Nacional

Sunday 25 Sep 2022 | Actualizado a 13:29 PM

Camacho fue convocado a la reunión técnica de alcaldías y universidades con el INE

No correspondía, pero se le invitó al Gobernador de Santa Cruz para que haga conocer su propuesta, dijo el ministro de Planificación, Sergio Cusicanqui.

Luis Fernando Camacho, en una reunión con jóvenes, el viernes. Foto: L. F. Camacho

/ 14 de agosto de 2022 / 12:14

El ministro de Planificación, Sergio Cusicanqui, afirmó este domingo que el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, fue «convocado» a la reunión técnica del lunes entre alcaldías, universidad, el Instituto Nacional de Estadística (INE) y la cartera de Estado.

En declaraciones a medios estatales, la autoridad aclaró que la invitación al líder cruceño más bien es una concesión que se hace, pues originalmente las mesas técnicas estaban acordadas para la participación básicamente de alcaldías y universidades.

Si bien en Cochabamba, por ejemplo, en la cita participó el gobernador, Humberto Sánchez, del Movimiento Al Socialismo (MAS), fue a pedido de la misma autoridad, aclaró Cusicanqui.

El ministro, además, recordó que el espacio en que Camacho debió participar con todas las prerrogativas del caso fue el Consejo Nacional de Autonomías (CNA) del 12 de julio, a la cual, como se sabe, éste no asistió.

Cusicanqui espera que el Gobernador  exponga en la reunión su propuesta acerca del Censo de Población y Vivienda, según el Decreto Supremo 4760, previsto para mayo o junio de 2024.

Como se hizo con las demás autoridades convocadas, se invita a la autoridad además de su técnico estadístico.

En Santa Cruz, pidieron participar no solo el Gobernador, sino también la Asamblea Legislativa Departamental, y varias instituciones parte del llamado Comité Interinstitucional por el Censo.

Cusicanqui remarcó que estas reuniones son de carácter técnico y que se proseguirá en ese sentido.

Está confirmada la asistencia del alcalde de Santa Cruz, Jhonny Fernández, y de la Asociación de Municipios de Santa Cruz (Amdecruz).

Pese a que el rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), Vicente Cuéllar, hasta el sábado también dijo que tampoco se le había invitado, Cusicanqui afirmó este domingo que lo mismo está prevista su asistencia.

En una entrevista con la red Unitel, Camacho había dicho que lo inviten o no, él asistirá a la mesa técnica prevista para las 14.30 de este lunes en el nuevo edificio de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), camino a La Guardia.

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Solo una fiscalía autónoma le hará bien a la democracia

Francisco Barbosa Delgado, presidente de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP)

Estuvo de visita en La Paz el máximo ejecutivo de la asociación que reúne a las fiscalías de 22 países de la comunidad iberoamericana

Por Iván Bustillos

/ 25 de septiembre de 2022 / 06:38

El punto sobre la i

La semana pasada estuvo de visita en Bolivia el fiscal general de Colombia, Francisco Barbosa Delgado, pero llegó al país sobre todo como el nuevo presidente de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (fiscalías), AIAMP, una de las instituciones de justicia más antiguas de la región, que nació en 1954; que reúne a las fiscalías de 22 países, incluidos España y Portugal; que trabaja mediante siete “redes especializadas de fiscales”, a saber: contra la trata de personas y tráfico ilícito de migrantes; de ciberdelincuencia; de fiscales antidroga; contra la corrupción; de cooperación penal internacional; de protección ambiental; y, la especializada en temas de género. Lo que hace diferente a esta asociación, destaca su presidente (desde el 29 de julio), es que es operativa, ayuda a la colaboración práctica de las fiscalías, en los casos que se requiera.

—Uno de los fundamentos de la Asociación es trabajar por la autonomía y la independencia de los ministerios públicos. ¿Cómo están materializando esto?

—Hay un reto en la región para fortalecer los principios de autonomía e independencia de los ministerios públicos, cada país tiene sus propias dinámicas. Pero lo importante es que en la medida en que existan mejores y más autónomos ministerios públicos, vamos a tener una mejor justicia y una mejor salud de la democracia.

—¿Qué problemas comunes ven para la autonomía e independencia de las fiscalías?

