Voces

sábado 15 may 2021 | Actualizado a 09:48

Día de la patria

Dos siglos después de su independencia, el país se encuentra hoy en una nueva encrucijada

/ 6 de agosto de 2013 / 06:57

Bolivia celebra hoy con júbilo 188 años de su fundación, acaecida el 6 de agosto de 1825, cuando los asambleístas nacionales, reunidos en la entonces ciudad de Charcas en la antigua capilla de la Universidad de San Francisco Xavier (salón que hoy lleva el nombre de Casa de la Libertad), aprobaron la propuesta de conformar un país libre y soberano.

Una vez instalada la Asamblea Nacional, los congresistas concentraron sus esfuerzos en la organización del Alto Perú. Según explica el historiador Ramiro Prudencio en una de sus columnas escrita en La Razón, hubo tres propuestas al respecto: la independencia total, la anexión al Perú y la unión con la Argentina. Sólo dos diputados apoyaron la segunda fórmula, mientras que la tercera contó casi con la unanimidad de los votos.

Cabe recordar que el 6 de agosto fue elegido como el día nacional en conmemoración a la batalla de Junín, que tuvo lugar un año antes, cuando el ejército de Simón Bolívar venció a las tropas realistas en Perú, comandadas por el general Canterac. Antes de la batalla, el Libertador se dirigió a sus hombres con la siguiente arenga: “Soldados, vais a completar la obra más grande que el cielo ha podido encargar a los hombres… El Perú y la América entera aguardan de vosotros la paz, hija de la victoria. ¡Vosotros sois invencibles!”.

Dicho y hecho, esa victoria, junto a la de Ayacucho y la posterior incursión al Alto Perú efectuada por el ejército del Mariscal Sucre, determinó la independencia definitiva de estas tierras altas,  y con ellas, de toda Sudamérica. Desde entonces, muchos hitos han marcado el espíritu de esta gran nación, privilegiada con una gran riqueza cultural y natural. Patrimonio que, paradójicamente, en más de una ocasión jugó en contra de nuestra independencia y desarrollo.

En efecto, a pesar de ser los promotores del primer grito libertario de la América española, Bolivia fue el último país su-damericano en lograr su independencia. Esto, en gran medida, porque la Corona española, al igual que el resto de los imperios, se enraizó en aquellos lugares que, como el territorio boliviano, tenían grandes riquezas y habitantes lo suficientemente civilizados y organizados como para servir a la Colonia. En el resto de las regiones, sin grandes riquezas naturales, los colonos al igual que los originarios estaban obligados a sobrevivir por medio del esfuerzo, desarrollando de esa manera una cultura de trabajo independiente de la explotación de los recursos naturales, y por lo mismo sustentable, que hasta ahora perdura.

Dos siglos después de su independencia, el país se encuentra hoy en una nueva encrucijada, luchando contra convencionalismos, intereses y mezquindades sectoriales. Pero el camino se pinta positivo, pues no queda sino luchar por nuestro bienestar, el de nuestros hijos y el de esta hermosa y bendita patria.

