Tuesday 4 Oct 2022 | Actualizado a 18:15 PM

‘Resistencia hasta que este Gobierno deje su mandato’

Adolfo Chávez - En otra circunstancia, Adolfo Chávez analiza la situación del movimiento indígena y afirma que, ante la incursión gubernamental en el TIPNIS, sólo resta la resistencia.

/ 26 de agosto de 2012 / 04:02

A más de dos meses de la llegada a La Paz de la IX marcha indígena, el líder de la Cidob hace un análisis del movimiento que le ayudó a encumbrarse políticamente. Sin embargo, considera que esa tarea ha tenido un costo personal, que se complicó al final de la movilización con una peritonitis que padeció. “Me he sentido muy golpeado de la salud porque, primero, me accidenté    del brazo, que ahora está en plena recuperación con los clavos y fierros empotrados que tengo”, cuenta.

La IX marcha indígena por el TIPNIS no sólo le dejó secuelas físicas, sino políticas. Adolfo Chávez, el líder de la Central de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), disputa su lugar con Melva Hurtado, quien incluso tiene tomadas las oficinas de la organización en Santa Cruz.

En una charla con el suplemento Animal Político, confiesa que la dirigente, a quien considera su amiga, fue absorbida por el Gobierno. Y advierte que habrá “resistencia nomás hasta que este Gobierno deje su mandato y venga otro presidente” que entienda las demandas indígenas.

— ¿Cuando se rompió su alianza con Evo Morales? Usted estaba antes en el lugar de Melva Hurtado acompañando al Presidente

— Necesito tiempo para explicarle, pero una de las razones es que no nos dio los escaños (legislativos) que pedimos. Pedíamos 34, pero Carlos Romero hizo su jugarreta, una traición, y nos mandó ante Héctor Arce, que era el ministro sin cartera, y al Ministerio de Economía, mientras él estaba en el legislativo tratando con la derecha.

En otras palabras, (nos dijeron) “como son indígenas, que aguanten”. Redujeron a cinco escaños. Nosotros queríamos (una elección) por usos y costumbres, pero hicieron vía partido político. Creo que de ahí empezamos a distanciarnos. Recuerdo que lloré frente a la plaza Murillo.

— ¿Cuándo habló por última vez  con el Jefe del Estado?

— No recuerdo, pero fue hace bastante tiempo.

— ¿No le llamó?

— Después de la IX marcha, yo prometí nunca más llamar al Gobierno. Si éste necesitara hablar, que me llame, porque él (Presidente) siempre manifestó que lo llamáramos para hablarle de los problemas en los pueblos. Los pueblos van a asociar su problema, van a hacer marchas, pero como (Morales) era absorbido por el Vicepresidente (Álvaro García Linera) hemos dejado que las aguas corran por donde tienen que ir.

Una de las mejores muestras    es que los problemas fueron creciendo y van a seguir siendo más agudos; no se está demostrando    el avance de los territorios, y si un pueblo no tiene territorio, pues no va a tener autonomía, no va a ser libre. Así de sencillo.

— Sin embargo, estas dos marchas de la Cidob no fueron iguales; la primera fue mucho más contundente y la segunda, menos. ¿A qué se debió eso?

— No hacemos comparación de las marchas. Cada cual fue distinta, pero la exigencia de los hermanos ha sido demostrar su carácter pacífico y, por propia voluntad, decirle  con humildad al país que no pase la carretera por el TIPNIS. El Gobierno se jugó al partir a los corregidores y ahora éstos están presionados en la comunidad. Los van a desconocer y ahí se jugarán dos cosas: el abandono del territorio o el castigo tradicional.

— ¿Sintió que en la XI marcha hubo menos apoyo que en 2011 de los colectivos urbanos?

— Yo creo lo contrario. La Paz fue impresionante, mostró su desacuerdo con el Gobierno. Ha sido, y va a seguir siendo en la historia del movimiento indígena, la cuna de la paz, de la solidaridad y del amor.

— Se ha contaminado con partidos como el MSM y Convergencia…

— Personalmente, no he tenido contacto con ningún partido político. Creo que algunas otras personas han querido dañar la imagen de nuestra plataforma clara y seria. Los comentarios que han hecho los mismos políticos, los mismos masistas, ni nos van ni nos vienen.

— Una sobre otra marcha. ¿No se ha usado mal esa medida de movilización tan fuerte?

— Sí, es que queríamos hace beber de su misma agua al Gobierno y cometió el mismo error de gasificarnos y echarnos agua.

— ¿Se refiere a cuando algunas mujeres apoyaron a Bertha Bejarano?

— Por supuesto. El Gobierno no tiene ese corazón de paternidad y menos de humanidad hacia los niños, porque (Morales) es una persona que no tiene hogar y nunca va a sentirlo así.

—  Se cuestionó que Justa Cabrera haya hecho un acuerdo con Percy Fernández. ¿No afectó eso a la movilización?

— No, de ninguna forma. Yo creo que esos sentimientos son retrógradas. Un ejemplo: el MAS ha reclamado a la derecha sobre por qué no incluye a los indígenas, y cuando (la derecha) incluye a indígenas, se cae de espaldas. Ni el mismo MAS ha incluido a indígenas en diferentes espacio, y si ha incluido ha sido por presión nuestra, no como regalo de Morales.

— Fernando Vargas le dijo a Animal Político que Adolfo Chávez “metió la pata” al hacer un acuerdo con Rubén Costas.

— No, eso fue claro. Si yo estuviera dependiendo de quién o con quién firmo o no convenios, si me reúno con Evo Morales o firmo con la cooperación u otro alcalde, (no sería correcto). No estoy para esconderme, estoy para hacer gestión y tarde o temprano ese convenio de desarrollo departamental, de leyes y de construcción de viviendas, debía firmarse. Pero el Gobierno lo ha politizado y ahora se cae de espaldas. Y quien (dijo algo) cuando hizo acuerdos con el MNR. Quiere decir que su buen alumno es el señor (Juan Ramón) Quintana, a quien nadie le cuestiona ni se fija que es fruto de la dictadura.

— ¿Pero por qué Vargas ha cuestionado ese acuerdo?

— Todo tiene su momento y lo hemos aclarado en la V Comisión Nacional, porque se lo ha firmado de buena fe. Ahora, cómo lo mal entienda la parte política, es un resorte ajeno.

— El Gobierno dice que la mayoría de las comunidades está rechazando la intangibilidad y encaminando la carretera.

— Estos días ingresarán nuestras propias comisiones para hacer el relevamiento de actas y vamos a  saber la verdad. Tengo reportes de que no ha avanzado más la comisión (de la consulta) porque las comunidades que han marchado dijeron no, como es el caso de San Miguelito. De ahí para abajo está rebotando (el proceso).

— ¿Es posible alguna acción que evite en definitiva la construcción de la vía?

— Pueden construir por otro lado, pero no por el corazón del TIPNIS. Éste va a ser la espina del gran desgaste del Gobierno, que realmente va a llegar con bastón a 2014.

— ¿Cómo evitar la construcción de la carretera?

— Pueden hacerla por otro lado, por el lado izquierdo o por el derecho, no nos interesa, no estamos para recomendar por dónde va a ser la carretera.

