miércoles 18 may 2022 | Actualizado a 11:53

Colectivos: nosotros somos la única oposición

‘Cien por ciento políticos; estamos clarísimos en que hacemos política;  lo que somos es ser apartidarios’

/ 1 de agosto de 2018 / 11:00

Colectivos, plataformas, movimientos ciudadanos, acaso todos con el común denominador de defensa del resultado del referendo del 21 de febrero de 2016 (21F).

Todos ellos afirman ser muchos; aunque desde el MAS se les critica su alineamiento con la oposición y de ser apenas su rostro ‘ciudadano’. Con la clara conciencia de su diversidad y acaso dispersión, Animal Político arriesga enfocarse en uno de estos colectivos, Plataforma SOS Bolivia, en voz de su representante Eduardo Gutiérrez, y tratar de conocer a través suyo algo del resto.

— De todos modos, ustedes tienen un perfil político, en el sentido más amplio del término.

— Cien por ciento políticos. Nosotros estamos clarísimos en que hacemos política. Lo que somos es ser apartidarios. Queremos reivindicar la palabra política, que hoy está ligada a corrupción, deshonestidad, mentira, enriquecimiento ilícito; queremos cambiarla por el concepto que nosotros tenemos de lo que es hacer política, y esto es la máxima expresión de calidad, porque uno no solo entrega su tiempo, su dinero, sino además el tiempo de su familia para poder solucionar los problemas de los otros. Que el ser político sea un orgullo; y eso no lo vemos hoy día.

— Ahora, ¿eso mismo acaso no les lleva a pensar en organización política, partido?

— Efectivamente, ese tendría que ser el proceso natural, pero lamentablemente la coyuntura política, cuando la disputa por el poder es desigual, y cuando la democracia en Bolivia está en peligro, nos lleva a tener que priorizar entre lo importante y lo urgente. Y para nosotros lo urgente es preservar la democracia, es decir, que Evo Morales cumpla la ley, la Constitución y la voluntad del pueblo, que no se repostule. Evidentemente, para cumplir nuestros sueños, que es poder cambiar esta realidad, tiene que ser a través de un partido político, pero en este momento eso está en un segundo plano porque creemos que si no logramos defender la democracia, lo otro no tiene sentido.

— En su discurso hay un celo porque no se los confunda con los partidos de oposición; pero en los hechos son oposición…

— Nosotros creemos que somos la única oposición. No podemos entender, por ejemplo, lo que pasó con el Código Penal, cuando los partidos políticos llamados de oposición no pudieron alertar a la ciudadanía. Fueron los ciudadanos, la población misma, los que salieron a defender los derechos ciudadanos; ahí vimos que hay una oposición que de verdad no sabemos qué hace. Mire usted: si no hubiese plataformas ciudadanas, no habría oposición con lo del 21 de febrero; no se sentiría.

Los partidos políticos en este momento tienen una total falta de credibilidad, un divorcio con la sociedad. Imagínese: muchos de ellos quisieron mimetizarse en plataformas ciudadanas para tratar de defender la democracia; algo absurdo, cuando en realidad los partidos deberían ser los primeros en salir a defender la democracia. Las plataformas ciudadanas no son más que un conjunto de ciudadanos que quieren incidir en los asuntos públicos. Y se van generando liderazgos dentro de las plataformas, pero también porque yo creo que la coyuntura exige una renovación de la élite política.

— O sea, su punto de partida es la crisis del sistema partidario.

— Mire, yo creo que para que se vaya el MAS, se tiene que ir la oposición funcional, se tiene que ir la oposición tradicional. Nosotros creemos que el pueblo boliviano merece ir a votar por una opción que lo enamore y no por el menos peor. Cuál es el análisis que nosotros hacemos: entra un cocalero como Presidente y un acusado de terrorismo como Vicepresidente, ante el desgaste y el rechazo que tenía la clase política que estaba saliendo, y ahora esa clase política es la que pretende venir a querer ser la salvadora; eso no tiene sentido. La gente quiere una renovación política, Bolivia se lo merece, y no solo en torno al gas, sino en torno a mente, a corazón. Los del pasado demostraron que nunca les interesó el indigenismo, había un claro concepto de quiénes podían hacer política, y quiénes no, había apellidos, inclusive; de eso se agarró el MAS para reivindicar a una clase social boliviana. Pero fue peor, porque los utilizó y no les dio lugar, se apropió de su bandera para poder conseguir sus propios fines. Creemos  que en el pasado ha manejado (el país) una oligarquía, una aristocracia con soberbia; y creemos que ahora lo ha manejado una clase con mucho resentimiento, y creemos que es el tempo de poder encontrar un balance apropiado.

— ¿Por qué la presión sobre el TSE (algo que se aprobó en el encuentro de plataformas en Cochabamba), si todavía no estamos en un proceso electoral?

— Con absoluta franqueza, nosotros no participamos en el encuentro en Cochabamba porque creíamos que había nomás una injerencia política que no le hacía bien al movimiento. Todas las medidas que se adoptaron eran cosas que nosotros ya veníamos trabajando, por ejemplo hacer una actividad cada 21; la gran marcha a La Paz ya estaba concertada con los comités cívicos. No entendemos por qué la presión al Tribunal Electoral en este momento; hemos buscado explicaciones y no hemos recibido respuestas coherentes; la misma duda que tiene usted la tenemos nosotros.

— En Cochabamba también se dijo que Bolivia se divide en dos, los que defienden la democracia y los que defienden la dictadura. ¿No es la misma lógica ‘o están con nosotros o contra nosotros’?

