Sunday 14 Apr 2024 | Actualizado a 09:08 AM

Un reglamento en pos de la CPE

Asambleístas de la oposición expresan su descontento con la aprobación del nuevo reglamento para las judiciales

/ 23 de abril de 2023 / 06:51

En el último reglamento para las judiciales se acaba con una tradición: exigir al postulante varios años de no militancia.

El punto sobre la i

No hay bien que por mal no venga, se podría decir: tuvo que ser demandado de inconstitucional el Reglamento para la preselección de candidatos para las elecciones judiciales, en uno de sus artículos, para que los legisladores lo modificaran en nada menos que 15 artículos, cinco de éstos definitivamente “expulsados” de la norma, por ir en contra o ponerse al margen de la Constitución. Las modificaciones practicadas a al menos 15 párrafos, cuando el cuestionado era solo uno, fue una confesión de sus diseñadores de que el primer reglamento adolecía de muchas debilidades, por las cuales, “cualquier momento”, reconocía a La Razón el senador Luis Adolfo Flores (MAS), podían demandar la inconstitucionalidad de tal o cual parte.

Mal que bien, aunque causó revuelo, el shock del súbito freno al proceso la semana que termina, fue saludable. Ahora se tiene, aseguran los legisladores, un reglamento blindado contra amparos judiciales. Al menos eso se espera.

Los mayores problemas, se ve, estuvieron en los “requisitos comunes’ (los que se piden a todos los postulantes, sea cual fuere el tribunal al que postula), el artículo 19 del antiguo reglamento: de 17 exigencias que tenía éste, el nuevo ahora solo lleva 11.

Hay requisitos que evidentemente fueron expulsados, pero también hay aquellos que solo se los reubicó. Los requisitos comunes que fueron retirados son:

– El requisito 11, “No haber participado o estar involucrado en la conformación de gobiernos dictatoriales, militares o de facto;

– El 12, “No haber sido candidata o candidato de organización política, a cargos electivos a nivel nacional, departamental, regional y municipal en los últimos diez (10) años”;

– El 13, “No tener parentesco hasta el cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad” con el Presidente, Vicepresidente, ministros, senadores y diputados;

– El 15, “No ser ni haber sido dependiente de organizaciones no gubernamentales que conformen el control social del proceso de selección de autoridades judiciales de la presente gestión;

El 16, “No haber expresado posturas políticas de manera pública”; y,

– El 17, “Contar con Ciudadanía Digital”.

FRENO.

En los tres procesos electorales judiciales que vivió y vive el país, es la primera vez que se lo frena con un recurso de inconstitucionalidad de uno de los artículos del reglamento y, como previsión, los legisladores sacan del mismo párrafos que ya estaban consagrados en los anteriores reglamentos. Acaso el más emblemático en este sentido sea el artículo referido a la no militancia política partidaria y su antigüedad. Este texto hoy retirado estaba inscrito en los dos reglamentos anteriores, en el de la elección de 2011 y en el de la de 2017. En 2011, la exigencia era no tener militancia “hasta un año antes al momento de su postulación”; en el reglamento de 2017 se era más duro: “al menos cinco años antes del momento de su postulación”. El problema es el tiempo. Como hacía notar el senador Flores antes de la crisis del amparo constitucional, la Constitución solo exige que el postulante no se sea militante al momento de inscribirse para postular; no habla de cuántos días, meses o años antes.

Ahora, es cierto, no es que se ha eliminado la exigencia de la no militancia; sino que aparte de ubicarla en los “requisitos específicos” de cada tribunal al que se postula, se deja la redacción más acorde con la Constitución: “No tener militancia en alguna organización política al momento de su postulación”.

Como decía el diputado Juan José Jáuregui (MAS), presidente de la Comisión de Constitución de la Cámara Baja, en un programa televisivo, un reglamento no puede ponerse a aumentar o quitar nada a la Constitución, y aquello de poner tantos y cuantos años de no militancia ciertamente modificaba el texto constitucional e iba contra los “derechos políticos” (artículo 26 de la Carta Magna).

El punto es que estando en los reglamentos de 2011 y de 2017, nadie, hasta donde se conoce, los demandó de inconstitucionales.

Dos exigencias retiradas de los “requisitos comunes” del anterior reglamento, pero que vuelven en los “requisitos específicos”, son aquel de no haber participado o estar involucrado “en la conformación de gobiernos dictatoriales, militares o de facto”; y, el que se refiere a no haber sido candidato de una organización política a cargos electivos. Ambos textos, uno detrás del otro, se encuentran en los requisitos específicos para los candidatos a los tribunales Supremo de Justicia, Constitucional y Agroambiental; no así al Consejo de la Magistratura.

El requisito sobre los gobiernos dictatoriales, en los reglamentos de 2011 y 2017 la redacción acaba ahí: dictatoriales; es en el de 2023 que se añade “militares o de facto”.

Pero lo llamativo es el punto que veta a los candidatos: si en 2011 y 2017 este veto era de hasta cinco años antes de la elección, en el último reglamento de 2023, la condición se endurece, esta cifra de impedimento sube a 10 años, una década de no haber participado en ninguna organización política.

También puede leer: ‘Fraude’ 2019, la mirada de enfrente

Otro artículo polémico definitivamente retirado de los requisitos es el relativo a la consanguinidad cercana que pudiera tener el postulante de actuales autoridades ejecutivas y legislativas.

Hay que hacer notar que el requisito de la consanguinidad fue incorporado en el reglamento de 2017, en los requisitos comunes; se lo volvió a hacer en el primer reglamento de 2023, suprimiéndolo en el último.

EXPRESIÓN.

Y, sí los tres últimos puntos expulsados del reglamento, el 15, 16 y 17 eran la exclusiva novedad del primer reglamento 2023; en los de 2011 y 2017 no está, especialmente, el requisito de “no haber expresado posturas políticas de manera pública”. Como se recordará, es este último punto el que sirvió para demandar la inconstitucionalidad del reglamento.

Con respecto a la militancia, el diputado de Comunidad Ciudadana Carlos Alarcón aún deploró que se hayan quitado los años de ‘antigüedad’ de la no militancia. “O sea, el postulante va a poder renunciar el mismo día de su postulación a su militancia política y va a estar habilitado; entonces, se contamina totalmente de política este proceso.

Alarcón también reveló que se eliminó el requisito de la obligada residencia permanente de por lo menos dos años para los postulantes a los tribunales Constitucional y Supremo de Justicia; en ambos casos, se exige residencia permanente porque la votación es por “representante” departamental; ambas instancias tienen jueces de todo el país.

El diputado paceño de CC también mostró su descontento por el hecho de que se haya, dice, bajado de nivel una parte de la prueba escrita: si en el primer reglamento de 2023 se pedía que el postulante haga un proyecto de sentencia o resolución; “en lugar de eso, ahora han bajado este requisito a que ya no haga un proyecto de sentencia, sino que dé su opinión sobre la solución de un caso hipotético; eso lo hacen los estudiantes de Derecho todos los días’, cuestionó Alarcón. 

(*)Iván Bustillos es periodista de La Razón

Temas Relacionados

Tensiones en el sur de un mundo en guerra

El diputado supraestatal, Adolfo Mendoza, y el director del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica, Alfredo Serrano, brindan sus perspectivas sobre la situación política en América Latina y el orbe.

El presidente de Argentina, Javier Milei, y la jefa del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson.

Por Pablo Deheza

/ 14 de abril de 2024 / 06:57

El Punto sobre la i

La reciente irrupción de la Embajada de México en Ecuador, por parte de un grupo de policías locales, motivó la ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambos países. Es el episodio más reciente en una serie de incidentes entre diferentes países de la región, Previamente se dio el intercambio de declaraciones entre los presidentes de Argentina, Javier Milei, y su par de Colombia, Gustavo Petro. No pasa desapercibida tampoco la presencia en diversos países sudamericanos de la jefa del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson.