— El Gobierno aparentemente ya tiene respaldo de la consulta

—  Estarían diciendo “señores, si no se apartan por donde está diseñada la carretera, los vamos a matar”. En otras palabras, estamos ya hablando con el asesino; va a haber enfrentamiento.

— ¿Habrá una décima marcha?

— No va a haber ya una marcha sino en plena selva.

— ¿Qué en plena selva?

— El grupo que esté mejor parado va a resistir. La ventaja es que no- sotros somos de la selva, nos pican los mosquitos, aguantamos la diarrea y los vómitos… Necesitamos trabajar con nuestros ancestros para que les estorben ahí en sus carpas.

— ¿Quiere decir confrontación?

— No la necesitamos, basta que vayan dos tigres por ahí, atropellen sus carpas y los hagan asustar.

— Eso parece de fábula

— Si hay muchos tigres. A ver, que vaya un altiplánico o uno que no conoce la selva a dormir en una carpa, cualquier ratón le asusta. Usted no me va a decir que no tiene miedo en el monte; si voy, por supuesto que va a pedir auxilio.

— ¿Está pasando eso con los brigadistas?

— Cuando ingresé al TIPNIS, los  he visto nadar los ríos, cruzar de bando a bando. Yo que he sido de muchacho montaraz, cuando el tigre sale, de pronto uno se asusta. Pero será para los que no están  acostumbrados.

— Encarga la tarea a la propia naturaleza

— La propia naturaleza. Nosotros no somos hombres de odio, somos hombres de paz.

— ¿Cuál sería la salida?

— La resistencia nomás, hasta que este Gobierno deje su mandato y venga otro presidente y nos entienda.

— ¿Implica eso que ya no interesa tanto si construyen o no la carretera?

— Sí, nosotros vamos a hacer la resistencia como corresponde. Son los propios hermanos, hombres y mujeres con sus niños, que están poniéndole el pecho.

— ¿Qué implica resistir hasta que el Gobierno se vaya?

— Significa hacerle una campaña internacional malísima.

— ¿Usted cree que con sólo una campaña se va este Gobierno?

— Se desgasta su nombre en el ámbito internacional.

Perfil

Nombre: Adolfo Chávez Beyuma

Nació: 02-03-1971

Profesión: Agricultor

Cargo: Presidente de la Cidob

Carrera

Nacido en Tumupasa, norte de La Paz, dice que en 2015, cuando termine su mandato, dejará la dirigencia indígena. De todos modos, quiere volver con su familia a Tumichucua, a vivir de la naturaleza, la carne de monte y los frutos del lugar. Cumple su segundo mandato al frente de la Cidob.

‘Me siento odiado por el presidente Evo Morales’

Confiesa que en 2009, tras su victoria electoral, el presidente Evo Morales le ofreció el puesto de embajador de Bolivia ante la Organización de las Naciones Unidas. “Mi respuesta fue sencilla: si me dejan terminar mi gestión (en la Cidob) hasta 2010, puedo ser un hombre útil para otras instituciones”, respondió Adolfo Chávez.

Ahora, tras dos movilizaciones por el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), el dirigente muestra cierto rencor respecto del Mandatario, a quien considera un hombre que se ensañó con el movimiento indígena. “Veo ahora (en el Presidente) que mira 500 años atrás para arremeter contra esta generación, como si esos hijos tuvieran la culpa para enjuiciarlos”.

Sin embargo, considera que Morales tiene tiempo para redimirse ante los indígenas. “Creo que tiene todavía un año, en 2013, para hacer un alto y  hacer un paréntesis, él solito, y hacerse una valoración y una radiografía interior, bajo cero noticias”.

Pero no deja de llamarle la atención la actitud del Mandatario incluso en contra suya. “Lo peor es que el señor (Morales) empieza a odiar a las personas que le dicen la verdad. Me siento odiado por el propio Presidente, por el que en los peores momentos de dificultad durante el revocatorio hemos puesto el pecho todos los pueblos indígenas”. 

Chávez, no obstante, no guarda tanto reparo para el líder del Movimiento Sin Miedo (MSM), Juan del Granado, de quien reconoce la simpatía que tiene en La Paz. “Sé que viene de alianzas de la derecha o que  han sido parte de la derecha, lo que a nosotros no nos va ni nos viene. Quizá su gestión urbana le ha hecho bien a Juan del Granado y es posible  que pueda ganar por tercera vez”.

Sobre el gobernador Rubén Costas, con quien tiene una alianza en ciertas políticas vinculadas a los pueblos indígenas, dice que representa una nueva visión. “Costas sale del fruto de dos bandos muy enfrentados en Santa Cruz. Lo que yo veo es que está tratando de demostrar que no es de la crema que tomó las instituciones y las oficinas en 2008, que fue el fracaso de las manifestaciones, y está en procura de expandirse a otras ciudades con un tinte político”.

Chávez, ahora, no piensa en ninguna alianza política, y su destino parece estar marcado como el líder que en par de veces complicó la administración de Morales, con quien, aparentemente, no hay punto alguno de reconciliación personal y política.

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La letra chica del reporteeeuu sobre 2019

Afirma que en 2019 hubo un corte del internet o no distingue entre el TREP y el cómputo oficial. Mala promesa.

El jueves se conoció el reporte para el Congreso estadounidense sobre el ‘fraude’ en 2019. Aparte de repetir la tesis de la OEA, siembra más dudas que certezas

Por Iván Bustillos

/ 2 de octubre de 2022 / 07:45

El punto sobre la i

El jueves 29 finalmente se conoció el “Reporte al Congreso sobre las Elecciones Generales de Bolivia 2019. Sección 7019(e) de la Ley de Asignaciones del Departamento de Estado, Operaciones en el Extranjero, y Programas Relacionados, 2022 (Div. K, P.L.117-103) y la Declaración Explicativa”. Un reporte, más que un “informe”, tanto por su brevedad (cuatro páginas), como por la naturaleza de la información: es una relación de hechos con base en lo que otros organismos o personas investigaron. Por eso, en su primera parte, referida a las elecciones fallidas de 2019 en Bolivia, de entrada aclara que lo suyo es una evaluación de “la transparencia y legitimidad de las Elecciones Generales de Bolivia del 2019 mediante la solicitud de información a expertos independientes y con reconocimiento internacional”. Y, en la segunda parte, sobre las violaciones de derechos humanos “en ese periodo”, sobre todo, dice, evalúa “los avances en las investigaciones de las responsabilidades” de dichas violaciones.

Así, en la primera parte, sus fuentes son los Informes, de Integridad Electoral de la OEA (diciembre de 2019), el de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea y el de auditoría de Ethical Hacking. Y, en la segunda, acude a las investigaciones del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), Human Rights Watch, Amnistía Internacional y al Informe de Derechos Humanos del Departamento de Estado de Estados Unidos. Así, sobre todo en la primera parte, resulta tan inapropiado poner el reporte en el mismo nivel que, podría decirse, el Informe de Integridad Electoral de la OEA o el de la Unión Europea, siendo apenas un apretado resumen de estos dos últimos.

