Voces

Wednesday 15 May 2024 | Actualizado a 16:23 PM

Valores bolivianos

La Encuesta Mundial de Valores (EMV) muestra un retrato poco halagüeño de la sociedad boliviana.

/ 26 de septiembre de 2019 / 23:25

Machista, conservadora, religiosa, conservadora, xenófoba, nacionalista; en resumen: chauvinista. Tal es el retrato de la sociedad boliviana (por supuesto, no de todos sus miembros, pero sí de la mayoría) que arroja la actualización de la Encuesta Mundial de Valores (EMV) presentada ayer, y que da cuenta de cuáles son los sentimientos, actitudes y prácticas de las y los bolivianos.

Realizada con la participación del Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Vicepresidencia del Estado, la Comunidad de Estudios Sociales y Acción Pública Ciudadana, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el Fondo de Naciones Unidas para la Población (Unfpa) y Oxfam, la encuesta indagó a personas de 35 municipios de todo el país y logró el retrato que aquí se comenta en 2017, pero que se actualizó en los últimos meses.

Así, llama la atención que, mayoritariamente, las y los bolivianos siguen creyendo que las tareas del hogar así como la educación de las y los hijos es prioritariamente una labor de las mujeres. El promedio es más parecido al de los países musulmanes que el de los otros países latinoamericanos. Coincidentemente, según el estudio, la sociedad boliviana es mayoritariamente religiosa; causa probablemente de un carácter conservador y potencialmente intolerante con cualquier perspectiva diferente a la propia. Mujeres, jóvenes y habitantes del área rural aparecen como las y los más desconfiados.

El informe también revela que las y los bolivianos no creen en los beneficios de la ciencia y el desarrollo tecnológico, al extremo que “el promedio de valoración que tiene la ciencia en Bolivia está entre los más bajos del mundo”. Si algo tiene de bueno esta posición es que la cantidad de personas que prefieren la protección del medio ambiente antes que el desarrollo es mayoritaria.

El ahorro tampoco es una de las prioridades de los bolivianos, que prefieren enseñar a niñas y niños buenos modales (83% de las personas encuestadas), responsabilidad (70%), obediencia (48%), dedicación al trabajo (54%) y fe religiosa (42%), antes que esfuerzo, ahorro y acumulación de riqueza, valores asociados con el capitalismo.

Asimismo, llama la atención que la mayoría de las personas que respondieron a la encuesta reconocen que sienten un fuerte apego a la identidad nacional en algunos casos, y en otros, a la identidad regional. Lo cual produce un alto orgullo de ser “boliviano”, pero al mismo tiempo causa desconfianza hacia los extranjeros, cuya migración es vista como negativa.

En resumidas cuentas, el estudio muestra un retrato poco halagüeño de la sociedad, que no ha logrado superar algunas taras típicamente coloniales y que, probablemente, sean causa de la dificultad que encuentran las personas visionarias e innovadoras para prosperar, sea en el sector público o en el privado. Y que explica en gran medida por qué la clase política tiene las actitudes y prácticas que muy a menudo se lamentan en los espacios críticos.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Penélope, en tu nombre

¿Por qué esta obra —con hermoso texto (otra rareza)— no está presente estos días en el Fitaz?

Ricardo Bajo

/ 15 de mayo de 2024 / 11:36

Serán tres días con sus tres noches. Será una larga espera, será una epifanía, un viaje interior. Penélope —abandonada— espera (y desespera). Y sueña con el regreso de Ulises. Lee y arranca páginas, teje y desteje. Es una nueva (¿la última?) función de Experiencia Ítaca del elenco La valija de Penélope. Es un monólogo sobre la epopeya de Homero dirigido por Roswitha Grisi Huber e interpretado por Cristina Wayar Soux; fue estrenado el año pasado en agosto. Estamos una noche de domingo apenas quince personas en Casa Grito.

