Sociedad

lunes 8 mar 2021 | Actualizado a 15:15

Choquehuanca dice que el COVID-19 exige fusión entre medicina académica y tradicional

El Vicepresidente señala que las restricciones en la primera fase de la pandemia fueron diseñadas tanto por ‘el gobierno de facto’ como por asesores externos.

El vicepresidente David Choqhuehuanca abordó el sentido del Estado Plurinacional en su discurso. Foto: ABI

/ 22 de enero de 2021 / 13:22

Apostar por la cultura de la vida y fusionar conocimientos tanto de la medicina occidental como saberes ancestrales para dar batalla a la segunda ola del COVID-19 en Bolivia es parte de las estrategias que utilizará el Gobierno, según dijo el vicepresidente, David Choquehuanca, durante su discurso por los 12 años del Estado Plurinacional

 “Vivimos tiempos convulsionados con atentados a la vida, salud, seguridad y soberanías. En ese contexto la estrategia sanitaria anti COVID-19 practicada en nuestro país en la primera fase de la pandemia no fue solo diseñada por el gobierno de facto, sino también por asesores externos y representantes de las grandes corporaciones”, señaló.

La autoridad precisó que cuando Jeanine Áñez se hallaba en el poder el único que se hallaba en buena situación era el virus, mientras el país era asfixiado. “Después de 10 meses de combate contra el virus y duras restricciones como confinamiento, quiebre de la producción nacional, endeudamiento veloz, corrupción, persecución y hostigamiento el único que gozaba de buena salud era el virus. Todos hemos aprendido que el virus no sustenta a la democracia, que la elección entre las libertades y la seguridad sanitaria ha terminado por enterrar a ambas”.

Choquehuanca enfatizó que todos los bolivianos y bolivianas pagan un alto precio durante la pandemia. “Todos hemos perdido un ser querido. El virus mutante en segunda fase exige de modificaciones estratégicas y tácticas ultra disciplinarias, fusión de esfuerzos entre medicina académica y natural o tradicional, demanda reingeniería de comportamientos individuales al interior de comunidades y grupos sociales”.

Además, precisó que “la naturaleza mutante del virus exige una estrategia comunicacional con la real capacidad de desmontar el miedo individual y colectivo en su nivel consiente e inconsciente”.

“Sabemos que el ser humano cuando se encuentra en una situación de peligro la razón nunca es su guía”, dijo.

Ante ello, anunció una campaña interdisciplinaria, desde el Gobierno, que se desplegará para ganar al temor y la angustia con el fin de devolver seguridad y confianza al pueblo (…). “Cuando un país se gobierna conforme al equilibrio el mal carece de fuerza”.

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Con los 653 casos de COVID-19 de este sábado, ocho días seguidos con menos del millar

El total de infectados fue de 653 y los fallecidos sumaron 18. Los casos no rebasan los 1.000 desde el 27 de febrero.

/ 6 de marzo de 2021 / 22:27

Este sábado fueron reportados 653 nuevos contagios de COVID-19 en Bolivia, número que da cuenta de que durante los últimos ocho días la cifras están por debajo del millar.

¿A qué se debe esta baja? El director técnico del Servicio Departamental de Salud de La Paz (Sedes), Ramiro Narváez, precisó a La Razón que “estamos en la segunda semana epidemiológica de la desescalada de la segunda ola”.

Los datos del Ministerio de Salud también muestran que Pando es el departamento con menos contagios y el número es de tres personas y Santa Cruz presenta 256 casos con lo que se consolida como el que tiene el mayor número de contagiados.

La Paz registró 132 casos, Cochabamba tiene 100, Chuquisaca tiene 49 casos, Oruro tiene 44 casos, Tarija tiene 27, Beni está con 24 casos y Potosí presenta 18 casos.

Los fallecidos sumaron 18 casos más; en total son 11.807 hasta la fecha.

Desde la irrupción del virus al país, el 10 de marzo del año pasado, hay un total de 253.950 casos.

