Voces

Sunday 14 Jul 2024 | Actualizado a 10:59 AM

De frente en el ch’amak pacha Jikisiñkama: adiós Juan de Dios Yapita

Fue uno de los primeros lingüistas aymaras que junto a otra aymara, Juana Vázquez y la estadounidense Martha Hardman introdujeron al mundo académico el estudio del idioma aymara

/ 13 de junio de 2020 / 06:29

En el mundo aymara cuando alguien muere, se dice wiñay markaparuw sarawayxi, se fue a su eterno hogar. Es lo que ocurrió con Juan de Dios Yapita Moya, quien nos dejó de este mundo terrenal en pasados días. Fue uno de los primeros lingüistas aymaras que junto a otra aymara, Juana Vázquez y la estadounidense Martha Hardman introdujeron al mundo académico el estudio del idioma aymara a fines de la década de los 60 y principios de los 70 del siglo XX, con el título de Aymara, compendio de estructura fonológica y gramatical, originalmente publicado en 1974 y reeditado en 1988.

Cuando era niño oía a mi madre decir “el profesor Yapita está enseñando aymara gratis en la escuela de la zona”. ¿Enseñar aymara en una época donde el castellano era la lengua ultra hegemónica? Sí, ese fue el valor y el coraje de Juan de Dios de apostar a la re-valorización de un idioma ancestral discriminado. Tenía mucha curiosidad de saber e ir a esas clases; pero no hubo ocasión.

Varios años después, tuve el privilegio de que sea mi profesor en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), en la carrera de sociología donde dictaba clases. Recuerdo que en la primera clase que tuvimos le comenté que hablaba aymara pero no sabía escribir, y me dijo “puedes dar un examen de clasificación” y así fue, me sometí a un examen de conocimiento del idioma y me llevó al último nivel donde solo enseñaba la escritura y la gramática. Recuerdo el Manual del Alfabeto y Fonémico aymara (1982) que fue el ABC con el que aprendí a escribir.

Fue la oportunidad de conocer algunas de sus obras como Estructura morfológica verbal aymara (1985). Además de T”ak”iparjam Arktañataki. Guía gramatical del aymara I, II y IIIAmuyt’añataki de 1986, que es una recopilación de frases y reflexiones profundas del mundo aymara.

Nos hicimos muy amigos, lo visitaba en la institución que dirigía, el Instituto de Lengua y Cultura Aymara (ILCA), pionera en las instituciones culturales nativas del país. Esta entidad formó varias generaciones de aymaras rurales y urbanos que reflexionábamos en torno a la identidad y con fuerte énfasis en la re-valorización de las lenguas nativas y la investigación propia.

Me contó que su primera profesión fue de contador general, pero su pasión fue la lingüística y los idiomas. Tuvo una larga estadía en Estados Unidos, en el Centro de Estudios Latino Americanos en Gainesville, Universidad de Florida. Fue el espacio que le dio la oportunidad de investigar, de sistematizar y de enseñar el aymara fuera del país. A pesar que él había iniciado su enseñanza de manera libre en una escuela marginal de la ciudad de La Paz, solo a su regreso de Estados Unidos le dieron algo más de importancia. Estas son las paradojas del colonialismo interno que tuvo que soportar y que aún vivimos en el país.

El ILCA publicaba un boletín titulado Yatiñasawa (Debemos saber), que era una gaceta de noticias del momento y todo en aymara, creo que fue la pionera en hacer periodismo en lenguas nativas. También fue editor de aymara newsletter. No menos interesantes son sus libros Enseñanza del aymara como segunda lengua (1986), dirigido sobre todo a los no aymaras, y Vocabulario castellano, inglés, aymara, publicado por Indicep en 1978.

ILCA también publicaba trabajos de otros autores como Desarrollo del alfabeto aymara de Félix Layme (1980); Una introducción programada a la lingüística. Fonética y fonémica de Cynthia D. Buchaman (1983); Aymar tayka de Basilia Copana (1986); El idioma aymara, variantes regionales y sociales de Lucy Therina Brigs, entre otros.Tata Yapita, wiñayatakiwa lurawinakamaxa ukhamaraki amtawinakamaxa. Aruskipasixpñanakasakipunirakispawa, ¡Jallalla Tata Yapita

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Sobre el golpe fallido

/ 7 de julio de 2024 / 00:10

Después del golpe de Estado fallido del 26 de junio, se ha inaugurado una especie de deliberación sobre el episodio. Distintas esferas sociales tienen su propia forma de ver el propósito. Las redes sociales permiten aproximarnos a esta dinámica societal. Pero sabiendo que no todo está en las redes, podemos acceder a algunas prácticas y pensamientos de nuestro pueblo y hacer deducciones lógicas, como de las personas que están conectadas con el mundo de la comunicación, aunque éste sea solo memes y chismes.