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Napoleón: 200 años después

/ 15 de mayo de 2021 / 01:16

El 5 de mayo pasado se conmemoró el bicentenario de la muerte del genial militar y estadista Napoleón Bonaparte, cuya figura continúa siendo controversial. El debate se reavivó cuando en su discurso central el presidente Emmanuel Macron manifestó: “Napoleón es una parte de todos nosotros”, encendiendo la chispa para objeciones que provienen de historiadores revisionistas, cuyas poses humanistas observan el estilo autocrático del general y sus victorias bélicas que sojuzgaron gran parte de Europa, encima de millones de muertos. También las colectividades de afrodescendientes protestan que se rinda pleitesía a quien, por ley de 20 de mayo de 1802, restableció la esclavitud en las colonias francesas. Paralelamente, feministas exaltadas evocan ciertas posiciones misóginas del emperador que en el Código Civil de 1804 confinaba a la mujer a someterse a la tutela del marido o del padre, inferioridad legal que persistió hasta 1970, cuando se reformó la medida. Después del desastre en Waterloo, Napoleón murió, a sus 51 años, desterrado en la isla británica de Santa Helena, presumiblemente víctima de un cáncer estomacal, aunque la autopsia detectó restos de arsénico en sus cabellos, lo cual podría ser indicio de envenenamiento. En el informe, su médico personal, Dr. Francesco Antommarchi, certifica que del cadáver se extrajeron el corazón, el hígado, el estómago y el miembro viril, confiado este último a la custodia del abate Anges Paul Vignali. Así comienza el curioso periplo de aquella reliquia subastada, vendida y revendida hasta que llegó a manos del famoso urólogocoleccionista Dr. Latimmer, quien la legó a su hija Evan, que rechazó venderla, por $us 100.000 ofrecidos en 2007 por una casa de remates de New Jersey. Irónicamente, asombra que desde 1821, cuando la descripción forense estableció que ese falo medía solo 3 centímetros, los morbosos enemigos de Napoleón usaron esa desventaja fisiológica para asociarla a las revelaciones de su mayordomo que delató que el emperador, abrumado de trabajo, disponía de poco tiempo (3 minutos) para aliviar sus urgencias sexuales, al extremo de cumplir — a veces— aquel reconfortante ritual con las botas puestas, para volver súbitamente a su despacho, contiguo a la recámara nupcial. Se calcula que a través de los años Bonaparte dispuso de un batallón de 60 amantes ocasionales que aguantaron —en el lecho— su veloz potencia de fuego. No obstante, la disimilitud de aquellas facciones protestatarias, el legado bonapartista rige hasta hoy en las instituciones francesas como base del ordenamiento legal, la cartografía territorial, el organigrama del Estado, la instauración de la Legión de Honor, entre otras.

Testimonios de la gloria imperial subsisten en los soberbios salones de Versalles o del Museo del Louvre cuyos muros están adornados con los monumentales cuadros de David celebrando las grandes victorias del legendario guerrero. Y, en París, se levanta el Arco del Triunfo, ombligo de la Plaza de L’Etoile (estrella) donde en sus pilares de soporte están grabados los nombres de las batallas notables y la nómina de los más fogueados generales que escoltaron al magnífico corso.

Hace algunos años dediqué una semana completa para visitar la Isla de Elba, primer destino del exilio donde Napoleón vivió varios meses. Recorrí su capital Portoferraio, imaginando cómo desde allí planificó su atrevido retorno a tierra continental para ejercer los famosos 100 días de su efímero gobierno, última hazaña hasta su derrota en Waterloo.

Se estima que se han escrito 110.000 libros sobre su vida y obra y existen bien logrados retratos del emperador popularizando su perfil ventrudo, la mano derecha escondida en la casaca, su bicornio negro, sus botas altas y su rostro enérgico, de pie en sus 168 centímetros de estatura, o bien galopando en su caballo blanco.

Mientras tanto, año preeleccionario en Francia, se dice que Macron rima con Napoleón.

  Carlos Antonio Carrasco es doctor en Ciencias Políticas y miembro de la Academia de Ciencias de Ultramar de Francia

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La protesta no tiene rostro de mujer

/ 15 de mayo de 2021 / 01:11

Svetlana Alexievich, ganadora del premio Nobel de Literatura de 2015, escribió La guerra no tiene rostro de mujer, una de sus obras más importantes. En este libro, trabajado a la luz de la memoria histórica, la autora escudriña en los recuerdos de cientos de mujeres que vivieron la guerra del comunismo contra el nazismo de Hitler. Uno de los aportes más valiosos de esta investigación es haber evidenciado el contraste existente entre el relato oficial y la realidad respecto del rol de las mujeres en la guerra. El primero, pues, es un relato constructor de monumentos de mujeres heroínas; la realidad, en cambio, podría representarse con una fotografía de una mujer llena de cicatrices, un rostro de guerra.

