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La tarea de pacificar aún no ha terminado

El exministro dijo que se enteró de su destitución en plena reunión con la COB y los mineros

El exministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano Atalá.

El exministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano Atalá. Foto: Luis Gandarillas

La Razón (Edición Impresa) / Iván Bustillos es periodista

00:00 / 11 de diciembre de 2019

El martes 3 por la mañana, cuando Animal Político entrevistaba, en su oficina en el piso 20 de la Casa Grande del Pueblo, al ahora exministro de la Presidencia Jerjes Justiniano; nadie en ese despacho (incluido él mismo, al parecer) sospechaba siquiera que horas después el dignatario de Estado iba a ser destituido. Al día siguiente, este suplemento volvió a hablar con él sobre su imprevista salida del Ejecutivo; lo que viene corresponde a los dos momentos descritos. Al margen de lo que se piense de Justiniano, si hay algo que reconocerle es su protagonismo en el noviembre crítico en el proceso de pacificación del país. 

—¿Por qué fue apartado del Ministerio? Se especula que por el apoyo a Fernando Camacho y por presiones a un viceministro.

—Dudo mucho que la razón de mi alejamiento haya sido la supuesta denuncia de un exviceministro del área de Comunicación y que hubiese obedecido también a una presunta injerencia de mi persona en la Justicia. Dudo porque, de acuerdo con lo que dijo el exviceministro, él afirma que recibió una solicitud de renuncia de mi parte por intermedio de la Ministra de Comunicación. Quiere decir que es la palabra del exviceministro contra la palabra de la Ministra de Comunicación y del Ministro de la Presidencia. La Presidenta deberá pues elegir si cree más a los ministros o cree más a un exviceministro; por eso, no creo que esa hubiese sido la razón. Tampoco creo que hubiera sido por una supuesta injerencia, porque eso no pasó más de ser un comentario o un reclamo en las redes sociales, nunca existió una denuncia formal en relación a eso. Si los cambios de gabinete van a ser por lo que se diga en las redes sociales, la Presidenta va a empezar a cambiar de ministros cada semana. 

—¿El apoyo a Camacho?

—Yo nunca he dudado que mi participación en el gabinete se deba a la cercanía con Luis Fernando Camacho. La Presidenta nos invitó a formar parte del gabinete por esa cercanía; porque nosotros habíamos venido articulando con diversos movimientos sociales desde antes que la presidenta Jeanine sea posesionada; por tanto, mi cercanía con Luis Fernando siempre fue algo que no se ocultó; por ello, tampoco esa pudo haber sido la razón del alejamiento.

—Entonces, ¿por qué fue?

—La única conclusión a la que puedo llegar, de manera personal, por lo tanto subjetiva, debo ser honesto en decirlo, es que probablemente a la Presidenta o al entorno que tiene ella muy cercano le han endulzado la idea de ser candidata a la presidencia; y ella debe estar pensando probablemente, en un mal cálculo político, que el 8% que obtuvo con su partido político en las elecciones vaya a un 30%, por el hecho circunstancial y accidental de que ella logró la presidencia de la República. Creemos que a eso obedece. Obviamente, el Ministerio de la Presidencia es, si no el más importante, uno de los más importantes, que le va permitir articular su campaña durante el proceso electoral que se avecina. Entonces, si esa fue la razón de la decisión, creo sin lugar a dudas que se trata de un mal, pésimo, cálculo político. [Nota del editor: El jueves 5 el nuevo ministro Yerko Núñez negó dicha aspiración electoral de Áñez]

—Ahora, el problema es la pacificación que estaba llevando adelante, ¿cómo será que continúa?

—Mire, esto tiene que saberlo. Cuando yo recibí la noticia que había dejado de ser ministro, la recibí en medio de una reunión con la Central Obrera Boliviana y con los mineros asalariados del país. En ese momento yo les dije que el proceso de pacificación no está concluido, que debería continuar; creo que eso es lo que debe suceder; debe finalizar en aras del bien de todo el país.

—El nuevo Ministro tiene que saber negociar, dialogar.

—Sin duda. El rol que va a desempeñar el actual Ministro de la Presidencia va a ser esencial, o tendría que serlo en el proceso de pacificación del país. Él va a tener que tomar la posta, él va a tener que consolidar ese proceso de pacificación.

—Algunas ideas que quisiera dejarle.

—No. Ayer inclusive me reuní [con él, Yerko Núñez] antes de dejar el despacho, me reuní con el Ministro, él llegó a tomar posesión del despacho, y le di una serie de elementos que él debe considerar para lograr la pacificación del país.

—Ahora, ¿qué va hacer Jerjes Justiniano Atalá?