Con todo, esta continua escalada de palabras y acciones se da en un momento de altísima tensión en el mundo. Las guerras en Europa del Este y Oriente Medio no hacen sino continuar calentándose, incluyendo el ataque lanzado ayer sábado por Irán contra Israel, en respuesta al ataque que sufrió su legación diplomática en Damasco, Siria.

Para entender el fondo y el trasfondo de lo que viene ocurriendo en la región, entendiendo estos altercados como síntomas de procesos mas complejos, conversamos con el sociólogo y diputado supraestatal, Adolfo Mendoza Leigue; también con el doctor en economía y director ejecutivo del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag). A continuación, les presentamos los diálogos sostenidos.

ALFREDO SERRANO

¿Cuál es su punto de vista sobre lo ocurrido en la Embajada de México en Ecuador, cuando se aprehendió a Jorge Glas, exvicepresidente de ese país?

Se trata de un hecho de una gravedad inusitada en materia de relaciones internacionales. Es un conflicto geopolítico con unos rasgos más propios de una guerra. Es decir, estaríamos frente a un episodio bélico porque es la violación del derecho internacional, es la entrada con policías, con fuerzas de seguridad, en el territorio de una embajada extranjera de otro país. Es con premeditación y alevosía, porque no es fruto de una situación puntual en la cual se reacciona frente a algo, sino que estaba planificado, a sabiendas de las consecuencias. Creo que abre un momento de alta tensión entre dos países y en la región latinoamericana. Muestra un poco cómo empieza a haber una normalización y naturalización en la comunidad internacional sobre este tipo de episodios, donde no se respeta el derecho internacional y las reglas pacíficas de convivencia en el mundo.

La violencia, la guerra, empieza a ser una constante y, además de todo eso, habría que añadirle la responsabilidad que tiene un presidente como Daniel Noboa, un gobierno como el ecuatoriano, en llevar a cabo este tipo de actos bélicos, donde por un lado no hay el más mínimo respeto a la ética, pero por otro lado tampoco tiene ningún sentido pragmático. ¿Por qué está rompiendo relaciones con un país con las que tiene un importante intercambio económico, comercial, inclusive con una variable relevante como es el tema de los migrantes? Por lo tanto, pareciera muy irresponsable, además de la falta de ética, del señor Noboa en este tipo de acciones. Dejo una hipótesis en el aire y es que a veces pareciera que algunos presidentes creen que se puede gobernar sólo con la misma responsabilidad que se le exige para hacer un vídeo en una campaña electoral a través del TikTok. Dicho de otro modo, existe cada vez más una disociación entre candidatos y gobernantes. Creen que pueden ser presidentes o gobernantes con facultades que le permitieron ganar una elección, pero que demuestran ineptitud, incapacidad, a la hora de gestionar un país y en este caso en materia de relaciones internacionales.

¿Cómo se entiende esta serie de incidentes y altercados que vienen calentando el ambiente político en la región?

Estamos ante un clásico de un nuevo intento, uno más, no será el primero y desgraciadamente no será el último, de dividir, de atomizar, de fragmentar, de separar al máximo las relaciones entre los países en América Latina que tienen diferencias ideológicas. Hubo momentos en la reciente historia latinoamericana donde, a pesar de las discrepancias ideológicas y políticas, podían convivir en instancias como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) o la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) diferentes gobiernos que representan a diferentes países y pueblos. Creo que estamos asistiendo en este momento a un capítulo más de la historia donde pareciera que desde la política exterior estadounidense pretenden llevar a cabo una gran división, una fragmentación y una grieta entre los países latinoamericanos en función de lo que piensen. Para esto, están usando a los gobiernos de derecha en la región para impulsar esta ruptura, esta fractura, como la venía encabezando el señor Javier Milei, abriendo conflicto con los tres países probablemente con mayor volumen de Producto Interno Bruto (PIB) per cápita y de PIB en la región. Hablamos de México, Colombia y Brasil, donde Milei prácticamente ha abierto conflictos exteriores con ellos. Este caso de Ecuador se une a esta tendencia. Esta secuencia es sumamente contraproducente para tener un bloque relativamente unido, lo cual no significa que tengan que estar pensando de la misma manera, pero pareciera que hay otro impulso por parte de la política exterior estadounidense para fomentar estas fracturas.

¿Cómo afectan los conflictos en Europa del Este y Oriente Medio a América Latina y en específico a Sudamérica?

Todo afecta a todo, siempre y el mundo está interconectado, altamente globalizado. Cada cosa que ocurre en cualquier lugar del planeta, afecta. Estamos viviendo un momento otra vez de alta densidad bélica, con muchos focos de guerra y con una gran pasividad de toda la arquitectura de organismos internacionales. Si bien lo máximo que hacen es poder condenar, en el mejor de los casos, no logran tener instrumentos efectivos para que no continúen estos procesos tan de guerras. El mejor ejemplo es lo poco o nada que se está haciendo frente al genocidio del gobierno de Israel contra el pueblo palestino con más de 33 mil muertos en estos seis meses y con un conjunto de cifras que aterra incluso decirlas. Esto es relevante para América Latina porque esta ola de conflictos bélicos a nivel global puede llegar a contaminar a la región latinoamericana y empiezan a notarse algunos brotes como son las formas de hacer política exterior del gobierno de Argentina, con Milei a la cabeza, con un lenguaje hostil y el caso reciente de la invasión de la embajada mexicana en Ecuador.

¿Cuál es su perspectiva sobre la situación actual del mundo y qué se puede atisbar en el horizonte?

Yo diría que estamos en un momento donde la unipolaridad desapareció y estamos ante un mundo multipolar, pero con algunos fuertes síntomas de una suerte de darwinismo geopolítico, si se permite el término. Se trataría de un sálvese quien pueda, a nivel país Una individualización de las relaciones exteriores que incluso llegan a fragmentar aún más la idea de los bloques. Es decir, están hoy en día en disputa conviviendo estos dos modelos; la multipolaridad, que existe y hay bloques que están consolidados y participan como tal a nivel comercial, financiero, a nivel de relaciones institucionales, como bloques sólidos.

También se percibe y advierte que hay muchos países que están, de alguna manera, haciendo su vida en las relaciones exteriores de manera individual y de ahí se explica la dificultad incluso que hay a nivel mundial de que existan acuerdos bloque a bloque. Un buen ejemplo es lo que ocurre en la relación entre Mercosur y la Unión Europea, que no logran ponerse de acuerdo precisamente porque los países al interior de Mercosur y los países al interior de la Unión Europea, por fuertes asimetrías entre ellos, están poniendo sobre la mesa relaciones más individuales que por bloque. Esto ya vino ocurriendo hace años en la región latinoamericana, de ahí la poca importancia que hoy en día tienen diversos intentos, desde la Comunidad Andina de Naciones hasta otros más recientes que no logran proliferar, justamente porque, creo, que estamos en este momento de disputa de paradigmas de política exterior.

ADOLFO MENDOZA

¿Cuál es su perspectiva sobre lo ocurrido en la Embajada de México en Ecuador?

En términos formales, ya lo han dicho la mayoría de los países que de manera contundente han condenado el asalto a la embajada mexicana en Quito. No solamente es una ofensa, sino que es contrario a el derecho internacional, a la inviolabilidad del asilo y a la soberanía, en este caso de México, entre otros componentes. Esto es algo no solamente inédito, sino que también va a tener consecuencias probablemente muy complicadas para Ecuador, porque en América ha generado genera una censura conjunta. Mucho más cuando México ha anunciado la presentación de un recurso ante La Haya, lo cual puede derivar en sanciones adicionales para Ecuador.