En el siglo XXI, donde teóricamente no hay más guerras, al menos en Latinoamérica, los rostros de las mujeres en resistencia siguen siendo negados. Pero no se podría continuar este texto sin hacer énfasis en que, si bien las guerras de corte moderno, aquellas que enfrentaban a dos o más ejércitos nacionales, han sido erradicadas de la región, hoy en día el espacio público en tanto campo de lucha es también un verdadero campo de guerra. Y es que, aunque los Estados se declaren —inclusive formalmente— pacifistas, las instituciones coercitivas hoy tienen como franco de sus balas a la población organizada. No se han terminado las guerras, únicamente han cambiado su forma de presentarse; y habrá qué ver qué dice la historiografía dentro de un par de décadas de esta ola de violencia, instruida por los poderes fácticos y ejecutada por las denominadas “instituciones del orden”.

Sin embargo, aunque haya cambiado la forma de la guerra, se sostienen muchas de las formas que se apoderan de las versiones oficiales, tanto del análisis político como de la Historia. Uno de esos elementos es la hegemónica masculinización de la protesta, en tanto guerra. Alexievich, en La guerra no tiene rostro de mujer, recopila el relato de una mujer que manifiesta haber vivido dos vidas, una durante la guerra, donde compartía responsabilidades con sus camaradas hombres en aparente igualdad; y otra, acabada la guerra, donde toda esa eventual igualdad se esfumaba para dar paso a los roles tradicionales de género, en la que, por supuesto, las mujeres siempre quedaban en desventaja.

¿Estará sucediendo lo mismo en los distintos espacios actuales de resistencia? Pareciera que es conveniente plantearlo como preguntas. ¿Las mujeres que perdieron los ojos por disparos policiales o militares en Chile o Colombia, terminadas —o pausadas— las olas de protestas, volverán a sus rutinas en igualdad de condiciones que los hombres que también perdieron un ojo? Temo que las relaciones humanas actualmente ordenadas por roles de género construidos, no están siendo trastocadas por los efectos de las violencias estatales. La ebullición de los levantamientos y la fuerza de las protestas generan espacios de mayor igualdad y hermandad entre hombres y mujeres, pero en los desenlaces, lamentablemente, no se sostienen esas formas de relacionamiento.

En Latinoamérica, el siglo XXI ha visto cuajar nuevos “contratos sociales” emergidos de levantamientos populares, levantamientos en los que las mujeres han asumido tareas fundamentales, aunque son todavía escasos los cambios en clave de género. En la protesta, hombres y mujeres se dejan el cuerpo por igual; en la cosecha, los réditos casi siempre son privilegios masculinos. Esta era, valorada comúnmente como “el tiempo de las mujeres” debería poder resguardar las voces de las mujeres rebeldes, pues no sería justo que la presente ola de levantamientos populares quede en la historia, contada solo por hombres, triunfantes o derrotados.

Las protestas en Colombia hoy dibujan un contexto para las mujeres tan extremo como el de una guerra de trincheras. Las represiones fascistas siempre encuentran en los cuerpos de las mujeres al botín mejor fetichizado, es Colombia una fehaciente prueba de esto. Las violaciones sexuales perpetradas por policías contra las manifestantes, por ejemplo, aún no despiertan importantes alertas ni en los medios de comunicación ni en la comunidad internacional. Colombia es tendencia hoy en las redes sociales y es uno de los temas preferidos en los medios de comunicación; no obstante, parafraseando a Svetlana Alexiévich, la protesta no tiene rostro de mujer.

Valeria Silva Guzmán es analista política feminista. Twitter: @ValeQinaya

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El tren Arica-La Paz es prioritario para Bolivia

/ 15 de mayo de 2021 / 01:06

Bolivia heartland necesita gravitar en el Pacífico y para ello debe contar con todos los medios de transporte posibles, que alivien nuestro enclaustramiento. Se requiere del transporte aéreo, fluvial y terrestre, por carretera y, obviamente, la vía férrea. La reanudación de servicios de transporte de carga por ferrocarril entre La Paz y Arica, luego de varios años de suspensión, no puede ser rechazada por los bolivianos bajo ningún argumento.

