sábado 29 ene 2022 | Actualizado a 02:37

Inés Quispe, el alma de ‘Lo peor de los deseos’

La presentadora de Tv y actriz encarna a la implacable Margot en la película que Claudio Araya estrena el 29 de noviembre.

/ 21 de noviembre de 2018 / 04:00

Sentada en uno de los asientos de la sala del Multicine estaba la presentadora de Tv Inés Quispe. Sonriente y acompañada por su hija —Nieves, de 10 años— disfrutaba viendo su imagen en la pantalla. Y desde la pantalla, Inés Quispe, la actriz, imponía su presencia mientras que su personaje cautivaba a la audiencia.

Quizá la reconoce como la presentadora de La Tribuna Libre del Pueblo o por su actuación en la miniserie Zeta, donde encarnó a Margarita. Siempre risueña y bromista fuera de pantalla, Inés Olga Quispe Ticona (nacida el 21 de enero en la comunidad Vilaque de la provincia Aroma de La Paz) es una de las protagonistas de la nueva película dirigida por Claudio Arraya, Lo peor de los deseos —que se estrenará el 29 de noviembre en las principales salas de cine del país— en la que encarna a la temible Margot Mamani.

“Victoria Guerrero me convocó para que haga el casting, ya habíamos trabajado antes en la miniserie Zeta. Hice la prueba y quedé entre las seleccionadas. Al principio Claudio Araya, el director, me pidió que sea más fuerte, que tenga más carácter. Creo que lo he logrado”, cuenta.

Margot Mamani es la acaudalada esposa de Roberto Frías (Luigi Antezana), el máximo dirigente de los choferes y al que ella presiona para promover un bloqueo de calles para facilitar el contrabando, usando todo el poder de la Federación a su favor.

“Éste es un personaje muy duro y profundo, fue un verdadero reto. Yo no tengo escuela de actuación, así que Hugo Pozo y Erika Andia, que tienen una amplia experiencia y formación, me han ayudado bastante, al igual que el director. Yo necesitaba usar la fuerza en mi personaje, pero en el cine hay técnicas y hemos podido llevar todo adelante”.

El personaje de Margot es la columna vertebral de este filme en el que actúan también el premiado actor mexicano Luis Felipe Tovar, la colombiana Esmeralda Pinzón y el boliviano Hugo Pozo.

La película se adentra en el oscuro mundo de los sindicatos, el contrabando, la pulseta política, los negociados y el crimen organizado. En esta fauna de personajes sin escrúpulos sobresale Margot, que es tanto una mujer de negocios como una esposa que quiere tener una familia. “Ella tiene el carácter muy fuerte, no pensé que lograría darle el punto que me pedían. Mis compañeras del canal (RTP) me han dicho cuando me han visto: ‘Te has pasado’. Y es que pego, arrastro, en algún momento me ha dado miedo lastimar a la actriz (Esmeralda Pinzón), pero hemos podido trabajar muy bien”.

Y es que entre la dulce Inés y Margot hay un mundo de diferencia: “No me parezco en nada al personaje, yo no son qamiri, no soy de tener. Ahora estoy emocionada, estábamos esperando la fecha para poder verla, porque es un proyecto muy ambicioso”.

Y habla en plural porque la más desesperada por verla en la pantalla grande era su hija Nieves. “He sentido mucha alegría al ver que mi mamá ha llegado hasta los cines, solo la había visto en televisión. Me alegra mucho cómo ha progresado en estos días”, expone la pequeña que posa junto a su mamá para las cámaras.

Inés solo espera que la gente entienda que lo que ven en el cine es una actuación, pues aunque Margot mete miedo, lo que a ella más le gusta es ayudar.

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Mamoru Hosoda: ‘Hay dos versiones de nosotros gracias a la realidad virtual’

El director japonés conversó con ESCAPE sobre su nueva película ‘Belle’, que ya se estrenó en Bolivia

Mamoru Hosoda, director japonés

/ 23 de enero de 2022 / 16:59

Realmente se pueden hacer acciones concretas desde las redes sociales para cambiar el mundo? ¿Hay un verdadero poder detrás de un like? ¿Cuán importante es la imagen que una persona proyecta a través de internet? ¿Puede uno realmente crear una voz propia tras una pantalla? La vida real, con toda su crudeza, se entremezcla con los fascinantes y creativos mundos virtuales en Belle (2021), película de animación japonesa dirigida por el reconocido realizador Mamoru Hosoda (19 de septiembre de 1967), que se exhibe en las principales salas del país gracias a Bf distribution.

