Sociedad

miércoles 28 jul 2021 | Actualizado a 14:17

La cobertura de primeras dosis llega al 20% en La Paz, y de segundas, al 8%

“Nuestra población mayor de 18 años que debe ser vacunada en el departamento es de 2.023.824. Hasta el momento (miércoles) hemos vacunado entre primeras y segundas dosis a 531.970 personas”, explicó la directora del Sedes, Maritza Huarachi.

Vacunación en La Paz contra el COVID-19

/ 18 de junio de 2021 / 08:45

A casi cinco meses de iniciada la campaña de vacunación contra el COVID-19 en el país, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) reportó que la cobertura en primera dosis llegó al 20% de la población mayor de 18 años del departamento de La Paz y que las segundas dosis alcanzaron al 8%.

“Nuestra población mayor de 18 años que deber ser vacunada en el departamento es de 2.023.824. Hasta el momento (miércoles) hemos vacunado entre primeras y segundas dosis a 531.970 personas, un 20, 21% a nivel del departamento en primeras dosis. De segundas dosis no llegamos ni a 8% según la población”, explicó a La Razón Martiza Huarachi, directora del Sedes La Paz.

La autoridad ratificó que para incrementar el número de inmunizados, el Gobierno debería autorizar el inicio de la inoculación de mayores de 30 años, esto ante la poca afluencia de personas mayores de 40 años que asisten a los puntos de vacunación.

“Sugerimos al Gobierno bajar el grupo etario”, dijo, aunque admitió que de tener una respuesta favorable se necesitaría un refuerzo en el ámbito logístico, con apoyo de los centros de salud, además de que se deberá garantizar la llegada de vacunas suficientes.

“Tendrían que ayudar los municipios porque los centros de salud son su tuición, para que puedan atender y puedan realizar la vacunación”, sostuvo Huarachi.

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Comienza la instalación del reactor nuclear del centro de investigación en El Alto

El presidente Luis Arce expresó que este reactor es el primero en sus características en instalarse a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar.

Fotos: Alvaro Valero

/ 26 de julio de 2021 / 12:58

Con la obra del primer vaciado de hormigón, este lunes comenzó la instalación del reactor nuclear que será parte del Centro de Investigación y Desarrollo de Tecnología Nuclear, ubicado en el municipio de El Alto.

“Éste es el reactor construido más alto hasta ahora, a más de 4.000 metros sobre el mar (…) y uno de los primeros en Latinoamérica», expresó el presidente Luis Arce Catacora, en el acto de inicio de la obra.

Esta infraestructura tendrá una potencia de 20p kM tipo piscina y empleará agua ligera como refrigerante. Además, dentro del complejo habrá un laboratorio de activación neutra y un laboratorio de producción de radioisotopos.

Permitirá que se inicien estudios que permitirán avances en cuanto a la minería, agricultura, además de iniciar con el estudio del procesamiento del litio, explicó el Presidente.

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Ladrillos Titán de Viacha conquistan Chile y Perú

Demanda. Por su resistencia y calidad, son requeridos en estos mercados.

CALIDAD. Junto a la resistencia y durabilidad hacen atractivo al ladrillo.

Por Sheila Olivarez

/ 25 de julio de 2021 / 19:45

NEGOCIOS

Pese a la crisis económica ocasionada por la pandemia del COVID- 19, el ladrillo de cerámica producido en Viacha por el Grupo Corporativo Titán es el más requerido en los mercados de Perú y Chile. Es un producto de alta resistencia y durabilidad.

De 40.000 piezas que producía hace 28 años, a la fecha el grupo empresarial cuenta con cinco plantas ubicadas en el municipio de Viacha de La Paz, un total de 180 trabajadores entre administrativos y operarios, y su producción mensual supera los 4 millones de ladrillos.

Un 30% de sus ventas se concentra en los mercados de Iquique y Arica de Chile. Además, en las regiones de Puno, Juliaca, Moquegua y Tacna del Perú.