Cuando se anunció la prueba técnica del tren entre Arica y Viacha, el sector empresarial se mostró optimista por esta nueva alternativa de transporte que permitiría mejorar la competitividad de la producción en el mercado internacional, al abaratar sus costos en logística de transporte multimodal. En reiteradas oportunidades se ha mencionado que el país tiene la necesidad de incrementar sus exportaciones, para generar las divisas que necesita. En condiciones adecuadas, el sector privado puede elevar las exportaciones de minerales, alimentos, productos agroindustriales y manufacturados, y también desarrollar las importaciones para atender una creciente demanda en el mercado nacional; el desempeño logístico será positivo para lograr estos objetivos.

El ferrocarril Arica-La Paz es fruto del Tratado de Paz y Amistad firmado entre Chile y Bolivia, luego de la Guerra del Pacífico. Con esta vía férrea, Chile trató de compensar en algo la mediterraneidad a la que obligaba al país; su construcción empezó en 1906 y terminó en 1913. Fue muy anterior a la construcción de la carretera Patacamaya-Arica y por décadas fue el único medio de transporte que nos vinculó con el puerto en Chile. Resulta inconcebible que el sector del servicio internacional de carga pesada se oponga a su reactivación, porque considera que este centenario medio de transporte atenta contra su fuente de empleo.

El tren no solo mejorará el flujo de cargas, permitirá regular las tarifas y, lo más importante, descongestionará el puerto de Arica, reduciendo costos adicionales de despacho indirecto y pago por demoras a las navieras. Permitirá devolver los contenedores vacíos antes de los 21 días y así bajarán los pagos por demoras. Antes de decidir si se mantiene o suspende este servicio, sería recomendable que a las negociaciones con representantes de los transportistas sean invitados los dueños de la carga, los empresarios, para que puedan expresar sus puntos de vista y sobre todo sus necesidades, ya que tienen derecho a escoger qué medio de transporte desea utilizar. Ningún monopolio es bueno.

Ferroviaria Andina no necesita autorización para operar el tramo Charaña-Viacha, en virtud a que tiene un contrato vigente con el Estado. Pero, es importante señalar que esta empresa transportaría 320.000 toneladas anuales, de ida y de vuelta. Arica mueve, en promedio, 2 millones de toneladas de carga boliviana, el ferrocarril transportaría máximo el 16% de la carga de Arica. La eventual reactivación formal del tren no dejará sin empleos a los transportistas. Aparte, el camión tiene muchas ventajas: recoge la carga desde origen y la deja en la puerta de la planta o almacén, los riesgos son menores al no haber trasbordo. El transporte terrestre es muy apetecido por las condiciones mínimas de manipuleo, pero es necesario tener la alternativa del ferrocarril.

Para que los planes de reactivación económica no parezcan solo discurso, el Gobierno debe promover precios justos en el transporte; tecnificar instituciones como la Aduana, Senasag, ASPB; habilitar zonas de soporte logístico, puertos secos y una reglamentación que permita promover el comercio internacional.

Rolando Kempff es economista, presidente de la CNC y miembro de la Academia Boliviana de Ciencias Económicas.

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Campaña ‘Bolivia Lee’

/ 14 de mayo de 2021 / 02:21

Lastimosamente no todas las personas podrán leer este artículo. En unos casos, porque nunca tuvo la oportunidad de aprender a leer y escribir (analfabetismo absoluto) y, en otros, porque luego de aprender a leer y escribir dejó de practicar estas capacidades en situaciones habituales (analfabetismo funcional o por desuso). Pero no se trata solo de leer este artículo sino, como menciona la Unesco, la adquisición y el perfeccionamiento de las capacidades de lectoescritura a lo largo de toda la vida son parte intrínseca del derecho a la educación. La alfabetización contribuye a empoderar a los pueblos, participar plenamente en la sociedad, mejorar la calidad de los medios de subsistencia y es determinante para generar mayor participación de las personas en el mundo del trabajo y producción, reducir la pobreza y desigualdad social, sentar las bases para la continuidad de estudios, así como para ampliar las oportunidades de desarrollo personal durante la vida.

