Voces

lunes 29 nov 2021 | Actualizado a 02:31

Pedir perdón

/ 3 de julio de 2016 / 04:34

Dando una nueva muestra de respeto e inclusión, el papa Francisco reconoció que la Iglesia Católica debería pedir perdón a los homosexuales por haberlos marginado, así como a sus familias por no haberlas acompañado. “¿Quiénes somos para juzgar?”, interpeló. Mientras tanto, en Bolivia, algunos jerarcas de la misma Iglesia alentaron una marcha contra el reconocimiento de derechos de personas transgénero y transexuales. Algo está mal. Hay antecedentes. Hace siete años, cuando se convocó a referéndum para la aprobación de la Constitución Política, otros patriarcas de la fe católica, junto a pastores evangélicos, realizaron una intensa campaña contra el nuevo texto constitucional. Autodenominados “Iglesias unidas”, advirtieron que votar por el Sí en la consulta provocaría el cierre de iglesias, la prohibición de la Biblia y cosas peores. Mintieron. En las últimas semanas, a propósito de una avanzada Ley de Identidad de Género, celebrada hasta por Naciones Unidas, líderes religiosos convocaron a sus feligreses en defensa de la “familia natural”. A reserva del debate sobre tal concepción, su campaña alimenta la discriminación contra personas de la comunidad TLGB, que para las iglesias serían “anti-naturales”. El Papa debe estar contrariado y triste por tales expresiones de intolerancia y odio. Pidan perdón.

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190 años de amistad entre Bolivia y México

/ 29 de noviembre de 2021 / 02:05

El pasado 21 de noviembre se cumplieron 190 años de relaciones diplomáticas entre el Estado Plurinacional de Bolivia y los Estados Unidos Mexicanos. Desde aquellos tiempos hasta nuestros días, las relaciones bilaterales han registrado diversos capítulos que vale la pena recordar.

En 1831, el presidente de Bolivia Andrés de Santa Cruz dirigió una carta al vicepresidente en ejercicio del Poder Ejecutivo de México, Anastasio Bustamante, en la que hacía votos para “establecer y estrechar las relaciones entre ambos Estados, y que se afiancen las instituciones públicas y la felicidad de ambos países”. En ese año, el gobierno mexicano nombró como su primer representante ante Bolivia al ministro Juan de Dios Cañedo.

En los años 30 del siglo XX, el gobierno del presidente Lázaro Cárdenas apoyó la construcción del “Pabellón México”, que consiste en un conjunto de aulas de la Escuela- Ayllu de Warisata (departamento de La Paz), modelo de educación que estaba basado en la organización comunitaria.

Posteriormente, entre 1939 y 1945, con cooperación técnica mexicana, se diseñó y construyó la Represa México en Cochabamba, que sigue en funciones en la región. Asimismo, en los años 60, Petróleos Mexicanos apoyó la formación de cuadros técnicos para la conformación de la mayor empresa boliviana, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos.

En el marco de su tradicional política de asilo, México recibió flujos importantes de exiliados bolivianos que salieron de su país perseguidos por las dictaduras militares en los años 70 y 80. Recientemente —y eso es algo que no olvidamos y mucho agradecemos—, el Gobierno y la sociedad civil bolivianos enviaron su generoso apoyo al pueblo mexicano con motivo de los sismos que nos afectaron en septiembre de 2017.

Seis presidentes bolivianos han visitado México, mientras que tres presidentes mexicanos han viajado a Bolivia. La última visita oficial la realizó con mucho éxito el presidente Luis Arce Catacora a México, del 23 al 25 de marzo del presente año.

Durante esta visita se adoptó la Declaración Conjunta de los presidentes de México y Bolivia, el 24 de marzo de 2021, así como una Hoja de Ruta para la reactivación de los mecanismos bilaterales y un Memorándum de Entendimiento sobre cooperación entre las academias diplomáticas de ambos países.

