Sociedad

Tuesday 21 May 2024 | Actualizado a 13:44 PM

Los nuevos casos de COVID-19 se disparan en La Paz y bajan en Santa Cruz y Beni

Los contagiados de este domingo suman 876, menos del récord de 1.036 del sábado. En total, los pacientes confirmados en el país son 24.388 desde que comenzó la emergencia y 773 los fallecidos.

/ 21 de junio de 2020 / 22:41

Un movimiento abrupto de bajadas y subidas en las cifras de contagiados de COVID-19 en el país se produjo este domingo. La Paz duplicó sus números respecto del sábado, de 76 a 235, y también Cochabamba, de 58 a 191; en cambio, los de Santa Cruz bajaron de 626 a 334, al igual que Beni, de 108 a 32.

Los datos del Ministerio de Salud arrojan un total de casos de la jornada de 876, menos del récord de 1.036 del sábado. En total, desde la aparición de los primeros pacientes el 10 de marzo, en el país hay 24.388 casos confirmados y 773 fallecidos, de los cuales 33 del día.

En las cifras de luto, La Paz sumó 8 fallecidos, Cochabamba 6, Chuquisaca 6, Beni 6, Santa Cruz 5 y Oruro 2.

Chuquisaca sigue sufriendo el incremento de casos nuevos de contagios, 48, y Oruro reporta 19. Más atrás, Tarija registró este domingo 7 casos, Pando 6 y Potosí 4.

El total de casos positivos por departamentos en más de tres meses de emergencia sanitaria en el país sigue este orden: Santa Cruz 14.499, Beni 3.613, Cochabamba 2.551, La Paz 1.780, Oruro 488, Pando 482, Potosí 428, Chuquisaca 301 y Tarija 246.

Comparte y opina:

TSE sopesa bajo fuego cruzado el congreso del MAS arcista

Se prevé que la Sala Plena del Tribunal Electoral se reúna este martes para considerar varios asuntos, entre ellos el informe de supervisión del congreso del MAS de El Alto

Decenas de militantes del MAS arcista se movilizaron la mañana de ayer en la plaza Abaroa

/ 21 de mayo de 2024 / 08:27

¿Cuál de los congresos del Movimiento Al Socialismo (MAS) es válido? Ni lo uno ni lo otro, hasta donde estableció el Tribunal Supremo Electoral (TSE). Sin embargo, los vocales sopesan la situación de ese partido en un ambiente de fuego cruzado.

De manera sucesiva, el TSE observó las convocatorias emanadas por las dos facciones del partido oficialista: la citada por el Pacto de Unidad, para los días 3, 4 y 5 de mayo en El Alto, y la de la dirección nacional, del 10 de julio en Villa Tunari, Cochabamba.

El artículo 13 del estatuto orgánico del MAS, vigente desde el 22 de septiembre de 2021, establece que los congresos partidarios serán convocados con 60 o 90 días de anticipación por la dirección nacional y las tres organizaciones matrices: las confederaciones Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia Bartolina Sisa (CMCIO-BS) y Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSIOB).

Lea: Distritos del MAS arcista en La Paz exigen al TSE el visto bueno al congreso de El Alto

Fuego cruzado

Así, el congreso de El Alto no cumplía con las firmas de los miembros de la dirección nacional del MAS y, por su lado, el de Villa Tunari no consigna con el aval de las organizaciones matrices, respectivamente, según las resoluciones de sala plena TSE-RSP-ADM 0140/2024 y TSE-RSP-ADM 0141/2024, del 17 de abril.

A pesar de la resolución en contra, el congreso del Pacto de Unidad se llevó a cabo en las fechas fijadas y eligió a Grover García como presidente del MAS en reemplazo de Evo Morales, cuyo mandato se extiende desde 2017. Es que, el 2 de mayo, la Sala Constitucional Primera del Tribunal de Justicia de La Paz —con la firma de los vocales Israel Campero y Alexis Angles— instruyó al TSE a supervisar dicho encuentro.

El Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático (Sifde), a través de una comisión técnica, cumplió con el trámite, a pesar de los cuestionamientos del TSE a la resolución judicial.

Conocido el informe de dicha instancia, los vocales del TSE deberán definir estos días si validan o no el congreso de El Alto.

Mientras el Pacto de Unidad espera una respuesta favorable de parte del Tribunal Electoral, el ala evista del MAS espera lo contrario, al punto de amenazas de movilización de sus organizaciones.

Congreso

El sábado, en el ampliado del Pacto de Unidad en Cochambamba, la dirigencia del MAS evista desahució el congreso de El Alto.

Y Morales advirtió: “Si mañana o pasado, el TSE reconociera el congreso de El Alto, sería un genocidio político, un genocidio al movimiento indígena mediante su instrumento político”.

“Sería un atentado a la democracia”, insistió el expresidente.

Días después del congreso de El Alto, el presidente Luis Arce revindicó la alección de García y, a su vez, invitó a Morales a reflexionar sobre la situación del MAS.  Tiene que “sentarse con los hermanos del Pacto de Unidad, realizar una convocatoria (a un congreso de unidad) donde todos, como militantes de base, estaremos asistiendo”, afirmó.

Aludido, Morales condicionó la invitación con que, públicamente, Arce se comprometa a “no proscribir” al MAS ni inhabilitarlo, como cree que impulsa.

Sin embargo, hasta ayer, no había señales de acercamiento posible entre las facciones del MAS para un congreso de unidad. En tanto, militantes del MAR arcista protestaron frente al TSE, en la plaza Abaroa de La Paz, en demanda de la validación del congreso celebrado en El Alto.

Aunque cumplió con uno de los dos mandatos de la Ley 1096, de Organizaciones Políticas, la adecuación de estatutos, el MAS no logra renovar su dirección nacional, a pesar de la ampliación, por quinta vez, del plazo. El TSE ya lo amonestó y corre el riesgo de perder su personería jurídica.

(21/05/2024)

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Pedrajas: Una muerte sin orden ni compañeros

En octubre de 2008, ‘Pica’ se quejaba por que se le ‘amontonaban’ los males

El sacerdote Alfonso Pedrajas fue entrevistado por La Razón antes de su muerte en 2009

Por Rubén Atahuichi

/ 15 de mayo de 2024 / 07:11

“No tengo tesoro ni perla, no tengo compañeros ni orden, no tengo fuerzas para correr por los cerros y buscar el viento y la luz; no tengo paciencia para soportar estupideces de los jóvenes, solo tengo madrugadas largas y solitarias”. Así comenzaba a despedirse Alfonso Pedrajas en Valencia, España, el 27 de julio de 2008; molesto incluso con la Compañía de Jesús, que lo había acogido desde sus 17 años de edad. “Quizás mañana mismo ya nadie hablará de mí. Habré dejado de existir”.

Lea: Diario de Pedrajas: la niña del Villegas que adoptó junto su novio

Pedrajas

Murió en su ley. Página 382 de Historia, las memorias del sacerdote jesuita pederasta. Es el último capítulo. Su crisis existencial no se resuelve, pero cuestiona a Dios sobre cómo se le están “amontonando” las enfermedades.

La Paz, 11 de octubre de 2008. “Se me metió otra enfermedad: litiasis renal. Pasé momentos muy dolorosos, médicos, análisis, clínica, calmantes, urografía excretoria, TAC…”, dice el jesuita. 

El 12 de abril de 2004 había develado su enfermedad. “Pues parece que llegó el momento. Llegó el acontecimiento, la enfermedad. ¡Tengo cáncer! Dentro de unos días, con la cirugía radical de la próstata, los ganglios y las vesículas seminales, voy a quedar impotente”, cuenta en el diario.

En Historia, Pedrajas escribe sobre su muerte en la primera página y en la última. El 2 de noviembre de 1960, en Raymat (España), quiso morir como los viejos jesuitas, tenía “un inmenso deseo de morir así, entre himnos y alabanza, habiéndolo dado también todo por Cristo”.

