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Friday 1 Dec 2023 | Actualizado a 02:13 AM

Orgullo y dignidad

Es una manifestación por la dignidad de las personas con identidad sexual diferente

/ 30 de junio de 2012 / 06:31

Esta noche, en siete capitales del país, así como en cientos de ciudades del mundo, se realizará la Marcha del Orgullo Gay, actividad que se realiza en Bolivia desde hace una década y que no sólo recibe menos rechazo, sino mayor atención y hasta adhesión ciudadana. Se trata de una manifestación por la dignidad de las personas con identidad sexual diferente.

En efecto, la primera Marcha se celebró en Santa Cruz de la Sierra en 2000, y entonces sirvió para hacer visible el desprecio de gran parte de la sociedad hacia las personas gays, lesbianas, bisexuales y transgénero (GLBT), pues fue recibida con violencia. Desde entonces hasta ahora las cosas han cambiado, comenzando porque los colectivos GLBT en otras ciudades también la realizan, a pesar de los riesgos a los que se exponen, pues también siguen activos algunos grupos que no dudan en acudir a las agresiones verbales y físicas.

La Marcha del Orgullo Gay, que se realiza cada año el 28 de junio o el fin de semana más próximo a la fecha, es la manifestación pública en torno al Día Internacional del Orgullo GLBT, instituido por las organizaciones de personas con identidad sexual diversa en homenaje a los “Disturbios de Stonewall”, que en 1969 marcaron el inicio de las luchas por la liberación homosexual en EEUU y luego se replicaron en el resto del mundo.

Sin embargo, y a pesar de que las manifestaciones en torno al 28 de junio son cada vez más grandes y visibles, también hay fuertes críticas a la realización de la Marcha del Orgullo Gay. Por un lado, están las que provienen de los grupos conservadores, que hallan intolerable no sólo la homosexualidad sino fundamentalmente la exhibición de ésta. Por el otro lado, también entre la propia comunidad GLBT hay quienes se oponen al desfile, argumentando que el esfuerzo puesto en asegurar la espectacularidad de la Marcha refuerza los prejuicios de la sociedad contra estas personas al mostrar conductas estereotipadas.

Por otra parte, la celebración del 28 de junio y el activismo de distintos grupos ha tenido el efecto no sólo de hacer visible a la comunidad GLBT y posibilitar una creciente aceptación de las personas con identidad sexual diversa, sino también avances normativos: además de la Ley de Lucha contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación, la comuna de La Paz emitió en 2008 la Ordenanza Municipal 249/08 declarando el 28 de junio como Día de la No Discriminación a las Diversidades Sexuales y/o Genéricas, y un año después se promulgó el DS 189, que declara el 28 de junio como Día de los Derechos de la Población con Orientación Sexual Diversa en Bolivia.

La de esta noche es, pues, una manifestación que a título de orgullo realza la dignidad de todas las personas con identidad sexual diversa, y eso es bueno para cualquier sociedad democrática.

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Reciclaje y soluciones

Oliver Franklin-Wallis

/ 30 de noviembre de 2023 / 08:58

Sucedió de nuevo la otra noche: mientras me lavaba después de cenar, fui a tirar un paquete de tortellini instantáneos y quedé desconcertado. Era de plástico, claro. ¿Pero de qué tipo? No había ningún código de resina ni símbolo de reciclaje en el paquete. Tampoco hay nada en la etiqueta. ¿Debería tirarlo a la basura? ¿Recíclalo? Y si lo hiciera, ¿se reciclaría siquiera?

Una serie de informes han puesto en duda la idea misma de reciclar, un hábito arraigado en muchos de nosotros desde la infancia. El reciclaje ha sido llamado un mito y está más allá de toda solución, ya que hemos aprendido que los materiales reciclables se envían al extranjero y se desechan (verdadero), están lixiviando químicos tóxicos y microplásticos (verdadero) y están siendo utilizados por las grandes petroleras para engañar a los consumidores sobre los problemas con los plásticos. Las empresas de embalaje han utilizado la promesa de la reciclabilidad para inundar el mundo con basura plástica desechable y a menudo tóxica. Las consecuencias ahora son claras: en la basura, en nuestros ríos y océanos, en los microplásticos en nuestro torrente sanguíneo y en el plástico que literalmente cae del cielo.

