sábado 4 jul 2020 | Actualizado a 08:52

¿El arte puede desinformar?

/ 20 de mayo de 2020 / 16:52

Una marea de críticas de diferentes sectores de la cultura derivó en la derogación del Decreto Supremo 4231

Desinformación” fue la palabra que toda la semana recorrió las redes sociales en pronunciamientos públicos de diferentes sectores de la cultura que veían cómo el arte estaba siendo considerado como una forma de dar información.

El jueves, el gabinete aprobó el Decreto 4236 que deja sin efecto la disposición 4231 que indicaba que “las personas que inciten el incumplimiento del presente Decreto Supremo o difundan información de cualquier índole, sea en forma escrita, impresa, artística y/o por cualquier otro procedimiento que pongan en riesgo o afecten a la salud pública, generando incertidumbre en la población, serán pasibles a denuncias por la comisión de delitos tipificados en el Código Penal”.

La inclusión de los artistas como posibles generadores de desinformación provocó una marea de reclamos, poniendo en alerta a un sector que paradójicamente no ha sido considerado en las medidas de emergencia por la pandemia mundial del COVID-19.

A continuación, compartimos algunos puntos de vista por parte de creadores de artes visuales, cine, música y artes escénicas.

Pensamiento divergente para salvar el futuro

Galo Coca Soto – artista, docente y gestor cultural

Esta es la primera vez que nos toca vivir una situación tan compleja como la pandemia global por el COVID-19 y una cuarentena como respuesta, donde cada país evidenció, en el momento mas difícil, sus carencias y miserias, entre ellas la política. El encierro obligado, la falta de recursos en salud, y ahora una postura autoritaria falaz, afectan a los más débiles de nuestra población, es ahora cuando más necesitamos voces que promuevan la reflexión y busquen diferentes caminos a tomar.

Parece necesario recordar las responsabilidades que conllevan los logros sociales y los derechos naturales, que respetan y enaltecen las libertades como el pensamiento y la expresión, elementos básicos de cualquier régimen democrático.

El parágrafo II del artículo 106 de la Constitución Política del Estado indica que “el Estado garantiza el derecho a la libertad de expresión, de opinión y de información, a la rectificación y a la réplica, y el derecho a emitir libremente las ideas por cualquier medio de difusión, sin censura previa”.

Un Estado que resta derechos a su pueblo está condenado, un pueblo que calla no tiene futuro. Nuestra historia ha demostrado que tuvimos que llegar a extremos de malestar para reaccionar y revolucionar. Hoy, en la aparente madurez de la democracia, donde también la corrupción se ha sofisticado, el diálogo y respeto por los derechos humanos pueden evitar desastres, salvar vidas y conservar un estado saludable.

En la disposición adicional única del Decreto 4231 se coarta la posibilidad del disentimiento como si la solución fuera unívoca. La desinformación debe combatirse con acceso a información pública y libre opinión, no amenazando el trabajo de artistas y periodistas. Tengamos presente que está vigente la Ley de Imprenta y somos firmantes de la Declaratoria de los Derechos Humanos.

Las artes encarnan expresión de pensamiento y libertad, son agentes de cambios sociales, y sus creadores son responsables de ello. Hoy necesitamos de ciencia, arte y sobre todo pensamiento crítico, que contribuyan a la construcción del Estado que está en emergencia. No solo porque durante la crisis sanitaria todos volcaron su atención a éstos para sobrellevarla, sino en perspectiva, porque debemos prepararnos para el mundo que quedará como consecuencia del presente.

Defendamos la libertad de expresión y de pensamiento divergente, esto podría salvar nuestro futuro.

El objeto visual no se somete a criterios de verdad

Sergio Zapata – crítico de cine y comunicador

L­­os cuerpos jurídicos, en la forma de ley, norma, código u otros pueden ser reconocibles como contenedores del espíritu de su tiempo. La ampliación del Decreto 4231 quizás se constituya en una de las herencias del Gobierno de transición o bien cultural para futuros análisis, ya sea como reflejo de su tiempo o como eslabón de su temporalidad transitoria. En el terreno de la cinematografía las normativas, ya sea de 1953, 1991 y 2018, son enunciados que otorgan a la imagen cinematográfica diversas funciones, incompatibles entre sí, como la noción misma de cine. En el primer caso se reconoce al cine como aparato ideológico, en el segundo como mercancía y en el tercero y vigente como un bien artístico y que a su vez contiene un fin comercial.

En este sentido, si la cualidad jurídica del objeto cine y su materialidad, la imagen en movimiento, no pueden ser definidos como un objeto universal, difícilmente puede ser reconocido en sus atributos o finalidad como supone el ser transmisor y contenedor de información.