La historia gira en torno a una estudiante de secundaria, Suzu Naito, que vive en el campo de Kochi. Ella perdió a su madre en un accidente a una edad temprana y vive con su padre. De personalidad más bien retraída, descubre una nueva vida en el mundo virtual llamado U, en el que Suzu es Belle, un ícono musical.

Belle está dirigida por Mamoru Hosoda y es la tercera película producida por Studio Chizu. La cinta se estrenó el 16 de julio de 2021 en Japón y el jueves llegó a  Bolivia.

Mamoru Hosoda es un multipremiado director, nacido el 19 de septiembre de 1967 en Kamiichi, Distrito de Nakaniikawa, en la Prefectura de Toyama, Región de Chubu. Estudió pintura al óleo en la Universidad de Arte y Diseño Industrial de Kanazawa. En 2011 cofundó junto con Yuichiro Saito el Studio Chizu. Los niños lobo Ame y Yuki (Ō kami Kodomo no Ame to Yuki, 2013), Summer Wars (Sama Wozu 2009) y La chica que saltaba a través del tiempo (Toki wo Kakeru Sh ō jo 2006)   son sus trabajos más reconocidos. Las dos últimas ganaron el premio a Mejor Animación en el Tokyo Anime Awards de 2007 y 2010, respectivamente.

Con Mirai, mi hermana pequeña dio el salto internacional, siendo nominado a un Premio Óscar en la categoría de Mejor Película de Animación en la 91ª edición de los Premios de la Academia. Y con Belle,  que se estrenó por lo grande en el Festival de Cannes, recibió una ovación de 14 minutos “que marcó historia como una de las más largas que se han registrado en las 74 ediciones del Festival”, señala el portal especializado www.mundopeliculas.tv. ESCAPE tuvo la oportunidad de hablar con Mamoru Hosoda, vía Zoom, gracias a un contacto facilitado por Bf  Distribution.

—La película habla mucho sobre la vida cotidiana y nuestra relación con las redes sociales, pero también propone un paralelismo con la historia tradicional de La Bella y la Bestia —de hecho, hay una escena en que se rinde homenaje al baile de los personajes de Bella y la Bestia bajo la araña del salón en la película de Disney— ¿Cómo se unieron estas ideas para concretar la película?

—Siempre quise crear mi versión propia de La Bella y la Bestia hasta que hace tres años pude llevar esta historia al mundo del internet. En la historia original de La Bella y la Bestia, la Bestia tiene muchas dualidades, muchos elementos. Su exterior es violento y valiente, pero en su interior, su corazón resulta ser mucho más noble. Nosotros, como sociedad, considero que tenemos estos dos elementos gracias al espacio cibernético. Existen dos versiones de nosotros con la realidad virtual y quería exponerlas.

—Sobre nuestra relación con  internet, en general se suele creer que es ficticia, esa otra vida que podemos tener en la red. Sin embargo, en la película plantea algo temerario: que se puede cambiar el mundo actual, como lo conocemos, desde la misma red.

—Si eliges un personaje como Suzu, que se sienta en la esquina de la clase, leyendo un libro, no pareciera ser muy comunicativo. Sin embargo, la verdad es algo que uno ve en la superficie, en el momento presente. ¿Podrías decir que eso que ves es el personaje de Suzu en su totalidad? Probablemente en su interior existan muchas más posibilidades, muchos rostros esperando por mostrarse, pero que no son parte de las realidades en las cuales el personaje las pueda expresar.

En ese sentido, nuestra realidad, hasta que apareció internet, era un solo mundo, una sola realidad. Algunas veces, la gente ni siquiera ve estas otras caras de las personas que viven sus vidas, siguen adelante y luego mueren. Solamente conocen un lado, un elemento de estas personas.

Por el internet, muchos se han sentido libres de expresar otros elementos de sí mismos. Como sociedad, somos capaces de poder acceder y de poder expresar diferentes aspectos a los cuales no hubiésemos podido acceder si no hubiese existido el internet. Por eso, no creo que Bellesea una película de ciencia ficción, creo que trata sobre una realidad que está sucediendo ahora mismo.

—Pero para poder reflejar esta realidad que estamos viviendo ahora, en la película ha habido por detrás un diseño visual fantástico. ¿Cómo se ha creado este mundo de U?

