Sociedad

Monday 26 Feb 2024 | Actualizado a 13:33 PM

La FELCC encuentra dinamita en habitación de Niño de Guzmán

Pesquisas. La Policía mantiene las tres hipótesis: asalto, asesinato y suicidio

Por La Razón

/ 26 de abril de 2011 / 05:00

El ex jefe de prensa de la agencia ANF murió como efecto de una explosión de dinamita que le destrozó el abdomen y el tórax, según el reporte del médico forense.

El comandante de la FELCC, Rosalío Álvarez, informó ayer, en conferencia de prensa, que el jueves en la noche requisaron el domicilio de Niño de Guzmán con la autorización de la esposa, Sandra Flores, y la hermana, Rosa Niño de Guzmán, aunque sin la presencia de un fiscal.

Allí encontraron las dos masas de dinamita, las guías y los fulminantes. Además, se incautaron un celular color plomo con dos chips de dos líneas telefónicas, una de Entel y otra de Viva. También retiraron una laptop.

La FELCC envió una solicitud a ambas telefónicas para obtener el registro de llamadas de ingreso y de salida. Álvarez informó que la computadora aún no fue encendida y que será enviada al análisis de peritos.  David Niño de Guzmán, de 42 años, era natural de Uncía, en el norte de Potosí, licenciado en Comunicación y jefe de prensa de ANF.

La última noticia que se tenía de él es que salió de la agencia de noticias, aproximadamente a las 18.00 del martes 19, como lo hacía todos los días, y se despidió amigablemente de cada uno de sus compañeros, también como lo hacía siempre, según recordó su compañera Julieta Tovar.

Después no se supo más de él hasta el jueves a media mañana cuando personal de Homicidios de la FELCC levantó su cuerpo sin vida  a un costado de la avenida Zavaleta.

No estaba en una alcantarilla, como informaron preliminarmente, en esa jornada, los uniformados, sino casi oculto en un barranco pequeño a un lado de la bóveda del río Retamani III.  Aún allí se ven los rastros de sangre, esparcidos en las piedras y las paredes de la canalización.

Allí se puede ingresar por dos vías, subiendo por la bóveda o ingresando por un camino de tierra por la parte alta. No es un sitio inaccesible. Ahora, allí se ve un jarrón de plástico con azucenas blancas y dos velas apagadas. El miércoles 20 en la noche, la esposa y su compañero de trabajo Rolando Flores, preocupados por el paradero David Niño, denunciaron a la Policía la desaparición del periodista.

Explosión. Al día siguiente, a media mañana fue hallado su cuerpo. Ese día, la primera información oficial la brindó el jefe de Homicidios de la FELCC, coronel Roberto Campos, quien planteó la hipótesis de que Niño de Guzmán habría fallecido como efecto de la explosión de dinamita.

El informe forense, dijo Álvarez, confirmó que ésa fue la causa del fallecimiento del ex jefe de prensa de la agencia ANF, y que además que todas las laceraciones detectadas en sus miembros inferiores y superiores fueron producto de la explosión. También se negó que tuviera los miembros superiores cercenados, como se anunció el día del hallazgo.

El jueves en la noche se realizó la pesquisa en la habitación 107 del edificio Belén, en la calle Illampu, una pieza con baño privado tomada en alquiler por Niño de Guzmán en septiembre pasado. Según el portero del edificio, la habitación pequeña sólo tenía un catre, una mesa y un televisor. La ropa del fallecido estaba en el ropero empotrado. David vivía allí solo.

La Policía y sus familiares tuvieron que contratar a un cerrajero para que abra la puerta porque ni su esposa tenía las llaves de la habitación. Ese día sacaron del cuarto los objetos expuestos ayer por la FELCC, pero no precintaron el cuarto, sino recién el domingo.

El viernes se realizó un rastrillaje en la avenida Zavaleta, también sin la presencia de un fiscal, donde se hallaron: los lentes, un reloj pulsera y un encendedor, según Campos. Y según Álvarez, además una guía de dinamita y el fulminante. 

Hasta ayer no se tenía un fiscal de homicidios asignado al caso, pues sólo intervino la fiscal de turno.