Pero, en vista de la amenaza de sancionar la desinformación contenida en obras artísticas, como suscribe la ley, con las aclaraciones por parte de autoridades en referencia a que la amenaza excluye a periodistas y solo atenderá desinformación producida por usuarios de redes sociales, habría que identificar el tipo de contenidos que circulan en redes, para lo cual existen tantos especialistas como usuarios en nuestro medio. Sin embargo, en redes sociales circulan objetos visuales, sean éstos videos, fotografías, ilustraciones, caricaturas, memes, entre tantos, que podríamos aglutinar bajo la denominación de objetos visuales. La creación de los mismos, en tanto materialidad y/o puesta en imagen de una idea, sensibilidad, invención o descubrimiento —dependiendo de la teoría estética que te agrade— no responde, como la construcción de la noticia exige: reducir la incertidumbre entre los ciudadanos, sobre temas de interés social.

El elemento referido a la reducción de incertidumbre no disminuye con obras artísticas sino con información, la misma que es una invención o construcción social a partir del uso de fuentes concretas que gozan de criterios de verdad y validez, mientras que las obras artísticas, no. A decir de la cultura visual y ese universo inconmensurable de visualidades que nos rodean, éstas no se encuentran sometidas a pruebas o criterios de verdad ni validez.

Pretender regular no solo los soportes donde circulan mensajes como las redes que se constituyen en un espacio de exhibición y distribución de contenidos que a su vez muta a escenario creativo, pues a partir de sus códigos e interacciones entre usuarios se crean nuevas formas (medios) de transmisión de mensajes fundados en visualidades. Es un exabrupto grosero, cuando menos, o la evidencia pueril de una voluntad autoritaria que pretenda monitorear, evaluar y establecer gradaciones de verdad y validez de las imágenes para judicializar la opinión con el eufemismo de desinformación. Y que un suplemento cultural divulgue argumentos con la finalidad de explicar al gentil lector que los bienes artísticos no son aparatos de sedición o, en su defecto, no responden al noble acto de informar o producir noticias, es el síntoma más alarmante de la fascistización de la sociedad.

El arte ante la enfermedad del poder

Marisol Díaz Vedia – música y comunicadora

I­mposible referirse al polémico artículo que penalizaba la libre expresión a la sociedad civil (y los artistas) sin considerar el panorama pandémico en el que se halla sumido el mundo y la difícil coyuntura de nuestro país. Cada mañana los medios de comunicación nos despiertan con cifras de nuevos contagiados y muertos. Nos enseñan a lavarnos las manos y caritas bonitas nos piden con mucho tino que nos quedemos en casa. En el mundo entero, pocos son quienes se atreven a cuestionar este poderoso y fatídico experimento llamado COVID-19. Y la cortina del miedo y el encierro de cada uno de nosotros se ha vuelto un cheque en blanco para quienes están en el poder.

Luego de 14 años de gobierno de Evo Morales; que inició con grandes esperanzas y terminó cada vez más como desastre; entró la presidenta transitoria de Bolivia, cuya principal atribución constitucional era llamar a elecciones presidenciales a la brevedad posible. Ella tuvo la oportunidad de canalizar el cansancio de las mayorías que acabaron expulsando del poder al Movimiento Al Socialismo. Lo mismo que le pasó a Evo cuando expulsamos a Sánchez de Lozada. Pero ambos despreciaron este regalo de ser nombrados en la historia como “un ejemplo a seguir”. Áñez, con un poco de suerte y buen asesoramiento, habría logrado otros 14 años de buena racha, tal vez sí, tal vez no; lo más probable es que no. Pero, al menos, habría sido ¡la mujer! que sacó a Bolivia de la crisis política del 2019.

Sin embargo, la vieja derecha necesitaba con urgencia una inyección de poder. Así que rápidamente fueron tomadas por asalto las oficinas del Estado y no les importó que muera gente inocente. Áñez y Evo no dudaron en sacrificar a su propia gente, gente de a pie en La Paz, Santa Cruz, Cochabamba. El maldito bicho encontró un país supuestamente dividido, cuando en realidad dos fuerzas políticas con intereses mezquinos se enfrentaron a nombre de los bolivianos. En eso estábamos cuando se conoció su llegada a Bolivia.

Sería saludable para el ejercicio de su carrera que los políticos y las políticas entendieran que la gente no es tonta; podrá ser simpatizante de uno u otro. Pero en su mayoría, los bolivianos y las bolivianas, viven y trabajan de su propio sacrificio. Ellos y ellas han tenido que aprender a prescindir de un Estado para solucionar su día a día. Y cuando esta gente se cansa de la arrogancia de los enfermos de poder, ¡se cansa!