—Uno de los primeros es, en algunos países, la injerencia o enfrentamiento que existen entre los Ejecutivos y los ministerios públicos. Lo hemos visto recientemente en el caso de Perú, donde hay una investigación de la Fiscalía General del Perú a un Presidente en ejercicio. Ese es uno de los temas gruesos que tenemos en el continente. Y, por supuesto, diferentes aspectos que tienen que ver con el procesamiento o investigación de personas que han ejercido cargos públicos, que utilizan todo tipo de mecanismos para oponerse y atacar a los ministerios públicos. Creo que lo importante de esta asociación es ponernos de acuerdo para no solamente defender esa autonomía del Ministerio Público, sino al mismo tiempo plantear la idea de que los ministerios públicos pueden también colaborar armónicamente con los diferentes órganos o poderes de los países. En la medida en que dialoguemos más, las condiciones de salud de las democracias serán mejores.

—¿Cuánto pueden colaborar entre fiscalías, dada la normativa que tiene cada Estado? ¿Es un problema esto?

—No. Nosotros tenemos en este momento el Convenio de Palermo, que permite la cooperación judicial, rápida y efectiva entre las diferentes fiscalías. Esta es una asociación que permite hacer cosas como las siguientes: tener redes de fiscales en diferentes temáticas; por ejemplo, una red sobre tráfico de migrantes; la lucha contra el narcotráfico; contra la minería ilegal, de protección al medioambiente. Lo que nos permite tener operaciones judiciales conjuntas contra la criminalidad; acciones conjuntas que han permitido la captura y el enjuiciamiento de personas en diferentes países. Mientras que normalmente los tratados internacionales de los (poderes) Ejecutivos se dan sobre una base de intenciones, nosotros vamos sobre una base de resultados. Hoy tenemos resultados concretos de interdicción de narcóticos, de trabajo contra el tráfico de migrantes, de lucha contra el contrabando, contra la minería ilegal, contra la corrupción.

Francisco Barbosa Delgado, presidente de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP) Foto. Rodwy Cazón

—Es más operativa ¿no?

—Es más operativa.

—En narcotráfico, que es un tema que toca a todos, ¿cuánto han podido avanzar en cuanto a operaciones? Es intercambio de información, de operativos…

—De operaciones conjuntas. Por ejemplo, las redes de Centroamérica y el Caribe y toda la zona de los países andinos, hemos venido haciendo cooperación conjunta en diferentes tipos de acciones, más de 30 operaciones conjuntas entre diferentes fiscalías. Hay resultados concretos, como el compartir información de inteligencia judicial que surge en uno u otro país.

—Ya se hace eso.

—Ya se hace eso. Estamos compartiendo esa información, lo que nos permite operar dentro de nuestros estados; si hay una información que la Fiscalía de Bolivia considera relevante en un caso, se le entrega a la Fiscalía colombiana, y nosotros ya podemos operar con esa información en nuestro país. Eso es vital, nos ha permitido tener unos vínculos muy serios con las diferentes redes de lucha contra la criminalidad en nuestra región.

—¿Cuál ha sido el avance de la red contra la corrupción?

—Sobre la red de corrupción, estamos sobre la base de una serie de patrones comunes que se han venido consolidando a través de Andorra, que es el que encabeza ese grupo, y los resultados han sido concretos. Por ejemplo, temas que tienen que ver con la extinción de dominio y lavado de activos. Entonces, ¿qué es lo que ocurre? Que normalmente lo que se establece es la persecución penal; pero hay que acompañarla con la búsqueda de los bienes que sustentan esas actividades criminales. En ese sentido ya hay mecanismos de cooperación que se han venido estableciendo, muchos bilaterales. Si existen bienes de personas que ejercen cargos públicos que están en otro país, es posible iniciar procesos conjuntos de extinción de dominio, para solicitar el origen de esos recursos y proceder a la extinción de los bienes. Los bienes tienen un componente: si los perseguimos, estamos rompiendo la base delictiva de las organizaciones criminales.

—La fuente.

—La fuente. En Colombia, en los últimos dos años y medio hemos extinguido bienes por más de 6.000 millones de dólares, y bienes que tienen diferentes orígenes, colombianos, pero también de otros países.

—¿Mismas cifras de la red…?

—No. Parte de lo que se pretende hacer es consolidar una secretaría técnica o unas unidades de trabajo técnico permanentes, para poder hacer monitoreo, y darle concreción a una asociación que nació en 1954; vamos a cumplir 68 años, es una asociación que tiene seis años menos que la misma Organización de Estados Americanos (OEA).