Después de la bronca, nos preguntamos ¿por qué dejamos de investigar y estudiar a las Fuerzas Armadas y la Policía? Por ejemplo, su rol en el Estado Plurinacional, en las políticas de cambios sociales profundos que se han ido implementando, en fin. Según la Constitución Política, no pueden deliberar, pero actúan y uno puede ver desde esas prácticas lo que hacen y lo que buscan. Es decir, nos interesa saber ¿qué piensan sobre los cambios sociopolíticos de los últimos años en el país?

Creo que nos quedamos en la idea de que las FFAA y la Policía coadyuvan a las transformaciones del país. Pero sus acciones en los últimos cinco años nos permiten teorizar que no les importa coadyuvar ningún cambio. Una primera reacción sañuda a la transformación política, la tuvimos en el golpe de Estado atípico de noviembre de 2019. Fue terrible ver cómo se vendían a las posiciones antidemocráticas, racistas, fascistas, de políticos y dirigentes cívicos del país. Sabemos que recibieron mucho dinero por perpetrar el motín. ¿Cuánto cobraron por la ruptura democrática?

El retorno a la libertad en 2020 nos dejó ofuscados y dejamos pasar nomás lo sucedido, como si no hubiese pasado casi nada. Hasta ahora no se tramitó la extradición de las cabezas militares y policiales de ese golpe. Por ejemplo, el exgeneral Kaliman y el exministro de Defensa López huyeron a otro país, sin pagar por sus delitos consumados. Además, tampoco se hizo una gran purificación al interior de las FFAA, ni de la Policía, identificando a quienes fueron los principales ideólogos y ejecutores contra el pueblo.

Hoy vemos con mucha tristeza lo que sucede en las fronteras del país con el contrabando. Siempre triunfan los malhechores y la pregunta es: ¿Si las FFAA han estudiado para hacer la guerra, porque son derrotadas por los delincuentes? ¿Son inútiles para la conflagración? ¿Solo sirven para hacer golpes de Estado o sus intentos? En los espacios policiales, no es tan diferente. Por ejemplo, el patio de la FELCC en la ciudad de La Paz está lleno de abogados, ofreciéndose a “ayudar” a los litigantes que cayeron en alguna desgracia. Algunos policías, indecorosamente, solicitan gratificaciones a los afectados. Uno ya no sabe si los policías y los abogados se han aliado para estos “trabajos” de exigencia.

Nuestra dejadez y lentitud han hecho que varios grupos de las Fuerzas Armadas y la Policía usufructúen el poder, que no deberían tenerlo. Hemos empoderado a las FFAA y la Policía, que se han convertido en instituciones con poder político de facto. Obviamente, lo que digo no es ninguna justificación para cualquier forma de golpe de Estado, como el frustrado del miércoles 26 de junio. Hasta ahora la Fiscalía está actuando de manera diligente y ojalá llegue a esclarecer lo que realmente sucedió, y castigue a los culpables. No se puede confiar más en las Fuerzas Armadas ni en la Policía. Además, nos obliga a pensar seriamente en su futuro. Rescato algunas ideas interesantes de las redes sociales, sobre todo de los/as jóvenes que ven innecesario tener a las FFAA e incluso a la Policía. Es decir, plantean su desaparición. En los últimos años siempre se ha hablado de ejecutar reformas en las instituciones nombradas, pero ninguna ha dado sus frutos. Ambas instituciones solo han brillado practicando la violencia extrema y el quiebre democrático.

Pasir urunakanxa, wasitampiwa, uka pallapall jaqinakaxa t’unantañ munistu. Nayra maranakkhamawa sarnaqañ munapxi. Jank’akixay arm aytapxchixa jaqi jiwañatakixa. Arsusiñasawa, ¿ janicha?

Esteban Ticona Alejo es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.  

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Atentado a la dignidad de los lecos y tsimanes

/ 23 de junio de 2024 / 00:10

En pasados días, el Pueblo Indígena Leco y Comunidades Originarias de Larecaja (PILCOL) denunció ser víctima de discriminación y racismo por parte del presidente del Control Social del Área Urbana de Guanay, Pablo Bernal, quien, en días pasados, a través de sus redes sociales llamó “animalitos” a los dirigentes del pueblo leco.