Las visitas de los presidentes, los viajes de los cancilleres, las declaraciones, los múltiples acuerdos bilaterales que están vigentes y en funciones, los mecanismos de diálogo bilateral, los espacios regionales compartidos —como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) o la Conferencia Iberoamericana (SEGIB)— dan cuenta de una relación que se renueva y fortalece continuamente.

México y Bolivia compartimos una historia de culturas milenarias, una lengua universal, y una rica y variada población de grupos indígenas. El Gobierno de Bolivia ha ido construyendo un modelo de inclusión social que es reconocido a nivel mundial, mientras que el Gobierno de México mantiene una cruzada en contra de la corrupción y en favor de las personas que más lo necesitan.

En 2019, esa amistad de larga data se puso a prueba. Al respecto, deseo destacar que mi país se enorgullece de haber sostenido una larga historia de protección a personas que sufren persecución o riesgos manifiestos en sus países de origen.

La política exterior de México no es coyuntural; se rige por los principios que están identificados en nuestra Constitución Política y que son el resultado de nuestra historia. México mantuvo su tradición de asilo, institución eminentemente humanitaria. En lo personal, me siento muy orgullosa de haber participado en esa noble y larga tradición.

Hoy más que nunca, después de haber superado este difícil episodio, este 190 aniversario de la relación bilateral nos convoca a celebrar y renovar nuestra amistad de tantos años, que honramos a través de acciones conjuntas en beneficio de nuestros pueblos.

Hemos alcanzado la supresión de visas para los nacionales de nuestros países. El Grupo de Trabajo sobre Asuntos Migratorios y Consulares México-Bolivia se reunirá el próximo 25 de noviembre para dar seguimiento a este tema. La VIII Reunión de la Comisión Mixta de Cooperación Técnica y Científica se realizó el 21 de julio de 2021, ocasión en la que se aprobó el Programa de Cooperación bilateral para el periodo 2021- 2023. Se acordó el desarrollo de ocho proyectos, con los siguientes temas: Litio, Agropecuario, Energía, Tecnología Nuclear, Ciencia y Tecnología, Salud y Medio Ambiente. Está en preparación la realización de la III Reunión de la Comisión Mixta de Cooperación Educativa, Cultural y Deportiva. Estamos trabajando en la instalación de un centro cultural y una librería del Fondo de Cultura Económica en La Paz, con el apoyo de las autoridades bolivianas.

En materia de cooperación educativa, esperamos que en el corto plazo se reanude el programa de becas de excelencia del Gobierno de México —que fue suspendido por la epidemia del COVID-19—, en favor de los profesionistas bolivianos que tengan interés en hacer estudios de posgrado en México, sobre todo en áreas prioritarias para Bolivia, como el sector médico. Es muy gratificante saber que muchos médicos bolivianos se especializaron en México.

Otro tema importante es el “Programa de Escuelas México”, al que están incorporados cinco planteles bolivianos de educación primaria y secundaria, a los que cada año se respalda con un apoyo financiero modesto —pero importante— para mejoras de sus instalaciones; premio al mejor aprovechamiento de sexto grado con un viaje a México; y premio también al mejor dibujo de sexto grado sobre una temática mexicana con otro viaje a mi país.

Una muestra de la hermandad de nuestras tradiciones se dio el pasado 1 de noviembre, con el evento Todos los Santos y Día de Muertos, una celebración cultural entre México y Bolivia, en el Parque de las Culturas y la Madre Tierra. Una ofrenda mexicana y una mesa boliviana celebraron el recuerdo de nuestros seres queridos. Las notas musicales de la cueca boliviana de Willy Claure se entrelazaron con el mariachi Los Chicanos.

Ese mismo día, por la tarde, se llevó a cabo el festival Entre T’antawawas y Catrinas en la plaza pública Tejada Sorzano, en el que colaboramos la Embajada y la Alcaldía del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz. Se trató de un evento inspirado en el Día de Muertos, e incluyó una feria gastronómica con los principales restaurantes de comida mexicana. En el lugar se realizaron desfiles de Catrinas, Catrines y Mariposas Monarca; también se contaron leyendas mexicanas, dos compañías de danza presentaron espectáculos en honor a nuestra cultura mexicana y el mariachi Sol Azteca amenizó el cierre del festejo.