— Lamentablemente, esa es una posición real, creo que es una división acertada, pero acertada hasta el momento en que podamos lograr que Bolivia recupere los principios democráticos de independencia de poderes, alternancia, respeto a la ley, a la Constitución, a la libertad de prensa. Una vez que recuperemos esto, nosotros creemos que ahí otra vez habrá facciones en los partidos, que es lo normal, pero eso sucederá en la medida en que podamos lograr que Evo Morales retire su repostulación. Y a partir de ahí, compartiría que otra vez volvamos a un sistema partidista, pero lamentablemente hoy solo puedes ver esas dos posiciones; aquellos que queremos vivir en democracia y aquellos que quieren que se viole la Constitución, la voluntad del pueblo, para poder reelegir a Evo Morales.

— También hay la resolución de que no se va a permitir ni candidaturas ni electoralización mientras Morales siga de candidato. ¿Esto no lleva  a un callejón sin salida: si Morales sigue como candidato, no hay elecciones?

— Yo creo que hay que esperar el fallo del Tribunal Electoral, algunas cortes departamentales ya han dicho que el 21F es vinculante. Si se da el hecho de que el Tribunal pueda emitir una posición que le devuelva la democracia a Bolivia, es decir, rechazar la repostulación de Evo Morales, entonces ahí sí se puede hablar de elecciones. Ahora, hablar de candidatos hoy día por supuesto que sería hacerle un favor al MAS, porque éste está buscando que como sea se acepte el binomio Evo y Álvaro y que se comience a ver posibles adversarios, y eso no tiene sentido porque legalmente Evo Morales no puede ser candidato.

— ¿Y si de todos modos sigue ‘Evo candidato’?

— Si efectivamente no se puede lograr absolutamente nada, yo creo que tenemos la experiencia de lo que pasó con la elección de magistrados, cuando el MAS eligió a los candidatos, presentó la papeleta y te dijo entre quiénes se podía elegir. El no participar de una elección lo que te dice es que ellos van hacer y van a colocar a toda la gente; ahí obviamente habría que tomar una estrategia, pero sería como en una cancha en desventaja; pero donde habría que ver y de verdad hacer presión (es sobre) un tribunal electoral que por lo menos te pueda garantizar los resultados transparentes, y ahí obviamente la figura cambia porque hay que priorizar. Yo ahí recién podría entender la necesidad de una unidad con el único objetivo de sacarlo al MAS; yo creo que la población lo entendería; pero tenemos que ir viviendo los procesos, no se puede uno adelantar a lo que va a pasar; hay que ir agotando las instancias.

EduardoGutiérrez El activista resalta que la agrupación de la que es parte nació bajo dos principios: “atender causas y defender principios”; en 2016 el colectivo impulsó una campaña de solidaridad por la falta de agua en La Paz; fue a fines de ese año que se sumó a la defensa del 21F.

Datos

Nombre: Eduardo Gutiérrez

Nació: En Santa Cruz, el 4 de febrero de 1985

Profesión:  Administrador de empresas, con especialización en finanzas.

Perfil

Representa a la Plataforma SOS Bolivia, que agrupa a 15 colectivos ciudadanos en el departamento de Santa Cruz, la mayoría articulada en torno a la defensa del 21F

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Independencia, el quid de la defensoría

Postulan que el Defensor de Pueblo sea la legítima ‘piedra en el zapato’ del poder político.

Debe llamar la atención que dos organismos internacionales pidan ‘independencia’ del Defensor

Por Iván Bustillos Z.

/ 15 de mayo de 2022 / 22:04

El punto sobre la i

En la primera semana de mayo, en vísperas de la sesión plenaria de la Asamblea Legislativa Plurinacional que el viernes 6 iba a elegir al Defensor o Defensora del Pueblo, no dejaron de llamar la atención los pronunciamientos sobre el tema de dos organismos internacionales de derechos humanos: uno, la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), y, dos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El hecho de que ambos organismos se pronuncien el día anterior a la decisiva sesión de la Asamblea, es previsible, esperable; más aún cuando la cita legislativa para designar al nuevo Defensor ocurría nada menos que a tres años y cuatro meses de la renuncia del defensor titular David Tezanos Pinto (en enero de 2019).

Lo verdaderamente llamativo de ambos pronunciamientos internacionales es la coincidencia en su pedido o convocatoria: la independencia del futuro Defensor del Pueblo.

“La Misión Técnica hace un llamado a los miembros de la Asamblea Legislativa Plurinacional, responsables de la elección, para que (…) aprovechen esta oportunidad histórica y logren elegir a un/a titular de la Defensoría del Pueblo independiente, imparcial, con integridad y con un compromiso pleno con la defensa y promoción de los derechos humanos”, señala parte de un comunicado de la OACNUDH en Bolivia.

Por su lado, la CIDH en su comunicado afirma que “la labor independiente de la Defensoría del Pueblo es fundamental en Bolivia, particularmente, ante el impacto de las graves violaciones de derechos humanos descritas en el informe final del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI-Bolivia), así como ante la necesidad de generar espacios de consenso y diálogo que permitan trabajar de manera objetiva con un profundo conocimiento y sensibilidad respecto de la diversidad de la sociedad toda”.

PARCIAL.

Para el abogado constitucionalista Israel Quino, el hecho de que ambos organismos pidan “independencia e imparcialidad” en el nuevo Defensor, en el fondo “lo que nos han dicho los organismos internacionales es que la actual institución, la actual gestión, es dependiente y parcializada”.

En general, el largo interinato en la entidad lo que ha causado, añade el jurista, es una “desinstitucionalización de la Defensoría del Pueblo”.

En específico, Quino se refiere a que la entidad, que está para defender la vigencia, cumplimiento, difusión y promoción de los derechos humanos, hoy día “no es más que una oficina de estadística de denuncias de vulneración de derechos humanos”.

Una de las “pruebas” de esta inactividad institucional, insiste, es lo que considera insuficiente reacción ante “las entidades estatales más vulneradoras de los derechos humanos en Bolivia: la Justicia y la Policía”.

