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jueves 6 may 2021 | Actualizado a 08:17

Violencia de género

La violencia contra las mujeres aún es parte estructural de la cultura de manejo de poder

/ 20 de marzo de 2016 / 04:09

Marín Sandoval, protagonista de un caso ejemplar de abuso de poder y de ejercicio de violencia de género, solicitó regresar a su curul como asambleísta departamental de La Paz, luego de pasar una corta temporada en la cárcel y conciliar judicialmente con su víctima. De ocurrir tal cosa, se sentaría nefasto precedente, pues el exasambleísta está inhabilitado por ley.

En efecto, los colectivos de mujeres se han manifestado en contra de que Sandoval regrese a la función pública, debido a que la Asamblea Departamental daría a la población el mensaje que un delito penado por ley puede quedar impune. De hecho, las movilizaciones de las mujeres exigen que Sandoval renuncie, respaldadas en la Constitución, en su juramento como autoridad y en la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia (Ley 348). Esta norma penaliza toda forma de agresión a las mujeres debido a que en Bolivia la violencia en razón de género es una patología social, con consecuencias devastadoras para las mujeres que la sufren y, cuando se llega al extremo del feminicidio, para las familias de las asesinadas.

El caso de Marín no es el único. Lamentablemente, la violencia contra las mujeres aún es parte estructural de la cultura de manejo de poder en algunos segmentos de la sociedad, tanto en el ámbito público como en el privado. Cotidianamente se informa de casos de maltrato y abuso en contra de las mujeres. Solo en los dos primeros meses de este año se han cometido una veintena de feminicidios; la relación estadística entre crímenes cometidos y responsables efectivamente encarcelados señala una ruta con alta probabilidad de escape para los agresores, a la vez que muestran un calvario para las familias de las víctimas: hasta la primera semana de diciembre de 2015 se registraron 93 casos de feminicidio, pero solo tres causas abiertas tenían sentencia condenatoria.

En el campo político hay espacios en los que el hecho de que una mujer sea una figura política se ha vuelto un factor de riesgo; ejemplo lamentable de ello es el caso de la concejala Juana Quispe, asesinada hace varios años. Su calvario empezó el momento mismo en el que fue posesionada, pues sus rivales promovieron su desconocimiento mediante las organizaciones sociales y, finalmente, su suspensión. Quispe pudo retomar su curul, pero fue asesinada poco tiempo después. La anterior semana, los imputados en el caso fueron liberados.

A tres años de la Ley 348, una evaluación de su aplicación muestra serias falencias en el sistema judicial y en la Policía; pero más aún, se puede observar que la violencia hacia la mujer es un problema que proviene de una tolerancia basada en factores culturales que es necesario enfrentar con firmeza. La voluntad política que muchas autoridades dicen tener para solucionar el tema aún no se ha manifestado en acciones concretas.

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El auge eólico y solar ya está aquí

/ 5 de mayo de 2021 / 03:15

Solo una palabra: Solar. Bueno, en realidad, una más: Eólica. El sol, el aire y la química para embotellar su energía ilimitada parecen constituir cada vez más el próximo gran avance tecnológico del mundo, un salto que cambiará la vida de muchos de nosotros como lo hizo la aviación, la internet o, por supuesto, los plásticos.

Una transformación trascendental está en marcha, más rápido de lo que muchos creían posible y a pesar de las largas dudas sobre la viabilidad de las energías renovables. Estamos pasando de una economía global alimentada en esencia por combustibles fósiles que calientan el clima a otra en la que, de manera limpia, obtendremos la mayor parte de nuestra energía del agua, el viento y el fuego del cielo.

Los estudiosos de los mercados energéticos afirman que la economía por sí misma garantiza nuestra eventual transición a los combustibles limpios, pero que las decisiones políticas de los gobiernos pueden acelerarla. En octubre, la Agencia Internacional de la Energía declaró que la energía solar es la nueva forma de electricidad más barata en muchos lugares del mundo, y en lugares especialmente favorables, la energía solar es ahora «la fuente de electricidad más barata de la historia».

Existen muchas razones para dudar del futuro de las energías limpias. La energía eólica y la solar siguen representando solo una pequeña fracción de la producción energética mundial. Sin embargo, en medio de la pesadumbre general ocasionada por el cambio climático, el auge de las energías limpias ofrece un destello inusual no solo de esperanza, sino de algo más: entusiasmo. Las audaces afirmaciones de la industria se ven reforzadas por tendencias más audaces. En los últimos 20 años, los expertos han subestimado de manera sistemática la disminución de los precios, las mejoras en el rendimiento y la velocidad de adopción de la energía renovable.