Sin pies ni cabeza

Y quienes se cansan, no se dejan callar. Mucho menos por decretos inconstitucionales que arriesgan la tan embanderada “democracia”. El pasado mes de abril, tanto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA como Human Rights Watch habían expresado al Gobierno transitorio su preocupación por la ambigüedad del Decreto 4200 que sanciona la desinformación, en sentido de que pareciera dirigido a callar a sectores de la sociedad civil que critican las políticas de gobierno en general y de salud, si es que hay políticas de salud en particular, referente al COVID-19. ¿Qué hace el Gobierno transitorio? Amplía las sanciones con un nuevo decreto y nos pone en el saco a los artistas.

Yerko Núñez, ministro de la Presidencia, se pone en primera fila para aclarar, de palabra, que los y las periodistas están amparados en la Ley de Imprenta y que esta disposición sería para algunos grupos que quieren causar daño a la población. No es de extrañar que enfermos de poder violen el instrumento que dizque rige para vivir en “democracia”, la Constitución Política de Estado Plurinacional. Vamos a suponer que el Gobierno tenía la intención de cumplir con las recomendaciones de organismos internacionales. ¿Acaso tampoco leyeron el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que reconoce el derecho de todas y todos a la libertad de opinión y expresión?

El polémico Decreto 4231 amplía la restricciones contenidas en los decretos 4199 y 4200, señalando que las personas que difundan información de cualquier índole, sea en forma escrita, impresa, artística y o por cualquier otro procedimiento que pongan en riesgo o afecten a la salud pública, generando incertidumbre en la población, serán pasibles a denuncias por la comisión e delitos tipificados en el Código Penal. Sorpresa, aquí aparecemos los artistas, esos seres invisibles que viven del aire, de la poesía, que no tienen necesidades. De revisar sus leyes incostitucionales, ¡nada!

Al fin de cuentas aprietan los zapatos, el tiempo pasa y hay muchas promesas que hay que cumplir con el 5% de los bolivianos que votaron por ellos en las últimas elecciones: Por ejemplo, dejar bien quemados los bosques para que los nuevos eventos de soya, algodón y maíz transgénicos que ya han sido introducidos en Bolivia con “procesos abreviados” tengan las sabanas listas para envenenar el suelo y nuestros cuerpos a nombre de la seguridad alimentaria. En todo caso, las muestras de desesperación son varias, se le escapa una bala más al Gobierno y esto estalla.

Como artistas no podemos callar frente a la violación de nuestros derechos constitucionales.

Nosotros nos debemos a la sociedad, sobre todo a los sectores que sufren las desigualdades que provoca la mercantilización de los bienes comunes, de un capitalismo salvaje que ve en nuestro legado ancestral, en nuestras autonomías, una amenaza. La tarea del arte no es complacer a los enfermos de poder; el arte es visionario, tiene consigo la poética de la transformación y como ellos, no vamos a ir contra nuestra naturaleza.

Verbos transitivos

Percy Jiménez – autor y director de teatro

En estos días, el Gobierno transitorio ha emitido un Decreto Supremo con el No. 4231, levantando polvo allá por donde ha pasado; es que su carácter incierto y oscuro, casi indescifrable, lo hace peligroso. Su objetivo pareciera ser ocultar aquello que quiere decir, o peor aún, dejarlo fuera del texto. En términos dramatúrgicos, un texto que procediera de esta manera trasladaría el sentido desde las palabras que lo componen al gesto que lo acompaña. Como si uno dijera “te amo” con un cuchillo en la mano.

Tomemos este texto —recurriendo a una licencia poética— como si fuera una obra de teatro. En ésta, el personaje (todos los habitantes del territorio nacional), lleva adelante una acción que afecta o pone en riesgo la salud pública. Por ella, el personaje será castigado —penalmente—. Bien, pero, ¿cuál es esta acción? Dos verbos nos la ilustran: incitar (al incumplimiento de la cuarentena) y difundir (información de cualquier índole, sea en forma escrita, impresa, artística…). Ambos verbos son transitivos, lo cual, por un lado, deja la acción en suspenso porque no alcanza para completar su sentido; es muy distinto decir, “él escribe”, a decir “él incita o él difunde”, en el primer caso, la acción queda clara, pero en el segundo, no.