Entre las pocas evaluaciones que la defensora interina Nadia Cruz hizo de su gestión está la de la primera semana de mayo, en entrevista con la directora de La Razón, Claudia Benavente, en el programa de transmisión digital Piedra, papel y tinta. Por estar en el centro de la polémica en torno a su continuidad en el cargo si fracasa el actual proceso de designación de nuevo Defensor, se excusó de dar alguna declaración.

En todo caso, en la entrevista en Piedra, papel y tinta un hecho que salió a relucir es que todas las evaluaciones que se hagan de la gestión de los Defensores tendrán un rasgo común: el mayor o menor enfrentamiento o tensión que hayan tenido con las autoridades del Estado, siendo los más notorios los lances con el gobierno central.

Así, en el caso de Cruz, sin duda, la mayor parte de su gestión, o la más notoria, estuvo marcada por su relación- conflicto con el gobierno transitorio de Jeanine Áñez. No hay que olvidar que el 13 de julio de 2020 los viceministros de Seguridad Ciudadana, Wilson Santamaría, y de Autonomías, Franklin Santander, llegaron a “informar” que Nadia Cruz ejercía el cargo de Defensora del Pueblo de forma ilegal, “ya que la designación interina (que se le había conferido en enero de ese año) feneció en abril de 2019, con base en la Sentencia Constitucional 0218/2004, que restringía todo interinato a tres meses. Luego la Defensoría mostró que dicha sentencia no alcanzaba a la Defensora interina: ella era funcionaria designada, no de carrera.

La tensión con el gobierno transitorio sin duda llegó a su mayor tono el momento de las masacres de Sacaba y Senkata. Por eso, no es casual que en el referido Piedra, papel y tinta, Cruz contara cómo, dijo, evitó una tercera masacre. Narró que en la noche del 20 de noviembre de 2019, en Senkata, El Alto, tras la matanza del día anterior, ella intercedió para aplacar los ánimos de la gente, que todavía estaba muy alterada, y logró que el gobierno retrocediera en su intención de intervenir.

“Hay datos que nadie sabe; por ejemplo, en la masacre de Senkata. Cuando ocurre la masacre, nosotros ingresamos al día siguiente con médicos forenses. Esa noche, el 20 de noviembre, podría haber ocurrido la tercera masacre en Senkata”, dijo.

ACCIÓN.

“Estaban ya los helicópteros rondando el lugar, porque la gente estaba muy dolida, y nosotros estábamos en el lugar, y yo me ofrecí, con el ministro de Defensa (Luis Fernando López), y decirle ‘yo voy sola y paro a la gente, pero por favor, saquen sus helicópteros, porque lo que van a hacer, al momento de que uno se exalte o pase algo, los van a volver a matar’. Y eso nadie lo sabe”, relató Cruz.

Un especial apunte que hizo Cruz en la entrevista con Claudia Benavente fue el rol de los medios de comunicación en la crisis. “Yo tenía una conferencia de prensa y los medios de comunicación me rechiflaban, (decían) que yo estaba defendiendo a delincuentes; los medios en las conferencias”, enfatizó. “Había uno, de Unitel si mal no recuerdo, que me decía ‘usted está defendiendo hordas’, el periodista”, recordó. Y había cuestionamientos tales como que de “por qué yo estoy yendo por las víctimas y no por la población. Y sostenerte en eso sola, absolutamente sola, es difícil, muy complejo”, remarcó.

“En ese momento mantenerte firme, porque hay que ser honestos, todos los medios, todo el ámbito mediático, se nos vinieron en contra”, destacó la aún Defensora del Pueblo.

Hace solo la semana pasada, la cineasta y columnista de La Razón Verónica Córdova hacía notar que entre octubre de 2019 y octubre de 2020, “en un momento en que otras instituciones llamadas a defender los derechos de las personas eran cómplices o perpetradoras de persecuciones, violencias y masacres, Nadia y su equipo hicieron lo que tenían que hacer: defender al pueblo. (…) No es casual que, mientras la prensa nacional callaba o mostraba el dormitorio de Evo, los únicos informes fidedignos y con contabilidad de muertos, heridos y presos que se difundieron hayan salido de la Defensoría. No es casual que los únicos interlocutores que tenían los cientos de detenidos injustamente, hayan sido personeros de la Defensoría del Pueblo”, apunta Córdova.

En efecto, uno de los pocos informes nacionales (la mayoría, al menos cuatro, provinieron de organismos de derechos humanos del exterior) sobre los hechos de violencia y vulneración de derechos humanos en la crisis de 2019, es el informe de la Defensoría del Pueblo Crisis de Estado, violación de derechos humanos en Bolivia (313 páginas) publicado en septiembre de 2020.

Para la oposición lo hecho por Cruz en 2019 directamente es parcializarse. En el actual proceso de designación del nuevo Defensor, para el diputado de Comunidad Ciudadana (CC) Marcelo Pedrazas, el MAS acaso busca descalabrar la elección para que Cruz siga de Defensora: “Yo creo que ellos están buscando ese escenario, porque la persona de consenso en las estructuras del MAS, por su desempeño favorable al MAS y no así a la población en los sucesos de 2019, es Nadia Cruz; entonces, ellos buscan un escenario más bien para la ratificación de ella”.

LIMITACIÓN.

Ahora, pasando a un plano más general, cuando frecuentemente se ha criticado que la Defensoría por norma está limitada en su acción legal a reclamos antes que procesos más efectivos contra violaciones de derechos humanos, el constitucionalista Quino no deja de llamar la atención sobre que la Defensoría podría hacer más de lo que le permite su actual normativa: en el caso del exdirector del Fondo Indígena Marco Antonio Aramayo, por ejemplo, dice, ante el “acoso judicial” que habría sufrido hasta su muerte, la Defensoría debió haber tenido un rol más activo, de iniciativa: comprobado dicho acoso, “por qué el Defensor no los procesa penalmente a los fiscales y jueces; la ley no se lo impide. Dicen: ‘La ley del Defensor del Pueblo me dice que solo haga informes de intervenciones defensoriales’; pero ¿acaso la Constitución no dice que cualquier ciudadano, en el artículo 108, que en el cumplimiento del deber y ante el conocimiento de hechos ilícitos pueda activar una acción penal?” Y es que para Quino hay algo más de fondo: el Defensor no procesa penalmente porque “le tiene miedo al poder político, al sistema judicial, y no lo hace, y se queda en un trabajo de gabinete”.