Wayar canta, susurra, se hace dueña del escenario (y del personaje). Es teatro sonoro, es teatro de objetos. El monólogo —de cuarenta minutos— viene con recursos sonoros, olores, sensaciones, colores; son huellas de melancolía. Vemos/sentimos pequeños instantes de placer; son estrategias de resistencia. Imágenes que evocan. En la escena hay hilos, tejidos y telares que suenan como arpas y contrabajos. Y un espejo que no vemos. Hay un cuerpo que goza/sufre el paso del tiempo. Penélope se siente —todavía— patria de Ulises.

Lea: Indagación de un padre

Wayar se viste y se desviste, pasa de un rojo sedoso con escote generoso y esencia de jacintos a un amarillo con sutil perfume de narcisos. “Esperar es oír / oír las huellas que deja la noche a su paso oscurecido / esperar es padecer la mirada de las cosas que disimulan muertes intensas / es tocar el verso y reverso del tiempo en el tejido: punto por punto”.

Escuchamos la voz navegante y autoexploradora de Blanca Wiethüchter; será una larga charla con ella. Sobre la espera y el viaje, temas trascendentales en la obra de la poeta. Sobre el paso/relación del tiempo. Sobre los insoportables pretendientes. Sobre esta Penélope rescatada de la noche mítica de los tiempos, traída a un presente de feminicidios. Las letras de la poeta nos conducen a los pensamientos de Penélope y nos llevan de la mano por el camino de la redención/salvación. Blanca se encontró así misma en la palabra y la memoria; supo estar sola en la escritura, supo encontrarse.

Wayar enciende una vela y luego otra. Sigue sufriendo por Ulises, enamorada de los fuegos que arden bajo su lámpara. Mientras el personaje evoluciona (con una buena dicción y de forma pausada, algo poco habitual en el teatro paceño/boliviano), aparecen poco a poco las tinieblas de la espera. La noche se hace muda, se estremece la esperanza, se olvida el sol en el mar junto a la isla misteriosa. No importa, Penélope sigue clamando por Ulises. Incluso a pesar de sueños e infortunios. “Nada me obliga a creer que existes todavía”, dice la poeta. Penélope todavía cree.

Wayar canta, cuenta y se desencanta. Comienza a dudar. Y a preguntarse: “¿a quién estoy velando? Vigilante desvelada, vela que no vela, ¿a quién estoy esperando?” Apaga la segunda vela y todo es oscuro. Estamos en el tercer día. Penélope se ha cambiado de camisón. Descansa pues esperar cansa. Mueve los muebles, siente que “la oscura ley” la castiga. Sueña con Circe, la hechicera, sueña con traición. Pero sigue hila que te hila, teje que te teje, escribe que te escribe.

El naufragio interior (ya) no le permite hilar a Ulises. Despierta en otro sueño. Una hebra se tuerce, un hilo muerde un verbo. Sobre el escenario solo hay noticias de un naufragio bajo la luna llena: unas hojas arrancadas, unos vestidos preparados para un regreso que no llegará, un cuerpo marchito, unos tambores de quinua que suenan como las olas del mar que jamás traerán lo esperado. “Mi cuerpo yacente y solo / como en el dolor / como en la muerte. / Mi cuerpo a la intemperie / mi cuerpo desnudo cubre mi alma desnuda”.

Cae la tercera noche sobre la playa dormida. “Se oye el silencio, a pesar de la respiración del mar”. Esta Penélope se revuelca sobre la arena junto al mar amante. “Los broches del vestido ceden a la ansiedad del aire”. Se siente desterrada en su propio reino. Lava/expía con la sal las soledades de su alma. Y sabe que su belleza está en todos sus sentidos. El amor se rebela contra la espera. “Florece Ítaca, Penélope, florece Ítaca / para que yo la mire”.

Han pasados esos escasos cuarenta minutos: un monólogo largo y bien sostenido sin agujeros ni abismos es el reto más complicado para un actor/actriz. Wayar Soux nos/se hace la última pregunta antes de que termine el viaje: ¿está despierta o navega en las aguas de otro sueño? ¿los sueños sueños son? Ya es “otro día”, ya es otra vida, Penélope. Amanece de nuevo y el alma pequeña ha regresado a tu cuerpo, traída por la marea alta. ¿A quién estabas esperando? A ti misma. Ese era/será tu conjuro. Hoy, Penélope, estás en tu nombre.