A pesar de la crisis económica generada por la pandemia del coronavirus, la competencia y los bajos precios, los ladrillos que produce Titán se afianzan en estos mercados internacionales.

PRODUCCIÓN. La empresa busca certificar su calidad. FOTO. FERNANDO PATZI

“Existen empresas que prácticamente cerraron sus puertas hace meses, porque no pudieron canalizar las buenas prácticas de los procesos productivos. Nosotros producimos las mismas cantidades con una reducción en nuestros precios de un 20%”, comentó a LA RAZÓN el gerente general de este grupo corporativo, Fernando Patzi.

A pesar de ello —dijo—continúan adelante confiando en la aceptación que tienen sus productos, resultado de un proceso de innovación iniciado hace ocho años, que les permite competir en mercados internacionales.

“Hace ocho años empezamos a observar la necesidad de los mercados y a plantear soluciones. Así nace la idea de crear una línea de productos tipo estructural, puesto que existía un mal uso de los ladrillos huecos para soportar grandes cargas y esa no es su función y por eso existían rajaduras (en construcciones), inclusive accidentes bastante relevantes en diferentes puntos de La Paz. A partir de ello, consideramos en desarrollar una alternativa de solución a los clientes en función de ladrillos que sean de cerámica”, detalló Patzi.

Tras esa experiencia, Titán logró desarrollar 16 líneas de productos, entre éstos “muros top, estructural, decorativa, cubiertas y bloques para loza”.

Respecto al mercado interno, Oruro es la región que más demanda los productos de Titán, es decir, cerca del 40% de la producción de ladrillos es comercializada en esa región. “Los productos con mayor demanda en el departamento orureño son el ladrillo King Kong, Blocker I y II, ladrillo de 6 huecos rayado grande, Big, línea de bloques para loza”, dijo.

PLANTAS. La empresa cuenta con cinco en Viacha. FOTO. FERNANDO PATZI

A ello, agregó: “Hemos tenido un concepto muy interesante en este departamento porque tiene un crecimiento importante. Por ello, decidimos fortalecer nuestro mercado estableciendo políticas de logística, atención al cliente, transporte, estibaje (colocación y distribución) y gestión de documentos para licitaciones”.

SELLO. Con el objetivo de ofertar productos de calidad al mercado externo, Titán gestiona un “Triple Sello” de calidad internacional.

Esta certificación está orientada a brindar seguridad a los clientes de las empresas exportadoras de la cadena de suministros, de las empresas logísticas y todo el circuito integral por donde se desarrollan las exportaciones; de manera que los clientes fuera del país reciban productos que no solamente cumplan con altos estándares de calidad, sino que también cumplan con estrictas medidas de bioseguridad.

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La informalidad hace temblar a los pequeños negocios

Economía. La falta de empleo hizo que la venta informal en las calles aumente.

CALLES. Son invadidas por vendedoras ambulantes de prendas de vestir, accesorios para celulares, frutas y sobre todo comida.

Por Sheila Olivarez

/ 18 de julio de 2021 / 18:38

INICIATIVA

Vendedoras ambulantes de ropa, accesorios para celulares, frutas, comida, entre otros productos, se apoderan de las calles en varias capitales. El incremento del comercio informal hace temblar a los pequeños negocios que también luchan para superar la crisis.

Según datos de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), a consecuencia de la pandemia del COVID- 19 más de 400 mil personas quedaron desempleadas en el país. Estas actividades económicas informales alcanzan el 77% en el país, mientras que los negocios formales apenas un 23%.

Esta población desocupada agobiada por su situación, encontró una opción en la informalidad para generar recursos económicos, sin embargo en desmedro de algunos pequeños negocios que afirman cumplir con sus obligaciones tributarias y pago de créditos ante el sistema financiero.

Por ejemplo en La Paz, en las calles Tumusla, Max Paredes, Potosí, avenida Buenos Aires, plaza Equino, Pérez Velasco, paseo Comercio e inclusive El Prado, durante el día y la noche se observa gran cantidad de vendedores ambulantes ofertando sus productos.