En la relación entre el poder político y la Defensoría, Quino apunta que es inevitable la tensión política, de mayor o menor coincidencia o disidencia, lo que definitivamente depende de quién es el Defensor o Defensora.  En el mejor sentido de la palabra, añade, se puede hablar de un necesario “activismo político” en la Defensoría.

“Desde la Defensoría por supuesto que se hace activismo político, pero activismo político por los derechos humanos, independientemente de quién ejerza el poder. La Defensoría es (o debiera ser) la piedra en el zapato del poder político, pero lastimosamente hubo gestiones que no lo han entendido así, y a más de generar incluso lineamientos de entendimiento con el poder, han sido muy débiles respecto a críticas y resistencia al poder político; eso ha generado la desinstitucionalización”, provoca el jurista.

(*)Iván Bustillos Z. es periodista de La Razón

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74 Años de la Nakbah Palestina

Nakbah (catástrofe): éxodo de población palestina, entre 1946 y 1948, a raíz de la guerra árabe-israelí.

La Nakbah (catástrofe) es un día de luto nacional para los palestinos por la huida de su tierra en 1948.

/ 15 de mayo de 2022 / 21:57

DIBUJO LIBRE

El 15 de mayo el pueblo palestino conmemora 74 años de la Nakbah, la gran catástrofe, que supuso el refugio, desplazamiento y persecución del pueblo palestino sometido a la mayor conspiración de la historia de la humanidad moderna. Durante estos años, nuestro pueblo ha forjado el mito de su constancia, supervivencia y lucha, y ha preservado el sueño de retornar a sus hogares de todos los que fueron expulsados por la fuerza militar a mano de las bandas sionistas de Israel, y que los convirtieron en refugiados.

Hace unos días, Israel, la potencia ocupante, conmemoró el Holocausto; a pesar de nuestra condena por su horrible monstruosidad y denuncia por ser un crimen contra la humanidad, Israel, a los ojos de las víctimas palestinas del sionismo, utiliza esta conmemoración solo como una cortina de humo para encubrir sus masacres y sus barbaridades contra el pueblo palestino, sintiéndose propietario de la tierra en la que se estableció. El sionismo sigue siendo un movimiento antisemita que manipula la narrativa religiosa judía y la explota a favor de los intereses políticos coloniales del Estado de Israel.

El establecimiento del Estado de Israel provocó la muerte y heridas de cientos de miles de palestinos. Causó la destrucción de 531 aldeas palestinas, el control por la fuerza y el terror sobre el 78% de la tierra histórica de Palestina; se perpetraron 71 sangrientas masacres que mataron a casi 15 mil palestinos y causaron el refugio de más de 950.000, que actualmente viven en condiciones infrahumanas en campos de refugiados. Al día de hoy, después de 74 años de la Nakbah, se han superado los siete millones de refugiados palestinos distribuidos por todo el mundo, la mayoría de los cuales todavía vive en 58 campos de refugiados en Palestina y en los países limítrofes.

Tommy Lapid, padre del actual canciller israelí, fue uno de los sobrevivientes de los campos de Hitler y fue Ministro de Justicia en Israel; en 2003, cuando vio a las mujeres palestinas en Gaza buscando cajas de medicamentos bajo los escombros de las casas demolidas por excavadoras israelíes, dijo que en ese momento se acordó que su abuela buscaba medicamentos en los campos de Hitler.

Inmediatamente los medios hebreos lo atacaron; el grupo de Netanyahu y la derecha sionista lo insultaron, él se negó a retractarse de sus palabras. Hoy, parece que el canciller israelí olvidó lo que había dicho su padre.

El difunto sir Gerald Kaufman, un político judío de los líderes del partido laborista inglés y, lo más importante, amigo de Israel, dijo dirigiéndose a sus colegas en el Parlamento británico: “Reconozco que Israel es un estado terrorista. Mi abuela estaba enferma en cama cuando los soldados nazis llegaron a su pueblo y un soldado nazi le disparó y la mató. Mi abuela no murió para servir de excusa a los soldados israelíes para que mataran a las abuelas palestinas”. La identidad religiosa o los orígenes genéticos no son lo que determinan la identidad intelectual política o las prácticas de las personas.

Por otro lado, Jacob Sharett, hijo de un excanciller y segundo primer ministro del Estado de Israel, declaró en el diario Corazones (19/9/2021) que “Israel nació en pecado… Estoy cooperando con un estado criminal”. También lo que dijo el historiador judío Ilan Pappé, que mencionó en muchos de sus libros que la narrativa sionista es una historia llena de mentiras y engaños, no sólo engañando al mundo, sino también engañando a los propios judíos al servicio de la ideología sionista que dio a luz a Israel en el pecado.

La Nakbah fue una gran operación de limpieza étnica organizada para conseguir el desarraigo demográfico, la destrucción de la historia, la cultura y el patrimonio palestino. Este crimen que cometió Israel no se detuvo, los supervivientes del holocausto nazi lucharon contra los palestinos, ellos y sus nietos continuaron la serie de asesinatos y crímenes contra los palestinos. La masacre de Qibya en 1953 a manos de Ariel Sharon fue solo una de las docenas de masacres cometidas por el estado ocupante, como también lo fueron las de Deir Yassin, Kafr Qassem, Al-Dawaima, Sabra, Shatila, el campo de Jenin, entre otras; esta serie de crímenes ha continuado y no se ha detenido al día de hoy; la destrucción en Gaza da testimonio de ello.