—¿Desafíos que tienen como asociación?

—Estamos con grandes desafíos. No solamente (ante) los Ejecutivos. En algunos países tenemos, por ejemplo, lo que se rechazó por parte de Guatemala, Honduras y El Salvador, la creación de comisiones internacionales para menoscabar la autonomía de las fiscalías; también enfrentamos ideas que han surgido en algunos países de querer mutilar las competencias de los ministerios públicos, para que éstas dependan de los Ejecutivos o de otros intereses. Tenemos un gran reto: que los ministerios públicos puedan contar con policía judicial propia y no una policía judicial que dependa de la Policía Nacional, que al mismo tiempo depende de los Ejecutivos.

—¿Corrupción entre los fiscales?

—Como en todas las organizaciones públicas (en la Fiscalía), también existe corrupción. Siempre hay riesgos, pero lo importante, más allá de pensar en el angelismo institucional, tenemos que pensar en el mejoramiento, crear mecanismos de control interno, tener mejores presupuestos, mejores remuneraciones; tener una mejor vinculación con la ciudadanía. Hay que contarle a la gente qué es lo que hacen los ministerios públicos; y al mismo tiempo hay que pensar en las nuevas ciudadanías, como, por ejemplo, pensar en la protección a la mujer, en las poblaciones históricamente discriminadas, como las poblaciones indígenas, afro, LGBTI, la protección a los animales. Las fiscalías también tienen que estar entendiendo los discursos ciudadanos.

—¿Cómo la Fiscalía puede ser parte de la reforma de la justicia?

—Cualquier reforma que exista en un país sobre la justicia tiene que ser siempre buscando que se sostenga la administración, que se fortalezca y que no se atente contra la autonomía y la independencia.

—En su visita conoció el sistema de gestión informática de la Fiscalía, en Colombia debe haber algo similar.

—Existe un trabajo similar, pero yo quiero resaltar el trabajo del fiscal general Juan Lanchipa; creo que es un funcionario excepcional, que ha venido innovando; creo que el proyecto Justicia Libre es un proyecto muy interesante, porque le da la posibilidad al Fiscal General de poder hacer una gerencia inteligente en la lucha contra la criminalidad, a partir de la inteligencia artificial, de las tecnologías de la información y comunicación. Si el país hace un tránsito, como lo está haciendo, creo que Bolivia entrará en una dinámica de un país que puede compararse con cualquier otro en términos de justicia. Yo rescato y celebro el esfuerzo del Fiscal General para poner a Bolivia en sintonía mundial con el tema de estas tecnologías.

—Usted fue propuesto por el presidente Iván Duque; trabajó en su gobierno; tiene su propia opinión sobre el proceso de paz…

—Fui uno de los que construyó el proceso de paz.

—Ahora debe seguir en funciones bajo el gobierno de Gustavo Petro, opuesto al de Duque. Con todo esto, ¿cómo está el proceso de paz y al final qué perspectivas tiene?

—Mire, es un trabajo muy interesante, porque como Fiscal General de Colombia me tocó trabajar con un gobierno, y me toca trabajar con este gobierno. Para responder su primera pregunta, yo creo que el proceso de paz va hacia adelante; debe seguirse implementando. Yo creo que el proceso ha venido complementándose con la idea del presidente Gustavo Petro, de una paz total. Según lo que él ha señalado, es necesario involucrar ya un proceso que quiere iniciar con el ELN, y un proceso con las disidencias y con diversos grupos delictivos que hay en Colombia. Frente a lo primero, el ELN, la posición del Fiscal General fue simple y rápida: acompañamos el proceso que el Presidente de la República en virtud de sus facultades constitucionales tenga. Yo soy un colaborador en la política pública del presidente Petro. Hemos conversado largamente con él. Eso hace que el país haya tenido un buen ámbito y una buena temperatura, en la medida en que muchas personas creen que porque uno viene, que fue enternado (propuesto en una terna) por otro Presidente no va a tener una buena relación con el presidente Petro.

—Larga vida a la paz en Colombia, fiscal.