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Esta no es la primera vez que el reciclaje es objeto de críticas, ni mucho menos. Pero la última crisis parece existencial. Sabes que es malo cuando la industria del plástico se siente obligada a crear una campaña de refutación llamada “El reciclaje es real”. El reciclaje es real. Si bien he visto cómo el reciclaje se ha vuelto inseparable del lavado ecológico corporativo, no deberíamos dejarlo de lado tan rápidamente. Al menos a corto plazo, podría ser la mejor opción que tengamos contra nuestra creciente crisis de residuos.

Uno de los problemas más fundamentales del reciclaje es que no sabemos cuánto ocurre realmente debido a un sistema global opaco que con demasiada frecuencia se basa en medir el material que llega a la puerta principal de la instalación en lugar de lo que sale. Lo que sí sabemos es que, al menos en el caso de los plásticos, la cantidad que se recicla es mucho menor de lo que la mayoría de nosotros asumimos. Antes de abandonar el reciclaje, primero deberíamos intentar solucionarlo. Las empresas deberían eliminar gradualmente los productos que no se pueden reciclar y diseñar más productos que sean más fáciles de reciclar y reutilizar en lugar de dejar la sostenibilidad en manos de sus departamentos de marketing.

Los gobiernos también pueden prohibir o restringir muchos plásticos problemáticos. Necesitamos un etiquetado más claro de lo que es y lo que no es realmente reciclable y transparencia en torno a las verdaderas tasas de reciclaje. Estos se encuentran entre los muchos temas que se debaten como parte de un tratado de las Naciones Unidas sobre la contaminación plástica. Por el bien de nuestro planeta y de nuestra propia salud, todos deberíamos intentar alejarnos de nuestros excesos desechables. Sí, el reciclaje no funciona, pero abandonarlo demasiado pronto corre el riesgo de volver al sistema de décadas pasadas, en el que tiramos y quemamos nuestra basura sin cuidado. Haga eso y, al igual que el símbolo de reciclaje en sí, realmente estaremos dando vueltas en círculos.

(*) Oliver Franklin-Wallis es columnista de The New York Times

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Netanyahu y su guerra destructiva contra Palestina

Ha quedado claro que la guerra en Gaza tiene como uno de los verdaderos objetivos liquidar la causa palestina

Mahmoud Elalwani

/ 30 de noviembre de 2023 / 08:44

Después de más de 50 días, la maquinaria de guerra israelí ha matado a más de 6.150 niños; sus bombardeos bárbaros e indiscriminados han provocado la muerte de más de 16.232 palestinos y más de 39.000 heridos, al menos 7.000 ciudadanos siguen desaparecidos bajo los escombros. Además, Israel desplazó a un millón y medio de palestinos; cortó el agua, la luz, el acceso a medicamentos, alimentos e internet; bombardeó hospitales, escuelas, universidades, iglesias, mezquitas y viviendas a la vista del mundo entero.

 El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirma que está librando esta guerra destructiva en la Franja de Gaza en nombre de “la civilización y sus países”, es decir, los países que lo apoyaron con el pretexto de la autodefensa. Está matando, destruyendo, violando el derecho internacional y cometiendo los crímenes más atroces bajo este pretexto.

Lea también: La guerra de aniquilación israelí

Aquellos países que declararon que Israel tiene derecho a defenderse ¿ignoran que Netanyahu está cometiendo en su nombre una política de genocidio? ¿Está violando el derecho internacional humanitario en su nombre? ¿Esos países aceptarán que se cometan tales crímenes y masacres en su nombre cuando se trata de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, crímenes de limpieza étnica masiva; crímenes de corte de electricidad, agua, alimentos, medicinas y combustible para los ciudadanos; crímenes de bombardeos y ataques contra hospitales, centros de salud y ambulancias, escuelas y refugios? ¿Aceptarán esta guerra bárbara en nombre de ellos?

Esos países deben responder a estas preguntas, deben confirmar si son parte o no de estos crímenes en curso, deben rechazarlos y condenarlos e ir más allá con la necesidad de tomar medidas prácticas para impedir que continúen y que se repitan, deben detenerlos inmediatamente y exigir consecuencias a sus responsables.