En su último escrito, su sentimiento cambió: “Mi pequeñez no da para más. No puedo cambiar mi pasado. Tampoco puedo cambiar mi presente. Ya no tengo fuerzas síquicas ni espirituales para montarme al caballo de la santidad, ser bueno”. Así fue.

(15/05/2024)

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Diario de Pedrajas: la niña del Villegas que adoptó junto a su novio

Un año y siete meses tenía la beba cuando J. C. la adoptó en 2008

A finales de agosto de 2008, La Razón conversó con Alfonso Pedrajas; el contenido de la charla difería de los antecedentes

Por Rubén Atahuichi

/ 15 de mayo de 2024 / 07:05

En los pasajes oscuros de la vida del cura pederasta Alfonso Pedrajas aparece una niña, Alejandra, que adoptó su novio, J. C., en el Hogar Carlos de Villegas de La Paz. Era el sueño que maduraron ambos, un año antes de la muerte del jesuita español.

A su vuelta de Valencia, España, en mayo de 2008, ‘Pica’, como se llamaba, trajo varias cosas a su amante, entre ellas mosaicos, que ambos colocaron en la sala.

“Me gusta mucho estar con él, decorar la casa, casi como si fuera mi casa. Ahora, JC habla de nuevo de su ilusión de adoptar un niño”, dice Pedrajas en sus memorias —Historia— de 383 páginas a las que accedió La Razón, cuyos extractos fueron publicados por primera vez el 30 de abril de 2023 en el reportaje Diario de un cura pederasta de El País de España.

Revise: De tetas, playa, mamá y celibato

Pedrajas

El sacerdote dice dudar mucho sobre la decisión de su novio, aunque afirma tener la necesidad de respaldarlo y “lanzarse” juntos. En tanto, cuenta que la mamá de J. C. insiste en que su hijo se case.

“Él le dice que no se haga la más pequeña ilusión, que no lo hará, pero que sí quisiera adoptar un hijo”, recuerda Pedrajas.

Devela que, finalmente, la madre de J. C. sugiere una niña, para que se apegue el papá y éste la cuide más. “Lo hablaremos. Creo que le voy a animar”, dice el cura.

“No es bueno que esté solo, ni que quede solo toda su vida. Quizás así evitará la promiscuidad cuando yo desaparezca”, cuenta el sacerdote, resignado a aceptar a la niña y convivir con ella.

Sin embargo, Pedrajas tiene peros, y muy relativos a sus sentimientos con el hombre. “Hay que crecer en el amor y centrar la vida, aunque yo tenga ciertos celos o me sienta un tanto desplazado. Pero es un sentimiento mediocre, no debo alimentarlo de ningún modo”, admite el jesuita.

Dato

El 24 de mayo de 2008, los trámites comienzan a fluir. Ese día, J. C. habla con Rosario (Pedrajas no escribe su apellido y La Razón se lo reserva). “Mañana lunes tiene fijada una entrevista con la abogada recomendada por Rosario para recibir más información e iniciar quizás el proceso de adopción”, cuenta de la cita.

Entre el 24 y 27 de junio de ese año, Pedrajas asiste a la Asamblea de Provincia, de la Compañía de Jesús, en El Paso, la localidad más antigua de Quillacollo. Se pregunta por qué Ramón (Alaix) lo puso como primer panelista. ¿Lo hizo a propósito? Él sabe la enorme dificultad que tengo de creer, y ni siquiera aceptar, a la Iglesia. Aún no sé cómo reaccionar ni qué decir”.

Sin embargo, tiene algo que contar íntimamente. “Con JC hubo grandes novedades. ¡Adoptó a Alejandrita! Una niña campesina (Natalia) de un año y siete meses”, cuenta Pedrajas en Historia.

Desde soñarlo hasta concretarlo, al menos un mes de papeleos. Pedrajas se siente feliz. “Me encanta. Parece muy viva, cariñosa, juguetona”, escribe.

“No sé si ahora soy padre, tío, abuelo, compadre… o simplemente Pica. En verdad, no sé lo que soy para ella. Pero me gustaría quererla mucho, jugar, hacerla feliz, verla crecer…”, cuenta.