Jenny Chase, quien analiza el sector de la energía solar en BloombergNEF, una empresa de investigación energética, me dijo que cuando empezó a trabajar ahí en 2005, su hipótesis más optimista era que la luz solar acabaría generando no más del 1% de la electricidad mundial. Estaba muy equivocada, al igual que muchos otros, incluidos los organismos gubernamentales. La energía solar superó el 1% de la generación mundial de electricidad a mediados de la década pasada. Chase calcula que la energía solar representa ahora al menos el 3% de la electricidad mundial, es decir, tres veces más de lo que ella creía posible.

En una previsión publicada a finales del año pasado, Chase y sus colegas de BloombergNEF estimaron que en 2050 el 56% de la electricidad mundial se produciría con energía eólica y solar. Pero en su opinión esa previsión ya es obsoleta: es demasiado baja.

Otros van más allá. “La era de los combustibles fósiles llegó a su fin”, declara en un nuevo informe la Carbon Tracker Initiative, un grupo sin fines de lucro compuesto por expertos que estudia la economía de las energías limpias. Kingsmill Bond, su estratega energético, me dijo que la transición a las energías renovables alterará la geopolítica y la economía mundial a una escala comparable a la de la Revolución Industrial.

Es importante señalar que sigue habiendo obstáculos en el camino hacia un futuro de energías renovables. El más obvio es la infraestructura necesaria para aprovechar toda esta energía eléctrica: por ejemplo, redes eléctricas más sólidas y el cambio al uso de energía eléctrica en todo, desde los coches hasta los barcos cargueros.

Estos problemas son considerables, pero tienen solución. En su próximo libro, Electrify, Saul Griffith, inventor (y becario MacArthur) y cofundador de una organización llamada Rewiring America, sostiene que “muchas de las barreras a las que se enfrenta un futuro de energía limpia son sistémicas y burocráticas, no tecnológicas”.

Griffith asegura que la transformación será una bonanza económica: muchos analistas prevén una enorme creación de empleos y un ahorro en el precio de la energía gracias al cambio a las fuentes renovables. Sin embargo, si queremos llegar a tiempo para evitar algunas de las predicciones más funestas sobre el calentamiento climático, tenemos que acelerar la transformación. Entre otras cosas, Griffith aboga por una revisión completa de nuestras políticas energéticas para reducir algunos de los costos regulatorios de la expansión de la energía renovable.

¿Qué tipo de costos? Muchos pequeños e imprevistos. Por ejemplo, en gran parte de Estados Unidos, la instalación de paneles solares en los tejados requiere un proceso extenso y costoso de obtención de permisos que aumenta el precio de manera considerable. Otros países han logrado reducir mucho esos costos al simplificar las normas. Esto no será fácil; la industria de los combustibles fósiles está luchando de manera activa contra el aumento de las energías renovables. Pero lo más que puede hacer es retrasar las cosas. Se avecina una economía energética libre de carbono, les guste o no a las empresas petroleras y carboníferas.  

Farhad Manjoo es columnista de The New York Times.

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Puedes asesinar

/ 5 de mayo de 2021 / 03:04

¿Se puede hacer una película política entretenida sin caer en lo planfletario? Se puede. ¿Se puede retratar una historia de traición sin caer en el maniqueísmo del bueno y el malo? Se puede. ¿Es contradictoria la maternidad y el compromiso social? ¿Dónde quedan las familias de los revolucionarios mientras éstos y éstas intentan cambiar el mundo? ¿Se puede hablar en un filme del pasado para charlar del presente sin resbalar en lo caricaturesco? ¿Puede Estados Unidos autoproclamarse como la mayor democracia del mundo y asesinar/encarcelar sistemáticamente a sus líderes políticos negros/indios/molestosos? Perdón por la pregunta retórica. El-Hajj Malik El-Shabazz, nacido como Malcolm Little y conocido como Malcolm X fue asesinado en 1965 a la edad de 40 años; a Martin Luther King lo balearon en 1968 con 39 años; y a Fred Hampton, vicepresidente del Partido de las Panteras Negras (BPP), lo masacraron con apenas 21 añitos. La sombra del director del FBI,J. Edgar Hoover siempre fue alargada.