Las declaraciones del presidente de PILCOL, Armin Avirari, acusan como acto de discriminación y racismo por parte de Bernal. Según Avirari, se habrían producido “a raíz de un viejo conflicto de rasgos personales entre Bernal y el alcalde de Guanay, Víctor Ticona”. ¿Quién es Pablo Bernal? ¿Quién es Víctor Ticona? ¿A qué se refieren sobre “un viejo conflicto de rasgos personales”? Interpreto que se describe a las diferencias sociales y políticas entre Bernal y Ticona. Hago constancia que no tengo ninguna relación con el alcalde de Guanay. El adagio “pueblo chico infierno grande y con mucho racismo” parece ser muy preciso para entender lo sucedido.

Investigamos mediante las redes a Bernal, donde se lo puede ver y oír en eventos de la región citada y casi siempre con una pañoleta que le cubre toda su cabeza y lanzando discursos cuasi incendiaros sobre varios temas. Lo que se constata es que existen pugnas sociales, políticas, pero también manifestaciones discriminatorias y racistas.

Se denuncia que Bernal posteó en días pasados el siguiente mensaje: “Esto ya es demasiado lo que el alcalde está haciendo, ‘trayendo’ a estos animalitos para amenazarnos. De una vez nos levantaremos, pueblo de Guanay”, refiriéndose a los dirigentes de PILCOL, que no apoyan el accionar del Control Social.

Una primera reacción de los indígenas fue que irán a marchar o manifestarse en la plaza principal de Guanay contra ese adjetivo racista de “animalitos”, como son percibidos los indios por Bernal. Independiente de la tensa situación sociopolítica entre Ticona y Bernal, es la manifestación de racismo abierto y público contra el pueblo leco, extensivo a Ticona, que tiene rasgos aymaras. No sé si Bernal representa el pensar de la población urbana. Pero el alcalde con seguridad que representa a esos pueblos indígenas y campesinos. La animalización de los indígenas es de larga data y no solo proviene de políticos como Bernal, sino también de otros estamentos como los escritores. Recuerdo la obra de Porfirio Díaz Machicao, que escribió un libro llamado Tupac Catari, la sierpe. ¿Qué acción tomarán las autoridades encargadas de aplicar la ley de lucha contra el racismo y toda forma de discriminación? Es muy posible que no pase nada.

Otro caso. En pasados días, se desplomó el puente Rapulo en el pueblo de Santa Ana del Yacuma del departamento del Beni, afectando a 10 personas y quitando la vida de ocho, pertenecientes al pueblo tsimane, incluida la autoridad comunal (corregidor) Nelson Vie Guata. Las víctimas eran procedentes de la comunidad indígena Turindi. Según declaraciones de la alcaldesa de Santa Ana, los fallecidos ocasionalmente llegaban desde la comunidad hasta el pueblo para vender productos agrícolas. Luego de sus actividades se refugiaban bajo el puente para descansar.

Lo que más nos llama la atención es que las 10 personas pernoctaban debajo del puente. La gran pregunta es: ¿por qué se alojaban debajo de un puente? ¿No tenían dinero para hospedarse en el pueblo citado? Como el caso de Guanay, ¿los indígenas tsimanes no son bienvenidos en el espacio urbano de Santa Ana? ¿Cuál es la relación de los pueblos indígenas y los urbanos en el país? El derecho a la ciudad es un derecho humano básico, que hoy se vulnera consciente o inconscientemente. Lástima que los niveles de gobierno, sean las gobernaciones o los municipios, no tengan políticas invariables para recibir y alojar a los ciudadanos que provienen de otras regiones y son indígenas o campesinos. El caso dramático en la ciudad de La Paz es de los norte potosinos, que se tienen que guarecer en las calles cercanas a la terminal de buses.

Finalmente, enterraron a los ocho tsimanes en una fosa común. ¡Qué horror! Aquí se quebró el derecho a ser respetado en su funeral según su cosmovisión, que reconoce nuestra CPE pero que autoridades como las citadas desconocen o simplemente soslayan porque los afectados son unos indios/as. Ch’umi manqha uraqin jilat kullakanakaruxa wali isk’achapxi, uñisipxi. Uka q’ara, misti, karayana jupanakawa jan yaqapkiti. Arsusiñasawa ¿ janicha?

Esteban Ticona Alejo es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.

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Re-conocimiento de la vida integral en las urbes

/ 9 de junio de 2024 / 00:07

El pasado domingo se realizó una marcha de protesta ciudadana en pleno centro de la ciudad de La Paz, pidiendo frenar el trato inhumano y cruel contra los animales, y en especial a los perritos. El detonante fue la crueldad extrema que efectuaron algunos militares bolivianos en la ciudad de Santa Cruz, baleando a un can indefenso. Resalto los efectos del proceso de concientización de esta forma de protesta y desde las calles. Valoro el crecimiento de estas manifestaciones públicas que van generando un perfil muy interesante, apostar por otra forma de convivencia entre personas, animales y seres espirituales.

Pero también nos duele tanto que nuestros hermanos/as oriundos del Norte de Potosí duerman en la calle (avenida Perú), cerca de la terminal de buses de la ciudad de La Paz. Empieza el crudo invierno y cómo permitir que nuestros conciudadanos estén a expuestos a tan bajas temperaturas. Hace años que nuestros compatriotas visitan nuestra ciudad y tienen todo el derecho, pero no encuentran atención básica sobre dónde hospedarse. Todos los niveles de gobierno tienen la obligación de brindar protección y seguridad. Como se apoderó la insensibilidad de los (y de sus) representantes políticos en la Asamblea plurinacional y del Norte de Potosí, que saben que están ahí pero no les importa.

Pero sobre los animales, aún se escuchan voces negativas sobre estas manifestaciones. He oído decir “que cada vez hay más animalistas”, e incluso “peligrosamente los jóvenes están más preocupados en animales que en seres humanos”. Sin embargo, los que dicen este último eslogan, tampoco son solidarios con los humanos, por ejemplo, con los norte potosinos en la ciudad. Incluso preguntaría a “los folkloristas”, gente que baile danzas y música norte potosinas en diferentes fiestas y que se sienten orgullosos de hacerlo, ¿dónde está la solidaridad con los portadores indios/as de esas legendarias danzas, que hoy son vulnerados en sus derechos básicos de hospedarse dignamente?

También cuando se realizan manifestaciones en torno al medio ambiente se dice que es protesta de los “medioambientalistas”, en fin. Es decir, existe una mirada totalmente parcelada de las protestas sociales contemporáneas.

Lamentablemente, la forma de conocimiento que se brinda en los espacios de educación, como las escuelas, los institutos e incluso las universidades (hay algunas excepciones y creo muy pocas), es totalmente fragmentario sobre la experiencia integral de la vida. Es un conocimiento que oculta y no encara a la realidad parcelada. En esta división de conocimientos se construye al ser humano como el centro de las actividades de la vida, el ser humano está por encima de todos, a los otros seres. Incluso los “mejores humanistas” accionan bajo esta premisa. ¿Pero cuál es la realidad en las ciudades? ¿Cómo se vive en las ciudades como La Paz?

Las disciplinas sociales, humanísticas, las biológicas y similares no contemplan la forma de vida integral que se comparte hoy en nuestras ciudades. Hay que recordar que las disciplinas o las profesiones que hoy se enseñan en los espacios de formación, incluidas las universidades, fueron fundadas para apoyar al sistema capitalista imperante. ¿Qué hacer frente a este humanismo ciego y construido sobre otros seres?

Las marchas tienen un germen profundo para construir la vida integral, no solo de cuestionar el mero humanismo de los humanos, sino de hacernos pensar que inexorablemente tenemos que pensar y convivir entre seres humanos, animales y seres espirituales. ¿Qué disciplinas deberían guiar esta otra forma de conocimiento?

En estos últimos años han aparecido varias reflexiones escritas en torno a este gran problema. Todavía hay un eje que son las sociedades occidentales u europeas. ¿Pero qué propuestas desde nuestros países? Se tiene que empezar desde el gran hábito de las sociedades ancestrales. Por ejemplo, la relación de los humanos con la Pachamama o la Madre Tierra con otros seres vivos, incluida la espiritual, es una base contundente. En las sociedades andinas, sobre todo en la aymara, se enseña que janiwa aniturux t’aqhisiyañati: “no hay que hacer sufrir al perrito”, qué gran enseñanza, tendría que ser útil para todos los integrantes de la sociedad. Ma pitawa jiwasanakan sarnaqawinakasaru kuttañani. Jichha sarawixa janiw waliki.

 Esteban Ticona Alejo es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo.

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Hacia un re-conocimiento del patrimonio

/ 26 de mayo de 2024 / 00:28

La semana pasada se hizo “la movida cultural” denominada “larga noche de museos”. Sabemos de la influencia de este término, llegado desde el mundo europeo y su práctica ciega-colonial por los museos del país. Es hora de dejar esta práctica y nombre impuesto, aferrándonos a lo que sucedió el pasado sábado. Lo más interesante es que se traspasó, en gran medida, esa idea de la construcción del museo como el único espacio cultural y depositario patrimonial, aunque éste sea solo el reservorio inerte.

Todo el patrimonio cultural del país no está solo en los museos, ni estará en los museos a futuro. Hoy se encuentra diseminado en diferentes espacios culturales. El pasado sábado se hizo la práctica, que tiende a la interculturalidad inter-civilizatoria. Por ejemplo, algunos restaurantes se presentaron como espacios culturales de la gastronomía, como la exposición de libros de escritores conocidos y nóveles. La presentación de grupos musicales y de danzas en vivo. En la ciudad de El Alto se promovió el intercambio de libros, etc. Varias carreras de la UMSA abrieron sus puertas, presentándose con espacios culturales de investigación y preservación patrimonial, por ejemplo, del quehacer arqueológico antropológico. El abrir las puertas es la voluntad de interactuar con el ciudadano común, que tanta falta hace.

La interesante respuesta ciudadana y algunos centros culturales tropezaron con el horario de noche y restringido. En redes sociales, mucha gente se pronunció diciendo: “¿si hace más frio en la noche en ciudades andinas, por qué se promueven las visitas a museos?” Después de la visita, otros ciudadanos dijeron: “fuimos con los hijos/as pero no hay museos para los pequeños”. Qué gran interrogante y reto para que se promueva en el futuro un lugar especial para los niños/as.

¿Qué hubiese sucedido si se abría gran parte de los museos y los centros culturales todo el día y de noche? ¿Incluso que sea un par de días? Seguramente hubiera habido más concurrencia en las visitas y mayor movimiento intercultural. Falta dar ese paso crítico y no quedar más supeditados a las ideas museísticas y de noche europeas.

¿Por qué no se incorporó la participación de los museos comunitarios rurales que tienen cierta particularidad respecto de los urbanos? En esta línea, si se hubiese planificado visitas a estos espacios culturales del área rural, hubiese adquirido una dinámica particular, con el sello propio de la interculturalidad nuestra. Esta forma de movida cultural puede a la larga generar la necesidad de que todas las alcaldías del país asuman roles determinantes sobre la preservación y la difusión del patrimonio cultural, como estipula la Ley de Autonomías.

¿Quiénes tendrían que promover estas actividades culturales, patrimoniales? Sin lugar a dudas es el Gobierno central, las alcaldías y las gobernaciones. Pero hoy, la instancia que realmente tiene la misión de organizar y de coordinar es el Ministerio de Culturas y Descolonización, mediante sus viceministerios respectivos, que lamentablemente no promueven nada y menos han generado políticas de esta naturaleza. Lo gobiernos municipales y las gobernaciones al parecer no entienden lo que es generar interculturalidad desde los patrimonios.

En ciudades como Potosí, el turismo desde el patrimonio cultural sería de gran ayuda, incluso para los ingresos económicos locales, además de la promoción cultural a una ciudad histórica. Lo que no pueden ni podrán asumir las ferias del libro, que son meramente economicistas, puede hacerlo esta manifestación cultural del patrimonio, como el conversatorio con los autores, escritores del país. La interacción entre el mundo rural y urbano. Realizarlo una vez al año no es lo adecuado porque es casi nada. Al menos se debería pensar en efectuar cuatro veces al año. Jaqinakan irnaqawipaxa tumpañasawa uruna. ¿Kunatsa, arumakipini uka irnaqawinakaxa utji? Jiwas thakhirusawa sarantayañasa ¿ janicha?

Esteban Ticona Alejo es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo

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En defensa y resguardo del museo de Orinoca

/ 12 de mayo de 2024 / 00:55

El Museo de la Revolución Democrática y Cultural de Orinoca, en Oruro, provincia Sud Carangas del municipio de Andamarca, fue inaugurado el 2 de febrero de 2017. Orinoca es el lugar de nacimiento del expresidente Evo Morales. Antes de su inauguración, se debatió en esferas públicas sobre el perfil del museo. Se apostó como un espacio intercultural nacional, un museo vivo, activo y con capacidad de enseñar y de mostrar no solo el lugar de nacimiento de un aymara que se convirtió en presidente, sino de ilustrar la existencia emancipadora de los 36 pueblos ancestrales en el país. Para esto, el gesto de Evo fue decisivo, donó todos los objetos que le obsequiaron en sus visitas por el país y fuera de éste en su condición de Presidente de Bolivia. ¿Cuántos expresidentes del país tuvieron la decisión de convertir sus regalos en un espacio cultural público? Incluso algunos expresidentes se atrevieron a la vergonzosa tarea de vender y otros a traficar, por ejemplo, los ponchos obsequiados.

Hace algunos días, la Comisión de Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesinos, Culturas e Intercuturalidad de la Cámara de Diputados, presidida por el diputado Alberto Astorga, de Comunidad Ciudadana, del exvicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada, Carlos Mesa, fue a inspeccionar el museo. A su retorno dijo: “este museo parece el ropero privado de Evo Morales. Se han podido observar poleras de fútbol de Evo…, ponchos de Evo…, trofeos de Evo…, incluso el cuadro del Che Guevara. Realmente es inadmisible que en un museo existan este tipo de objetos”.

Sin lugar a dudas, parte de ese museo está construido sobre los bienes de Evo. Entonces, ¿por qué le extraña al diputado que sea así? ¿Qué es lo “inadmisible” en el museo de Orinoca? Astorga, ¿sabrá lo que es un museo vivo y activo? ¿Alguna vez se ilustró de cómo se han construido los grandes museos en el mundo y por qué hoy son patrimonio, orgullo de algunos países e incluso de la humanidad?

En un museo, los objetos materiales donados, comprados… se convierten en patrimonio material de un país, de un pueblo, etc. Esto es lo que sucedió con el museo de Orinoca. Es decir, todos los objetos materiales con que cuenta y le dan vida, ya no pertenecen a Evo Morales, tampoco son de Orinoca, sino del pueblo boliviano. Representan a los pueblos ancestrales del país. Por lo tanto, para la información de Astorga, el museo de Orinoca pertenece al pueblo de Bolivia y es su obligación como presidente de esa comisión que ese museo se reabra, se preserve y no sea enajenado ningún bien.

Astorga también indicó que los pobladores le habrían manifestado la intención de que el museo se reabra, pero se desconoce de un plan para hacer autosustentable la administración de ese recinto. Cuánta razón tienen los orinoqueños para que se abra al público interesado. Ese plan se tendría que construir con colaboración del Ministerio de Culturas y Descolonización, la Gobernación de Oruro y el municipio al que pertenece.

Lamentablemente, las autoridades de las instituciones aludidas no dicen sí o no. ¿Por qué tanta dejadez? ¿Porque es un museo de indios/ as? Aun se dice por las redes sociales que el museo está muy lejos de las ciudades. ¿Acaso las comunidades rurales, lejos de las ciudades, no tienen derecho a tener museos en sus propios territorios? ¿Qué es eso de que un espacio cultural sea autosustentable? Ningún museo del mundo es autosustentable, todos reciben apoyo de sus Estados y gobiernos, porque forman parte de las políticas de educación abierta. El gran problema es la falta de voluntad política de los diferentes niveles de gobierno con un museo que tiene el perfil de indio/a. Aquí no se quiere practicar la interculturalidad sancionada en nuestra Constitución. ¿La comisión citada, sabrá lo que es interculturalidad, intraculturalidad, incluso cuáles son los pueblos ancestrales?

Finalmente, el razonamiento de Astorga apunta a excluir, discriminar, racializar. Porque apartar los bienes del “ropero de Evo” es racismo al indio. Sentenció “que si se reabre no se deberán exponer artículos que pertenecían al exmandatario”. ¿Qué se va a hacer con esos bienes? ¿No sirven porque son de un indio y son objetos indios/as? ¿Los van a echar a un basurero, los van a quemar, los van a regalar? Si se llegara a este extremo, se estaría produciendo una nueva forma de extirpación de las idolatrías, justificando que es del “ropero de Evo”. ¿Astorga sabrá lo que es ser un extirpador de bienes de los indios? Pareciera que tenemos a un gran extirpador (llamado diputado) de los bienes culturales, como en la época colonial.

Jichhurunakanxa wayna q’aranakawa wali chuchasipxi. ¿Kunatsa musiyu Urinukaxa ujti? Sasina. Jupanakan lurawinakapakixay walichix, jiwasanakan irnaqawinakansa isk’achatakiskchixiya. Arsusiñasawauna wayna q’aranakan amuyuparuxa ¿ janicha?

Esteban Ticona Alejo es aymara boliviano, sociólogo y antropólogo. 

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