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Pacto fiscal: Candidatos buscan la redistribución de los ingresos

Economía. La caída en los ingresos del IDH y la pandemia configuran un nuevo escenario

Por Liliana Aguirre

/ 3 de marzo de 2021 / 12:16

Economía

Una nueva distribución de recursos para las regiones a través de un pacto fiscal y la búsqueda de fuentes de financiamiento son temas en los que coinciden cuatro candidatos a la gobernación de los departamentos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

A días de las elecciones subnacionales, estos candidatos coinciden en la necesidad de buscar nuevas formas de generar ingresos para los gobiernos departamentales, debido a la reducción en las regalías provenientes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) a consecuencia de la pandemia del COVID-19, la caída de los precios internacionales del petróleo, las cuarentenas aplicadas en el país y las bajas recaudaciones por concepto de tributos.

Por ejemplo, Franklin Flores, candidato a la Gobernación de La Paz por el Movimiento Al Socialismo (MAS), propone que “se debe trabajar en la generación de nuevos ingresos sostenibles en el tiempo y no depender del nivel central del Estado, con la  creación de empresas departamentales que trabajen y reactiven la economía”.

En la misma línea, su correligionario Humberto Sánchez, candidato también por el MAS a la Gobernación de Cochabamba, sostiene que la autoridad elegida debe tener capacidad para hacer gestión ante el Gobierno central porque “un pacto fiscal tiene que ser con propuestas serias y lo que le corresponde en derecho a Cochabamba lo vamos a reclamar, y no es que iremos a pelear sino a debatir”, dijo.

No obstante, los candidatos opositores al oficialismo cuestionan el centralismo y cómo se encuentra la actual distribución de recursos de coparticipación tributaria e inversión pública.

“El 80% del presupuesto y el 86% de la inversión pública son manejados por el nivel central. El excesivo centralismo genera desequilibrios verticales entre el nivel central y los niveles descentralizados”, señala Claudia Bravo, candidata por Unidad Nacional (UN) a la Gobernación de La Paz.

De igual manera, Luis Fernando Camacho, candidato de la agrupación ciudadana Creemos a la Gobernación de Santa Cruz, cuestiona que desde 2014 no se logró un pacto fiscal debido al desinterés de la administración del expresidente Evo Morales.

“En nuestro plan de gobierno ‘Por el futuro de Santa Cruz’ planteamos alcanzar un pacto fiscal que distribuya los ingresos tributarios del Estado, entregando el 60% de los mismos a gobernaciones, municipios y universidades públicas y el 40% al Gobierno central”, señala.

Frente a las propuestas y las necesidades de recursos que enfrentarán los gobiernos subnacionales para ejecutar obras, el analista económico Moisés Mercado precisa que alcanzar un pacto fiscal implica el sinceramiento de las finanzas públicas para conocer cómo se encuentra el país.

“Ha sido entablado como mecanismo de acuerdo en nuestro país para temas subnacionales de las entidades territoriales autónomas, que son las gobernaciones y los municipios (…). El pacto fiscal ha sido llevado durante la gestión de Morales, pero en un contexto distinto que ha sido una época de vacas gordas. El pacto fiscal ha tenido otras connotaciones para resolver las asimetrías redistributivas que existen entre el nivel central, gobernaciones, niveles subnacionales y las asimetrías horizontales que tienen que ver con municipios y sus distintos tamaños, para que todos tengan la posibilidad de tener la suficiente cantidad de recursos y resolver las desigualdades territoriales”, indica el experto.

ASIMETRÍAS

Mercado explica que las gobernaciones tienen varias fuentes de ingreso y la principal son los tributos. “Uno está constituido por los ingresos de los hidrocarburos con las regalías y otro componente es el IDH, del que se benefician los departamentos productores de los hidrocarburos y los municipios donde existen las fuentes de energía relacionadas al gas y al petróleo, y el resto del país no percibe estos recursos” y el diálogo se da en torno a ese tema, concluye el profesional.

