Voces

jueves 19 may 2022 | Actualizado a 05:44

José de Mesa, in memorian

/ 25 de julio de 2010 / 05:00

Luego de luchar contra una larga enfermedad, el arquitecto, historiador y humanista José de Mesa Figueroa dejó la vida terrena el pasado viernes 23 de julio. Si bien se le ha conocido también por ser el padre del ex presidente de Bolivia Carlos D. Mesa Gisbert, la figura de «don Pepe» brilla con luz propia como una de las grandes personalidades de la cultura boliviana de la segunda mitad del siglo XX.  

Profesional de la Universidad Mayor de San Andrés, unió su vida a la de la también arquitecta Teresa Gisbert y, juntos, viajaron a España para hacer la especialidad en Historia del Arte. A su retorno, los dos jóvenes arquitectos emprendieron la titánica tarea de estudiar el arte en Bolivia. Este trabajo ha marcado un antes y un después en el proceso de autoconocimiento de la historia boliviana. La valoración actual de nuestro carácter mestizo, así como el recuento y el estudio de nuestro patrimonio, se debe en gran parte a esta tarea.

A su labor investigativa se sumó la docencia universitaria y su participación en diferentes instituciones relacionadas con el quehacer cultural y científico. También destacó como gestor cultural y recibió el Premio Nacional de Cultura en 1995. El legado de «don Pepe» es enorme. Su figura nos guía hoy —más que nunca —a buscar el conocimiento para valorar más a nuestro país.

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Matar al maricón

/ 19 de mayo de 2022 / 01:52

Todo homosexual ha sentido alguna vez el miedo de besarse en la calle. A muchos nos han golpeado, insultado o lanzado miradas de reproche por hacerlo, como si una muestra de afecto fuese un acto de depravación. Socialmente, los prejuicios han llevado al maricón a la construcción de espacios ocultos al ojo público: discotecas, cafés, saunas y otros. Son espacios destinados a que aquellas personas que se fingen heterosexuales en su día a día, puedan dejarse ser y encontrarse con sus iguales. Desde 1990 se eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales de la OMS y en conmemoración de este hecho, cada 17 de mayo se recuerda el Día internacional contra la homofobia, bifobia y transfobia. Ante esto, es irónicamente doloroso lo que sucedió pocos días atrás en la ciudad de El Alto.

El 8 de mayo algunos policías ingresaron en un sauna gay bajo la excusa de haber recibido denuncias informales y maltrataron a los clientes del lugar al grado de tomarles fotografías sin respetar su privacidad. Como producto del allanamiento, quedaron detenidos tres empleados del local acusados de pornografía y delitos contra la salud pública. La imputación presentada a la fiscal tiene claros tintes de homofobia y morbo: en lugar de explicar por qué serían relevantes los cargos, se detiene solo en señalar la orientación sexual de los implicados, recalcándola prácticamente en cada línea. Pareciera que el reporte, más que esclarecer los hechos, buscara reprocharlos por su orientación. Una imputación de tal naturaleza demuestra que hubo un grado de homofobia instalado en quienes ejercieron la intervención y, por lo tanto, todo el proceso puede perder objetividad y teñirse de prejuicio.

Los imputados estuvieron en celdas policiales hasta cinco días después de los hechos y lograron salir en una suerte de libertad transitoria en lo que se realiza la investigación. ADESPROC Libertad se hizo presente en el proceso y se muestra con compromiso de continuar el acompañamiento hasta el final. Si bien está lejos de haber concluido, este hecho permite leer algunos de los niveles sociales de homofobia institucional y cultural de nuestro entorno. El primero claramente es el propio acto policial, acompañado por el texto de la imputación, la reacción inicial de la Fiscalía y el proceso penal actual. Un segundo nivel, menos evidente, está en el modo en que los medios de comunicación transmiten la noticia que, en muchos casos, logra una revictimización de los implicados. Medios muy populares como Notivisión no dudaron en titular al hecho como “Intervienen prostíbulo de varones” e incluso dejaron circular algunas fotografías tomadas por la Policía en el lugar, sin preguntarse en ningún momento cómo afrontar una noticia de clara violación a los derechos humanos de una población vulnerable.