Si bien esto ocurre en el concierto internacional, surge la pregunta sobre qué es lo que animó a Daniel Noboa para semejante actuación. La respuesta está en la consulta popular y el referéndum del 21 de abril de este año en Ecuador. ¿Qué es lo que propone Noboa en esta consulta? Primero, modificar la Constitución para otorgar mayores competencias al Ejecutivo y adicionalmente permitirle negociar otro tipo de asuntos del Estado ecuatoriano a nivel internacional, con la clara intención de desmontar lo construido en la médula de la propia Constitución Política del Estado de Ecuador. Es decir, ganar en el referéndum implicaría un serio retroceso a los avances establecidos en la Constitución del Estado ecuatoriano. Pero además están las preguntas de la consulta popular y las preguntas de la misma tienen una tonalidad policial. Generan una mayor atribución al presidente, generan atribuciones a las Fuerzas Armadas, a las fuerzas represivas del Estado.

Generan una lógica de penalización brutal y generan lo que yo llamo un Estado policiaco, un Estado gendarme. Esto es mucho más grave que lo que está haciendo Nayib Bukele en El Salvador, donde se generó políticas de acción en temas de seguridad ciudadana al margen de la propia Constitución de El Salvador, avasallando competencias de los otros Órganos del Estado, pero nunca animándose a poner esto en firme, como una especie de plan de gobierno. En el caso de Noboa está la intención no solamente de asumir atribuciones de Estado policiaco, sino dejar las bases sentadas para que esto continúe después de su presidencia. Entonces, detrás de todo esto están esos elementos en el caso de Ecuador. Nada más que parece ser una tendencia que se opera a nivel latinoamericano, caribeño y a nivel global.

Prestándome el concepto de René Zavaleta construido en torno a democracia, pero resignificándolo, podríamos decir que vivimos en un movimiento general de la época, muy parecido a ese movimiento general de la época que se dio en el proceso de independencia, hace más de 200 años.

¿Por qué razón se puede comparar ambas épocas?

Porque está en juego el tipo de Estado, ya no solamente la forma de gobierno. En proceso de independencia se estableció el paso del Estado colonial al Estado republicano, republicano colonial. Ahora ha entrado en crisis el propio estado republicano, hace bastante tiempo, junto con otras crisis en el mundo entero. La caída de la Unión Soviética, del muro de Berlín, la crisis de los estados de bienestar en Europa, la reaparición de guerras civiles e insurrecciones en África y finalmente la crisis de los Estados nacionalistas, que eran el par, digamos así, del Estado de bienestar europeo en América Latina. En el caso de Bolivia, la crisis del Estado del 52, en el caso de México, la crisis del Estado que nació de la Revolución Mexicana, etcétera. Entonces, es un largo periodo de crisis y de tránsito, como lo fue en el proceso de independencia que duró varias décadas. Imaginemos en ese momento, desde 1760 aproximadamente hasta 1820, incluso 1840, cuando cae la Federación de Estados Centroamericanos. Estamos hablando de unos 80 años de transición de un tipo de Estado a otro.

La transición en este nuevo movimiento general de la época se está dando desde fines de los 80, para ponerlo en el escenario de los acontecimientos de ese entonces, y todavía no se ha cerrado ni se va a cerrar rápidamente. Estimo que va a pasar al menos una década y un poco más para que se cierre esta transición de un tipo de Estado a otro. Ese otro tipo de Estado no se sabe cómo se denominará, pero tiene en el centro de atención ya no el modelo que los Estados nación, sino el reconocimiento de la heterogeneidad de las naciones, de la pluralidad de las naciones. Es por tanto un momento en el que se están construyendo los pilares de lo nacional heterogéneo, o, para ponerlo en clave boliviana, de lo nacional plural o lo plurinacional. Pero este nuevo tipo de Estado que todavía está en construcción requiere encontrar sus formas.

¿Cómo se viene definiendo esto?

Así como en Ecuador, en Argentina, en México, en Bolivia, hubo varios proyectos de nación en el momento de la independencia y triunfó uno de esos proyectos de nación, lo que está en juego también aquí es cuál de esos proyectos de nación plural triunfa. Y eso se verifica a partir de la forma de Estado que se vaya a asumir. En ese campo, creo que lo que se esconde en lo que está sucediendo en Ecuador, en El Salvador, en Argentina, en Perú, a su modo en Chile, por el rechazo de las dos propuestas de reforma constitucional, también en Ucrania, Marruecos, Palestina, en Oriente Medio, en todo el mundo, es cuáles de las formas de Estado predominan en esta nueva caracterización de lo nacional heterogéneo.

Recuerdo que en algún momento Homi Bhabha decía que estaba muy de acuerdo con Benedict Anderson, cuando decía que las naciones son comunidades imaginadas, y él decía, está bien, son comunidades imaginadas, pero, ¿imaginadas por quién? Entonces, aquí está el juego de estas formas de estado que pugnan para repensar la idea de lo nacional plural. Una de esas formas es el Estado gendarme. Otra de esas formas es una especie de visión reciclada del Estado de bienestar, a nivel mundial, no solamente en Latinoamérica. Otra, es la pretensión de una forma de Estado en clave heterogénea, específica. Son las tres formas de Estado que se están jugando.

¿Cómo afecta esto a la calidad de la democracia?

La forma del Estado gendarme implica mucho más que la óptica neoliberal clásica de achicar el Estado. Implica reducirlo a su carga coercitiva, incluyendo a la ley. En todo lo que se habla de la judicialización de la política, en realidad es darle una carga coercitiva a la definición de la ley. Por tanto, no existe desde el punto de vista ya solamente el Estado webberiano como el monopolio de la violencia justa, a partir de policía y las fuerzas armadas, sino fundamentalmente a partir de la ley. Pero es incluso acotar mucho más la óptica neoliberal. El Estado gendarme es un Estado policiaco.

En ese orden de cosas es que se puede entender varios de los otros temas en juego y que aparentemente están dispersos, pero tienen una lógica común. Por ejemplo, Bukele ha reducido la cantidad de municipios y arremetió contra el Legislativo para reducir escaños. Noboa está intentando ya no reducir los escaños, pero acortar los alcances de las competencias legislativas. Lo mismo hace Milei con el plan que intentó aprobar. Y lo mismo, no es casual, se están planteando algunos sectores de la oposición en Bolivia para eliminar escaños de los senadores, para eliminar a los diputados plurinominales, etcétera. Es decir, para limitar el alcance, por un lado, de los cuerpos legislativos, que son el principal Órgano de los Estados y para generar una acción de domesticación interna de las democracias.

(*)Pablo Deheza es editor de Animal Político

Comparte y opina:

Fantasmas en el censo poblacional

El autor sostiene que se ha sobrevalorado el factor poblacional para la distribución del poder político y financiero en el país.

El director del INE, Humberto Arandia, acompañado de personal de la misión internacional.

/ 14 de abril de 2024 / 06:48

Dibujo Libre

Los censos permiten a los gobiernos monitorear y evaluar el impacto y calidad de las políticas implementadas y de los recursos destinados a lo largo del tiempo. Ello en teoría debería ayudar a reconocer los errores, el sobredimensionamiento cuando se destina más recursos para iniciativas improductivas o, al contrario, la subestimación cuando las necesidades superaron a las expectativas o supuestos iniciales; promoviendo de manera imperiosa, ajustar las estrategias según sea necesario y garantizar que se logren los objetivos planteados.

Sin embargo, si el levantamiento de información realizada por un censo no es el fiel reflejo de realidad y la misma, es intencionalmente alterada para que el operativo censal registre información equivocada del territorio, sin duda, estamos en presencia de un fraude y resulta al menos cuestionable y merece condena para quienes lo impulsan, financiando el desplazamiento masivo de población hacia otro territorio, que no es precisamente a donde habita en los días previos a la realización del operativo censal.

Por su parte, en los municipios rurales las organizaciones comunitarias hacen los suyo, amenazando con el despojo de tierras o la expulsión de la comunidad, obligando a familias urbanas al retorno temporal a tierras que abandonaron, para registrarse censalmente en el lugar donde no viven ni tampoco, con certeza, volverán a hacerlo.

Esta deformación de los datos que ocurren generalmente en capitales, grandes ciudades y también intermedias, receptoras de asentamientos descontrolados de migrantes que consumen y demandan servicios en la ciudad y no en el campo, distorsionan totalmente los presupuestos y las prioridades de los gobiernos municipales de ciudades quienes, presionados por brindar más y mejores servicios conflictúan al limitado presupuesto comprometido anualmente para una población no prevista.