¿Qué proponen cuatro candidatos a gobernación del eje central?

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John Larrea: ICCO captó $us 6,6 MM para la sostenibilidad en el Chaco

El Coordinador de Programas de ICCO destaca las experiencias exitosas para la producción y comercialización de miel y maní en el Chaco, una región con conflictos acumulados por décadas donde la cooperación puede marcar la diferencia

El Coordinador de Programas de ICCO, John Larrea

Por Liliana Aguirre

/ 3 de marzo de 2021 / 12:09

Entrevista

Desde su llegada a América Latina en la década de los 70, la agencia de cooperación holandesa ICCO trabaja con especial atención en el área rural, desarrollando proyectos en beneficio de pueblos indígenas, campesinos, mujeres y cooperativas. John Larrea, destaca que en el Gran Chaco su atención se concentra en el desarrollo de un proyecto que incentiva la producción de miel y maní, logrando en 2020 21.600 kg del primer producto y 1.400 toneladas del segundo. Se trata de una oportunidad para generar ingresos a la región.

—¿Cuáles son las principales problemáticas en esta región?

—El cambio climático, la deforestación, el derecho a la tierra, la seguridad alimentaria, el desarrollo económico, la representatividad, el acceso al agua y la violencia sexual comercial, entre otras. Es una región donde la extrema variabilidad del clima afecta a la producción agrícola familiar, el riego, la cría de animales menores e incluso la recolección de frutos silvestres. La afectación económica debido al cambio climático limita el ejercicio de derechos, provocando una cadena de conflictos acumulados por décadas. La acelerada deforestación debido en gran medida a la producción ganadera y al modelo económico vigente, no solo limita el espacio físico de las comunidades indígenas, sino que afecta a las formas de convivencia, el uso de sus tierras, la forma de recolección y caza de sus alimentos. Todo esto repercute también en conflictos históricos alrededor de la tierra, donde los pueblos indígenas y campesinos deben iniciar demandas para defender sus recursos y territorios. Otro de los mayores problemas es el acceso insuficiente a fuentes de agua.

—¿Qué pasa con el agua?

—En cercanías del río Pilcomayo se encuentra agua dulce entre los 80 y 120 metros de profundidad, pero a medida que uno se aleja, en el suelo se ha encontrado una elevada cantidad de agua salada, la cual no es posible utilizarla para el consumo humano o animal, lo que afecta a la seguridad alimentaria y a las dinámicas económicas de los territorios (…). En el caso especial de las familias indígenas, además de la necesidad de agua, se hace prioritario el acceso a semillas y herramientas para ampliar los cultivos y diversificarlos. Así como el acceso a nuevas tecnologías que fomenten la producción, fortalezcan las cadenas de valor priorizadas por las comunidades y faciliten la comercialización de sus productos.

—¿A cuántas personas beneficia este proyecto?

—El programa Chaco Sustentable trabaja en Argentina, Paraguay y especialmente en el Chaco de Bolivia. Desde que se inició el programa en 2010, a través de nuestros socios locales en cada país, hemos beneficiado a alrededor de 25.018 familias de comunidades indígenas, criollas y campesinas en el Chaco trinacional. Con el propósito de mejorar la calidad de vida de las familias y las comunidades, el programa ha fijado prioridades locales y regionales que son coordinadas y atendidas con distintos actores en las comunidades, gobiernos locales, sociedad civil y plataformas regionales del Chaco. Desde un enfoque de complementariedad entre los actores, se generó un contexto solidario y de responsabilidad ambiental, respecto a la producción de alimentos, bienes de consumo sin incrementar la degradación ambiental y con mejores condiciones de inclusión económica.

—¿Qué experiencias productivas exitosas hay en el Chaco?