Un tercer nivel de violencia, muchísimo menos evidente, está en los receptores de la nota. Personas que comparten el morbo con risas y burlas; personas que justifican a la Policía, reprochando la existencia de un sauna gay cuando no están dispuestas a normalizar la homosexualidad; personas que, desde el privilegio de jamás haber sido discriminadas por su orientación sexual, se sientan a juzgar al otro y a quejarse de que no tienen un colectivo que les defienda, sin detenerse a pensar que el colectivo que los defiende es el mismo sistema patriarcal que ha encarnado en los policías que allanaron el sauna ese día.

A veces pensamos que homófobo solo es el que golpea a un homosexual en la calle o le grita maricón. Homofóbico también es quien se enoja cuando ve un beso gay en una película de Marvel y habla de “inclusión forzada”. Homofóbico también es quien se sienta en el trono de la moral juzgando de pervertido a quien va a un sauna gay, pero no le tiembla el bolsillo a la hora de pagar a una trabajadora sexual por sus servicios. Homofóbico también es el sacerdote que en su homilía le dice a su audiencia: “Yo soy un mártir porque la sociedad me crucifica por oponerme a los homosexuales”. Homofóbico también es quien piensa que los hombres imputados han recibido su merecido por estar en un lugar así. Homofóbica también es la madre que reza cada día por que su hijo no le salga gay. Homofóbico también es quien se ríe de los pobres maricones que merecen ser golpeados por eso, por maracos. Te llamo a pensar, pues, si sigues formando parte de esta cadena de violencia silenciosa que golpea, que silencia, que mata.

Juan P. Vargas es literato.

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La designación de autoridades en dos tiempos

/ 19 de mayo de 2022 / 01:49

Empiezo por puntualizar algo que me parece importante, en el país no es que no exista institucionalidad. De hecho, tenemos instituciones, muchas y bastante positivas para el fortalecimiento de la democracia. En realidad, lo que tenemos al frente es una falla estructural en el funcionamiento de estas instituciones; es decir, antes que pensar en la llegada de un informe ampuloso y detallado de consultoría de creación o fortalecimiento institucional, nuestra mirada tiene que ir apuntando a las formas y mecanismos que tenemos los bolivianos de relacionarnos entre nosotros y revisando las actitudes que pudiéramos tener respecto de lo político.

Entonces, en la parte del cómo hacemos funcionar las instituciones es que se encuentra la designación de los titulares en los cargos públicos, que al parecer comenzamos a ver que la clase política se planteó como tarea para llevar a cabo, empezando por la Defensoría del Pueblo. Al respecto, identifico dos momentos importantes: el momento democrático y el momento meritocrático.

El momento democrático es el primero y tuvo como fin iniciar con la convocatoria y recibir las diferentes postulaciones que llegaron, lo llamo momento democrático porque salvo las restricciones constitucionales que existen, por lo demás cualquier ciudadano podía presentarse.

En el caso de las candidaturas a la Defensoría del Pueblo, en este momento sobresalieron más aquellas postulaciones que eran vistas como polémicas, que más parecían chistes de mal gusto por su nivel de compromiso partidista o parcializado con un sector activista, que poder encontrar candidaturas que nos atraigan porque prometían elevar la vara como en el principio de los tiempos defensoriales.

Pasamos de ahí al momento meritocrático, este momento está caracterizado por la evaluación de las candidaturas presentadas; por si acaso cuando uno se refiere a lo meritocrático, lo entendemos como algo integral, en el caso de la Defensoría entrarían muy probablemente también características de valores ético-morales y de defensa de los derechos humanos. Sumado esto obviamente a la evaluación que se haga en las entrevistas respectivas, algo así como contemplar no solamente la sumatoria de puntajes, también un análisis de las cualidades de los postulantes.