Porque no hay nadie que pueda decir claramente a qué se refiere el decreto al postular: “serás acusado penalmente por difundir información de cualquier índole, de forma artística”. Por el otro, como bien sabemos, al utilizarse verbos transitivos deja en el complemento la tarea de precisarlos, pero en este caso el complemento nos aleja más aún, no aclara, no precisa, no describe. Así, el corazón de nuestra obra, la acción y su efecto —en teatro diríamos “el conflicto”— quedan enrarecidos por una generalización donde cualquier cosa puede entrar. Constantemente hay algo que se escapa: no se especifica cómo se lleva a cabo tal incitación o de qué información se trata, ni tampoco sus motivos o efectos, es decir, todo queda al buen criterio de Dios y ¿quién funge de Dios en este caso?

Ahora bien, dado que el texto mismo no nos da ninguna pista sobre su sentido, busquémoslo en el gesto, ¿cuál es el gesto? Si seguimos la historia hacia atrás del decreto, nos damos cuenta de que se retrotrae primero al 4199 y al 4200, cuyo objetivo es claramente la declaratoria de “emergencia sanitaria”. Con esta intervención, quirúrgica, en la que solo un artículo es modificado, cabe señalar que es el de las sanciones, el objeto de ambos decretos se desvirtúa sufre una metamorfosis, pasan de herramientas para el cuidado de la salud del pueblo boliviano a ser herramientas para la persecución de ciudadanos bolivianos, cuya aplicación queda en las manos de la subjetividad de este Dios transitorio. Es decir, en definitiva, se convierten en una amenaza.

Gabriela Maire es la primera productora boliviana que votará en los premios Oscar

La cineasta paceña fue invitada a formar parte de la prestigiosa Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood. Habló en exclusiva con La Razón.

/ 1 de julio de 2020 / 10:25

La productora boliviana Gabriela Maire

Por Miguel Vargas

La productora boliviana Gabriela Maire (“Zona Sur”, “Ivy Maraey”, “Las Niñas Bien”, “La caridad”) ha sido invitada junto a 819 personalidades del cine mundial —como los directores Ari Aster (“Midsommar”, “Hereditary”) e Icíar Bolláin (“Te doy mis ojos”) o los actores Choi Woo-Shik (“Parasite”), Yalitza Aparicio (“Roma”), Ana de Armas (“Blade Runner 2049”)— para formar parte de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS) de Estados Unidos. Los miembros de esta prestigiosa institución son los responsables de elegir cada año a los ganadores de los premios Oscar.

Han sido invitados a unirse este año a la Academia 819 artistas y ejecutivos de 68 países, informó el portal Indiewire. La documentalista boliviana Violeta Ayala también figura en la nómina.

Según esta publicación, la institución ha buscado mayor representatividad con personas de comunidades étnicas/raciales subrrepresentadas (36%) y mujeres (45%), que se encuentran en la lista de este año. Muchos miembros nuevos (49%) provienen del extranjero.

«Dentro de la Academia hay un grupo de miembros que busca impulsar la diversidad y que lucha por apoyar productores que estén haciendo un trabajo importante y representativo en sus países.

Los miembros pueden sugerir personas y en mi caso, una productora de Estados Unidos mencionó mi nombre como una de las productoras a las que habría que prestar atención de Latinoamérica.

Una vez hecha esta mención, los miembros revisan tu trayectoria, las películas que hiciste, la calidad de tus proyectos, si tienen el calibre de los proyectos de la Academia, los festivales y premios que obtuviste, además que debes cumplir una serie de requisitos que incluyen un mínimo de créditos/películas como productora y, si tu perfil avanza por buen camino, te contactan para que completes una postulación y para saber más de ti, preguntan por las funciones que hiciste en cada una de las películas y para entender que tienes verdaderamente el rol de productor”, explicó la productora Gabriela Maire a La Razón desde México, país donde trabaja desde hace seis años.

Foto: Gabriela Maire

Carrera

Maire estudió Comunicación Social en la Universidad Católica Boliviana y continuó su formación en la Escuela de Cine y Artes Audiovisuales (ECA), donde fue productora e hizo su primer trabajo, “Licorcito de Coca”, de Adán Saravia.

Trabajó como productora en varios audiovisuales entre los que destaca  “Zona Sur” e “Yvy Maraey, tierra sin mal” —ambas del director Juan Carlos Valdivia—, después de las que se mudó a México.

Gabriela Maire. Foto: Academia Mexicana de Cine.

Trabajo

Actualmente integra Zafiro Cinema, compañía que maneja con el reconocido productor mexicano Edher Campos.

“Nuestro objetivo es apoyar a cinematografías emergentes como la de nuestro país. En este entendimiento estamos coproduciendo la película boliviana “Perros de Vinko Tomicic”, que debía ser filmada en marzo de este año y que esperamos avanzar cuando termine la pandemia para avanzar.