—Una experiencia importante del programa es la desarrollada con mujeres y jóvenes indígenas que lograron escalar sus capacidades productivas, alcanzando a conformar empresas indígenas constituidas, como es el caso de la Empresa de Mujeres Guaranís “Munduvi”, que produce derivados del maní y la empresa productora de miel “El Ikavi”.

—¿Desde qué año se desarrolla el programa Chaco Sustentable y cuál es la inversión?

—El programa Chaco Sustentable se conformó en 2010 con varias instituciones socias de Argentina, Bolivia y Paraguay. Hoy son más de 10 aliados a nivel regional que conforman el programa impulsado desde ICCO Cooperación. En el transcurso de estos últimos años, el programa trabajó principalmente con fondos provenientes de Holanda, del Ministerio de Relaciones Exteriores a través de su programa “Alianza por el Compromiso Civil” y de las Iglesias Protestantes Holandesas – Kerk In Actie.También hemos logrado articular y coordinar con otros importantes donantes como la Unión Europea en Bolivia a través del proyecto “Por Nuestro Gran Chaco” (Zicosur), el Fondo de Innovación (DANESA) y FIDA, entre otros. Los fondos han estado orientados a mejorar las capacidades productivas de los pueblos indígenas, fortalecer cadenas de valor de la miel, el maní y el algarrobo. Potenciar procesos de incidencia comunitaria, política y civil, con especial énfasis en la participación de jóvenes y mujeres en espacios de toma de decisión, así como fortalecimiento de modelos de gestión territorial, defensa de derechos y acceso a tecnología. En los últimos cinco años el programa movilizó recursos por un monto aproximado de 5.500.000 euros ($us 6,6 millones al cambio de hoy). En lobby & advocacy se invirtieron 300.000 y en inversiones productivas, 5.200.000 euros.

Perfil

Nombre: John Larrea

Profesión: Ingeniero agrónomo y economista

Coordinador

Especialista en finanzas para el desarrollo y proyectos. Trabaja más de 20 años con comunidades indígenas y campesinas. Es Coordinador de Programas en ICCO Cooperación, articulando y coordinando con gobiernos locales, departamentales y regionales del Gran Chaco Sudamericano.

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Dockweiler dice que impulsará cuatro nuevas líneas del teleférico, con contraparte municipal

El candidato del MAS indicó que su propuesta es integrar los buses municipales con las líneas del teleférico, lo que no pudo hacerse con el gobierno local al mando de Luis Revilla.

/ 24 de febrero de 2021 / 14:30

César Dockweiler, candidato a alcalde de La Paz por el Movimiento Al Socialismo (MAS), dijo que si es elegido impulsará las otras cuatro líneas de Mi Teleférico, con contraparte municipal incluida, además de un sistema integrado de transporte que involucre a los buses ediles.

“La inversión pública irá a hospitales y a Mi Teleférico con cuatro líneas más: la Café la completaremos con Pampahasi, donde está el tanque de EPSAS; la Dorada saldrá de Irpavi hacia San Miguel, Cota Cota y terminará en Chasquipampa; la tercera irá de Miraflores y se conectará con el centro de la ciudad, irá por la Busch, por el mercado Yungas y terminará en la Línea Celeste de El Prado; la cuarta sale del Faro Murillo, bajamos al mercado Uruguay y termina en la Plaza Mayor de San Francisco”, detalló en una entrevista en La Razón Radio.

En julio de 2019, el entonces gerente de la estatal Mi Teleférico, informó que se concluyeron los estudios para la implementación de la tercera fase del transporte por cable en las ciudades de La Paz y El Alto.

Dockweiler indicó en La Razón Radio que su propuesta es integrar los buses municipales con las líneas del teleférico, lo que no pudo hacerse con el gobierno local al mando de Luis Revilla.

Asimismo, indicó que apuesta por la eficiencia, y que tal como cumplió con los objetivos y los plazos de construcción en Mi Teleférico, hará lo mismo con sus promesas con miras a la Alcaldía de La Paz.