—Larga vida a la paz. Yo fui uno de los que ayudó a concebir la jurisdicción de paz en 2016-2017; luego fui consejero presidencial en Derechos Humanos; posteriormente, muy poco tiempo estuve durante el gobierno del presidente Duque; fui elegido unánimemente, por primera vez en la historia de Colombia, por la Corte Suprema de Justicia, como Fiscal General, y créalo que la Corte Suprema me eligió por ser un amigo de la paz, por ser un constructor de paz.

Francisco Barbosa Delgado Las materias de sus investigaciones han girado en torno al derecho penal internacional, la justicia transicional, la historia constitucional colombiana, el derecho constitucional, el derecho administrativo, la contratación pública y el derecho internacional de los derechos humanos.

DATOS

Nombre: Francisco Roberto Barbosa Delgado

Nació: en Bogotá, Colombia, el 11 de enero de 1974.

Profesión: Jurista e historiador. Ocupación: Fiscal General de Colombia; presidente de la AIAMP

PERFIL

Algunos de sus libros son: ¿Justicia Transicional o Impunidad? La encrucijada de la paz en Colombia (2017); Del derecho de gentes al derecho humanitario en Colombia, 1821-1995 (2013).

(*)Iván Bustillos es periodista de La Razón

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Detienen a Apaza; hay polémica sobre la fuerza que se usó

Julio César Apaza Tintaya, presidente del Comité de Autodefensa de Adepcoca, antes de ser detenido.

Por Iván Bustillos

/ 23 de septiembre de 2022 / 06:05

Alrededor de las 02.40 de la mañana del jueves, en Villa Fátima, fue detenido el presidente del Comité de Autodefensa de Adepcoca, César Apaza. Mientras familiares denunciaron hasta “tortura” en su contra, la Policía negó este extremo.

En cuanto fue aprehendido, Apaza fue trasladado a las celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de la ciudad de El Alto, “por un tema de seguridad”, reconoció a la prensa el director departamental de la FELCC, coronel Rolando Rojas.

La denuncia de que Apaza fue “torturado” provino tanto de su hermana como del abogado Gualberto Cusi. La primera dijo que su hermano habría sido golpeado por 6 u 8 personas encapuchadas; Cusi, en cambio, dijo que Apaza habría dicho que en la FELCC de La Paz “más de 15 encapuchados” le habrían aplicado varios “actos de tortura”.

En un audio, según recogió Erbol, Apaza, desde la prisión, habría dicho: “No puedo respirar bien, porque tengo moretones bajo la costilla. Tengo la mano hinchada, moretones por el cuerpo. Desde que me han aprehendido me han empezado a golpear”.

La dirigente de la Asociación Departamental de Productores de Coca de La Paz (Adepcoca) sector Freddy Machicado, Rosalba Vargas, incluso mostró una zapatilla, que sería de Apaza y que la habría perdido en el forcejeo.

En conferencia de prensa, ayer por la mañana, el coronel Rojas negó los extremos descritos desde el sector cocalero. “En ningún momento esta persona ha sido sujeta a ningún trato inhumano, degradante ni mucho menos una tortura, como están señalando algunos familiares; de eso podemos dar fe y plena garantía”, dijo el policía a los periodistas.

En una “Aclaración pública” hecha ayer a eso de las 22.00, la Policía dio su versión sobre el hecho.

En una parte de la cita del “Acta de aprehensión”, la Dirección Departamental de la FELCC La Paz señala que la detención de Apaza fue en circunstancias en que él se resistió a ser detenido: “De acuerdo (con el) acta de aprehensión, el sindicado habría intentado darse a la fuga, resistiéndose a su traslado, llegando, inclusive, a agredir físicamente a los servidores policiales intervinientes; situación que fue controlada respetando en todo momento su integridad física, derechos y garantías constitucionales”.

Pero, donde más pone énfasis el comunicado policial es en la negativa de que a Apaza se le habría torturado.

“Asimismo, negamos enfáticamente que el aprehendido haya sido objeto de algún tipo de ‘tortura’ o ‘uso innecesario de la fuerza’ en su traslado ni cuando se encontraba en dependencias de la FELCC, más aún en presencia del director departamental de esta dirección especializada”, detalla la citada Aclaración.