El efecto es doblemente perverso para las capitales, ciudades grandes e intermedias: por un lado, pierden recursos al registrarse menos población a la que efectivamente atienden y por otra, cuando los presupuestos escasean y (también las capacidades) la respuesta se debilita, convirtiéndose en la semilla para generar una diáspora de virulencia y deslegitimación política como amenaza permanente sobre la autoridad en ejercicio. No solo se “pierde” presupuesto, sino que también, se exige mayor asignación y capacidad de respuesta en servicios públicos para un volumen no contemplado de ciudadanos- demandantes.

Por ello, esta acción premeditada provoca una asignación de recursos equivocada en capitales y ciudades, reduciendo no solo presupuestos, que son insuficientes para la población atendida, sino que, ante la sobredemanda, saturan los servicios y por tanto, también los deterioran para la población residente. Naturalmente los servicios pierden calidad, por ejemplo, en salud aumentan los periodos de espera al igual que los de resolución y comienzan a ser insuficientes los recursos humanos, físicos e insumos médicos para la atención de servicios sobresaturados y en educación existe “hacinamiento” y precariedad en la infraestructura, insuficiente mobiliario y la permanente falta de ítems.

También puede leer: Releyendo al ingeniero ‘héroe’ Villegas

A lo largo del tiempo, este fraude censal profundizará la inequidad y exclusión con servicios de peor calidad o los mismos serán interrumpidos, provocando reclamos en la unidad territorial a donde vive y no donde fue censada , con mayor fuerza si las organizaciones sociales de representación tiene importante arraigo ; generando que deriven, generalmente, en conflicto movilizado como bloqueos , secuestros de funcionarios o tomas de oficinas públicas, disminuyendo su capacidad contención y exponiendo al gobierno de capital, ciudad o ciudad intermedia, a enfrentar serios problemas de gobernanza y lo más inquietante, degradando la confianza en su capacidad continuar con la administración del territorio.

El tema no es menor, presupuestos reducidos, imposibilidad material de cubrir la demanda ciudadana, sumada a servicios públicos que se deterioran sistemáticamente por la saturación, resultan una permanente amenaza de silenciosa gestación para la gobernanza del territorio urbano.

La insatisfacción y la pérdida de credibilidad pueden ser factores que detonen una espiral de conflictividad inmanejable en las ciudades más importantes, quienes finalmente son el barómetro de la política nacional y también, quienes sostienen y financian la única red de servicios públicos que opera en el territorio sin interrupciones a través de las defensorías municipales, servicios legales integrales, bono de discapacidad, desayuno escolar, sistema único de salud, centros de desarrollo primera infancia, entre otros.

El origen perverso del problema es haber sobrevalorado el factor poblacional establecido hace treinta años para la distribución del poder político y financiero, que entre sus efectos colaterales viene desde hace dos censos induciendo a población “fantasma” a registrarse fraudulentamente en el área rural, cuando debería hacerlo en las ciudades de su residencia; además, alimentando más de medio centenar de disputas de límites municipales, provocando muchos territorios sin gobierno o en otros casos, favoreciendo a un mercado ansioso de ampliar el tráfico del suelo y la apropiación de su plusvalía.

(*)Vladimir Ameller es economista


  • Según expertos y autoridades las temáticas de mayor conflictividad en Bolivia se hallan en la explotación de recursos naturales, la construcción de carreteras, el crecimiento poblacional, la ampliación de las manchas urbanas, el asentamiento y la creación o modificación de nuevas unidades territoriales son algunos de los factores que avivan los conflictos por límites en el país.
  • Fundación UNIR (2023) Los sectores involucrados con mayor frecuencia en conflictos violentos son el de pobladores organizados o no (26%), gremiales (20%), campesinos (14%) y educación (12%).
  • Idem. Op.Cit. La Fundación UNIR señala que la mitad de los conflictos no encontró solución, quedando vigentes o en latencia, que podrían reactivarse en el futuro; solamente en 9% de los casos se llegó a acuerdos parciales o totales.
  • https://www.la-razon.com/voces/2014/02/13/conflictos-vecinales-2/
  • Nótese que además de tener un alto nivel de conflictividad registrado y alta movilización casi permanente en las principales ciudades, existen cientos de micro-conflictos muchas veces no son registradas por los medios de prensa.

Comparte y opina:

CIDH, cohesión social y justicia

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos observa que durante los últimos tres años se ha incrementado el uso de la prisioìn en la región.

El colectivo de periodistas que no reconoce la representación de las asociaciones

Por Héctor Arce Zaconeta

/ 14 de abril de 2024 / 06:33

Dibujo Libre

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha presentado EL Informe País, sobre la visita In Locu, que realizara a Bolivia del 27 al 31 de marzo del año 2023, dicho informe denominado no sin razón “Cohesión social: el desafío para la consolidación de la Democracia en Bolivia”. Dicho informe de 224 páginas, hace un amplio reconocimiento a todo lo que Bolivia ha avanzado en materia de Derechos Humanos, desde la última visita de la comisión que fue en el año 2006, pero también hace observaciones que bien entendidas deben marcar una agenda para la consolidación de una cultura de prevalencia de los Derechos Humanos que debe implementarse inequívocamente y prontamente por el Estado y la sociedad en su conjunto.

La CIDH, advierte un clima de extrema polarización política en el país, la cual es evidente porque aún habiendo transcurrido casi veinte años de vigencia del Proceso de Cambio, que trajo la inclusión y la igualdad, como ellos mismos lo dicen, aun los sectores conservadores destilan odio, resentimiento y encondo contra los Pueblos Indígenas y los sectores más humildes de nuestra nacionalidad. Quizá la muestra más evidente del poder destructivo de esta actitud constante, se dio en el quiebre constitucional del 2019, donde 38 personas perdieron la vida y otras tantas quedaron heridas y afectadas de por vida. En esa lógica sería bueno pensar en que de una vez por todas, algunos sectores retrogradas de nuestra sociedad entiendan que la realidad social de nuestro pueblo ha cambiado definitivamente y también desde todos los frentes se eliminen los mensajes y discursos de odio y resentimiento para construir una cultura de paz, quizá este mensaje es el aporte más importante de este documento internacional.

El segundo tema que vale la pena destacar esta referido a la Administración de Justicia el cual en criterio de la Comisión enfrenta desafíos estructurales históricos que afectan la independencia judicial. La elección popular de los magistrados de las altas cortes fue una de las mayores innovaciones de la nueva constitución y una manera de democratizar la constitución del Órgano Judicial. Sin embargo la CIDH advierte que las elecciones judiciales han generado preocupaciones y rechazo entre diversos sectores de la sociedad, incluso desde el primer proceso electoral, en ese orden de cosas reitera que un proceso adecuado de nombramiento y selección de magistrados, constituye un presupuesto esencial para garantizar la independencia de las personas operadoras de justicia. Los mecanismos dirigidos a una mayor publicidad, participación, y transparencia, contribuyen a tener mayor certeza sobre la integridad, formación e idoneidad de las y los operadores designados y a brindar confianza a la ciudadanía sobre la objetividad del proceso. Para ello la CIDH aboga por un proceso de selección exclusivamente en base al mérito y las capacidades profesionales para cumplir así los estándares interamericanos. A más de ello la Comisión consiente de las deficiencias que ha mostrado este sistema de elección en las dos experiencias pasadas llama al Estado a revisar los procesos de nombramiento de altas autoridades de las cortes y el Consejo de la Magistratura, con el fin de determinar, dentro del marco del ordenamiento constitucional, cualquier reforma necesaria para garantizar la elección con base en parámetros objetivos.

