetida radicalizada de los poderes económicos conservadores.

“El peligro de la Revolución cubana (1959), el desarrollo de guerrillas en varios países de América Latina y la propia guerrilla en Bolivia, había radicalizado la actitud de los sectores más conservadores en Bolivia ligados a la embajada americana, para destruir los avances producidos con la Revolución del 52, especialmente en el área minera”.

Necesidad económica, cuestión de clase: “El desarrollo del sindicalismo minero era sumamente cuestionado por los sectores conservadores de nuestro país, porque para esa época, una huelga minera realmente paralizaba al país; hablamos de más de 30.000 trabajadores que entraban en huelga a la vez”.

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Economistas instan a que también en la gestión económica haya grandes acuerdos nacionales

Horst Grebe y Gabriel Loza reflexionaron sobre la consistencia de la actual estabilidad boliviana en un contexto de crisis global.

Foto: Oswaldo Aguirre

/ 22 de junio de 2022 / 13:34

Horst Grebe y Gabriel Loza, economistas, exministros columnistas de La Razón, coincidieron en señalar que si algo necesita el país para una mejor gestión económica, son acuerdos, “arreglos institucionales” entre el Estado y diferentes actores económicos; esto, en prevención a la actual crisis global con la guerra entre Rusia y Ucrania tras la crisis sanitaria por el COVID-19.

Urge acuerdos porque algún momento Bolivia también será alcanzada por dicha crisis y el país tendría que estar preparado para el golpe, destacaron los economistas en la primera entrega de La Mesa Económica, nuevo segmento del programa por streaming Piedra, papel y tinta, emitido este miércoles.

En mayo, la revista The Economist, a través de su informe The Economist Intelligence Unit (EIU, por sus siglas en inglés), señaló que Bolivia es el país mejor posicionado en América Latina para resistir los efectos mundiales del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.

“Bolivia está ocupando el primer lugar en capacidad de resiliencia y adaptabilidad a los efectos económicos de la guerra entre Rusia y Ucrania, este indicador de 2,14 refleja la menor exposición a los efectos económicos que puede causar este conflicto bélico”, informó el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, según el sitio web oficial del Ministerio de Economía.

Los economistas invitados a Piedra, papel y tinta, empezaron cuestionando los perfiles no siempre señalados de la coyuntural estabilidad económica del país.

En específico, apuntaron a la política de subvención estatal a la producción que se aplica en Bolivia, sus condiciones, posibilidad de persistir y riesgos.

“Yo creo que todavía no estamos recibiendo los impactos tan directamente. Una forma de hacerlo es el manejo de lo que llamamos los ‘precios administrados’ del combustible y de la harina, lo que hace que los precios internacionales no se reflejen inmediatamente en nuestros precios diarios, como pasa en Chile y otros países”, precisó primero Loza.

Si los efectos negativos de la crisis de la guerra siguen, dado el costo que tiene la subvención, “no hay pueblo que resista; económicamente hay ciertos límites”, señaló Loza.

Cuando una de las variables más usadas para mostrar la estabilidad boliviana es su baja tasa de inflación, el economista Grebe llama la atención sobre que eso es insuficiente y da una idea parcial del estado de la economía. Al respecto, dice que lo mínimo que hay que ver en dicha evaluación son tres variables: crecimiento, inflación y empleo.

La actual inflación, por ejemplo, no duda en calificar Grebe, es una “buena señal, pero a corto plazo” la nuestra es una “inflación sofocada”, y una de las explicaciones es el mantenimiento del tipo de cambio fijo desde hace 11 años, “eso se mantiene porque estamos subvencionando a las importaciones que necesitamos para abastecer el mercado interno del país, para hacer las inversiones”.

Se controla los precios sobre todo de los hidrocarburos, dice Grebe, a través de la subvención, pero esto se logra solo con base en un “creciente déficit fiscal; son recursos fiscales que se inyectan a la economía para mantener el nivel de inflación bajo”.

El problema es, interpela el economista, por un lado, el costo que para la economía significa mantener esa baja inflación y, por otro, cuánto tiempo se podrá sostener la situación en el contexto de altas inflaciones en la región: estando Bolivia con 0,77% de inflación, Brasil está con 11,3%; Chile con 9,4%; Colombia con 8,5%; Uruguay con 9,4%; Perú con 6,8%; Ecuador con 2,6%;  Venezuela con 284%; y Argentina con 55%, según datos leídos en el programa.

Loza, sin embargo, introdujo el criterio de que la subvención por sí sola no es negativa, en algunas economías hasta el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional las recomiendan.