A finales del siglo pasado, la Embajada de Estados Unidos en La Paz auspiciaba estrenos de grandes películas. Una de ellas fue Amistad (1997) de Steven Spielberg. La premiere en el cine 16 de Julio llenó las 900 butacas de la sala. La embajadora Donna Hrinak, que fue después vicepresidenta de Boeing y actualmente trabaja para una gran compañía de cruceros, aplaudía aquella feliz historia de esclavos/tíos Tom. ¿Se pueden organizar en los grandes barcos de la Royal Caribbean fiestas de disfraces con ridículos “cowboys” sobre cubiertas? Se puede.

Lo que no pueden hacer ahora los sucesores de doña Donna es montar premieres de películas como Judas y el mesías negro. El filme de Shaba King, alumno aventajado en la Universidad de Nueva York del profesor Spike Lee, retrata el aniquilamiento por parte del FBI de los militantes más significativos de las Panteras Negras, consideradas por el mismísimo Hoover como «la mayor amenaza interna para la seguridad de Estados Unidos».

En una de las secuencias de la “peli”, el director del FBI, interpretado como un personaje siniestro por Martin Sheen, pregunta a su agente Mitchell, encargado de infiltrar a las “panteras”, qué opinaría si su hija pequeña llevase un negro a casa en un futuro. La respuesta nos traslada del pasado al presente: estaría en juego/amenazada la supervivencia de la raza blanca.

En otra escena memorable, el chairman de las Panteras Negras en Chicago, el marxista leninista Fred Hampton, irrumpe en una reunión de racistas blancos con la bandera sudista/ secesionista de fondo, la misma que enarbolaron los asaltantes del Congreso de Estados Unidos, azuzados por Trump. Charla con ellos y comprende la opresión/explotación de los white trash. El Partido de las Panteras Negras —como la Unión Patriótica en Colombia— no fue masacrado porque el FBI temía matrimonios mixtos sino por el mensaje político/interracial que irradiaban en los barrios pobres; por lo peligroso que era en los años 60 y 70 (como ahora) el nacionalismo antiimperialista, los discursos de liberación personal, el feminismo y el antiautoritarismo. Y por las citas frecuentes al Che Guevara y los puños en alto enguantados en cuero negro (como su poder) de los atletas John Carlos y Tommie Smith en el gesto más revolucionario de la historia de los Juegos Olímpicos.

Judas y el mesías negro —una feroz crítica al terrorismo de Estado alejada de un biopic complaciente— ha pasado sin pena ni gloria por los cines bolivianos a pesar del Oscar ganado por Daniel Kaluuya y su potente interpretación del asesinado líder del “Black Power”. Por cierto, ¿por qué la Academia de Hollywood lo postuló a mejor actor secundario cuando su rol era de protagonista? Debe ser otra movida sucia de Hoover desde los infiernos.

Judas y el mesías negro es un intenso thriller a lo Scorsese con montaje electrizante; es un drama histórico para recordar a los faltos de memoria las formas de actuar de las cloacas y el “Estado Profundo” gringo contra los que sueñan/luchan por un mundo mejor, sin tanto odio, sin tanto racismo, sin tanto miedo.

Puedes asesinar a un libertador, pero no puedes matar una liberación. Puedes asesinar a un revolucionario, pero no puedes matar a la revolución. Y puedes asesinar a un luchador por la libertad, pero no puedes asesinar la libertad, Fred Hampton.    

Ricardo Bajo es periodista y director de la edición boliviana del periódico mensual Le Monde Diplomatique. Twitter: @RicardoBajo

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Llegó el momento de cumplir

/ 5 de mayo de 2021 / 02:44

Quedaron posesionados los nuevos gobernadores y alcaldes. Todos coincidieron en exponer su preocupación por las deudas que heredan, la reducción y el cambio de personal a los que dicen estar obligados y, por supuesto, la queja por las arcas vacías que recibieron. Sin embargo, no podrán negar que, a pesar de estos problemas, ninguno se frenó en la carrera electoral, ni se limitó en el tamaño o la cantidad de promesas que hicieron durante la campaña a cambio del voto ciudadano. La gente cumplió emitiendo su voto, ahora toca a los elegidos cumplir su compromiso sin que medie ningún pretexto porque, los entonces candidatos, conocían la situación a la que se enfrentaban.