Comprendiendo esa situación, desde 2006, el Estado boliviano emprendió un sostenido proceso de formación en lectura, escritura y aritmética básica para personas mayores de 15 años mediante el Programa Nacional de Alfabetización “Yo, sí puedo”. Posteriormente, en la gestión 2009, con el propósito de ofrecer oportunidades de formación a las personas alfabetizadas hasta el sexto de primaria dio inicio al Programa Nacional de Post-alfabetización “Yo, sí puedo seguir”. Los logros en relación a las tasas de alfabetización son contundentes, del 13,28% (año 2001) se redujo al 2,26% (2019), ratificándose Bolivia como un Estado libre de analfabetismo, mientras la Post-alfabetización, entre 2010 y 2019 graduó al nivel de sexto de primaria a casi 163.000 personas.

Pese a estos logros, siempre quedó latente la preocupación sobre las personas alfabetizadas que por haber dejado de leer y escribir nuevamente se conviertan en analfabetos, esta vez “por desuso”. Se es analfabeto por desuso por distintos motivos, pero fundamentalmente porque no tiene un “contexto alfabetizador”, porque en su vida cotidiana no puede acceder a libros, revistas, periódicos, etc., o porque nadie o nada le motiva a utilizar sus capacidades de lectoescritura. La lección es clara y contundente, no leen ni escriben quienes, aun siendo personas alfabetizadas, no tienen motivación para cumplir con este propósito; no es suficiente alfabetizar, hay que generar y mantener de manera permanente el hábito de la lectura.

La lección además de aprendida, junto a la alfabetización y post-alfabetización, fue motivo de creación de la estrategia denominada “Movilización social y cultural” y con ella de la campaña “Bolivia Lee”. En ocho campañas “Bolivia Lee”, en el periodo 2012-2019, se recolectaron 1.100.558 libros donados por la población y con éstos se pusieron en funcionamiento 3.878 bibliotecas comunitarias, entre ellas 42 bibliotecas municipales. Las jornadas de recolección de libros se convirtieron en procesos de movilización social y la expresión de otra forma de solidaridad: la donación de libros. Las bibliotecas comunitarias democratizaron el acceso a medios que motivan el hábito a la lectura y promovieron actividades culturales en los barrios, sindicatos, clubes de madres, iglesias, cárceles, etc. Además se contribuyó a que el sistema educativo desarrolle procesos de capacitación a maestros sobre lectoescritura, maratones de lectura y la realización del Día Plurinacional de la Lectura. En el sistema educativo comenzó a cumplirse el lema “Bolivia Lee”.

Hace unas semanas se anunció el inicio de la campaña “Bolivia Lee” en su novena versión, ¡en hora buena! Es tiempo de aportar con la donación de libros, ¡qué mejor expresión de solidaridad!; de rebelarse a la sociedad del desecho, reutilizar el libro leído; cuidar nuestros bosques, no olvide, a más textos impresos más árboles sacrificados. También es tiempo de asumir nuevos retos, entre ellos, incentivar el hábito de la lectura placentera y autónoma en el conjunto de la sociedad como forma de garantizar la educación a lo largo de la vida. Leer libros y otras fuentes y soportes de la lectura, incluyendo los medios virtuales. “La lectura es justamente bisagra y punto de encuentro entre la educación y la cultura” (Rosa Ma. Torres). Leer no solo la palabra sino el mundo. “La comprensión del texto a ser alcanzada por su lectura crítica implica la percepción de relaciones entre el texto y el contexto” (Paulo Freire).

Noel Aguirre Ledezma es educador popular y pedagogo. Fue ministro de Planificación del Desarrollo y viceministro de Educación Alternativa y Especial.