Muchas de estas personas, al observar la grabadora o la cámara fotográfica de LA RAZÓN, se alejan o se mantienen en silencio, temen ser identificadas.

En un recorrido efectuado por este medio, encontramos a María Luna, dueña de un pequeño negocio de alimentos en la populosa plaza Eguino, quien nos relató que a consecuencia de la pandemia del COVID-19 sus ventas bajaron considerablemente y justo cuando empezaba a recuperarse descubrió que la competencia informal está a su lado y al frente.

COMERCIO. Cualquier espacio es aprovechado para la venta informal. FOTO. SHEILA OLIVAREZ

COMPETENCIA. “Comenzaron a llegar vendedoras de frutas, alimentos y otros productos, y no se las puede mover. Cuando les pedimos que se vayan a vender a otro lugar nos riñen, no podemos hacer nada”, lamenta.

La preocupación de María es compartida por Ana Soto, propietaria de un negocio de venta de ropa deportiva para dama en la calle Tumusla, quien desde hace cinco años se dedica a esa labor pero observa con sorpresa cómo en la última gestión se incrementó el número de vendedores ambulantes en esa zona.

Impotente ante la necesidad que enfrenta ese sector, reconoce que tienen también derecho para ganar el sustento para sus hogares debido a la falta de fuentes laborales en el país, y aunque esa situación represente una competencia para su negocio o existan más vendedores que compradores.

“En los trabajos te piden una serie de requisitos, ni para los profesionales hay trabajo. Ahora hay más vendedores que clientela. Salen de su casa a vender por la necesidad que tienen”, dice Soto.

ACERAS. Sin espacio para las personas que transitan las calles. FOTO. SHEILA OLIVAREZ

CRÉDITOS. “Saqué un préstamo antes de la pandemia de Bs 40.000; ahora mi cuota mensual es de Bs 1.600 y los del Banco Prodem me dicen que a esa cuota se sumará un interés de por lo menos Bs 200 por tres años”, se queja esta propietaria de un negocio de ropa deportiva.

Como Ana, son varios los pequeños prestatarios que afrontan el cobro de intereses y cuotas adicionales, que efectúan algunas entidades financieras privadas, tras concluir el proceso de diferimiento de créditos en el país.

“Mi cuota mensual antes del periodo de gracia era de Bs 800, cuando recogí mi boleta me sale que el miércoles debo pagar Bs 1.600 durante un año, esto empeoró mi situación”, se queja también Margarita Pucho, propietaria de otro negocio de comida.

Las dos prestamistas piden al Gobierno mayor control de los bancos privados, porque se aprovechan de la necesidad de la gente.

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POLLERAS Producción nacional que superó a las chinas

Producción. La habilidad del artesano no se compara con las confecciones prefabricadas.

DISEÑO. El fino acabado es una de las características principales de estas prendas que lucen con orgullo las mujeres que usan pollera en el país.

Por Sheila Olivarez

/ 11 de julio de 2021 / 19:39

EMPRENDIMIENTO

Por las telas utilizadas, colores, diseños y sobre todo fino acabado, las polleras costuradas de forma artesanal “frenaron” las confecciones chinas que intentaron ingresar de forma masiva al país, poniendo en riesgo la producción nacional.

Las polleras prefabricadas en China “jamás se van a comparar con lo que hace un artesano boliviano, porque no tienen la magia del hecho a mano”, sentenció la diseñadora Eliana Paco y actual concejala en el municipio de La Paz.

La impulsora de diseños y trajes de chola paceña, que valorizan la tradición e identidad aymara, reveló a LA RAZÓN que meses atrás desde Bolivia se hizo un pedido de polleras a proveedores chinos, para ello se envió patrones de esta confección para su fabricación a gran escala en la nación asiática y posterior comercialización en el mercado boliviano.

“De China enviaban cantidades de polleras prefabricadas, una situación que nos afectó bastante, hubo muchas quejas”, pues el pedido de las prendas llegó al país y puso en riesgo a la producción nacional, así como el empleo que genera el sector, dijo.