Tres hipótesis en cuestión
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) mantiene las tres hipótesis iniciales: asalto, asesinato y suicidio, pese a que halló dos masas de dinamita, marca MAXAM, en la habitación de David Niño de Guzmán. Se espera llegar a conclusiones hasta mañana.

Flores y velas en el lugar
El cuerpo de David Niño de Guzmán fue hallado a un costado de la bóveda del río Retamani III, en una quebrada de la avenida Zavaleta. Aún se ve allí los restos de sangre esparcida por la explosión. Al pie de unas piedras, los familiares dejaron azucenas blancas y dos velas pequeñas recostadas.

Gobierno habla de seguro para periodistas

El gabinete de ministros del presidente Evo Morales estudia la posibilidad de emitir dos decretos supremos relacionados con el tratamiento salarial, horarios de trabajo, seguro de vida y otros a favor de los periodistas, según la agencia Erbol.

El ministro de Comunicación, Iván Canelas, dijo el fin de semana en Cochabamba: «Vamos a respaldar y a apoyar. Tenemos algunos decretos supremos que estamos haciendo evaluar con el equipo jurídico para ver si podemos apoyar a los trabajadores de prensa con nuevos beneficios en este trabajo».

La autoridad gubernamental adelantó que los bajos salarios, el trabajo de más de 10 ó 12 horas, la incomprensión a los periodistas de todos los sectores, la falta de seguros de vida, vejez y salud, los despidos a voluntad de los empresarios y el maltrato son temas que están siendo evaluados.

Ayer, en conferencia de prensa, ratificó que personalmente está pidiendo  un seguro de vida para los trabajadores de los medios. En Sucre, también ayer, los periodistas se movilizaron y pidieron ayuda a la Fiscalía para que se esclarezca el fallecimiento de David Niño de Guzmán.

Pese a hallar dinamita en la habitación del ex jefe de prensa de ANF, el comandante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), Rosalío Álvarez, ratificó que aún mantienen las tres hipótesis iniciales: asalto, asesinato y suicidio.

Comparte y opina:

Receso por cansancio

Por La Razón

/ 25 de febrero de 2024 / 00:30

Luego de una malograda jornada con interrupciones, intercambio de insultos e inaceptable violencia, la Cámara de Diputados entró en receso por razones de “cansancio físico y mental” (sic). El saldo es una sesión vergonzosa, con pésima gestión del orden del día y la polémica aprobación de un crédito. Sin acuerdos, las fuerzas políticas están condenadas a repetir el espectáculo.

En una reunión más propia de pelea callejera que de un Órgano Legislativo, las y los diputados volvieron a demostrar el viernes pasado que la pequeñez, la primacía de intereses particulares y la falta de voluntad política derivan invariablemente en parálisis decisoria. Cuando fallan la deliberación y las soluciones de compromiso, sobran lógicas autoritarias de imposición, bloqueo y/o veto de mayorías y minorías. El resultado, a la vista de todos, son agresiones en lugar de acuerdos y leyes.

La última sesión en Diputados venía precedida de otra igualmente bochornosa e inútil. Luego del celebrado pacto político para encaminar finalmente las elecciones judiciales, obstaculizadas durante casi todo el año 2023, las bancadas de asambleístas se enfrentaron por la interpretación y cumplimiento del acuerdo. De un lado están los arcistas, empeñados en la aprobación unilateral de siete créditos; del otro, la oposición y los evistas, que condicionan todo al cese de magistrados del TCP. Así no hay avance posible.

Cuando las y los diputados se recuperen del cansancio, en especial aquellos que convirtieron el hemiciclo en teatro de la náusea, sesionarán nuevamente. Es bastante probable que, en ausencia de un esfuerzo previo de concertación en torno a la agenda y el orden del día, este martes tengamos otro encuentro denigrante de su condición de representantes. Para evitarlo, se requieren condiciones y acuerdos mínimos: que el debate destierre a los escupitajos, los manotazos y las exhibiciones indecorosas.

También puede leer: Un acuerdo prometedor

Si las tres fuerzas políticas con presencia en la Asamblea Legislativa Plurinacional, todas ellas con facciones y disidencias, de verdad quieren cumplir el acuerdo que firmaron, deben tener la madurez política y emocional para que se exprese en el orden del día. Y respetarlo. Ello supone aprobar tres créditos (suponiendo que uno ya está aprobado, aunque hay dudas), tratar los proyectos de ley 073 y 075 sobre la autoprórroga de los magistrados, y aprobar los restantes créditos en agenda.