Los países que apoyan a Israel en esta guerra catastrófica y destructiva con el pretexto de la autodefensa, se enfrentan a una prueba real y grave impuesta por la historia y por los valores y principios de la humanidad; deben condenar esta guerra, trabajar para detenerla y rechazarla o serán parte de esta barbarie liderada por Netanyahu. Al mismo tiempo, esta ambigüedad injustificada adoptada por muchos países en su intento de justificarla con el principio del derecho a la legítima defensa debe estar unido con la exigencia a Israel de respeto al derecho internacional humanitario, especialmente porque no se están cumpliendo estas dos condiciones en lo que se está haciendo en Gaza. Los crímenes de Netanyahu han quedado en evidencia para el mundo entero, se utiliza la excusa de la autodefensa para cometer masacres, genocidio, limpieza étnica y desplazamiento forzado contra dos millones de palestinos, expulsándolos fuera de la Franja de Gaza.

El ministro de Patrimonio israelí declaró que el lanzamiento de una bomba nuclear sobre la Franja de Gaza era “una de las opciones”. Esta declaración de parte de una autoridad israelí sobre el uso de armas nucleares contra Gaza plantea una serie de preguntas sobre la presencia de estas armas en el arsenal de Israel. ¿Dónde están las organizaciones internacionales? ¿Dónde está la Agencia Internacional de Energía Atómica? ¿Dónde están los Estados miembros? ¿Dónde están los inspectores?

Ha quedado claro que la guerra en Gaza tiene como uno de los verdaderos objetivos liquidar la causa palestina, utilizando como pretexto la autodefensa de Israel y la eliminación de Hamás. Pero el verdadero objetivo es anexar Cisjordania y aislar el norte de Gaza como frontera amortiguadora para la seguridad israelí. Y el segundo objetivo de esta guerra no está ni estará vinculado a ella, ni geográfica ni políticamente, pero según el artículo en el Washington Post del 17 de noviembre de 2023 del presidente de los Estados Unidos: está vinculado a acuerdos geopolíticos en el Medio Oriente, incluido el restablecimiento de parte del «prestigio perdido de Estados Unidos», especialmente después de la «guerra de Ucrania» y su impacto en el equilibrio internacional de poder y la polaridad global, y la ruptura de la inversión monopolio entre algunos países del Golfo, especialmente Arabia Saudita y los Emiratos con China y Rusia, y el aumento de las relaciones entre ellos a niveles sin precedentes, llegando a la interacción al formar un bloque internacional bajo el nombre de “BRICS”, lo que Washington ve como una amenaza para sus intereses nacionales.

(*) Mahmoud Elalwani es embajador del Estado de Palestina en Bolivia

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Lucha contra el cáncer, desafíos y esperanzas

La lucha contra el cáncer en América Latina y Bolivia requiere un enfoque integral

Andrea Córdova

/ 30 de noviembre de 2023 / 08:39

El cáncer es una de las principales causas de morbimortalidad en el mundo y resulta crucial concientizar a la sociedad sobre esta enfermedad. En esta lucha donde se han logrado avances significativos, pero aún se enfrenta desafíos importantes.

Según la OMS, este padecimiento es la principal causa de muerte en el mundo, con aproximadamente 10 millones de defunciones anuales, siendo el de mama uno de los padecimientos más frecuentes. Por otra parte, en la Región de las Américas se estimó el número de casos de cáncer en cuatro millones en 2020 y se proyecta que aumentará a seis millones en 2040, de los cuales el de mama está entre los tipos de cáncer diagnosticados con mayor frecuencia en las mujeres (30%), y en los hombres el de pulmón (12%). Aparte, la mayor incidencia de muertes se debe al cáncer de pulmón, tanto en mujeres como en hombres.

Lea también: El desperdicio de un gran avance médico

En Bolivia, de acuerdo con datos del Registro Nacional de Cáncer, la tasa cruda de incidencia de cáncer es de 170,8 por cada mil habitantes de sexo femenino y 93,2 por cada mil habitantes de sexo masculino, con mayor incidencia en cérvix (22%) en mujeres, y próstata (17%) en hombres. Lo más preocupante es que aproximadamente ocho personas por día mueren por algún tipo de cáncer.