Post-scriptum: ¿por qué esta obra —con hermoso texto (otra rareza)— no está presente estos días en el Fitaz?

(*) Ricardo Bajo es espectador

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Las ‘anclas’ de Milei

El dato es que el ancla fiscal funciona hasta ahora debido a la contracción del gasto fiscal

Gabriel Loza

/ 15 de mayo de 2024 / 11:31

Los medios y comentaristas han estado hablando sobre los cuatro o cinco perros clonados de Milei. Una tremenda difusión de las noticias y controversias sobre la clonación de sus “hijos con patas”, como prefiere llamarlos, que se remonta a 2017 y que cuatro llevan los nombres de cuatro economistas y el quinto, en discordia, el nombre de Conan, posiblemente el bárbaro.

Toda esta discusión ofusca el análisis de la política de estabilización de Milei, que quiérase o no, ha tenido un relativo éxito e innegable en el corto tiempo de su gestión al desacelerarse la inflación y estabilizarse el tipo de cambio. Es por eso que propongo en vez de discutir cuántas mascotas o cachorros tiene Milei, deberíamos analizar cuántas anclas o cual es el nombre del ancla que utiliza Milei en su política de estabilización.

Revise: Aterrizaje suave pese a todo

Para reducir o desacelerar la inflación es fundamental la elección de un ancla nominal para guiar, lo que se denomina la formación de expectativas económicas de los agentes. Tradicionalmente, en economía se discutía cuál es el ancla óptima: entre el ancla monetaria o el control de un agregado monetario versus el ancla cambiaria o el control del tipo de cambio. El anclaje cambiario consiste en fijar el precio del dólar con el respaldo de las reservas internacionales y el ancla monetaria radica en restringir la cantidad de dinero en moneda nacional, para que no haya en circulación un excedente que se vaya al dólar. 

Bajo este contexto, la pregunta simple que surge es ¿cuál es el tipo de anclaje que utilizó Milei hasta el presente para estabilizar su economía?

En primer lugar, para empezar, es necesario aclarar que en Argentina la tasa de política monetaria no es libre ni está determinada por el mercado, puesto que está regulada. El BCRA redujo esta tasa de 100% en diciembre de 2023 a 50% el 2 de mayo de 2024, aclarando que: “la decisión del BCRA se toma en consideración del contexto financiero y de liquidez y se fundamenta en el rápido ajuste de expectativas de inflación, en el afianzamiento del ancla fiscal, y en el impacto monetario contractivo”.

Así mencionó Milei: «Imagino que con las bajas de inflación que se están viendo, el BCRA va a volver a bajar la tasa de interés. Esto va a permitir salir de las posiciones del BCRA e irse al Tesoro, con lo cual seguimos limpiando su balance». El objetivo de la política de estabilización es sanear el balance del Banco Central (limpiar sus pasivos remunerados) como parte del plan de estabilización.

En segundo lugar, Milei está utilizando el control de un agregado monetario, que es la base monetaria. Así, respecto al impacto monetario contractivo, Milei dijo: «Cuando uno mira la evolución de la base monetaria en términos del PBI, a lo largo del S. XXI el promedio estuvo en torno al 9/10% y hoy la base monetaria es del 2,6% del PBI, o sea que la cantidad de dinero en la economía está muy apretada» (sic). El objetivo de política de estabilización es lograr “una base monetaria constante” (Twitter de Milei).

Sin embargo, tanto los objetivos de sanear el BCRA y el de tener un crecimiento de la base monetaria constante tienen como premisa básica el superávit financiero del Tesoro, un ancla basada en la contracción del gasto fiscal para lograr un superávit primario antes del pago de intereses, es decir, el ancla fiscal.