Esa dinámica no es automática. Ni menos será el resultado forzado de amenazas, barras bravas o tomas del hemiciclo. Se requieren acuerdos para asumir reglas básicas de respeto, deliberación y toma de decisiones. El riesgo de no hacerlo es alto: no tanto que luego de una sesión maratónica terminen otra vez “cansados” y magullados, sino que aceleren y profundicen el agotamiento de la población. Cuidado que de tanto bloqueo y bochorno legislativo se imponga la consigna popular de “que se vayan todos”. 

Comparte y opina:

Un acuerdo prometedor

El acuerdo entre el Gobierno y los empresarios es un hito en la construcción de una cultura democrática

Por La Razón

/ 22 de febrero de 2024 / 06:29

Finalmente, luego de un 2023 marcado por la incertidumbre y la desinformación, irónicamente producidas desde el propio Gobierno, el gremio de los empresarios privados no solo logró reunirse con autoridades del sector económico, sino que además obtuvo un ambicioso acuerdo orientado a facilitar el ingreso de divisas al país, así como a estimular el aparato productivo.

La reunión, realizada el lunes último en el Ministerio de Economía y Finanzas, contó con las más importantes representaciones del empresariado boliviano (pero no todas, pues algunos gremios reclamaron por no haber sido invitados), especialmente la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, que en un comunicado difundido luego del encuentro saludó una “nueva etapa” en la relación con el Estado en la que “se prioriza el diálogo directo para encontrar soluciones conjuntas”.

Lea también: Rumbo incierto

El acuerdo de 10 puntos, se informó luego, no fue solo resultado de las cinco horas de reunión del lunes, sino que se produjo luego de semanas de negociación entre los privados y los ministros de Economía y de Planificación de Desarrollo, los mismos que durante meses habían porfiado en señalar que la escasez de dólares o era falsa o era producto de la mala fe de algunos agentes económicos.

Finalmente, llegó el momento de la sinceridad y se acordó diversas medidas para, por un lado, favorecer el ingreso de divisas al país, así como para facilitar la adquisición de combustible (particularmente diésel) a los grandes consumidores, tanto de la industria y la minería como del agro. Es evidente que las declaraciones públicas no bastaban para calmar la creciente irritación de quienes sintieron la falta de dólares y de carburantes para desarrollar sus actividades.

En ese contexto, también se acordó implementar medidas para facilitar las exportaciones, comenzando por la eliminación de las restricciones a las exportaciones de alimentos y terminando por la decisión de avanzar en el uso de “tecnología agropecuaria de precisión”, eufemismo que confundió a comentaristas y periodistas interesados en el uso de biotecnología en los sembradíos de alimentos. También se acordó favorecer la importación de vehículos eléctricos y poner límites a las comisiones que cobran los bancos por las transferencias de dinero al extranjero.

Como pocas veces, el acuerdo comenzó a ser ejecutado de inmediato, y son varias las instancias gubernamentales dedicadas activamente a hacer realidad las decisiones. Hay analistas que afirman que si el acuerdo funciona como debería, el Gobierno, especialmente el Presidente, estaría acumulando puntos a su favor en la liza hacia la candidatura presidencial. Previsiblemente, las mayores críticas al acuerdo provienen de comentadores y analistas afines al expresidente Evo Morales.

En todo caso, y al margen del posible efecto político, el acuerdo entre el Gobierno y los empresarios es un hito en la construcción de una cultura democrática en la que las exclusiones fundadas en presupuestos meramente ideológicos o posiciones sectarias no tengan más cabida.

Comparte y opina:

Rumbo incierto

Por La Razón

/ 18 de febrero de 2024 / 01:21

Diferentes estudios cualitativos y de opinión pública muestran que la sensación predominante en este momento en el país es de incertidumbre. Una reciente encuesta señala un aumento en la insatisfacción con la situación actual. Y la mayoría de la población no cree que la política ni la economía mejoren en los próximos meses. Son señales de alerta que deben preocuparnos.