—El mundo de U es otra realidad de la existencia, es un mundo en el que podemos liberar, en cierto modo, a los seres humanos, porque ahora que se habla de una sociedad globalizada no creo que exista un espacio globalizado, un imaginario globalizado para todos. Como se dice, todo está controlado y manipulado por una compañía o por algún país.

U trata de ser muy global en el sentido de que creamos un espacio en el que no existieran razas, fronteras, países, géneros o sexos. Es este mundo imaginario que puede convertirse en real, pero que no está limitado con restricciones.

En cuanto al diseño como tal, fue hecho por Eric Wan, un arquitecto que vive en Londres, cuya imaginación ayudó mucho a la apariencia visual de este espacio.

—El corazón de esta película es la música. Es lo que late y que emociona. ¿Cómo fue el proceso de trabajar el filme a la par de la música?

—Para la música de la película, al tratar de mostrar un mundo muy global, nos pusimos a pensar en qué tipo de música podría representar lo global, teníamos que encontrar una música que llegue a todo el mundo. Tal vez podríamos haber revisado los top 10 o la lista de los Billboard, pero considero que existen otras interpretaciones, otras opciones que escuchar para elegir la música capaz de crear un mundo nuevo como ese en el que viven estos personajes. En ese sentido, el proceso de creación musical fue muy grande porque no se lo encargamos a una sola persona sino a cuatro y cada una de ellas compuso una parte, no trabajaron juntas para poder crear una única experiencia musical.

—¿Cómo cree que los bolivianos recibirán esta película concebida en Japón?

—Para todos en Bolivia, Belle es una película sobre nuevos mundos. Probablemente van a sorprenderse de las distintas maneras en las que perjudicamos nuestra libertad. Pienso que el internet abre toda clase de posibilidades y que puede ser una fuente de esperanza.

FICHA TÉCNICA

Título original: Ryūto Sobakasu no Hime

Año: 2021 Duración:122 min.

País: Japón

Dirección: Mamoru Hosoda

Guion: Mamoru Hosoda

Música: Taisei Iwasaki

Fotografía: Animación

Productora: Studio Chizu, Dentsu Inc, Kadokawa, Nippon TV, Toho

FOTOS: BF DISTRIBUTION

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Adele con la manzana de la tentación

Oh My God es el nuevo videoclip de la premiada artista británica que se desprende del disco denominado 30

/ 16 de enero de 2022 / 20:36

Con datos de Sony Music y El Universal

Un elegante blanco y negro, sugerente danza contemporánea y el carisma y la voz que caracterizan a Adele (1988, Londres) son la esencia del video del sencillo Oh My God, perteneciente a su más reciente y galardonado álbum 30. Este clip reúne a la premiada cantante y compositora con el director audiovisual Sam Brown, quien dirigió el video de 2010 para la ya mítica Rolling In The Deep. La manzana de la tentación caracteriza al chip de esta canción en que la cantante dice: “Sé que está mal, pero quiero divertirme”.

“¡Volví a trabajar con Sam Brown para Oh My God, quien dirigió el video Rolling In The Deep! Así que volver a colaborar juntos una década después fue nostálgico, por decir lo menos. Filmamos éste el día que salió Easy O The Deepn Me, había un millón de cosas sucediendo a la vez. Pero la atención a los detalles por parte del equipo estuvo al borde de la risa. Muchas gracias por su paciencia y por reunirlo todo. Fue muy divertido”, escribió la artista en su Instagram.

El videoclip —filmado en blanco y negro y con vestuario de Harris Reed, Louis Vuitton y The Queens Haus-Vivienne Westwood— combina un performance de danza contemporánea con Adele cambiando de escenarios y vestuarios, en el que al final sostiene una manzana como símbolo de tentación.

30 es el cuarto y más reciente álbum de estudio de Adele, después de 19(2008), 21 (2011) y 25(2015). La placa continúa liderando las listas de éxitos del mundo: está certificado el 3X Platino en Estados Unidos y 2X Platino en el Reino Unido, Irlanda, Francia y Corea. Desde su primer trabajo, Adele es imparable: Lanzado en noviembre pasado, 30es el álbum más vendido de 2021 y en Estados Unidos. Ha sido el número 1 en la lista de ventas de álbumes principales de Billboard durante siete semanas.