El resultado fue alcanzar en febrero el primer mes con superávit fiscal después de 12 años y el primer trimestre de 2024, el primer superávit fiscal trimestral en 16 años, donde el Gobierno logró sobrecumplir la pauta fiscal del programa con el FMI, con $ 2,8 billones por encima de la meta. Con el superávit fiscal en abril, desde 2008 no se habían registrado tres meses seguidos de superávit fiscal.

El IARAF estima que en el primer trimestre del año se pasaría de un déficit fiscal de 0,74% del PIB, a un superávit fiscal del 0,17% del PIB; un esfuerzo fiscal de 0,9 p.p. del PIB. Encuentra que “el superávit fiscal en el primer trimestre de 2024 se debió al mayor recorte real interanual de gasto público de los últimos 30 años. Con ingresos menores que en 2023, toda la mejora del resultado fiscal fue explicada por la reducción del gasto”.

El dato es que el ancla fiscal funciona hasta ahora debido a la contracción del gasto fiscal. Los daños colaterales serán después en el nivel de inversión pública, producto y empleo. El FMI y el Gobierno de Milei festejan el superávit en 16 años, pero no la contracción del gasto público en 30 años.

(*) Gabriel Loza Tellería es economista, cuentapropista y bolivarista

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Argentina, otro paro contundente

Solo la presión popular puede lograr torcer la voluntad de los representantes en el Congreso y del rumbo del propio gobierno

Emilia Trabucco

/ 15 de mayo de 2024 / 11:26

El segundo paro general realizado el 9 de mayo contra las políticas del gobierno de Javier Milei en los casi cinco meses de gestión, fue contundente. Todas las centrales sindicales convocaron a la medida de fuerza —la Central General de Trabajadores (CGT), la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma y la Unión Nacional de Trabajadores de la Economía Popular—, bajo la consigna “los derechos no se venden, la Patria se defiende”, y en rechazo a la Ley Bases y el paquete fiscal que están tratándose en las comisiones del Senado, luego de lograr su media sanción en Diputados.

Las calles de todas las ciudades del país se mostraron vacías, así como las fábricas, los aeropuertos, las oficinas públicas, los bancos, las escuelas y las universidades, evidenciando el masivo acatamiento de los trabajadores, a pesar de que el gobierno nacional instrumentó una estrategia de deslegitimación de la medida y de los sindicatos, donde el propio presidente posteó la consigna “Yo no paro”, que logró el primer puesto en las tendencias de la red social X. Otra vez, la conocida estrategia de enfrentar “trabajadores vs. trabajadores”.

Consulte: ¿Libertad para lavar ropa o la muerte?

La CGT realizó el mismo día una conferencia de prensa, donde sus referentes hicieron hincapié en los efectos destructivos que la Ley Bases tendrá sobre los trabajadores y sobre un proyecto de desarrollo nacional en caso de aprobarse. El gobierno espera lograr dictamen en las comisiones del Senado para llevarla al recinto y tener su aprobación antes del “Pacto de Mayo”, encuentro con gobernadores previsto para el 25 de este mes.

Pablo Moyano, co-secretario de la CGT, secretario general de Camioneros y uno de los enemigos declarados del mileísmo, expresó: “La gente ya está cansada de un gobierno que solo ataca los derechos de los trabajadores. Está enfocado en darle la posibilidad a las grandes empresas de hacer su negocio. Ellos gobiernan para ese sector».

La agenda presidencial corrobora las declaraciones del líder sindical. En pleno tratamiento de la Ley Bases, y lejos de atender el clima de conflictividad social en aumento, Milei protagonizó su cuarto viaje a Estados Unidos (la “meca del capitalismo”, como él mismo expresó), cuyas reuniones se redujeron exclusivamente al mundo del empresariado privado. Disertó en la reunión del Milken Institute frente a empresarios e inversores, se volvió a reunir con Elon Musk, dueño de X y Tesla, y tuvo su encuentro con Gianni Infantino, titular de la FIFA. Es de esperar que todo el empresariado del “Círculo Rojo” digital y financiero internacional esté muy expectante ante la posible aprobación del megaproyecto de ley, especialmente por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), marco legal para la fuga de divisas sin control y el lucro a costa de la apropiación privada de los recursos nacionales.