El proyecto cuenta con la coproducción de tres países —México, Chile y Francia— y ganó el premio a Mejor Proyecto en el festival de Cannes del año pasado.

La productora nacida en La Paz en 1981, pero con corazón tarijeño, ya tiene proyectos con realizadores estadounidenses, y su carrera recibe ahora este espaldarazo de la AMPAS. “Ser miembro de la Academia es sinónimo de prestigio, además que te permite apoyar al cine de otras regiones desde adentro.

Al ser productora puedes votar por las películas extranjeras, para que tengan mayor representatividad y, hoy por hoy, te permite ser parte del cambio, de la construcción de una Academia más inclusiva, global y representativa”.

(01/07/2020)

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Rodrigo Bellot: “Esta obra podría generar realmente algo innovador, diferente y positivo para el teatro”

La nueva obra del cineasta y director de teatro, ‘Tu me manques’, se presentará el 17 y 18 de julio a través de Zoom

/ 28 de junio de 2020 / 07:55

Rodrigo Bellot. Foto: Facebook

Tu me manques, del director de cine y teatro Rodrigo Bellot, nació como una obra de teatro escrita y creada en 2015, incluyendo el lenguaje virtual y las nuevas tecnologías sociales como parte de su narrativa. Este 17 y 18 de julio el público podrá disfrutar de una versión totalmente renovada, esta vez entrando a una reunión de Zoom.

La obra ha ido creciendo con el paso del tiempo. En 2019 la pieza saltó al cine y este 2020, en plena pandemia por el COVID-19, se nutre con la participación de la actriz cruceña Lorena Sugier, desde Bolivia, y Daniel Horvath, desde España. La producción está a cargo de Leonel Fransezze y Claudia Gaensel. Las entradas se venden por SuperTicket y están a Bs 50.

Rosario, una madre boliviana que revisa la cuenta de Facebook de su hijo Gabriel buscando respuestas sobre la razón de su suicidio. Al encontrar una última conversación con Oleg, un joven ruso en New York, descubre que su hijo tenía una relación homosexual con él antes de regresar a Bolivia. Así comienza esta nueva propuesta de Bellot.

  • ¿Cómo surge está versión, ahora centrada en el personaje de una madre?
  • Esto salió como una microobra parte de la obra Excepciones, 12 reglas del amor de Eduardo Calla que hicimos en La Paz, luego se convirtió en una obra de teatro y la obra de teatro se convirtió en una película y, claro, en ese proceso hubo varias recreaciones desde Fernando Gamarra a Carlos Valverde y de ahí a Oscar Martínez, todos con una versión y una propuesta diferente del personaje. Había investigado ya a profundidad el tema de la masculinidad de un padre y su posición frente a la homosexualidad del hijo desde un machismo y homofobia inherentes en Bolivia. En la obra de teatro estaba también la ausencia de la mujer, entonces quería investigar algo también más profundo o diferente. Por eso surgió la propuesta esta vez de que sea una madre y trabajar con una mujer que yo admiro tremendamente desde hace años, con la que ya hice varias películas, Lorena Sugier, y ver desde su posición qué propone esta madre de clase media en Santa Cruz.
  • ¿En qué se diferencia esta historia de las del filme y la obra?
  • Hay un par de diferencias con la original, que es con Carlos Valverde, pero la base sigue siendo la obra que se publicó con La Hoguera como libro y que va en su segunda edición. Volvemos a lo básico: una madre que llama a un contacto viendo la última conversación que su hijo tuvo por Facebook y llama para buscar respuestas. Es una obra de confrontación entre dos personajes, pero al cambiar el género del protagonista también cambian muchas sutilezas sobre la manera de ver y la manera de enfrentar la pérdida de un hijo. Y aunque sean sutiles y menores, tienen un gran impacto en el macro de la obra. Además proponemos esta vez que el novio no es un chico boliviano sino un extranjero, un ruso que vive en Estados Unidos y que es exiliado político de Rusia y que tiene una visión muy diferente a lo que es la vida en Bolivia, y que viene de una cultura donde realmente se condena con la muerte o la cárcel la homosexualidad. Ahí estamos explorando el choque cultural en el lenguaje en la manera de ver las cosas entre una madre boliviana y un chico ruso que ha tenido que dejar su país, su identidad y su cultura para poder ser libre en Estados Unidos.
  • ¿Cómo ha sido el proceso de la obra?
  • Pues la idea de esta obra ha salido justamente de lo que estamos viviendo con la pandemia y lo primero que uno como artista se pregunta es qué va a pasar con el cine, qué va a pasar con el teatro, si la gente va a ir a ver nuestras obras, si esta es esta la muerte del teatro como lo conocemos o si hemos perdido nuestro espacio para comunicarnos. Ahí empecé a ver que mucha gente proponía nuevos formatos, nuevas plataformas digitales y virtuales para poder hacer teatro y busqué alguna obra que yo pueda hacer por Zoom, que se está convirtiendo en la plataforma de comunicación mundial hoy en día.