Es el álbum más vendido de 2021 y el único álbum que vendió más de un millón de copias en ventas de álbumes puros. El single principal del álbum, Easy On Me, es un éxito mundial y ha tenido el honor de ocupar el puesto número 1 en la lista Hot 100 de Billboard durante ocho semanas. Y las aventuras continúan. Adele dará inicio a su residencia previamente anunciada en Las Vegas, Fin de Semana con Adele, el 21 de enero de este año en The Colosseum of Caesars Palace Hotel.

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Eva Sofía Sánchez: un descenso al terror a través de la narrativa transmedia

Un recuerdo de infancia, una necesidad narrativa y un personaje oscuro dieron origen a Tenemos sed, el nuevo trabajo de la escritora cruceña

La escritora cruceña Eva Sofía Sánchez Exeni

/ 16 de enero de 2022 / 20:33

No había oído sobre los libros transmedia. Lo que la escritora cruceña Eva Sofía Sánchez Exeni tenía en mente era un cuento basado en un recuerdo de juventud, nada más. Pero las obras suelen tener vida propia. Y así nació Tenemos sed (2021, editorial 3600), un libro transmedia que pasa del papel al teléfono celular y al ordenador, al blog y al audio, a las fotografías y al video; a la interactividad. Aunque suene cliché, más que una lectura, es una experiencia.

“Lo de transmedia surgió en la mitad del proceso del libro. Empecé a escribirlo en octubre de 2019 y era una anécdota que sucedió cuando era adolescente, en la que estábamos unos amigos en una montaña y nos faltaba agua, entonces bajamos a buscarla. Y luego se me ocurrió que habían asesinado a alguien y pensé en el por qué habían hecho eso, imaginándome quiénes eran y se me ocurrió que era una banda de heavy metal. Recordé que tenía un grupo de música que tenía su propio blog y en ese momento abrí uno y puse un link”. Así empezó todo. Sánchez Exeni, con amplia experiencia en el periodismo y acostumbrada a ser ella quien hace las preguntas, escarba la ideas en su cabeza y las ordena en su casa en el centro de Santa Cruz. Este trabajo ha sido muy intuitivo y ha significado un proceso inédito para ella.

“Cuando se lo comenté a un editor al que siempre recurro, Alexis Sánchez, me habló de la narrativa transmedia y fui añadiendo más links para que el blog crezca”. Entonces el libro se conectó con internet y esto impuso nuevas necesidades. “Al principio los referentes eran de trash metal: Metallica, Sepultura, etcétera. Luego pensé que los personajes tenían que escuchar algo cercano a las artes ocultas y el black metal era lo ideal. Decidí estudiarlo más a fondo y encontramos las canciones ideales para que estén relacionadas con el contexto de la historia del blackmetal noruego”, agrega la autora.

Luego se hizo necesario crear música original, para lo que convocó a Juan Manuel Chain. Libro y temas se hicieron de forma paralela y después de mucho ensayo y error se llegó hasta las canciones que fueron masterizadas en España.

Cada tema tiene su propósito: “La primera canción, Éxtasis, debía generar una atmósfera; en la segunda, Beginning, quería que la gente escuche algo más pesado y al final la gran apuesta es Devoramos, que dura 10 minutos aproximadamente, que es el tiempo de lectura del último capítulo. La idea es que la música acompañe a la lectura y se pueda advertir lo que se está diciendo en el texto”. Y sí, puede que mucha gente no esté acostumbrada a leer y escuchar música a la vez, pero puede ponerla en pausa y leer o ver antes el video, solo escuchar la música… cada persona tendrá una experiencia única.

Es así que esta obra llevó a Sánchez Exeni —que desde 2020 imparte el taller de escritura creativa Escribir, ¿yo?— del solitario rol de la escritora al de una directora de orquesta o de cine, pues cada elemento — música, videos y diseño web— son parte importante de la obra.

Esta ficción arranca con el hallazgo de unos documentos, que luego se amplían en un blog que está en la web. “Me gustaron siempre las películas como La bruja de Blair, de found footage (metraje encontrado). En el prólogo se menciona que apareció un escrito y no se sabe de dónde y eso le da la tónica de no saber qué es lo que va a suceder. Todo está narrado por un tipo del que no se sabe nada, ni el nombre. Tiene ocultas las intenciones, solo él  sabe realmente lo que quiere”, adelanta Sánchez.