También puede leer: CIDH emitió ocho sentencias contra el país desde que comenzó a ser demandado

Un tercer tema a destacar es el tema carcelario. En criterio de la CIDH durante los últimos tres años, se ha presentado un sostenido incremento en el uso de la prisión. En específico, a abril de 2020, la población penitenciaria era de 18.260 personas; a diciembre de 2021, era de 18.703 personas; y, a diciembre de 2022, era de 24.824 personas. Al 27 de marzo de 2023, había un total de 27.393 personas privadas de libertad. Dichos números indican que, desde abril de 2020 hasta marzo de 2023, la población carcelaria se ha visto incrementada en un 50%, tratándose en su mayoría de personas que se encuentran en detención preventiva. La Comisión observa que a pesar de que la prisión preventiva es regulada en la legislación como una medida excepcional, su aplicación se ha convertido en una práctica recurrente en el país. Se debe en consecuencia retomar el espíritu con la que fue concebida la Ley 1173 y el Censo Carcelario del año 2019 y sobre todo buscar los mecanismos legislativos, ejecutivos y administrativos para reducir la prisión preventiva, que de acuerdo a los datos que maneja la Comisión seria del 64% en la actualidad. La Comisión recuerda que la aplicación de la prisión preventiva debe partir de la consideración del derecho a la presunción de inocencia, tener en cuenta su naturaleza excepcional, y aplicarse de conformidad con los criterios de legalidad, necesidad y proporcionalidad.

Consecuentemente es bueno hacer notar que este informe contiene aportes fundamentales para mejorar nuestra cualidad democrática y la aplicación plena de los Derechos Humanos y no se refiere a políticos ni personas individuales, sino más bien a todo el colectivo de la sociedad boliviana, que en palabras de la CIDH, ha tenido significativos avances en materia de igualdad de género, derechos de los Pueblos Indígenas y derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, tras la promulgación del nuevo texto constitucional y correspondientes políticas públicas basadas en los ejes de descolonización, despatriarcalización y garantía de los derechos.

 (*)Héctor Arce Zaconeta es embajador de Bolivia en la OEA

Comparte y opina:

Sobre la designación de vocales electorales

Un análisis repecto a la forma en la que son nombrados los titulares en el Órgano Electoral Plurinacional.

Las instalaciones del Tribunal Supremo Electoral.

/ 14 de abril de 2024 / 06:15

Dibujo Libre

El ejercicio de una prerrogativa constitucional presidencial es exclusivo de la voluntad de un dignatario de Estado, por lo que no requiere de permisos individuales de otros funcionarios públicos cuando se trata de nombramientos en ese nivel.

En días pasados; vía Decreto Presidencial N° 5141 se designó a un nuevo Vocal (del presidente) para el Tribunal Supremo Electoral, no es inconstitucional (lamentablemente) porque es el ejercicio de una prerrogativa constitucional presidencial: «(…) La Presidenta o el Presidente del Estado designará a uno de sus miembros». Concordante con la CPE una ley orgánica, la ley del Órgano Electoral N°018, establece un régimen de designación para sus Tribunales; así establece en su: «Art. 13. 1. La Presidenta o el Presidente del Estado Plurinacional designa a una o un (1) vocal (…)»; por lo que ese reciente nombramiento está contemplado en la CPE y la Ley; y no se vulneró ningún derecho de la Vocal destituida (cesante).

Vocal Destituida. La vigencia de Decreto Presidencial abroga (deja sin efecto alguno) el anterior instrumento jurídico presidencial que tenía el mismo objeto. Es decir, la designación de un nuevo Vocal (Electoral ante el TSE) deja sin efecto jurídico la anterior designación (Decreto Presidencial 4498 de 29/04/2021) en ese mismo cargo, por lo que es un error interpretar que existirían que hay dos Vocales presidenciales designados. Sólo existe uno y es el designado por el Decreto Presidencial N° 5141.

Conclusión de funciones. La Ley 018 – Ley del Órgano Electoral – establece en su Art. 20 que las Vocales y los Vocales del Tribunal Supremo Electoral tienen inamovilidad durante todo el período establecido para el desempeño de sus funciones y que sólo concluyen sus funciones por cualquiera de estas causales:

1. Por vencimiento del período de funciones; este numeral aplica a los seis Vocales Electorales elegidos en concurso de méritos y proceso de elección por la ALP (CPE: Art. 206.III. La Asamblea Legislativa Plurinacional, por dos tercios de votos de los miembros presentes, elegirá a seis de los miembros del Órgano Electoral Plurinacional). Estas autoridades electorales tienen un periodo constitucional de funciones de seis años, según mandato del Art.206. II. que establece que los Vocales durarán en sus funciones ese tiempo sin posibilidad de reelección, y al menos dos de los cuales serán de origen indígena originario campesino. Es decir que cuando cumplan sus seis años desde su elección se van del cargo y que no pueden autororrogarse ellos mismos (como lamentablemente con otra tanda de inconstitucionales). Ese Artículo 20 de Ley 018 al ser una norma infraconstitucional (por debajo de la CPE) no aplica al Vocal Electoral (delegado presidencial) designado por el primer mandatario, porque es de libre designación efecto de una prerrogativa presidencial. Si pierde la confianza del Jefe de Estado puede ser cambiado, destituido o cesado ipso facto (inmediatamente, en el acto, en el momento) sin necesidad de preguntarle al designado si quiere que se lo cambie de cargo o no. Es una facultad presidencial y no puede sujetarse a la voluntad o agrado del destituido.

2. Por renuncia presentada ante la instancia encargada de su designación; en el caso de los seis Vocales del TSE, ellos renuncian ante la presidencia de la ALP porque ese Órgano de poder (el Legislativo) es quién los eligió y ante ellos tienen el deber de renunciar si así tomaran la decisión porque las renuncias son voluntarias. El Vocal Delegado Presidencial así renuncie ante la ALP no tiene efecto ni validez jurídica, lo tendrá que hacer ante el Presidente del Estado que es quien lo designó. Toda renuncia tiene carácter definitivo y sus efectos se producen a partir de su presentación.

3. Por incapacidad absoluta permanente declarada conforme a ley; esto en virtud a regímenes laborales que impidan que el o los Vocales por alguna circunstancia no se encuentren con capacidades legales de ejercicio, entonces concluyen sus funciones.

También puede leer: El MAS ‘en emergencia’: Morales dice que la misión de Ávila es presidir el TSE y proscribir al MAS

La segunda o tercera causal puede aplicarle al Vocal delegado presidencial, no así la primera porque es una disposición facultativa del Jefe de Estado. Hay un elemento también importante que aclarar. Si bien tienen inamovilidad en sus funciones, producto de un proceso sumario interno pueden ser sancionados por faltas muy graves con pérdida de su mandato por la propia Sala Plena del TSE; para ello se puso en vigencia un régimen disciplinario en el Órgano Electoral en actual vigencia.

Causales de Inelegibilidad. La Ley 018 establece en su Art. 15.1 que para el acceso al cargo de Vocal del Tribunal Supremo Electoral y desempeño del mismo, se establece como una causal de inelegibilidad el «haber convocado, organizado, dirigido, supervisado, administrado o ejecutado algún proceso electoral o referendo de alcance nacional, departamental, regional o municipal, que haya sido realizado al margen de la Ley».

El Vocal presidencial si bien desde el Tribunal Departamental Electoral de Tarija; organizó, administró y ejecutó las «Elecciones Generales el 20 de octubre de 2019» que luego fueron dejadas sin efecto legal (anuladas) por Ley N° 1266 de 24 de noviembre de 2019, «Ley de Régimen Excepcional y Transitorio para la Realización de Elecciones Generales»; no significa que el hoy miembro del TSE haya sido parte de la convocatoria a un proceso electoral al margen de la Ley o sea ilegal. Las elecciones 2019 fueron convocadas legalmente mediante las leyes: Ley N° 1096 en su Art. 29. I., Ley N°026 en su Art. 94 y Ley N° 1160 del 1 de abril de 2019. Finalmente; al ser designado el nuevo Vocal en un cargo no electivo no tenía el deber de renunciar tres meses antes de su designación, por lo que no se aplica la incompatibilidad del Art. 238.3 de la CPE.