Suscribiéndonos a observar las tareas pendientes en la ciudad de La Paz como sede de gobierno, podemos ver que no hay una sola calle sin baches, sobran las baldosas levantadas, son incontables las veredas con superficie irregular donde las piedras del relleno están a la vista como una permanente invitación al tropezón. Las calles no están adecuadas para que circule una silla de ruedas o un coche de bebé. Las aceras están ocupadas por quioscos precariamente construidos, o comerciantes improvisados a quienes les basta colocar una tela o un plástico en el suelo y exponer su escasa mercadería. También están los comerciantes ambulantes, que carretilla en mano venden fruta, productos de bioseguridad o cualquier artículo para el hogar. Para que no digan que no nos adecuamos a las nuevas tecnologías están los cibercomerciantes, que se sientan en las jardineras, en las gradas de ingreso a edificios públicos o en plazas, para entregar la mercadería que fue adquirida vía celular y pagada mediante una transferencia por la banca móvil.

Parados en cualquier esquina de la sede de gobierno podemos preguntarnos ¿dónde están los pasos de cebra? ¿Alguien encuentra las líneas que separan los carriles? Muchas veces vimos pintar estas señales, incluso en horarios inadecuados, con todo lo que significa ocasionar un embotellamiento en pleno centro paceño, pero las marcas nunca duraron. Apenas pintadas, los primeros automóviles que las pisaron se las llevaron, seguramente porque no se utilizó el material adecuado. ¿Quién está a cargo de la compra de pintura para señalizar las calles en la Alcaldía? ¿Se elige la pintura más barata? Lo barato cuesta caro.

¿Cuál es la solución para terminar con la contaminación que producen los PumaKatari? Es un excelente servicio de transporte público, sin embargo, sus buses deben dejar de contaminar con dióxido de carbono. Este servicio ha sido capaz de reeducar a los usuarios, razón por demás para que sean consecuentes en su buen ejemplo y prioricen el aire limpio. Si las autoridades recién posesionadas piensan que se les exige demasiado, refresquen su memoria y recuerden sus promesas.

Lucía Sauma es periodista.

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Los beneficios del Re-IVA y la reactivación

/ 3 de mayo de 2021 / 01:06

En nuestro sistema tributario se encuentra instituido el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que es de gran importancia para el Estado por la recaudación que genera. Este tributo resulta de la diferencia de las ventas (débito fiscal) con las compras (crédito fiscal), lo cual da un saldo a favor del contribuyente o del fisco. Asimismo, es importante señalar que las facturas de compra deben estar relacionadas o conectadas con la actividad que desarrolla un negocio (compras, adquisiciones, contrataciones o importaciones definitivas alcanzadas), conforme lo dispone el artículo 8 de la Ley 843 (texto ordenado vigente); es decir, solo se consideran aquellos gastos relacionados al desarrollo de la actividad gravada, que sean necesarios para la generación de valor agregado, no siendo validadas el resto de facturas a efecto del crédito fiscal.

Por ejemplo, si mi oficio es el de transporte público interdepartamental, a objeto de cumplir con mis obligaciones tributarias es válido el crédito fiscal contenido en mi factura de compra del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), el cual está destinado al desarrollo de mi actividad gravada de servicios de transporte; sin embargo, no podría utilizar a efecto de la determinación y pago del IVA una factura por compra de ladrillos, al no tener vinculación con la misma.

Constantemente se escucha el descontento de la población en sentido de que la administración tributaria no hace valer sus facturas por salud, educación, gimnasio, consumo en restaurante, entrada al cine, etcétera, lo cual generaba el rechazo a exigir factura porque para el ciudadano de a pie era un papel más que debía ser desechado por no tener ninguna utilidad.

Sin embargo, a partir del establecimiento del Régimen de Reintegro en Efectivo del Impuesto al Valor Agregado (Re-IVA), dispuesto por la Ley 1355, reglamentada por el Decreto Supremo 4435, la situación es diferente ya que ese papel representa dinero en efectivo que beneficia a las personas naturales que pueden exigir la devolución de ese crédito fiscal.

Según información de la Administración Tributaria, esta medida, a la fecha, favoreció a 30.617 personas que tienen ingresos menores a Bs 9.000 por mes, coadyuvando de esta forma a hacer más eficiente la política redistributiva, lo cual da como resultado una mayor facturación en las ventas, consolidando de esta manera la formalización de las actividades económicas a través de la compra de bienes y servicios, coadyuvando también a la reactivación de la economía boliviana.

Antes, si un ama de casa, rentista o cualquier trabajador por cuenta propia no tenía ningún motivo para pedir factura, con la implementación del Re-IVA, hoy tiene el beneficio de recibir el reintegro mensual del IVA del 5% de las compras con facturas electrónicas o computarizadas, además de contribuir con el sostenimiento fiscal del Estado.