En su libro anterior, ¡Taxi!, hubo un momento en el que a la autora le asustó indagar más en un personaje tan oscuro, pero en Tenemos sed, el protagonista cobró vida de forma natural. “Daba para poder explorar mucho, yo perdí el miedo a trabajar con un personaje tan complejo y oscuro, con su con la sociedad y cómo interactúa con ella. Fue fascinante indagar cómo ve Santa Cruz del 2000, cómo ve a los metaleros. En un principio es una persona noble que comulga con la moral y que termina como el fascismo, con una intolerancia total. Si bien el personaje tiene un plan macabro, hubo un evento en su vida que lo corrompió y que al final de la novela se puede intuir”.

La obra es profusa en simbolismos: “El prólogo tiene siete partes y el hecho de que los detectives se llamen Sordello y Catón tiene un motivo espiritual, así como Fausto. Quería que el prólogo tenga una tónica pagana: si el lector conoce sobre las artes oscuras se dará cuenta de que es un homenaje”.

Por ello también la obra crece en sus 33 capítulos, la edad de Cristo. “En el último capítulo muestro la desestructuración en la psique de estos personajes y la forma que se me ocurrió para poder plasmarlo fue destrozando el texto, como si fuera un error en la matrix. Es la forma que hallé para expresar lo terrible de los actos que estaban ocurriendo, porque después de cometer esos asesinatos ya no sería la misma persona, volviéndose en la expresión misma de la maldad, algo que tienen relación con las imágenes y la música”. La interactividad, que tiene un importante ingrediente lúdico, además hace que la obra sea inmersiva, lo que resulta más que inquietante al tratarse de un texto de terror acompañado por música e imágenes que se quedan en la mente del lector.

Plasmar el libro en línea tal como está en este momento —y que este año verá su edición física en papel— fue otro viaje. La autora no tenía una idea clara de cómo plasmar la obra y no sabía si se la entendía a cabalidad. La editorial 3600 se interesó y contactaron a Eva Sofía Sánchez con Melisa Balderrama, quien fue la editora final del texto y propuso que el formato sea totalmente digital. “Yo no conocía todas las posibilidades y  a punta de ensayo y error surgió todo: desde el color de las letras para que tenga la estética de la época y se mantenga la mística del texto. Hay contenido extra en el blog, videos y obras de arte… también canciones no originales a las que el texto hace referencia”, dice la autora.

Eva Sofía Sánchez sabe que esta obra tiene un formato poco usual. Ella misma se encarga de mantener la página en internet debidamente actualizada  y atenta para que la lectura de la obra no ofrezca ningún problema. “Espero que el lector pueda viajar con el libro y lo disfrute como una nueva experiencia”.

El texto está en la página Venbo.shop, con la que trabaja editorial 3600, y tiene un precio de Bs 50. Simplemente se paga el monto y se da acceso al texto y demás material. “Espero que a partir del boca a boca y las experiencias de cada persona se pueda socializar este producto, pues me interesa mucho la experiencia que pueda vivir el lector”. ¿Es este el nacimiento de una autora multimedia? Eva Sofía guarda silencio. Fue la obra la que pidió el formato, no pretendía una búsqueda de innovación. Su libro ¡Taxi! también implicó una vivencia muy fuerte. Es que las obras suelen tener vida propia. “Me gustaría trabajar en un futuro con un material más pausado, reflexivo y no centrado en la acción”, concluye tras esta aventura.

PERFIL

Eva Sofía Sánchez Exeni (1981, Santa Cruz) es escritora y periodista. Autora de ¡Taxi! (novela corta, E1 Ediciones, México, 2020) y de Matar lo amado (cuentos, Editorial La Hoguera, Bolivia, 2018). Su libro Aquí y ahora – conversando con artistas cruceños (entrevistas y crónicas, Fondo Editorial de la FCBC, Bolivia, 2019) fue galardonado con el premio Letras de Nuevo Tiempo 2018, otorgado por la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia. Su nueva novela, titulada Tenemos sed es una obra de narrativa transmedia y fue publicada en diciembre de 2021 por editorial 3600.

Escrituras líquidas y la sed

Reseña de la obra transmedia ‘Tenemos sed’ de Eva Sofía Sánchez Exeni

La sed es ansia y Tenemos sed de Sánchez Exeni llegó a mí en momentos de sequía y naufragio. Me encontraba navegando en la web, consumiendo imágenes, videos de máximo un minuto y deslizando en modo automático, saltando de una aplicación a otra sin calmar la sed. Al ingresar la contraseña y acceder al libro me encontré con la escritura líquida de Sánchez Exeni que se iba expandiendo con cada toque de mi pulgar, páginas que se sobreponen, creando lo que denominamos narratividad transmedia y podríamos resumir como el uso de diversos medios para contar una historia. Tenemos sed me recuerda a comunidades de internet que investigan y en algunos casos hasta han resuelto asesinatos o misterios a través de información encontrada en la web, pequeños retazos de pistas que se hacen visibles con cada clic. En ese sentido, el soporte de la obra es también, un personaje.