Amigos bolivianos, México tiene las puertas abiertas para ustedes. La relación entre nuestros países está más viva que nunca. Que viva México, que viva Bolivia ¡¡¡Jallalla Bolivia Jallalla México!!!

María Teresa Mercado es embajadora de México en Bolivia.

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PDES y el arte de la mentira política

/ 29 de noviembre de 2021 / 01:51

Un elemento que no pasó desapercibido en las últimas semanas dentro la actual coyuntura política que vive el país es la manipulación de la información, debido a que circularon noticias sobre el supuesto tratamiento del proyecto de ley del inquilinato, de Derechos Reales y hasta la creación de un impuesto con resolución administrativa, las cuales después de haber generado zozobra en la población fueron desmentidas desde las instancias competentes. Ello demuestra que actualmente faltar a la verdad se convirtió en otra herramienta política. Como bien lo señaló en su momento el escritor satírico John Arbuthnot, “un arte tan útil y tan noble como el de mentir debería tener, al igual que el resto de las artes y las ciencias, su propia entrada en la enciclopedia, y poder así servir de ayuda para todo político que pretenda alcanzar la gloria en los siglos venideros”.

Esta semana le tocó ser objeto central de cuestionamiento a la Ley 1407, de cuyos análisis sesgados llamó la atención el realizado a la estructura del Plan de Desarrollo Económico y Social-PDES (2021-2025), referente a la acción de “coordinar y armonizar el régimen tributario municipal, para que los gobiernos municipales cumplan con sus atribuciones conferidas por ley, en el marco de la formulación y suscripción de compromisos anuales”, afirmando que con dicha redacción se estarían vulnerando competencias municipales.

Previamente, es importante considerar que el Gobierno formula y suscribe convenios anuales de compromisos por resultados únicamente con las entidades públicas que se encuentran bajo su tuición, como es el caso del Registro Único para la Administración Tributaria Municipal (RUAT), conforme lo previsto en el artículo 2 de su DS 27665, del 10 de agosto de 2004, e inciso g) del artículo 54 del DS 29894, del 7 de febrero de 2009, de Organización del Órgano Ejecutivo, no así con los gobiernos autónomos municipales. Consecuentemente, dicho eje no establece acciones para los municipios, menos aún invade su competencia exclusiva en materia de tributos; por el contrario, constituye lineamientos de política fiscal destinados a brindar apoyo a favor del gobierno subnacional para la generación de sus recursos propios, estableciendo metas para que el sistema informático RUA.net, administrado por el RUAT, amplíe su cobertura a aquellos municipios que aún no cuentan con sistemas para el cobro de tributos, como es el impuesto que grava la propiedad de vehículos automotores terrestres, lineamiento que corresponderá ser incorporado dentro del Plan Estratégico Institucional (PEI) de dicha entidad descentralizada.

En lo referente a la coordinación del régimen tributario municipal, comprende las acciones conjuntas y voluntarias entre el Gobierno nacional y los gobiernos autónomos municipales en el ejercicio de sus competencias exclusivas en materia tributaria, esto se hace evidente cuando el Gobierno nacional promueve acciones de apoyo a las diferentes instancias territoriales como capacitaciones técnicas permanentes, a fin de fortalecer sus capacidades de recaudación de tributos, lo cual se encuentra previsto en los artículos 52 y 54 del DS 29894.

Cuando hablamos de armonización del régimen tributario municipal, se refiere a la atribución prevista en el artículo 54 del citado DS 29894, que el Gobierno nacional tiene de vigilar la correcta aplicación de las normativas tributarias nacional y municipal, procurando que no sean contrarias entre sí, velando los intereses de la población y los recursos económicos de los distintos niveles de gobierno que permiten financiar sus competencias. Tal es el caso de la emisión de opiniones técnicas, análisis y evaluación de la compatibilidad del sistema tributario de los diferentes niveles territoriales con el del nivel nacional, en el marco de la estructura social, política y económica.