Y buscando esa obra, no la encontraba. Vi un par en Nueva York en que se adaptó teatro tradicional al Zoom y no funcionó, a mi parecer, porque requería de interacciones espaciales y ese contacto entre actores. Sabía que la obra debía ser exclusivamente pensada para el formato de Zoom  e intentando buscarla me encontré con que ya había escrito sin querer yo una sin tener esas tecnologías: Originalmente Tu me manques era entre dos personas que se comunicaban por Skype y era toda una comunicación virtual. Era ideal para adaptarla a Zoom, ya que originalmente funciona con el lenguaje estético y formal de Zoom.

  • ¿Cómo se hicieron los ensayos?
  • Empezamos a desarrollar la idea a mediados de abril y estamos ya hace un mes en ensayos. Lorena está en Santa Cruz, en este momento Daniel está en Barcelona y los tres actores invitados sorpresa en la obra están en Nueva York y en Miami. Yo, desde Amsterdam, envío un link de ensayo y nos juntamos tres veces a la semana desde nuestros rincones del mundo vía Zoom. Es una metología súper interesante que me ha abierto la mente muchísimo, porque ya no necesitas la parte presencial y te permite acceder con mucha más rapidez a cosas que jamás antes hubieras pensado.
  • ¿Cómo se trabajó estéticamente esta versión?
  • Hubo mucha adaptación, porque la obra estaba de alguna manera escrita para Facebook, Instagram, Skype… Se ha cambiado un poco el formato, pero sigue siendo una exploración de nuestro mundo virtual y cómo nos comunicamos ante la imposibilidad de la confrontación física. Vemos qué elementos dramáticos proporciona que alguien cuelgue mal, la falta de comunicación, el internet; ese tipo de cosas que se convierten en partes estéticas de la propuesta, pero también parte de la obra en sí mismas. Es importante que se sienta totalmente orgánico y no simplemente sea teatro leído en Zoom. Ahora se están haciendo muchas lecturas de teatro y de guiones por Zoom, pero no deja de ser eso, solamente una lectura. No tendremos solamente cabezas parlantes, sino que estamos intentando jugar con los celulares y cambiar de locaciones para que la obra tenga mucho movimiento, kinesis, y eso es lo que estamos proponiendo.
  • ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de este formato?
  • Esto es lo más interesante del proyecto: es un momento en que efectivamente la producción de teatro y cine se ha visto altamente afectada y está el miedo de la gente por acercarse a una sala aunque hayan nuevas regulaciones, nuevos protocolos para volver a una cierta normalidad. Es muy difícil pensar a corto plazo en un teatro tradicional como lo veíamos antes. Lo que más me entusiasma es proponer una manera de hacer teatro sustentable de muy bajo costo, porque no necesitas pagar teatros, no necesitas hacer escenografías costosas y al mismos tiempo te permite generar una plataforma sustentable donde los actores ganen, la gente compre su entrada y haya una economía detrás, de manera que la gente tenga acceso a entretenimiento y a propuestas artísticas como las que tenía antes, pero desde su casa. Creo que eso también ha cambiado mucho la visión de la importancia del arte y del entretenimiento en nuestras vidas en el encierro, en momentos de prudencia, cuidados y salud. Esto te proporciona una alternativa más que no es Netflix y que también te permite activar el trabajo de cientos de productores, actores, directores, dramaturgos y ojalá que sirva también como una referencia más más para que se siga haciendo teatro en Bolivia y no paremos los artistas de crear, de producir, de consumir teatro y de difundirlo.
  • ¿Cómo cree que reaccione el público?
  •  No sé cómo va a reaccionar el público, de hecho ya se está hablando incluso de una fatiga del Zoom, pues creo que mucha gente está pasando mucho tiempo en esta plataforma con clases virtuales, con reuniones de trabajo virtual… creo que es la única desventaja. Al mismo tiempo el hecho de que no es algo formal y que más bien es entretenimiento ayuda: es una obra bastante emotiva, desgarradora y tenemos música, tenemos imágenes y tenemos muchas sorpresas en la obra. Yo creo que por lo menos como una propuesta innovadora va a funcionar. Estamos haciendo solamente dos funciones y trabajamos durante meses para eso. Si esto funciona podría generar realmente algo innovador, diferente y positivo para el teatro nacional y mundial. Además plantea la posibilidad de trabajar con actores extranjeros sin movilizarlos, sin trasladarlos a hoteles ni pagar lo que implica traer una persona de otro país; puedes trabajar con actores en cuatro países diferentes simultáneamente. También sabemos que cada vez la atención del ser humano está más corta y hemos querido proponer una obra de 40 minutos, que ya de por sí es muy intensa.