Desequilibrio de poderes. Sin embargo, de ello en el caso boliviano es una Contradicción Constitucional que un presidente tenga delegados (Vocales) o elija miembros en el Órgano Electoral; porque vulnera un principio básico de democracia y separación de poderes establecido a su vez en nuestra propia CPE en su Art.12.I: «(…)La organización del Estado está fundamentada en la independencia, separación, coordinación y cooperación de estos órganos». Es decir, que el Órgano Electoral es o por lo menos debe ser independiente del Órgano Ejecutivo, pero además debe estar separado del gobierno (Ejecutivo), esos principios son pilares democráticos para la vigencia de un filosófico «Estado Ideal» (que por supuesto no es el caso boliviano). Pero además existe una disposición constitucional de indelegabilidad de funciones: «Art.12.III. Las funciones de los órganos públicos no pueden ser reunidas en un solo órgano ni son delegables entre sí»; es decir q la figura de los delegados presidenciales o miembros en los Tribunales en el (poder) Electoral es una contradicción constitucional (sino una inconstitucionalidad). A pesar de estas disposiciones de prohibición dogmático – constitucionales, la segunda parte del texto de la CPE valida jurídicamente las prerrogativas presidenciales de nombramientos de delegados o miembros el OEP.

 (*) es abogado y periodista

Temas Relacionados

Comparte y opina:

El mundo multipolar nace entre guerras

Las grandes transformaciones geopolíticas que hoy vive la humanidad desde la perspectiva de Horst Grebe y Hugo Siles

Por Pablo Deheza

/ 7 de abril de 2024 / 06:54

El Punto sobre la i

Después de la caída del muro de Berlín, en 1989, una serie de cambios se aceleraron en la Unión Soviética, que concluyeron con su disolución en 1991. La Guerra Fría había llegado a su fin y quedaba Estados Unidos como la potencia reinante a lo largo y ancho del orbe. Ese es considerado el inicio, a todas luces, del momento unipolar.

La potencia norteamericana ejerció un poder nunca antes visto por la humanidad, tanto por el alcance de su influencia como por la forma en que fue amoldando el desarrollo de la sociedad global en función a sus intereses. Sin embargo, ya en la primera década de Siglo XXI quedaba en evidencia que otro grupo de países, con China en la vanguardia, entraba a disputar el poder hasta entonces hegemónico de los Estados Unidos. Hoy la humanidad atestigua el surgimiento de un orden mundial multipolar, cuyo parto está siendo crujiendo en las guerras de Europa del Este y Oriente Medio.

Conversamos al respecto con el profesional en relaciones internacionales y actual embajador de Bolivia en China, Hugo Siles Núñez del Prado, y con el destacado economista boliviano Horst Grebe López. A continuación, les presentamos las ideas vertidas sobre el tema por nuestros dos analistas invitados.

Hugo Siles

Los cambios en las relaciones de poder en el sistema internacional, nos permiten ver un orden posthegemónico. El entorno internacional bipolar y unipolar, llegaron a su fin. Configurándose en su lugar un sistema de orden multipolar que permite una mayor gravitación e influjos de los países en vías de desarrollo. Luego de que algunos creyeron que la globalización podría ser gobernada de manera unilateral y sin reglas, abandonada a las fuerzas de los mercados, la crisis económica, la crisis del cambio climático, la crisis energética y de seguridad alimentaria, y la crisis post Covid, entre otras, literalmente esto ha obligado a la comunidad internacional a superar el paradigma del neoliberalismo. El mundo posee una mayor conciencia de que existe una agenda que debe ser enfrentada y gestionada de forma multilateral y en mayor apego sobre las desigualdades y los ahora efectos post pandémicos en todas las economías del planeta. Un mundo multipolar, en el fondo, es donde los alineamientos, no son necesariamente automáticos e imprescindibles y donde quedan abiertas múltiples opciones de cooperación y alianzas sectoriales. El mundo se está transformando de forma vertiginosa. Hay un cambio cada vez mayor del prolongado ocaso de la dominación de Occidente en el sistema internacional. Un predominio que parecía ser algo inamovible, años atrás. En este sentido, asistimos a una situación novedosa en donde Occidente, representado por Estados Unidos, está experimentando una declinación. Ya no puede imponer sus intereses como lo hizo después de la Segunda Guerra Mundial.

El conflicto entre Ucrania y Rusia, el cual pudiera desembocar en un proceso bélico mayor, está liderado y planificado por el Pentágono de Estados Unidos para fragmentar a Rusia a través de políticas como el acoso militar a sus fronteras. Es una guerra librada por Occidente bajo la dirección de los Estados Unidos. Múltiples estudios e informes en la década del noventa, recomendaban promover la vigilancia y el acoso a Rusia luego de la implosión de la Unión Soviética, en consideración de que la nación euroasiática representaba aun una amenaza en poderío tecnológico y militar para los intereses estadounidenses en la región. La vigencia de la doctrina de política exterior norteamericana y del plan estratégico actual en diversos campos (financiero, producción, comercio internacional y el campo militar) con respecto a Rusia se encuentra en plena ejecución. Por ello esta guerra, no es entre Ucrania y Rusia, sino entre Estados Unidos y Rusia. La guerra en Ucrania es una catástrofe para Europa.  Es una guerra que no se puede ganar, que podía haberse evitado, que surgió de esa campaña de “rusofobia” llevada a cabo por el gobierno de Estados Unidos. Fue una provocación perfectamente planificada. Rusia se defiende de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y de EEUU. El presidente Putin, dijo recientemente; que no se podía hablar de orden mundial basado en reglas donde todos los países tenían derecho a la seguridad menos Rusia.

La postura de los gobiernos europeos, es de absoluta sumisión ante un gobierno imperial estadounidense, cuyo influjo a nivel internacional comienza a declinar. Tal declive se evidencia en las acciones de los organismos de defensa estadounidenses -representados por ejemplo en la figura de la señora Laura Richardson, jefa del Comando Sur- que intentan aumentar su influencia en los países a los que los Estados Unidos considera “protectorados” en la zona centro y sur del continente americano, o afianzar alianzas en contra de las supuestas injerencias de países como Rusia, China e Irán, para según ellos mantener la “armonía” dentro de lo que la funcionaria norteamericana llama “nuestro vecindario” y que no tienen otro objeto que el intento de impulsar y mantener su hegemonía militar, económica, comercial, tecnológica y cultural en las naciones latinoamericanas.  Sobre Rusia, es preciso destacar la consistencia y la fortaleza de su economía, frente a la serie de medidas restrictivas guiadas por el gobierno estadounidense y respaldado por países de la Unión Europea. Medidas, por cierto, que resultaron en un efecto boomerang que afecta a los propios europeos.

Ahora bien, las naciones europeas no están en la misma situación de desventaja e incluso dependencia de muchos gobiernos latinoamericanos, por lo que permitir presiones comerciales por parte de los Estados Unidos supone una actitud de subordinación, cuando menos vergonzosa. Para tales gobiernos, la guerra por proximidad que comienza a desatarse ha sido un golpe económico e incluso logístico, mientras que la bolsa de valores controlada en Wall Street aumenta con un éxito considerable para las empresas del conglomerado militar norteamericano. Estados Unidos para ganar esta guerra tiene que involucrarse directamente y no tiene condiciones políticas internas. Esta guerra situada en Europa del Este, no puede observarse sin China como factor de importancia, y blanco último de las intenciones estadounidenses, pero que, debido a la evolución vertiginosa de China, en rubros como la tecnología y las ciencias de la inteligencia artificial, entre otros avances tecnológicos sorprendentes, resulta un rival demasiado portentoso para el decreciente Imperio norteamericano.

Sobre el conflicto en Gaza, Estados Unidos apoya y promueve al Estado de Israel en todas sus acciones contrarias al derecho internacional y el genocidio y la barbarie cometidos en contra de la población civil de Palestina. A la fecha, no existe una propuesta de los países hegemónicos, como Estados Unidos y sus aliados, para frenar esta masacre. Israel quiere exterminar a Gaza con el apoyo de los Estados Unidos, y que al igual que con Ucrania, rápidamente se tramita con el poderoso senado norteamericano, el apoyo militar y financiero para continuar la guerra.