Según el Global Cáncer Observatory, hasta marzo de 2021 en Bolivia la incidencia de cáncer cervicouterino era del 22%, con una alarmante tasa de mortalidad del 50%, o sea que la mitad de los casos detectados fallece, además es preocupante que de 2016 a 2020 se registraron más de 5.000 nuevos casos de cáncer de mama, con una tasa de letalidad del 60%; este impacto se traduce en familias destruidas, mayor desigualdad y dificultades económicas.

Bolivia ha implementado programas de salud destinados a mejorar la detección y el tratamiento del cáncer, a través del Programa Nacional de Lucha Contra el Cáncer, con el objetivo de brindar atención integral a los afectados. Este programa incluye la realización de mamografías gratuitas para mujeres de 40 a 59 años y la promoción de la salud.

Los Centros de Medicina Nuclear y Radioterapia ofrecen un enfoque completo en el diagnóstico y el tratamiento del cáncer, con tecnología de vanguardia que incluye equipos de radioterapia y diagnóstico por imagen, estableciendo un nuevo estándar en la atención a pacientes oncológicos.

Los servicios incluyen proporcionar diagnósticos avanzados en diversas áreas médicas, como ser oncología, cardiología y neurología. Además, se fomenta la investigación en medicina nuclear y contribuye a la reducción de la mortalidad por cáncer, mejorando la calidad de vida de los pacientes.

La inversión en tecnología de punta y profesionales altamente capacitados está transformando la atención oncológica en Bolivia y brindando esperanza a los pacientes.

Ahora, Bolivia produce sus propios radiofármacos. Producir y suministrar radiofármacos nacionales representa un avance significativo en la atención médica. Ello se materializó con la entrega de los primeros radiofármacos FDG (Fluorodesoxiglucosa) producidos en el Complejo Ciclotrón Radiofarmacia Preclínica del país.

Este hecho, conforme las palabras del presidente Luis Arce, es un logro que representa un hito, ya que Bolivia no solo puede dejar de depender de la importación de fármacos, sino que se puede expandir su producción a otras regiones.

Los avances en la producción de estos radiofármacos reflejan un compromiso serio con la salud y el bienestar nacional. La producción local no solo reduce la dependencia de importaciones, sino que también contribuye al acceso oportuno y eficaz a la atención médica para los pacientes, siendo un ejemplo de cómo la inversión en tecnología y la capacitación de profesionales nacionales pueden marcar la diferencia.

La lucha contra el cáncer en América Latina y Bolivia requiere un enfoque integral que involucre a gobiernos, organizaciones de salud, profesionales médicos y la sociedad en su conjunto; la educación sobre la importancia de la prevención y la detección temprana es fundamental.

Esta lucha es un desafío constante, pero los avances y los esfuerzos continuos son prometedores. La detección temprana y el acceso a tratamientos efectivos son vitales para salvar vidas y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por esta enfermedad.

(*) Andrea Córdova es ingeniera comercial

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Anticucho con su corazón

‘Ira, lo que no te dicen de ser buena’ es un buen caldo. Cuando el telón cae, suenan los acordes de ‘Gracias a la vida’

Ricardo Bajo

/ 29 de noviembre de 2023 / 09:42

Tres caseras del mercado se hacen preguntas. Y mientras se hacen preguntas, clavan con rabia el cuchillo entre la carne. Tres caseras del mercado van a confesar al final; una a una: “yo fui, yo fui, yo fui”. Las niñas buenas hacen caso, las niñas buenas se hacen respetar y no provocan. Las mujeres de bien no hacen el mal. Las mujeres de bien no se quejan. Las niñas y las mujeres decentes no se enojan, se aguantan. Y conjugan verbos diferentes que son todos iguales: atender, cuidar, servir, pagar, cobrar, descansar, contar. ¿Y vivir? ¿Y jugar? ¿Y soñar y saltar, saltar y soñar? ¿Y ser libres? ¿Y matar? Nadie decide que está bien y que está mal. Dicen que las que hacen todo bien serán recompensadas. Es mentira. Esa recompensa no llega (casi) nunca.