—Sin lugar a dudas, mi afinidad con Luis Fernando Camacho fue desde un primer momento notoria, fue pública, nunca la negué y, por lo tanto, ahora estamos de lleno en lo que es el proceso electoral de este nuevo proyecto de país que creemos que debe llevarse adelante, creemos en la candidatura de Luis Fernando Camacho y vamos a trabajar en ello para las próximas elecciones.

Muertes: exministro se abrió a una investigación externa

Para el ahora exministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano Atalá, la principal tarea del Gobierno con las organizaciones sociales es concluir con el proceso de pacificación iniciado en anteriores semanas; y ese cierre pasa por cumplir con los compromisos asumidos por el Gobierno. “Mientras no se cumplan los compromisos adquiridos, la posibilidad de que la violencia retorne estará latente”. Reveló que hasta antes del martes 3 (cuando fue destituido) se había reunido ya dos veces con los representantes de las organizaciones sociales para evaluar el avance de los acuerdos.

Otra vena de la pacificación, reconoce, es esclarecer las muertes del conflicto. Insiste en que las balas que causaron las víctimas fatales no provinieron de las Fuerzas Armadas; la Fiscalía no dio cuenta, asegura, de haber hallado munición “de calibre militar”. Con todo, cuando la CIDH ha dicho que para las “masacres” de Sacaba y Senkata, se precisa de una investigación externa, el exministro Justiniano ve oportuna dicha intervención: “Yo creo que sí es necesaria una investigación externa”, afirma, y complementa que hay esa necesidad porque “todavía tenemos el cliché de que las autoridades y funcionarios de las distintas reparticiones actúan bajo órdenes del Ejecutivo, porque así actuaban bajo el régimen de Evo Morales; como todavía hay ese cliché, creen que el Ministerio Público actúa a expensas del Ejecutivo”.

El Gobierno —y lo decía en plena facultad de ministro de Estado—está dispuesto a una investigación externa, en la que participen organismos internacionales: “Nosotros estamos de acuerdo, si es necesario una investigación con participación de entes internacionales; eso nos va servir para demostrar que lo que dicen, que ‘las FFAA mataron a los ciudadanos’, no es verdad”, enfatizó en la plática cuando Justiniano era ministro.

Sobre los hechos de violencia, Justiniano reconoció que “la violencia se desbordó de ambos bandos, quemaron la casa de [Víctor] Borda, de [César] Navarro, pero también la de [Waldo] Albarracín y de la periodista Casimira Lema”, por eso, asegura, se pidió a la Fiscalía que investigue los ataques de los dos lados. Demanda diferenciar al dirigente social del delincuente, al activista de las luchas sociales del vándalo.

“El país estuvo muy convulsionado; había niveles alarmantes de enfrentamiento; creo que bordeamos muy cerca de la guerra civil; primera vez que en Bolivia escuchamos un grito de guerra civil, además con los ánimos exaltados y gente armada, no diremos armas sofisticadas o de última generación, pero así sea una guerra civil con palos y machetes, la amenaza de guerra civil se dio”, dijo.

Y una de las mayores cuestiones pendientes, señaló el martes 3 el entonces Ministro, era la promulgación de la denominada Ley de Garantías, que, insistió, “quiero recalcar, destacar, subrayar de la manera más precisa, no es una ley de impunidad o de anmistía; de ninguna manera”.

Esta Ley (que  aún estaba en debate en la Asamblea Legislativa) incluye, además del “debido proceso” en la acción estatal contra la protesta social, el tratamiento a las personas heridas, a las familias de los fallecidos, el salvoconducto de quienes solicitaron asilo, entre otras cosas. La Ley de Garantías, definió Justiniano, “es una ley que permite viabilizar el proceso de pacificación”.

El entonces ministro Justiniano también adelantó la visión de que el Gobierno tiene de los 120 días definidos para la realización de las elecciones generales; lo principal: que los cuatro meses incluye la posible segunda vuelta. “Las elecciones van a ser aproximadamente en el día 75-80, más o menos a fines de marzo, para dar lugar a que si hay segunda vuelta sea antes del fin del plazo [de los 120 días] en abril; eso lo vamos a tener claro cuando haya el Órgano Electoral y lo señale”.  

Jerjes Justiniano Atalá. “Mientras no cumplamos todo [los compromisos del Gobierno], la posibilidad de un retorno de esa convulsión es latente, por eso es que muchos de los sectores y movimientos sociales han dicho ‘cuarto intermedio’, hasta que se cumplan todos estos pendientes”.

Datos

Nombre: Jerjes Enrique Justiniano Atalá

Nació: en Santa Cruz.

Profesión: Abogado.

Ocupación: fue Ministro de la Presidencia 21 días (13 de noviembre al 3 de diciembre).

Perfil

Su padre es Jerjes Justiano Talavera, fundador del Partido Socialista de Bolivia, exembajador de Bolivia en Brasil durante el segundo gobierno de Evo Morales Ayma.

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