El tema es saber ser flexibles en el uso de los distintos instrumentos que da la política económica, afirma Loza, y entre esos instrumentos está el tipo de cambio fijo, uno de los aspectos que menos se piensa tocar en la actual gestión.

Y es que, añade Grebe, un principio de la gestión económica es que “las herramientas económicas necesitan de las herramientas políticas”, la necesidad de ver las medidas económicas como parte de consideraciones sociales, de su costo, y la visión gubernamental del desarrollo.

Por eso, indican ambos expertos, urgen los acuerdos estatal-privados; y la polarización política no ayuda para nada en esto, concluye Loza.

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Senador opositor Rodrigo Paz equipara a Evo Morales y Jeanine Áñez por su ‘afán de poder’

Ambos se reunieron con los suyos para hacer “daño al prójimo”, dijo Rodrigo Paz Pereira, de Comunidad Ciudadana (CC).

/ 22 de junio de 2022 / 10:32

El senador de la alianza Comunidad Ciudadana (CC) por Tarija Rodrigo Paz Pereira equiparó al expresidente Evo Morales y la expresidenta transitoria Jeanine Áñez, en lo relativo a su afán del poder por el poder.

En entrevista con La Razón Radio de este miércoles, reconociendo que hace abstracción del contenido de ambos gobiernos, 14 años contra uno, Paz Pereira afirmó que encuentra en los dos el punto común de la ambición por el poder.

“Yo comparo a la señora Áñez con Evo Morales; los dos tuvieron el mismo pecado del ser humano. No voy a comparar los 16 años de Evo (sic) con un año de Áñez, pero miren cómo es el ser humano, los dos procedieron de la misma manera: buscar el poder a como dé lugar, aprovechando el lugar que ocupaban”.

En su análisis, el senador afirmó que el desmedido afán de poder se dio cuando “(A) Evo, ocupando el lugar más poderoso del país, no le importó el resultado del 21F, no le importó la Constitución, se largó otra vez a una nueva elección; y la señora Áñez, que fue puesta ahí, llegó a ser presidenta con un mandato que era transición, pacificar el país y ver cómo entregaba el cargo; igual que Evo, dijo esta es mi oportunidad para quedarme cinco años”.

Para Paz Pereira, también hay similitud entre el MAS y el actual gobierno de Luis Arce y el régimen transitorio en cómo una “pandilla” se reúne para “hacer daño” a otros bolivianos.

De nuevo, haciendo abstracción de cualquier otro hecho, el senador tarijeño ve que hay similitud entre Morales y Áñez en el hecho de que ambos se reunieron en cúpulas para decidir cómo le hacen daño al opositor.

“Una cúpula, una pandilla se reúne y decide cómo hacerle daño a otro boliviano, lo mismo hizo la señora Áñez; ¿cómo puede ser que haya grupos que se reúnen para hacer daño a otro boliviano? Ambos se quisieron quedar en el poder, cuando no correspondía; ambos se quedaron en reuniones y organizaron procesos para hacer daño, para eliminar al prójimo”.

Sin precisar a qué se refería, el senador aludió a que “la gente necesita una tercera alternativa”, aunque sí arguyó que lo que los bolivianos están esperando hoy es “empleo y justicia”.

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Año y medio y el mas no supera el ‘Evo-centro’

Fácil de decir, complejo de cumplir: lo que el MAS necesita es saber coordinar entre sus cuatro ejes. 

Conferencia de prensa del Pacto de Unidad, tras una reunión con el presidente Luis Arce. Decisivo apoyo al Gobierno.

Por Iván Bustillos

/ 19 de junio de 2022 / 15:53

El punto sobre la i

A más de año y medio del gobierno del presidente Luis Arce Catacora, el Movimiento Al Socialismo- Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP) todavía no logra desarrollarse sin Evo Morales como centro, afirman analistas consultados. El problema de fondo, además, dicen, no es tanto las actuales disputas dirigenciales, sino el debilitamiento de las organizaciones sociales mismas del Pacto de Unidad.

De entrada, hay que apuntar la naturaleza del MAS como partido, coinciden los estudiosos: su fundamento y sostén son las organizaciones sociales, especialmente las que conforman el Pacto de Unidad:

“Nada funciona sin el Pacto de Unidad, (porque) es la base de legitimidad”, remarca el sociólogo político Fernando Mayorga.

“El MAS es instrumento de las organizaciones sociales; los lineamientos tienen que partir de ellas”, asegura por su parte el exministro y exdirigente minero José Pimentel.