Pero cambia sus sentimientos. “No son celos lo que siento, creo que JC me seguirá queriendo igual, pero cambiará mucho nuestro estilo de vida”, supone.

Y J. C. no lo inspira, aunque lo complace. “No disfruto nada, incluso me repugna a veces”.

Un mes después, Pedrajas se encuentra en Valencia, y desde las playas de la Malvarrosa tiene un dejo de nostalgia. “Algo me lleva a decir y sentir muy dentro que quiero a JC, que no puede ausentarse de mi vida. Que amo, sobre todo a su hijita. ¡Nuestra hijita! ¡Mi amor, tan pequeño, tan risueño!”.

Presiente su partida. “Me iré yendo, poco a poco, quizás muy lentamente, pero amando. Soñando con los ojos de esa niña que llena mi corazón”.

 Y se despide. “Me pierdo en mi futuro, en el túnel de un sinsentido que se me echa encima: ¡la muerte! Veo a mi niña. Parece que solo ella está presente dándome vida con sus dientecillos Y solo blancos y su pícara sonrisa. Esos ojitos coquetos y negros…”.

(15/05/2024)

Comparte y opina:

Cartas de Pedrajas a Pérez Iribarne: de tetas, playa, mamá y celibato

Alfonso Pedrajas solía visitar también ‘La Profesa’ de ancianos

Confesión. Alfonso Pedrajas en entrevista con La Razón en 2007

Por Rubén Atahuichi

/ 13 de mayo de 2024 / 11:04

Desde Valencia (España), el 21 de septiembre de 2002, Alfonso Pedrajas recopila una serie de cartas dirigidas a su colega en La Paz Eduardo Pérez Iribarne, hasta hace un tiempo director de radio Fides en Bolivia.

En muchos fragmentos, “Pica” le cuenta sobre el estado de salud de su madre. “Mi mami está muy complicada. Siempre fue mujer difícil (porque fue genial, y quizás todos los genios son difíciles), fue —¡y es!— mujer posesiva, manipuladora, mandona”, dice el sacerdote.

“Posiblemente, con los años, se agudizaron las aristas y resulta frecuentemente una mujer bastante insoportable. Mis hermanos están hartos. Ésa es la palabra. No hacen más que renegar conmigo acerca de la mamá. Una pena, pero así es”, relata Pedrajas en el texto Historia, que en 383 páginas cuenta su misión en Latinoamérica y sus confesiones sexuales.

“Sabrás que me traje a doña Consuelo, la señora que nos atendía en la Yanacocha. Tiene 57 años y podría ser la solución para acompañar a la mamá”, cuenta de la mujer, aunque también le dice que ésta se encuentra contrariada por la actitud de su madre. Antes, una ecuatoriana había escapado de casa.

Lea también: El cáncer me hizo el favor de sacarme de la promiscuidad

Pedrajas

“Pero sufro por la mamá y sufro por doña Consuelo, de la que de algún modo me siento responsable”, lamenta Pedrajas.

También describe sus paseos y su visita a hogares de ancianos, muy cerca de su casa en Valencia: “La Profesa”. “Son 25, entre hermanos y padres. Promedio de edad: 72 años”, detalla.

También le habla de la playa, de la que le dice que le encanta desde cuando era niño. “En un par de horitas te llenas de sol, de sal, de tetas, de arena… y de soledad”, le cuenta a EPI, como describe en sus memorias íntimas a Pérez Iribarne.

En sus relatos, Pedrajas cuenta en recurrentes ocasiones sobre “reflexiones” sobre el celibato con sus pares y algunos provinciales de la Compañía de Jesús. A Pérez Iribarne también le plantea el urticante asunto.

“La soledad en una playa llena de gente no me gusta. Lo he pensado muchas veces, el celibato es soledad. A ratos, una soledad profunda, honda, repleta, sosegada; otras veces, vacía, lerda, inquieta, casi estúpida”.

Hay más nombres de sacerdotes conocidos en el texto.