Estos dos momentos, democrático y meritocrático, arrojarían a los mejores perfiles para ser considerados como máximas autoridades que hagan funcionar las instituciones. Sin embargo, nos topamos con que la clase política necesita todavía madurar algo más, porque la regla constitucional es que se los designa, pero por el voto favorable de dos tercios de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

Aquí más que hablar de que las mayorías buscan imponerse a las minorías, o que las minorías trancan todo imponiendo la posibilidad de veto que tienen, creo que es más urgente que miremos en la siguiente línea: una democracia no puede prescindir de la negociación política, pero para que se pueda dar esto es necesario que vaciemos de contenido negativo esa idea y la llenemos con la posibilidad de entender que la negociación política tiene como fin generar cierto consenso, es ahí donde tenemos que llegar porque de lo contrario lo que nos espera pronto es alguien que venga desde fuera del sistema de partidos con gorra sobre la cabeza amenazando con dejar unas cartas que cuenten verdades mediáticamente potables y prestas para llenar plazas en cabildos a cielo abierto.

Marcelo Arequipa Azurduy es politólogo y docente universitario.

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El reencuentro

/ 19 de mayo de 2022 / 01:46

Los cafés se han vuelto a llenar con gente que tras prolongados abrazos se pone al día en largas y amenas charlas procurando ahuyentar el fantasma de la covideana separación. A pesar del barbijo, los amigos se reconocen en las puertas de los teatros, de conciertos al aire libre, ferias gastronómicas, exposiciones, reaperturas o inauguraciones, es decir de los mil y un emprendimientos surgidos ante la urgencia de la reactivación económica. En el aire se nota la necesidad de contacto humano, de la actividad libre, de la conversación frente a frente. El confinamiento, el temor al contagio, las secuelas de la enfermedad en los sobrevivientes, el dolor de la pérdida de seres queridos, las oleadas de miedo vividas en el encierro tienen consecuencias en la salud mental de las personas.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) da cuenta de una pandemia de salud mental en el continente debido al aumento de casos de depresión y ansiedad por el COVID- 19. A pesar del creciente entusiasmo de las personas, que reflejamos al inicio de esta columna, aún hay quienes se resisten a salir, temen las reuniones familiares y de amigos, no se dan la mano, han perdido espontaneidad. En estas actitudes hay un daño afectivo que debe curarse, que debe ser tratado. Es necesario recobrar las buenas prácticas de dar y recibir cariño, comprensión, calor humano, estamos hechos para ese tipo de convivencia y no para el aislamiento al que hemos sido sometidos.

En julio de 2020, la OPS ya habló de los efectos negativos que se podrían generar luego que se logre superar la pandemia del COVID- 19, ha llegado el momento de encarar esa situación. En ese entonces se habló de la necesidad de implementar servicios y programas de salud mental en nuestra región, para evitar un aumento desmedido de trastornos psicosociales. Los gobiernos municipales deben tomar en cuenta políticas de esparcimiento al aire libre, de planes familiares para armonizar la convivencia social. Sencillas prácticas como caminatas para un mejor conocimiento de las atracciones y la historia que tiene cada ciudad, conciertos al aire libre, campeonatos de juegos de mesas en plazas, ferias gastronómicas, en fin, rearmar el tejido social que nos termine de liberar del miedo, incluso manteniendo medidas de bioseguridad.

Los niños y adolescentes han sido sometidos a situaciones de temor que no pueden ignorarse, muchos tuvieron que reducir su actividad y movimiento a estar dentro de una sola habitación, con largas jornadas tediosas y solitarias. Los seres humanos no podemos vivir aislados, encerrados, sin la convivencia diaria con otros seres humanos. Tan importante es cuidarnos del COVID-19 como la protección de nuestra salud mental.

Lucía Sauma es periodista.