ORIGEN. Para entender el reporte, acaso sea bueno repasar su origen. Si bien, como lo recordó el representante de Bolivia en la OEA, Héctor Arce Zaconeta, este “informe” fue presupuestado en marzo de 2022, ya había sido pedido y tramitado por lo menos desde septiembre de 2020, cuando al menos 28 congresistas estadounidenses, entre los que estaba el veterano Berny Sanders, demandaron a su gobierno a que pida cuentas a la Secretaría General de la OEA sobre su actuación en la crisis política boliviana de octubre de 2019.

En ese septiembre, el senador Sanders había escrito en su cuenta de Twitter que la OEA —financiada por EEUU— afirmó “falsamente que las elecciones del año pasado en Bolivia habían sido ‘fraudulentas’ (…) Después vino un golpe militar y represión. Necesitamos una rendición de cuentas AHORA para asegurar elecciones libres y justas en Bolivia el próximo mes”. (Animal Político, 27 de septiembre de 2020)

La demanda y protesta por información sobre lo que pasó en Bolivia en 2019 y el rol de la OEA, por parte de los congresistas estadounidenses, se remonta a poco más del mes de la elección, cuando el 25 de noviembre de 2019, mediante una carta dirigida a la Misión de Observación Electoral de la OEA, entonces dirigida por el excanciller de Costa Rica Manuel González, los congresistas demócratas Jan Schakowsky, Jared Huffman, Bobby L. Rush y Jesús García cuestionaron los pronunciamientos que éste hizo a propósito de los comicios del 20 de octubre de 2019. La MOE de la OEA, se pronunció en sentido del “cambio drástico y difícil de explicar” antes de que los votos hubieran terminado de ser contados; lo hizo sobre resultados preliminares: “después de una interrupción en el informe de los resultados preliminares”, destacaron ya en esa oportunidad los congresistas estadounidenses. (AP, 27/09/20)

Por estos antecedentes, por la “densidad” de información que pedían los congresistas, será bueno saber la reacción de estos parlamentarios ante el reporte que se conoció en estos días.

En lo que sigue, sin tratar de ser exhaustivos, Animal Político le ofrece un repaso de la primera parte del reporte a la luz de la cobertura que hizo el suplemento de los hechos narrados.

Puede pasar como un descuido por parte del investigador que al sistema TREP (Transmisión de Resultados Electorales Preliminares), el reporte le llame “Centro de Transmisión de Resultados Preliminares”. Lo preocupante es que al describir la situación crítica de la noche del domingo 20 de octubre de 2019, cuando el “corte” del TREP, el reporte tienda a confundir y mezclar lo que es el TREP y el cómputo oficial: Luego de que el “primer conteo rápido” del TREP “mostró” que Morales no había ganado en primera vuelta, dice el reporte, “con el conteo oficial en marcha, el servicio de internet fue cortado intencionalmente en el centro de conteo, incluso en el TREP”.

INTERNET.

Además, ¿corte del “servicio de internet”? Como el propio vicepresidente del TSE de entonces, Antonio Costas, lo decía en su carta de renuncia (22 de octubre de 2019), él se iba por la desatinada decisión del TSE de suspender la “publicación de los resultados” del TREP. De hecho, el TREP siguió funcionando. En entrevista con Animal Político del 15 de agosto de 2021, Costas decía que “en 2019 el TREP ha sido tan eficiente, que el primer día hemos alcanzado al 98% de transmisiones, nunca habíamos alcanzado eso, el primer día teníamos las imágenes y los datos del 98%, y no, como dice el informe de la OEA, el 95%. (…) El 20 (de octubre de 2019) se han transmitido 34.101 (actas), 98,69%, el primer día ya se tenían todas las actas y los datos. ¿Qué loco va a ir a alterar un acta si yo ya tengo su imagen?”

Luego, el reporte les informa a los congresistas estadounidenses que “según múltiples fuentes de observación confiables, incluidas la OEA y la UE, el corte en la conexión a internet ocurrió no solo inexplicablemente sino también intencionalmente, sin un culpable identificable”.

Pero pasa que la suspensión de la publicación de los resultados del TREP, no el presunto “corte en la conexión a internet”, tienen autores bien identificados: los vocales del TSE de entonces menos Costas. Lo han testimoniado Álvaro Andrade, gerente de Ethical Hacking (la empresa auditora del TREP), en noviembre de 2019 en entrevista con el Canal Universitario y en su Informe consolidado de Producto 1 y Producto 2 Línea de Tiempo de la Consultoría al OEP, y Marcel Guzmán de Rojas, gerente de Neotec (la empresa gestora del TREP) en su Informe Final Elecciones Generales 2019, del 28 de octubre de 2019. Los vocales ordenaron suspender la publicación porque rato antes, a las 19.30 del domingo 20, Ethical advirtió de la existencia de un “servidor oculto” que estaba generando un alto tráfico para verificar actas, y que los vocales al enterarse de eso se habían alarmado y hasta acusado a Guzmán de Rojas de intentar un fraude, aunque éste luego explicó que creó el servidor BO1 (el servidor oculto) y generó ese alto tráfico para verificar actas “para cumplir con la solicitud que los vocales y la presidenta le habían pedido, que deseaban ver primero ellos los resultados previamente a la publicación de los mismos”. Pese a explicar la función del servidor BO1 y de lo normal de la evolución del conteo, concluye Guzmán de Rojas, “los vocales decidieron no continuar con el TREP, a excepción del vocal Antonio Costas”. (AP, 06/06/21)

Los investigadores del Departamento de Estado no lo dicen abiertamente, pero adoptan la tesis de la OEA: el corte del TREP fue una “decisión arbitraria que atentó contra la integridad y transparencia del proceso electoral”, que tuvo motivaciones “cuyo propósito incluyó la manipulación de la infraestructura informática a través del desvío del flujo del TREP hacia servidores externos” (página 14 del Informe de Integridad). En otras palabras, se provocó el corte para cambiar el resultado.

Aquí vale la pena contar lo que pasó luego del corte. Andrade relata que luego de que se instruyó cortar el TREP, él y Guzmán de Rojas se tomaron varios minutos para revisar el servidor oculto (BO1); se llamó nuevamente a reunión, y allí Ethical, además de reclamar el proceder de Guzmán de Rojas y de aclarar que no da fe de la integridad de los datos, sin embargo, se vio que dicho servidor “no contenía software malicioso, estaba libre de crons y scripts que pudieran alterar posteriormente alguna información, que no existían usuarios adicionales a los que deberían existir, que las comunicaciones se realizan solo por certificado, etc.” (AP, 06/06/21)

OCULTA. El corte para cambiar el resultado. El reporte le dice a los rcongresistas que el equipo de auditoría de la OEA encontró que para lograr esto último “se construyó deliberadamente una infraestructura informática oculta con la capacidad de cambiar los resultados de la elección y borrar cualquier rastro de haberlo hecho”.