De acuerdo con el protocolo y en coordinación con el Ministerio Público y “actuando con total objetividad”, la FELCC paceña asegura que “dispuso que el aprehendido sea valorado por un profesional médico forense en la FELCC del municipio de El Alto, permaneciendo en celdas de esta dependencia hasta su audiencia de medidas cautelares”. Fue Rojas quien precisó que la detención fue a las “dos cuarenta de la mañana”. Dayner Quispe, el otro abogado de Apaza, informó que ayer mismo la Fiscalía interpuso la imputación formal contra Apaza, y que hoy viernes a las 08.45 tendrá lugar la citada audiencia de medidas cautelares.

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Arce: 14 años sin embajadores. Por lo que pasó con EEUU, no habrá mayores progresos

El 14 de septiembre se cumplieron 14 años de la partida de Goldberg.

El presidente Luis Arce Catacora, en entrevista con la periodista Helena Villar, de Rusia Today (RT).

Por Iván Bustillos

/ 22 de septiembre de 2022 / 04:55

En entrevista con Rusia Today en Nueva York, el presidente Luis Arce afirmó que en la relación con Estados Unidos duda que haya algún “progreso” en lo inmediato, dado el apoyo que ese país dio — según el MAS— a la instalación del gobierno de Jeanine Áñez.

Una vez que la periodista de Rusia Today (Rusia Hoy) Helena Villar le preguntó al mandatario que cómo están las relaciones con Washington después de que “explícitamente Estados Unidos y Europa apoyaron ese golpe” (el derrocamiento del Evo Morales en noviembre de 2019), Arce señaló: “Con Estados Unidos continuamos sin tener embajadores. Estados Unidos es un país con el cual podemos conversar temas comerciales y otros, pero definitivamente no tenemos embajadores”.

INVARIABLES

El Jefe de Estado continuó: “Creo que las relaciones como están, así se van a mantener. Nosotros no pensamos que haya mayores progresos en nuestra relaciones, por esos antecedentes (en referencia a 2019) y otros históricos que tenemos”.

Si bien no existe constancia de la participación directa y pública de la delegación estadounidense en el cambio de gobierno de 2019, también fue inocultable el giro de 180 grados que dio la Cancillería del gobierno de Jeanine Áñez (bajo el mando de Karen Longaric) en la política exterior: se rompió relaciones con Cuba, Nicaragua, Venezuela e Irán y se afianzó la relación con el Gobierno de Estados Unidos, además de restablecerse el nexo con Israel.

En entrevista con el suplemento Animal Político, en enero de 2020, la nueva canciller Longaric afirmó que se había intensificado la relación con Estados Unidos.

RETIROS.

Con el pasado 10 de septiembre se cumplieron 14 años de la declaratoria de persona “non grata” que hiciera pública el entonces presidente Evo Morales en 2008, aludiendo al embajador estadounidense Philip Goldberg, quien abandonó el país cuatro días después. Luego vendría la respuesta de Estados Unidos, con el retiro del embajador boliviano en ese país, Gustavo Guzmán.

A fines de 2011 se llegó a firmar un acuerdo para la normalización de las relaciones, se enfatizaba al “respeto mutuo” y hasta la posible reposición de embajadores, lo que finalmente no se concretó.

Como ya se registró en la prensa, sí fue pública la participación en la crisis de noviembre de 2019 de la Unión Europea, a través de su embajador León de la Torre.

Junto con los representantes de Brasil y del Reino Unido, De la Torre propició reuniones entre el oficialismo y la oposición de entonces para una salida política a la crisis, tras la renuncia de Evo Morales y Álvaro García, el 10 de noviembre de 2019.

La UE fue una de las primeras instancias en reconocer la presidencia interina de Jeanine Áñez, por evitar el “vacío de poder”.

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Evo Morales recrimina a Iván Lima por juicio a Áñez

El exmandatario hizo los cuestionamientos desde su cuenta de Twitter.

Del lado izquierdo el expresidente Evo Morales, y el ministro de Justicia, Iván Lima.

Por Iván Bustillos

/ 20 de septiembre de 2022 / 06:22

El presidente del MAS, Evo Morales, acusó al ministro de Justicia, Iván Lima, de discriminar al “gobierno del MAS”, con relación al de Jeanine Áñez. Para ésta, Lima pide juicio de responsabilidades y para el MAS solo investigarlo, dijo.