(13/05/2024)

Comparte y opina:

Abrazar a El Papirri, rodear el patrimonio tangible de La Paz

Sentido ‘Homenaje póstumo en vida’ para el músico

Las voces y el elenco se toman una fotografía con Manuel

Por Rubén Atahuichi

/ 13 de mayo de 2024 / 07:05

Por dónde comenzar. Por el final. El asistir a un concierto de “El Papirri”, Manuel Monroy Chazarreta, y no escuchar ‘Metafísica popular’ es como comerse una sajta sin llajua o una marraqueta sin queso. Algo falta, se reclama.

Pasó el jueves, y el viernes, en el Homenaje póstumo en vida al cantautor paceño de los rulos rubios y la camiseta de The Strongest. Ya casi había terminado el concierto en el Teatro Nuna, abarrotado de amigos y público de principio a fin, no había metafísica, aunque química en las canciones.

Aunque la canción llegó al final, cada quien le hizo un juego de cintura a las palabras en el homenaje. “Abrazar a El Papirri es rodear el patrimonio tangible de La Paz”, se rindió Tere Morales, que fue parte de las cuatro voces que acompañaron la celebración de los 45 años de música de Manuel.

“Debe ser la única canción del universo que se ha multiplicado”, describió el escritor Javier Jordán en la lectura de homenajes que hizo el actor Sergio Caballero, quien recordó que hace varias décadas, cuando coincidió con Monroy Chazarreta en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez, su “amor a primera vista” y para quien actuó en sus crónicas.

El Papirri “es su propia metafísica, porque él solito se acompaña”, dijo en su texto Jordán, para quien Metafísica popular superó el rango de canción para asumir el rango de concepto. 

Es un “artificio verbal”, resumió el poeta chuquisaqueño Gabriel Chávez Casazola, siempre en la lectura de Caballero. “El Papirri es el poeta urbano por excelencia, al menos en la época que le tocó vivir, ver y beber”, dijo en serio.

Una silla vacía, con una camiseta vieja del Tigre esperaba al cantautor. El piano de Luis García y la batería de Mauricio Cardona adornaban el ambiente. ¡Qué vientos de ‘Kicho’ Jiménez!

Abajo, unas mesas numeradas y pizzas, sándwiches, agua, gaseosas y cerveza a la carta completaban la noche. En el pasillo, un DVD inédito de un concierto y ejemplares de Crónicas de El Papirri cerraban el qhatu.

El concierto había comenzado con las piezas cantadas por Segalez, que también acompañó a todos con la guitarra y su voz.

Luego se prendió Christian Benitez, de Negro & Blanco. Comenzó con Hoy es domingo para agradecerle a Manuel la vez que en Vallegrande lo invitó a pisar por primera vez el Teatro Municipal de La Paz. Estrenó En Trinidad, de la composición de El Papirri.

«Hoy es domingo», canta Christian Benítez

Público

Y El Papirri es un pago de risa. “Harta gente no ha venido”, observó, e invitó a comprar sus obras puestas a la venta.

A Vero Pérez, gran voz y casera de Monroy Chazarreta le tocó interpretar Migración y Ego. Suaves melodías que calzaban con su voz. Que “no haya homenajes póstumos sin vida”, auguró, y Manuel la ensalzó con una ensalada de halagos y mimos. “A la Vero”.

Tere Morales le dio voz al Sacudite y a Ingratitud. E improvisó con el músico Alasita. Esta “canción que no estaba en el programa, pero que todos los eneros me pone de moda”, dijo El Papirri.

No faltó la Wakataya y el Bilo Viscarra (Los Bolitas) estuvo para acompañarlo en el extásis.

En el epílogo de la noche sobria del cantautor, el público coreó Ch’utis, de la pandemia. 

Ganaba The Strongest (a Estudiantes). Los tigres aparecieron para recordar al ‘Chupa’ Riveros, cuyas hijas estaban también.

Otro tigre, Ricardo Bajo, dejó unos escritos del imaginario año 2354: “Todos estamos de acuerdo, nos hace falta El Papirri”. 

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Últimas Noticias