De nuevo, en entrevista con Animal Político, el ingeniero Costas, acaso una de las personas que más conocía el sistema informático del TSE , decía: “Todo el sistema del cómputo está bajo una estructura de altísima seguridad. Cuando la OEA dice que el sistema de cómputo no era confiable, miente. (…) Las bases de datos (del TREP y del cómputo) no almacenan la información directamente, los datos son parametrizados; solamente una persona que domine el sistema puede cambiarlo. En la base de datos del TREP, por ejemplo, en la lista de la votación, cada acta tiene su ID, y el ID se va generando de manera secuencial; entonces, si tú borras un archivo, hay un salto; tú no puedes cambiar; si anulas, borras, extraes alguno de los archivos, queda el vacío. Para hacer ese cambio y que luego no se note, luego tienes que reinstalar el sistema, hacer un proceso de readecuación… imposible. Por esto precisamente, cuando la pericia (de Salamanca) analiza esto, dice, ‘no, pues, no han modificado’. Y es que así se diseñan las bases de datos; los sistemas son autocontrolables”.

“—¿Y los servidores externos?

—La OEA habla de una red externa. Pero el servidor B01 estaba dentro de la red interna; era conocido, no estaba monitoreado, efectivamente, pero estaba evaluado. El servidor B020 ha sido autorizado por la Sala Plena, por los cinco vocales. Entonces, no es que le ocultaron a la OEA, mentira; no le ocultaron, la OEA no supo preguntar, porque la OEA no sabía cómo era la infraestructura; ellos no conocían esto, y menos del cómputo. Hay un acuerdo de Sala Plena que autoriza; yo no estaba en esa reunión. Y se lo hizo para acabar de verificar 1.500 actas; entonces, en lugar de hacerlas pasar por el B01, las han hecho pasar por el B020”. (AP, 15/08/21)

ACTAS.

De similar forma que lo hizo la OEA, el reporte informa a los parlamentarios estadounidenses que en la elección boliviana de 2019 hubo irregularidades en “la legalidad e integridad de las actas electorales”, que “en 5,5 por ciento de todas las actas de escrutinio revisadas mostraba ‘irregularidades’, lo que evidenciaba la probable manipulación de las actas”.

Al respecto, como se hacía notar en Animal Político del 11 de septiembre de 2022, la OEA informó que revisó una muestra de 4.692 actas (de un total de 34.555 actas del país más del exterior), de las cuales en 226 encontró “una acción intencional y sistemática para manipular los resultados electorales”, esto porque entre dichas 226 actas se vio que “dos o más actas de un mismo centro de votación fueron llenadas por una misma persona”.

Como hizo notar el Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR por sus siglas en inglés) en su momento, el llenado de varias actas por una misma persona “lejos de ser una señal de fraude o de manipulación ‘deliberada’ de los resultados, se trata de un fenómeno ampliamente conocido: en áreas rurales y recintos más pequeños no es inusual que una misma persona llene la información correspondiente y que posteriormente estas personas firmen el acta”.

Además, La falsificación de las actas (con el correspondiente cambio de resultados) además tendría que haber superado la prueba de la existencia de 12 copias, aparte de la original: 9 para cada uno de los partidos que terciaban en la elección, una para el presidente de mesa, una para el notario y una para el funcionario del TREP.

Pero, finalmente, como la OEA en su informe, los investigadores del Departamento de Estado previsiblemente tendrán un problema a la hora de intentar afirmar ante los congresistas el “fraude” mismo: todo el escenario montado para cambiar los resultados derivó en tal o cual cambio. Tendrán que explicar cómo es que habiendo presumido el cambio de resultado en el TREP, al final éste coincide con el del cómputo oficial, siendo que ambos son dos procesos diferentes. En lo relativo a la distancia que había entre el MAS y CC, el resultado oficial final y el proporcionado por el TREP eran similares; hay una diferencia de apenas una centésima: mientras el TREP dio 10,56%, el cómputo oficial, 10,57%.

Precisamente, para ver si hubo un cambio de resultado, en octubre de 2020, el fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, anunció que se iba a contratar una “pericia informática internacional”.

Como se sabe, dicha pericia fue presentada el 27 de julio de 2021; había sido elaborada por el Grupo de Investigación Deep Tech Lab de BISITE de la Fundación General de la Universidad de Salamanca, España. Su principal conclusión fue que si bien detectó innumerables errores, negligencias y hasta algunas acciones de alto riesgo en el manejo informático, al final se concluyó en la inexistencia de manipulación de los datos y, por tanto, de la modificación del resultado. Por esto precisamente, la Fiscalía no tuvo más que sobreseer a los exvocales del Tribunal Supremo Electoral; no había la “prueba plena” para instalar un juicio.

(*)Iván Bustillos es periodista de La Razón

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150 Años de el capital Francés

‘Le Capital’ representó la primera puerta de acceso a la obra de Marx para lectores de varios países.

/ 2 de octubre de 2022 / 07:30

DIBUJO LIBRE

En febrero de 1867, después de más de dos décadas de trabajo hercúleo, Marx finalmente pudo darle a su amigo Friedrich Engels la tan esperada noticia de que había terminado la primera parte de su crítica a la economía política. Posteriormente, Marx viajó de Londres a Hamburgo para entregar el manuscrito del Volumen I (“El proceso de producción del capital”) de su magnum opus y, de acuerdo con su editor Otto Meissner, se decidió que El Capital se presentaría en tres partes. Rebosante de satisfacción, Marx escribió que la publicación de su libro era, “sin duda, el misil más terrible que se haya lanzado hasta ahora contra las cabezas de la burguesía”.

A pesar del largo trabajo de redacción antes de 1867, la estructura de El Capital se ampliaría considerablemente en los años siguientes, y el Volumen I también continuó absorbiendo energías significativas por parte de Marx, incluso después de su publicación. Uno de los ejemplos más evidentes de este compromiso fue la traducción francesa de El Capital publicada en 44 entregas entre 1872 y 1875. Este volumen no era una mera traducción, sino una versión ‘totalmente revisada por el autor’ en la que Marx también profundizó el apartado sobre el proceso de acumulación del capital, y desarrolló mejor sus ideas sobre la distinción entre ‘concentración’ y ‘centralización’ del capital.

Además, al revisar la traducción, Marx decidió introducir algunas adiciones y modificaciones. En la posdata de Le Capital, no dudó en atribuirle “un valor científico independiente del original” y afirmó que la nueva versión “debería ser consultada incluso por lectores familiarizados con el libro en alemán”. El punto más interesante, especialmente por su valor político, se refiere a la tendencia histórica de la producción capitalista. Si en la edición anterior de El Capital Marx había escrito que “el país más desarrollado industrialmente se limita a mostrar a los menos desarrollados la imagen de su propio futuro”, en la versión francesa las palabras en cursiva fueron sustituidas por “a los que les siguen en el ascenso de la escala de la industrialización”. Esta aclaración limitó la tendencia del desarrollo capitalista exclusivamente a los países occidentales que ya estaban industrializados.