La mentira como herramienta política no solamente busca engañar al ciudadano, sino que también apela al miedo por lo desconocido. En consecuencia, es muy importante cumplir con del deber de todo boliviano de conocer las leyes, conforme lo prevé el numeral 1 del artículo 108 de la Constitución Política y no ser víctima del arte de la mentira política.

Yafar Rodriguez Ramirez es abogado.

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El gran reinicio

/ 29 de noviembre de 2021 / 01:45

Alguna gente percibe que el COVID-19 es como cuando se cuelga la computadora, no da para adelante ni para atrás, la pantalla congelada, nada funciona… no queda más que reiniciar; por las buenas (con el botón de reinicio de la computadora) o por las malas, apagando o desenchufando el aparato.

El gran reinicio… ¿significa un borrón y cuenta nueva? ¿Qué pasa con las tendencias prevalecientes antes de la pandemia? ¿Cuáles se interrumpen y cuáles se refuerzan? A ciencia cierta, no existen respuestas cerradas a ninguna de estas preguntas. Es un tiempo de incertidumbre y en más de un caso, de reinvención. Por ejemplo, es muy probable que Ud. amable lector, amable lectora, me esté leyendo desde su celular, el mismo que usa para cosas tan cotidianas como pedir un taxi, intercambiar correos de la oficina y hasta hacer pedidos de su casera favorita vía WhatsApp.

La intensificación de la informática y la digitalización en la vida cotidiana es uno de los saldos de la pandemia. Y es una tendencia que no va a retroceder. Ahora Ud. encuentra apps para todo: para que le cuenten chistes, para medir las calorías de su dieta, para pedir comida a la casa, para atender reuniones virtuales y un largo etcétera.

Eso, desde el punto de vista del consumo. Imagínese la proporción del cambio digital para las empresas; de un momento a otro, las tiendas debían quedar cerradas, las visitas canceladas o limitadas y una proporción importante del trabajo, debía ser hecho online. Los incentivos a la digitalización se multiplican, así como las opciones para ejecutar esta tarea. En Bolivia la pandemia ha provocado el surgimiento de una interesante oferta de apps y de servicios tecnológicos, muchos de ellos de clase mundial.

Muchas cadenas de abastecimiento se truncaron durante la primera ola de la pandemia, a raíz de las medidas de confinamiento decretadas prácticamente en todo el mundo. Este hecho, sumado a consideraciones geopolíticas, está motivando a que uno de los pilares de la globalización —la terciarización de las cadenas de abastecimiento a nivel mundial— se restrinja e incluso se observen retrocesos parciales. Si estudiamos bien el asunto, esto puede significar la articulación de algunas cadenas regionales de producción. ¿En cuáles de ellas se pueden insertar los productores bolivianos? Asimismo, podemos pensar en un esquema interesante de sustitución de importaciones en el país, manteniendo nuestras especialidades: ¿cuánto de los insumos intermedios usados en minería e industria se podrían producir localmente y de manera rentable?

A favor del valeroso pueblo cochabambino, debo destacar dos iniciativas importantes: nuestra primera empresa automotriz — Quantum— y un “polémico” Lamborghini fabricado en Bolivia por el youtuber Kevsupercars. Mucha gente critica el hecho mismo de copiar un modelo y hacerlo de manera artesanal en el país, pero la historia de la industrialización en el mundo es una seguidilla de copias, imitaciones y hasta plagios. Yo personalmente creo que es un avance valioso.

Más acá, en el occidente, tenemos algunos estudiantes alteños que incursionan en robótica, lo tenemos a Limbert Guachalla que fabricó un prototipo de tractor para trabajar las tierras de su familia y así, cada cierto tiempo, tenemos una seguidilla de noticias de iniciativas de la inventiva boliviana. Durante la primera ola de la pandemia, tuvimos incluso productores bolivianos de respiradores de uso médico. Hay materia para la constitución de un fondo de inversiones para capital de riesgo en el país que nos lleve a una escala mucho mayor a la que permiten las opciones de capital semilla.