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Bolivia celebra este sábado las diversidades sexuales y de género desde las redes sociales

La XVIII Marcha de La Paz se transmitirá desde las 19.00 por Facebook Live, en Santa Cruz habrá una verbena virtual

/ 27 de junio de 2020 / 15:42

La bandera GLBT en El Prado de La Paz.

Este sábado se concentrará la mayor cantidad de actividades para celebrar el Día Internacional del Orgullo LGBT (28 de junio), que este año se festejará desde la virtualidad. Desde La Paz, a las 19.00, la XVIII Marcha de las Diversidades Sexuales y de Género de La Paz se transmitirá a través de un Facebook Live, entre otras actividades que se desarrollarán en el resto del país.

El evento de esta noche, organizado por el Consejo Ciudadano de las Diversidades Sexuales y de Género del Municipio de La Paz, contará con la participación de diferentes colectivos y personalidades reconocidas del medio que brindan su apoyo a la causa. La transmisión por Facebook Live será de 19.00 a 20.00.

“Lo más responsable era hacer este año la marcha virtual. Por eso se van a transmitir esta noche videos de la población con números de baile, canto, performances, lectura de poesías, fotografías, mensajes dirigidos a la población, además de streaming en vivo de artistas que dedicarán algunos números a la población”, explicó Jonathan Arancibia, del Concejo de Diversidades Sexuales.

Mayor interés

Arancibia destaca que, si bien este 2020 no habrá la visibilidad de otros años, es importante destacar el interés por conocer la problemática LGBT del sector universitario, así como de entidades aliadas de la población que durante todo el mes realizaron actividades on line para conocer a fondo temáticas relacionadas con la diversidad.

El Consejo ha participado durante todo el mes en conversatorios, ciclos de cine y conferencias junto a expertos, activistas y personalidades de Bolivia y el exterior. Temas como la historia del 28 de junio, la diferencia entre género y preferencia sexual, la salud, el respeto a los derechos humanos, lo jurídico y lo psicológico, entre otros.

Apoyo internacional

Por su parte, Diversa —organización boliviana que trabaja por los Derechos Humanos, con énfasis en Derechos LGBT— presentará a través de Facebook la Marcha Virtual LGBTIQ 2020 “Abrazamos la Diversidad”, que se transmitirá en vivo desde las 18.00 a través de la página de Diversa y del artista Luis Gamarra.

El cantante cruceño radicado en EE.UU. será el presentador oficial de la marcha y estrenará su nueva canción en este espacio en el que participarán otros artistas  como Joaquina Revollo, Vero Pérez, Aeroplan, Steve Bravo y otros.

La velada está organizada por Andrés Mallo y Pablo Merino, desde Buenos Aires. Se tratará de una celebración con muchos invitados especiales.

Talentos GLBTIQ+

Metamorfosis Bolivia —organización de jóvenes gay, bisexuales, lesbianas, trans e intersexuales que trabajan en la promoción y ejercicio de derechos— presentarán su Especial Pride: Jóvenes Talentos GLBTIQ+, de 21.00 a 23.00 a través de su página de Facebook.

En el evento participarán la cantante Jessica Velarde, el bailarín David Cepeda, la bailarina de breakdance Ale Leytón, el diseñador Aivar Ayllón, el compositor Giffel Saavedra y el cantante Kedaal Nuñez, entre otros.

Santa Cruz

En Santa Cruz, el Movimiento de la Diversidad Sexual y de Género ha logrado congregar a las diferentes colectivas en una semana dedicada al movimiento LGBT con webinar y charlas en vivo. El evento central será la Gran Verbena Virtual: Nuestras vidas entre sueños y resistencia, que se celebrará esta noche a las 19.00 y se prolongará hasta las 22.00. Habrá música, baile, exposiciones y performances.

“Este año nos hemos unido en todas las colectivas de Santa Cruz bajo la organización del Movimiento de la Diversidad Sexual y de Género, la instancia política que convoca a todas las colectivas. La verbena se ha dado de forma muy espontánea y nos hemos integrado”, explica Christian Egüez, integrante de la colectiva La Pesada Subversiva.