Ahora era plenamente consciente de que el esquema de progresión lineal a través de los “modos de producción asiático, antiguo, feudal y el moderno modo de producción burgués”, que había perfilado en el Prefacio a Una contribución a la crítica de la economía política, en 1859, era inadecuado para comprender el movimiento de la historia y que, en efecto, era aconsejable alejarse de cualquier filosofía de la historia. No vio el desarrollo histórico en términos de un progreso lineal inquebrantable hacia un fin predefinido. La concepción multilineal más pronunciada que Marx desarrolló en sus últimos años lo llevó a mirar aún más atentamente las especificidades históricas y la desigualdad del desarrollo político y económico en diferentes países y contextos sociales. Este enfoque ciertamente incrementó las dificultades a las que se enfrentó en el ya accidentado curso de completar el segundo y tercer volumen de El Capital. En la última década de su vida, Marx emprendió investigaciones exhaustivas de sociedades fuera de Europa y se expresó sin ambigüedades contra los estragos del colonialismo. Es un error sugerir lo contrario. Marx criticó a los pensadores que, al tiempo que destacaban las consecuencias destructivas del colonialismo, utilizaban categorías propias del contexto europeo en su análisis de las áreas periféricas del globo. Advirtió varias veces contra aquellos incapaces de observar las distinciones necesarias entre los fenómenos y, especialmente después de sus avances teóricos en la década de 1870, desconfiaba mucho a la hora de transferir categorías interpretativas a campos históricos o geográficos completamente diferentes. Todo esto es más claro gracias a Le Capital.

En una carta de 1878, en la que Marx sopesaba los aspectos positivos y negativos de la edición francesa, le escribió a Danielson que contenía “muchos cambios y adiciones importantes”, pero que “también se había visto obligado a veces —principalmente en el primer capítulo— a simplificar el asunto”. Engels era de esta opinión y no incluyó todos los cambios hechos por Marx en la cuarta edición alemana de El Capital que publicó en 1890, siete años después de la muerte de Marx.

Le Capital tuvo una importancia considerable para la difusión de la obra de Marx en todo el mundo. Se utilizó para la traducción de muchos extractos a varios idiomas, el primero en inglés, por ejemplo. De manera más general, Le Capital representó la primera puerta de acceso a la obra de Marx para lectores de varios países. La primera traducción al italiano —publicada entre 1882 y 1884— se hizo directamente de la edición francesa, al igual que la traducción aparecida en Grecia, en 1927. En el caso del español, Le Capital permitió sacar algunas ediciones parciales y dos traducciones completas: una en Madrid, en 1967, y otra en Buenos Aires, en 1973. Dado que el francés era más conocido que el alemán, fue gracias a esta versión que la crítica de la economía política de Marx pudo llegar a muchos países de Hispanoamérica más rápidamente. Casi lo mismo ocurría con los países de habla portuguesa. En el mismo Portugal, El Capital circuló solo a través de la pequeña cantidad de copias disponibles en francés, hasta que apareció una versión abreviada en portugués poco antes de la caída de la dictadura de Salazar. En general, a los activistas políticos e investigadores tanto en Portugal como en Brasil les resultó más fácil acercarse a la obra de Marx a través de la traducción al francés que la original. Las pocas copias que llegaron a los países africanos de habla portuguesa también estaban en ese idioma.

El colonialismo también dio forma en parte a los mecanismos por los cuales El Capital estuvo disponible en el mundo árabe. Mientras que en Egipto e Irak fue el inglés el idioma que más se utilizó en la difusión de la cultura europea, la edición francesa desempeñó un papel más destacado en otros lugares, especialmente en Argelia, que en la década de 1960 fue un centro importante para facilitar la circulación de ideas marxistas en los “países no alineados”. La importancia de Le Capital se extendió también a Asia, como lo demuestra el hecho de que la primera traducción vietnamita del Volumen I, publicado entre 1959 y 1960, se realizó a partir de la edición francesa.

Esta, además de ser consultada a menudo por traductores de todo el mundo y ser cotejada con la edición de 1890 publicada por Engels, que se convirtió en la versión estándar de Das Kapital, la traducción francesa ha servido de base para traducciones completas de El Capital a ocho idiomas. Ciento cincuenta años después de su primera publicación, continúa siendo una fuente de debate estimulante entre académicos y activistas interesados en la crítica de Marx al capitalismo.

En una carta a su antiguo camarada Friedrich Adolph Sorge, el propio Marx comentó que con Le Capital había “consumido tanto [de su] tiempo que no volvería a colaborar de ninguna manera en una traducción”. Eso es exactamente lo que sucedió. El esfuerzo y las molestias necesarios para producir la mejor versión francesa posible fueron realmente notables. Pero podemos decir que fueron bien recompensados. Le Capital ha tenido una circulación significativa, y los añadidos y cambios realizados por Marx, durante la revisión de su traducción, contribuyeron a la dimensión anticolonial y universal de El Capital que está siendo ampliamente reconocida hoy en día gracias a algunas de las más novedosas y perspicaces contribuciones en los estudios de Marx.

(*) Profesor de Sociología en la Universidad de York, en Canadá. Artículo enviado por el autor a Animal Político.

(*)Marcello Musto es sociólogo, italiano (*)

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La nueva extrema derecha

En la reciente elección en Italia, se hizo con la mayoría en su Parlamento un partido etnonacionalista.

/ 2 de octubre de 2022 / 07:20

DIBUJO LIBRE

Los resultados electorales del domingo 25 de septiembre en Italia han dejado ver el creciente apoyo a candidatos y partidos de extrema derecha. En este caso, dio por ganadora a Giorgia Meloni de Fratelli d’ Italia, con alrededor de 26% de votos. Así, su coalición, llamada mediáticamente de ‘centro derecha’, logra la mayoría en las dos cámaras, lo que implica que bajo el sistema electoral italiano parlamentarista se convertiría en la Primera Ministra de Gobierno Italiano.

Un apunte importante que puede parecer repetitivo o superficial, pero desde el análisis de pensamiento crítico es necesario llamar a las cosas por su nombre. Cuando hablamos de política en términos ideológicos y trazamos un tablero político, existe un centro y dos extremos, uno a la derecha y otro a la izquierda. En esta gráfica, bajo ninguna lógica se podría identificar al fascismo con el centro, es decir como una ideología política neutral, porque entonces ¿qué nos esperaría en el extremo? No conozco (y no quiero conocer) nada más extremo que los sucesos acontecidos en la Segunda Guerra Mundial como genocidio y todo tipo de violaciones de derechos. Si bien Italia en su Constitución de 1948 se reivindica antifascista, la fuerza política de Meloni ha abierto la puerta a naturalizar o neutralizar el fascismo.

Vale la pena identificar las características de estas “nuevas” extremas derechas, que son atractivas para algunos electores, pese a su abierta vinculación con ideologías como el ultranacionalismo, el conservadurismo y, en el caso de Meloni, el fascismo.

Esto último debido a que el partido en el que Meloni militó era el Movimiento Social Italiano (MSI), partido que tras la Segunda Guerra Mundial fundaron los que se mantuvieron leales a Mussolini, de lo que posteriormente resultó el partido Fratelli d’ Italia.

A los medios de comunicación, a los organismos multilaterales y a la población en general parece no importarles mucho estos hechos; no lo ven como una potencial amenaza a las democracias y a los derechos, siendo que no se han pronunciado como lo hacen respecto a otros procesos electorales.