“Comprobado que el ministro de ‘justicia’ investiga y busca enjuiciar a nuestro gobierno con más interés que al gobierno de facto. Para Añez reclama juicio de privilegio y contra el gobierno del MAS-IPSP apura las acusaciones e investigaciones. La derecha es enemiga del MAS-IPSP”, señaló el expresidente en su cuenta de Twitter.

El exjefe de Estado completó su alegato destacando el carácter electo de las autoridades del MAS. “Advertimos a algunos oportunistas y divisionistas que nuestros hermanos @LuchoXBolivia y @LaramaDavid (…) fueron elegidos por el pueblo con la sigla de nuestro instrumento político MAS-IPSP”, señaló Morales.

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Bicentenario, urge ver su ‘agenda negativa’

La ‘agenda negativa’ del Bicentenario, los problemas que como país no logramos superar en 200 años...

Acto de lanzamiento (simultáneo en los nueve departamentos) del Plan Estratégico Nacional del Bicentenario, el 31 de agosto de 2022

/ 18 de septiembre de 2022 / 04:02

El punto sobre la i

El 31 de agosto, el presidente Luis Arce lanzó oficialmente el Plan Estratégico Nacional del Bicentenario. “El Bicentenario de Bolivia es un acontecimiento extraordinariamente importante en nuestra historia; será una oportunidad única para consolidar nuestro Estado Plurinacional de Bolivia y conmemorar unidos y unidas los 200 años de vida de nuestro país”, sostuvo. Hacia el Bicentenario, el país se plantea, dijo, “implementar obras de gran impacto socioeconómico, carreteras, plantas industrializadoras, siderurgias, establecimientos de salud, centros tecnológicos”, entre otros.

Al margen de dicha agenda oficial, Animal Político propone la reflexión de lo que se puede llamar una “agenda negativa” del Bicentenario; esto es, los más persistentes problemas que tiene el país, que previsiblemente llegarán y trascenderán al 6 de agosto de 2025.

Sin tratar de ser exhaustivos, la “agenda negativa” del Bicentenario desde la perspectiva económica, por ejemplo, el economista Horst Grebe llama a reflexionar la naturaleza de país que dio el haber nacido en medio de la tensión entre los virreinatos de Lima y de Buenos Aires; haber sido el primero en haberse rebelado contra el poder español y ser el último en alcanzar la independencia; el haber peleado la guerra de la independencia sobre todo a través de las “republiquetas”, y culminar el proceso independentista gracias a ejércitos “extranjeros”, como el de Bolívar y Sucre; “entonces, hay una serie muy grande de diferencias con respecto a otros países vecinos que han sido mucho más lineales en su evolución”. Añade: “Lo que le pasa al país, y esta es una tesis que sostengo desde hace tiempo, es que tiene muchas fuerzas centrífugas, no tiene un centro cohesionador”.

RECURSOS.

Otro gran rasgo que viene desde la Colonia y se prevé siga más allá del Bicentenario sin duda es la reproducción del país con base en la economía y cultura de la materia prima, una “matriz básica de inserción internacional desde la Colonia”, destaca Grebe: la plata, el estaño, el cinc, el gas, el litio… “siempre ha sido la minería, y eso ha estructurado toda una cultura, toda una visión, toda una manera de estar en el mundo”, apunta.

Si bien es cierto que desde la Revolución del 52 se ha incorporado a la economía nacional al oriente, con la agropecuaria y los hidrocarburos, persiste la matriz primario-exportadora. En Bolivia “nos ha faltado una industrialización en serio”, señala el economista; aunque los países vecinos tampoco hicieron algo muy diferente, unos más que otros desarrollaron procesos industrializadores, “pero en general, América del Sur todavía es altamente dependiente de los recursos naturales; entonces, la matriz primario- exportadora es una constante de nuestra historia hasta el día de hoy”.

Otro hecho que debiera preocupar cercanos al Bicentenario es la persistencia e incremento de la economía informal, “lo que quiere decir que no somos capaces de dar empleo decente a toda nuestra población en edad activa”. Aquí, un hecho que debiera preocupar al país, insiste Grebe, es la gran cantidad de bolivianos en el exterior, que el país es expulsor de población: “no se sabe cuántos son exactamente, pero deben ser muchos, porque la cantidad de remesas, que ahora está en 1.200 millones de dólares, es una cantidad muy grande, en comparación con el tamaño de la economía boliviana y de las exportaciones. Entonces, debe ser mucha gente que manda ese dinero, y eso quiere decir que tienen mejores condiciones afuera que adentro”.