A propósito de las iniciativas en el ámbito de la medicina, creo que estamos en condiciones de proponer opciones de producción nacional de kits de detección de COVID-19. Cada día se realizan más de 10.000 pruebas. Ese es un mercado cautivo, si las cosas se gestionan bien.

Para gestionar bien las cosas, se requiere algún tipo de coordinación y diálogo entre el sector público y la empresa privada. El impacto del COVID-19 ha ocasionado —y sigue ocasionando— cuantiosas pérdidas para la sociedad, las empresas y las familias, pero las oportunidades y opciones no desaparecen.

Las transformaciones que trajo el COVID-19 al mundo son de tal magnitud que hacer más de lo mismo —mantenernos en la misma lógica que hasta 2019— nos va a dar menos de lo mismo. En microeconomía, eso se llama rendimientos decrecientes. Toca reflexionar acerca de nuestra reinvención como sociedad, toca hacer un reinicio. Las condiciones políticas del país parecen complotar en contra y es pertinente comprometerme a explorar ese tema en un futuro próximo.

Pablo Rossell Arce es economista.

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Nino

/ 29 de noviembre de 2021 / 01:39

Hay una cita referida por el jurista argentino Carlos Santiago Nino que quisiera transcribir para ustedes.

“Una vez un grupo de empresarios argentinos comentaron a un colega japonés que a pesar de que sus utilidades eran infinitamente inferiores a las de los hombres de empresa del Japón, de hecho, eran más ricos, puesto que pagaban menos impuestos y tenían más posibilidades de realizar una vida más holgada. El interlocutor solo replicó que uno no es rico solo por la disponibilidad individual de bienes sino por la calidad del medio social en donde vive, y que el empresario japonés que comparte el transporte subterráneo con sus empleados es indudablemente más próspero que su análogo latinoamericano que transita en su Mercedes por calles plagadas de escenas de miserias y de violencia. Es importante tratar de articular cuál es la concepción ética que puede estar detrás de esta réplica”.

Pienso que Nino, en esta cita, cuestiona la importancia de la organización social y política. Si partimos de la idea de que es valiosa la autonomía de todos los individuos, deberíamos aceptar de que todos deben gozar de una autonomía igual o que nuestra autonomía no debería de lograrse a costa de la disminución de la autonomía de otros. Pero, para lograr aquello, son necesarias condiciones fácticas, es decir condiciones de una organización social y económica igualitaria, pues los derechos que protegen nuestros bienes no solo se vulneran por acciones sino también por omisiones, entre las que se encuentran las de no proveer a los demás los recursos necesarios para que tengan igual probabilidad que nosotros de llevar a cabo sus proyectos de vida. Con esta argumentación podemos decir que una organización social y política que proteja la autonomía de todos los individuos debe ser concebida como un esquema de cooperación de mutuo beneficio para todos, así el Estado, visto como la institución de cooperación mutua, se convierte en el recipiente de los recursos que estamos obligados a poner a disposición de nuestros semejantes para que todos tengan la oportunidad de realizarse como seres libres e iguales.

En otro libro de Nino llamado Un País al margen de la Ley, se pone en juego la tesis de la anomia boba, que supone un conjunto de acciones colectivas autofrustrantes para los propios agentes que las ejecutan. Y es que no se trata solo de pensar que la organización política lo soluciona todo, pues esta organización se levanta sobre una organización social previa. En el fondo son seres humanos los que habitan las instituciones del Estado, y si son ellos los que se auto-sabotean en la construcción de una sociedad más igualitaria, no esperemos de las leyes soluciones que se encuentran más en una reflexión de quiénes somos y cómo somos.

Un gran pensador fue Carlos Santiago Nino.

Farit Rojas T. es abogado y filósofo.