No obstante, la intención de introducir estas prendas al mercado nacional fracasó porque no consideró que las polleras costuradas por los artesanos bolivianos destacan por las telas utilizadas, colores, diseños únicos y sobre todo fino acabado. A diferencia del producto chino, que “perdió vigencia” por las telas y combinaciones usadas.

Esta situación creó conciencia y motivó a los artesanos a continuar con su arte manual.

No volvió a llegar esta producción, porque cuando hablamos de moda, “el estilo en la vestimenta de la chola cambia constantemente en colores, diseños y en Bolivia transformamos las telas que llegan desde Panamá, Corea”, sostuvo.

Según Paco, la vestimenta de la chola es un “arte hecho a mano” que incluye el trabajo de varios artesanos que se dedican a la fabricación del zapato, la pollera, los centros o enaguas, la blusa, corsé, mantas y sombrero con detalles y características únicas que no podrán ser desarrolladas por la industria China.

FOTOS RODWY CAZÓN

CRISIS. Las confecciones chinas no son el único problema que enfrentó el sector de artesanos confeccionistas de polleras. Por ejemplo, el pasado año, a consecuencia de la pandemia del COVID-19 casi un 80% de los talleres de costura paralizó sus operaciones debido a las cuarentenas, pero sobre todo a la suspensión de actividades folklóricas públicas.

Antes de la emergencia sanitaria, Eliana Paco diseñaba y confeccionaba trajes para fraternidades que participaban en las diferentes entradas folklóricas que se organizaban en el país, llegando a trabajar hasta con 30 personas a fin de lograr cumplir los pedidos.

“Soy parte de una asociación de artesanos de la vestimenta de la mujer de pollera y un 80% de las unidades productivas hemos cerrado. En mi caso, tenía dos tiendas y ahora solo una donde expongo mis prendas”, dijo.

Agregó que la crisis económica el pasado año afectó su producción entre un 95 y 99%, sobre todo por las restricciones en cuanto a las actividades folklóricas, una situación que paralizó de igual manera la comercialización de sus confecciones.

Paco también reconoció que a consecuencia de la pandemia, la población prioriza la compra de alimentos antes que adquirir nuevas prendas de vestir.

“Las prendas de la chola tienen costos algo elevados y ahora mucha gente prefiere comprarse una bolsa de fideo o aceite, que nuevas polleras o mantas, mucho más si han paralizado las actividades culturales”, apuntó.

Eliana Paco es una diseñadora de modas reconocida a nivel nacional e internacional. Diseña y confecciona trajes de chola paceña, valorizando la tradición e identidad aymara. Ha presentado sus prendas en diferentes pasarelas de moda como New York Fashion Week. También es fundadora de la Asociación Paceña de Diseñadoras de Moda y a la fecha es concejala en el municipio de La Paz.

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Redes más delivery, claves ante la crisis

Servicios. Laureke Joyas Artesanales es un ejemplo de innovación en ventas y atención al cliente.

PRECISIÓN. Laureke utiliza varias técnicas para destacar detalles en la calidad de sus productos.

Por Sheila Olivarez

/ 27 de junio de 2021 / 19:28

EMPRENDIMIENTO

Las redes sociales sumadas a las entregas a domicilio fueron claves para que algunas empresas no cierren sus operaciones, tras la recesión económica ocasionada por la pandemia. Laureke Joyas Artesanales es un ejemplo de transformación en medio de la crisis.

La crisis económica que provocó el COVID-19 y las medidas aplicadas el año pasado por el gobierno de transición para contener su expansión en el territorio, como las cuarentenas, provocaron el cierre de unidades productivas en diferentes regiones del país, sobre todo del sector manufactura.

Las empresas que sobrevivieron a la disminución del consumo, de la inversión y de la producción de bienes y servicios, asumieron el desafío de transformarse a través de la innovación en varias áreas de su trabajo, como en los canales de comercialización de sus productos y prestación de servicios de atención al cliente.