Durante la coyuntura crítica de fines de 2019, prolongada en 2020 con el gobierno inconstitucional de Jeanine Áñez, se instaló en Bolivia una sensación extendida de crisis múltiple y polarización, acompañada de incertidumbre. Contribuyeron a ello la crisis sanitaria por el COVID-19, la sucesiva postergación de las elecciones generales, la persistente disputa de relatos en una sociedad dividida y la desastrosa gestión gubernamental. La percepción de crisis y de incertidumbre disminuyó con la victoria electoral de Luis Arce.

Transcurrido este tiempo, se ha ido ampliando la sensación de que el rumbo del país es incierto. Por un lado, los actores políticos relevantes, en especial en la Asamblea Legislativa, parecen empeñados en exhibir sus diferencias y la incapacidad de lograr acuerdos, como se vio en varios temas de la agenda legislativa. El bloqueo a las elecciones judiciales en 2023 y la autoprórroga de mandato de los magistrados aumentó la elevada desconfianza en los políticos y en las instituciones.

Pero el punto de inflexión respecto a la situación actual y la expectativa de futuro se produjo el primer trimestre del año pasado, cuando empezaron a faltar dólares y se generó un mercado paralelo. Más allá de la baja inflación, que es un dato sustantivo, así como de la disminución del desempleo, varios indicadores macroeconómicos son negativos para la economía nacional. Es particularmente crítico el boquete cada vez más grande y difícil de cubrir producido por la subvención a los hidrocarburos.

Con un sistema político sin acuerdos mínimos y parálisis decisoria en la Asamblea Legislativa (aunque debemos celebrar la convocatoria a las elecciones judiciales), y con la sensación creciente de duda sobre la estabilidad económica (principal pilar del gobierno de Arce), el actual contexto en el país es de preocupación e incertidumbre. ¿Los actores políticos e institucionales lograrán acuerdos básicos para encaminar la agenda de políticas públicas? ¿Se podrá sostener la economía sin escenario de crisis?

También puede leer: Difícil ruta crítica

Estas señales de alerta, que están en el día a día de la ciudadanía, empeñada en procurar condiciones de vida dignas, debieran concentrar la atención de todos los actores estratégicos, en especial del Órgano Ejecutivo. Las disputas políticas y de intereses particulares son normales en una democracia plural, pero se convierten en lastre cuando subordinan y hasta ignoran la agenda común y el bienestar colectivo. Es fundamental preservar la estabilidad y dar certidumbre sobre lo que viene.

Comparte y opina:

Difícil ruta crítica

El primero en vulnerar el acuerdo (tal vez porque no fue parte de la deliberación), fue el expresidente Carlos Mesa

Por La Razón

/ 15 de febrero de 2024 / 06:31

Lo que hasta la semana pasada parecía una salida al laberinto de la ley de convocatoria a elecciones judiciales se convirtió, en vísperas del Carnaval, en un nuevo reto para el espíritu democrático de algunos y más del mismo juego iniciado hace casi un año, para otros. Se espera que esta semana se implemente la ruta crítica y la convocatoria a elecciones sea publicada.

El escenario parecía haberse aclarado con el acuerdo “bicameral y multipartidario”, suscrito a instancias del Vicepresidente del Estado, y entonces se celebró “el triunfo de la política” por encima de las mezquinas actuaciones de algunas y algunos legisladores; sin embargo, la semana pasada, en vísperas del Carnaval, las cosas volvieron a complicarse cuando los jefes partidarios decidieron ignorar el contenido del acuerdo.

Lea también: Créditos y/o cese

A despecho de lo que pudieran creer y afirmar los dirigentes políticos interesados en impedir la pronta realización de las elecciones judiciales o en mantener en status quo la “autoprórroga” de las y los magistrados en ejercicio, el acuerdo sostiene que el debate legislativo sobre el mandato de los jueces, magistrados y tribunos debía producirse “en la sesión siguiente a la aprobación del Proyecto de Ley N° 144/22-23 y de al menos 4 de los proyectos de ley” referidos a créditos externos. El primero en vulnerar el acuerdo (tal vez porque no fue parte de la deliberación), fue el expresidente Carlos Mesa.

Sin embargo, legisladores de las tres fuerzas representadas en las dos cámaras de la Asamblea Legislativa se mostraron optimistas respecto de la posibilidad de publicar hasta el fin de semana la convocatoria al registro de postulantes, paso que dará inicio al calendario electoral, que debe desarrollarse en 80 días en el ámbito legislativo y luego en 150 días en manos del Tribunal Supremo Electoral.