La contracara es la reforma laboral y previsional, que supone la consolidación de una transferencia brutal de ingresos desde los bolsillos de les trabajadores y jubilados hacia las cuentas en dólares de los hombres más ricos del mundo, la destrucción del entramado pyme y la legalización de la informalidad laboral, lo que “profundizará el grave cuadro de pobreza estructural e indigencia que devasta nuestra comunidad», como reza el comunicado conjunto de las centrales sindicales lanzado en la previa del paro general.

La medida de fuerza se inscribe además en un contexto que viene mostrando un aumento de niveles de movilización de distintos sectores que se agudizan en el marco del debate legislativo. Lo que se vuelve evidente es que, ante las condiciones que vuelven insostenible la vida de millones de argentinos, solo la presión popular puede lograr torcer la voluntad de los representantes en el Congreso y del rumbo del propio gobierno.

(*) Emilia Trabucco es psicóloga, magíster en Seguridad de la Nación, analista del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE) Argentina

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Por la senda del crecimiento económico

/ 15 de mayo de 2024 / 11:20

Pese a la desaceleración de la economía mundial que atraviesa presiones inflacionarias, altas tasas de interés y desempleo a nivel global, sumado el actual contexto internacional que se encuentra marcado por la incertidumbre, Bolivia es el país con mayor crecimiento económico de la región en el cuarto trimestre de 2023.

De acuerdo con la información publicada por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, el Producto Interno Bruto boliviano creció al 5,1%, comparado con el mismo periodo en  2022; cabe mencionar que solo Paraguay mostró un crecimiento elevado como el de Bolivia, llegando al 4,9%, mientras que Brasil y Uruguay presentan un crecimiento moderado (2,1% y 2%) en este periodo, y Chile y Colombia (0,4%,y 0,3%) exponen un avance lento; sin embargo, Perú, Ecuador y Argentina sufren una caída respecto al cuarto trimestre de 2022.

Lea: Medidas contra la escasez de dólares

En 2023, Bolivia cerró con un crecimiento del PIB de 3,1%, situándose en el segundo lugar con mayor crecimiento económico de la región; esto tiene su explicación, en el concurso del Gobierno con las medidas y políticas dirigidas al control de precios en la canasta familiar, manteniendo la subvención de alimentos, así como la de hidrocarburos; también es de remarcable valor el despliegue de importantes inversiones para la construcción de plantas de industrialización, entre las cuales se encuentra la planta de biodiésel destinada a  reducir los volúmenes de importación de combustibles líquidos, teniendo un efecto directo para el ahorro de divisas.

Otro aspecto que no debe perderse de vista es que abril ha registrado una inflación del 0,57% y una inflación acumulada del 1,31% en lo que va del año, lo que sitúa a Bolivia en el segundo lugar de las inflaciones más bajas de la región. Esfuerzo que hizo el Gobierno con la política de la subvención y la industrialización para garantizar el alimento en las mesas bolivianas.

Junto a esto, a tres años de gestión se recuperaron 1.019.000 nuevos ocupados en el país en todos los sectores del mercado laboral, de los cuales 56.742 son del sector agropecuario, 61.800 para el servicio de salud y asistencia social, 36.000 nuevas personas para servicios en educación, 48.200 para actividades de labores del hogar, entre los más relevantes, cifras que permiten mirar con esperanza el futuro, pese a la adversidad de la coyuntura tras un periodo de incertidumbre en la población por la escasez de dólares, ante lo que el Gobierno adoptó medidas interesantes con el lanzamiento de bonos, que ha logrado que el Banco Central de Bolivia alcance a colocar bonos en dólares, monto que asciende a más de $us 50 millones en un periodo de tres meses.

Estos hechos son en realidad el trazo de la senda del crecimiento, y constituyen medidas interesantes que evitan esos ajustes estructurales sanguinarios practicados en la época de los 80, garantizando precios estables y crecimiento económico, a pesar de la coyuntura mundial compleja, lo que demuestra que el modelo económico planteado por Arce, en gran medida garantiza la estabilidad económica para la población, siguiendo la senda del crecimiento económico.