 “Le ofrecí al actual alcalde el software para que paguen con una sola tarjeta para el sistema integrado de transporte y no hubo respuesta”, contó, y añadió que si es elegido alcalde se consolidará esta iniciativa.

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La logística dificulta la exportación de chocolate

Producción. En el mercado exterior, el cacao nacional tiene mayor demanda

FRUTO. El árbol de cacao o cacaotero tarda cinco años en madurar y vive hasta 30. Del fruto se extrae la materia prima para del chocolate

Por Liliana Aguirre

/ 24 de febrero de 2021 / 12:17

La exportación del chocolate hecho en Bolivia aún es baja, el sector todavía enfrenta dificultades de transporte, logística y certificaciones que encarecen el producto. Sin embargo, la pureza y alta calidad del cacao nacional son reconocidas en el mundo.

El camino de los exportadores de cacao con valor agregado no es fácil y con la pandemia la situación se complicó aún más, representantes de  Chocolates Para Ti de Sucre y de El Ceibo de La Paz explican las dificultades a las que se enfrentan para cruzar fronteras y abrirse mercados en el extranjero.

“Desde hace 12 años participamos en eventos y ferias internacionales, empezamos en Argentina y luego estuvimos en Nueva York junto con stands de los mejores chocolates europeos. Todo esto con el deseo de hacernos conocer internacionalmente. El camino de la exportación es largo y difícil. Nuestro mercado y porcentaje de exportación sobre la producción es inferior al  5%”, explica a LA RAZÓN el socio y gerente de Para Ti, Gastón Solares Ávila.

Ante ello, insiste en que no se puede considerar un producto de exportación “permanente”. “Lamentablemente cuando estábamos consolidando a los interesados, como resultado de unas presentaciones que hicimos en la Embajada de Francia y en la Embajada de Bolivia en Washington, también en Florida y en el Banco Mundial, se vino la pandemia que ha paralizado las exportaciones en seco” agrega.

Antes de la emergencia por el COVID-19, Chocolates Para Ti producía 15 toneladas mensuales de productos como tabletas, bombones y otros. En el mercado internacional el chocolate orgánico que se produce con granos como quinua y amaranto o ají chuquisaqueño y sal de Uyuni son los más aceptados por su alta calidad y exotismo.

Mientras que la cooperativa El Ceibo produce 1.000 toneladas anuales de cacao. De las cuales, el 60% está destinado para el mercado internacional y el 40% para el nacional. De ese 60%, un 2% es producto final.

“Producimos la semilla de cacao, y en producto semielaborados hacemos licor de cacao, cacao en polvo y manteca de cacao. Estos productos se exportan a Alemania, Italia, Holanda, Austria y Suiza. Cada cliente de cada país, para comprarnos el producto, nos pide certificaciones y si no lo cumplimos no se puede exportar”, indica el gerente comercial de El Ceibo, Michel Yucra.

Entre las normas que exige el mercado está la ISO 9001 e ISO 22.000; además, la certificación de comercio justo y pequeños productores, entre otras. “El año pasado hemos ingresado al mercado de Francia con productos semielaborados y a Alemania, con producto terminado, como tabletas. Aparte está el grano”, destaca.

El Ceibo agrupa a 46 cooperativas, beneficiando a 1.200 familias productoras de cacao orgánico del norte de La Paz.

Chocolates Para Ti, ubicada en la capital del país, también utiliza cultivos del norte de La Paz y del Beni, apoyando a familias indígenas que producen el cacao orgánico, libre de pesticidas. “Lo procesamos en Sucre desde el tostado, muchos compran licor de cacao y nosotros hacemos el producto desde la pepa en grano hasta producto terminado”.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el principal mercado, tanto para el grano como para semielaborados y el producto final, es Alemania (ver infografía). Yucra lo confirma, pero señala que hay mercados emergentes, como por ejemplo Japón, al cual ingresaron en 2018.