Tres caseras del mercado venden carne. Y cuando pueden juegan liga-liga, juegan rayuela. No lloran para no demostrar debilidad. Son Bea, Ceci y Adela. Son tres actrices: Avril León, Fez Frías y Gladys Cruz. Han aprendido a callar. Se han dado cuenta que aprender a callar es más fácil de lo que parece. Pero aunque su voz está callada, sus mentes no aprenden. Se han dado cuenta que aprender a soñar/saltar es más difícil de lo que parece.

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Estamos veinte espectadores en el Bunker. Es sábado. La entrada está a 40 pesitos, incluye anticucho o postre (una deliciosa gelatina con fruta). Las tres caseras de la carnicería están ocultas, están atadas. No será por mucho tiempo. Paradójicamente, el olor a carne les da asco. Todavía no saben por qué.  Estamos delante de tres “magas” y llega la segunda temporada de Ira, lo que no te dicen de ser buena, texto y dirección de Alexis Maceda (Colectiva Maga Ecléctica, un elenco autogestionado de mujeres de La Paz y Sucre). La primera fue en septiembre; mismo lugar.

Estamos frente a un texto atrevido, rebelde, contestón, desafiante, perturbador; tiene una puesta en escena a la altura y una coreografía envolvente que te conduce hacia el abismo. Es la obra ganadora del segundo lugar en el XVII Concurso Municipal de Escritura Dramática “Adolfo Costa du Rels” (2022) del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz. Es la hora de la (dulce) venganza, es tiempo de revancha. Va a ser una hora oscura. Intensa.

Los trabajados/sutiles sonidos del mercado nos trasladan al Lanza, al Rodríguez, al mercado de Villa Fátima o al Hinojosa. La musicalización de Javier Molina tiene el gran acierto de llevarnos a un lugar que todos conocemos. El diseño de luces (de Antonio Peredo) nos coloca ora en el mercado, ora en el matadero, ora en el patio del recreo. “Abuela, ¿qué es ser mujer?; abuela, ¿por qué tengo que callar?”.

Tres caseras del mercado se hacen preguntas y algunas no son fáciles. ¿Qué diferencia hay entre matar/vender una vaca y matar a un hombre? Bea, Ceci y Adela también tienen respuestas y algunas son como un golpe al hígado: “la diferencia es que la vaca no te ha hecho nada”. El Jero sí ha hecho cosas. Es el único hombre (ausente) de la obra, del mercado. El Jero tiene fama de mujeriego y pega a las mujeres. Celoso, como todos. Van a hacer anticucho con su corazón.

Las mujeres de bien aprenden a no llorar, aprenden a ser responsables, a ahorrar. Y todos esos verbos en infinitivo que ya sabemos. Tres caseras del mercado van a vender carne humana porque la Bea ha matado un hombre. Y la Ceci y la Adela se van hacer con ella un solo cuerpo. Tres veces vamos a escuchar “yo fui, yo fui, yo fui”. Sororidad rima con complicidad. Contubernio y confabulación. Matar o morir. ¿Tuvieran las tres la chance de escoger? La tuvieron y eligieron estar juntas, pelear juntas, matar juntas, confesar juntas.

¿Es la peor decisión de sus vidas —ante la violencia y la humillación— o es la mejor? ¿Deberían haber confesado? ¿Son víctimas o son verdugas? ¿No tenemos todos manchas? ¿No cargamos todos frustraciones? ¿No mata —en realidad— el capitalismo y sus mentiras?

Ira, lo que no te dicen de ser buena es Tarantino en el Rodríguez; es Kill Jero. Es Lisbeth Salander aunque ni Bea ni Ceci ni Adela tienen un dragón tatuado. Es Lady Vengeance de Park Chan-wook. Son tres Nikitas. Es Margot Robbie en Hermosa venganza. Es Carrie. Es Hamlet, tragedia de venganza; es una cuestión de honor. Pero ni Adela, ni Ceci ni Bea son justicieras de peli gringa; ni super heroínas; tampoco son hackers ni mujeres de terror. Son tres caseras del mercado. En busca de una expiación por sus pecados. Venden carne. Y ya saben qué harán con los huesos. Ira, lo que no te dicen de ser buena es un buen caldo. Cuando el telón cae, suenan los acordes de Gracias a la vida. Gracias a la ira.