Es el caso de Laureke Joyas Artesanales que apeló al WhatsApp, Facebook y otras plataformas de internet, sumadas a un servicio de entrega de productos a domicilio (delivery), para lograr revertir las pérdidas económicas que le ocasionó la pandemia por el COVID-19.

“A partir de la pandemia y con todo el esfuerzo que hemos hecho, logramos recuperar un 70%”, comentó a LA RAZÓN la fundadora y propietaria de esta empresa, María Eugenia Gutiérrez.

INNOVACIÓN. El impacto de la emergencia sanitaria por la pandemia no solo redujo considerablemente los ingresos por ventas sino también provocó el cierre de dos de sus tiendas de exposición de joyas de plata, así como la suspensión de operaciones de exportación de sus productos.

Ante esa situación, Laureke tuvo que decidir entre cerrar sus operaciones o salir adelante ante la crisis.

Optaron por la segunda y para ello utilizaron herramientas tecnológicas y desarrollaron una estrategia para superar la desventajosa situación económica.

Tras asumir esa decisión, “entre junio y agosto de 2020, hemos podido vender desde internet, pese a las limitaciones de vehículo y restricciones, entregamos los pedidos que por lo general eran regalos de cumpleaños o eventos familiares”, comentó Marco Leonardini, también fundador y propietario.

Para ello, los dueños de la empresa tuvieron que “reformular” los diseños de sus joyas de exportación y se concentraron en expandir sus ventas en el mercado interno boliviano, que exige innovación constante.

“Para nuestra clientela en el país, hemos innovado en cuanto a diseños, lanzamos diversas colecciones con temas distintos. Las mujeres son nuestras mayores compradoras”, dijo María Eugenia Gutiérrez.

En el caso de los varones, los pedidos son pisacorbatas y anillos con diseños más contemporáneos.

Plata de 925 y 950, es decir con 92,5% y 95% de pureza del metal y piedras semipreciosas como “bolivianita”, ágata, jaspe, malaquita, entre otras, son utilizadas para la fabricación de joyas.

Las técnicas que utilizan para los detalles que destacan la calidad de sus productos son: el repujado- cincelado, forging que consiste en golpear el metal con diferentes martillos para obtener texturas, así como joyas tejidas en hilo de plata “producida en Potosí y refinada en Oruro”, destacó Leonardini.

DISEÑO. El taller artesanal lanza periódicamente nuevas joyas en plata al mercado nacional. FOTO. ÁLVARO VALERO

Pedidos eran entregados de forma personal

Mediante Decreto Supremo 4199, el 21 de marzo de 2020, el gobierno de transición declaró “cuarentena total” en todo el territorio de Bolivia para evitar el contagio y la propagación del COVID- 19. Esta medida y la crisis económica no fueron óbice para Laureke Joyas Arsenales.

Decididos a superar la crisis, los propietarios de la empresa entregaban de forma personal los pedidos de joyas que les hacían los clientes durante los meses de la cuarentena. Para ello, desde su tienda de exposición o taller se movilizaban a pie a diferentes zonas en La Paz con la finalidad de garantizar la seguridad y garantía del producto.

“Todos los pedidos los entregaba yo misma o mi esposo, además porque los clientes pedían que se les muestre otras piezas en plata; o en el caso de los anillos pedían que se realice ajustes en el tamaño”, relató a este medio María Eugenia Gutiérrez.

Tras la baja en sus ventas, el uso de redes sociales sumadas a las entregas a domicilio dieron resultados en la gestión pasada.

“Volvieron a subir las ventas mediante internet, llegando hasta los 25.000 bolivianos en fechas como el Día de la Madre y en septiembre por el Día de los Enamorados”, comentó Gutiérrez.

Tras esa experiencia, a la fecha los propietarios de Laureke Joyas Artesanales se preparan para volver al mercado externo sin descuidar a los leales clientes de La Paz y el resto del país.

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