En una especie de amnesia colectiva e indignación selectiva, los medios de comunicación en Europa denominan a la coalición partidaria encabezada por Giorgia Meloni como ‘centro destra’ (centro derecha), en un afán de aligerar las cargas ideológicas e históricas del fascismo, naturalizando su intervención y acción política. Parece fácil o quizá conveniente olvidar todas la acciones de genocidio, violación de derechos, el ultranacionalismo y el antisemitismo de exterminio a los judíos en Europa que promovió el fascismo a la cabeza de Mussolini.

Estos movimientos de extrema derecha 2.0, como se refiere Steven Forti llegan además con slogans como “Dios Patria y Familia, no a los lobby LGBT, no a la ideología de género, sí a la universalidad de la cruz, no a la violencia islamista, sí a fronteras seguras, no a la inmigración masiva, sí a nuestra civilización y no a quienes quieren destruirla” palabras vertidas por la misma Meloni y que incluye en su programa político de 25 puntos, entre los que toca a la familia y la natalidad, para persuadir del aborto a las mujeres, bloqueo naval para llegada de migrantes por vía marítima, y el conservadurismo en los valores, entre otras problemáticas actuales en las que plantea el mismo lineamiento.

Lo sorprendente, al menos para quienes creíamos que como sociedades habíamos avanzado en la concepción de derechos, es que estos discursos conservadores casan muy bien con algunos sectores de la población que ya sea por falta de información clara y veraz o por simpatía, terminan adoptándolos como posibles horizontes de época al apoyarlos con su voto, que en este caso hizo crecer al frente Fratelli d’ Italia de 4% de votación en las elecciones de 2018 a 26 % de votos en 2022.

Un factor que no se puede obviar es el desencanto por la política de la población en general, y que se escucha frecuentemente en Italia debido a los pactos y alianzas para cargos que realiza la clase política, pasando por sobre sus programas o líneas ideológicas por las que alguna vez los apoyaron sus electores. Esto promueve que la gente deje de participar en elecciones y se generen altos índices de abstención, como es el caso de Italia, que tuvo el porcentaje más alto de abstención de su historia republicana con 64% de votantes, casi 10 puntos por debajo de la última elección.

Estos altos índices de abstención demuestran la desconfianza de la población en el sistema político, como legítimo para atender sus demandas, lo que abre la puerta a que aparezcan movimientos ultras o de extrema derecha, presentándose como algo ‘nuevo’ en el sistema político. Ante la necesidad de algo que, al menos en la cabeza del elector, sea percibido como ‘nuevo’ o moderno.

De este modo, el tablero político se desplaza hacia la derecha en Europa, con tres gobiernos de extrema derecha en: Hungría, coalición de partidos ultranacionalistas; Polonia, con una coalición de democracia cristiana ultranacionalista; y, ahora, Italia, con el etnonacionalismo conservador de Meloni. Por otro lado, Suecia incrementó el apoyo en votación al partido de la ultraderecha en las últimas elecciones, con el movimiento Demócratas de Suecia, fundado por un expartidario de las SS nazis, antimigración y antimusulmán. Además de Le Pen en Francia que en abril de 2022 alcanzó 42% de votos en segunda vuelta, perdiendo frente a Macron. De la misma manera, en Portugal la ultraderecha quedó como tercera fuerza política. Y en España, el partido VOX fascista reivindicando el golpe de Estado de Franco, ultranacionalista, antimigrante, antiderechos LGBTIQ, que ha crecido en algunos espacios territoriales y tiene mucha cobertura mediática.

No se trata de entrar en una vorágine pesimista ante este resurgimiento de las extremas derechas en Europa, pero sí comprender lo que esto implica en el mundo. Sin embargo, de una forma diferente, en Latinoamérica podemos decir que estamos en una segunda ola progresista, con AMLO en México, Alberto Fernández en Argentina, Luis Arce en Bolivia, Pedro Castillo en Perú, Gabriel Boric en Chile, Gustavo Petro en Colombia y, probablemente, Lula en Brasil, según las encuestas de intención de voto de la elección que se llevará a cabo hoy 2 de octubre. El resultado de estas elecciones podría fortalecer esta denominada segunda oleada progresista. Empero no se puede dejar de lado que una oleada de este tipo puede generar una contra oleada conservadora en Latinoamérica.

De esta manera, la política no funciona como un hecho aislado e históricamente las corrientes políticas que cobran fuerza en el hemisferio norte, llegan a influenciar de igual manera en nuestro hemisferio sur; debido a la vinculación histórica con occidente, no nos debe sorprender que aparezcan en nuestro continente derechas reencrudecidas extremistas, con actores como Bolsonaro en Brasil, que seguramente se mantendrá en el tablero político como oposición a Lula; Miley en Argentina, que cada vez tiene más llegada con discursos fascistas y fundamentalistas antiderechos; Kast, que llegó a segunda vuelta en Chile, y no olvidemos que en Bolivia también surgieron discursos conservadores religiosos etnonacionalistas (enfocados a la Bolivia blanca) durante el golpe de Estado de 2019 que con biblia en mano y quemando wiphalas se ensalzaban.

Estos movimientos buscan de alguna manera desplazar el eje ideológico a la derecha, para favorecer su participación política y, con la ayuda de los medios y la corta memoria, quedar como una amable nueva ‘centro derecha’ como opción política. Ante eso, no se puede naturalizar el fascismo, y dejarse arrastrar a una corriente de extrema derecha sin duda es una amenaza a las democracias y derechos conseguidos hasta hoy.

 (*)Patricia Guzmán C. es politóloga

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Tres pasos al frente de la patria

El 6 de octubre es el Día del Cadete, en memoria de 162 cadetes que en 1933 se ofrecieron para ir al combate.

/ 2 de octubre de 2022 / 07:02

DIBUJO LIBRE

Suele afirmarse que Bolivia es un pueblo que olvida fácilmente el pasado; en consecuencia, es proclive a cometer los mismos errores que llevaron al fracaso grandes proyectos de país. La Guerra del Chaco (1933-1935) fue uno de esos hitos de nuestra historia en su periodo republicano. No es mi intención abundar acerca de lo ocurrido en el teatro de operaciones, debido a que existe sobrada literatura de referencia. Tampoco me interesa analizar datos histórico divergentes o realizar una crítica de la siempre sospechosa política internacional, vinculada a intereses hidrocarburíferos en territorio boliviano, menos referirme al flaco papel que desempeñó el internacionalista argentino Carlos Saavedra Lamas como mediador del conflicto bélico entre Bolivia y Paraguay.

Lo que sí es importante es no borrar de la memoria histórica aquella mañana del 6 de octubre de 1933, hace 89 años, que testificó, con tres pasos dados al frente, la patriótica decisión de 162 jóvenes cadetes del Colegio Militar del Ejército para defender la heredad nacional. Desafortunadamente, ese gesto de valor y dignidad, cada vez fue menos imitado a lo largo de estas nueve décadas por militares entrometidos en cuestiones políticas, en acciones subversivas y en delitos contra la mujer, enlodando la imagen del Ejército boliviano como institución amenazante de la democracia y no garante de nuestra soberanía. ¡Qué horror!

En memoria de esa inolvidable gesta histórica, se instituyó el 6 de octubre como el Día del Cadete, acertadísima idea que permite mantener vigente aquel hecho, cobrando actualidad en nuestra memoria colectiva, pero, de manera especial, en los futuros militares que se instruyen en los institutos castrenses del Estado Plurinacional.