“El MAS es un partido que en su origen ha sido sostenido por organizaciones sindicales, es un ensamblaje entre partido y sindicato; esto explica la irradiación geográfica del MAS a nivel nacional, a través del copamiento de los sindicatos”, destaca la socióloga política María Teresa Zegada.

Para Mayorga, el MAS-IPSP y el gobierno de Luis Arce aún “están buscando un nuevo modelo de toma de decisiones, que reemplace o sustituya al modelo decisorio que durante los tres gobiernos de Evo Morales tenía un claro esquema concentrado en la figura del Presidente del Estado, que era además, presidente del MAS y del Conalcam. Hoy día no hay esa condensación de autoridad en una sola figura, y el MAS hasta ahora no ha logrado definir un esquema de toma de decisiones que debería tener necesariamente un carácter de coalición”.

COMPONENTES.

Pese a las reuniones que hubo o se intentó, no se llega a la coordinación de los cuatro componentes del MAS: el Órgano Ejecutivo, la bancada parlamentaria, la Dirección Nacional del partido y el Pacto de Unidad, asegura Mayorga.

Y es que la toma de decisión se ha dispersado, ya son varios los que deciden: se ha pasado del momento de Evo como centro, como el que concentraba las grandes decisiones, la autoridad, hacia la “mayor diversidad de espacios decisivos”.

El MAS tiene que “encontrar una fórmula que sea una suerte de coalición, un acuerdo entre distintos actores, obviamente con el protagonismo del Presidente del Estado”, apunta.

Llegados a este punto, Mayorga insiste en que la falta de coordinación es una de las falencias estructurales del MAS hoy. Éste es el problema de fondo, y no tanto el intercambio de ataques entre los actuales liderazgos Evo Morales, Luis Arce y David Choquehuanca, destaca. Así, todas las reuniones que se hagan (como la de este lunes entre el Presidente y los cocaleros del Chapare más Evo Morales, o la del miércoles 22, el ampliado del MAS para evaluar la gestión del gobierno de Arce) solo serán intentos parciales de cambio si es que no encaran la fórmula de esta coordinación.

“Ninguna de éstas (reuniones o iniciativas) va a resolver los problemas y conflictos internos mientras no haya esta definición más estructural”.

Por su parte, el exdirigente obrero José Pimentel, remarca que la presente “crisis interna” no es otra cosa que “los movimientos sociales no han logrado rearticularse y acomodarse en el nuevo escenario político”.

Revisando las resoluciones de reuniones de las Bartolinas (Federación Nacional de Mujeres Campesinas de Bolivia Bartolina Sisa) o de la CSUTCB (Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia), lo que se ve es que “no hay planteamientos concretos para profundizar el proceso de cambio; (las conclusiones) más son de problemas de coyuntura, de espacios. Eso debilita que el proceso de cambio tenga un derrotero muy claro”.

PODER.

Pimentel añade aún el criterio referido al poder. “Para todos está claro quién es el enemigo, pero no hay unas propuestas que vayan a atacar al poder, al enemigo, que, para mí, en este momento es la agroindustria y la minería privada. Si no peleamos con ellos, nos vamos a encerrar en unas luchas internas, porque lo que nos une es el enemigo común”.

No hay una “unidad y coherencia en la política porque no hay claridad en lo que se tiene que hacer; por ejemplo, los asalariados han perdido el rumbo en cuanto a lo que debería ser la defensa de la empresa estatal como eje de la economía nacional y, por otro lado, los cooperativistas muy de sus propios intereses dan paso a que la gran minería esté controlando (el sector) a través de las comercializadoras. Son estos problemas que no se discuten”, ejemplifica Pimentel el problema.

Pese a los cada vez más acalorados intercambios de dardos entre los actuales líderes, para el exdirigente minero, “son más posiciones personales, que no desvirtúan el proceso de cambio, pero lo debilitan. Yo creo que esto se va superar cuando se plantee la profundización del proceso de cambio, afectando los intereses de la oligarquía minera y latifundista”, sentencia Pimentel.

Desde la perspectiva de análisis más de la relación entre Evo Morales y las organizaciones, la socióloga política María Teresa Zegada hace notar que el Pacto de Unidad de hoy es distinto al Pacto de antes de la Constituyente (2006-2008), el cual era “una alianza de consensos” que elaboró una propuesta de Constitución a la que se sumaron varias organizaciones, propuesta que “trazó la agenda de la Asamblea Constituyente”.

En cambio, afirma, el Pacto de hoy, porque ha ido perdiendo organizaciones, “se ha reducido a las ‘trillizas’, CSUTCB, Bartolinas e Interculturales (entre los que están los cocaleros), aunque no es desdeñable su poder.