La insistencia de Israel por acabar con la solución internacional de Dos Estados y su rechazo a lo que podrían considerarse oportunidades de paz, es porque la paz contradice la esencia del pensamiento sionista.

El Holocausto debe ser una ocasión para recordarle a Israel y a todos los judíos del mundo que la Nakbah (catástrofe) del pueblo palestino aún continúa y que debe cesar, no debe servir para encubrir los crímenes de la ocupación sionista contra el pueblo palestino y, al mismo tiempo, no debe utilizarse como chantaje contra todos aquellos que defienden la paz justa y el derecho internacional.

(*)Mahmoud Elalwani es embajador del Estado de Palestina en Bolivia

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La cultura de la guerra

Las guerras raramente favorecen a la democracia, aumentan en cambio el poder autoritario .

/ 15 de mayo de 2022 / 21:52

DIBUJO LIBRE

La escalada de violencia del frente nazi-fascista en la década de 1930 provocó el estallido de la Segunda Guerra Mundial y creó un escenario aún más nefasto que el que destruyó Europa entre 1914 y 1918. Después de que las tropas de Hitler atacaran la Unión Soviética en 1941, Joseph Stalin convocó a una Gran Guerra Patriótica, que finalizó el 9 de mayo con la derrota de Alemania, Italia y Japón. Esta fecha se convirtió en un elemento tan central de la unidad nacional rusa que sobrevivió a la caída del Muro de Berlín y perdura hasta nuestros días. Bajo el pretexto de la lucha contra el nazismo, se oculta, hoy más que nunca, una peligrosa ideología nacionalista y militarista.

GUERRA FRÍA Y CARRERA DE ARMAMENTOS. Con la división del mundo en dos bloques después de la guerra, los líderes del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) decidieron que la tarea principal del movimiento comunista internacional era salvaguardar la existencia de la Unión Soviética. En el mismo periodo, la Doctrina Truman marcó el advenimiento de un nuevo tipo de guerra: la Guerra Fría. Con su apoyo a las fuerzas anticomunistas en Grecia, el Plan Marshall (1948) y la creación de la OTAN (1949), los Estados Unidos de América contribuyeron a evitar el avance de las fuerzas progresistas en Europa Occidental. La Unión Soviética respondió con el Pacto de Varsovia (1955). Esta configuración condujo a una gran carrera armamentista que, a pesar del recuerdo aun fresco de Hiroshima y Nagasaki, también implicó una proliferación de pruebas de bombas nucleares.

Con el giro político decidido por Nikita Khrushchev en 1961, la Unión Soviética inició un periodo de “coexistencia pacífica”. Se suponía que este cambio, con su énfasis en la no injerencia y el respeto por la soberanía nacional, así como la cooperación económica con los países capitalistas, evitaría el peligro de una tercera guerra mundial (que la crisis de los misiles cubanos mostró ser una posibilidad en 1962) y apoyaría el argumento de que la guerra no era inevitable. Sin embargo, este intento de cooperación constructiva estuvo lleno de contradicciones.

En 1956, la Unión Soviética ya había aplastado violentamente una sublevación en Hungría. Los partidos comunistas de Europa Occidental no condenaron sino que justificaron la intervención militar en nombre de la protección del bloque socialista; Palmiro Togliatti, secretario del Partido Comunista Italiano, declaró: “estamos con nuestro lado incluso cuando comete un error”. La mayoría de los que compartían esta posición lo lamentaron amargamente en años posteriores, cuando comprendieron los devastadores efectos de la operación soviética. Acontecimientos similares tuvieron lugar en el apogeo de la coexistencia pacífica, en 1968, en Checoslovaquia. El politburó del PCUS envió medio millón de soldados y miles de tanques para reprimir las exigencias de democratización de la “Primavera de Praga”. Esta vez los críticos de la izquierda fueron más abiertos e incluso representaron a la mayoría. Sin embargo, aunque la desaprobación de la acción soviética fue expresada no solo por los movimientos de la Nueva Izquierda, sino también por la mayoría de los partidos comunistas, incluido el chino, los rusos no retrocedieron sino que llevaron a cabo un proceso que llamaron “normalización”. La Unión Soviética siguió destinando una parte importante de sus recursos económicos al gasto militar, lo que contribuyó a reforzar una cultura autoritaria en la sociedad. De esta manera, perdió para siempre la simpatía del movimiento por la paz, que se había hecho aún más grande a través de las extraordinarias movilizaciones contra la guerra de Vietnam.

OTRO PODER IMPERIAL. Una de las guerras más importantes de la década siguiente comenzó con la invasión soviética de Afganistán. En 1979, el Ejército Rojo volvió a convertirse en un importante instrumento de la política exterior rusa, que siguió reclamando el derecho a intervenir en “su zona de seguridad”. La desafortunada decisión se convirtió en una aventura agotadora que se prolongó durante más de 10 años, provocando un gran número de muertos y creando millones de refugiados. En esta ocasión, el movimiento comunista internacional se mostró mucho menos reticente que en anteriores invasiones soviéticas. Sin embargo, esta nueva guerra reveló aún más claramente a la opinión pública internacional la división entre el “socialismo realmente existente” y una alternativa política basada en la paz y la oposición al militarismo.

Tomadas en su conjunto, estas intervenciones militares dificultaron una reducción general de armamentos y sirvieron para desacreditar al socialismo. La Unión Soviética fue vista cada vez más como una potencia imperial que actuaba de una manera no muy diferente a la de Estados Unidos, que, desde el comienzo de la Guerra Fría, había respaldado golpes de Estado más o menos en secreto y ayudado a derrocar gobiernos elegidos democráticamente en más de 20 países del mundo. Por último, las “guerras socialistas” de 1977-1979 entre Camboya y Vietnam y entre China y Vietnam, en el contexto del conflicto chino-soviético, disiparon cualquier influencia de la ideología “marxista-leninista” (ya alejada de los cimientos originales establecidos por Karl Marx y Friedrich Engels) a la hora de atribuir la guerra exclusivamente a los desequilibrios económicos del capitalismo.