Destacar que las historias de vida y el profundo significado emocional que dejó la espantosa experiencia de la guerra en los combatientes que regresaron a casa, así como los recuerdos de quienes estuvieron prisioneros y lograron escribir sus memorias en el desolador cautiverio, nos dan una idea de los perniciosos efectos sicológicos que marcaron para siempre la vida de aquellos valientes muchachos, que ni el más erudito historiador puede describir.

Dieciocho caballeros cadetes murieron en el campo de batalla; a los demás, la guerra les robó la ingenuidad de sus tempranos años. Hace poco tiempo, falleció el último sobreviviente de los Tres Pasos al Frente, con más de un siglo de vida.

Alguien escribió con expresiva metáfora: “Ahora el batallón de cadetes está formado en la eternidad”.

Hay quienes aseguran que el tiempo es el mejor terapeuta capaz de sanar las heridas del cuerpo y del alma. Pero, lo que el tiempo jamás podrá lograr es disipar los recuerdos que constituyen el vínculo con aquel hecho histórico que transformó las ideas de país, de nacionalidad y de patriotismo, permitiéndonos construir nuevos caminos en lo cultural y en lo político.

Para desilusión de las voces resentidas e ignorantes de la historia que han tratado de borrar lo hecho por aquellos cadetes, propagando el dislate de que nuestra Asociación ha dejado de existir, recurriendo a toda suerte de cancamusas, sustrayendo de manera delincuencial —en plena cuarentena— nuestro modesto patrimonio bibliográfico y documental, acopiado durante 60 años mediante donaciones de compatriotas comprometidos con nuestra labor, y, para desilusión nuestra, la cabeza de semejante despropósito es un exmilitar prepotente y arbitrario, sindicado de golpista en los luctuosos acontecimientos de 2019, cuyo “alias” es impronunciable. Nuestra entidad ha emprendido campañas de información dirigidas a miles de futuros bachilleres y opinión pública en general.

Seguros de honrar la memoria de nuestros padres, instituimos la condecoración Tres Pasos al Frente, mediante Resolución Ministerial 313/71 de 14 de mayo de 1971, la misma que se otorga al Brigadier Mayor del Colegio Militar del Ejército, en reconocimiento a su destacada disciplina, capacidad y espíritu militar. Condecoración que la hemos otorgado ininterrumpidamente durante medio siglo.

Inopinadamente, de manera abrupta y poco cortés, el Comando del Ejército canceló hace dos años la entrega de la indicada condecoración, retirando el homenaje de conmemoración a los Tres Pasos al Frente, sin que medie explicación escrita, cual corresponde a la institución “tutelar” de la patria. ¡Vergonzosa ofensa!

(*)Bertha Alarcón de Guillén es presidenta de la Asociación Tres Pasos al Frente

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Solo una fiscalía autónoma le hará bien a la democracia

Francisco Barbosa Delgado, presidente de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP)

Estuvo de visita en La Paz el máximo ejecutivo de la asociación que reúne a las fiscalías de 22 países de la comunidad iberoamericana

Por Iván Bustillos

/ 25 de septiembre de 2022 / 06:38

El punto sobre la i

La semana pasada estuvo de visita en Bolivia el fiscal general de Colombia, Francisco Barbosa Delgado, pero llegó al país sobre todo como el nuevo presidente de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (fiscalías), AIAMP, una de las instituciones de justicia más antiguas de la región, que nació en 1954; que reúne a las fiscalías de 22 países, incluidos España y Portugal; que trabaja mediante siete “redes especializadas de fiscales”, a saber: contra la trata de personas y tráfico ilícito de migrantes; de ciberdelincuencia; de fiscales antidroga; contra la corrupción; de cooperación penal internacional; de protección ambiental; y, la especializada en temas de género. Lo que hace diferente a esta asociación, destaca su presidente (desde el 29 de julio), es que es operativa, ayuda a la colaboración práctica de las fiscalías, en los casos que se requiera.

—Uno de los fundamentos de la Asociación es trabajar por la autonomía y la independencia de los ministerios públicos. ¿Cómo están materializando esto?

—Hay un reto en la región para fortalecer los principios de autonomía e independencia de los ministerios públicos, cada país tiene sus propias dinámicas. Pero lo importante es que en la medida en que existan mejores y más autónomos ministerios públicos, vamos a tener una mejor justicia y una mejor salud de la democracia.

—¿Qué problemas comunes ven para la autonomía e independencia de las fiscalías?

—Uno de los primeros es, en algunos países, la injerencia o enfrentamiento que existen entre los Ejecutivos y los ministerios públicos. Lo hemos visto recientemente en el caso de Perú, donde hay una investigación de la Fiscalía General del Perú a un Presidente en ejercicio. Ese es uno de los temas gruesos que tenemos en el continente. Y, por supuesto, diferentes aspectos que tienen que ver con el procesamiento o investigación de personas que han ejercido cargos públicos, que utilizan todo tipo de mecanismos para oponerse y atacar a los ministerios públicos. Creo que lo importante de esta asociación es ponernos de acuerdo para no solamente defender esa autonomía del Ministerio Público, sino al mismo tiempo plantear la idea de que los ministerios públicos pueden también colaborar armónicamente con los diferentes órganos o poderes de los países. En la medida en que dialoguemos más, las condiciones de salud de las democracias serán mejores.

—¿Cuánto pueden colaborar entre fiscalías, dada la normativa que tiene cada Estado? ¿Es un problema esto?

—No. Nosotros tenemos en este momento el Convenio de Palermo, que permite la cooperación judicial, rápida y efectiva entre las diferentes fiscalías. Esta es una asociación que permite hacer cosas como las siguientes: tener redes de fiscales en diferentes temáticas; por ejemplo, una red sobre tráfico de migrantes; la lucha contra el narcotráfico; contra la minería ilegal, de protección al medioambiente. Lo que nos permite tener operaciones judiciales conjuntas contra la criminalidad; acciones conjuntas que han permitido la captura y el enjuiciamiento de personas en diferentes países. Mientras que normalmente los tratados internacionales de los (poderes) Ejecutivos se dan sobre una base de intenciones, nosotros vamos sobre una base de resultados. Hoy tenemos resultados concretos de interdicción de narcóticos, de trabajo contra el tráfico de migrantes, de lucha contra el contrabando, contra la minería ilegal, contra la corrupción.

Francisco Barbosa Delgado, presidente de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP) Foto. Rodwy Cazón

—Es más operativa ¿no?

—Es más operativa.

—En narcotráfico, que es un tema que toca a todos, ¿cuánto han podido avanzar en cuanto a operaciones? Es intercambio de información, de operativos…

—De operaciones conjuntas. Por ejemplo, las redes de Centroamérica y el Caribe y toda la zona de los países andinos, hemos venido haciendo cooperación conjunta en diferentes tipos de acciones, más de 30 operaciones conjuntas entre diferentes fiscalías. Hay resultados concretos, como el compartir información de inteligencia judicial que surge en uno u otro país.

—Ya se hace eso.