Mientras China, coherente con su orientación y principios de política exterior, ofrece su diplomacia Itinerante, de buscar mediar y construir consensos entre Rusia y Ucrania. Y que Israel permita que las Organizaciones Humanitarias, tengan los recursos y el espacio para efectuar las misiones de rescate en Gaza. China apoya firmemente la causa justa del pueblo palestino, para restaurar sus derechos nacionales legítimos, oponiéndose enérgicamente al traslado forzoso del pueblo palestino y a la ocupación del territorio palestino. Mientras China gestiona la Paz y la cooperación, Estados Unidos, promueve la guerra.

El Estado israelí ha demostrado una obstinada vocación por ignorar las diversas resoluciones de Naciones Unidas y las estipulaciones de la legalidad internacional. Por consiguiente, el gobierno de Tel Aviv no se ve dispuesto a ceder ante las presiones de ningún otro actor del sistema internacional, sea China, Rusia o cualquier otro; solo aceptaría, y no sin ofrecer gran resistencia, a una tajante orden de Washington, cosa que la administración del presidente Joe Biden no parece estar dispuesto a emitir, inspirados en la histórica orientación de política exterior norteamericana sobre el conflicto árabe-israelí.  Bajo estas circunstancias, el futuro de este conflicto está depositado por gruesos nubarrones que presagian una muy probable intensificación y extensión de las hostilidades y genocidio en flagrancia.

La invasión rusa a Ucrania, ha revelado los dobles estándares del mundo occidental con el caso de los derechos humanos. Tras el comienzo de la invasión militar de Ucrania por parte de Rusia, los países occidentales y sus aliados apoyaron al gobierno y al pueblo de Ucrania con todas sus fuerzas. Pero si nos remontamos al pasado, la comunidad internacional y el “mundo civilizado” no condenaron a Estados Unidos por invadir a Irak y Afganistán. En su momento, las organizaciones defensoras de derechos humanos no condenaron al gobierno de Estados Unidos, por los abusos contra los derechos humanos y crímenes de guerra. Una hipocresía flagrante, que almacena un coste muy alto, en términos de pérdida de credibilidad y prestigio mundial dañado.

Por ello, la decisión del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, de apoyar la actuación de Israel en Gaza, tan poco tiempo después de haber condenado, en un contexto diferente, la actuación de Rusia en Ucrania, ya está teniendo un impacto real en las relaciones entre el Norte y el Sur, entre el Este y el Oeste, con consecuencias que podrían extenderse durante décadas. Es probable que la actitud arbitraria de Washington, tal y como se percibe en gran parte de los países del Sur Global, provoque un ajuste de cuentas más amplio.  En este sentido, ha ocurrido algo importante e interesante, y quizá incluso una fuente de esperanza, y es que hemos visto que para gran parte del llamado Sur Global y en muchas ciudades de Occidente, Palestina ocupa ahora este tipo de espacio simbólico. Es una especie de “avatar” de una rebelión contra la hipocresía occidental, contra este orden mundial inaceptable y contra el orden poscolonial.

También puede leer: Aniversario del MAS ¿y posible clausura?

En esencia, la descomposición del orden mundial es el verdadero fenómeno en cuestión y no la transición violenta que desencadene en una tragedia nuclear. Este cambio del orden mundial se refleja en el fin de la globalización neoliberal y en el cambio y redefinición de las relaciones de poder. En este contexto los desafíos y oportunidades de los países latinoamericanos están en medio del eje inestable del conflicto y la presión del gobierno estadounidense. Por ejemplo, la presión sobre Brasil y las naciones que integran los BRICS (Rusia, India, China y Sudáfrica). En contrapartida la deuda pública de Estados Unidos es superior al 125% del producto bruto de ese país. Su economía se sostendrá mientras predomine la confianza del mercado en el dólar, pero cada vez más comerciantes intercambian productos en monedas locales. Así pasa con los BRICS, que ya son más gravitantes que los países del G7. La importancia y gravitación de un actor como China en este mundo de configuración multipolar, es que este gigante país reitera su apoyo al papel central de las Naciones Unidas en la gobernanza global y la necesidad de reformas para fortalecer el multilateralismo y por ello, frente a los complejos desafíos globales actuales, la cooperación internacional es más importante que nunca. China es en la actualidad, un referente fundamental en la política exterior de cualquier país y parte esencial de la configuración del orden internacional multipolar y el Sur Global. La nueva China, no solo cambió la Economía mundial, sino también la distribución de los recursos en el mundo y drásticamente la geopolítica.

Horst Grebe

En este momento tenemos que considerar que existen dos superpotencias: Estados Unidos y China. Hay varios países y grupos de países considerados potencias intermedias. Rusia es el país más extenso del mundo, es una potencia nuclear, pero es un enano en términos económicos. Su producto interno bruto (pib) es parecido al de Italia. India avanza hacia una posición de potencia intermedia, es el país más poblado del mundo, y ha aterrizado recientemente un satélite en la luna. Sin embargo, su pib per cápita es de apenas $us 6.600, que es la décima parte de los Estados Unidos. Esto también hay que tomar en cuenta. La Unión Europea es un caso particular, puesto que es la principal potencia comercial del mundo, pero en términos geopolíticos recién ha empezado a organizar su seguridad. Una agrupación importante es la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que es una alianza defensiva colectiva de los países occidentales, con 32 países miembros. También hay que tomar en cuenta otra organización de países, que es la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde están 38 países considerados los más ricos del mundo. En lo que cuenta en el poderío relativo, hay que tomar en cuenta población, gasto militar, volumen de arsenal nuclear y el nivel de dominio tecnológico propio, donde considero que es importante el haber llegado a la luna, por ejemplo. Armas nucleares tienen Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, Corea del Norte, Israel. O sea, no son pocos los que están en posibilidad de lanzar ataques nucleares. Los países que han llegado a la luna son Estados Unidos, Rusia, China, India y Japón.

Ahora, el mundo está transitando de uno unipolar a otro multipolar. Efectivamente, en las dos primeras décadas del presente siglo ha comenzado un enorme desplazamiento de poderes del mundo, pasando de un sistema dominado por una sola potencia a un sistema en el que varias potencias compiten por influencia y liderazgo. En términos agregados, se trata del mayor trasiego de poder en la historia mundial, del Atlántico Norte hacia el sudeste de Asia y luego se ha incorporado también la zona del Indo Pacífico. en el ámbito del Asia. Estamos en el comienzo de un tránsito del breve momento internacional unipolar, que se lo considera desde 1991 hasta comienzos de este siglo, a un orden multipolar. Pero, no está todavía definido cómo se van a constituir los polos regionales. Considero que es un error el enfoque que señala que los Estados Unidos se han debilitado y que por eso, digamos, la insolencia de algunos para desafiar ese orden. Estados Unidos ha aumentado su poder en los últimos años, de lo que se trata es del aumento de otras potencias que han adquirido un poder que antes no tenían. Por lo tanto, eso es lo que está cambiando la correlación de fuerzas: las potencias emergentes.  que son muchas. Eso está dando lugar a una mayor inestabilidad, con conflictos en el mundo, formación de nuevos tipos de alianzas y coaliciones. La situación que ahora tenemos, que son varios focos de guerra abierta, tienen posibilidad de dos cosas. Una, la expansión territorial, y otra, la perspectiva de que pudiera escalarse hacia un conflicto nuclear: o sea, una tercera guerra mundial.

Estamos ante esta transición hacia un orden más equilibrado, en términos de distribución del poder. Es decir, aparecen más países con poder importante y todo esto fue impulsado por China como una potencia emergente capaz de competir con los Estados Unidos y ser exitosa en esa competencia en diferentes ámbitos  Pero el inicio de un tránsito a un mundo multipolar y una geopolítica dominante sobre otras consideraciones ha ocurrido por los desafíos de Rusia con la anexión de Crimea y los territorios del Dombás, lo cual para muchos define una nueva geopolítica global a partir de esta invasión de Rusia a Ucrania que se consolidó ya con invasión territorial y el intento de ocupar toda Ucrania en febrero de 2022.