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Extracción directa, ¿esperanza para nuestro litio?

/ 14 de mayo de 2021 / 02:16

En los últimos días hubo anuncios sobre los planes del Gobierno para reactivar el sector económico, sobre todo sus componentes de energía y minería, hay mucha retórica y poca esencia en esta clase de anuncios que van desde resucitar elefantes blancos (Mutún, Karachipampa) hasta mostrar un cariz actual al llamar a empresas de ultramar para adjudicarse la extracción directa del litio de las salmueras de nuestros salares empleando tecnología que ya está dejando atrás los métodos tradicionales con los que habíamos soñado desde los años 70 y que estábamos mostrando orgullosos ahora, después de más de medio siglo de intentos y retrocesos al calor de intereses políticos corporativos y regionales. Así se mueven estos negocios y mientras unos pierden décadas en poses políticas, otros hallan soluciones, optimizan métodos de extracción y lideran el desarrollo industrial. El salto tecnológico en este caso es la eliminación de las piscinas de evaporación, de muy alto costo de operación y de muy bajo rendimiento temporal. En este momento hay dos métodos que se disputan el mercado.

El primero es de la estadounidense Lilac Solutions Inc., empresa de investigación con referentes en Silicon Valley que desarrolló el método Extracción Directa por Cambio Iónico, la planta piloto puede producir en tres horas de funcionamiento un tonelaje de cloruro de litio con una pureza de 50-60.000 ppm para alimentar plantas de carbonato y/o hidróxido, que debían esperar con el método tradicional hasta 24 meses para tener esa cantidad de alimentación. Lilac hizo el trabajo para la estadounidense Lake Resources con muestras de salmueras de su proyecto estrella en Argentina, Laguna Cachi, actualmente con estudios de prefactibilidad (PFS) concluidos y esperando la puesta en marcha durante la presente gestión de la fase industrial del proyecto.

El segundo es un proyecto de litio del Grupo Errazuriz (GE) en el Salar de Maricunga, en el norte chileno, llamado Litio Verde; se instaló la Planta Piloto-Sociedad Contractual Minera Copiapó (SCM. Copiapó), que usará tecnología de recuperación molecular (MRT) que minimiza el uso de agua y el impacto de residuos al medio ambiente a mínimos impensables hace una década.

Al margen de lo nuevo hay cuatro proyectos tradicionales de litio en salares argentinos y dos en salares chilenos del Triángulo del Litio, activos y en carrera (PFS o DFS); destaca Olaróz-Cauchari, que ya tiene Factibilidad (DFS) concluida con el operador Lithium Americas LAC (50% Ganfeng, 50% Minera Exar). Argentina tiene un total de 63 proyectos en su territorio contando los menos desarrollados y algunos recientes de litio en roca dura (según la Jefatura de Gabinete de la Nación). Mucha actividad que busca tener la mayor cantidad de oferta de sales de litio grado batería para el “boom” de transición energética prevista para 2025-2030.

La carrera para ser parte de los negocios futuros depende de emprendedores que hagan bien su trabajo. Llegar a estos niveles tecnológicos y de desarrollo lleva muchos años y así será en el caso nuestro que comentamos como intención gubernamental; no sé si las contradicciones políticas dejaran actuar esta vez, que puede ser la última tabla de salvación de un proyecto que iba camino a ser otro elefante blanco. El pilotaje en el caso de Bolivia debiera ser precedido de una auditoría de los niveles de desarrollo estructural y técnico del proyecto en Uyuni y de la planta de baterías de La Palca, para establecer niveles de inversión, deudas, costo financiero que se está acumulando en el emprendimiento y partes de la estructura que podrían ser útiles. Como comento frecuentemente en esta columna, soñar no cuesta nada, hacer proyectos es una tarea muy seria con muy poco margen de error, donde aprovechar una coyuntura, como ésta, puede tener mucho valor para la concreción de un proyecto.

Dionisio J. Garzón M. es ingeniero geólogo, exministro de Minería y Metalurgia.

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