La experiencia de lectura en la narratividad transmedia es activa, pues como lectores/espectadores de la obra podemos avanzar y volver atrás las veces que queramos, pausar los videos, verlos sin audio, escuchar solo la música, navegar el blog de Somos Inercia y ser personajes de esta historia de suspenso y terror, ser cómplices del misterio. Por otro lado, la transmedialidad es casi imposible sin el trabajo colectivo, en Tenemos sed escuchamos la música compuesta por el músico Juan Manuel Chahin con guitarras distorsionadas, grabaciones caseras que completan el cuerpo y realismo de este universo, que también es nuestro y ese es otro punto desde el cual podemos analizar la obra, la hiperrealidad pues la línea entre la realidad y la ficción es muchísimo más difusa en internet; modificamos nuestros rostros con filtros, creamos alter egos, los medios comparten imágenes retocadas, una aplicación puede cambiarle el rostro a cualquier persona. El filósofo francés Jean Baudrillard relaciona la hiperrealidad con el concepto de simulacro, indicando que “el mundo contemporáneo es un simulacro, donde la realidad ha sido reemplazada por imágenes falsas, a tal punto que no se puede distinguir entre lo real y lo irreal. La hiperrealidad difiere de otras realidades en que la división entre realidad e imaginario desaparece.

La representación es más importante que lo que se está representando. Tenemos sed podría seguir expandiéndose, los mitos dejaron de ser urbanos para existir en los distintos niveles del internet. La escritura de Sánchez Exeni en Tenemos sed contiene otras dimensiones que se expanden por fuera de lo que conocemos como libro y con esto me refiero a que podrían surgir nuevos blogs relacionados al asesinato de la familia noruega, a los cuerpos encontrados en Samaipata, a la banda de black metal y mantener su estado líquido recorriendo y salpicando más páginas web. De eso se trata la complejidad de la narratividad transmedia, de generar un tejido infinito de amplitud para la obra, una sed constante que permanece.

(*) Por Lucía Carvalho, escritora

FOTOS: PIRENE E IRAIS BUEZO, SANTIAGO CUÉLLAR Y BLOG DE ‘TENEMOS SED’

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En camino: a través del lente de Joel Arancibia

El trayecto, el movimiento y las idas y venidas en las laderas inspiran el trabajo de este joven fotógrafo paceño

/ 24 de octubre de 2021 / 18:36

El destino final de un viaje no siempre alberga los paisajes más relevantes o las vivencias más impactantes. En la ruta, en el camino, se pueden encontrar historias distintas, muchas veces más interesantes. En el trayecto por su trabajo, el fotógrafo Joel Arancibia Coca lo ha comprobado: en esta selección fotográfica de su obra, la mirada del artista no se ha posado en la meta, sino en la belleza que ofrece el trayecto.

“Cuando aparecieron las primeras oportunidades de viajar y hacer fotos me di cuenta de que me gusta ver el movimiento que existe en las carreteras. En el camino, el coche resulta pequeño ante la inmensidad del paisaje. Claramente un coche es grande, es pesado, es rápido, pero el paisaje te demuestra que el mundo es mucho más que eso”.

En el camino es donde ha podido experimentar con el movimiento, pues la quietud del paisaje solo es aparente. “Sacar una foto de un coche acelerando en la carretera da muchas pautas. Primero, la imagen tiene movimiento, me gusta retratarlo.

Aporta mucho, no solo en la foto fija, sino en todo.  Segundo, el motorizado que para nosotros es grande, pesado, brusco, fuerte, intimidante y lindo tal vez,  en la foto se ve diminuto, un tanto insignificante, pero al mismo tiempo importante. Sin ese elemento esa foto no sería lo que es. Por último, es un reto. Sacar la foto de un coche acelerando en un paisaje árido o verde, reduce la oportunidad de tener mil tomas del mismo: o la sacas ese rato, o el coche se va y pierdes la toma”, expone el fotógrafo autodidacta. El polvo del camino crea espectros de los motorizados en la vía.