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Repechaje: el cielo o el infierno

Jorge Barraza, periodista argentino

Por Jorge Barraza

/ 28 de noviembre de 2021 / 21:09

Italia y Portugal se arrancarán los ojos por un lugar en Catar 2022. O quizás Turquía o Macedonia del Norte se los arranquen a ambos, quién sabe. El repechaje europeo será caminar sobre brasas ardientes: hay doce selecciones para sólo tres boletos. Y además de los nombrados están Rusia, Escocia, Polonia con Lewandowski, Austria, Ucrania, Gales… Y dos subcampeones mundiales como Suecia y República Checa… En dos partidos únicos y en campo neutral se decidirá la suerte de doce selecciones con historia. Pronosticar es imposible. En marzo de este año Macedonia tumbó a Alemania en Duisburgo: 1-2. A partir de ahí está claro que todo puede suceder. 

En el mismo acto donde se sorteó la repesca europea fue a bolillero la de Sudamérica y pasó lo peor: el quinto de acá medirá al quinto de Asia, a un solo juego también en terreno independiente. No sabemos aún quién ocupará ese lugar en nuestra Eliminatoria. Pero no la tendrá fácil: el rival podría ser Australia, durísimo. Los Socceroos ya eliminaron una vez a Uruguay, cuidado…

El repechaje es el cielo o el infierno. Que lo digan los treinta millones de peruanos que se fundieron en un solo abrazo al vencer a Nueva Zelanda y alcanzar el nunca tan soñado pase al Mundial de Rusia. O que expresen los uruguayos qué sintieron aquel 16 de noviembre de 2005 cuando el arquero australiano Mark Schwarzer le paró el último penal a Marcelo Zalayeta. En el acto, Montevideo se convirtió en un cementerio. “El muerto está lejos, pero esto es un velorio”, graficó Jaime Roos, brillante cantautor, creador de ‘Cuando juega Uruguay’, donde describe el sentimiento que impregna a su pueblo cada vez que sale al ruedo la Celeste.

La nunca contada historia de los repechajes es bellísima. Está bañada de alegrías y amarguras límite. Fueron diez veces las que selecciones sudamericanas lucharon por esa última plaza, la del estribo. Sesenta años atrás exactos -noviembre de 1961- Paraguay inauguró esas disputas en busca de un cupo mundialista. Le tocó México, que entonces era una expresión muy menor. Además, Paraguay venía de hacer un digno Mundial ’58 en Suecia. “Se pierde una clasificación regalada”, escribió el doctor Miguel Ángel Bestard, diplomático y brillante historiador futbolístico guaraní. México ganó 1-0 en el norte e igualaron 0-0 en Asunción. “Muy poco o casi nada se sabía acá del fútbol mexicano. Con una soberbia muy paraguaya se esperaba el momento para dar una soberana paliza al país de Cantinflas”, dice Bestard en su magnífico libro ‘Paraguay: cien años de fútbol’. A México le habían hecho jugar una cantidad de partidos previos en Concacaf, en tanto la Albirroja estaba descansada. Y agrega: “En los días previos el calor era infernal, los mexicanos estaban desesperados y la afición local, en su salsa, gozaría con una espectacular goleada. Pero ese domingo amaneció con un fuerte viento sur, frío y lluvioso. La pista estaba mojada, la eterna tragedia endémica e incurable de nuestro fútbol. El público paraguayo le teme al agua más que el gato… Ni una pelota peligrosa llegó al arco del veterano arquero Carbajal. La gente se retiró triste y desilusionada”.

Paraguay hubiese sido el sexto sudamericano en Chile 1962, un Mundial con 16 equipos. Para Alemania 1974 se dio el segundo capítulo, seguro el más novelesco de los diez: Chile versus la Unión Soviética. Un golpe militar encabezado por Augusto Pinochet había depuesto al presidente chileno Salvador Allende, de extracción marxista-leninista, el 11 de septiembre de 1973. Quince días después, la Selección Chilena debía enfrentar a la URSS en Moscú. Sorteando diversos inconvenientes, la Roja llegó al país más grande del mundo y, con un planteo ultradefensivo, logró un heroico empate en cero. Dos meses más tarde correspondía la revancha en Santiago, pero el Gobierno comunista soviético (tan respetuoso de la democracia…) ordenó que su equipo nacional no acudiera, en protesta por el derrocamiento de Allende y porque el Estadio Nacional era un centro de detención y torturas. No quería jugar allí, aunque se quedara sin Mundial. Llegado el día y la hora del segundo encuentro, se especulaba con que la URSS se aparecería de improviso. Por eso Chile entró al campo con vestimenta de juego para cumplir con el reglamento, el juez dio el pitazo, los jugadores avanzaron sin nadie adelante y Chamaco Valdés hizo un gol simbólico. “El partido contra los fantasmas”, se denominó. La URSS perdió los puntos y Chile fue al Mundial sin necesidad de jugar esa revancha.