—Ya se hace eso. Estamos compartiendo esa información, lo que nos permite operar dentro de nuestros estados; si hay una información que la Fiscalía de Bolivia considera relevante en un caso, se le entrega a la Fiscalía colombiana, y nosotros ya podemos operar con esa información en nuestro país. Eso es vital, nos ha permitido tener unos vínculos muy serios con las diferentes redes de lucha contra la criminalidad en nuestra región.

—¿Cuál ha sido el avance de la red contra la corrupción?

—Sobre la red de corrupción, estamos sobre la base de una serie de patrones comunes que se han venido consolidando a través de Andorra, que es el que encabeza ese grupo, y los resultados han sido concretos. Por ejemplo, temas que tienen que ver con la extinción de dominio y lavado de activos. Entonces, ¿qué es lo que ocurre? Que normalmente lo que se establece es la persecución penal; pero hay que acompañarla con la búsqueda de los bienes que sustentan esas actividades criminales. En ese sentido ya hay mecanismos de cooperación que se han venido estableciendo, muchos bilaterales. Si existen bienes de personas que ejercen cargos públicos que están en otro país, es posible iniciar procesos conjuntos de extinción de dominio, para solicitar el origen de esos recursos y proceder a la extinción de los bienes. Los bienes tienen un componente: si los perseguimos, estamos rompiendo la base delictiva de las organizaciones criminales.

—La fuente.

—La fuente. En Colombia, en los últimos dos años y medio hemos extinguido bienes por más de 6.000 millones de dólares, y bienes que tienen diferentes orígenes, colombianos, pero también de otros países.

—¿Mismas cifras de la red…?

—No. Parte de lo que se pretende hacer es consolidar una secretaría técnica o unas unidades de trabajo técnico permanentes, para poder hacer monitoreo, y darle concreción a una asociación que nació en 1954; vamos a cumplir 68 años, es una asociación que tiene seis años menos que la misma Organización de Estados Americanos (OEA).

—¿Desafíos que tienen como asociación?

—Estamos con grandes desafíos. No solamente (ante) los Ejecutivos. En algunos países tenemos, por ejemplo, lo que se rechazó por parte de Guatemala, Honduras y El Salvador, la creación de comisiones internacionales para menoscabar la autonomía de las fiscalías; también enfrentamos ideas que han surgido en algunos países de querer mutilar las competencias de los ministerios públicos, para que éstas dependan de los Ejecutivos o de otros intereses. Tenemos un gran reto: que los ministerios públicos puedan contar con policía judicial propia y no una policía judicial que dependa de la Policía Nacional, que al mismo tiempo depende de los Ejecutivos.

—¿Corrupción entre los fiscales?

—Como en todas las organizaciones públicas (en la Fiscalía), también existe corrupción. Siempre hay riesgos, pero lo importante, más allá de pensar en el angelismo institucional, tenemos que pensar en el mejoramiento, crear mecanismos de control interno, tener mejores presupuestos, mejores remuneraciones; tener una mejor vinculación con la ciudadanía. Hay que contarle a la gente qué es lo que hacen los ministerios públicos; y al mismo tiempo hay que pensar en las nuevas ciudadanías, como, por ejemplo, pensar en la protección a la mujer, en las poblaciones históricamente discriminadas, como las poblaciones indígenas, afro, LGBTI, la protección a los animales. Las fiscalías también tienen que estar entendiendo los discursos ciudadanos.

—¿Cómo la Fiscalía puede ser parte de la reforma de la justicia?

—Cualquier reforma que exista en un país sobre la justicia tiene que ser siempre buscando que se sostenga la administración, que se fortalezca y que no se atente contra la autonomía y la independencia.

—En su visita conoció el sistema de gestión informática de la Fiscalía, en Colombia debe haber algo similar.

—Existe un trabajo similar, pero yo quiero resaltar el trabajo del fiscal general Juan Lanchipa; creo que es un funcionario excepcional, que ha venido innovando; creo que el proyecto Justicia Libre es un proyecto muy interesante, porque le da la posibilidad al Fiscal General de poder hacer una gerencia inteligente en la lucha contra la criminalidad, a partir de la inteligencia artificial, de las tecnologías de la información y comunicación. Si el país hace un tránsito, como lo está haciendo, creo que Bolivia entrará en una dinámica de un país que puede compararse con cualquier otro en términos de justicia. Yo rescato y celebro el esfuerzo del Fiscal General para poner a Bolivia en sintonía mundial con el tema de estas tecnologías.

—Usted fue propuesto por el presidente Iván Duque; trabajó en su gobierno; tiene su propia opinión sobre el proceso de paz…

—Fui uno de los que construyó el proceso de paz.

—Ahora debe seguir en funciones bajo el gobierno de Gustavo Petro, opuesto al de Duque. Con todo esto, ¿cómo está el proceso de paz y al final qué perspectivas tiene?

—Mire, es un trabajo muy interesante, porque como Fiscal General de Colombia me tocó trabajar con un gobierno, y me toca trabajar con este gobierno. Para responder su primera pregunta, yo creo que el proceso de paz va hacia adelante; debe seguirse implementando. Yo creo que el proceso ha venido complementándose con la idea del presidente Gustavo Petro, de una paz total. Según lo que él ha señalado, es necesario involucrar ya un proceso que quiere iniciar con el ELN, y un proceso con las disidencias y con diversos grupos delictivos que hay en Colombia. Frente a lo primero, el ELN, la posición del Fiscal General fue simple y rápida: acompañamos el proceso que el Presidente de la República en virtud de sus facultades constitucionales tenga. Yo soy un colaborador en la política pública del presidente Petro. Hemos conversado largamente con él. Eso hace que el país haya tenido un buen ámbito y una buena temperatura, en la medida en que muchas personas creen que porque uno viene, que fue enternado (propuesto en una terna) por otro Presidente no va a tener una buena relación con el presidente Petro.

—Larga vida a la paz en Colombia, fiscal.

—Larga vida a la paz. Yo fui uno de los que ayudó a concebir la jurisdicción de paz en 2016-2017; luego fui consejero presidencial en Derechos Humanos; posteriormente, muy poco tiempo estuve durante el gobierno del presidente Duque; fui elegido unánimemente, por primera vez en la historia de Colombia, por la Corte Suprema de Justicia, como Fiscal General, y créalo que la Corte Suprema me eligió por ser un amigo de la paz, por ser un constructor de paz.

Francisco Barbosa Delgado Las materias de sus investigaciones han girado en torno al derecho penal internacional, la justicia transicional, la historia constitucional colombiana, el derecho constitucional, el derecho administrativo, la contratación pública y el derecho internacional de los derechos humanos.

DATOS

Nombre: Francisco Roberto Barbosa Delgado

Nació: en Bogotá, Colombia, el 11 de enero de 1974.

Profesión: Jurista e historiador. Ocupación: Fiscal General de Colombia; presidente de la AIAMP

PERFIL

Algunos de sus libros son: ¿Justicia Transicional o Impunidad? La encrucijada de la paz en Colombia (2017); Del derecho de gentes al derecho humanitario en Colombia, 1821-1995 (2013).

(*)Iván Bustillos es periodista de La Razón

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