MARX CONTRA LA RUSIA CONTRARREVOLUCIONARIA. Carlos Marx no desarrolló en ninguno de sus escritos una teoría coherente de la guerra, ni planteó pautas sobre la actitud correcta a tomar frente a ella.Sin embargo, cuando eligió entre campos opuestos, su única constante fue su oposición a la Rusia zarista, que vio como la vanguardia de la contrarrevolución y una de las principales barreras para la emancipación de la clase trabajadora.

En sus Revelaciones de la historia diplomática del siglo XVIII—un libro publicado por Marx en 1857 pero nunca traducido en la Unión Soviética—, al hablar de Iván III, el agresivo monarca moscovita del siglo XV que unificó Rusia y sentó las bases de su autocracia, afirmó: “solo se necesita reemplazar una serie de nombres y fechas con otros y queda claro que las políticas de Iván III, y las de Rusia hoy, no son simplemente similares, sino idénticas”. Desafortunadamente, estas observaciones parecen escritas para hoy, en relación con la invasión rusa de Ucrania.

Las guerras difunden una ideología de violencia, a menudo combinada con los sentimientos nacionalistas que han desgarrado al movimiento obrero. Raramente favorecen las prácticas de la democracia, pero aumentan en cambio el poder de las instituciones autoritarias. Las guerras engrosan el aparato militar, burocrático y policial. Conducen a la anulación de la sociedad ante la burocracia estatal. En Reflexiones sobre la guerra, la filósofa Simone Weil argumentó que: “cualquiera que sea el nombre que tome —fascismo, democracia o dictadura del proletariado—, el principal enemigo sigue siendo el aparato administrativo, policial y militar; no el enemigo al otro lado de la frontera, que es nuestro enemigo solo en la medida en que es enemigo de nuestros hermanos y hermanas, sino el que dice ser nuestro defensor mientras nos convierte en sus esclavos”. Esta es una lección dramática que la izquierda nunca debería olvidar.

(*) Texto enviado por el autor exclusivamente para Animal Político.

(*) Marcello Musto es sociólogo, docente en York University, Toronto, Canadá (*)

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Homenaje a Carlos y Remberto

Director: Eran ‘profesores sin título’, fue un ‘honor tenerlos’. Eran mejores que ‘acartonados’ de hoy día.

Carlos Soria, Édgar Pomar (director de la carrera de Comunicación Social) y Remberto Cárdenas, en el acto de homenaje a los dos periodistas.

/ 15 de mayo de 2022 / 21:47

SALA DE PRENSA

Dos gigantes invadieron el auditorio Salvador Romero de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Entraron a paso lento. Se robaron todas las miradas. Cada uno carga más de 70 años. Los recuerdos de las dictaduras, el sueño de la revolución y de una sociedad más justa aún se divisaban en sus retinas. Se sentaron en la primera fila como dos seres etéreos. Sus nombres ya son parte de la historia del periodismo: Carlos Soria Galvarro y Remberto Cárdenas.

Fueron convocados por el Instituto de Investigación Posgrado e Interacción Social en Comunicación (Ipi- COM) y la Carrera de Ciencias de la Comunicación Social de la UMSA, para hacerles un homenaje. Cuando llegaron, el auditorio se inundó de aplausos y emociones encontradas. Sus exestudiantes, los docentes y la juventud universitaria, después, los ovacionaron de pie.

Así, el Día del Periodista, 10 de mayo, se engalanó con su excelsa e imponente presencia.

SORIA GALVARRO. “Imagínense ustedes a un muchacho de poco más de 20 años, militante de la Juventud Comunista de Bolivia (JCB) desde que tenía 16, candoroso admirador de Ostrovski, Pavel Korchaguin, que se sabe muchas canciones de la guerra civil española, Oh bella ciao…de los guerrilleros italianos y Por llanuras y montañas… de los soviéticos. Estudió historia en la universidad pero ya se consideraba un revolucionario profesional, a tiempo completo”. Él es Carlos Soria Galvarro.

En “Mi aproximación íntima al tema”, incluido en Los andares del Che en Bolivia, relató ese y otros pasajes sobre su juventud y militancia.

En 1961, en la ciudad de Cochabamba, junto a otros muchachos, arrojó globos con tinta roja en el Consulado de España, la noche que fusilaron a Julián García Guimau, una víctima de la represión franquista, y huyó del lugar en bicicleta antes de que llegara la Policía. Entre 1963 y 1964 culminó un curso en la Escuela Central del Komsomol de Moscú. Tres años más tarde, pese a ser el de menos edad, fue elegido secretario general de la JCB.

EL CHE. En marzo de 1967, Soria Galvarro llegó a Camiri, la ciudad más próxima al campamento de Ernesto Guevara, decidido a incorporarse a la guerrilla. Empero, no alcanzó ese propósito. Ahí empezó su afición por entender al Che, símbolo del “hombre nuevo”. Luego de casi un cuarto de siglo de militancia en el Partido Comunista de Bolivia (PCB), trabaja en la recuperación documental.

Destacado periodista e historiador, en junio presentará su libro Recordatorio: estampas de la segunda mitad del siglo XX.