Mientras tanto, la interminable pulseta, en la que es imposible identificar alguna parte que no hubiese mostrado signos de mala fe, se alimenta de amenazas de declarar “incompetente” al presidente de la Cámara de Diputados o de reactivar los bloqueos de caminos desde la próxima semana, habida cuenta que, según varios comentadores y analistas, el bloqueo sí produjo los resultados que su impulsor, el expresidente Evo Morales, buscaba.

Por su parte, el Gobierno sigue mostrándose débil y arrinconado, y sin darse cuenta de que los discursos en los que se muestra como víctima tienen poco o ningún efecto en la opinión, seguramente porque se espera que las autoridades electas con más de la mitad de los votos sean capaces de proponer iniciativas que muestren proactividad. Mientras tal cosa no suceda, es de esperar que los líderes de oposición sigan manejando la agenda política según sus caprichos y que, como dijo una senadora de CC, siga alargándose “la agonía de los ciudadanos”.

Comparte y opina:

Créditos y/o cese

Hay pues la necesidad de pactar, sin imposiciones ni vetos, para fines de gobernabilidad.

Por La Razón

/ 11 de febrero de 2024 / 00:22

El acuerdo in extremis suscrito la semana pasada para destrabar las elecciones judiciales tropezó con la disputa por el cese de magistrados y la aprobación de créditos. Era previsible. El Gobierno busca mantener la autoprórroga y la oposición (evistas incluidos) condiciona los contratos de préstamo. Prosigue así la lógica de bloqueo con parálisis decisoria en la ALP.

Tras cinco días de debate y bajo presión del bloqueo de caminos, las jefaturas de bancada de las tres fuerzas políticas y las autoridades de ambas cámaras legislativas suscribieron un acuerdo con tres puntos. El primero se cumplió pese a los augurios en contrario. El lunes 5 fue aprobada en Diputados la Ley 144 Transitoria para las Elecciones Judiciales 2024. Al día siguiente se sancionó en el Senado y, horas después, fue promulgada por el Ejecutivo. Se asumió así una solución de compromiso que fue cumplida.

El problema surgió a la hora de tratar los siguientes dos puntos del acuerdo. ¿Primero aprobación de créditos y luego tratamiento de los proyectos de ley para el cese de magistrados y suspensión de plazos procesales? ¿O primero cese de los autoprorrogados y después consideración de los siete proyectos de ley de financiamiento de la agenda económica? Hay una cuestión de confianza (se habla de “maniobras” y de “chantaje”). Pero también de maximalismo político para imponer un punto de vista.

Según el mencionado acuerdo, los dos proyectos de ley relacionados con el cese de magistrados deben tratarse por tiempo y materia en Diputados luego de la ya aprobada ley de convocatoria a las elecciones judiciales y la aprobación de al menos cuatro de las siete leyes sobre contratos de préstamo para diferentes proyectos y obras. Quedarían pendientes las otras tres leyes de la agenda económica. Ello debió expresarse de manera inequívoca en el orden del día de la sesión. Y no fue así, generando conflicto.

Lea también: Democracia amenazada

Es evidente que voceros de uno y otro lado están bloqueando el cumplimiento del acuerdo. Ahí están actores de la oposición que rechazan por anticipado la aprobación de los créditos y actores del Gobierno que desahucian el cese de magistrados. Ambos se acusan de la “ruptura” del acuerdo político. El resultado fue una fallida sesión en Diputados y el triste espectáculo de horas inútiles de discursos sin resultado. La sesión fue suspendida y postergada sin fecha. Como si no hubiera urgencias y riesgo de enfrentamiento.

¿Qué sigue? ¿El Gobierno aceptará el cese de los autoprorrogados a cambio de la aprobación de créditos? ¿La oposición condicionará todo, incluidas las elecciones judiciales, al cese de magistrados? Es innegable que cualquier solución requiere madurez y voluntad política. Y en este momento el oficialismo del presidente Arce está en minoría en la Asamblea. Hay pues la necesidad de pactar, sin imposiciones ni vetos, para fines de gobernabilidad en un contexto difícil para la política y la economía.

Temas Relacionados

Comparte y opina: