La pandemia del COVID-19 está provocando profundos cambios en todo en el mundo, que van a tener consecuencias duraderas y estructurales para los países y para la forma de relacionarnos; pero no ha modificado el compromiso europeo. En plena crisis sanitaria, mientras enfrenta la pandemia dentro de sus fronteras, con más de 1,5 millones de infectados y más de 100.000 fallecidos, la Unión Europea ha decidido seguir mirando al resto del mundo. El Equipo Europa (Team Europe, como se conoce en inglés) es la respuesta global de la UE en apoyo a la lucha que llevan adelante países socios y poblaciones vulnerables contra este mal.

La iniciativa fue presentada por el alto representante de la Unión Europea, Josep Borrell, el 9 de abril pasado y compromete fondos de más de 20.000 millones de euros provenientes de recursos de cooperación existentes de la UE que pueden ser redireccionados, créditos de instituciones financieras europeas, y programas de cooperación de nuestros Estados miembros. Como lo dijo nuestro Alto Representante, solo podemos ganar esta lucha mundial si la enfrentamos unidos.

 El paquete combina fondos de programas existentes (cerca de 11.000 millones de euros), con el apoyo de instituciones como el Banco Europeo de Inversiones y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (5.000 millones de euros) y de los Estados que forman parte de la UE (4.000 millones de euros). Bolivia es uno de los países que tiene la oportunidad de aprovechar estos fondos.

A través de una iniciativa de programación conjunta (acciones coordinadas y complementarias entre la UE y sus Estados Miembros) tenemos en marcha programas de cooperación que pueden ser muy bien utilizados para enfrentar la pandemia: hay 19 millones de euros en desembolsos presupuestarios que pueden ser dispuestos flexiblemente por el Gobierno de Bolivia. De ellos, hemos entregamos ya 5 millones en marzo y vendrán 14 millones más hasta agosto.

 Adicionalmente, tenemos previstos 31 millones de euros para apoyar el acceso al agua en Bolivia, 20 millones para la recuperación económica en zonas rurales, y 4,5 millones para apoyo a medidas socioeconómicas y de derechos humanos. Nuestro compromiso con Bolivia incluye también la posibilidad de utilizar los fondos otorgados por el Banco Europeo de Inversiones (43 millones de euros) para apoyar el programa Mi Agua. Y nuestra agencia de cooperación humanitaria ECHO está trabajando en reorientar proyectos presentes hacia la prevención, higiene y acceso al agua, que se firmarán en breve.

Pero nuestros Estados miembros tienen además programas de cooperación de cada país presente en Bolivia: Francia ha logrado redireccionar casi un millón de euros para acciones de emergencia y apoyo al Cenetrop. Realiza además gestiones ante empresas privadas francesas para movilizar compras internacionales de insumos de protección, y está trabajando en un préstamo de emergencia de 92 millones de euros para apoyar medidas sociales para poblaciones vulnerables (en coordinación con el Banco Mundial).

 Alemania ha aportado ya con la compra de insumos de bioseguridad para la Gobernación de Tarija y para la Policía. Apoya en campañas de prevención en grupos vulnerables, y especialmente tiene en marcha un programa de 31,5 millones de euros en apoyo a Santa Cruz y Saguapac en la mejora del sistema de saneamiento.

Suecia trabaja junto a UNICEF, UNFPA y organismos no gubernamentales especializados en emergencias para combatir la pandemia, y apoya especialmente en los municipios de La Paz, El Alto, Montero y Tarija en la continuidad de los servicios de saneamiento ambiental, proporcionando equipos de bioseguridad y desinfección.

Italia ha otorgado un crédito de 21,5 millones de euros a 40 años plazo, con 31 años de gracia. Una porción de esos fondos se puede utilizar para combatir la pandemia. Adicionalmente, ha colocado a disposición equipos especializados para pruebas de detección del COVID-19

A la cooperación de la UE y de sus Estados miembros hay que sumar los apoyos  europeos a organismos internacionales como Naciones Unidas. Este es el caso por ejemplo del Fondo Global para combatir enfermedades contagiosas, que cuenta con un aporte de 21 millones de euros y que ya se está utilizando por el PNUD para enfrentar el COVID-19 en Bolivia.

La presencia europea  en Bolivia es multifacética y en beneficio del país y de su población. Cumplimos 25 años de presencia en Bolivia este año y vamos a mantener ese compromiso en la lucha contra el COVID-19, en la organización de elecciones transparentes que permitan la recuperación de la plena normalidad democrática y en el desarrollo integral de una Bolivia cada día más próspera, cohesionada, solidaria y abierta al mundo.

Ya con un pie en el estribo, tras cuatro años muy intensos y satisfactorios en el país, estoy convencido de que en el futuro se presentarán otros episodios brillantes en la relación entre la Unión Europea y Bolivia.

León de la Torre Krais, embajador de la Unión Europea (UE) en Bolivia.