Ahora, lo que siempre se ha visto como un potencial para el desarrollo nacional, la diversidad regional, también ha jugado en contra de esta aspiración nacional: “Tenemos una geografía que se presta para desarrollos (regionales) inconexos; eso es lo que yo señalo, que no existe un núcleo interno que junte todo eso. El proyecto nacional es algo pendiente”, asevera el economista Grebe.

Un proyecto nacional, apunta, ha sido el emergente de la Revolución del 52, que duró hasta 1985-86.

¿Y el Estado Plurinacional, no es ese proyecto nacional? El problema con el Estado Plurinacional, afirma Grebe, es que “no arrastra a todos”; por lo menos hoy, la discusión del Estado Plurinacional es, dice, “una discusión por la supremacía, hay una parte que quiere colocarse a la cabeza y dirigir los destinos sin hacer una propuesta para todos”.

INDÍGENA.

Desde el ámbito social, en referencia a la “otra agenda del Bicentenario”, el sociólogo y antropólogo Esteban Ticona en primer lugar llama la atención sobre la cuestión indígena-campesina del país. “Creo que ahí están pendientes varios aspectos, dependiendo de la región donde estemos”; solo considerando las 36 nacionalidades señaladas en la Constitución, “cada pueblo tiene sus diferentes problemas frente al Estado; una multiplicidad de asuntos que no se han resuelto del todo”; y esto, provoca Ticona, aún tomando en cuenta el “empoderamiento” indígena de los últimos 20 años, que “todavía es insuficiente para decir que ya está solucionado”.

Otro tema que al parecer seguirá irresuelto en el Bicentenario, destaca Ticona, es el “tema regional”, una herencia de las “republiquetas” independentistas con que nació el país. Hoy día mismo, afirma, “falta buscarle salida a estas formas regionales; estoy pensando en el reconocimiento de las regiones desde una perspectiva global”. Aquí, aunque parezca ajeno al problema, reclama el sociólogo, una tarea nacional debería ser recuperar el aporte a la unidad nacional de autores que escribieron desde las regiones; pone como ejemplo al tarijeño Federico Ávila.

Y, claro, el tercer gran tema negativo del Bicentenario que recuerda Ticona es el racismo, la discriminación. “Es un gran tema pendiente: las formas de racismo, racismos que se reciclan para cada época, entre otros”, apunta el sociólogo.

Otra vez, Ticona insiste en que de nuevo hay que recuperar las innumerables críticas y discusiones que se hicieron al racismo, pero no como un ejercicio académico, sino más bien pedagógico: “recuperar esas visiones críticas contra el racismo que hubo; es una tarea gigantesca que tiene que atravesar todos los quehaceres de la actividad societal del país”.

Y, como parte de la agenda del Bicentenario que preocupa, para Ticona es infaltable debatir de nuevo el Estado Plurinacional. Cuando hay miradas, más o menos radicales o fundamentalistas contra o al margen del Estado Plurinacional, “no está dando respuestas el Estado Plurinacional a esas miradas”.

Y no es que no haya servido, previene el sociólogo: “el Estado Plurinacional, en perspectiva, puede dar respuestas interesantes a temas como el racismo, lo indígena, el regional; sin embargo, hay que reencaminarlo; me parece que faltan políticas mucho más precisas para reencauzar el Estado Plurinacional”. Esto hay que hacerlo ya, reclama Ticona, “si no se lo hace, quedamos en el riesgo de quedar en el statu quo, y, en la práctica volver al viejo Estado-nación, unitario, etcétera”.

POLÍTICA.

Con 13 años de vigencia de la nueva Constitución (2009), la socióloga politóloga cochabambina María Teresa Zegada ve que hoy día en el país “recién se está atisbando la posibilidad de la inclusión indígena; está en la letra de la Constitución pero hay una distancia grande con su cumplimiento”. Otra vez el Estado Plurinacional acotado.

En el ámbito de la representación política, del rol, fortaleza y potencia de los partidos y organizaciones políticas, Zegada todavía ve la política como algo exclusivo de un grupo antes que un bien público: “No se ha podido romper esta barrera de la participación política de los distintos sectores del país. La política sigue siendo una actividad circunscrita a ciertos sectores de élite. Puede ser que el MAS, o el MNR en su momento, han roto un poco estas barreras, pero sigue siendo un asunto manejado por un grupo de poder; no se logra todavía democratizar realmente al país, como correspondería, dialogando con la diversidad que tenemos en el país”.