Evo Morales se ha “anclado” en las “trillizas” y, al menos las dirigencias, “responden en mucho al liderazgo de Morales, y no de último, sino a lo largo de todos estos años; ellas han sostenido a Evo Morales”.

COLISIÓN.

El punto es que este carácter “reducido” del Pacto de Unidad ha generado como una tensión muy fuerte, a momentos se la ve casi como una colisión entre el partido de Morales y el gobierno al mando de Arce Catacora”. Esta suerte de distanciamiento genera, por ejemplo, que estas organizaciones exijan rendición de cuentas en el lugar en que ellos habitan, o pidan la sustitución de ministros.

En tal ambiente enrarecido, un hecho por demás llamativo es que Evo Morales, el líder histórico, se ha convertido en una suerte de manzana de la discordia: hay quienes le cuestionan y dicen que su ciclo ha terminado, y quienes le apoyan y, con esto, cuestionan al gobierno de Arce. “Esto está generando una debilidad en el MAS”.

Ahora, ya bajando a las organizaciones sociales que apoyan a Morales, éstas no dejan de tener sus problemas. La Central Obrera Boliviana (COB), por ejemplo, con la “actitud ambivalente” del actual secretario ejecutivo, Juan Carlos Huarachi, es una organización “que está en crisis hace muchos años”, con muchas voces en contra de Huarachi, “pero él tiene el poder porque está alineado con el partido de gobierno”; ahora, su posición es tan ambivalente como la de antes en relación a Evo Morales y el gobierno de Arce; esto está debilitando el accionar y la imagen de la COB, “pero está respaldado por el poder, sea político de Evo Morales, sea el gubernamental de Arce”.

En el caso de la CSUTCB, Zegada hace notar cómo en la federación paceña, esencialmente aymara, “no siempre han estado alineados con el MAS; ellos se movían de manera mucho más orgánica con Felipe Quispe el Mallku”, y he aquí lo significativo de esta tendencia comunitarista aymara: “La presencia de Choquehuanca alienta a este sector a cobrar más fuerza y se convierte en un factor de presión al interior de las organizaciones del MAS”.

No es para menospreciar las actuales “pulsetas” entre Evo Morales y el Gobierno de Arce, advierte la socióloga. “Nos van a mostrar el estado de cohesión que tiene el Instrumento Político hoy día, el poder que tiene Evo Morales entre las organizaciones sindicales y en relación con el gobierno de Arce”. Va a ser muy revelador de la correlación de fuerzas dentro del MAS, afirma Zegada: “Se va a ver realmente quién dobla la mano a quién”.

Un ejemplo de la pulseta sin duda es el caso del ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo. Evo lo tiene entre ceja y ceja desde principios de año y de varias formas a insinuado su destitución. Pero, “por lo menos hasta ahora, ha sido muy contundente la decisión del presidente Arce de no ceder a estas presiones”.

Con todo, los escenarios que se vienen van a mostrar la capacidad “de presión y de fuerza, de poder, que tienen los cocaleros alrededor de Morales, en relación del resto del MAS, que es mucho más amplio que solamente los cocaleros”, sentenció Zegada.

Dos reuniones que definirán el rumbo del MAS

En esta semana coincidieron dos reuniones verdaderamente capitales: la de mañana, lunes 20 de junio, convocada por el presidente Luis Arce Catacora; y, la del miércoles 22, el ampliado del Movimiento Al Socialismo (MAS).

En el primer caso, se trata de la respuesta que dio el Presidente a las organizaciones del MAS del Chapare cochabambino, las cuales piden la destitución del ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, que cuestionan el quehacer de dicho ministerio.

Cuando la exigencia de los cocaleros del Chapare era que el Presidente vaya al trópico de Cochabamba a responder en asamblea a los cuestionamientos de las organizaciones, más bien cedieron y cocaleros encabezados por Morales asistirán a la Casa Grande del Pueblo, en La Paz.

La segunda es el ampliado extraordinario del MAS en Sacaba, Cochabamba. “Hemos convocado de emergencia para hacer una evaluación de la gestión de nuestro gobierno, y también un análisis político de la Dirección Nacional del MAS-IPSP, de lo que viene sucediendo dentro de nuestro propio gobierno”, señaló Gerardo García, vicepresidente del MAS.

El punto es que no asistirá nadie del Gobierno, el evaluado; no corresponde, dijo García; será un análisis externo que hará la “dirigencia política” del partido: el Pacto de Unidad y la Dirección Nacional del MAS.

(*)Iván Bustillos es periodista de La Razón

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