(*) Anahi M. Chuquimia Vargas es analista económico.

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Las alergias están empeorando

En los seres humanos, todo esto se suma a alergias estacionales que están más extendidas y son más graves, y solo va a empeorar

Margaret Renkl

/ 14 de mayo de 2024 / 10:47

Es primavera y amo la primavera más que cualquier otra cosa del mundo natural, pero no amo el polen. Me pican los ojos. Mi nariz está tapada. A primera hora de la mañana estornudo. Lo último que hago por la noche, estornudo. Nunca fui propensa a las alergias estacionales antes de mudarme a Middle Tennessee, que ni siquiera es uno de los 10 lugares más desafiantes para las personas alérgicas en este país. Ahora tomo hasta tres medicamentos de venta libre al día.

Las alergias estacionales no son nada nuevo, pero han ido empeorando a medida que el clima se vuelve más cálido. La temporada de crecimiento ahora comienza más temprano y también dura más, lo que extiende el período de tiempo en que las plantas bombean polen al aire. Y la miseria resultante surge no solo porque hay más polen para respirar o porque permanece presente durante temporadas cada vez más largas . Al menos un estudio ha indicado que cuanto más carbono hay en el aire, más potente es el polen.

Lea: Bosques urbanos

La fiebre del heno aparece cuando el sistema inmunológico no es capaz de distinguir entre una amenaza genuina (como un virus) y partículas como el polen que son inofensivas. Es por eso que los adultos pueden desarrollar alergias estacionales cuando se mudan a una nueva región y encuentran pólenes que su sistema inmunológico no reconoce. Ahora, gracias al cambio climático, ni siquiera es necesario moverse: el clima más cálido está desplazando las zonas de cultivo hacia el norte, lo que permite que las plantas extiendan su área de distribución natural.

En los seres humanos, todo esto se suma a alergias estacionales que están más extendidas y son más graves, y solo va a empeorar: un estudio predice un aumento del 200% en la producción de polen para finales de este siglo. Comparada con verdaderas calamidades climáticas como olas de calor mortales y comunidades costeras inundadas, la fiebre del heno puede parecer poco más que un inconveniente. ¿Qué son unas pocas semanas (incluso meses) de picazón en los ojos y secreción nasal en comparación con las migraciones de población global que se avecinan? Pero las alergias no son meros irritantes.

Alguien que sufre de alergias estacionales puede tener menos capacidad para hacer ejercicio, ser más vulnerable a las infecciones, ser menos productivo en el trabajo (si no estar ausente) y tener más probabilidades de necesitar tratamiento en una sala de emergencia. Las alergias estacionales se han relacionado con un aumento tanto en la prevalencia como en la gravedad del asma, lo que es particularmente preocupante para los niños.

Nada de esto sorprende a cualquiera que preste atención a cómo el cambio climático afecta todo hoy en día. Está haciendo que el aire sea más difícil de respirar. Mientras tanto, el planeta seguirá calentándose y las plantas seguirán produciendo más polen, y en dosis más concentradas, durante un período de tiempo más largo cada año. Las personas que sufren de alergias estacionales se sentirán peor, y las personas que actualmente no tienen síntomas de alergia pueden estornudar y frotarse los ojos.

Se puede hacer mucho para evitar que empeore de forma incomprensible. En el debate sobre el clima, fatalidad versus optimismo, gran parte del optimismo reside en la forma en que la tecnología, respaldada por políticas y legislación, está afrontando el desafío con mayor rapidez y eficacia de lo que jamás imaginamos. El tiempo que nos queda para cambiar la devastadora trayectoria de nuestro clima se está reduciendo, pero finalmente estamos comenzando a tomar las medidas necesarias para cambiarlo. Pero solo estamos comenzando, y los comienzos pueden extinguirse.

(*) Margaret Renkl es escritora y columnista de The New York Times

Temas Relacionados

Comparte y opina:

Últimas Noticias