Los 200 años de Bolivia acaso también coincidan con la persistente crisis de los partidos políticos, de su falta de institucionalidad, acusa Zegada. “Los partidos no son entidades institucionalizadas”. El MAS, dice, sobre todo es un “conglomerado de organizaciones sociales”, que “funciona más como movimiento social que como un partido propiamente dicho”, además que está “fuertemente ensamblado por las relaciones prebendales que hay al interior de esta organización”. En cuanto a los partidos de oposición, se puede decir que éstos son “casi inexistentes; Comunidad Ciudadana está intentando construirse como una alternativa; Creemos no es realmente una opción política, ni siquiera nacional; y las otras organizaciones que parecían tener un potencial, como Unidad Nacional o Demócratas están casi desaparecidos del escenario político”.

Y, algo central en el quehacer político de izquierdas y derechas, añade la socióloga: el caudillismo. “Una cultura política profundamente caudillista”, prácticamente desde que nacimos como país; “todavía no hemos salido de este esquema en que la gente está más adherida a personajes que a propuestas políticas”. Ahora, siendo el MAS el partido en el poder que “recibirá” los 200 años, Zegada apunta un hecho clave: “el destino político inmediato del país está bastante sujeto a lo que vaya a pasar con el MAS”.

El boliviano promedio tiende a ser díscolo, explosivo, revoltoso

Amodo de provocación, para una “agenda negativa” del Bicentenario, nada más oportuno que el libro de Henry Oporto ¿Cómo somos? Ensayo sobre el carácter nacional de los bolivianos. (Plural, 2018). He aquí un fragmento del texto (páginas 66 a 68), de los males que según el autor aquejan a los bolivianos.

– El individualismo de la gente (que desmiente el mito del comunitarismo), reflejado en una marcada desconfianza, precaución y recelo, como actitudes contrarias a la socialización y la capacidad de cooperación y ayuda mutua. De ahí también la fragmentación e incluso la atomización en la economía, en la política, y en otras esferas de la vida social que, a no dudarlo, son un escollo enorme para construir instituciones.

– La aversión a la competencia, como un poderoso freno para la superación de las personas y el desarrollo de una sociedad meritocrática y, en contrapartida, la inclinación a buscar amparo, resguardo, ventajas y favoritismos desde posiciones de privilegio.

– De ahí la estadolatría, y la búsqueda de asistencia de un Estado paternal del que siempre se espera que dé y haga. La dependencia del Estado inhibe la expansión de una sociedad civil autónoma.

– La otra cara de la medalla es la obsesión por el pasado; un pasado marcado de opresión, sufrimiento, traiciones y rencores que quedan como heridas abiertas y que impiden mirar hacia adelante.

– Y esa obsesión por el pasado viene de la mano del victimismo; una manera de encubrir las propias culpas y responsabilidades, pero que muchas veces hace de bálsamo ante las adversidades y frustraciones nacionales.

– El victimismo es inseparable del temor a lo extranjero; la desconfianza profunda en el “otro” y en sus intenciones. Huelga decir que mientras este sentimiento negativo prevalezca muy difícilmente se puede atraer inversión extranjera o mantener una relación constructiva con el capital foráneo.

– El desprecio por la ley y el desapego al orden, probablemente la mayor barrera, junto con el individualismo disociado, para hacer instituciones. Y sin ellas no hay democracia, ni seguridad jurídica, ni incentivos económicos, ni acumulación de conocimiento y aprendizaje. La ausencia de cultura legal nutre el caudillismo y la personalización del poder.

– El comportamiento del boliviano promedio tiende a ser díscolo, explosivo, revoltoso. Un ser caótico que siempre está desordenando y poniendo patas arriba aquello que se organiza y estructura.

– El corporativismo, especialmente el corporativismo rentista, que es otro obstáculo para el desarrollo de un sentido de representación política.

– El mestizaje vergonzante. Los bolivianos, no obstante su condición cholo-mestiza, no superan una relación traumática con su hibridismo; con ello dificultan la cohesión social y la vitalización de la identidad nacional.

 (*)Iván Bustillos es periodista de La Razón

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