(*) Ricardo Bajo es un pinche periodista

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Entre el sadismo y el masoquismo

El mundo de la política económica es más amplio y flexible que no cabe el uso de etiquetas estrechas

Gabriel Loza

/ 29 de noviembre de 2023 / 09:35

Parece que la economía por sí sola no puede explicar determinados eventos como la reciente elección en Argentina con la proclamación de Milei como ganador por más del 50% de los votos, por lo que tendríamos que recurrir a otras ciencias sociales, en especial a las ciencias del comportamiento humano que incluyen a la psicología, la psicobiología, la criminología y las ciencias cognitivas.

No podría ser de otra forma que, en términos de programa económico de gobierno, millones de personas tengan que escoger, aparentemente, entre dos opciones. La primera, con su candidato Massa, de una u otra forma, significaba el continuismo, más amplio, más moderno del peronismo, pero que en lo económico se expresaba en inflación del 142,7%, una caída de la actividad económica (-2,8%), caída de las reservas internacionales y un aumento de la pobreza en torno al 40%. Desde el punto de vista de las ciencias del comportamiento humano pareciera que el grupo de votantes de la primera opción tiene algo de masoquismo (de L. von Sacher-Masoch, 1836-1895, novelista austriaco), en el sentido de gozar siendo maltratado por los indicadores económicos y sociales y seguir persistiendo en el mismo camino, aunque sea con algunos cambios.

Lea también: Gobernanza y crisis mundial

La segunda opción, significaba algo nuevo y diferente, anticasta, anti-Banco Central, anti-Estado. Era una opción diferente a todos los experimentos económicos anteriores. Dolarizar de frente superando a la tímida Caja de Conversión o relación uno a uno del dólar frente al peso argentino, la denominada convertibilidad, como fue a principios de 2000. Huir del peso argentino que olía mal según Milei, a excremento. Reducir 15 puntos porcentuales respecto del PIB el gasto fiscal, lo que significa privatizar empresas públicas, como YPF, y cortar con sierra los gastos sociales, en educación y salud pública, entre otros, y aumentar el desempleo. Para los psicólogos, la sierra es un símbolo fálico, para mí es un símbolo sádico, del gozar cometiendo actos de crueldad en otra persona, sadismo (de D. A. François, marqués de Sade, 1740-1814, escritor francés). Un 56% votó por Milei.

Me preocupa después de tantos avances en la política económica, en el laboratorio de experimentos que fue América Latina, de décadas perdidas y en el caso de Argentina de un siglo perdido, puesto que fue considerado a principios del siglo XX como un país casi desarrollado.

En mi libro Neoliberalismo vs Neopopulismo, un falso dilema (versión digital), planteo que la discusión es entre los diferentes grados y modalidades de intervención estatal ya sea directa, a través de empresas públicas, como indirecta, a través de los diferentes instrumentos de la política económica y de arreglos institucionales. Así, no se trata de buscar nuevos paradigmas ni recetas universales. La realidad muestra que no existe una receta única de medidas de política económica y que, la equidad y la reducción de la pobreza, deben ser parte de los objetivos explícitos de la política económica, junto con la estabilidad y el crecimiento. Concluyo que, no obstante, el importante rol que juega el Estado, no es un ente abstracto, refleja intereses de clases, de grupos que capturan renta independientemente de su ideología y de su voluntad, por lo que debe priorizarse la gobernanza corporativa y, en especial, la lucha contra la corrupción.

El propósito fue demostrar que es un falso dilema escoger entre neoliberalismo y populismo, puesto que un velo ideológico ha obscurecido el debate exaltando a los mercados o al Estado, apartándose de la amplia y rica teoría económica, de la evidencia empírica y de la realidad concreta. El mundo de la política económica es más amplio y flexible que no cabe el uso de etiquetas estrechas que, por una parte, sobresimplifican la complejidad de los problemas del crecimiento y la equidad y, por otra parte, no permiten el uso del arsenal de la política económica que admite una combinación de objetivos e instrumentos diversos.

El caso de Argentina es un ejemplo de los antagonismos entre el neoperonismo y el autodenominado “carajismo libertario” o versión reciente del neoliberalismo, y que va a derivar inevitablemente en una “moderación con la casta “o “Macrimoderación” del programa de Milei, y el remplazo de la sierra de Milei por la sierra del FMI.

(*) Gabriel Loza Tellería es economista, cuentapropista y bolivarista

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