LA GRÁFICA

Subida. La ciudad se recorre no solo en automóvil y a pie, están las bicicletas. Foto: Joel Arancibia

RETORNO. La ciudad se ve distinta al regresar a ella y recorrer las laderas. Foto: Joel Arancibia

Foto: Joel Arancibia

Foto: Joel Arancibia

Foto: Joel Arancibia

Para conservar la esencia del momento, trata de no tocar mucho las fotos obtenidas de forma digital, a lo mucho corrige el color y la luz solo para destacar lo que ha visto y la sensación que quiere transmitir.

Ese andar le permite también una mirada diferente de la ciudad que no es estática, la del ir y del venir. “Esto viene tal vez por algo de nostalgia de mi niñez. Me crié en una ladera y muchas de mis fotos muestran ese punto de vista. Recuerdo pasar mis días viendo tantas, pero tantas veces la ciudad desde las laderas, esperar el atardecer para ver las montañas de distintos colores y después presenciar el espectáculo de las luces de la ciudad encendiéndose una a una. Tener que subir tantas gradas y ver los callejones, la falta de luz de las calles, todo eso es lindo”.

Su pasión por la imagen comenzó de niño, cuando veía películas con su familia y le intrigaba saber cómo se construían las imágenes. Con el tiempo ahorró algo de dinero y compró una cámara. “Empecé a aplicarme con la fotografía, a investigar sobre composición, revelado, la impresión, sobre todo el proceso”. Es así que aprendió —en el terreno, sacando fotos— y que sigue en el camino de la imagen, dando los primeros pasos en la fotografía para cine. Con una mirada, si bien nostálgica, ya más adulta, Arancibia retrata ahora lo que significa crecer en las laderas. “La cámara me permite retratar las cosas que veo desde un punto de vista muy cercano al mío. El hecho de ajustar todos sus parámetros me permite compartir mi visión de esos escenarios de una manera muy fiel a lo que observo. Hay mucha belleza en todo lado, en la cotidianidad, por ejemplo. La cosa es animarse a apreciarla, a levantar la mirada y hacer las conexiones que te permitan traer recuerdos pasados o crear recuerdos futuros”.

FOTOS: JOEL ARANCIBIA

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Warmi Photo

La colectiva boliviana realizó el taller de fotos ‘Existimos Estallidxs’. En estas páginas, algunas de las mejores piezas

/ 27 de septiembre de 2021 / 09:50

Congregar la diversidad de miradas de fotógrafas mujeres bolivianas es uno de los principales objetivos de la colectiva  WarMi Photo, que busca la visibilidad de su obra y de sus ideas. Con este afán —y tras una primera versión en 2019— se realizó este 2021 Existimos Estallidxs, la segunda residencia fotográfica en narrativa de género, identidad y territorio.

Se trató de un evento internacional autogestionado que nació a partir de la necesidad de crear espacios de formación más accesibles y fortalecer la producción colectiva fotográfica de nuevas autoras desde Latinoamérica, describe Lesly Moyano, de WarMi Photo.

IMÁGENES

El cuerpo hablante de Cecilia Bethencourt (Argentina).

Flor cara de Ana Sotelo (EEUU Perú)

Cosechando memorias de Valentina Cuadros Biggerman

Rebeca en su descanso de Angélica Queupumil (México)

Debido a la pandemia de COVID-19, la residencia se realizó de forma virtual del 23 al 28 de agosto, con la participación de 34 residentes latinoamericanas dirigidas por cinco tutoras de reconocida trayectoria:  Wara Vargas (Bolivia), Greta Rico (México), Anita Pouchard Serra (Argentina), Camila Falcao (Brasil) y Marcela Bruna (Chile).

Estas jornadas sumaron un total de 40 horas formativas entre talleres, charlas magistrales, revisiones de portafolio y el desarrollo de un proyecto personal. La residencia contó con la certificación de la Universidad Evangélica Boliviana.

De los proyectos personales de las participantes en este evento, presentamos en estas páginas algunas de las imágenes que han destacado tanto por el trabajo estético que han implicado como por la formulación de un discurso propio.

Fotos: Warmi Photos

MIRADAS

La esperanza en el volver de Carmen Angola (Bolivia)

La madre dolorosa de May Gonzales (Ecuador)

Mi sangre es una semilla de Wara Moreno

Tiempo sin dueño de Tatiana Siles Joffré (Bolivia)

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