PANELISTA. En el acto del 10 de mayo, realizado en el marco de las Jornadas sobre Periodismo Histórico en Bolivia, Soria Galvarro, conocido como El K’echi por sus amigos, fue invitado como panelista. Escribió un análisis sobre “La importancia del Periodismo Histórico hoy”. Por motivos de salud, Beatriz Mena, su esposa, leyó el documento:

“El periodismo se ocupa del presente (la ‘actualidad’) y la historia, del pasado (el ‘ayer’). Funciona como una de Comulas fuentes para la construcción histórica, le deja huellas o señales recuperables por la investigación, compulsa y verificación”. Es una de las fuentes de la indagación histórica, pero además puede potenciar la función educativa y la difusión de temas a veces desconocidos u olvidados, es decir, puede contribuir poderosamente a rescatar y difundir la memoria social.

Para Soria Galvarro, “la principal limitación de hacer Periodismo Histórico es la forma rutinaria, superficial y frenética con las que muchos medios encaran el trabajo periodístico. Eso tiene que ver con la escasa orientación hacia la investigación y la cobertura noticiosa de pacotilla en la que están empeñados especialmente los medios audiovisuales en desenfrenada competencia con las llamadas ‘redes sociales’”.

RECONOCIMIENTOS. A metros del atril, con un traje oscuro que contrastaba con sus platinados cabellos y lágrimas en los ojos, estaba Soria Galvarro. A su lado, con un saco azul y el rostro adusto lo acompañaba el periodista y luchador social Remberto Cárdenas.

Alrededor de las 11.45, la directora del IpiCOM, Esperanza Pinto, le entregó una placa: “Se otorga el presente reconocimiento a Carlos Soria Galvarro, por su importante trayectoria en radio, prensa y televisión y por su valioso aporte en la investigación y el desarrollo del Periodismo Histórico en Bolivia”. Con un puño en alto, sin mencionar palabras, él agradeció esa distinción.

Acto seguido, el director de la Carrera de Comunicación Social, Édgar Pomar, con lágrimas en los ojos, la voz entrecortada y sumamente acongojado, distinguió con lo mismo al periodista, excatedrático y exmiembro del PCB, Remberto Cárdenas.

CÁRDENAS. Ellos eran “profesores sin título”. Fue un “honor tenerlos”. Eran mejores que los “acartonados de la época”, exclamó Pomar. Lean los artículos de Cárdenas que publicó en el combativo semanario Aquí, fundado por el Cristo de la Revolución, Luis Espinal, recomendó, para luego expresar: “No queremos todólogos (en los medios), buscamos periodistas comprometidos con su pueblo”.

Las Jornadas sobre Periodismo Histórico en Bolivia se realizaron del 9 al 11 de mayo. Hubo ocho panelistas: Erick Torrico, Luis Oporto, Robert Brockmann, Miguel Pinto, Carlos Soria Galvarro, Ricardo Zelaya, Rafael Archondo y Ramiro Duchén Condarco.

Cada día, más de 300 personas asistieron a la cita académica.

 (*)Grecia Gonzales O. es comunicadora social.  

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Retomar la relación, relanzar las ideas comunes

En su visita a Bolivia, el Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela remarcó la necesidad de revisar varios temas. 

Con mecanismo de consultas que ya existía entre ambos países, ahora se prevé un relanzamiento de la relación diplomática y consular

Por Iván Bustillos

/ 8 de mayo de 2022 / 12:18

El punto sobre la i

La pasada semana, estuvo de visita en el país, el ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, Félix Plasencia. Llegó el martes 3 al mediodía y permaneció en el país hasta el viernes 6. En lo central —como él mismo dijo— se trató de una “visita de trabajo”. Hasta donde se pudo conocer, una muestra de dicha dinámica “de trabajo”, fueron las reuniones que sostuvo con los funcionarios de la embajada en La Paz y con las autoridades bolivianas. Así, lo primero que hizo el Canciller tras aterrizar en el aeropuerto de El Alto, fue reunirse con el personal de su embajada. Luego, y ésta acaso haya sido la principal reunión, se encontró con su colega, el ministro de Relaciones Exteriores, Rogelio Mayta. Solo después visitó, y brevemente, al vicepresidente David Choquehuanca. El viernes, tras un conversatorio organizado en el embajada de su país, pudo viajar al trópico de Cochabamba para reunirse con el exmandatario Evo Morales y dirigentes de organizaciones sociales. Y, solo al final, tuvo “el honor de ser recibido” (como él mismo decía), por el presidente del Estado Luis Arce Catacora.

En el conversatorio del viernes por la mañana, más distendido, Plasencia precisó que vino a Bolivia a “delinear los temas que nos permitan retomar el acercamiento efectivo”, con Bolivia.

“De trabajo”. Es llamativo que la única declaración oficial conjunta haya sido la emitida por los ministros de Relaciones Exteriores y que los 15 puntos de que consta buena parte se refieran a aspectos operativos, de acciones administrativas orientadas a cumplir determinada tarea.

Por eso, el canciller Plasencia destaca la urgencia de ponerle fecha, como dijo, a la realización de la III Comisión de Integración Conjunta, y a la reunión del Mecanismo de Consultas Políticas. “En la reunión de la III Comisión los jefes de Estado deben ver los proyectos que apuntalen la educación, salud, empleo, dignificación humana y cuido de la naturaleza”, señaló el jefe de la diplomacia venezolana.

En la declaración de los ministros de Exteriores, también se señala que se acordó “llevar adelante la II Reunión del Mecanismo de Consultas Consulares y Migratorias Bolivia- Venezuela”.

MIGRANTES

He aquí que Plasencia se extendió en el conversatorio, explicando cómo, pese a la gran cantidad de compatriotas suyos que salen del país, “Venezuela mantiene el compromiso con los migrantes de cualquier parte del mundo”.

El país “sigue estando, hoy, en el récord histórico de la Organización Internacional de Migraciones uno de los tres países de América Latina con más captación, que recibe mayor migración del mundo”. Y es también la nación “que menos migrantes produce”.