“Hemos tenido tropiezos para enviar a Japón, porque el producto tiene que estar tal cual como en origen y como es orgánico, tiende a derretirse con el calor. En Japón estamos en un mercado exclusivo  y competir con un chocolate a menor precio es un reto porque donde más se incrementan los costos es en la parte logística, con fletes aéreos o marítimos y desaduanización. Pese a ello, hemos ingresado al mercado japonés con buena aceptación”, dice Yucra.

Mientras que Chocolates Para Ti gana atención en el mercado norteamericano. “Allí, por nuestra calidad y variedad, tuvimos muy buena aceptación (…). Estamos esperando a ver qué sucede con la pandemia los próximos meses, para reiniciar la actividad, pero no podemos considerarla todavía como una actividad regular y normal. Otros ensayos menos importantes se han hecho en Chile y hay interesados, lo mismo con Brasil, pero aún no se ha concretado”, precisó Solares.

En tanto, Yucra cuenta que la pandemia hizo más difícil las exportaciones. “Aunque la demanda siga igual en los mercados internacionales, uno se peleaba por contenedores y hay que esperar hasta dos meses para que nos asignen un buen contenedor. Como mandamos producto orgánico, el contendor debe ser de alimentos y apto”.

Solares opina que las dificultades que sortean los chocolateros deberían ser consideradas por el Gobierno con políticas. “Se debe incentivar la exportación de los productos generando valor agregado nacional. Por ejemplo, dar facilidades para la exportación del chocolate como producto terminado sería excelente política”.

Respecto al mercado local, ambos entrevistados coinciden que el eje troncal y Sucre es donde más se comercializa el producto.

SEMILLA. Los granos son la base del chocolate que conocemos. Foto: AFKA

Chocolate amargo, una delicia con más de 70% de cacao

El chocolate amargo y el semiamargo boliviano, presentado en tableta o barra, es el producto con mayor demanda en el mundo por su alta concentración de cacao, la cual supera el 70%.

“Es por su valor y por la relación que se hace con la salud, ya que es alimenticio y sano porque contiene mucho menos porcentaje de azúcar y no se usa leche. El mundo cada vez demanda más el cacao amargo superior al 75%. Para Ti tiene semiamargo, amargo y amargo intenso en sus presentaciones”, detalló Gastón Solares Ávila, gerente de Chocolates Para Ti.

Si se revisa la historia del cacao, Cristóbal Colón fue el primer europeo que conoció en 1502 el árbol que lo produce, ya que en Guanaja, Honduras, le regalaron “una especie de almendra” que usaban los indígenas como moneda. Durante los siglos XVII y XVIII, nacieron en Europa y EEUU las primeras fábricas de chocolate de la historia del mundo occidental.

Un dato sobresaliente es que en Perú y Chile para que un chocolate sea considerado chocolate debe tener como mínimo 60% de cacao.

El gerente comercial de El Ceibo, Michel Yucra, señala que la línea del producto terminado que exportan se denomina Chocolate Fino y son barras de 70, 75 y 77%. “No tienen azúcares añadidas y son las más requeridas. Mientras que en Bolivia el público prefiere un producto más dulce, por lo que el porcentaje de cacao es más bajo”.

Cuanto mayor sea el contenido de cacao, o pasta de cacao, mayor será el aporte de flavonoides y por tanto será mucho más saludable este producto.

Nutricionistas señalan que la cantidad de cacao de un chocolate viene indicada en la etiqueta del producto en forma de porcentaje de cacao. El chocolate con leche contiene mucha menos cantidad de cacao que el negro, y por tanto tiene menos sustancias antioxidantes, en cambio lleva mayor porcentaje de grasas saturadas, las de la manteca de cacao y las añadidas de la leche.

En cuanto al chocolate blanco, éste no contiene cacao ni pasta de cacao y se elabora sólo con manteca de cacao, leche en polvo, azúcar y lecitina de soya. Por tanto, aporta grasas y azúcares pero no sustancias antioxidantes.

PLANTACIÓN. En el norte de La Paz y el Beni se produce cacao

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