Lo que se puede avizorar hacia adelante es una fragmentación del orden internacional en cuatro ámbitos. Ya no hay una situación unificada donde desde una sola instancia se organizaba el mundo bajo los principios establecidos, digamos, al final de la Segunda Guerra Mundial. En materia de seguridad, el tema es indiscutiblemente dominado por los Estados Unidos. Es el país que tiene las condiciones únicas de intervenir en cualquier región del mundo, a pesar de que ahora se les están complicando las cosas y probablemente tengan que elegir en qué conflictos van a participar y cuáles los van a abandonar, como fue el caso de Afganistán. En materia económica, hay una disputa sobre la conducción de las reglas del juego. Mucha gente piensa que la Organización Mundial de Comercio todavía es un ámbito en el cual se tienen que resolver los conflictos comerciales. También hay una idea de una posibilidad de una fragmentación de un orden financiero separado en dos ámbitos: uno con el dólar como la moneda principal y otro con una serie de otras monedas que entran en la disputa. Esto todavía está bastante nebuloso, no hay claridad. En cuanto al cambio climático, está claro que hay un orden donde participa una multitud de gobiernos, ONGs y empresas transnacionales, como hemos visto en las recientes conferencias de los países sobre el tema. Finalmente, en tecnología se puede decir que el orden lo están estableciendo y dirigiendo los grandes monopolios tecnológicos como Google, Amazon, Facebook, Apple, y quizás se incorporen algunos otros monopolios en el futuro.

Ahora, lo más llamativo de la situación actual es que, en Europa, la preocupación mayor es prepararse para la eventualidad de que Donald Trump gane las elecciones en Estados Unidos, en noviembre. Esto tiene que ver con la guerra de la Ucrania y el rol que juega la OTAN, que es la alianza en la cual se toman todas las elecciones del apoyo a Ucrania. Entonces, si Trump le quita apoyo o se retira del OTAN, esto pone a los europeos en una situación muy complicada, puesto que durante décadas se ha beneficiado de la protección de su seguridad por parte de Estados Unidos. Entonces, es por eso que hay cambios importantes en la perspectiva de la Unión Europea, que además está esperando las elecciones del mes de junio del Parlamento Europeo donde la correlación de fuerzas puede cambiar bastante.

Sobre la guerra intermediada entre Rusia y Estados Unidos, muchos hablan que para resolver el tema de Ucrania se tienen que sentar a la mesa los rusos y los estadounidenses, puesto que estos últimos son los que dirigen y dominan en la OTAN. Sin el apoyo de los países de la OTAN, Ucrania no hubiera resistido estos años. Entonces, China, en este caso, tiene un acuerdo con Rusia, pero no participa directamente en el conflicto. Lo que hace es comprarle todo el gas y el petróleo que le han dejado de comprar los europeos. Esto habilita a los rusos para seguir peleando en Ucrania, a un costo elevadísimo, es cierto. Pero no creo que haya una escalada en el corto plazo, en un conflicto abierto entre Estados Unidos y China, a menos que ocurra algo en Taiwán. Eso sí desataría una confrontación entre China y Estados Unidos, que cambiaría naturalmente la situación actual de manera radical.

El conflicto en Palestina está latente desde 1948, cuando se decide con la participación de Inglaterra básicamente y con apoyo también de los Estados Unidos, la creación del Estado de Israel, en el territorio palestino. Desde ahí en adelante no ha habido una situación de paz, una estabilidad. Más bien ha habido un potenciamiento de Israel como una potencia nuclear, con un ejército sumamente entrenado y una capacidad de desarrollar operativos de inteligencia extraordinarios. Ahora, esto ha sido a costa del derecho de los palestinos que estuvieron en la zona, igual que los israelitas, pero los israelitas aumentaron su nivel poblacional en sus territorios por la integración de grandes contingentes de población judía desde Europa Oriental. Ahora, hay que ver que la situación no se puede separar de la participación de terceros en el conflicto, propiamente en Gaza. Hamás es una organización militar apoyada por Irán, por lo tanto, Irán es parte del conflicto que hay en este momento. Por su parte, Israel tiene el apoyo de Europa Occidental y también de los Estados Unidos. Lo que pasa es que hay una situación que empieza con un acto terrorista por parte de Hamas el 7 de octubre de 2023, que es repudiado por todo el mundo. No hay ninguna mención o una posición que diga que este acto estuvo dentro de los principios o del derecho a la defensa. Por parte de los países europeos, sobre todo y encabezados por Alemania, hay un apoyo inicial sumamente vigoroso a la necesidad de que Israel defienda su existencia como tal. Y aquí el problema es que se enfrentan dos principios, que pretenden ambos la aniquilación del otro. El grupo de Hamás pretende la aniquilación de Israel como Estado político y los israelitas más radicales pretenden la aniquilación sobre todo de Hamás. Esto implica una grave situación, porque del derecho a la defensa, los israelitas han pasado a una guerra ofensiva que viola todos los principios de los derechos humanos, la no afectación de civiles, etcétera. Esto ha dado lugar a un cambio en varios aspectos en la situación de la opinión pública mundial. Yo creo que ha aumentado enormemente el antisemitismo en general.  en los Estados Unidos, en Europa, y esto se ha traducido también en un aumento del apoyo a Palestina diversos lugares, en universidades, en la opinión pública, en manifestaciones. Pero ese apoyo a Palestina no implica un apoyo a Hamás. Entonces, aquí la cuestión es cómo se va a resolver el tema entre dos radicalismos. En lo  concreto y circunstancial, el asunto es cómo se libra Palestina de Hamás y cómo se libran los ciudadanos de Israel de Netanyahu. Y en esto hay una situación complicada porque los países árabes no tienen un apoyo comprometido y efectivo hacia Palestina. Así, por ejemplo, Egipto está apoyando con reticencia la posibilidad de abrir sus puertas a una migración de palestinos hacia su territorio, porque teme que en medio de los que salgan como refugiados también se infiltren terroristas de Hamas. Arabia Saudita está en una situación casi neutral, porque estaba a punto de firmar un acuerdo con Israel. Así, los países árabes declarativamente apoyan a Palestina, pero en los hechos los únicos que se han metido a hacer una mediación y con cierta efectividad, sobre todo para la liberación de rehenes, han sido los de Qatar. Esto ciertamente afecta la situación global.

El conflicto en Gaza ha creado una situación complicada porque ha puesto de manifiesto las diferentes opiniones de las grandes potencias y ha complicado las relaciones internacionales en un momento en que se necesitaban grandes acuerdos para abordar los desafíos globales como el cambio climático, la regulación de la inteligencia artificial, etcétera. Pero, se tiene que ha empezado una carrera armamentista de dimensiones impresionantes y esto ha cambiado la correlación de fuerzas y lo que es apoyo a los países necesitados de ayuda para salir de la dependencia de pocas exportaciones, entre otras debilidades.

Se habla de la influencia del lobby judío en Estado unidos, pero se debe señalar que no hay una sola posición de la población judía en ese país. Es obviamente un lobby sumamente poderoso que ha dominado no solamente la posición internacional de Estados Unidos, sino que ha traído consigo el desarrollo de toda la cultura, como Hollywood, la música y una serie de otros aspectos. Probablemente es uno de los grupos étnicos con mayor influencia en el país del norte. Pero en el caso de la guerra en este momento, hay un lobby que apoya ciertamente de una manera incondicional a Israel. Pero también hay otros grupos, no son tan grandes como el anterior, que apoya el cese inmediato de las acciones militares y aboga por la necesidad de conversar para pasar a una situación de entendimiento; que llegue incluso a una situación de dos Estados, uno judío y otro palestino.

(*)Pablo Deheza es editor de Animal Político

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Últimas Noticias