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Los empresarios héroes en el país

/ 19 de mayo de 2022 / 01:43

Los empresarios del país lo dan todo para construir y contribuir a la construcción de una nación próspera, puesto que arriesgan su patrimonio, su familia y su futuro. Este esfuerzo representa el trabajo tesonero y el sacrificio de saber comenzar cuando todo se ha perdido, de liderar a su familia y sus empleados para llevar a su empresa, y con ella al país, a un sitial de mayor prosperidad. Las oportunidades, lo sabemos todos, no se presentan por sí mismas, son el resultado del valor, no de la suerte. Lo que diferencia a un empresario de una persona común es que estos ciudadanos buscan “las oportunidades para triunfar y si no las encuentran, las crean”.

El proyecto Héroes CNC nace como un impulso reivindicativo para los empresarios y emprendedores cuya labor impulsa la innovación, la productividad, la calidad y el desarrollo armónico social de su entorno, lo que los hace esenciales para la construcción de un país.

La Cámara Nacional de Comercio (CNC) encontró héroes muy importantes, entre otros:

Ximena Behoteguy, presidenta ejecutiva del Banco FIE, por la labor desarrollada en el ámbito de la Responsabilidad Social Empresarial y el apoyo al emprendimiento y fortalecimiento del liderazgo de la mujer.

Carlos Gill Ramírez, de Ferroviaria Oriental, Ferroviaria Andina, la constructora Cotienne, OCM Trading, los diarios La Razón y Extra, Tiendas Montana y la Sociedad Administradora de Puertos Continental (Sapcon), entre otros.

Pablo Bedoya Saenz, a sus 22 años de edad volvió de Estados Unidos a Bolivia para trabajar en el banco de más larga vida en el país, donde 31 años los pasó en la institución financiera que levantó su padre, después de convertirse en el principal accionista.

Nuestras preguntas: ¿Es fácil emprender?, ¿qué es ser emprendedor?, ¿qué debo saber para serlo?, ¿será que existe un perfil específico para ser empresario? Seas o no emprendedor, en el nuevo proyecto Héroes CNC, de la Cámara Nacional de Comercio de Bolivia, uno se va a encontrar con las historias de emprendedores y empresarios que han triunfado en Bolivia. Que contarán sus experiencias y permitirán, de esta forma, reflexionar acerca de la percepción de hacer empresas en nuestro amado país.

Jamás se pensaría que alguno de los empresarios se emocionó al contar su historia, es porque el emprendedurismo es algo que se lleva en el corazón y se ve reflejado en las palabras dirigidas a los jóvenes.

¡Lo perfecto es enemigo de lo bueno!, el emprendedor sabe a lo que se está metiendo al hacer empresas. Lo importante es siempre seguir adelante, tal vez es precisamente este criterio positivo el que diferencia a un empresario de un ciudadano común, puesto que como todo héroe el sacrificio y el trabajo sin descanso es lo que lo identifica.

Este 2022, la Cámara Nacional de Comercio cumplió 132 años de vida impulsando y cuidando al sector privado en Bolivia, entiende lo difícil que es iniciar de cero y arriesgarse en medio de las tribulaciones económicas y la falta de apoyo por parte del Estado. Es importante entender por qué el proyecto se denomina Héroes CNC.

De esta forma los ciudadanos y emprendedores podrán conocer un poco más del tejido empresarial en Bolivia, y sobre todo sentir que aquellos que lograron cumplir sus objetivos darán un par de experiencias y de buenos consejos para quienes desean seguir la difícil tarea de ser empresario.

En el desarrollo existe la parte descriptiva con el nombre de la empresa y cómo nace la iniciativa de emprender. Quiénes fueron los impulsores del proyecto y cuáles son sus productos y servicios ofrecidos.

Aún estamos en la primera temporada, nuestra misión es demostrar que se puede invertir en el país y que la empresa privada genera oportunidades. Si eres emprendedor, arriésgate, no te rindas y demuestra tú también que es posible.

Rolando Kempff Bacigalupo es economista, licenciado en la UMSA, doctorado Ph.D. en Relaciones Internacionales de la Universidad del Salvador de Argentina y Académico de Número de la ABCE.

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¿Estancamiento con inflación?

/ 18 de mayo de 2022 / 03:14

Después de más de 40 años, la economía mundial se vuelve a preguntar si estamos ad portas de una fase de estancamiento del producto mundial junto con un proceso sostenido de aumento de precios llamada estanflación.