Para Argentina 1978 le tocó la repesca a Bolivia. Y otra vez un rival fuerte y de gran tradición: Hungría. Estaban dos grandes delanteros húngaros: Nyilasi y Fazekas. No hubo ambivalencias: los magiares golearon en Budapest 6 a 0 y se impusieron 3-2 en La Paz. En el Mundial ’82, casi la misma Hungría le ganaría 10 a 1 a El Salvador, resultado récord. Después de estar tan cerca, fue una decepción para la Verde, que había cumplido una buena Eliminatoria en nuestro continente.

Hubo que esperar doce años para ver otra repesca. Un solitario gol del Palomo Usuriaga en Barranquilla le dio a Colombia el cupo para Italia ’90. Llevaba 28 años sin participar de una Copa el país de García Márquez, ya consagrado con el Nobel. Su adversario fue Israel. Ambos habían asistido una sola vez a la cita máxima. En Tel Aviv igualaron 0-0; el equipo de Maturana hizo valer aquel triunfo por la mínima. Siempre quedó bajo un manto de dudas la misteriosa decisión de Francisco Maturana de no llevar al Mundial a Usuriaga, el hombre que con su gol le había dado el pasaje. Sonó a ingratitud. Pacho sólo dijo que, en el momento de viajar a Italia, “Usuriaga no cabía”.

Luego, como la FIFA empezó a dar siempre cuatro cupos y medio a Sudamérica, debía dirimirse el otro medio con un enfrentamiento intercontinental. Y se hicieron norma los repechajes.

En 1993, el célebre 5 a 0 de Colombia sobre Argentina en Buenos Aires dejó en el abismo a la Albiceleste de Coco Basile, que tuvo que partirse el lomo frente a Australia, un futbol duro, complicado, de corte británico. El miedo cerval de Julio Grondona de quedarse sin Mundial hizo que llamaran de vuelta a Diego Maradona, quien no había anunciado formalmente su adiós, pero estaba retirado momentáneamente del fútbol por su conocida adicción. Con lo justo, 1-1 allá, 1-0 acá, Argentina fue a Estados Unidos ’94, del que era sin dudas el mejor equipo con diferencia, y del que debió volverse, hundido por la sanción al propio Maradona.

Luego llegaron otros dos choques ante los australianos en 2002 y 2006. Ambos de Uruguay. Los Charrúas protagonizaron cuatro veces esta instancia salvavidas, las cuatro consecutivas. En 2002 impuso su superioridad histórica sobre los oceánicos. Había caído 1-0 en Melbourne, pero se desquitó 3-0 en el Centenario. Cuatro años después fue 1-0 para la Celeste de local y 1-0 y penales para los amarillos allá. El periódico The Australian, de Sidney, calificó la victoria sobre Uruguay como el mayor logro de la historia deportiva del país. Una nación de rica tradición deportiva, con tenistas y rugbiers legendarios y cientos de medallistas dorados en los distintos Juegos Olímpicos.

Uruguay se tomaría desquite en los siguientes ocho años con Costa Rica y Jordania. Y Perú se daría el gustazo ante Nueva Zelanda en 2017, pero esas son todavía páginas frescas. En las épocas doradas del fútbol sudamericano, hasta el quinto de acá era mucho para la modestia de Asia, Oceanía o Concacaf. Ahora cambiaron las barajas.

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