Es destacable la implementación del Re-IVA ya que el Gobierno busca reducir los índices de pobreza y generar mayor bienestar social para la población. Se esperan más medidas sociales como éstas, para beneficio de los que menos ingresos tienen en nuestro país.

 Willy Quispe es auditor financiero.

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No hay vacunas en el Mall Center

/ 3 de mayo de 2021 / 01:02

Tampoco hay vacunas en el supermercado. Pero bueno, si no hay vacunas en el mall ni en el súper, ¿dónde podemos comprarlas? Los más acaudalados pueden darse una vuelta por algunas ciudades de Estados Unidos y conseguir su dosis. Pero esa es una salida individual. Legítima, pero sin ningún criterio de sanidad pública. El problema de las pandemias es que la sanidad pública se convierte en un problema de sanidad global.

La adquisición de vacunas tiene como primera barrera el tamaño del contrato. Vale decir, que si yo quiero comprar un lote de vacunas para mi comparsa/fraternidad/ asociación/sindicato, no lo voy a lograr porque, en primer lugar, los convenios para la adquisición de vacunas se hacen por lotes de millones.

Una segunda barrera para la adquisición de vacunas es la capacidad global de producción. Es decir que si yo quiero, por ejemplo, comprar un cuarto o un medio o un millón entero de vacunas para mi municipio o departamento, no lo voy a lograr porque seguramente voy a tener que estar en la cola de los gobiernos que están esperando por detrás de la Unión Europea, por ejemplo, que hasta ahora ha recibido solo 70 millones de las 180 millones de dosis que AstraZeneca se comprometió a entregarle. De acuerdo con una nota de la BBC, el ente supranacional está considerando llevar a juicio a la farmacéutica.

En efecto, los países que lograron lotes significativos de vacunas lo lograron mediante acuerdos gubernamentales. Vale decir, que los gobiernos nacionales pusieron en marcha sus mejores armas de negociación y diplomacia internacional para pre-acordar con las farmacéuticas las cantidades de dosis para su población. Algunas farmacéuticas incluso firmaron contratos antes de tener su producto testeado masivamente y aprobado para producción industrial.

Asumo que estos pre-acuerdos fueron más fáciles para los países como EEUU, Alemania y otros, que financiaron como gobierno el desarrollo de las vacunas. Estos gobiernos lograron precomprar cantidades de vacunas suficientes para dos y hasta tres veces su población. En todo caso, Chile, que es un ejemplo para muchos compatriotas, empezó sus negociaciones en agosto de 2020. Recordemos que en ese momento, Bolivia estaba recién consolidando la fecha de la elección nacional.

Una particularidad que hace aún más compleja la segunda barrera, es la proliferación de cláusulas confidenciales en los acuerdos entre gobiernos y farmacéuticas.  De hecho, una de esas cláusulas en el acuerdo entre el Reino Unido y AstraZeneca podría estar detrás del incumplimiento del contrato con la Unión Europea.

Finalmente, tenemos una barrera más estructural —ya no para la compra, sino para el acceso a las vacunas—. Se trata de las patentes. En las últimas semanas ha habido un movimiento importante en favor de la liberación de las patentes de las vacunas; más de 100 países están presionando en la Organización Mundial de Comercio para aprobar una suspensión temporal de las patentes mientras dura la pandemia. Pero los EEUU y Europa se oponen. Especialistas en salud pública señalan que poner trabas a la diseminación de las vacunas a escala global supone un riesgo para los países desarrollados pues, incluso contando con su población vacunada, la aparición de nuevas cepas en diversas regiones puede desarrollar nuevas oleadas de contagios.

De momento, casi todo apunta a que los gobiernos de los países desarrollados protegerán los intereses comerciales de las farmacéuticas que desarrollaron las vacunas a costa de sus respectivos Estados. Una pequeña luz de esperanza se abrió recientemente con el anuncio de que la administración estadounidense podría dar paso a la suspensión de las patentes… pero aún no es una decisión tomada.

De manera que, si su fraternidad/sindicato/ federación/asociación/comparsa/ municipio/gobernación no puede comprar vacunas, básicamente es un problema causado por los gobiernos de los países que reservaron centenas de millones de dosis ya desde el año pasado, que impiden la liberación de las patentes y que se bloquean —incluso entre ellos— el aprovisionamiento de vacunas.

 Pablo Rossell Arce es economista.

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