Los últimos datos de la economía de EEUU para el primer trimestre parecen confirmar esta situación al registrar una tasa de crecimiento negativa del PIB de – 1,4 %, la cual no significa técnicamente una recesión puesto que debe registrarse por dos trimestres consecutivos para ello. En cambio, la tasa de inflación, a 12 meses, a abril de este año fue del 8,3%, la cual sin el alza de los combustibles y alimentos, la denominada inflación subyacente, sigue siendo alta, del 6,2%, comparada con las tasas tradicionales del 2% anual.

Estos datos preocupantes se dan en un contexto de una etapa post-COVID-19 con una recuperación más rápida que la esperada, aunque a diferentes velocidades, del producto mundial y de los principales países avanzados en un contexto de baja inflación. Sin embargo, las pugnas geopolíticas y la estupidez de los líderes de las potencias mundiales nos han llevado a una crisis autoinfringida, ya que no podemos echar la culpa a virus exógenos sino a la fatal inoperancia del sistema multilateral.

Como alerté en anteriores artículos sobre la guerra y sus sanciones, los eventos económicos escapan del control del laboratorio de simulaciones y pronósticos de los organismos mundiales y nacionales, pues mutan constantemente en función de las deficiencias inmunológicas de la economía global y de cada país. Los agentes económicos o los spirit animals no son racionales ni tienen espíritu, son más parecidos a los animales puesto que reaccionan en manada frente a la presencia de riesgos. Como dijo Keynes, sus actividades “dependen más del optimismo espontáneo que de una expectativa matemática, ya sea moral, hedonista o económica”.

Hasta el viernes 13, los agentes económicos reaccionaron con fuertes caídas en las principales bolsas del mundo, por ejemplo el Standard and Poor’s (S&P500) cayó un 10% respecto a su nivel alcanzado hace un mes. Además, las crisis financieras empiezan por los activos más riesgosos del cual tratan de desprenderse los agentes “racionales”, como ocurrió con el mercado de las llamadas criptomonedas o monedas digitales sin respaldo de bancos centrales. Así la BBC Mundo tituló El criptomercado ya tiene su propio Lehman Brothers, en alusión al Fondo de Inversión detonante de la crisis financiera iniciada en 2007 con la “crisis de las hipotecas tóxicas”. En efecto, la principal moneda virtual, el Bitcoin, de un nivel registrado en noviembre de 2021 de $us 68.000 llegó a caer a $us 27.000 la semana pasada, reflejando una caída del 60% de su valor.

Estas perturbaciones financieras en las bolsas y en los activos más riesgosos se dan en un nuevo contexto derivado de la inflación, que se suponía transitoria, como es el aumento de las tasas de interés por una parte de los bancos centrales, como en el caso de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) que ya realizó dos ajustes elevando de un nivel cercano a cero a 1%, sumado al anuncio de que subirá en los próximos meses. Adicionalmente, la cereza del postre, la Fed apunta a una reducción de $us 1 billón (o 11%) en sus tenencias del Tesoro durante el próximo año con un impacto negativo en la deuda pública del Tesoro que se suma a los elevados gastos fiscales asociados a la reactivación y a los gastos militares; Daniel Arbess estima que “el déficit presupuestario federal actual de $us 3 billones aumentaría en casi un 20%, compensando con creces los ahorros del final de los ‘pagos de impacto económico’ de COVID”.

Así, los resultados económicos de las decisiones políticas tienen efectos que no se pueden prever y escapan al control de los líderes del G7 que están más preocupados en sancionar a la novia de Putin.

En cambio, en el país, nosotros estamos preocupados de otros temas mucho más importantes y ni siquiera miramos de reojo a los ciudadanos de países vecinos que están viviendo un aumento diario en el precio del pan, de los alimentos y de los combustibles. Parece que las cosas solo se valoran cuando se pierden.

Gabriel Loza Tellería es economista, cuentapropista y bolivarista.

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