Justamente, La Pesada Subversiva ha presentado a través de su página de Facebook  La revista Placentera,  una producción en alianza con la colectiva Imaginaria Feminismo – Antifeminista, “una revista de goce, arrechuras y porno-disidencias”. El trabajo cuenta con aportes de Nikolái Gutiérrez, Katia Carmesí, Nicolás Samuel Illuminati, Alejandra Menacho Noza, Fernanda Acuña, Denilson Montaño, Joan Villanueva, Misho Darko y Christian Egüez (Marica y Marginal). (27/06/2020)

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Ella baila sola, un alegato contra la violencia de género de Xtravadanza

Este homenaje a la mujer hecho danza se presentará el domingo 28 desde el Teatro Municipal

/ 24 de junio de 2020 / 21:23

La obra Ella Baila Sola de Xtravadanza

Por Miguel Vargas

Ella es una mujer que durante su vida se enfrenta a diferentes episodios y experimenta diversas emociones como Inocencia, Maltrato, Violencia, Miedo y Soledad. Ella le dice basta a todo tipo de abuso y sale adelante sola contra viento y marea. Ella baila sola es una obra de creación propia del Estudio de Danza Jazz Xtravadanza que se presentará el domingo 28 de junio a las 20.00 como parte del programa El Municipal en tu casa.

En su aniversario número 13, la compañía dirigida por Claudia Montes Riveros presenta una pieza que rinde homenaje a la lucha diaria de la mujer a través de la danza “La última vez que pusimos en escena esta obra fue en 2018 en el Teatro Achá de Cochabamba con un elenco de nueve bailarinas.

Para esta versión, por temas de bioseguridad, tuvimos que reducir el elenco a cinco artistas, tuvimos varios ensayos por Zoom y logramos hacer un solo ensayo general antes de llevarla a escena en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Perez. Fue complicado, pero lo logramos”, explica la directora.

La obra tendrá en escena a las bailarinas Alejandra Ballesteros, Daniela Iporre, Claudia Montes, Katherine Pacheco y Natalia Ruiz. La fotografía está a cargo de Alberto Schwartzberg, el diseño es de Diego Montes Riveros y el vestuario, de Magdy Luz Riveros.

La presentación además se hace con el teatro vacío, para su transmisión por el portal teatro.bo a través de Superticket.bo. “Es muy extraño, ya que no se siente la energía que el público nos transmite siempre ni sus aplausos.

Todo el equipo técnico y administrativo del teatro nos trató de maravilla y gracias a ellos pudimos seguir adelante. Es un golpe muy fuerte ver el teatro vacío, pero ese escenario es mágico: una vez que empezamos lo dimos todos, nos entregamos por completo”, comenta la coreógrafa y bailarina.

Las entradas virtuales tienen un precio de Bs 35 y se pueden adquirir a través de Superticket.bo.

(24/06/2020)

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A+Short lleva a película de animación boliviano argentina Dubicel al mercado MIFA de Annecy

La productora argentina promociona la premiada cinta dirigida por Yashira Jordán e Igor Gopkalo Streiff

/ 21 de junio de 2020 / 08:22

Más logros para la película boliviano argentina de animación Dubicel, dirigida por Yashira Jordán e Igor Gopkalo Streiff.La productora A+Short llevó la cinta al Festival Internacional Annecy de animación, en Francia, al mercado MIFA con la delegación argentina en el Stand virtual, “una enorme posibilidad que nos dan para difundir el cortometraje argentino de animación”, señaló la productora.

Dubicel cuenta los días de un niño cósmico que vive encerrado en una cúpula galáctica y sueña con que esa gran ventana se abra para poder ver las estrellas que tanto anhela. “Es un mensaje de esperanza que nos entusiasma llevar a las pantallas del mundo entero y ansiamos que esta historia inspire a nuevas audiencias”, señala A+Short.

El corto además cuenta con la narración del músico Kevin Johansen. “Queremos compartir esta historia con toda la familia, pues Dubicel es un niño que está encerrado, pero que viaja con sus sueños», explica la directora boliviana Yashira Jordán.

El filme ha ganado el premio a Mejor Filme de Animación y Mejor Banda Sonora en el NY CA Film y en el festival Golden Nugget International se llevó un premio por su música, compuesta por Micaella Carballo, además de competir en el festival Our Fest Stop Motion.

Desde2019 la película ha participado en más de 20 competencias internacionales alrededor del mundo, ganando tres premios hasta la fecha, por Mejor Música Original y Mejor Animación. Dos en Nueva York y uno en Buenos Aires. (NYC Cinematography Awards y Buenos Aires International Film Festival). Además estuvo en TAAFI Toronto Animation Arts Festival International y en su Mercado de Industria, Además de participar en Panama Animation Festival y en el festival Our Fest Stop Motion.

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