En Venezuela —remarcó el jefe de la diplomacia venezolana— “un tercio de la población es de origen migrante; más de cinco millones de venezolanos son de origen colombiano”. Aquí reivindicó la acogida que, dijo, se da a los migrantes: los grupos de extranjeros que se han formado allí no son peruanos, colombianos o brasileños; son, remarcó, “venezolanos de origen colombiano (o de otro país)”; esto, señaló, porque al migrante se le reconoce sus derechos tal cual se hace con el venezolano nativo.

“Aprovecho para dar un saludo a todos los venezolanos que han decidido viajar y vivir en este país”, se dirigió a los venezolanos desperdigados en las grandes ciudades de Bolivia.

“Les deseo todo lo mejor y les recuerdo que es muy importante, siempre, ser muy responsables, cariñosos, amar esta tierra como a la propia; y también es bueno que piensen en regresar a su país; porque nuestro país ha sido históricamente un país de acogida”, reclamó el Canciller.

“Agradezco la acogida que Bolivia da a venezolanos que han decidido, es un derecho consagrado por convenciones internacionales, de la migración”, aseveró Plasencia.

Algunas otras medidas que se prevén para reactivar la relación bilateral, destaca la declaración, son:

 -Potenciar la comercialización de productos no tradicionales y con valor agregado.

-Mejorar las mutuas exportaciones.

-Impulsar el derecho al agua, en vistas a la preparación de la VI Conferencia Latinoamericana de Saneamiento, que tendrá lugar en Bolivia en 2022.

-Se revisó los acuerdos que hay en: educación, cultura, turismo, medioambiente, comunicación, desarrollo minero ecológico, gas, interconexión aérea, intercambio entre academias diplomáticas, lucha contra la trata y tráfico de personas y cooperación jurídica.

INTEGRACIÓN

Una tarea en que puso énfasis el Canciller fue impulsar, revalorizar, proponer, o en últimas, reconstruir, los mecanismos de integración como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP); de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), “como espacios regionales naturales de diálogo y concertación política de Latinoamérica y El Caribe”.

“El ALBA-TCP es una propuesta responsable, solidaria, humanista de unión, de integración, de cooperación y de solidaridad”, remarcó.

En cuanto a la CELAC, el ministro venezolano no dejó de destacar la utilidad y eficacia del mecanismo para establecer acuerdos marco con otros bloques regionales.

“La CELAC se ha convertido en la plataforma más amplia de la unión de nuestros pueblos en nuestro continente. Es un buen ejemplo, también, para el resto del mundo, porque la CELAC, de una manera unitaria se reúne y trabaja con otros países; esto ya se hace con la Unión Europea y con China”, destacó.

Sobre la crisis económica por la que atraviesa el país caribeño, tanto en el conversatorio, como en la reunión que Plasencia tuvo con Evo Morales y dirigentes en Cochabamba, la cifra que da una idea más completa de la gravedad del caso es esa que señala que “Venezuela, de recibir en ventas de petróleo 60.000 millones de dólares en gestiones anteriores, en los últimos años esto bajó 700 millones de dólares”, destacó.

La política injerencista de Estados Unidos, remarcó, por supuesto que complica las cosas: “La verdad es que estamos sufriendo una coyuntura, una situación coyuntural, impuesta por la decisión agresiva, violatoria e irresponsable de imponer medidas coercitivas, unilaterales contra Venezuela, más de 500 medidas coercitivas, que han impedido, por ejemplo, nuestras exportaciones de petróleo. No podemos asistir, por ejemplo, a 16 países de la región signatarios de Petrocaribe”.

“Pero, hoy hemos saltado las dificultades impuestas por las medidas coercitivas— asegura el abogado— y Venezuela está en una mejor situación, la inflación ha sido controlada gracias al empeño del Gobierno a través del Banco Central y hay un crecimiento económico, este año de 7,2%, pero se pronostica que el año próximo pueda ser del 20%”.

Finalmente, en la reunión que el ministro tuvo con el expresidente Evo Morales y dirigentes sociales, el venezolano ya fue “más político”.

“Evo Morales es fundamental, para nosotros, para la causa;como Lula, Chávez. Venezuela siempre estará en apoyo y cercanía con Bolivia”, sustuvo.

Aunque no dijo cómo, pero el canciller venezolano no dejó de expresar su entusiasmo: “Pronto, en este año, veremos resultados en positivo en favor de los gobiernos comprometidos con las causas sociales, con el pueblo y con la tierra, con lo que es fundamental, la dignificación de la vida de los ciudadanos y el cuido de la naturaleza y la tierra”, sentenció el Canciller.

“Bolivia y Venezuela somos fundadores de un grupo de cuido y protección de los preceptos de la carta fundacional de las naciones unidas”, reveló.

MULTILATERAL

En su defensa del multilateralismo, el ministro venezolano identifica el “unilateralismo” como sinónimo de injerencias. “Esta visita tiene el empeño de acentuar en esa ruta en el cuidado de los preceptos del multilateralismo, en contra del injerencismo unilateralista”, destacó.

En lo relativo a la Cumbre de las Américas y la inusual decisión del Gobierno de Estados Unidos de no invitar a Cuba, Nicaragua y la propia Venezuela.

“Si en la Cumbre de las Américas se excluye, es falsa, incompleta, dudosa, una vergüenza, sin resultados. Debemos aprovechar estos encuentros para denunciarlos y no tolerarlos, no podemos permitirlos en silencio. Más allá de que participemos o no participemos, hay que denunciar la intención unilateralista de imponer quiénes son invitados y quiénes no son invitados a un encuentro de nuestros pueblos”, sentenció Plasencia.

“Declararon que la IX Cumbre de las Américas, que se llevará a cabo en la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos de América, del 6 al l0 de junio de 2022, debe ser un espacio de integración de las Américas y rechazaron la pretensión de excluir de la Cumbre a algún país por motivos ideológicos y políticos, ya que la exclusión arbitraria es considerada antidemocrática”, destaca el punto 13 de la Declaración.

(*)Iván Bustillos es periodista de La Razón

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